Advertencia: sexo al final del capitulo
Capitulo 6
Las siguientes dos semanas, la familia Hummel-Anderson se dedicó a la decoración de su nueva casa, bueno… Kurt se dedicó a la decoración de su nuevo hogar. Estaba muy ansioso y pasó los días de aquí para allá visitando casas de decoración y mirando revistas con ideas modernas. A eso le sumaba que estaba tapado de trabajo en la oficina y aunque no le gustaba la idea, tuvo que delegar algunas tareas confiando en la eficacia de sus empleados. Brenda, su asistente lo ayudaba con todo y lo acompañaba a todos lados. Kurt iba todos los días a la casa nueva instruyendo a los trabajadores quienes se encargaban de la mano de obra, como la pintura, el armado de los muebles, etcétera. Por supuesto, él le había consultado a su familia sobre los detalles, en especial a los niños; Blaine dejó todo el asunto en sus manos. El embarazo iba de maravilla y por eso Kurt estaba tranquilo, aunque sabía que esa tranquilidad no iba a durar mucho tiempo; pero por ahora estaba bien, distraído con el trabajo.
Ahora, la familia estaba haciendo las maletas y empacando las cosas que se llevarían a la casa nueva, que no eran demasiadas, ya que el mobiliario era todo nuevo. Cuando tenían todo listo, subieron las maletas al coche de Blaine. La pareja se quedó unos minutos dentro de la casa para despedirse de ella.
Kurt estaba apoyado en el marco de la puerta de ahora su viejo cuarto que compartió con su marido, mirando cada detalle de la habitación mientras acariciaba su vientre de catorce semanas. Blaine se acercó a él y pasó un brazo alrededor de su cintura, Kurt se apoyó en el cuerpo de su marido y dejó descansar la cabeza en su hombro.
"Vamos cariño, ya estamos listos" Blaine dijo antes de besar la cabeza de su marido. Tory estaba sentado en el auto de Blaine, esperando por ellos y Liz iba con Aaron en el coche de Kurt, ellos llevaban a Fido. Liz había insistido en conducir ella, pero solo había tenido unas pocas clases de manejo con Blaine como para confiarle el coche, por eso le pidieron a Aaron que lo conduzca hasta la casa, dándole mil indicaciones de seguridad. El perro viajaba en el asiento trasero, pero Kurt obligó a Blaine a que recubra los asientos para que el animal no arruine el tapizado.
Kurt dio un largo suspiro. "Voy a extrañar este lugar" Kurt dijo con nostalgia.
"Yo también" Respondió Blaine acariciando la cintura de el hombre embarazado.
"En esta casa nacieron nuestros hijos" Kurt dijo. Aunque ellos no nacieron específicamente en la casa, este fue su primer hogar. Blaine asintió con la cabeza. "Y en esta habitación perdí a mi angelito, también" Kurt dijo con lagrimas en los ojos y un nudo en la garganta al recordar el bebé que había perdido hace ya trece años.
"Hay muchos recuerdos en esta casa." Blaine dijo. "Pero ahora, podemos constituir nuevos recuerdos en nuestro nuevo hogar." El hombre dijo tratando de hacer sentir mejor a su marido.
"Tienes razón" Kurt dijo secándose las lagrimas que corrían por su rostro con el dorso de la mano. "Será el primer hogar de los gemelos" Finalmente dijo sonriendo y acariciándose el vientre. Blaine asintió con la cabeza, y suavemente, guió a Kurt hacia las escaleras y luego a la puerta de salida.
Los dos se quedaron unos minutos, mirando un vez más la casa que había sido su hogar los últimos quince años y en donde pasaron muchos momentos felices y otros no tanto. Salieron de la casa y cerraron la puerta detrás de ellos por última vez.
Hicieron su camino hacia su nueva casa, el vecindario se veía bien, igual al de su antiguo hogar, ya que solo separaban a las dos casa solo unas calles. Ya habían visto la casa cuando todavía no tenía hecho los arreglos, por supuesto, y esta sería la primera vez que la verían ya terminada; ni siquiera Kurt había visto el resultado final.
Todos bajaron de los autos y emocionados estaban en parados en la puerta de entrada. Blaine introdujo la llave y lentamente abrió la puerta, para crear suspenso. Cuando por fin la puerta se abrió, Kurt fue el primero en entrar a la casa con una sonrisa, satisfecho por cómo había quedado la casa. Blaine fue el que le siguió luego, boquiabierto parado enfrente a la puerta miró la sala de estar.
"Wow, Kurt… wow" Dijo Blaine mientras daba unos pasos dentro de la casa. Tory y Liz le siguieron detrás.
"¡Oh por Dios, papá!" Liz dijo entrando y moviendo su cuello hacia todas partes. "¡Es hermosa!". Exclamó la joven. La sonrisa de Kurt se hizo más grande mientras miraba las expresiones de su familia.
"¡Está genial!" Tory dijo parándose en medio del living.
"Entonces… ¿les gusta?" Preguntó Kurt, conocía la respuesta, de todas maneras.
"Amor, es… es preciosa" Blaine dijo acercándose más a admirar los detalles.
La sala es amplia, el color de las paredes son de un amarillo muy claro; dos sillones de tres cuerpos enfrentados decorados con almohadones de diferentes colores combinando con los sofá, en el medio una mesita de café. Otros dos sillones completaban el juego, una pequeña mesa redonda en color caoba, en el medio. Frente a ellos una chimenea eléctrica y unas lámparas por aquí y por allá. Todo combinado en colores cálidos, al igual que la alfombra, para hacer de su casa un hogar luminoso y familiar, pero muy sofisticado. En un rincón de la sala y frente a la ventana está el piano de cola de Blaine, infaltable.
El comedor se encontraba cruzando la arcada de la sala. Era un cuarto simple, con un juego de mesas y sillas en caoba, sobre una alfombra gris. A diferencia de la sala, las paredes son beige, el piso es de madera clara y una hermosa lámpara colgaba del techo e iluminaba el medio de la mesa. Un modular contra la pared y sobre éste un gran espejo.
La cocina es pequeña, pero muy acogedora. El mobiliario en blanco, el desayunador de madera de caoba, las banquetas de nombre y la isla en el medio de granito, el piso de azulejos blanco y negro imitando un tablero de ajedrez. En este lugar era donde más iban a pasar juntos la familia.
Subiendo las escaleras de la sala, hay dos pasillos, uno a la izquierda y el otro a la derecha. En el de la derecha hay tres habitaciones. Una de ellas, la más grande es la de Liz. Un cuarto moderno y funcional en tonos claros, con paredes blancas, mobiliario blanco y detalles en rojo. Un ropero con un gran espejo en la puerta sirve de separador entre donde se encuentra la cama y el escritorio, con el antebaño. Un cuarto sencillo, funcional y femenino para la princesa de la casa.
Frente al cuarto de Liz, está el de Tory. El mismo niño eligió el futbol como temática para su habitación, pero para que no sea tan grotesco, Kurt lo ayudó con algunos detalles modernos. La cama, también es sillón, y está frente al mueble con el televisor y todas las consolas de videojuego. Lo particular del cuarto era el techo, pintado como el campo de futbol, un lindo detalle. El baño es pequeño, pero con ducha.
El otro cuarto, adjunto al de Tory, está el cuarto de invitados. Pequeño, pero elegante y sofisticado, con paredes en tonos lilas, una cama doble para cuando vienen de visitas parejas.
En el pasillo del lado izquierda de las escaleras, hay otras tres habitaciones. Una de ellas es un pequeño cuarto que Kurt usaría como estudio, donde hay un escritorio al lado de la ventana, lo que hace que la sala esté bien iluminada. Sobre la pared donde se apoya el escritorio, hay una gran plancha de corcho, para pinchar papeles y diseños y que no estén desparramados por doquier. La habitación contigua es la que será para los bebés que estaban por venir, asique todavía estaba sin decorar.
Llegando al cuarto más grande de la casa, es la habitación principal, la de Kurt y Blaine. La hermosa recámara está decorada en negro y plata. La cama con cabecera acolchada, mesas de noche en color negro y hermosas sillas de época en color rosa y acolchadas con acabados en madera color plata. Para terminar la decoración unos hermosos cuadros con flores en color rosa y marcos de madera tallada sobre la cabecera de la cama y una alfombra negra contratando con el blanco suelo. En la misma habitación, el baño, muy moderno con un gran jacuzzi ordenado especialmente por Kurt.
La familia recorrió toda la maravillosa casa, terminando en el estudio de música de Blaine en la planta baja. Lo último por ver es el gran jardín trasero, con una enorme piscina, un gazebo de paja y debajo de éste un juego de muebles de jardín. Atrás de todo, la casita para el perro, Fido ya estaba corriendo por todo el jardín familiarizándose con el lugar.
Todos estaban muy contentos por su nueva casa y enseguida comenzaron a desempacar y guardar la ropa y las demás pertenencias en el lugar que correspondía. Se hizo de noche y la familia estaba cansada y con hambre; y ya que nadie tenía ganas de cocinar, ordenaron pizza. Luego de comer cada uno fue a su cuarto, estaban exhaustos de trabajar toda la tarde.
"¿Estás cansado?" Preguntó Blaine cuando cerraron la puerta de su habitación y Kurt lo abrazó y apoyó la cabeza en el hombro de su marido. Kurt cerró los ojos y asintió con la cabeza ante la pregunta de su marido. "¿Tan cansado como para estrenar el jacuzzy?" Preguntó en un tono sugerente.
Kurt levantó la cabeza y miró a su marido con una pequeña sonrisa. "Nunca estoy cansado para compartir un baño contigo" Contestó con voz seductora.
Los dos caminaron al baño y mientras el jacuzzy se llenaba con agua caliente y espuma, ellos se besaban y se quitaban la ropa lentamente hasta quedar completamente desnudos. Blaine se metió al agua primero y ayudó a Kurt tomándole la mano para que no patine. Se sentaron y apoyaron la espalda en la bañera, en seguida sintieron como los músculos se relajaban.
"Esto es tan delicioso" Susurró Kurt con los ojos cerrados, la cabeza echada hacia atrás y frotándose las manos en la piel de su estómago.
"Conozco algo más delicioso que esto" Blaine dijo acercándose a su marido.
"¿Ah si?" Preguntó Kurt abriendo los ojos y mirando a Blaine inocentemente. "¿Y qué podría ser eso?"
"Tu" Blaine dijo. Tomó las muñecas de Kurt y lo atrajo hacia él, Kurt entendió la indirecta y se sentó a horcajadas en el regazo de Blaine.
Se besaron apasionadamente, mientras ambos pasaban las manos por el cuerpo caliente y resbaladizo del otro. Kurt comenzó a acariciar el miembro de su marido, y sentía como se hacía cada vez más duro en sus manos. Blaine gimió ante el tacto y sus manos se posaron cariñosamente en el vientre de Kurt, sintiendo la suavidad de su piel.
Ellos nunca separaron sus bocas, y Blaine pasó sus manos desde el vientre de Kurt hasta sus nalgas. Con mucho cuidado y ante la afirmación de Kurt, Blaine jugó un poco con su entrada ganándose algunas risitas por parte de Kurt. Sin previo aviso, Blaine introdujo un dedo y Kurt gimió cuando introdujo un segundo dedo. Kurt arqueó su espalda pidiendo por más y más, y luego de un tercer dedo, Blaine no aguantó más y penetró a su marido. Luego de un rato de que Kurt se acostumbrara al pene de su marido dentro de él, comenzó a menearse suavemente buscando ese punto especial en donde podía explotar. Mientras tanto, Blaine rozaba sus labios por todo el pecho de Kurt, dejando pequeños besos en cada centímetro de piel que podía alcanzar.
Cuando Kurt por fin pudo hacer que la punta del miembro de su marido toque su próstata, comenzó a cabalgar el pene de Blaine, subiendo y bajando suavemente y luego un poco más rápido. Para sostenerse apoyó sus manos en las rodillas de Blaine, haciendo que su cuerpo se echara hacia atrás. Se sentía tan bien, cerró los ojos y una de las manos de Blaine llegó a masturbar su pene mientras que con la otra acariciaba su vientre. Blaine le susurraba hermosas palabras de amor inclinándose lo más cerca posible de la panza de Kurt. Además de los gemidos y jadeos de ambos, lo único que se oía en toda la habitación era el agua caer al suelo y las gotas que salpicaban en sus cuerpos. Poco a poco, fueron llegando a sus orgasmos, Blaine viniendo dentro de su marido, y Kurt en la mano de Blaine bajo el agua jabonosa.
Tratando de recuperar el aire, Kurt tiró su cuerpo más cerca al de su marido sintiendo como su pecho se movía para recuperar el aliento. Blaine lo abrazó por la cintura y Kurt apoyó su cabeza en el hombro de su marido, cerrando los ojos.
"Kurt… amor… ¿estás dormido?" Preguntó Blaine luego de unos minutos, mientras sonreía.
"Mmmm… no" Contestó Kurt sin despegarse de su marido. Blaine sonrió y tomó a Kurt por la cintura, se levantó del jacuzzi y salió del agua, todavía con las piernas de Kurt alrededor de su cuerpo. Cuando estuvieron fuera del agua, Blaine ayudó a su marido somnoliento a secarse y ponerse el pijama, luego los dos se acurrucaron en la cama. Los dos se quedaron dormidos, felices y satisfechos en su nuevo hogar.
Hola! Espero que les haya gustado el capitulo.
Para que se den cuenta de la casa, les dejo algunas fotos:
subirimagenes punto net / a /ZKMTX (quítenle los espacios)
Besosss y gracias por todo!
