Hi, decidí subir pronto la segunda parte para al menos una vez avanzar rápido.

Solo una cosa, pienso que quizás podría hacer unos sketch de algunas partes de lo escrito, no sé qué les parezca, así que por favor comenten y así puedo añadir los dibujos en links, gracias.

-Esa voz- pensó el maestro xiaolin, despertando de su meditación, subiendo la guardia y abriendo los ojos, fija su vista en quien le había hablado, se encienden por completo las luces del lugar dado que las que eran para la meditación ya no eran necesarias además de ser poco eficientes para las circunstancias y la imagen que vio no fue justamente lo que esperaba ver- ¿Chase Young? (…)

Continuación

(…)-dijo el maestro Fung, algo extrañado y no era para menos, dado el curioso cambio de apariencia recién mencionado. En primer lugar lo que más cabía a destacar era la falta de la armadura que caracterizaba al renombrado guerrero heylin, nada de ella estaba, en su lugar solo tenía un traje que...bueno, era como de monje, no como los de los que tenían Raymundo u Omi, si no que más bien de un estilo distinto, de hecho, el traje que llevaba puesto era (resumidamente) el traje azul, además de que estaba seguro de que algo en su mirada había cambiado y que sus mismos ojos de hecho eran distintos, eso aparte de otros detalles hicieron que de inmediato pensara que definitivamente algo pasaba ahí.

-Un segundo ¿cómo es que sabe mi nombre?- dijo el (de apariencia) más joven de los 2 sin bajar la guardia (subiéndola más de hecho).

-¿Será un truco o artimaña nueva?¿o me está intentando distraer de algo?- pensaba el maestro Fung ante el comentario dicho- Chase Young, dime ahora a qué has venido- dijo sin inmutarse, también con la guardia alta.

-No quiero preguntar de nuevo y no estoy para jueguitos, ¡¿quién eres, qué quieres y cómo es que sabes mi nombre?!- dijo el pelinegro en tono de advertencia.

El maestro de los monjes xiaolin no estaba del todo seguro de lo que pasaba (aunque era bueno haciendo que no se notara), pero se le ocurrió que quizás podría llegar al fondo del asunto.

-Me llaman aquí maestro Fung, y soy el maestro xiaolin de este templo xiaolin.

-No intente engañarme con trucos y responda con sinceridad, le dije que no estaba para jueguito! -dijo amenazante e incrédulo.

El anciano no terminaba de entender la respuesta, pero decidió evitar que se notara y seguir.

-Te estoy siendo sincero-dijo con calma- soy el lo que digo ser y si no me crees puedes preguntarle a cualquier monje del templo para que te lo comprueben.

-Pero, cómo es posible que de repente haya un nuevo maestro en el templo sin que le hayan avisado con anticipación a nadie?!... O al menos a mí nadie me dijo nada- dijo Chase entre serio, molesto y confuso.

El maestro Fung cada vez entendía menos lo que sea que estuviera pasando, pero se las arreglaba para seguir en lo que estaba.

-Eso no es algo que yo te pueda responder realmente, solo sé que así es.

-Bien, entonces si es así y considerando que al parecer ya sabe quien soy, entonces debe saber también quiénes son los demás no?- dijo casi a modo de reto y en el fondo para salir de una vez de la duda- puede decirme quiénes son y en qué parte de este templo están?.

No estaba del todo seguro de qué responder, así que se las arregla para resolver eso.

-Eso depende de a quiénes te refieras con los demás.

-Si es cierto lo usted que dice, debería al menos suponerlo ¿a quién más me voy a referir si no a mis compañeros Guan y Dashi? -dice con mirada confiada Chase.

Esa respuesta hizo que el anciano maestro se sorprendiera bastante, aunque por un lado, por alguna razón, muuuuuuy en el fondo, las dudas que le habían surgido de todo este asunto lo habían hecho esperar esos nombres, pero por otro, de verdad era una sorpresa, le estaría hablando tan en serio como parecía que hablaba o era parte del truco? decidió hacer otra pregunta para estar más seguro.

- Dime, me lo preguntas porque quieres saber si yo sé o es que a caso tú mismo no sabes donde están y quieres que yo te lo diga?

-Ah... pues yo...yo claro que...claro que se...- el maestro Fung escuchaba pensando que nunca pensó (valga la redundancia) que llegaría a ver a Chase Young titubeando sin estar seguro de qué responder por un momento.

- Al menos si habla como maestro- pensó el pelilargo- bien, creo que sería algo de ambas, no tengo intención de dar muchos detalles, pero sí los estoy buscando, se que deben estar en el templo y si usted es el maestro que dice ser, ellos deben entonces saber de su llegada y usted debe tener una idea de en donde están.

En este punto el maestro Fung decidió que, truco o no, algo extraño estaba pasando y debía averiguar qué era. El hecho de que el príncipe del mal hiciera esas preguntas no era difícil saber si se podía tomar o no como parte de un plan, pero sabía que no debía confiarse de todos modos, llegaría al fondo de eso, aunque eso al parecer tuviera que significar seguirle la corriente a Chase un rato.

- Bien Chase, pero primero dime, además de a ellos, no buscas a ningún otro monje de casualidad?

-¿Qué quiere decir? digo ¿a quién más podría estar buscando?... o es que hay monjes nuevos?-esa última pregunta no la había hecho del todo enserio.

-Pues, para ti creo que puedo decir que lo son y que además sería bueno... que los conocieras ahora.

-¿Qué?! No lo decía en serio, o sea que hay nuevos monjes aquí? –pregunta entre sorprendido y desconfiado Young- y qué hay de mi duda original?

-Prometo que será respondida, pero es importante que hagas esto primero.

-... Espero que esto no sea una trampa, pero al parecer no tengo más opciones- pensó el guerrero- muy bien, adelante, iré a conocer a los monjes que dice.

-De acuerdo, iré contigo para ayudar en las presentaciones.

-Está bien- dicho eso ambos salieron del lugar donde estaba el escondite no tan secreto de los Shen gon wus para dirigirse al templo.

En el camino el maestro Fung se preguntaba muchas cosas con respecto a lo que pasaba, entre ellas si lograría responder a todo el resto de las preguntas que pensaba. Se escucha ruido de movimiento y de voces no muy distantes, al parecer estaban en el patio del templo. Llegando a un pasillo el maestro detiene el paso de ambos.

-Espera aquí un momento, les avisare a los monjes de tu presencia, luego podrás salir para que los veas.

-...Está bien- dijo prefiriendo no discutir.

-Bien, vuelvo en un momento- dijo el maestro Fung, no es que confiara mucho en él como para dejarlo solo en el templo, era que si él hubiese tenido intención de hacer algo mientras nadie lo veía, supuso que lo habría hecho antes, de todos modos al salir agudizó el oído para por si, al parecer no se había movido de su sitio.

Los monjes estaban entrenando o haciendo algo de lo suyo, Dojo no estaba, había ido a comer un bocadillo y luego a bañarse (mala combinación, pero ya lo conocen).

-Jovenes monjes.

-Maestro Fung- dijeron casi al unísono.

- Por favor, acérquense todos, hay algo importante que debo decirles.

-De qué se trata maestro Fung? -pregunta la chica de fuego con tanta intriga como sus compañeros que iban hacia su maestro para saber lo que les quería decir.

Mientras tanto y por su parte, el guerrero de bando dudoso estaba en el lugar en que le dijeron que esperara, aprovecha de pensar en lo que vio del templo lo más disimuladamente posible, definitivamente tenía sus buenos cambios por fuera y por dentro, aunque de todos modos había alguna que otra parte que sí reconocía, muchas le eran nuevas, se preguntaba de quién habrá sido la idea de hacer esos cambios, aunque al mismo tiempo pensaba- ...de seguro fue Dashi...- creía conocer lo suficiente a Guan como para saber que este tipo de...ideas, no eran de su estilo, pero, aún así nada le impedía pensar, de todos modos, que él había ayudado, también se le ocurría que tal vez podía ser que el cambio del templo tuviese que ver con la llegada del nuevo maestro y los nuevos monjes, pero, de todo lo que pensaba, lo que no dejaba de preguntarse era, ¿cómo es que nadie le dijo nada? y ¿en dónde estaban Dashi y Guan?.

Mientras tanto, afuera con los monjes, su maestro les había contado clara y resumidamente lo que al parecer pasaba.

-De seguro es una trampa o algo así- dijo el líder de inmediato.

-Ray tiene razón debe serlo, digo, no es secreto para nadie que Chase no es precisamente alguien de confianza- dijo Kimiko.

-Entiendo sus preocupaciones, pero creo que por ahora para saber qué es lo que quiere, debemos seguirle la corriente al menos hasta saberlo o tener alguna idea más concreta de ello.

-¿Está seguro de esto maestro?- preguntó el más bajito.

-Estoy muy seguro Omi, así que díganme, creen que podrán hacerlo?

-...- los monjes se miran entre sí por un momento.

-Está bien- responde el líder.

-De acuerdo- dijo la chica japonesa.

-Si no hay otra opción-dice el vaquero.

-Será una tarea tal vez difícil, pero estoy seguro de que podré cumplirla- dijo el redondito.

-Muy bien, ahora los llevare con él, y recuerden en lo que acabamos de quedar.

-Sí maestro Fung- dicen los 4 al unísono.

Dicho eso, los 4 monjes y su maestro van al encuentro del que los esperaba en el pasillo, el cual no se había movido de dicho lugar (o al menos no se había ido de ahí) y al igual su anciano mentor, se asombraron un poco al ver la el cambio de imagen que tenía Chase (a pesar de que ya se los habían mencionado), pero su desconfianza los ayudo a disimularlo.

Chase por su parte se extrañó un poco al ver lo jóvenes que eran (no esperaba ver chicos occidentales), pero también se las arreglo para disimularlo.

- Espero disculpes la tardanza, pero debía hablarles de tu llegada primero.

-Sí entiendo- responde el de ropa azul.

- Bien, ellos son, Omi, Kimiko, Clay y Raimundo, jóvenes monjes, Chase Young.

Los 5 mencionados se inclinan ligeramente en tono de saludo.

-...- Chase se los queda mirando por un segundo.

-...Pasa algo?- pregunta el líder.

-No, nada- responde el pelilargo-...esto...es extraño... por qué...por qué siento como si los conociera a todos ellos y ahora que lo pienso incluido al maestro, si estoy seguro de no recordar haberlos visto nunca antes...quizás sea efecto de tantos cambios que he visto durante este día, no creo que ellos sientan lo mismo... y por qué de repente me siento tan incómodo?...- nota la desconfianza que ocultaban las miradas de los jóvenes monjes-creo que ya sé porqué, todavía no termino de entender esto y aún no estoy seguro de si yo mismo puedo confiar en estos chicos o en su maestro, pero, aun así, algo me dice que solo al menos intentando ganarme su confianza es que empezaré a salir de esta confusión - pensado eso, se decide a intentar, digamos, aflojar tensiones- bueno... así que ustedes son los monjes que me mencionó su maestro...y...ustedes ya conocen más o menos bien el templo?

Esa fue una pregunta que nadie supo verdaderamente cómo tomar, se diría que especialmente por lo obvia que les pareció.

-Nos estará intentando tomando el pelo?-pensó el brasileño.

-A qué estará jugando este sujeto?- se preguntaba el texano.

Deciden responderle, pero solo por la curiosidad de saber qué estaba tramando.

-Sí, ya lo conocemos más o menos bien- responde la japonesa.

-Supongo entonces que deben haber llegado ya hace un buen rato aquí.

-Aaah sí, ya llevamos un buen tiempo aquí- dijo el chico de agua.

-Pues si es así, quién les mostró el templo?

-Fue Omi- respondió el líder intentando no perder la paciencia.

- Y...a él quién se lo mostró?- preguntó nuevamente Chase.

-El maestro Fung- respondió el pequeñín.

Al notar hacia donde iba esto, el maestro Fung decidió intervenir.

-Bueno jóvenes, pasado ya el asunto de las presentaciones, es hora de la cena, así que, por qué no llevan a Chase al comedor mientras yo atenderé un par de asuntos.

-Sí maestro- dijeron los monjes elementales al unísono.

-Ven vamos- dijo el chico Pedroza algo fríamente mientras avanzaba junto con el resto.

-Aaaah sí claro- responde el guiado, se inclina ligeramente ante el maestro Fung a modo de despedida temporal y luego sigue a los demás.

En el camino nadie decía mucho, cosa que resultaba algo... incomoda, Chase se dio cuenta que al menos por dentro el cambio no era demasiado grande, en el sentido de que la mayoría de las cosas que conocía no habían tenido un gran cambio de lugar ni nada, pero sí había cosas nuevas, especialmente lo que a decoración se refería. Por su parte, los chicos no dejaban de pensar en cosas como si qué estaría planeando Chase esta vez, si llegará a atacar por sorpresa en algún momento, si estará haciendo lo que hace solo o con compañía, etc, etc, etc. Aunque todos intentaban hacer esfuerzos para que no se les notara.

-Aquí estamos- dijo Raimundo.

La comida estaba servida. Había algo en las sillas de la mesa que le llamaba la atención a Chase, pero no estaba del todo seguro de qué era exactamente, mirando con más detalle noto otra cosa que llamó su atención en la cocina, que no lo había visto antes en ella, va hacia el lava platos y abre la llave, pareció impresionarse un poco.

-Esto es...ash!, cómo era que se llamaba- dijo poniendo su mano en su cabeza-...un fregadero! sí eso, desde cuando esto está aquí? ustedes lo pusieron - dijo con curiosidad y algo de asombro.

-...-hubo otro silencio, más corto, pero también algo incomodo, los 4 monjes en ese momento pensaron más o menos lo mismo y era: esto es una broma?

-Pues no, está ahí desde hace un tiempo- dice la bola de billar, digo, Omi .

-Ah sí?- dijo intentando ocultar su sorpresa aun mayor.

-Aha- dijo afirmativamente el mismo monje.

-...Por el momento aún puedo pensar que fue idea de Dashi o algo así pero, también esto me da para preguntarme... ¿cuánto tiempo fue que estuve inconsciente o dormido o como sea que haya estado? y otro punto importante es ¿cómo fue que llegue a ese estado?, por ahora es mejor que haga lo posible por ganarme la confianza de estos chicos... que nuevamente me lanzan miradas algo incomodas, ¿fue algo que dije?

-Bueno, sentémonos a comer de una vez chicos, muero de hambre- dijo el líder rompiendo el silencio.

-Ya somos 2 compañero- dijo el vaquero ya sentado en la mesa, fue imitado por todos los demás, a Chase le pareció que el diseño de las sillas era algo distinto y que ademas estaban más cómodas de lo común, pero al notar que al parecer era el único que así pensaba decidió no decir nada y se dispuso a comer, lo que lo llevó a notar otra cosa, el hecho de que entre los cubiertos se encontrara algo más que palillos chinos, sabía lo que eran, pero se le hacía extraño que los hallan puesto y más aún que hallan más de 3 o 4, aunque lo atribuyo al hecho de que 3 de los 4 monjes frente a él eran occidentales. Se decidió ponerse a comer para no levantar más sospechas.

-Aaaaah, de casualidad, ninguno de ustedes sabe si va a llegar alguien más al templo en algún momento?

-¿Alguien más? ¿Cómo quién?- pregunto la chica de fuego, pensando que quizás sea la razón de que Chase armara todo este teatro tan extraño.

-No lo sé, algún otro monje quizás, por ejemplo- dijo el que ni sabía que tenía mas de 1500 años de edad (pero que ni se notan 9.9)

-¿Por qué?¿Esperas a alguien a caso?- pregunta el chico con un flotador en lugar de cabeza (en palabras de un ofendido Clay).

-Sí... se podría decir que sí

-¿Y a quién sería?- pregunta el vaquero.

-Bueno, digamos que son quienes esperaba encontrarme aquí.

-Son monjes también?- dijo el pequeñín haciendo referencia a lo que el mismo pelilargo había dicho hace un momento.

-Pues sí, sí lo son...- en eso de pura casualidad mira hacia el techo y ve lo que había colgado de él, algo que estaba seguro no estaba antes ahí, pero que aún así sabía lo que era-

-¿Pasa algo?- pregunta Raimundo mientras todos veían hacia donde veía Chase.

-Eso es...una lámpara...que funciona con electricidad o no?

-…Sí, así es- responde el mismo que hizo la pregunta pensando que si para que le hacía una pregunta tan obvia.

-¿Desde cuándo está aquí? ¿la pusieron ustedes también?- preguntó el monje de bando dudoso con curiosidad.

-Nooo también está ahí desde hace un tiempo al igual que casi todas las demás- dice el redondito, digo, Omi.

-¡¿O sea que las demás lámparas que hay en el templo funcionan igual?! -preguntó Chase con un evidente tono de sorpresa en su voz.

-¡¿Está intentando jugar con nosotros o qué?!- pensaron los monjes (no exactamente lo mismo pero sí más o menos eso).

-Pues sí, así son casi todas las lámparas del templo, salvo que se corte la electricidad y necesitemos de velas y cosas así- dijo Raimundo intentando tener paciencia.

-O sea...que no usan velas para alumbrar en ninguna parte normalmente?

-Solo cuando se medita- responde Omi intentando ocultar su confusión.

-Vaya- terminó el guerrero de camisa azul.

-Oye y por qué el repentino interés por la luz eléctrica?- pregunta la chica japonesa.

-Hablan de ella como si fuera lo más normal del mundo, ¿De cuánto me habré perdido estando inconsciente?- pensaba de nuevo ya algo asustado Chase mientras se disponía a responder- bueno, es que... No es algo que se me haga muy común, no veo estas cosas muy seguido.

-Ah no?- vuelve a decir Kimiko a lo que le responden con un negamiento de cabeza.

-¿Pero es que no las usas?- pregunta un desconfiado Omi que sabía bien que el efectivamente tenía en su guarida.

-Pues no mucho la verdad, digo, las probamos un par de veces, pero, por lo general usamos solo velas y eso.

- En serio?-pregunta de nuevo el redondo.

-Mhm- dijo Chase asintiendo, se produce otro pequeño silencio incomodo así al terminar de comer- Aaaah, oigan ustedes después de almorzar supongo que irán a entrenar al dojo o algo así no?

-Sí- dijo el líder ya algo impaciente.

-Bueno, yo también así que, si no les molesta entrenar con un desconocido...

El que haya dicho desconocido les hizo tener multitud de pensamientos en sus cabezas ya que en realidad hasta el momento se portaba como tal con ellos, como si nunca los hubiera visto, estaban empezando a pensar (en mayor o menos medida) que quizás y que solo quizás, esto no se trataba de ninguna broma.

-Pues...supongo que está bien o no?- le dice el joven Pedroza a sus compañeros.

-...Sí, está bien- dijeron los demás al unísono.

Todos se levantan y van al dojo.

Al llegar Chase nota que era la parte del templo que menos había cambiado, cosa que le agrado.

-Muy bien, quien empieza?- pregunta el pelilargo.

-Empezaremos 2 de nosotros y luego el resto se irán integrando, bien?- dijo de manera general el joven brasilero- quienes empiezan?

Clay y Kimiko dan un paso adelante, Omi no pues decidió dejar lo mejor ( él ) para el final.

-Muy bien- dijo el líder- empiecen la fiesta!

Ambos empiezan a entrenar entre ellos, iban bastante parejos

-No lo hacen mal- dijo el de los ojos color miel.

-¿Quieres ir tú ahora?-pregunta Raimundo.

-Qué...yo? no deberían ser 2 de uds primero?

-Visitas primero- respondió el joven Pedroza.

Chase mira al resto, parecían de acuerdo, aunque le molestaba un poco que lo vieran como visita, decide aceptar, el vaquero y la hacker seguían en lo suyo, el pelilargo espera un poco y se integra. Como era de esperarse, no lo hacia mal y no parecía ir digamos en serio (osea era un entrenamiento) y se ajustaba al nivel de la pelea.

Líder y co-líder se miran entre si y entra Raimundo, la pelea se hace más intensa y todos suben de nivel. Como Chase aun no intentaba nada, pensaron que seguramente faltaba algo más de...motivación. Omi decide entrar y el nivel se intensifica más aun.

-Vaya, son buenos- reconoció el joven de 1500 años (suena extraño no?).

-Y aun no haz visto nada- dijo el texano- ¿Estará esperando algo a caso?

El entrenamiento iba subiendo gradualmente de nivel, el cambio era notorio para ambos lados, aunque por parte de los guerreros xiaolin contemporáneos pensaron que quizás lo que planeaba no sería en momentos de entrenar, el ya había visto sus movimientos y eso, así que no podía ser para hacer de su propio espía o algo así. Lo más extraño era, que llego un momento en que hasta empezaron a disfrutarlo, como si fuera un entrenamiento normal, ademas era por ambos lados, solo que al pelilargo no le sorprendía tanto, pues por razones que supongo, sobran decir, ademas, entre que las batallas seguían, no podía evitar sentir como que los conozca, especialmente al redondito, como si hubiera algo más de conocido en el, que no era su parecido con Dashi, cosa que de momento prefirió ignorar.

Al rato llego un momento tuvieron que detenerse por que estaban empezando a destrozar el dojo (lo que implicaba tener que repararlo).

-Uf!, eso estuvo bien, no lo hacen nada mal- dijo Young sin demostrar que seguía estando cada vez mas confundido por todo lo que pasaba, aunque casi lo olvida por un momento durante lo anterior.

-Aaah gracias- dijo el líder que seguía sospechando aunque las palabras recién dichas por el de ropa azul parecían realmente de alguien que no los había visto pelear antes.

-Tú también eres bastante bueno- dijo Kimiko para evitar sospechas.

- Gracias, se nota que tienen buena práctica, su maestro debe ser muy bueno.

-Es el mejor- dice con orgullo el pequeñín del equipo.

-He, pues quizás alguna vez podría intentar enfrentarlo.

- Al maestro Fung?- pregunta la chica japonesa.

-Claro, si es tan bueno como dicen, seguro sería una batalla interesante.

No parecía haber intenciones escondidas en lo que decía.

- Bueno, qué dicen, vamos a la pista de obstáculos ahora o prefieren un descanso?

Los 4 se miran entre si, hasta el momento no había pasado nada realmente sospechoso, tal vez estaban equivocados? aún no se sentía con la confianza como para pensar eso totalmente.

-Cuando quieras -dijo el líder.

Al rato, todos deciden descansar, los 4 protagonistas no consiguieron encontrar nada verdaderamente que demostrara nefastas intenciones, de hecho se podría decir que hasta la habían pasado bien.

Chase por su parte no veía algo malo en esos chicos, solo extraño, cómo es que jamás había oído hablar de ellos, por el nivel en el que estaban, debían llevar entrenando ya un tiempo; verdaderamente habían pasado muchas cosas estando él inconsciente, o sea que seguro que lo había estado más tiempo del que pensaba... la pregunta era cuánto tiempo... debía averiguarlo de alguna forma.

Deciden ir a comer.

-Bien, eso estuvo bastante bien- dijo el brasileño.

-No lo haces nada mal en los obstáculos compañeros- dijo el texano.

-Lo mismo iba a decir de ustedes- dijo el de camisa azul mientras llegaban a la mesa.

-Me alegra, que al parecer, tuvieron un entrenamiento provechoso- dijo el Maestro Fung que había llegado poco antes que ellos.

Todos saludan al maestro.

- Los tiene bien entrenados- dijo en tono de elogio el joven Young- me sorprende no haber oído hablar de ustedes antes.

-En serio, nunca?- pregunta el líder, a lo que le responden con una negación.

-Estoy seguro?

-Completamente, y estoy seguro de que mis amigos tampoco, estoy seguro que me lo hubieran mencionado al menos.

-Tus amigos? - pregunta la chica niponesa*.

-Sí, mis amigos, son también mis compañeros de equipo los cuales me gustaría saber donde están- pensó de último el confundido- creo que se agradarían.

-Ah sí?- pregunto el líder, suponiendo a quienes se refería.

-Claro.

-Y cómo son ellos?- pregunta el bajito.

-Bueno, son 2, ambos son hábiles monjes y guerreros xiaolin, como de este alto cada uno -les muestra con la 2 manos- uno calvo y amarillo el otro con una trenza imperial, ademas también son agradables como personas a su modo cada uno- le responden.

-...Pues, quizás podríamos conocer a alguno de ellos compañero- dijo el vaquero.

- En serio?- pregunta el peli-negro

-Pero no estoy del todo seguro, tendríamos que verlo o quizás con una descripción más detallada…- responde el rubio.

-Sí... buen punto, veamos...el primero es el líder de nuestro equipo, Dashi, el que les dije es calvo, tiende a usar camisa negra y pantalón blanco y es del tipo de personas bromista.

La manera en que lo decía era bastante convincente, en el sentido de que de verdad parecía hablar de alguien que le caía bien. Los monjes no sabían si decirle si lo conocían o no, pues, aunque aun sospechaban, empezaban a pensar, la mayoría, que quizás, nada de lo visto era puro teatro o un engaño, y que si resultaba que no lo era, qué haría, porque de momento el sujeto parecía haberse perdido de bastante, por así decirlo.

- Y el otro?- pregunta el chico de Rio.

-El otro es Guan, es mi mejor amigo, no lleva camisa, pantalón como color naranja, tiende a llevar una lanza con él.

La descripción del maestro monje Guan los sorprendió más que la anterior, más que nada por el hecho de que esa descripción correspondía más bien a la del Maestro Monje Guan... de hace 1500 años.

-Bueno...- dice la joven Tohomiko, que no estaba segura de qué responder.

-Les suena alguno de los 2?

Ni el Maestro Fung estaba totalmente seguro, ya que si decían la verdad, preguntaría como encontrarlos, pero si mentían, no sería una mentira que pudieran mantener por mucho tiempo. La pausa que se mantuvo por aproximadamente 3 segundos, no pudo durar más que eso, pues repentinamente se abre la puerta del comedor dejando entrar a quien llegaron a olvidar que llegaría en cualquier momento.

-Espero que me hayan guardado algo de comida chicos, porque ya llegué- dijo el dragón sin patas traseras favorito de todos entrando en el comedor en el que se encontraban los monjes.

-Dojo!- exclamaron los 4 mojes al tiempo, cosa que el dragoncito interpretó como un saludo.

-¿Dojo?- Pensó Chase al ver al dragón que a veces iba a visitar a Dashi, lo veía algo diferente, pero se alivió un poco de ver una cara conocida- Hola Dojo...es idea mía o esta algo más... gordo?

-Hola Cha...- dijo sin completar la frase al haberse dado cuenta realmente de a quién iba a saludar... Cosa que no duro mucho tiempo-...AAAAAAAAH- grito entre sorprendido y espantado de verlo y que por la misma sorpresa, no vio las señas que le hacían los monjes para que se callara- ¿Q-q-q-qué haces aquí?! ¿A qué has venido esta vez?!

-Dojo cálmate, soy yo Chase- dijo sorprendido por la reacción de Dojo.

-¿Y qué acaso esa es una razón para calmarme?!- dice nuevamente sin notar las señas que los monjes le hacían para que guardara silencio.

-¿Qué? de qué hablas Dojo?, te diste algún golpe en la cabeza o comiste engrudo de nuevo?- preguntó Chase más confundido que nunca.

-No he vuelto a comer engrudo desde hace ya 100 años!... y no me desvíes el tema! ademas vienes con esa imagen cambiada y hablas como si me quisieras ver la cara de tonto con preguntas obvias; no hay ningún evento importante y/o de emergencia como para que te quieras aliar a nuestro lado así que ¡¿qué es lo pretendes esta vez?!

-¿Qué pretendo? ¿Se puede saber de qué me estás hablando? lo dices como si yo fuera un... heylin o algo así.

El mini-dragón lo veía con cara de que la broma no era graciosa, a lo que Chase lo miraba con una cara de no entender nada.

-No, ya en serio, que tramas?- pregunta nuevamente el dragón. Chase se lo queda mirando con algo parecido a la poker-face solo que con toques de confusión y seriedad.

El pelinegro mira a los ahí presentes monjes para ver si de pura casualidad entendían algo del asunto y al ver sus expresiones noto que en efecto entendían lo que dijo Dojo, pero que, aunque no estaba seguro, podía pensar que ellos no querían que lo dijera. Cosa qué hizo que surgieran muchas dudas en su cabeza de modo que no sabía por cual preguntar primero o si debía preguntarlas en ese momento... o si quería que se las contestaran.

-...De casualidad...ustedes sabrán digamos...algo que yo no ?

Los monjes se miran entre sí, preguntándose si debía responderle o no.

-¿... ustedes deben entender lo que está pasando?-pregunta Dojo a los monjes a lo que ellos responden tapándole el hocico para poder pensar.

Chase por su parte, no dejaba de tener esa incertidumbre de que le ocultaban algo, de que verdaderamente se había perdido de mucho y de que no sabía si quería saber de qué.

-Supongo que ahora no podemos seguir callando todo, considerando lo que acaba de pasar y tu reacción joven Chase Young- dijo finalmente el maestro de los monjes ahí presentes (que no fueran Chase, claro)- pero necesitaba estar seguro para esto de todos modos.

-A... qué se refiere?- pregunta el aludido.

- Quizás quieras sentarte para esto

Y bueno eso fue todo por este cap, acepto comentarios, sugerencia y opiniones siempre que no sean ofensivas para mí o para cualquiera, gracias.

Hasta la próxima.

Byenya :)