Capitulo 10

Blaine caminaba de un lado a otro de la sala. Se asomaba a la ventana y miraba su reloj. Suspiraba. Caminaba hasta la cocina, se servía un vaso de agua y suspiraba otra vez, el reloj se había movido un minuto más. Otra vez corría la cortina de la ventana y miraba la calle vacía y oscura. Se refregaba las manos con nerviosismo y preocupación.

"Blaine… siéntate, amor" Kurt dijo desde su lugar en el sofá, sin apartar la vista del diseño que estaba creando en su cuaderno de bocetos.

"Faltan cinco minutos para las diez y media, Kurt ¡y todavía no llegan!" Blaine dijo alejándose de la ventana y mirando a su marido mientras señalaba el reloj Rolex que descansaba en su muñeca.

Kurt revoleó los ojos. "Exactamente, Blaine, todavía faltan cinco minutos."

"Sabía que esto no era una buena idea" Murmuró Blaine, se sentó al lado de su marido en el sillón y soltó un suspiro dramático. Kurt se rio y colocó una mano en su muslo para tratar de tranquilizarlo.

"Relájate, Blaine, es solo una cita. No es como si se fueran a casar o algo así" Kurt dijo con una sonrisa, pero en lugar de hacer sentir mejor a su marido, fue peor. Blaine lo miró con ojos grandes y preocupados. En ese momento escucharon un coche pararse en frente de la casa.

"¡Legaron!" Blaine saltó del sofá y corrió a la ventana. Kurt se levantó lentamente y se asomó detrás de Blaine. Él también quería mirar, al fin y al cabo es su bebé la que salió en una cita por primera vez.

Los dos hombres vieron como Liz y Axel bajaron del auto y caminaron con la cabeza gacha y tomados de la mano hasta la puerta.

"¡Están tomados de la mano!" Blaine dijo en un tono alto que podría haberse escuchado del otro lado.

"¡Shh!" Calló Kurt y trató de alejar a su marido de la ventana. "¿Vas a espiarlos? Odiabas cuando mi padre nos hacía eso ¿Por qué le harías eso a tu propia hija, Blaine?" Susurró Kurt y empujó a Blaine lejos de la ventana.

"Pero es que-" Intentó decir Blaine, pero fue interrumpido por su marido.

"Nada, Blaine. Sube, ve al cuarto y espérame allí" Ordenó Kurt y Blaine intentó protestar. "Anda, vamos. Te quedas allí" Blaine bufó y subió las escaleras.

Kurt se aseguró que su marido suba y entre al cuarto, y cuando estuvo seguro caminó en puntas de pie hasta la ventana. Corrió un poco la cortina y vio el momento justo cuando los dos adolescentes se estaban besando.

"Aww…" Murmuró con una sonrisa mientras acariciaba su vientre, afortunadamente Blaine no estaba allí para ver la escena. Vio al muchacho irse y a su hija abriendo la puerta de entrada de la casa, entonces Kurt volvió al sofá y tomó el cuaderno en sus manos, disimulando no haberlos visto.

Liz entro a la casa, cerró la puerta detrás suyo y se apoyó en ella. Dio un largo suspiro y tenía una enorme sonrisa en sus labios. Lentamente caminó por la sala hasta las escaleras, sin darse cuenta de que su padre estaba sentado en el sofá.

"Hey… ¿Cómo estuvo tu cita?" Preguntó Kurt, Liz dio un saltito por el susto.

"Ay… me asustaste, papá" Ella dijo y se enfrentó a Kurt, quien se acercó a ella. Las mejillas de Liz estaban coloradas y tenía esa gran sonrisa en su rostro. "Muy bien" Respondió a la pregunta.

"¿Y…?" Insistió Kurt.

"Y me besó" Liz dijo en voz baja. "Fue todo tan hermoso, papi"

"Aww… Liz, tu primer beso" Kurt dijo mientras le daba un pequeño abrazo a la adolescente.

"Y me pidió que sea su novia" Liz dijo aún sonrojada. Kurt se apartó del abrazo y levantó las cejas hacia su hija. "Le dije que sí"

"Oh por Dios, mi pequeña tiene novio. Felicitaciones" Kurt dijo dándole otro enorme abrazo a su hija. Liz sonrió feliz de ver a su papá contento por ella.

"Gracias, papi" Respondió la jovencita.

"Sabes que tenemos que tener 'la charla' ¿verdad?" Kurt le dijo a Liz entrecerrando los ojos.

Liz abrió grande sus ojos color avellana. "Oh no… no 'la charla'"

"Oh si, si 'la charla'. Pero no te preocupes, le pediré a tía Rachel que hable contigo" Kurt abrazó a Liz por los hombros y caminaron hasta las escaleras

"¿Tía Rachel? Prefiero a la tía Santana" Liz le dijo, mientras caminaba junto a su padre.

"No. Definitivamente no Santana"

"Okay" Liz dijo algo decepcionada.

"Oh Dios…" Kurt susurró mientras se detuvo cuando llegaron al final de las escaleras, Liz lo miró asustada. "¿Cómo le diremos a tu padre que tienes novio?"

"No le diremos" Liz dijo con una sonrisa.

"Elizabeth Sophia Hummel-Anderson, sabes que no me gusta que le ocultemos cosas a papá" Kurt dijo en voz baja con ambas manos en cada lado de su cintura.

"Está bien, pero tú le dirás" Ambos, padre e hija, caminaron juntos hasta la puerta del cuarto de Liz.

"De acuerdo. No sé porque siempre te hago caso" Kurt golpeó con el dedo en la punta de la nariz de su hija, haciéndola reír.

"¿Por que soy tu princesita?" Ella abrazó a su papá y hundió su cara en la camisa del pijama de Kurt.

Kurt suspiró y abrazó otra vez a Liz. "Si, es porque eres mi princesita hermosa" Dijo antes de darle un beso en el cabello. "Bien… a dormir. Buenas noches"

"Buenas noches, papá" Liz le dio un beso en la mejilla a Kurt y luego se inclinó para besarle el vientre. "Buenas noches, bebés" Ella dijo haciendo la voz de bebé. Kurt sonrió y la joven entró a su cuarto.

Kurt suspiró y giró para ir a su cuarto, estaba realmente agotado. Pero se detuvo cuando escuchó hablar en el cuarto de Tory. Abrió la puerta del cuarto de su hijo y lo vio destapado, con una pierna colgando fuera de la cama y balbuceando palabras sin sentido.

"Cuidado con el zombie" Tory decía aún dormido, Kurt entró a la habitación. Le acomodó la pierna sobre la cama y lo tapó. "No, zombie, no te comas mi cerebro." Balbuceó el niño.

"Shh… no soy un zombie" Kurt murmuró con una sonrisa, le acarició la frente del niño y luego le dio un beso. Dejó la habitación y se encaminó hasta la suya y la de su marido.

Cuando Kurt entró a su cuarto, Blaine estaba sentado en la cama, esperándolo impaciente.

"¿Y…? ¿Qué pasó? ¿Cómo le fue? ¿La tocó? Te juro que si la tocó en un lugar indebido, le voy cortar las pe-"

"Tú no le vas a cortar nada a nadie" Kurt dijo acercándose a la cama y metiéndose bajo las sábanas al lado de su marido.

"Entonces… dime, lo que sea, solo dímelo" Pidió Blaine. Kurt pensaba que su marido estaba siendo un poco dramático cuando se trataba de su hija.

"Bueno, ellos se divirtieron…" Kurt dijo acomodándose en la cama, Blaine lo miraba expectante. Kurt tomó aire antes de hablar, sabía que esto iba a ser difícil para Blaine. "Ellos se besaron y son novios. Buenas noches." Kurt dijo de una sola vez y sin respirar, mientras se acostaba dándole la espalda a su marido.

Blaine se quedó helado, procesando lo que su marido le había dicho. "¿Novios?" Preguntó luego de unos minutos de silencio.

"Si, Blaine, novios" Kurt dijo sin moverse de su lugar.

"Pero… ¿tan pronto? Solo salieron una vez" Blaine dijo más para si mismo. Kurt suspiró y cerró los ojos.

"Hablaremos mañana de esto, ¿si, amor?. Duerme, Blaine."

Blaine no dijo nada más, no podía decir nada más. Se acostó lentamente, todavía anonadado con la noticia. Kurt sintió la tensión de su marido y se dio vuelta para enfrentarlo, le dio un pequeño beso en los labios, apoyó la cabeza sobre su pecho y le rodeó la cintura con su brazo.

"Quiero conocerlo, quiero que venga a cenar y quiero conocerlo" Blaine tenía los ojos muy abiertos y no podía conciliar el sueño.

"Mhhmm" Murmuró Kurt y abrazó más fuerte a su marido. "Como tu digas, amor".


A la mañana siguiente, Blaine preparaba el desayuno, mientras Kurt, Tory y Liz esperaban sentados en la mesa. Ninguno de ellos decía nada.

Blaine apoyó los platos de waffles frente a cada uno de los integrantes de su familia y luego se sentó él, con su propio plato.

Durante unos minutos nadie habló, pero en el aire se notaba la tensión. Blaine fue el primero en decir algo. "Asique, Lizzy, tu y este chico... ¿son novios?"

Liz casi se ahoga con el jugo de naranja ante la repentina pregunta de su padre, Kurt se congeló con el tenedor a medio camino de su boca y Tory largó una carcajada. Blaine observó a su hija mayor esperando una respuesta.

"Si" Ella respondió cuando tragó el líquido que estaba tomando, Blaine asintió con la cabeza. "Papá, por favor, no quiero sermones y-"

"No no, no sermones…" Blaine levantó la mano que no sostenía el tenedor, pero Liz no se quedó tranquila, sabía que algo más venía. "..pero quiero conocerlo"

La joven revoleó los ojos. "Papá, todavía no hace ni veinticuatro horas que somos novios ¿y tu ya quieres espantarlo?"

"No quiero espantarlo…" Rio Blaine. "Quiero conocerlo" Blaine se encogió de hombros.

"Bueno, ya lo conocerás en mi fiesta de cumpleaños."

"No, tiene que ser antes… y a solas con la familia" Blaine dijo antes de dar un mordisco de su waffle. Tory abrió la boca para decir algo, pero Liz lo interrumpió.

"Papá, di algo" La chica le rogó a Kurt, pero el hombre embarazado se encogió de hombros.

"Lo siento, cariño, pero tu padre tiene razón" Blaine sonrió ante las palabras de su marido. "Yo también quiero conocer a Axel. Tráelo a cenar el viernes" Kurt sonrió.

Liz se cruzó de brazos enojada y bufó. "Está bien"


El timbre de la puerta de entrada de la casa Hummel-Anderson sonó y Kurt fue a abrir, encontrándose con Aaron, el amigo de Liz parado en el lugar.

"Hola, señor Kurt." Dijo el joven.

"Hola, Aaron ¿cómo estás?" Saludó Kurt al chico. Kurt tenía sus lentes de lectura puestos, estaba en la sala mirando revistas de decoración, tenía que sacar ideas para el cuarto de sus bebés.

"Muy bien" Sonrió Aaron. "¿Cómo va su embarazo?" Preguntó amablemente el adolescente, mientras Kurt le daba espacio para entrar a la casa.

"Excelente. Gracias por preguntar" Respondió Kurt mientras se frotaba el vientre de quince, casi dieciséis semanas de embarazo múltiple. La verdad que era cierto, a pesar de algunos malestares y el cansancio, Kurt se sentía muy bien y muy feliz con la idea de tener gemelos.

En ese momento, Blaine y Tory entraron a la casa. Blaine había llevado a Tory a su práctica de futbol. Tory entró corriendo, pero frenó cuando pasó por al lado de Kurt.

"¡Papá! ¡Hice tres goles! Por eso dejaron que me traiga esta pelota" Dijo el niño sosteniendo una pelota sucia. Estaba mojado por el sudor y tenía barro en las rodillas y manchas de césped en su uniforme.

"Wow, Tory, te felicito" Kurt le dijo revolviéndole el cabello con la mano, pero hizo una mueca cuando sintió la humedad de los rizos. "¿Qué te parece si te vas a dar un baño?" Sugirió Kurt, aunque era más una orden.

"No, papá me dijo que podíamos seguir jugando cuando regresemos a casa" El niño dijo señalando a Blaine, pero Blaine miró hacia otro lado.

Kurt observó la actitud de su esposo. "No, Tory, es suficiente por hoy. Tienes que reponer energías. Anda, ve a bañarte y luego a comer leche y galletas" Tory bufó, pero de todas maneras subió igual.

"Hey, Aaron" Blaine dijo cuando vio al chico parado en medio de la sala. "¿Vienes a buscar a Lizzy?" Preguntó el hombre mientras abrazaba a su marido.

"Si" Respondió Aaron sonriendo. Antes de que alguien más diga algo, Liz bajaba las escaleras.

"¿Qué haces aquí, Aaron?" Ella dijo algo confundida al ver a su amigo en su casa.

"Es sábado" Respondió el chico, pero Liz estaba más confundida que antes. "Los sábados salimos a tomar helado al centro comercial, es tradición ¿recuerdas?" Explicó el chico, y Liz se dio cuenta de que se había olvidado de avisarle a Aaron que no podía salir con él.

"Lo siento, Aaron. Quedé en encontrarme con Axel para ir a un picnic." Ella dijo tratando de ser condescendiente con su amigo, mientras se acercaba a él.

"Oh. Está bien… olvidé que ustedes ahora son 'novios' y quieren estar juntos y todos eso…" Aaron estaba muy decepcionado y triste desde esa mañana cuando Liz le contó a él y a sus amigas que Axel y ella son novios, pero trató de disimularlo con una sonrisa falsa.

"Gracias, Aaron, yo sabía que comprenderías" Ella le sonrió dulcemente y le dio un pequeño beso en la mejilla. "Adiós a todos" Saludó antes de irse.

Kurt y Blaine respondieron al saludo, pero Aaron se quedó ahí parado, sin palabras y muy afligido. Kurt miró a su marido, y luego al chico. Kurt decidió que tendría una charla con su hija por hacerle ese desplante a su amigo de toda la vida.

"Aaron ¿quieres comer un trozo de pastel de manzana?" Ofreció Kurt, tratando de que el chico no se sienta tan mal.

"No, gracias, señor Kurt. Debo irme" Contestó Aaron y Kurt le dolió el corazón al ver así a este muchacho que conoce desde que tenía dos días de vida. Aaron se despidió de los dos hombres y salió por la puerta.

"Oh… me siento mal por él" Kurt dijo mientras acariciaba su vientre, cuando Aaron se fue.

Blaine frunció el entrecejo. "¿Tu crees que a él le guste…?" Preguntó, refiriéndose a su hija.

"Oh si" Respondió Kurt. "Creo que es más que eso."

"Entonces eso debió doler" Blaine dijo sintiendo pena por el muchacho.

Ellos conocen a Aaron desde siempre, y sabían lo buen chico y amable que es. Pero Liz solo lo veía como un amigo, tal vez en un futuro se dé cuenta de lo maravilloso que este joven podía ser.