Capitulo 18
"No puedo creer que nuestros gemelos sean niños… ¡niños, Blaine! ¿Te imaginas lo que van a decir Tory y Liz?" Kurt dijo con alegría y sonriendo mientras acariciaba su vientre de veintidós semanas bajo el agua caliente del jacuzzi.
"Mhmm…" Murmuró Blaine sobre el hombro desnudo y húmedo de su marido. "Tory estará feliz, más niños para hacer travesuras" Sonrió él. "Y casi puedo escuchar a Lizzy quejándose de que hay demasiados hombres en la casa."
"Bueno, ella seguirá teniendo el honor de ser la única princesa de la castillo" Kurt sonrió, sabiendo que la chica hacía lo que quería con ellos.
Blaine sonrió sobre la piel de la nuca de Kurt, haciendo que se le ericen los vellos al sentir el cálido aliento sobre su piel húmeda. El hombre embarazado descansó su cabeza sobre el hombro de su marido, sentado detrás de él en el agua. Cerró los ojos y suspiró.
"Qué tranquila está la casa sin los niños" Kurt interrumpió el silencio que se había hecho en el baño, donde solo se escuchaban los sonidos del agua agitándose cuando alguno de los dos se movía. "No recuerdo la última vez que estuvimos los dos así… solos, con la casa para nosotros."
"Yo tampoco lo recuerdo." Blaine confesó. "Extrañaba esto ¿sabes?" Los brazos de Blaine pasaron a cada lado de la cintura de Kurt, y sus manos descansaron sobre los muslos del otro hombre.
"Lo sé, yo también lo extrañaba."
Kurt y Blaine amaban pasar el tiempo a solas que tenían, que no eran muchos. Esa mañana, cuando Tory y Liz salieron a la escuela, Blaine decidió no ir a trabajar y en su lugar pasar el tiempo con su marido.
Luego de desayunar juntos, fueron con el Dr. Nealey Jr. a la cita que Kurt tenía con él. El médico le había dicho que su embarazo estaba perfecto y que si seguía así, podía tener un parto normal y sin complicaciones. Eso, si pasaba los meses que le quedan tranquilo, sin preocupaciones y sobre todo sin estrés ni angustias. Kurt prometió que obedecería, quería a sus bebés sanos.
En la cita, el doctor le hizo un ultrasonido a Kurt, que reveló que sus gemelos serían hombrecitos. El médico pudo identificar el sexo de uno de los niños, pero al ser gemelos sería el mismo para los dos. Los dos padres estaban felices, y querían festejar de alguna manera. Por eso llenaron el jacuzzi de agua caliente, con sales minerales, comiendo fresas y tomando… jugo de naranja en copas de champaña.
"Deberíamos pasar un fin de semana juntos, solo los dos" Dijo Blaine, mientras apoyaba las manos sobre las de su marido que descansaban en su estómago hinchado.
"Bueno, no podemos dejar a estos de aquí" Kurt señalo su vientre bajo el agua, haciendo una broma. "¿Pero qué hay de Liz y Tory? No podemos dejarlos en la casa por sí mismos" Pregunto Kurt, imaginándose el desastre que harían sus hijos mayores si no están sus padres.
"Eso es fácil, Rachel se encargará de los monstruos y- ¡Auch!" Blaine fue interrumpido por un golpe que Kurt le dio en la rodilla, haciendo que salpique agua hacia fuera de la bañera.
"¡Blaine!" Regañó Kurt, giró su cabeza y miró a su marido con el ceño fruncido. "No hables así de mis bebés" Le dijo apuntándole la cara con el dedo índice.
Blaine se rio y besó la punta del dedo de su marido. "Lo siento" Le dijo aún sonriendo. "Tenemos que hacer un viaje antes que nazcan los gemelos, por que después no podremos hacerlo" Blaine dijo ahora un poco más serio.
"Blaine, no puedo tomar un avión, sería muy riesgoso para mí y los bebés" Recordó Kurt, se acomodó un poco más cerca de su marido, si es que eso era posible, pegando su espalda con el pecho de Blaine.
Blaine lo pensó mejor. "Bueno, no tiene por qué ser fuera del país. Podemos rentar una suite en un hotel de aquí"
"¿Vacaciones en New York, Blaine? ¿En serio?" Kurt miró sobre su hombro a su marido.
"Está bien... si, lo admito, pésima idea" Blaine dijo arrugando la cara en disgusto, Kurt asintió. "¿Qué tal la playa?"
"Mmm… me gusta esa idea, como una segunda luna de miel. Continúa"
"Si, como una segunda luna de miel" Sonrió Blaine al decirlo. "Imagina esto…" Blaine le dio un beso en el cuello a Kurt y sacó las manos de debajo del agua y las movió como si corriera una cortina invisible para despejar una ventana que no existe. "Una cabaña, en una playa desierta, lejana de la ciudad y los molestos ruidos de los autos…" Susurró Blaine. "…solo el sonido de las olas rompiendo en la orilla y las palmeras agitándose por el viento." Abrazó de nuevo a su marido y pegó los labios en su oreja, Kurt sonrió y cerró los imaginándose cada palabra que Blaine le decía. "Tu… yo… frente al atardecer mientras hacemos el amor sobre la arena blanca." La voz de Blaine era baja y seductora, mordió suavemente el lóbulo de la oreja de Kurt, haciéndole sentir un escalofrío en la espina dorsal.
Kurt movió su cabeza, hasta unir sus labios con los de su marido, los dos sonrieron en el primer toque de sus bocas. El beso no duró mucho, solo lo suficiente como para ser el más dulce y demostrarse cuanto se aman.
EL hombre embarazado, se alejó primero, pero aún cerca de la cara de su marido, con las narices de ambos rozándose. "Es una buena idea, y muy romántica sobre todo." Dijo sonriendo. "Excepto la parte de hacer el amor sobre la arena. Eso es poco higiénico, Blaine." Kurt dijo serio, Blaine largó una pequeña carcajada.
"Cierto." Dijo asintiendo Blaine. "Entonces pondremos una manta bajo nuestro" Blaine le dio un pequeño y rápido beso en la punta nariz respingada de Kurt. Su marido es tan adorable.
"De acuerdo" Kurt volvió a besar a su marido, esta vez abriendo la boca para dejar que la lengua de Blaine explore la suya. Tomó el rostro de su marido con una mano y dirigió el beso para que sea más profundo. Lentamente, giró para quedar más enfrentado a Blaine y pasó su otro brazo por detrás del cuello de su marido. Kurt sonrió en el beso cuando sintió el miembro duro de Blaine pinchando su cadera.
Las manos de Blaine vagaron por la piel mojada de su marido. Con una mano trazaba círculos suaves por su espalda mientras que con la otra acariciaba el muslo, la cadera y la piel estirada de su vientre. Su mano bajó hasta empuñar el pene de Kurt y lo bombeó un par de veces de arriba abajo, sin dejar ni un segundo sus labios quietos. Kurt gimió e hizo lo mismo con el miembro de Blaine. Los puños de ambos se movían en sincronía, lentamente y sin prisa, tenía todo el tiempo que quisieran para los dos. Tiempo… hasta que el teléfono sonó.
"Blaine… tel- oh Dios… teléfono…" Kurt trató de decir, pero las mano de Blaine se movía muy rápido ahora.
"No me importa" Blaine le respondió, sus labios estaban en el cuello de su marido. El teléfono que tenía el cuarto de baño siguió sonando.
"Puede… puede ser importante…" Kurt ya había dejado el miembro de su marido, concentrándose en su propio placer. Pero Blaine no se detenía y Kurt sentía llegar su orgasmo. "Blaine" Dijo mientras estallaba en éxtasis y venía en la mano de su marido y el agua tibia del jacuzzi.
El teléfono seguía llamando y Blaine sonrió satisfecho viendo como había dejado a Kurt, jadeando y sin huso por el orgasmo. El hombre embarazado se sostenía de Blaine y apoyó la cabeza en el pecho de su marido todavía en busca de aire. Blaine besó la sien de Kurt y lo movió de su cuerpo con suavidad para poder salir del agua. Kurt se sostuvo del borde de la bañera.
Blaine caminó hasta donde se encontraba el teléfono, desnudo y empapado con gotas de agua que caían por todo el cuerpo, sin preocuparse por envolverse en una toalla. Kurt se mordió el labio inferior al ver a su marido así, con su pene semi erecto entre las piernas.
"Mansión Hummel-Anderson. ¿Con quién hablo?" Blaine dijo al contestar el teléfono.
Kurt sonrió. "Tonto" Articuló a su marido desde su lugar en el agua.
"Te amo" Blaine articuló también y sopló un beso a su marido. Kurt pretendió tomarlo en el aire y lo colocó en su corazón. Blaine sonrió más grande y negó con la cabeza, a veces se comportaban como adolescentes. El rostro de Blaine se puso serio al escuchar quien hablaba del otro lado. "Soy uno de sus padres… ahá…"
Kurt levantó la cabeza de donde estaba descansando en sus manos sobre el borde del jacuzzi y miró a Blaine con preocupación. Sabía que estaban llamando de la escuela de alguno de sus hijos.
"¿Qué sucede?" Le preguntó en voz alta a su marido. Blaine negó con la cabeza y le dio una media sonrisa tranquilizadora.
Blaine siguió escuchando. "Uhmmm… de acuerdo. Estaremos ahí en una hora. Gracias… Adiós" Blaine colgó el teléfono y tomó dos batas.
"¿Qué sucede, Blaine? ¿Llamaron de la escuela?" Preguntó Kurt con desesperación, mientras intentaba pararse de donde estaba sentado en el jacuzzi, pero le era imposible debido al peso de su vientre y las piernas flojas, todavía por el orgasmo. "¿Tory está bien? ¿O es Liz?"
Blaine se acercó a él, mientras se colocaba su bata. "Tranquilo, Kurt. Nada malo sucedió con ninguno de nuestros hijos." Blaine le dijo mientras ayudaba a su marido a levantarse.
Kurt lo miró con el ceño fruncido y un poco más calmado y aliviado de que no había malas noticias sobre sus hijos mayores. "¿Entonces?"Kurt se aferró a los brazos de Blaine para no patinarse mientras pisaba la cerámica fría de los escalones del hidromasaje.
"Ten cuidado" Murmuró Blaine, dejando por un segundo el cuerpo de Kurt, para ayudarlo a colocarse la bata. "El director mandó a decir con su secretaria que el padre de Liam, ¿recuerdas a Liam?" Preguntó el hombre mientras ataba el cordón de la bata de su marido.
Kurt puso los ojos en blanco. "Como olvidarlo" Murmuró. Por supuesto que recordaba el nombre del niño que le había dicho a su hijo menor que era un 'fenómeno que no merecía nacer', hace un tiempo atrás.
"El padre del niño quiere vernos, en una hora en la escuela"
"¡¿Qué?!" Kurt estalló en ira. "¿Pero quien se cree que ese hombre?"
"Kurt, por favor…" Blaine trató de calmar a su marido hablándole suavemente.
"Asique por fin el señor importante se dignó a concedernos esa cita." Kurt dijo con sarcasmo mientras caminaba fuera del baño para ir a su cuarto a buscar ropa que usar.
Blaine caminó detrás de él, lo tomó por los hombros y suavemente lo giró para enfrentarse a él. "¡Kurt! Tienes que calmarte, no puedes estar nervioso. Recuerda lo que el médico nos dijo hoy a la mañana. Si no te calmas no voy dejar que vayas a esa reunión. ¿De acuerdo?"
El hombre embarazado miró a su marido hablar y respiró profundo un par de veces, hasta que se calmó. "De acuerdo. Estaré calmado" Dijo en voz baja.
"Bien. Ahora vamos a vestirnos" Blaine dijo antes de darle un beso en la frente.
Una hora después, Kurt y Blaine habían llegado a la Escuela Primaria Thomas Jefferson de New York. Los dos hombres estaban tomados de la mano.
"Buenas tarde" Blaine dijo a Stelle, la secretaria del director de la escuela, sentada en el escritorio afuera de la oficina del director. La mujer levantó la vista y vio a los dos hombres parados enfrente de ella.
"Buenas ardes señores Hummel-Anderson. El director los está esperando." La mujer dijo con amabilidad. Se levantó de su asiento y dirigió a Kurt y Blaine a la puerta de la oficina del Director Kranevitter. "Esperen aquí por favor." Indicó la mujer y entró a la oficina y cerró la puerta tras ella dejando a los dos hombres afuera.
Kurt apretó la mano de Blaine, estaba bastante nervioso. Quería decirle tantas cosas al padre de ese niño, pero tenía que pensar en sus bebés primero. De alguna manera, todo esto le recordaba aquella vez cuando su padre y el padre del abusivo Dave Karofsky se reunieron en la oficina de la directora de McKinley High en ese momento. Todos esos recuerdos que lo perturbaban en su adolescencia volvieron como un fantasma que nunca lo dejaría en paz.
"Tranquilo, amor" Susurró Blaine, apretando también la mano de su marido. "Debes estar calmado." Kurt asintió con una sonrisa fingida. Blaine se llevó la mano de su marido a la boca y le dio un tierno beso. La puerta de la oficina se abrió en ese momento y Stelle salió.
"Pueden pasar." La mujer dijo sonriendo y se hizo a un lado para dejar espacio a los dos hombres.
Kurt y Blaine tomaron un respiro y entraron a la oficina.
Hola!
Capitulo cortito, ya se…
Es que estoy teniendo algo así como un bloqueo mental. tengo muchas ideas en la cabeza, pero tengo que ordenarlas primero…
La semana q viene termino con mi ultimo final y después tengo vacaciones por tres meses y voy a actualizar más seguido. Yay!
Gracias por leerme! No me abandonen!
Besossss!
