Dysclaimer: Los personajes pertenecen a Suzanne Collins & la trama a Embracing-Immensity; yo solo soy responsable de la traducción.

Advertencia: AU. Bajo aviso no hay engaño.


Me gustaría ser más como tú, ¿te gustaría poder ser más como yo?


Salvando al chico.

Mr. Pingüino.


Maratón 2/4


No me ha escuchado.

#

Sesenta. Lo siguientes segundos van a sentirse como una eternidad. Cincuenta y nueve. No puedo decidir si eso es algo bueno o malo. Cincuenta y ocho. Porque una vez que la campana suene los juegos del hambre habrán iniciado y las muertes comenzaran. Cincuenta y siete. Si Peeta logra sobrevivir a la primera media hora de los juegos; cincuenta y seis, entonces sus posibilidades de sobrevivir aumentan drásticamente. Cincuenta y cinco. Por lo general, solo un poco más de la mitad de los tributos sobreviven al baño de sangre inicial.

Cincuenta y cuatro. Miro alrededor hasta encontrar a Misu. Cincuenta y tres. Ella ha sido colocada a cuatro tributos a la izquierda de Peeta. Cincuenta y dos. Incluso sin tener un primer plano de su rostro, cincuenta y uno, me puedo dar cuenta de que ella no despega su vista de Peeta cuando se da cuenta de donde está.

Cincuenta. Es horrible ver a los tributos subir en sus plataformas, cuarenta y nueve, es un recordatorio de que son realmente los juegos. Cuarenta y ocho. La esperanza de 24 chicos que quieren ser ese uno que sale vivo de la arena. Cuarenta y siete. 23 tributos van a volver en una caja a sus distritos. Cuarenta y seis. Y todo eso ocurre a causa del entretenimiento. Cuarenta y cinco. Sé que no soy mejor que todo eso. Cuarenta y cuatro. Estoy esperando por la muerte de 23 personas, cuarenta y tres, solo para que el chico al que amo vuelva a mí.

Cuarenta y dos. Me he dado cuenta de que hay un montón de cosas esparcidas este año. Cuarenta y uno. Quiero decir, siempre hay material de construcción y armas, cuarenta, pero han aumentado la cantidad este año. Treinta y nueve. Hay un gran cuchillo de mango arreglado a setenta pasos frente a Peeta. Treinta y ocho. Podría defenderse muy bien si corriera muy rápido y lograra obtenerlo. Treinta y siete. Pero no, no vale la pena el riesgo. Treinta y seis. Espero que solo corra lejos de todo y todos, treinta y cinco, directo a esconderse al bosque. Treinta y cuatro. No me siento feliz ahora que ha notado el cuchillo. Treinta y tres. No me gusta para nada la forma en que lo está mirando. Treinta y dos. Es mejor que lo olvide.

Treinta y uno. Veo a Misu de nuevo. Treinta. Por la forma en que sus ojos se mueven de un lado al otro, veintinueve, ella no va a correr. Veintiocho. Está buscando algo en específico. Veintisiete. No tengo ni idea de lo que será, veintiséis, pero no puedo dejar de esperar que no lo encuentre.

Veinte y cinco. Haymitch me da una rápida mirada. Veinticuatro. Él piensa que no me he dado cuenta. Veintitrés. Está preocupado por mí; veintidós, piensa que voy a caerme a pedazos. Veintiuno. Pero él no debe de estar preocupado por mí; veinte, tiene que concentrarse en mantener a nuestro tributo con vida.

Diecinueve. No queda mucho tiempo. Dieciocho. La ansiedad me consume, diecisiete, mi estómago esta hecho nudos. Dieciséis. Me pregunto si Peeta estará pensando en mí. Quince. Espero que sí, catorce, espero que ese pensamiento lo ayude a travesar lo siguiente. Trece. Mi corazón está latiendo fuerte y rápido en mi pecho. Doce. Mi respiración queda atrapada en mi garganta. Once. Veo a Peeta una vez más.

Diez. Por favor, Peeta, no olvides lo que te dije.

Nueve. No pelees, solo corre.

Ocho. Encuentra donde esconderte y algo de agua.

Siete. Deja de ser tan agradable.

Seis. Cuídate de Misu.

Cinco. Es peligrosa.

Cuatro. No te rindas.

Tres. Mantente con vida.

Dos. Vuelve conmigo.

Uno. ¡Te amo!

Y ahí está la campana.

Las pantallas se fragmentan en tres secciones diferentes, las cuales se encargan de transmitir a los tributos del distrito 12 en dos pantallas, la tercera se centra en el resto de los tributos y lo que está haciendo cada uno, la pantalla de la izquierda está centrada en Peeta, puedo ver que él está corriendo, lo cual es bueno. Está mirando a su alrededor, lo que creo es una buena idea; pero me gustaría que solo se centrara en correr lejos de ahí. Va por el cuchillo, se detiene a recogerlo. Está bien, ya que estaba en su camino, pero tiene que comenzar a correr de nuevo, lo hace, pero por el camino equivocado.

— ¿Qué está haciendo? —pregunta Haymitch.

— ¡No lo sé! —respondo. Aunque sé que no puede oírme, pregunto. — ¿A dónde vas?

De cierta forma, me responde, cuando se pone detrás de la chica del distrito dos que está ocupada lanzando cuchillos y no nota su presencia, él se aprovecha de lo distraída que está y la golpea en la parte posterior de la cabeza con el mango adornado del cuchillo, la chica cae al suelo, pero obviamente sigue viva. Una rápida puñada corregiría eso, sería una gran suerte para Peeta el deshacerse de una profesional tan pronto, aunque también es muy peligroso, por lo que he escuchado, sin embargo la puñalada nunca llega, en cambio, Peeta está casi sobre la chica en el suelo viendo algo que está fuera de la pantalla, dan un asentimiento a alguien o algo, después mira a la chica a sus pies aun sin hacer nada.

— ¿Qué está haciendo? ¿Por qué no la mata? —pregunta Haymitch exasperado.

— ¡No lo sé! —respondo y tiro de la chaqueta de Peeta con más fuerza.

Él ha estado dudando demasiado tiempo, porque alguien se acerca a él con cuchillo en mano. No, no es alguien, es Misu y sus ojos están llenos de rabia y determinación. Peeta toma una mochila color naranja y sale corriendo. Gracias a Dios, él va en dirección al bosque.

Mi atención se dirige a mi tributo femenina, Misu llega a la chica que no ha despertado todavía, ella no duda cuando se inclina y corta la garganta de la chica del distrito dos. Tan pronto como lo ha hecho, salta hacía atrás lo más que puede antes de ser atravesada por una espada. El chico del distrito 2 está furioso y arremete contra ella de nuevo pero Misu salta de nuevo lejos de él, ella levanta la mano y parece decirle algo, me gustaría poder escuchar lo que está diciendo, pero el único sonido que están transmitiendo es el de la pelea que están manteniendo el chico del distrito 11 con el del distrito 4.

Lo que sea que ella le haya dicho ha llamado su atención y lo ha hecho bajar el arma. Él asiente levemente, Misu salta hacía él y deja profundo beso sobre sus labios.

— ¿Qué ha sido eso? —pregunto Haymitch haciendo eco de mis pensamientos.

—Creo que le ha ofrecido unirse a los profesionales. —respondo. Estoy tan disgustada que dirijo mi atención hacia Peeta.

Ha dejado los bosques y aún sigue corriendo. Bien. Ahora que Misu se ha unido a los profesionales, es más peligrosa que nunca, así que, estoy totalmente a favor de que ponga la mayor distancia posible entre ambos. Estoy mirando la exclusiva pantalla de Peeta, por lo que agradezco que Haymitch me mantenga al tanto de lo que Misu hace.

—Ella tiene a otro. —dice, cuando Misu se coloca sobre el sangriento cuerpo del chico del distrito 3.

— ¿Cómo lo ha hecho? —pregunto.

—El chico trato de hablar con ella acerca de algo, él pensó que estaba de acuerdo. —dice Haymitch. —Pero cuando el chico estuvo lo suficientemente cerca, lo apuñalo en el pecho.

—Probablemente la vio hablar con el chico de los profesionales, tal vez también quería unirse. —digo.

—Tal vez. —dice Haymitch con voz ronca y por su tono puedo darme cuenta que es tan infeliz como yo por la elección de Misu en lo que a aliados se refiere.

Nos saltamos el almuerzo directamente, con tanta ansiedad es imposible tener apetito. Peeta no ha exagerado en su resistencia, continúa corriendo, aún más allá de lo que yo hubiera sido capaz, pero aun así, soy muy infeliz cuando veo que se detiene, deja caer la bolsa al suelo y comienza a revisar su contenido. No parece molesto por lo que encuentra pero tampoco se ve emocionado. Peeta guarda todo de nuevo en la bolsa y mira a su alrededor, expectante.

—Supongo que no había agua en la bolsa. —dice Haymitch.

Por supuesto que no, lo había estado imaginando. Lo sabía mejor que nadie. De haber agua en la bolsa, las cosas se vuelven más fáciles y en la arena nada es fácil; Peeta no ve agua, entonces, comienza la carrera de nuevo.

Durante su carrera lejos de la cornucopia no he visto ningún signo de agua y eso hace que tenga un horrible pensamiento.

— ¿Crees que el lago sea la única fuente de agua? —pregunto a Haymitch, temiendo su respuesta.

—No me sorprendería. —me dice. —Sería una forma de asegurarse de que haya pelea constantemente.

Tiene sentido, pero aun así no puedo evitar que los pensamientos desesperado me embarguen, tiene que haber algo, un rio, un estanque o algo, debe haber algo.

Después de lo que se siente como una hora, Haymitch dice:

—Parece que la acción finalmente se está acabando.

En la pantalla de Misu, puedo ver como ella camina hasta un grupo de chicos sobrevivientes, los profesionales, me sorprende cuando veo que solo hay cuatro, al parecer, lo profesionales perdieron a dos de los suyos en el baño de sangre inicial. No creo que algo así haya pasado antes. Doy una rápida inspección y me doy cuenta de que el chico del 4 no lo ha conseguido, espero que Finnick no se haya unido mucho a él.

Algunos de los profesionales no parecen muy contentos con la presencia de Misu. Afortunadamente, tenemos sonido, ya que están llamando la atención.

— ¿Te has vuelto loco, Cato? —pregunta la chica del 1. — ¿Por qué no la has matado?

—Ella es buena con el cuchillo. —responde en un gruñido Cato. —Además, se lo merece por haber matado a Clove.

Él debe de estarse refiriendo a su compañera de distrito, porque al parecer este argumento influye en varios de ellos.

—Sólo tuvo oportunidad porque el chico enamorado la noqueo primero. —dice la chica del 1. —Lo vi hacerlo. Clove ni siquiera tuvo oportunidad de dar pelea.

— ¿Qué importa como sucedió? —pregunta Misu. —Ella está muerta. Y si Cato dice que estoy dentro. Lo estoy y punto.

El chico del distrito 1 detiene a su compañera de responder.

—Déjalo, Glimmer. No necesitamos entrar en una pelea por algo así, no por el momento.

Glimmer mira de mala manera a Misu y ella le devuelve la mirada, da un asentimiento a su compañero de distrito y dice:

—Está bien.

—Deberíamos comenzar a recolectar lo suministros. —sugiere la chica del 4. —Hay que dividirnos, de esa manera lo haremos más rápido.

El grupo se separa, con la excepción de Glimmer y su compañero de distrito. Están cerca el uno del otro, lo demás se han alejado, Glimmer sigue hablando en murmullos.

—Debí de haberla matado en el momento que me dio la espalda. —dice, tomando un bolso del suelo.

—Lo cual habría hecho enojar a Cato, lo que es algo muy estúpido. —le recuerda el chico. —Piénsalo de esta manera, será una presa fácil cuando todos estén muertos, además, se deshizo de Clove por nosotros.

—Tienes un punto, Marvel. —dice Glimmer, calmándose visiblemente. —Ella acaba de poner nuestras posibilidades de vencer en una alta escala.

—Sólo tenemos que seguir con el plan, dejemos que Cato piense que está a cargo. —dice Marvel y ella asiente.

Entonces, los dos se separan para ir a diferentes lados de la cornucopia. Les toma una gran cantidad de tiempo y no es hasta la tarde que terminan. Cuando todos los suministros están apilado a la orilla del lago, los cinco van a armar un campamento al frente de la cornucopia. Mientras lo hacen, la pantalla muestra los aerodeslizadores, no puedo soportar ver como recogen los cuerpos de la arena, por lo que, dirijo mi atención a Peeta.

Todavía está corriendo, pero ahora muestra signos de cansancio. Se detiene de repente, se esconde detrás de un árbol y estrecha los ojos, no es hasta que se pone una mano en la oreja que me doy cuenta que está tratando de escuchar algo, él usa su oído como guía, se mueve rápido entre los arbusto hasta que da con la fuente del sonido, una línea de movimiento rápido.

—Encontró agua. —le digo a Haymitch.

—Bien. —dice, suspirando de alivio. —Pensé que iba a revivir mi experiencia contigo.

Peeta se sienta a orilla de arrollo y se quita la mochila. Abre la solapa y saca dos botellas, una grande de medio litro y otra pequeña que está llena de lo que supongo es yodo. Doy gracias por eso. Lo último que necesitamos es que se enferme por agua sucia, como me paso a mí.

Peeta está poniéndole yodo al agua cuando suena el primer cañonazo, desde sus respectivos lugares, Peeta y Misu giran hacia el sonido, suena una y otra y otra, hasta que cuento doce y no hay más. Doce cañonazos, lo que significa doce muertes, estamos a la mitad del camina y no han pasado siquiera doce horas.

Los profesionales celebran que solo quedan 11 muertes más pero Peeta parece triste por la gran cantidad de disparos. Aun así, él termina de purificar su agua y la deja dentro de la bolsa, mientras Misu y sus aliados van a la gran montaña de suministros para ver qué es lo que hay.

Justo en ese momento mi computadora comienza a hacer ruido, ese es el sonido que nos indica que hemos recibido donaciones de los patrocinadores, la abro y compruebo la cuenta de Peeta; cuando veo la cantidad de dinero que hay en ella, casi me desmayo, el número es tan grande que por un segundo estoy convencida de que se trata de un error.

Haymitch, a mi lado, silva. —El chico lo hizo bien, mira todos esos ceros.

— ¿Cuántos de ellos crees que son cortesía de Snow? —pregunto, trazando los números con mi dedo.

—Demasiados. —responde y sé que tiene razón.

Compruebo la cuenta de Misu, no estoy sorprendida de encontrar una fuerte cantidad, su decisión de unirse a los profesionales debió llamar la atención de algunos ricos como para que donaran algo de dinero a su cuenta.

—Peeta probablemente tenga hambre. —digo, entrando en el menú para ver los precios. —Deberíamos enviarle algo.

— ¿Ya?

—Podemos permitírnoslo. —digo con confianza. —Además, servirá para recordarle que estamos con él.

—Envíale un poco de pan. —dice Haymitch. —Estoy seguro que sabrá apreciarlo.

Mira la lista en busca de un pan que sea lo más parecido al que él me dio años atrás. Encuentro uno, no es el mismo pero es lo suficiente parecido para no perder el simbolismo, por supuesto, este no estará quemado.

Pulso los botones correspondientes y uno segundos después el paracaídas está apareciendo en la pantalla, la pantalla tiene por completo a Peeta, televisándolo mientras el revisa mi regalo, examina el pan en sus manos y suelta una suave risa cuando lo reconoce.

—Gracias, Katniss. —dice, mientras se sienta sobre el suelo y comienza a comer el pan.

Segundos después el computador suelta varios sonidos, Peeta tiene seis veces más la cantidad que costo el pan.

Horas después nada emocionante ha sucedido. Peeta está descansando y ha llenado su botella de nuevo. Mientras Misu y los profesionales han estado repartiendo los suministros.

Tenemos una cena rápida, lo suficiente para mantenernos andando. Me doy cuenta de Haymitch esta aburrido, probablemente pensando en que podría estar bebiendo, le toco el hombro.

—Ve a tomar una siesta. —le digo. —Misu y los profesionales están cenando, mientras Peeta solo está sentado.

Él asiente. —Bien, despiértame si pasa algo.

—Lo haré. —le prometo y se levanta para ir a una de las salas de descanso.

No pasa mucho tiempo antes de que Peeta se ponga en marcha de nuevo siguiendo la corriente hacia abajo, me alegra que se haya puesto en movimiento; lo que no me gusta es que parece estar caminando en dirección a la cornucopia. Sé que Peeta está muy lejos de ellos, pero me gustaría que se alejará más, no que se acercará.

Cae la noche y él sigue caminando, no es hasta que el himno de Panem se escucha que se detiene y se sienta sobre el suelo mirando hacia arriba fijamente. En la pantalla de la derecha, Misu alza su rostro al cielo. La pantalla secundaria muestra imágenes de los tributos que han muerto hoy, la primera imagen que se muestra es la de Clove y puedo ver como Peeta se tensa. Luego aparece el chico del distrito 3 y no me sorprende que Misu no tenga ninguna reacción ante ella; los tributos varones del 3 y el 2; ambos del 6 y del 7; lo que significa que Johanna y Krilla están libres de los juegos. El distrito 8 perdió a su chico, el 9 a ambos y 10 a la su chica, después aparece el logo de Panem y el himno para luego desvanecerse.

Mis dos tributos están vivos, no recuerdo cuando fue la última vez que el distrito 12 logró llegar más allá del baño de sangre inicial con dos tributos vivos. Me pregunto cómo estarán reaccionando en el distrito con este giro de acontecimientos, seguramente todos están apostando por Peeta, más aun después de que Misu se unió a los profesionales. Espero que la madre de Misu pueda inventar una excusa creíble para sus hijos más pequeños cuando le pregunten porque su hermana mayor hizo algo tan desagradable.

Peeta comienza a caminar de nuevo, hasta que se topa con un gran y espeso arbusto, da vueltas alrededor de él varias veces e incluso mueve un par de ramas, se detiene a observarlo fijamente, entonces da un pequeño asentimiento antes de sacar la bolsa de dormir y esconderse, es un excelente lugar para pasar desapercibido, me alegra que lo hayan pasado en televisión, porque esto demuestra lo ingenioso que Peeta es.

Los sonidos que salen del ordenador me dicen que los patrocinadores piensan lo mismo.

Mi atención y la de la pantalla del centro cambian hacia Misu y sus compañeros; están tratando de decidir cómo serán repartidos los turnos de vigilancia. Después de unos cuantos desacuerdos se decide que Misu y Cato tomarán la primera vigilancia. Momentos después de que los otros tres han desaparecido en sus tiendas, Misu se inclina hacia Cato, tratando de darle un beso.

Él la empuja, alejándola. — ¿Qué crees que estás haciendo?

Ella lo mira, moviendo las pestañas de manera seductora.

—Pensé que, ya que estábamos solos…

Cato mira a Misu desde distintos ángulos, tratando de ver lo mejor de ella.

No es muy difícil darse cuenta de la desilusión de Misu, no es como si se estuviera esforzando por ocultarlo. La mayor parte de la gente pensara que esas emociones están ahí porque él la ha rechazado, sé que más bien es por otra cosa, ella ha perdido una oportunidad para hundirle las garras en lo más profundo, acabando con él.

—Tienes razón. —susurra ella, colocándose detrás de él. —Tenemos que acabar con unos cuantos debiluchos antes de tener un poco de diversión.

Cato resopla. —Acabar con unos cuantos debiluchos será divertido.

—Eso es cierto. —concuerda ella. —Especialmente cuando hayamos atrapado a Peeta y lo estemos haciendo gritar.

— ¿Qué tienes contra el chico enamorado? —pregunta él con curiosidad en la voz, riéndose. — ¿Rompió tu corazón cuando confeso estar enamorado de tu mentora?

—No me gustan los estúpidos con corazones blandos. —dice Misu con disgusto en la voz. —Prefiero a los hombres como tú, fuertes, inteligentes y completamente letales.

— Entonces, ¿no deberías tenerme miedo?

— ¿Quién dice que no lo tengo? —dice ella con voz seductora. —Tal vez me gusta tener miedo.

Entonces ella se inclina sobre su hombro y lo besa. En está ocasión él lo permite pero solo durante unos segundos antes de separarse de ella con violencia.

Él la mira y ella pone una expresión de inocencia que casi parece real, baja la cara tímidamente.

—Lo siento. —dice. —Sé que dijiste que no, pero no pude resistirme.

—Está bien. —dice él, restándole importancia, pero puedo darme cuenta que él está pensando que ella también es peligrosa.

Cata se aleja, quedando totalmente fuera de su alcance, ambos se sientan en silencio durante un rato, viendo a los alrededores. Entre la mirada aburrida de Misu y Peeta escondido me aburro rápidamente. Es por eso que me alegro cuando Haymitch sale de la sala de descanso.

— ¿Algo emocionante? —pregunta Haymitch.

—No, nada. —respondo, conteniendo un bostezo. Señaló el arbusto que se ve en la pantalla izquierda. —Peeta está escondido aquí, tratando de descansar. Mientras Misu y Cato han tomado la primera guardia.

—Supongo que el día fue lo bastante emocionante, para que estén pasando de nuevo los resúmenes. —dice Haymitch. Todas las noches pasan resúmenes de los juegos, los cuales se tienen que ver de manera obligatoria; pero eso término hace rato, con la presentación de los tributos muertos.

Muevo mis ojos a la pantalla del centro, en donde se están repitiendo las escenas del día, al estar tan concentrada en Peeta y Misu me perdí gran parte de la acción, ahora, puedo ver a Rue correr y agarrar una pequeña mochila al mismo tiempo que el chico del distrito 9, comienzan a halar uno de cada lado pero ese estira y afloja dura poco cuando el chico se desploma con un cuchillo clavado en la espalda, otras imágenes muestran que Clove lo ha lanzado y está lanzando otro; Rue tiene problemas para levantar la mochila y cuando logra alzarla el cuchillo queda enterrado en la tela. Clove se prepara para lanzar otro cuando Peeta aparece y la golpea en la cabeza con el mango del cuchillo.

Rue al verlo, se pone de pie de inmediato, está a punto de salir corriendo pero antes de hacerlo le da a Peeta un gesto de agradecimiento.

—Entonces, él salvo a la niña. —dice Haymitch con voz suave.

—Y a causa de eso casi fue asesinado. —le recuerdo, mientras viene a mi mente la manera en la que Misu se acercó a Peeta. — ¡Le dije que no fuera agradable!

Haymitch no responde, mira fijamente la pantalla donde Cato y Misu se han puesto de pie mientras miran algo en la distancia, justo en ese momento la pantalla principal se centra en ellos y podemos escuchar lo que están diciendo.

— ¿Ves eso? —pregunta Cato a Misu, señalando al frente.

— ¿Es humo? —pregunta ella de regreso.

—Sí, alguien ha encendido fuego y nos está dando un mapa de cómo llegar. —dice Cato con evidente emoción. —Quien sabe, tal vez sea el chico enamorado.

Misu niega con la cabeza. —No, él es demasiado inteligente como para hacer algo como eso.

—Como sea, se trata de una persona, alguien que nos está una dando una invitación directa para matarlo. —dice Cato, parece que la declaración de Misu le ha agitado, se acerca a las tiendas y grita hasta que los otros profesionales han salido sin estar tan alertas como deberían.

Cato les explica brevemente lo que está pasando y hay una pequeña discusión acerca de quién debe ir y quien debe quedarse. Al final se decidió que Misu, Glimmer, Marvel y Cato irán por la persona que ha encendido el fuego y la chica del distrito 4 se quedará a cuidar del campamento.

Ellos cuatro emprenden camino hacia el fuego, Misu y Glimmer llevan las antorchas mientras que Cato y Marvel las armas. Caminan rápido pero no están corriendo, son pésimos cazadores, no cuidan donde pisan y hacen mucho ruido; hay un pequeño disparo con la imagen de la chica del distrito 8 calentándose frente al fuego después la pantalla vuelve a los cazadores.

— ¿Sería esperar demasiado que ella se diera cuenta de que lo que está haciendo es un gran error y que se fuera antes de Misu y los demás lleguen? —pregunto, sintiendo lastima por la chica que solo quería entrar en calor.

—Lo dudo. —dice Haymitch, mientras en la pantalla muestran a la chica de nuevo. —Está cabeceando.

—Tal vez despierte con las ruidosas pisadas y tenga la oportunidad de escapar. —digo, puede pasar, espero que pase.

A ellos cuatro les toma unas cuantas horas llegar hasta ella y cuando lo hacen, la chica del distrito 8 está profundamente dormida. Ella se despierta en el momento que ellos llegan, trata de escapar pero Cato se lo impide y la atraviesa con su espada; ella cae sobre sus rodillas mientras la sangre sale a borbones de su cuerpo, suplica por un poco de clemencia, pero ellos la ignoran y se burlan de la chica moribunda. Ella sigue suplicando porque la dejen ir, hasta que Misu se cansa y la apuñala en el corazón. La chica se mueve, aún con vida, hasta que se queda quieta y al cabo de unos segundos, muere, entonces el cañón número 13 de los juegos, se escucha.

—Sólo quedan 10 más. —dice Haymitch pero no hay ni una pizca de felicidad en su rostro al decirlo.

Con cada una de las muertes las probabilidades de que Peeta gane aumentan, pero sé que él no tendrá una verdadera oportunidad hasta que Cato y Misu estén fuera del juego; aun así, una parte de mí se alegra al ver que el sol está saliendo en la arena, eso significa que Peeta ha sobrevivido la primera noche.


Me siento con vida cuando escucho tu voz, ese es el sonido más hermoso.


¡Holis!

¿Me odian? :c

Yo lo haría, dije que traería esto la semana pasada y hasta ahora me vengo reportando, aunque he tenido mis razones, primero el trabajo que no me dejaba, soy coreógrafa y pues me gano la vida trabajando con niñas que a veces son muy difíciles, pero hoy he terminado, lo que quiere decir que estoy libre, aparte de eso las fechas estás son muy ocupadas, la familia, los amigos y todo eso tan bonito, espero que realmente hayan pasado una bonita navidad.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

Y a todo eso le sumamos que me he esguinseado un brazo que solo puedo escribir con uno :c por culpa del cabestrillo, el maratón se termina está semana pero ténganme un poco de paciencia dado que me toma el doble de tiempo terminar una traducción.

Espero que realmente les guste esté capítulo.

Un beso y nos leemos pronto.