Capitulo 12

Cuando Kurt llegó a la escuela de su hijo, le pidió al taxi que lo esperara, aunque no sabía cuánto iba a tardar. Caminó hacia el vestíbulo y la misma mujer que habló con él por teléfono le indicó que pasara a una puerta que se encontraba detrás de ella. Kurt entró a un cuarto donde había unos sillones, una pequeña biblioteca y una planta decorando la habitación. Parada al lado de la planta, estaba Cecilia Clapton, maestra de Tory que también fue maestra de Liz, asique ella y la familia Hummel-Anderson se conocían muy bien. Sentado en uno de los sillones, estaba Tory, con la cabeza gacha.

Kurt miró a su hijo, e inmediatamente él le devolvió la mirada con ojos llorosos. El hombre embarazado caminó hacia el niño y se arrodilló junto a él.

"Tory… ¿Qué te pasó?" Preguntó mientras tomaba la cara de su hijo en sus manos. Tory no contestó, en cambio hizo un puchero y dejó salir las lágrimas acumuladas en sus ojos.

"Kurt… lamento haber hecho que vengas, dadas tus condiciones." Cecilia dijo suavemente.

"No, no, está bien" Dijo Kurt.

"Por favor, toma asiento" Indicó la mujer.

Kurt se sentó al lado de su niño, pasando un brazo alrededor de sus hombros, Tory apoyó su cabeza sobre el cuerpo de su padre. Cecilia se sentó frente a ellos, se acomodó la falda y juntó sus manos sobre sus piernas cruzadas.

"Uhmm, Kurt… Tory se metió en una pelea con uno de sus compañeros llamado Liam." Comenzó a contar Cecilia. Kurt miró a su hijo, pero él no despegaba los ojos del suelo. "Tory golpeó a este niño en la cabeza con su pelota."

"Fue sin querer, papá, lo juro. Yo le pedí perdón, pero él no lo aceptó y no me quiso devolver la pelota" Tory dijo mientras lloraba y miraba a su padre. El corazón de Kurt se partió en ese instante cuando vio a su bebé llorar de esa manera.

"Todos los niños coinciden en que Liam comenzó el pleito, y que Toronto intentó ignorarlo" Continuó diciendo la Srita. Clapton.

"Si, papito. Yo no quise seguir la pelea y quería irme de allí. Pero entonces él dijo algo muy feo, que me hizo enojar mucho" El niño decía, mientras pasaban por su mente esas horribles palabras.

"¿Qué fue lo que ese niño te dijo, Tory?" Preguntó Kurt. Esto se estaba poniendo cada vez peor para él. Tory no le contestó, miró otra vez al suelo negando con la cabeza y Kurt levantó su carita sosteniéndole el mentón. "¿Tory?"

"Dile, Tory. Dile lo que te dijo Liam" La maestra dijo, dándole fuerzas con su dulce voz.

El niño miró a Kurt y tomó aire para hablar. "Él… él dijo… que yo soy un f-fenómeno que no debería haber nacido y que t-tu y papá son m-monstros" Y con esas últimas palabras Tory rompió en llanto.

Kurt se congeló al escuchar esas palabras hirientes. Tory sollozó y abrazó a su papá. Kurt lo sostuvo con fuerza en sus brazos y apoyó su cara sobre los rizos revoltosos de su cabeza.

"No me pude contener, papito" Decía el niño entre sollozos amortiguados por la camisa de su padre. Kurt tenía un nudo en la garganta sintiendo el dolor de su niño. Acunó Tory en su pecho, mientras lo mecía.

En ese momento, entró al cuarto el Director Kranevitter. Un hombre de baja estatura, y con muy poco cabello en su cabeza.

"Buenas tardes, Sr. Hummel-Anderson" Dijo el hombre, estirando su mano para estrecharla con Kurt. "Veo que la Srita. Clapton ya le contó lo sucedido con Toronto esta tarde" El hombre dijo todavía parado al lado de Kurt.

"Si, ellos me lo dijeron" Dijo Kurt acariciando la cabeza de su hijo. "No puedo creer que esta clase de… cosas sucedan aún" Espetó con bronca. "Mi hijo no tiene por qué estar escuchando ese tipo de expresiones en su escuela, de la boca de uno de sus compañeros de clase" Dijo.

"Lo sé y lo siento, Sr. Hummel-Anderson. Este niño Liam es nuevo en la escuela y él, ni su padre, conocen nuestra política de tolerancia cero e integración." Dijo el hombre con un tono muy tranquilo, como si no le importase nada de lo que estaba hablando.

"Podrían haber dado una charla a los padres del niño en el momento en que se inscribió en esta escuela. Director Kranevitter, mis hijos vienen a esta institución desde que comenzaron su etapa escolar, inclusive la Srita. Clapton fue maestra de mi hija mayor. Incluso mi hermano es maestro del Club Glee de la preparatoria; creí que esas cosas ya no sucedían en la escuela." Kurt estaba con mucha rabia por lo sucedido.

"Le repito, Sr. Hummel-Anderson, lo siento mucho. Ya hablamos con el padre de el niño en cuestión y se comprometió a hablar al respecto con su hijo." Decía el director.

"Quisiera hablar con él, ahora. ¿Dónde está?" Kurt dijo.

"Bueno, él retiró a su hijo y se fue muy rápido argumentando que tenía que seguir trabajando. Es una persona muy influyente del estado"

Me importa un comino si es el presidente mismo de la nación, pensó Kurt. "Está bien… si no es hoy, será otro día"

"Por supuesto. Arreglaré una cita para que se encuentren aquí." El Director Kranevitter dijo fingiendo una sonrisa.

Kurt asintió con la cabeza y se levantó del sofá, junto a su hijo. "Será mejor que vayamos a casa." Dijo, tomando la mochila de su hijo que le estaba entregando Cecilia.

"Lamento todo esto, Kurt" Dijo ella, hablándole sinceramente.

"Lo sé. Gracias, Cecilia." Kurt dijo dándole una pequeña sonrisa. La mujer se inclinó y besó la mejilla colorada del niño.

"Sr. Hummel-Anderson, lamentamos mucho lo sucedido, esperamos que no deje de confiar en esta institución. Usted y su familia es parte de la familia de esta escuela y no quisiéramos perderlos" El director decía con una falsa sonrisa.

Kurt lo miró escéptico. "Hablaré con mi marido y tomaremos una decisión si la situación de este niño continúa, no quisiera que mi hijo se sienta mal en su propia escuela, yo sé perfectamente de eso" Decía el hombre embarazado mientras miraba al director.

"No es necesario tomar medidas tan drásticas, llegaremos a una solución."

"Bien." Kurt dijo. "Gracias por todo, Sr. Kranevitter. Hasta luego, Cecilia" Saludó Kurt extendiendo la mano a cada una de ellos.

"No es por nada, Sr. Hummel-Anderson. Ahora, por favor si acompaña a mi secretaría para firmar el registro de salidas" El director acompañó a Kurt al escritorio donde está la secretaria. Kurt firmó los papeles y retiró a su hijo.


En el camino de vuelta a casa en el taxi, Tory no dijo nada, solamente apoyó la cabeza en el regazo de Kurt y se quedó dormido mientras su papá le acariciaba los rizos de su cabeza.

Kurt suspiró, cerró los ojos y tiró la cabeza hacia atrás, apoyó la mano libre en su vientre mientras sentía los suaves aleteos de sus hijos dentro suyo. Creía que esos días de acoso escolar habían quedado en el pasado, más específicamente en los días de su adolescencia, cuando la gente era demasiado ignorante como para comprender que no todos piensan y sienten de la misma manera. Ahora la sociedad había evolucionado y los pensamientos de discriminación hacia la comunidad homosexual habían desaparecido, o al menos eso creyó Kurt. No cabía duda que tales palabras como las que el niño en la escuela había usado no vienen de sus propias convicciones, sino del vocabulario de un adulto, de sus padres más específicamente.

Su teléfono celular vibró, lo sacó y atendió a Blaine, que lo estaba llamando.

"Hola, amor. Me llamaste antes y estaba en una reunión. ¿Está todo bien?" Preguntó preocupado Blaine.

"Uhmm… más o menos…" Respondió Kurt, mirando a su hijo. "Es Tory. ¿Podrías venir a casa, por favor?"

"Por supuesto. Ya estoy saliendo. ¿Debo preocuparme?" Blaine dijo, y Kurt escuchaba los movimientos de su marido del otro lado del teléfono.

"En casa te explico"


Cuando Kurt y Tory llegaron a la casa, Kurt acompañó a su hijo a su habitación luego de dejar las bolsas de compras en la suya. El hombre embarazado ayudó a desvestirse al niño para ponerle algo más cómodo, y luego lo acostó en la cama.

"¿Te quedas conmigo, papi?" Dijo Tory en voz baja cuando Kurt estaba tapándolo con las mantas.

Kurt sonrió. "Por supuesto que sí, bebé" Le contestó. "Déjame un espacio, recuerda que somos tres ahora." Dijo son una sonrisa señalando su vientre. Tory también sonrió y se movió hasta dejarle espacio en la cama a su papá. El hombre embarazado se acostó a su lado y el niño apoyó la cabeza en su pecho y sus bracitos rodearon la cintura de Kurt.

"¡Wow, papá. Tu panza está muy grande!" Exclamó sorprendido el niño cuando tocó el vientre de su padre.

Kurt largó una pequeña carcajada y acercó más a su hijo en sus brazos. "Si, y todavía faltan cinco meses" Dijo con una enorme sonrisa en su rostro. Suspiró y cerró los ojos, inhalando el perfume del champú en el cabello de Tory.

"Lo siento, papá" Susurró Tory luego de unos minutos de silencio.

"No, cariño, tu no tienes la culpa de nada. ¿Entendiste?" Kurt besó la cabeza de Tory y el niño asintió. "Descansa, amor"

Unos minutos después, Kurt sintió que alguien le sacudía el brazo.

"¿Kurt?" Kurt abrió lentamente los ojos para ver a Blaine que estaba parado al lado de la cama, con el ceño fruncido. "¿Qué sucedió?" Susurró Blaine, preocupado.

El hombre embarazado desenredó los brazos de alrededor del cuerpo de su hijo y se levantó de la cama con ayuda de su marido. Los dos salieron del cuarto de Tory y cerraron la puerta detrás suyo.

"Tory… se metió en una pelea con un niño hoy en la escuela." Kurt comenzó diciendo.

Blaine lo miró sorprendido, Tory es un niño muy amistoso. "¿Qué?".

Kurt le contó a su marido como habían sido las cosas, la frase que había usado ese niño Liam y lo que el director Kranevitter le había dicho. Con cada palabra que Kurt decía, Blaine se enfurecía cada vez más.

"Voy a matar al padre de ese niño." Blaine dijo con furia, pero en voz baja. "Estoy seguro que esas no son palabras que un niño de diez años usaría contra otro."

"Lo sé, amor, yo también pensé lo mismo. Pero no podemos arreglar las cosas con violencia." Kurt se acercó a su marido y pasó los brazos alrededor de su cintura, para calmarlo. "Vamos a reunirnos con ese hombre y a tener una charla civilizada, con el director y la maestra también."

Blaine suspiró y envolvió el cuerpo de Kurt en un abrazo. "¿Y cuándo es esa dichosa reunión?" Preguntó, más calmado.

"No lo sé, supongo que Cecilia me avisará…" Kurt apoyó la frente en el hombro de Blaine. "Dios… no puedo creer que estemos pasando por esto otra vez, como cuando éramos adolescentes" Susurró.

"Mmm…" Respondió Blaine. "Si no encontramos una solución dentro de la escuela, los cambiamos de escuela, a los dos." Dijo mientras acariciaba la espalda de Kurt. El hombre embarazado se apoyó más cerca de Blaine y cerró los ojos. "¿Almorzaron?" Preguntó Blaine, Kurt negó con la cabeza. "¿Quieres que les prepare algo rico?" Dijo sonriendo.

"No, yo me encargo. Tu despierta a Tory, por favor." Kurt dijo al separarse de su marido.

"Está bien" Blaine besó a Kurt en los labios y el otro hombre bajó las escaleras. Blaine entró al cuarto de su hijo.

"Hey, campeón." Blaine dijo en voz baja, en cuclillas al lado de la cama de Tory. El niño abrió los ojos y miró a su padre.

"Hola, papá" Tory dijo con una sonrisa. "¿Papi te contó lo que pasó en la escuela?" Preguntó haciendo un puchero.

"Si, pero tú no te preocupes por nada, ¿ok?. Acá estamos papá y yo para defenderte" Blaine dijo mientras corría un bucle que caía sobre el ojo del niño.

"Pero… yo quiero aprender a defenderme a mí mismo" El niño se quejó, sentándose en la cama.

"Eso está bien, pero no debes hacerlo acudiendo a la violencia física. A veces las palabras son muy dolorosas, es cierto, pero debemos aprender a ser indiferentes a ellas; aunque por dentro nos estemos muriendo de rabia. Debemos charlar con las personas, hacerles saber que lo que os dijeron no está bien" Blaine le hablaba desde su experiencia, él y su marido habían sufrido de violencia escolar cuando iban a la escuela.

"¿Y si esa persona no nos quiere escuchar?" Preguntó Tory mirando con esos hermosos ojos azules e inocentes, idénticos a los de Kurt.

"Bueno… quiere decir que no vale la pena, y no merece ni siquiera ese esfuerzo de nuestra parte."

Tory sonrió. "Gracias, papito. Te amo" Dijo el niño y abrazó a Blaine, pasando los brazos alrededor de su cuello.

"De nada, hijo. Yo también te amo" Blaine respondió al abrazo, y luego besó la mejilla de Tory. "¿Qué te parece si bajamos a almorzar? Papá nos está preparando algo delicioso a los tres"

"A los cinco" Dijo el niño mientras se levantaba de la cama. "Papá se está poniendo redondo como una pelota."

Blaine largó una carcajada. "Oh Dios… ¿dime que no se lo dijiste a él?"

"Bueno, no exactamente así…" Respondió Tory.