Capitulo 7
Liz estaba hablando con sus amigos apoyados sobre la hilera de casilleros de la escuela, en el tiempo libre que tenían entre clase y clase. Les contaba a Hillary, Mary-Kate, Aaron y Justin como iban los preparativos de la fiesta de su cumpleaños que se celebraría en tres semanas. Kurt estaba muy entusiasmado con la idea de organizar una gran celebración para los dulces dieciséis de su hija; Liz y él pasaban las tardes eligiendo los colores de la decoración, la comida, y todo lo que una fiesta 'a lo Kurt Hummel' podía tener.
"Oh por Dios, Liz… no voltees, Axel está mirándote" Justin, uno de los amigos más queridos de Liz le dijo murmurando. El es muy querido por Liz, es un gran amigo que la apoya en todo, es gay y de cierta manera ella ve en él a su papá Kurt y como habría sido a esa edad, por eso es que también le tenía tanto cariño.
"¿En serio?" Liz preguntó un poco nerviosa, los chicos asintieron. "¿Cómo me veo?" Dijo mientras se acomodaba la ropa y el cabello.
"Te vez muy bien" Hillary le dijo, Liz sonrió y Aaron revoleó los ojos.
Aaron detestaba a ese chico Axel, y no solo porque Liz estaba enamorada de él, sino también porque era un chico misterioso que no mostraba quien verdaderamente era. Pero Liz estaba pérdida por él, y como Aaron es su amigo y no quería perderla, prefería guardar su opinión acerca de Axel.
"¡Se está acercando, Liz, viene hacia aquí!" Kate dijo, mientras miraba con disimulo como Axel caminaba hacia ellos. El corazón de Liz comenzó a palpitar fuerte en su pecho, a pesar que habían hablado muchas veces, este chico todavía hacía poner nerviosa a Liz.
Liz tomó aire antes de hablar. "Ok… hagamos como que estoy diciendo algo gracioso y ustedes se ríen." Ella dijo en voz baja y sus amigos asintieron, excepto por Aaron que parecía molesto por la situación, pero nadie lo notaba.
Y cuando Axel estuvo a unos pasos, los cuatro adolescentes echaron una carcajada muy exagerada y falsa. Axel se acercó al grupo, de espaldas a Liz mientras sonreía al verla con sus amigos.
"¡Ay Liz, eres tan graciosa!" Justin dijo muy sobreactuado mientras hacía que secaba las inexistentes lágrimas en sus ojos. Aaron se cruzó de brazos pensando en lo ridícula que la situación era para él.
"Si, eres como una Tina Fey pero con un bonito peinado" Hillary dijo muy fuerte exagerando la situación. Liz le hizo una mueca con su cara para que no siga hablando. Detrás de Liz, Axel se aclaró la garganta y ella giró para enfrentarse a él, el chico le brindó una hermosa sonrisa.
Axel MacLean es un chico alto, guapo, de tez blanca, ojos verdes y cabello rubio, pero cuando el sol ilumina su cabeza el color se ve más colorado, debido a su descendencia escocesa. Tiene dieciocho años y va en último año de la escuela. No es uno de los chicos más populares, pero si tiene buena fama. Él es un chico muy educado y caballero. Ante los ojos de Liz, Axel es el chico perfecto.
"Oh… Axel, no había visto que estabas aquí" Liz dijo fingiendo sorpresa, sacando de adentro sus dotes de actriz que había heredado de sus padres y aprendido de su tía Rachel, pero por dentro sentía que se iba a desmayar.
Axel le dio una dulce sonrisa, mostrando su perfecta dentadura, como perlas blancas. "Bueno… yo quería hablar contigo" Él le dijo, mirando hacia él suelo, de repente sintiéndose un poco tímido. Los ojos de Liz comenzaron a brillar de repente.
"Uhmm… nos vemos en clase, Liz" Kate dijo y Liz recordó que sus amigos seguían allí parados. Justin le guiñó el ojo a su amiga y le murmuró un 'suerte'. Los chicos comenzaron a caminar hacia el otro lado, pero Aaron se quedó parado allí, mirando con los ojos entrecerrados a Axel, muriéndose de celos. Hillary le tomó la mano y lo arrastró fuera de allí, Aaron resopló y caminó con los chicos.
Liz miró a Axel y se encontró con sus ojos, se quedaron mirando por unos segundos, sin decirse nada el uno al otro, viéndose nerviosos y tímidos. Liz sentía que el mundo podía acabarse en ese momento que no le iba a importar, solo quería quedarse con esa mirada para siempre.
"Liz… yo… uhmm…" Axel divagaba, estaba nervioso. "Yo… tu…" Decía titubeando, y Liz moría de la ganas de escuchar lo que el chico de sus sueños tenía para decirle. "¿Quieres… salir conmigo?" Preguntó finalmente.
El corazón de Liz latía tan rápido que sentía que en cualquier momento iba a salir de su pecho. Axel la estaba invitando a salir, pero ¿en una cita?.
"¿Cómo en una cita?" Preguntó esperanzada y sintiendo su cuerpo temblar de emoción.
"Si, al cine… al autocine" Él aclaró y vio formarse una sonrisa en los labios de Liz.
"Si" Respondió ella demasiado pronto, asique se calmó un poco y se hizo la desinteresada. "Es decir… claro, por que no. Estaría bien" Ella dijo aparentando como que no le importaba, no quería parecer una chica fácil. Axel se dio cuenta y sonrió aún más grande.
"Genial. Pasaré por ti el viernes a las siete" Dijo. Lentamente él se acercó a Liz, tomó su mejilla con una mano.
El ritmo cardíaco de Liz se aceleró aún más cuando veía que el chico estaba a pocos centímetros de su cara. Axel cerró el espacio entre ellos un poco más y apoyó sus labios en la mejilla contraria de la que su mano estaba acariciando, dándole un dulce beso. Liz cerró los ojos y suspiró.
"Nos vemos" Axel dijo mientras le guiñaba un ojo y se alejaba de ella, dejándola anonadada y con su mano apoyada en el lugar donde él la beso.
Una cita, pensó ella, una cita con Axel Mac Lean. Pero algo de repente golpeó su mente, tenía que pedirles permiso a sus padres.
Kurt estaba preparando la cena mientras tarareaba todo el repertorio de una de sus obras musicales favoritos: 'Wicked', cuando Liz se acercó lentamente a él. Ella apoyó los codos sobre la mesa del desayunador y miró a su papá meter la cuchara en la salsa, llevarla a su boca y murmurar un 'perfecto'. Quería pedirles permiso a sus padres para salir con Axel, y quien mejor que comenzar preguntándole a Kurt, ya que sabe que él le daría el permiso enseguida. Pero ella también sabía que su papá Blaine era más difícil, por eso le pediría a Kurt que la ayudara a que le de permiso para salir porque él es el único que puede persuadir a Blaine. Liz tomó coraje y caminó hasta al lado de su padre. Faltaban dos días para el viernes, asique tenía que ser ahora o nunca.
"Hey, papá" Dijo ella fingiendo inocencia en su voz.
"Hola, cariño" Contestó Kurt, aunque ya se habían visto anteriormente, mientras él revolvía la preparación en la cacerola con una cuchara de madera.
"¿Te ayudo?" Preguntó Liz, otra vez haciéndose la niña inocente.
Kurt la miró entrecerrando los ojos, comenzó a sospechar de la chica porque ella no solía ser tan colaboradora con la casa, y mucho menos con la cocina.
"No hace falta, linda, ya está todo listo. Pero si quieres pon la mesa" Le contestó Kurt y apagó el fuego.
"Ok." Liz dijo mientras se dirigía hacia la alacena donde se encontraban los platos. Tomó cuatro y los apoyó sobre la isla que estaba en medio de la cocina, luego caminó hacia el cajón donde estaban los cubiertos. Kurt seguía pasos de la chica con la mirada, la notaba nerviosa y sabía que su hija quería decirle algo pero no se animaba.
"Suéltalo, Liz" Kurt dijo mientras se cruzaba de brazos.
"¿Qué?" Ella preguntó sorprendida cuando levantó la vista del cajón.
"Sé que quieres pedirme algo, te conozco. Dime" Dijo Kurt. Liz se mordió el labio inferior, su padre puede ser tan perceptivo a veces.
"Ok… uhmmm… ¿Recuerdas a Axel?" Ella comenzó a decir, sabiendo que la pregunta era un poco tonta.
Kurt sonrió. "Por supuesto que me acuerdo. ¿Qué hay con él?"
"Es que… él me invitó a ir al cine el viernes" Liz se sonrojó al decirlo.
"¿Cómo en una cita?" Kurt le preguntó y ella asintió con la cabeza. "Oh… tu primera cita con un chico" Kurt dijo inclinando la cabeza hacia un lado y colocando sus manos juntas sobre su pecho.
"Si" Liz aún seguía sonrojada. "Entonces… ¿me das permiso?" Ella le preguntó con ojos esperanzados.
"Sabes que por mí no hay problema" Contestó él y Liz sonrió bien grande y corrió a abrazarlo.
"Gracias, gracias, papi" Ella le dijo mientras lo abrazaba.
"De nada, amor" Kurt dijo respondiendo al abrazo de su hija. "Pero antes debes pedirle permiso a tu padre" A Liz en seguida se le borró la sonrisa del rostro.
"Lo sé" Liz dijo luego de dar un resoplido. "Tu pregúntale" Dijo señalando a Kurt.
Kurt abrió los ojos grande "¿Yo? Si tu eres quien quiere salir el viernes, no yo. Tu pídele permiso por ti misma" Dijo él mientras servía los espaguetis con albóndigas en una fuente grande.
"Es que a mí me va a decir que no" Ella dijo refunfuñando. "Por favor, papá, convéncelo tú"
"¿Y por qué tengo que convencerlo yo? Tu eres la interesada aquí, además tu padre no es un monstruo" Kurt dijo mientras llevaba los platos y cubiertos hasta la mesa del comedor de la casa, Liz lo seguía atrás suyo.
"Por favor, papá… él hace todo lo que tú le pides" Ella decía. No, rogaba.
"No hace todo lo que yo le pido" Kurt dijo mientras giraba, miró a Liz colocó una mano en su cintura.
"Si, lo hace. Tú les das unos mimos… unas caricias, otras cosas más y te dice todo que sí. Solo te pido que hagas lo mismo ahora"
"¡Elizabeth!" Regaño Kurt, porque Tory había llegado al comedor y se sentó en una de las sillas a esperando la cena. Desde afuera se escuchó el ruido del auto de Blaine entrando en el garaje de la casa.
"Por favor, papi… por mi" Liz dijo y puso los ojos de cachorro que había heredado de Blaine, a sabiendas que eso podía con Kurt.
Kurt revoleó los ojos y suspiró, justo en ese momento la puerta de entrada de la casa se abrió.
"¡Llegué!" Escucharon la voz de Blaine.
"¡Vino papá!" Gritó Tory saltando de la silla y corriendo hasta la puerta de entrada a darle la bienvenida a Blaine. Kurt miró a su hijo irse y se escuchaba como Blaine lo saludaba.
Las palmas de la mano de Liz se juntaron delante de su pecho e intensificó los ojos de cachorro.
"Por favor" Susurró ella rogándole una vez más a su padre.
"De acuerdo, de acuerdo. Pero tienes que comportarte" Kurt dijo en voz baja, rindiéndose. Liz chilló de alegría y lo abrazó.
"Gracias, gracias" Liz le dio un beso en la mejilla y salió corriendo a recibir a su papá Blaine.
Kurt sonrió, se mordió el labio inferior y negó con la cabeza. Ahora tenía que convencer a su marido que le de permiso a su hija a salir en una cita con su enamorado. Y sabía que Liz tenía razón, Blaine hacía siempre lo que él le pedía, y si no él tenía un método para que haga lo que quiera.
Hola! Perdón por tardar en subir este capítulo, estuve muy ocupada.
Gianeglee: Si! No hay problema, mandame el link de donde lo subís, quiero verlo!.
Además, en DE1 alguien me había pedido de traducirlo al ingles, yo no tengo problema que alguien lo haga. Yo lo haría, pero no tengo tiempo, pero si alguien está interesado, que lo haga…
Gracias y besos para todos y todas!
