Capitulo 21

El sábado amaneció soleado y cálido. Un precioso día para compartir un día de campo en familia. Hoy era el primer juego del Campeonato de las Liga de Fútbol para Niños de New York, donde participa Tory, y como todas las temporadas, la familia Hummel-Anderson pasará un grato momento mientras miran el partido.

Tory había entrenado mucho para este día y estaba tan ansioso que casi no pudo dormir la noche anterior. Kurt le había dado leche tibia para que conciliara el sueño más rápido, pero no funcionó sino después de dos horas más, y solo le quedaban cinco horas de sueño que aprovechó al máximo.

Cuando la familia se levantó, Blaine le preparó a su hijo un 'desayuno de campeones'. Leche, cereales, frutas y hasta avena para que el niño comience el día con mucha energía. Blaine y Tory estaban sentados en la barra de la cocina, mientras que Kurt estaba preparando una canasta con comida sobre la mesada. Cuando terminó, el hombre embarazado se sentó en la mesa y se quejó de dolor mientras tomaba una manzana y la mordió.

"¿Estás bien?" Preguntó Blaine al ver el gesto de dolor en la cara de su marido.

"Si, estoy bien." Sonrió Kurt y se acarició el vientre cariñosamente. "Estos niños están jugando su propio juego aquí dentro"

"Quiero sentir" Tory dijo rápidamente mientras se levantaba de su asiento y posaba ambas manos sobre el vientre de su padre. El niño movió las manos sobre el estómago y arrugó el entrecejo. "No siento nada" Dijo un poco decepcionado.

"Espera…" Kurt dijo, tomó una de las manos de su hijo y la apoyó donde había sentido una patadita anteriormente. "Aquí" Dijo y esperaron unos segundos pero no pasaba nada, mientras tanto el hombre embarazado seguía masticando su manzana. Al sentir el dulzor de la fruta, recordó como en sus anteriores embarazos los bebés se movían cada vez que el comía algo dulce. Asique se estiró un poco y tomó una cuchara que estaba sobre la mesa y la cargó con un poco azúcar, luego se la metió a la boca y masticó los cristales.

"¿Y? Estoy esperando" Tory dijo sin paciencia, pero no quitó las manos de el vientre de Kurt.

"Solo un momento…" Kurt dijo con un dedo levantado y apretó la mano de Tory sobre su panza. Y ahí lo sintieron, una fuerte patada bajo la mano del niño.

"Wow" Dijo Tory asombrado, cuando le siguieron algunas más. "Esa sí que estuvo fuerte" Sonrió cuando sintió otra.

Kurt arrugó un poco la cara por el dolor, pero no quería que los bebés se detuvieran cuando estaban interactuando con su hermano. "No sé cuál es la fijación de todos mis hijos por lo dulce" Dijo sonriendo.

"Bueno… eso lo tienen de ti, Mister Cheescake" Bromeó Blaine, acercó la silla hacia su marido y le besó los labios tiernamente, mientras apoyaba la mano en algún lugar libre del vientre de Kurt, donde las manos de Tory no lo ocupen. Kurt se relajó en la silla y siguió con su manzana, mientras sentía como le acariciaban el vientre y las patadas de los bebés dentro suyo. Era muy agradable ser mimado así por su familia.

"¡Hey! ¿Sabes que estaba pensando?" Tory dijo de repente. "¡Podemos armar nuestro propio equipo de 'futsal', tú, yo y lo bebés cuando sean más grandes!" Tory saltó entusiasmando con su idea.

"¡Eso sería genial!" Dijo Blaine tan entusiasmado como Tory por la idea, levantó la mano y el niño se la golpeó, lo más fuerte que pudo, Kurt sonrió ante eso. "Pero hay un problema…" Blaine dijo añadiendo un poco de dramatismo sobreactuado y el niño arrugó el entrecejo. "Somos cuatro, necesitamos un jugador más."

"Oh… ¡lo tengo!" Tory dijo en voz muy alta cuando otra idea corrió por su mente. "¡Aaron! Le pediremos que juegue en nuestro equipo, el es muy bueno atacando rivales" Tory dijo muy serio.

"¡Excelente idea!" Blaine levantó la mano y otra vez Tory la chocó con la suya.

Kurt se aclaró la garganta. "¿Y que hay de mi? ¿Por qué yo no puedo ser parte de su equipo, también?" Blaine y Tory se miraron el uno al otro y estallaron en una carcajada, Kurt se sintió ofendido. "¿Qué es tan gracioso?" Kurt dijo colocando ambas manos en su cintura.

"Papá a ti no te gusta ensuciarte, ni siquiera te gustan los deportes." Tory dijo aún sonriendo.

"¿Y quién dijo eso?"

"Tu" Respondieron Blaine y Tory al mismo tiempo.

"Hey… ¿Se olvidan que yo fui parte del equipo de football de McKinley cuando iba a la escuela?" Kurt dijo levantando su barbilla. "Ayudé al equipo a ganar el primer juego de la temporada"

"Si, papá, pero fue cosa una sola vez" Tory dijo con una sonrisa

"Y no podías patear si no tenías la música de Beyoncé" Agregó Blaine.

"¿Ganamos o no?" Se quejó Kurt y se cruzó de brazos. "Además… ¿tu qué sabes? No nos conocíamos en ese tiempo" Le dijo a su marido.

"Es cierto, no nos conocíamos aún. Pero tu hermano y Rachel me mostraron el video y déjame decirte…" Blaine se acercó al oído de Kurt para que no escuche su hijo lo que iba a decirle. "…que te veías muy sexy en ese uniforme" Le dijo en una voz sensual.

Kurt se sonrojó. "¡Blaine! Está Tory aquí" Golpeó juguetonamente el hombro de Blaine. Los dos hombres miraron al niño, que había vuelto a su desayuno y no se había dado cuenta de nada. Blaine le sonrió a Kurt y le dio un pequeño y dulce beso en los labios.

Liz se estaba cambiando con ropa cómoda para ir al día de campo con su familia, mientras lo hacía enviaba algunos mensajes de texto a su novio, pero él no le contestaba. Frustrada y de mal humor bajó a la cocina a desayunar.

"Buen día" Dijo sin ánimos la adolescente, mientras caminaba hasta la alacena y sacaba una taza.

"Buen día" Respondieron Blaine y Tory, ambos seguían desayunando.

"Buen día, Liz" Kurt le dijo y observó el rostro de su hija. "¿Estás bien?" Le preguntó preocupado cuando la chica se sentó a su lado.

"Si" Respondió simplemente, fingiendo una sonrisa. La chica comenzó a tomar su taza de café y Kurt lo dejó pasar, conocía a su hija muy bien y sabía que había algo que le molestaba. Decidió que le preguntaría cuando Blaine no esté cerca para escuchar.

Unos minutos después llegó Aaron y se sentó en la mesa a desayunar con los Hummel-Anderson. Liz adora a su amigo, se conocen desde que nacieron, pero a veces el chico resultaba ser insoportable para la chica, el siempre estaba ahí. Liz prefería que en lugar de Aaron esté su novio, pero por alguna extraña razón el chico siempre estaba ocupado últimamente. La adolescente ya no sabía que pensar sobre eso.

"Te ves linda" Dijo Aaron y se dio cuenta de las palabras una vez que estaba afuera de su boca. "Es decir, siempre te vez linda, pero hoy estás… más linda" Le dijo en voz baja y con nervios a Liz, los demás no lo escucharon porque estaban en otra conversación.

Liz revoleó los ojos y se miró la ropa; llevaba un jean claro, una camiseta sin mangas blanca y un par de ballerinas rojas, muy sencilla. "Gracias" Le contestó sin ganas.

"¿Cómo te sientes? Ayer te fuiste mal de la escuela y quedé preocupado, te envié algunos mensajes y no me los contestaste" Le dijo Aaron. El día anterior, cuando Liz recibió una negativa por parte de su novio a la invitación que ella le había hecho, se había enojado un poco y no tenía ganas de hablar con nadie, ni siquiera con sus amigas, mucho menos con Aaron.

"Estoy bien, Aaron" Le contestó Liz, sin mirar al chico.

"¿Tu novio viene con nosotros?" Le preguntó el adolescente inocentemente, y sin notar la molestia de su amiga.

La chica exhaló fuerte y apoyó su taza de café sobre la mesa haciéndola sonar fuerte. "¿Puedes dejar de ser tan preguntón y meterte en tus propios asuntos?" Le dijo sin levantar la voz, pero en un tono que sonaba fuerte a los oídos de Aaron.

El chico se encogió al escuchar las palabras de Liz. "Lo siento… yo solo preguntaba."

"Bueno, no preguntes tonterías." Gruño Liz y se paró de su lugar para llevar la taza al fregadero.

Kurt había estado escuchando la conversación, Aaron lo miró y se sonrojó. "Parece que no tiene un buen día" Dijo el chico con una sonrisa nerviosa.

"No te preocupes, hablaré con ella" Le dijo Kurt al chico, mientras golpeaba suavemente la mano de Aaron.

"Aaron" Llamó Tory desde el otro lado de la mesa. "Vamos a armar un equipo de 'futsal' cuando los gemelos sean mas grandes ¿quieres ser parte del equipo Hummel-Anderson?" Le preguntó con alegría el niño.

Aaron sonrió. "Por supuesto que sí" Le contestó con sinceridad. Él se sentía parte de esa familia, Tory es el que más lo quiere. Liz levantó las cejas, otra actividad familiar en la que estaría metido Aaron.

"¡Genial!" Gritó Tory.

"Oh, mira la hora que es. ¡Vamos, campeón, tenemos un juego que ganar!" Blaine dijo mientras se paraba de la silla.

"¡SI!" Tory dijo eufórico y saltó de su silla.

"Ve por tu bolso, Tory" Instruyó Kurt y el niño corrió hacia su cuarto.

"Voy a cargar el coche" Dijo Blaine mientras tomaba la canasta de arriba de la mesada y salía de la casa, dejando a Kurt, Liz, Aaron y un incómodo silencio entre ellos.

Kurt comenzó a levantar la mesa del desayuno y podía sentir la tensión entre los adolescentes. "Uhmm… ¿me harías un favor, Aaron?" El chico asintió con la cabeza. "¿Podrías ayudar a Tory con su bolso, por favor?" Le preguntó Kurt. En realidad era una excusa para que Kurt se quede solo con su hija, quien estaba ayudando a su papá a lavar las tazas.

"Claro." Contestó Aaron y salió de la cocina.

"Gracias, Aaron" Kurt le sonrió al chico y lo vio irse, cuando estuvo seguro de que no lo podía oír, se enfrentó a su hija que estaba en el fregadero. "¿Puedes explicarme que es lo que te está pasando?" Le preguntó con una mano en la cadera y la otra apoyada sobre su estómago, los bebés no dejaron de moverse ni un minuto.

"Nada" Respondió simplemente la adolescente, sin mirar a su padre.

"No te creo, Liz. ¿Por qué le gritaste a Aaron de esa manera?"

"Yo no le grité" Liz dijo encogiéndose de hombros. Se secó las manos con un repasador y se cruzó de brazos, poniéndose a la defensiva, sabía que se venía un sermón por parte de su padre.

"Siéntate, vamos a hablar." Le ordenó a su hija.

"Pero pa-" Se quejó la chica.

"Siéntate, Elizabeth." Liz resopló pero le hizo caso a su padre. "Dime ¿Qué es lo que está pasando contigo? ¿Es por Axel que estás así?" Le preguntó Kurt, la chica asintió. "¿Es porque no viene hoy con nosotros?"

La adolescente miró sus manos que estaban sobre la mesa, jugando con una miga de pan tostado. "Si" Suspiró. "No es solo eso." Dijo ella en voz baja, Kurt la dejó hablar. "Hace unos días que está raro conmigo, no me contesta las llamadas y rechaza cada invitación que le hago. No sé qué es lo que tiene conmigo." Dijo con tristeza en su voz.

"Bueno, puede ser que esté ocupado con todo esto de la universidad y la graduación" Kurt trató de justificar al novio de su hija para hacerla sentir mejor.

"No, no es eso. Él ya envió las solicitudes, está esperando la carta de confirmación. Es… no lo se" Dijo Liz con frustración, se cruzó de brazos y se tiró hacia atrás en el respaldo de la silla, algunas lágrimas se habían acumulado en sus ojos.

"¿Hablaste con él? ¿Le preguntaste por qué está distante contigo?"

"No" Contestó la adolescente dejando caer las lagrimas que había estado conteniendo.

"Liz, la comunicación es la base de toda relación. Pregúntale, habla con él. Tal vez el problema no es contigo, sino con él mismo, o con su familia. Pero si no conversan, nunca lo sabrás ¿De acuerdo?"

"De acuerdo" Sonrió Liz. "Gracias, papi" Le dijo mientras envolvía a su padre en un fuerte abrazo.

"De nada, cariño. Ahora, cambia esa cara larga, Tory no querrá verte así. ¿Sí?" Le dijo dulcemente y quitando las lagrimas de la mejilla de su hija con los pulgares. Liz asintió con la cabeza.

"¡Estoy listo!" Tory gritó mientras bajaba las escaleras de la casa, seguido por Aaron que llevaba un bolso con la ropa del niño.

Blaine entró en ese momento. "¡Bien! ¡VAMOS A PATEAR ALGUNOS TRASEROS!" Exclamó con entusiasmo.

"¡SI!" Gritaron Aaron y Tory a la vez. Kurt y Liz sonrieron.

Cuando llegaron al campo, otros niños y padres ya estaban ahí, inclusive Barry, el entrenador del equipo. Tory bajó corriendo del coche para reunirse con sus amiguitos.

El lugar era grande, con árboles alrededor, césped verde, gradas bajas alrededor del campo y un vestuario que los niños usaban para cambiarse la ropa.

Kurt y Blaine bajaron del auto, seguidos por Aaron y Liz. Saludaron a los padres que estaban por ahí y al entrenador.

"¿Ya llegó el equipo contrario, Barry?" Preguntó Blaine, parado al lado del entrenador, que estaba viendo a los niños que habían comenzado con el estiramiento y la entrada en calor. Kurt, Aaron y Liz se habían instalado en los asientos de las gradas, junto a los otros padres.

"No, no todavía." Contestó el hombre. Barry es un hombre alto, delgado y con poco cabello en su cabeza. Había sido entrenador del equipo desde hace algunos años, Tory lo adora porque le recuerda a su abuelo Burt. Los dos hombres voltearon a ver cuando escucharon el bocinazo de un autobús. "Oh, mira, ya llegaron."

El autobús paró y de adentro salieron los niños del equipo contrario que jugarán contra el equipo de Tory. Todos eran de la misma edad que el niño Hummel-Anderson. Rápidamente los niños corrieron al vestuario acompañados por su entrenador. Pero lo que le llamó la atención a Blaine fue el auto que venía detrás de ellos, aparentemente de uno de los padres de alguno de los niños.

"Oh no" Murmuró cuando vio quien era el dueño del coche, seguido de quién sería su esposa. "Charles Hurley".


Hola a todos! Todo bien? Yo muerta de calor!

Aquí un nuevo capitulo! Para los que no sepan que es el futsal, es "futbol de salón" o "futbol 5", se juega de a 5 jugadores con algunas reglas diferentes a las del futbol, Tory juega futbol en cancha de 11. Vi que en EEUU se juega, y es muy común que lo jueguen los niños, asique por eso lo incluí.

Espero que les haya gustado este capítulo! Se viene algo de drama!

Besosss! Gracias por leerme!