Capitulo 15

"Feliz cumpleaños a ti.

Feliz cumpleaños a ti.

Feliz cumpleaños, querida Lizzy.

Feliz cumpleaños a ti"

Liz abrió los ojos lentamente, la luz del sol proveniente de la ventana de su habitación, quemaba sus retinas. Se refregó los ojos, quitándose la borrosidad de su vista. Sonrió al ver parados al lado de su cama a sus padres y hermanito, cantándoles la canción de 'Feliz cumpleaños' en perfecta armonía.

"Feliz cumpleaños, hija" Kurt dijo mientras ella se sentaba en la cama. Kurt se inclinó, le dio un gran abrazo y besó sus dos mejillas.

"Gracias, papi" Liz contestó, mientras recibía el abrazo de su padre.

"Feliz cumpleaños, princesa" Blaine se sentó a su lado en la cama, le dio un abrazo con un solo brazo, mientras que con el otro sostenía un pequeño pastel con una vela encendida.

"Gracias, papito" Sonrió Liz al decirlo. Blaine le estaba dando un gran beso en su mejilla. "Ay" Murmuró ella suavemente cuando sintió el apriete de la boca de Blaine sobre su cara.

"Lo siento" Blaine dijo al separarse, luego le dio un beso en la frente. Liz se apoyó en el beso y cerró los ojos. Le encantaba su cumpleaños, ella adoraba la cantidad de atención que recibía.

"Feliz cumpleaños, tonta" Tory le dijo, desinteresado. Se sentó en la cama y le dio un abrazo que duró apenas un segundo.

"¡Hey no!" Liz se quejó cuando su hermano se alejó de ella. "¿Eso es un abrazo de cumpleaños?" Liz puso sus manos en la cintura y fingió estar enojada. "Ven aquí" Tomó las dos manos de su hermano. Tory revoleó los ojos, pero igual se acercó a ella y le dio un abrazo muy fuerte.

"Feliz cumpleaños" Repitió el niño con una sonrisa.

"Gracias, enano" Liz le dijo sonriendo. Antes de dejarlo ir, la chica besó la mejilla de su hermano con un beso ruidoso.

"¡Ew!" Tory puso cara de asco y se limpió la mejilla con el dorso de la mano. Todos se rieron.

"Pide un deseo, Lizzy" Blaine acercó el pastel cerca de su hija. Liz cerró los ojos con mucha fuerza y sonrió bien grande. Los abrió y sopló la vela del pastel, Tory y Kurt aplaudieron.

"¡Hora de los obsequios!" Kurt dijo entusiasmado. Liz sonrió bien grande, se imaginaba lo que estaba por venir.

Uno a uno ella desenvolvió los regalos. Recibió un bolso Gucci, de piel de cocodrilo negro, el que ella tanto quería; un IPad, y un hermoso collar con mariposas, de diamantes y oro blanco.

"Oh… es hermoso" Liz dijo admirando la pieza de joyería. Kurt y Blaine se miraron y sonrieron.

"Que bueno que te gusten tus regalos" Kurt le dijo. "Pero… hay uno más."

Los ojos de Liz se iluminaron, ella sabía a dónde iba todo eso. "¿Uno más?" Preguntó ilusionada.

"Uno más" Blaine asintió y le entregó una pequeña cajita. Liz la tomó, un poco decepcionada al ver el tamaño, de todos modos lo abrió igual.

Cuando abrió la cajita, dentro había una llave. La sonrisa en la cara de Liz se hizo tan grande que las comisuras de sus labios parecían llegar a tocarle las orejas.

"¿Estas llaves son de…?" Preguntó emocionada. Sus padres asintieron. "¿Dónde… dónde está?" Liz se levantó de la cama rápidamente.

"Bueno… no pudimos entrarlo a la casa, asique quedó afuera" Blaine le dijo con una sonrisa.

"¡Oh por Dios!" Gritó Liz. La chica bajó las escaleras corriendo, con las llaves en la mano. Tory la siguió corriendo detrás de ella, y Kurt y Blaine caminando tomados de la mano.

Liz abrió la puerta de la casa y gritó de felicidad al ver un Audi TT Coupé rosa aparcado en la calle, tenía un gran moño blanco en el techo

"¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios!" Liz no paraba de decir, muy emocionada mientras se acercaba al auto, sin importarle que estuviera con pantuflas y en pijama. "¡Es increíble!" Liz exclamó mientras acariciaba el auto. Abrió la puerta del conductor y se sentó en los asientos de cuero gris. Tory se sentó del lado del acompañante, tan emocionado como su hermana.

"¡Está genial, Liz!" El niño dijo acariciando el tapizado de cuero.

"¡Si, lo sé!" Liz saltó en su asiento. "Vamos a probarlo" La chica bajó del auto y corrió hacia sus padres.

Blaine había pasado un brazo por la cintura de su marido y Kurt acariciaba su vientre mientras los dos veían con una sonrisa la felicidad de su hija mayor.

"¿Puedo dar una vuelta?" Liz dijo cuando se acercó a sus padres. Los dos hombres se miraron. "Por favor, papitos." La chica les rogaba.

"Uhmm…" Murmuró Blaine mientras miraba a Kurt. El hombre embarazado asintió con la cabeza. "Si" Dijo finalmente Blaine con una sonrisa. Los ojos de Liz se iluminaron y corrió contenta hacia el auto.

"Espera" Kurt dijo cuando vio a su hija correr. "¿Vas a ir en pijama?" Preguntó sonriendo.

Liz se miró a sí misma, todavía estaba usando su pijama rosa de conejitos y pantuflas con orejas de perrito.

"Oh… cierto. Iré a cambiarme primero" Liz caminó hacia la casa. Pero antes de entrar, abrazó a sus padres. "Gracias" Dijo con sinceridad. "Muchas gracias a los dos. Los amo" Le dio un beso en la mejilla a cada uno y corrió a su habitación.


"Se la ve muy feliz ¿verdad?" Blaine dijo mientras tomaba su café y pensaba en la cara de felicidad de su hija al ver el auto que le regalaron y cuando volvió de dar una vuelta por primera vez en él.

Kurt se sentó al lado de su marido en el desayunador de la cocina con un gran plato de diversas frutas cortadas en cubos, últimamente estaba teniendo antojo de frutas. "Si. Amo verla así, le brillan los ojos, como a ti cuando estás entusiasmado por algo" Kurt se inclinó y besó los labios con sabor a café de su marido, Blaine sonrió en el beso.

En ese momento, el timbre de la puerta sonó y Tory, que estaba desayunando en la cocina, corrió a abrir. Liz todavía estaba cambiándose para ir a la escuela.

"¡Hey Thor!" Aaron dijo cuando el niño abrió la puerta. Cerró su mano en un puño y Tory lo chocó contra el suyo.

"¿Qué onda, Doble A?" Le contestó el niño, así era como llamaba a Aaron.

"Bien." Sonrió Aaron ante el apodo. "¿Liz está lista?" Preguntó mientras entraba en la casa y Tory cerraba la puerta tras ellos.

"No lo sé, supongo que no. Aún está arriba. Mis papás están en las cocina" El niño dijo y guió al chico hasta la cocina.

"Buenos días" Saludó Aaron cuando vio a Kurt y Blaine.

"Buenos días, Aaron" Saludaron los dos hombres.

"¿Desayunaste?" Preguntó Kurt, e hizo una seña para que el chico se siente.

"Si, señor Kurt, gracias" Contestó, pero de todos modos se sentó donde el hombre le había indicado.

Esperaron un par de minutos, hasta que finalmente Liz entró a la cocina lista para ir a la escuela.

"Buen día, Aaron" Liz saludó al chico.

"Buen día. Feliz cumpleaños" Aaron le dio un gran abrazo a su amiga.

"Gracias." Ella respondió con el abrazo.

"Para ti" Cuando se separaron del abrazo, el chico le entregó una rosa blanca robada del jardín de su vecina y una barra de chocolate.

"Oh… gracias, Aaron" Ella sonrió y le dio un beso en la mejilla. El chico se sonrojó, y Kurt se dio cuenta del gesto.

El hombre embarazado miró a Blaine, que estaba viendo la escena con una sonrisa .A Blaine le caía muy bien Aaron, lo prefería antes que al novio de su hija. Liz se sentó a desayunar y el timbre sonó otra vez. Tory corrió a abrir la puerta.

"Hola, amiguito" Axel le revolvió el pelo a Tory cuando abrió la puerta. El niño lo miró con grandes ojos, y no le contestó el saludo. "¿Está Liz?" Preguntó entrando a la casa. Tory asintió con la cabeza y le señaló la cocina.

A Tory, el novio de su hermana no le cae bien, y como su padre, él prefiere a Aaron. Todos sabían del enamoramiento de Aaron por Liz, y que le tenía celos a Axel. Por eso la preocupación del niño al ver a ese chico parado en la puerta de su casa. Aaron y Axel se juntaban por primera vez en la casa de Liz.

"Buenos días, Sres. Hummel-Anderson" Saludó Axel cuando entró en la cocina. "Kaprof". Saludó a Aaron, serio, el otro chico le contestó moviendo la cabeza. Los ojos de Liz se iluminaron cuando vio a su novio allí parado, ella se paró en seguida a abrazarlo. Aaron revoleó los ojos.

"¡Axel!" Ella exclamó con una gran sonrisa cuando lo estaba abrazando.

"Feliz cumpleaños, bebé" Le dijo. Blaine arrugó el entrecejo ante el apodo. Kurt sonreía al verlos.

"Gracias" Susurró ella cuando se apartó del abrazo.

"Esto es para ti." Axel le entregó un enorme ramo de dieciséis rosas rojas, envueltas con un papel plateado y un moño blanco. También le dio una caja en forma de corazón con bombones.

Liz se quedó sin aliento al verlas. "Oh… son preciosas" Dijo mientras tomaba en sus brazos las flores.

Sobre la mesa había quedado la única rosa y la barrita de chocolate que Aaron le había traído. El chico miró los obsequios de Axel y luego los suyos, y se sintió muy pequeñito al lado del novio de Liz.

Liz envolvió su brazo libre, por el cuello de Axel y se puso en puntitas de pie para besarlo en la boca. El chico respondió al beso y pasó sus brazos por la delgada cintura de la adolescente.

La situación era bastante incómoda para todos. Kurt se sorprendió al ver ese beso, ellos nunca se habían besado delante de los padres de Liz. Tory arrugó la carita y miró hacia otro lado. Axel sintió una puntada de dolor en el estómago, él ya estaba acostumbrado a verlos así, pero siempre le causaba el mismo dolor. Y Blaine… bueno, Blaine estaba a punto de reventar de celos. Se paró de la silla rápidamente y se acercó a su hija y el novio de su hija.

"¡OK!" Gritó Blaine, luego de golpear muy fuerte sus manos, el ruido hizo separar a los dos chicos e hizo saltar a los demás en la cocina. "¡A la escuela todos! ¡Ahora!" Dijo mientras agarraba su maletín y caminaba a la puerta.

Liz y Axel estaban completamente rojos de vergüenza, Kurt le dio una mirada de desaprobación a su hija. Ella sabe que a Blaine no le gusta que haga ese tipo de cosas en la casa, aunque los dos hombres no son inocentes y saben muy bien que lo hacen los adolescentes cuando nadie los ve… después de todo ellos también fueron jóvenes.

Los chicos tomaron sus mochilas y las colocaron en los hombros, caminaron a la puerta de entrada de la casa donde Blaine los estaba esperando.

Cuando Axel pasó por al lado de Blaine, el hombre le dio una sonrisa fingida con los labios apretados. Si te veo una vez más con tu lengua dentro de la boca de mi princesita… ¡te estrangulo con mis propias manos!, pensó Blaine y esperaba que el chico note todo lo que le quería decir con esa sonrisa falsa. Liz no lo había notado, pero su novio tenía cara de pánico cuando vio a Blaine mirarlo de esa manera.

"Tranquilo" Susurró Kurt cuando se paró al lado de Blaine, le colocó una mano sobre su hombro.

"Estoy tranquilo" Contestó Blaine. "Adiós. Te amo" Le dijo, se acercó a él y le dio un beso rápido en los labios. "Estaré en casa temprano" Blaine dijo mientras caminaba hacia su coche. Los chicos, incluidos Axel y Aaron, ya estaban arriba esperándolos.

"De acuerdo. Te amo" Le contestó Kurt, Blaine se acercó a él una vez más y le dio otro beso mientras le acariciaba el vientre cariñosamente. "Hazle recordar a Liz que tiene que volver aquí directamente luego de la escuela, la peinadora y maquilladora la estará esperando" Blaine asintió y fue hasta su auto.

El viaje en coche a la escuela fue algo incómodo. Los chicos no decían nada, solo se escuchaba la voz de Tory, que hablaba con su padre en el asiento del acompañante. Liz estaba en el medio de Axel y Aaron, y ella tomó las manos de los dos, casi inconscientemente. Los dos chicos se daban miradas mortales, pero la joven no lo notaba.

Liz estaba muy feliz, presentía que su cumpleaños iba a ser muy especial.