Capitulo 16

La fiesta del cumpleaños de Liz iba a ser esa misma noche en la casa Hummel-Anderson. En realidad había dos fiestas: una formal en la casa, solo con familiares y amigos cercanos de la familia y otra al día siguiente en una disco, solo para Liz y sus amigos.

Cuando Kurt le dio la idea de la reunión en la casa, la chica se negó rotundamente argumentando que sería muy aburrido. Pero Kurt le contó sobre la idea de la otra fiesta y ella aceptó rápidamente.

Aceptó poniendo algunas condiciones, como que no haya supervisión adulta en la fiesta. A sus padres esa idea no les gustó, pero Blaine contrató un arsenal de guardaespaldas para cuidar a los chicos durante la fiesta. También, ellos prohibieron que haya alcohol en la fiesta.

Kurt había diseñado varios vestidos exclusivamente para su hija, ella eligió dos, uno para cada fiesta. Ambos vestidos eran similares, pero a la vez muy diferentes. Uno de ellos en color champagna y el otro negro con detalles en fucsia.

La casa estaba repleta de gente que venía de un lado a otro. Eran las personas que Kurt había contratado para la decoración de la casa, los floristas, el servicio de comida, los meseros y los músicos. Por supuesto Kurt estaba allí para controlar que todo estuviera en su lugar, junto con Brenda. Blaine llegó más temprano que siempre, para ayudar con la organización. Todavía la fiesta no empezó y Kurt ya estaba agotado.

Cuando Liz llegó de la escuela, inmediatamente ella se tomó un baño y se dirigió a su cuarto, donde Susan la estaba esperando para peinarla y maquillarla. Ella es la peinadora estrella de las modelos de 'Kurt Hummel', es muy reconocida y la mejor en lo suyo, según Kurt. Brenda estaba con la joven para ayudar a cambiar a Liz una vez que esté lista.

Mientras tanto Kurt, Blaine y Tory, ya estaban listos en sus elegantes trajes, esperando por los invitados.

Los primeros en llegar fueron Burt y Carole, ambos se veían muy bien. Los siguientes fueron Anthony y Diane, los padres de Blaine, tan elegantes como siempre. Luego de los saludos a Kurt y Blaine, enseguida se sentaron a conversar con los padres de Kurt para ponerse al día con sus cosas. Los meseros ya habían comenzado a circular con las bandejas de canapés y los tragos aperitivos.

En menos de una hora, los cincuenta invitados ya estaban en la casa. Rachel y Finn llegaron con sus hijos Barbra (tiene 22 años, está en el ultimo año Arte Dramático en NYADA), Calvin (19, está en primer año de New York University), y la pequeña Olivia (11 años, va a quinto grado de la misma escuela a la que va su primo Tory).

Cooper y su esposa Vivian, llegaron de Los Angeles, con su único hijo, Trevor de 13 años. Cooper y su hijo, eran muy famosos, ellos hacían películas juntos. "Si Will y Jaden Smith lo hicieron… ¿por qué Cooper y Trevor Anderson no?" Fue lo que el hombre le dijo a los medios cuando salió su primera película coprotagonizada por su hijo, a los 8 años.

Santana y Brittany también estaban ahí, con su hija Lola de 18 años. Además también estaban algunos de los empleados más cercanos a Kurt, como Brenda; su antigua jefa y querida amiga Isabelle Whright; Mark, el socio de Blaine y su esposa Rebecca; y otros amigos de la familia. Algunos empresarios de la música y otros de la moda.

Entre los invitados de Liz estaban Aaron y sus padres, su novio Axel, y sus amigos más cercanos, Mary-Kate, Hillary y Justin. No había más jóvenes, ya que esa era una reunión un poco más formal, al otro día celebraría con todos adolescentes.

Todos los invitados ya habían llegado y estaban disfrutando de la recepción, pero era el momento de que Liz llegara a su fiesta. Con una suave melodía proveniente de un piano y un par de violines, Liz bajó las escaleras de su casa lentamente viéndose hermosa. A su vestido color champagne, le acompañaba un peinado recogido, un maquillaje natural, su collar de mariposas y unos zapatos de tacón alto, a juego con el vestido.

Cada uno de los invitados la aplaudía con fervor mientras ella seguía bajando las escaleras. Kurt y Blaine la miraban con los ojos llenos de lágrimas descender con gracia y elegancia. Cuando llegó al pie de las escaleras, sus padres le dieron un beso en la mejilla y ella tomó el brazo de cada uno, quedándose en el medio de los dos. Los dos hombres estaban orgullosos de su pequeña, que se había convertido en una mujer hermosa y fuerte.

Muy emocionados los tres, caminaron hasta el centro de la sala, con Tory delante de ellos. De a poco los invitados se acercaron para saludarla uno por uno, deseándole un feliz cumpleaños y una buena vida. Recibió un fuerte abrazo de parte de sus abuelos y abuelas, Diane y Carole estaban llorando de emoción, al igual que Rachel. Besos y abrazos de sus amigos y un tímido beso en los labios de parte de su novio.

La fiesta transcurría y Liz estaba disfrutándola. Ella creía que se iba a aburrir, pero eso era imposible, porque estaba junto a sus amigos y sus primos, bailando en la improvisada pista de baile que se había armado esa tarde en la casa.

La joven cumpleañera había estado practicando una canción junto a Blaine para cantar en la fiesta. Asique ella tomó el micrófono y Blaine se sentó en el piano, pero antes ella quiso decir unas palabras.

"Uhmmm… hola…" Comenzó a decir en el micrófono, cuando tuvo la atención de todos empezó a hablar "Gracias a todos por venir aquí esta noche. Es una noche mágica para mí y estoy feliz de compartirla con ustedes." Todos la miraban con cariño y sonreían. "Pero todo esto no hubiera sido posible si no fuera por mi papá Kurt…" Ella señaló frente suyo a Kurt, que estaba llorando. Los invitados lo aplaudieron y el agradeció con la cabeza. "… y mi papá Blaine" Liz señaló detrás suyo a su otro papá, sentado en el piano, él también recibió muchos aplausos. "Ellos son mi cable a tierra, junto con mi hermanito Tory y mis dos hermanitos que todavía no llegaron" Ella decía, su vista estaba nublada por las lágrimas que se habían formado en sus ojos. "Los amo… y sin ustedes yo no sería nada…" Dijo entre sollozos, ella ya no podía hablar de la emoción, Kurt se acercó a ella y le dio un abrazo, cuando se alejó él le secó las lágrimas que corrían por sus mejillas, suavemente, luego le dio un pequeño beso en la frente. Liz respiró profundo y tomó el micrófono en su mano otra vez. "Ahora… voy a cantarles una canción, que preparamos mi papá y yo."

Blaine tocó los primeros acordes de I'm Not a Girl, Not Yet A Woman de Britney Spears, y Liz se unió a él con su canto. La voz de la joven era suave y dulce, pero a la vez muy potente. Era maravillosa y sus padres estaban muy orgullosos de ella. Cuando terminó, la casa estalló en aplausos y vítores, Liz se sonrojó e hizo una pequeña reverencia como agradecimiento.

Durante la fiesta, cortaron el pastel, brindaron por Liz, bailaron y disfrutaron de la buena comida. La gente se reía y hablaba animadamente, unos con otros, y conociéndose entre ellos, si es que no se conocían.

La noche estaba llegando a su fin y algunos invitados ya se habían ido, pero quedaban otros. Kurt y Blaine estaban bailando pegados mientras el pianista y los violinistas tocaban una música lenta.

Kurt suspiró, sobre el cuello de Blaine, tenía su cabeza en el hombro de su marido. El brazo de Kurt rodeaba el cuello de Blaine y jugaba con los rizos de su nuca.

"¿Estás bien?" Le preguntó Blaine a su marido, mientras seguían bailando lentamente. Blaine frotaba su mano en la espalda, y su otra mano tomaba la de Kurt entre los pechos de los dos.

"Si…" Respondió Kurt. Levantó la vista y miró a su marido a los ojos. "Estoy cansado" Susurró. Había estado de pie casi todo el día, y sus bebés pesaban más de lo que hubiese querido. Todos los invitados le acariciaron el vientre y le hicieron mil preguntas sobre el embarazo. Él les repitió lo mismo a todos, respondiéndoles educadamente.

"Deberías ir a acostarte." Sugirió Blaine.

"No puedo, Blaine. Aún hay invitados, eso sería grosero" Le respondió, casi ofendido por la sugerencia de su marido.

Blaine revoleó los ojos. "Tienes razón" Le dijo con una sonrisa, luego se inclinó y le besó los labios apenas rozándolos. Kurt acostó su cabeza otra vez en el hombro de su marido y se perdieron en su baile.

Liz, sus amigos, y sus primos estaban sentados en las escaleras, hablando sobre el día siguiente. Aaron también estaba con ellos, pero Axel ya se había ido a su casa. Tory y Olivia corrían por toda la casa, jugando a ser ladrones y policías. Kurt ya los había regañado para que no corran alrededor de los meseros, pero los niños ni caso hicieron y siguieron jugando.

"Aww… Liz, tus padres son tan tiernos" Dijo Hillary mientras miraba a los padres de Liz bailando juntos.

"Si… y los dos son tan guapos. Son perfectos" Comentó Mary-Kate. Liz sonreía, ella los amaba tanto y le encantaba verlos así juntos, aunque nunca lo admitiría.

"Yo quisiera encontrar a mi media naranja, así como tus padres se encontraron" Justin dijo risueño.

"Si… ellos son almas gemelas" Liz dijo sonriendo cariñosamente mientras veía a Kurt y Blaine hablarse al oído.

La fiesta llegó a su fin. Kurt cerró la puerta al último de los invitados y suspiró. Blaine se acercó a él y lo abrazó por detrás.

"Ahora sí, es hora de ir a descansar." Blaine le dijo con su boca pegada a la oreja de su marido.

"Mhmm…" Kurt murmuró apoyándose en el pecho de Blaine. Cerró los ojos.

"Liz estaba muy feliz…" Dijo Blaine y Kurt asintió. "Y tu eres increíble organizando eventos, todo salió a la perfección." Le dijo antes de darle un tierno beso bajo la oreja de su marido.

"Lo sé" Sonrió Kurt sin abrir los ojos. "Me siento una de esa imágenes de vírgenes que todo el mundo pasa y toca. Nadie se quedó sin tocarme el vientre" Se quejó Kurt. Blaine dejó ir una pequeña carcajada.

"Con la diferencia en que tú no tienes nada de virgen" Blaine susurró.

"Eso gracias a tí" Kurt dijo con una risa, pero luego le dio un suave codazo en las costillas de Blaine.

"Es todo. A dormir" Blaine dijo dejando ir a su marido, le tomó la mano a Kurt y comenzaron a caminar hacia la sala. "Liz está en su cuarto, y Tory…" Blaine frenó lo que iba a decir y en cambio señaló al sofá, mostrándole al niño durmiendo y roncando.

"Aww… mi pobre bebé" Kurt dijo, acercándose al niño dormido, se inclinó y le dio un beso en la mejilla y acarició su cabello, pero Tory no se despertó. "Tory… cariño, vamos a dormir" Toty no respondió.

"Déjame" Le pidió Blaine, se inclinó y recogió al niño en sus brazos.

"¿Terminó la fiesta?" Balbuceó el niño sobre el hombro de su padre. Los tres comenzaron a subir las escaleras.

"Si, amor. Es hora de ir a la cama" Kurt dijo sonriendo a su niño casi dormido.

Blaine entró en la habitación de su hijo y lo dejó en la cama, lo ayudó a colocarse el piyama y lo metió bajo las sábanas. "A dormir, campeón" Le dijo, aunque el niño ya estaba dormido.

Luego Blaine caminó hasta la habitación de su hija mayor y golpeó la puerta, pero no obtuvo respuesta. Blaine abrió y asomó la cabeza para ver a su hija ya acostada y con los ojos cerrados. "Buenas noches, princesa" Susurró, pero Liz no le respondió.

Cuando llegó a su habitación, Kurt ya estaba con su piyama y acostado, esperando por él. Rápidamente Blaine también se quitó su traje y ni se molestó en ponerse la ropa de dormir, se acostó en bóxer. Se acurrucó junto a Kurt y lo abrazó. Kurt se apoyó en su pecho.

"Que gran noche" Murmuró Kurt con los ojos cerrados.

"Magnífica noche" Contestó Blaine.


Al otro día, Kurt durmió hasta tarde y Blaine se encargó del servicio de limpieza que habían contratado. En una hora, la casa había quedado impecable como siempre.

A la noche era la fiesta en el club, solo para Liz y sus amigos de la escuela. Ella y sus mejores amigos se encontraban en su casa para ir todos juntos en una limosina blanca que sus padres habían contratado.

A diferencia del vestido que Kurt había diseñado para la fiesta con la familia, el vestido para el club era negro, el cabello lo llevaba suelto sobre los hombros y el maquillaje estaba un poco más cargado. Blaine estaba preocupado por el tamaño del vestido de su hija y porque la hacía ver más grande y más mujer.

Las chicas se fueron y Kurt, Blaine y Tory se quedaron en la casa viendo una película los tres juntos. Aunque Blaine no estaba concentrado en la trama, estaba pensando en su hija. Afortunadamente, uno de los guardias que había contratado tenía su número de celular y le informaría de cualquier cosa que pudiera sucederle a su nenita.

"¿Blaine… puedes calmarte y mirar la película?" Kurt le dijo, sentado en el sofá, con la cabeza de Tory en su regazo, ya dormido.

"¡No puedo, Kurt!" Contestó Blaine, demasiado fuerte.

Kurt revoleó los ojos y siguió viendo la película, mientras acariciaba los rizos de su hijo.

Cuando se hizo la hora de que la fiesta termine, Blaine tomó su auto y fue por su hija al club. En la puerta de la disco, había jóvenes saliendo y subiéndose a diferentes autos, otros salieron caminado. Blaine movía la cabeza para encontrar a Liz con la vista. En el momento que la vio, suspiró de alivio, se la veía sana y salva, pero ella estaba de la mano de ese chico Axel. El hombre bajó de su coche y caminó hacia donde estaba Liz.

"Hola Señor Blaine" Dijo Kate mirando al hombre con cara de enamorada.

"Hola Kate" Respondió Blaine educadamente. En el momento en que escuchó la voz de su padre, Liz giró para mirarlo.

"¿Qué haces aquí, papá?" Preguntó furiosa la adolescente.

"Vine por ustedes, las llevaré a casa" Contestó Blaine, de una manera natural.

"No, me voy con Axel" Ella dijo, apretando la mano de su novio.

Blaine se bufó. "No. irás conmigo. Vamos, sube al auto, Elizabeth." Ordenó tranquilo Blaine.

"No, papá" Se quejó Liz.

"Anda Liz, ve con tu padre" Le dijo Axel. Blaine se resistió las ganas de revolear los ojos.

"Pero-" Liz hizo un puchero y miró a su novio, el chico le hizo una mueca y ella bajó la cabeza.

¿Qué?, pensó Blaine, arrugando la frente.

"Mañana nos vemos" El chico le dijo, tratando de convencer a su novia.

"Ok" Liz dijo, con decepción.

"Ustedes también, chicas" Blaine les dijo a Kate y Hillary.

"Si, señor Blaine" Respondieron ellas.

"Hasta mañana, amor" Liz se colgó del cuello de su novio y lo besó con fuerza, a propósito para hacerle dar bronca a su padre, y lo logró.

Blaine tuvo que apartar la mirada y tragarse la ira que le daba ver como 'ese' se comía los labios de su pequeñita. Liz lo soltó y caminó hacia el coche, pasando por al lado de su padre y ni siquiera lo miró, sus amigas caminaron detrás de ella. El hombre no dijo nada y estiró el brazo a Axel, el chico estrechó su mano y ambos lo sacudieron en señal de saludo.

El hombre subió a su coche y Liz, que estaba sentada en el lado del acompañante, charlaba con sus amigas que estaban sentadas atrás.

Blaine suspiró, su niña ya no era su pequeña bebé.


Hola! Por fin un nuevo capítulo!

Bueno, esta fue la fiesta del cumple de Liz. El numero de capitulo me salió sin querer, jeje…

Liz cantó esa canción porque significa mucho para mí, y la letra tiene que ver con el crecimiento y todo eso, asique encajaba justo.

Les dejo las imágenes con los regalos de Liz, la ropa, el peinado, para que tengan una idea de cómo me imaginé todo…

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Espero que les haya gustado…

Besossss y gracias por leerme!