Capitulo 3

Kurt, Blaine, Liz y Tory entraron en un restaurante francés, nuevo pero muy recomendado y concurrido. Esa noche iban a festejar el embarazo múltiple de Kurt, y a decirles a los niños que se mudarían. Cuando ingresaron, los ojos de Kurt recorrieron el elegante pero cálido lugar, decorado en tonos beige, iluminado con unos bellísimos candelabros que colgaban del techo.

"Este lugar es hermoso, Blaine" Kurt dijo en voz baja mientras observaba el lugar. "No lo conocía" Dijo mirando a su marido, embelesado.

"Por supuesto que no" Respondió Blaine sonriendo de una manera soberbia. "Es nuevo. ¿Sabes lo que cuesta conseguir una reservación en este lugar?" Le preguntó pasando el brazo por la cintura de su marido. Kurt negó con la cabeza. "Mucho. Tuve que mover algunos contactos para conseguir una mesa decente" Sonrió orgulloso Blaine, Kurt se rio con él.

La recepcionista les dio la bienvenida y los guió hasta su mesa, Liz y Tory los seguían atrás. Los cuatro se sentaron y un camarero llegó pronto a entregarles el menú.

"Entonces… ¿qué les parece el lugar?" Blaine les preguntó a sus hijos sentados enfrente de él en la mesa, con el entusiasmo que lo caracteriza.

"Me gusta" Tory respondió mientras abría su menú en la hoja de 'Menú infantil', él estaba sentado frente a Blaine, y Liz frente a Kurt.

"¿Y a ti, Lizzy?" Blaine le preguntó a la chica quien tenía la cara enterrada en su menú, sin escuchar a su padre que le estaba hablando.

"Lizzy, tu padre te hizo una pregunta" Le dijo suavemente Kurt, mientras bajaba el menú del rostro de la adolescente. Ella estaba sosteniendo su celular y lo había escondido detrás de su menú para que no la vean que estaba mandando un mensaje de texto. Cuando la chica vio que quedó expuesta, levantó la vista hacia Kurt.

"Elizabeth, sabes que no nos gusta que uses tu celular mientras estamos en la mesa" Kurt no regañó a su hija, solo le estaba haciendo acordar.

"Lo siento" Dijo Liz avergonzada, mientras guardaba su teléfono en la chaqueta que colgaba del respaldo de su silla.

"Chicos, esta es una cena familiar." Comenzó a decir Blaine, pasó un brazo sobre la silla de su marido, mientas que los dedos de la otra mano se enredaron en los dedos de Kurt, apoyados en su muslo. "Queremos hablar con ustedes de algo importante." Blaine dijo y Kurt besó la mejilla de éste.

"¿Más noticias?" Preguntó en tono aburrido Liz.

"Si, uhmmm…" Comenzó a decir Blaine, pero fue interrumpido cuando el camarero se acercó a pedir su orden.

"¿Están listos para ordenar?" Preguntó el camarero con acento francés, mientras sostenía una libreta y un lápiz con él. Blaine miró a Kurt para que comience con su orden.

"Oui" (Si) Respondió Kurt y volvió a mirar su menú. "Pour moi, un filet mignon avec des pommes sautées, s'il vous plaît." (Para mí un filete miñón con papas fritas, por favor). Dijo en un perfecto francés, mientras el camarero escribía en su libreta.

"Lo mismo para mí" Blaine dijo cuando el camarero lo miró. No sabía hablar en francés, ni tampoco entendió lo que ordenó Kurt, pero confiaba en el buen gusto de su marido.

"Yo quiero una hamburguesa con papas fritas" Tory dijo, haciendo sonreír al camarero.

"Mademoiselle?" (¿Señorita?) El mesero miró a Liz esperando a que ella le diga su orden. La joven miró un poco más el menú y se mordió el labio inferior mientras pasaba sus ojos por los nombres de los platos.

"Yo quiero… une escalope de veau normande" (…una chuleta de ternera normanda) Ella dijo con una pronunciación del francés casi tan perfecta como la de su padre. Kurt la miraba sonriendo con orgullo.

El mesero asintió con la cabeza mientras escribía la orden "¿Para beber?"

"Agua mineral para ellos, y una copa de Cabernet para mí, s'il vous plait. (por favor)" Dijo Blaine, Kurt sonrió y besó la mejilla de su marido cuando lo escuchó pronunciar de una extraña forma el francés. El mesero asintió con la cabeza y se alejó de la mesa.

"Bueno…" Comenzó a decir Kurt nervioso, los dos chicos lo miraban esperando a que hable y Blaine tomó su mano debajo de la mesa. "Es que… con todo esto de los gemelos, y… la casa nos quedó pequeña, asique pensamos que…"

"Vamos a mudarnos a una casa más grande" Terminó de decir Blaine, impaciente. Kurt lo miró con asombro, les tiró así de esa manera la noticia a los niños. Otra vez Liz y Tory tenían en sus rostros una mirada indescifrable.

"¿Mudarnos?" Liz fue la primera en preguntar. "Yo no quiero mudarme, papá. No quiero cambiarme de escuela, perder a mis amigos, y-" Liz estaba al borde del llanto, tratando de convencer a sus padres que ella no quería irse de la ciudad.

"Espera, Liz, amor… ¿Quién dijo que tendrían que cambiarse de escuela?" Kurt preguntó mientras tomaba la mano temblorosa de su hija sobre la mesa. "Hicimos una oferta para una casa que queda a solo unas diez calles de nuestra casa actual" Explicó él con paciencia, el rostro de la adolescente se suavizó y esperó a que su padre siguiera hablando. "Estarán más cerca de la escuela, y en un lugar más bonito." Kurt dijo sonriendo.

"Si, chicos. Además la casa es enorme, con habitaciones más grandes y un hermoso patio delantero." Blaine les contaba con entusiasmo.

"¿Tiene un patio trasero grande como para que podamos practicar mis pases de football, papá?" Preguntó Tory mientras untaba mantequilla en un trozo de pan y se lo metía en la boca.

"Si, es tan grande que puedes invitar a todos tus amiguitos y armar una fiesta" Blaine enfatizó la palabra 'grande' haciendo un gesto con las manos y abriendo los ojos. En seguida miró a Liz, y notó el brillo en sus ojos cuando dijo la palabra 'fiesta'. "Ni lo pienses" Advirtió señalando serio a la niña.

"Mmm… no se me hubiera ocurrido" Dijo ella mirando hacia el techo mientras se imaginaba en una fiesta con sus amigos. "Pero ahora que lo dices…" Dijo ella en tono de broma. Blaine y Kurt se rieron.

"No. Y es en serio, Elizabeth" De repente Blaine dijo borrando la sonrisa de su cara y poniendo su mejor cara de serio. Liz le sonrió dándole a entender que solo fue una broma.

"La casa es hermosa, chicos, les va a encantar." Kurt dijo y comenzó a contarles a sus hijos algunos detalles de la casa y como quería decorarla. Con cada palabra que Kurt decía, los chicos se entusiasmaban con la idea de una casa más grande y bonita.

La comida llegó a la mesa y los cuatro comieron mientras seguían discutiendo los colores para la decoración y los muebles. Kurt quería todos muebles nuevos, que combinen con la casa, y si eso era lo que él quería, entonces Blaine se lo iba a dar.

Cuando volvieron a la casa, Liz y Tory fueron cada uno a su habitación, era tarde y al otro día tenían escuela. Kurt y Blaine estaban en su propio cuarto.

"Es increíble lo bien que están tomando las cosas Lizzy y Tory" Blaine decía mientras quitaba las sabanas de la cama, ya se había puesto su pijama y estaba a punto de acostarse.

"Si, son niños asombrosos" Decía Kurt, él todavía estaba con su ropa puesta, parado al lado de la cama. Mientras hablaba de lo contento que estaba por encontrar esa casa maravillosa y de cuan feliz estaba por mudarse y cosas que tenían que ver con la decoración, Blaine lo veía embobado.

Distraídamente y sin darse cuenta, Kurt se quitaba las prendas con sensualidad. Blaine lo miraba con amor, sentado en la punta de la cama. Kurt seguía hablando, pero su marido no lo estaba escuchando, ya que estaba siguiendo todos sus movimientos. Kurt desabotonó su camisa lentamente quedándose en una camiseta que hacía resaltar su vientre. Luego, dejó caer su pantalón al suelo y lo recogió agachándose lo más que pudo, mostrando todo su trasero a su marido. Blaine lo miró y se mordió el labio inferior, mientras recorría con los ojos las interminables piernas de Kurt.

"… y creo que si colocamos un bonito jardín de invierno…" Decía Kurt mientras doblaba la ropa y la dejaba sobre una silla. Se dio vuelta para mirar a su marido, quien tenía la mirada sobre él. "¿Blaine… estás escuchándome?" Blaine se levantó de la cama y se puso frente a él. "¿Qué?" Preguntó Kurt juntando las cejas.

Blaine tomó la cara de su marido entre sus manos y le dio una sonrisa antes de acercar su boca a la de Kurt y darle un pequeño beso apenas rozando sus labios. "Están tan hermoso" Le susurró cuando se separó del beso, nunca dejó de mirarlo a los ojos. Kurt sonrió y sintió arder sus mejillas, era increíble como después de tantos años su marido le causaba eso. "Amo verte llevando mis hijos dentro tuyo" Le susurró mientras acariciaba con los pulgares las mejillas sonrojadas de su marido. "Resplandeces, el rostro se te ilumina y tus ojos brillan. Eres… lo más hermoso que vi en mi vida, Kurt" Dijo Blaine con todo el amor que le tenía su marido.

Kurt sonrió y mordió su labio inferior, tenía los ojos húmedos. Su marido es tan maravilloso, Kurt solo podía llorar con esas palabras, y no culpaba a sus hormonas por eso. "Te amo tanto" Le susurró y cerró los ojos mientras se acercaba a su boca.

"Yo también te amo" Blaine le dijo y con cada palabra, su aliento le hacía cosquillas a los labios de Kurt. Mientras se besaban, caminaban lentamente hacia la cama. Los dos se recostaron de lado enfrentados entre sí.

"¿Cerraste la puerta con llave?" Preguntó Kurt en un descanso del beso apasionado y lleno de amor que ambos hombres estaban compartiendo. Pero antes de que Blaine pueda contestar, la puerta del cuarto se abrió.

"¡Papá! Liz está hablando por teléfono con su novio en voz alta y no me deja dormir" Tory abrió la puerta y se quedó parado bajo el marco de la puerta.

"No" Blaine le respondió a la pregunta que su marido le hizo antes de ser interrumpidos por su hijo menor. Kurt largó una pequeña carcajada y escondió su cara en el hombro de Blaine.

"¡Cualquier cosa que este enano diga es mentira!" Liz dijo mientras corrió detrás de su hermano.

"¡No soy enano!" Tory le gritó a su hermana.

"¡Ok! ¡Ya basta ustedes dos!" Blaine dijo mientras se levantaba de la cama. "¡A dormir, ahora!" Ordenó el hombre. "En seguida vengo" Dijo en oz baja, se inclinó y besó la frente de Kurt, quien seguía acostado. "¡Vamos! Cada uno a su cuarto". El hombre los sacó del cuarto y se fue cerrando la puerta detrás de él. Kurt miró a su marido e hijos y sonrió mientras acariciaba su vientre. Se sentía completo, amaba mucho a su familia.