Capitulo 23

La ambulancia que transportaba a Tory llegó al hospital, y Blaine ayudó a salir de ella a su hijo, levantándolo y apoyándolo en su cadera. El niño seguía llorando apoyado en el hombro de su papá.

"Niño de diez años. Aparente fractura de muñeca por caída." Dijo uno de los médicos que habían acompañado a Blaine y su hijo en la ambulancia, a la mujer del otro lado del mostrador. Ella tomó una planilla y escribió lo que el hombre le decía. "Los dejo en buenas manos." Dijo el paramédico a Blaine y le tendió la mano.

"Muchas gracias, doctor" Blaine estrechó la mano del hombre.

"Adiós, goleador" Dijo el médico de manera simpática a Tory, pero el niño no le contestó porque tenía su rostro enterrado en el cuello de su padre.

Después de algunas preguntas y la burocracia que se seguía en estos casos, Blaine se sentó con Tory en su regazo, en la sala de espera de la guardia del hospital a esperar que lo llamen.

"Me duele mucho, papá" Dijo llorando Tory. Blaine suspiró y abrazó más cerca a su hijo y acarició la espalda del niño para reconfortarlo.

"Lo sé, hijo. Ya vendrán a verte" Le susurró Blaine en el oído y luego besó el cabello sudoroso de su hijo.

Mientras esperaba, Blaine sacó el teléfono celular de su bolsillo y le envió un mensaje a su hija.

"Donde están?" Escribió Blaine y sostuvo el teléfono en la mano esperando una respuesta.

Tory seguía llorando de dolor y Blaine estaba a punto de quejarse con la recepcionista cuando una enfermera salió de adentro de uno de los cuartos.

"¿Toronto Hummel-Anderson?" Dijo la mujer sosteniendo una carpeta en sus brazos.

"Aquí" Blaine dijo y se levantó del asiento para acercarse a la mujer.

"Buenas tardes." Dijo ella sonriendo. "Hola, Toronto"

"Buenas tardes" Contestó Blaine sin ganas de ser amable en ese momento, solamente quería que calmaran el dolor de su hijo.

"Acompáñeme, por favor. Iremos a sala de rayos a hacerle una radiografía para comprobar la gravedad de la fractura." La enfermera comenzó a caminar por un pasillo, Blaine comprobó su teléfono una vez más y siguió a la mujer.

En la sala de rayos, el radiólogo estaba preparando a Tory en la máquina con la mano no lesionada apretando la de su papá. Blaine miraba el celular cada dos segundos, esperando una llamada o un mensaje de texto de Kurt, Liz e incluso de Aaron, pero ninguno se comunicaba con él y se estaba asustando.

"Sr. Hummel-Anderson, por favor, apague el celular porque hace interferencia con las máquinas." Explicó el hombre.

"Oh… si, por supuesto. Lo siento." Verificó el teléfono por última vez y lo apagó antes de guardarlo en su pantalón.

"¿Podría esperar del otro lado del vidrio, por favor?" Preguntó el hombre. Blaine asintió y dio un paso hacia la puerta, pero la mano de Tory lo detuvo.

"No, papito, quédate conmigo… tengo miedo" Tory dijo a través de un sollozo. Blaine acarició la cabeza del niño y miró hacia el radiólogo.

"Puede quedarse" Le dijo y le entregó a Blaine un chaleco de plomo. Tory apretó muy fuerte la mano de Blaine tratando de aliviar su miedo.

"Está bien, campeón, me quedaré aquí contigo ¿está bien?" Blaine besó la mano de su hijo y el niño respiró profundamente.

"No tengas miedo, Toronto." El radiólogo sonrió al niño. "Sacaremos una fotografía de tu brazo, nada más. Te prometo que no duele."

"Ok." Contestó Tory en voz baja, aunque el miedo no había desaparecido por completo. Tory quería a su papá Kurt también ahí con él. Él siempre sabía que decirle para hacerlo sentir bien. Blaine miró a su hijo y le sonrió. Tory le devolvió la sonrisa, su papá Blaine también lo hacía sentir bien.


En el momento en que Kurt, Liz y Aaron llegaron al hospital, el hombre embarazado recuperó la conciencia. Confundido, preguntó donde se encontraba y cuando lo recordó preguntó enseguida por su hijo.

Aaron ayudó a Kurt a bajar del coche, estaba un poco mareado y las piernas se sentían como gelatina. Un enfermero le trajo una silla de ruedas y Kurt fue enviado a una sala de observaciones para ser revisado.

Liz y Aaron se quedaron en la sala de espera, preocupados por Kurt y también por Tory. Los nervios estaban matando a Liz y todo el cuerpo le temblaba.

"Oh Dios. Espero que mis tres hermanos estén bien. Esto es una pesadilla" Murmuró Liz, mientras pasaba las manos por su lacio cabello, despeinándolo.

Aaron se acercó a ella y la envolvió en un abrazo consolador. "Todo estará bien" Susurró el chico, embriagado por el perfume que el cabello de Liz desprendía. Cerró los ojos y suspiró cuando la chica le devolvió el abrazo.

"No sé qué haría sin ti" Dijo ella, su voz amortiguada por la camisa de su amigo.

Aaron sonrió ante la ironía. Yo tampoco sé que haría sin ti, pensó, pero no lo dijo.

El celular de Liz vibró en su bolsillo y ella se separó del abrazo de su amigo para contestar, pero era solo un mensaje de texto.

"Es mi papá Blaine" Dijo. "Lo llamaré." Liz marcó el número de su padre, pero aparentemente tenía su celular apagado. Lo intentó un par de veces más, pero seguía sin comunicarse.

Unos minutos más tarde, Blaine llamó al ver llamadas perdidas de su hija, ella le contó todo y Blaine quería correr hacia su marido, pero no podía abandonar a su hijo.


En todo momento Kurt preguntó por Tory, preocupado por lo que había pasado su hijo. Cuando el obstetra que lo atendió le preguntó si había sufrido algún disgusto, Kurt le contó sobre Tory.

"Por favor, doctor. Necesito saber cómo está mi hijo" Kurt dijo suplicante, mientras el doctor medía su presión.

"Sr. Hummel-Anderson, debe calmarse. Ya envíe a la enfermera para que busque a su marido. No se preocupe." El médico dijo tranquilizándolo, pero Kurt no podía estar tranquilo. "Vamos a hacer una ecografía para verificar a los bebés. Es un buen síntoma que no haya sentido otra contracción." Dijo mientras arrastraba la máquina de ultrasonido más cerca de la cama donde Kurt estaba acostado.

En ese momento, una enfermera entró al consultorio.

"Disculpe la interrupción, doctor." La mujer dijo sonriente. "Sr. Hummel-Anderson, su hijo está en estos momentos siendo atendido por el traumatólogo, no es nada de gravedad. Ya le avisamos a su marido que usted está aquí" Dijo ella, siempre con una sonrisa.

Kurt estaba un poco más tranquilo sabiendo que Tory estaba bien, pero todavía faltaba comprobar sus bebé "Gracias" Dijo Kurt. La enfermera salió y el médico comenzó revisando a los mellizos dentro del vientre de Kurt.

"Está todo muy bien, Sr. Hummel-Anderson" Y Kurt estaba aliviado. "Mi diagnóstico es que la baja tensión fue por los nervios lógicos de ver a su hijo accidentado, y las contracciones son solo las de Braxton." Explicó el hombre mientras ayudaba a Kurt a sentarse en la cama del consultorio.

"Entonces ¿no voy a tener a mis bebés, doctor?" Preguntó acariciándose el vientre de veinticuatro semanas, sus gemelos pateando dentro suyo.

"No, estos bebés tienen mucho tiempo aún por crecer."

Kurt sonrió. "¿Puedo ver a mi hijo?"

"Si, siempre y cuando no se altere. Ya escuchó que su hijo tiene solo una fractura" El doctor dijo casi regañando a Kurt.

"No, doctor, estaré tranquilo" Kurt dijo bajándose de la cama.

"Mi recomendación es que haga reposo, y se cuide. Vea al Dr. Nealey en cuanto pueda para que vuelva a chequearlo." Kurt asintió. "Voy a hablar con el director de traumatología para que se le permita a usted y su hijo compartir la misma habitación. Debería quedarse unas horas, solo por precaución"

"Muchas gracias, doctor." Kurt estrechó la mano del médico y una enfermera vino con una silla de ruedas para trasladarlo a la habitación que le asignaron, a pesar de salir con mucha más fuerza debido al medicamento que el médico le había dado.

"¿Y? ¿Nacerán mis hermanitos?" Preguntó Liz, mirando a su padre, sentado en la silla

"Los bebés no vienen, aún" Dijo Kurt y Liz suspiró aliviada. "Ahora vamos, quiero ver a mi otro bebé" La enferma sonrió y se llevó a Kurt, Liz y Aaron los siguieron detrás.


Blaine estaba desesperado, esperando por Kurt en la habitación donde su hijo estaba dormido. Unos minutos antes el niño estaba siendo atendido por el médico traumatólogo y luego un enfermero le colocó al niño el yeso en la muñeca izquierda. Los llantos de Tory se habían cesado de apoco debido a que el medicamento que le habían dado había hecho efecto. Ahora Tory estaba profundamente dormido y Blaine estaba sentado en la silla al lado de la cama de su hijo, con las manos corriendo por su cabello y rostro.

Pensaba en lo que había visto entre el Sr. Hurley y el entrenador del equipo y luego como ese niño Liam había empujado a Tory, Blaine estaba más que seguro que fue por orden de ese hombre. Pero ahora Blaine no sabía cómo proseguir, claro quería matar con sus propias manos a entrenador y padre, pero no podía hacer eso. Pensó también en una demanda, pero de donde sacaría pruebas. Ni una cosa ni la otra, tendría que ir por el medio de las dos propuestas y encarar al Sr. Hurley. Por ahora, estaba más preocupado por la salud de Kurt y sus tres hijos.

La puerta de la habitación se abrió y Kurt entró caminando lentamente. Blaine levantó la vista y vio a su marido, enseguida caminó hacia él.

"¡Kurt! ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes?" Preguntó Blaine mientras le daba un abrazo a su marido.

"Bien, mucho mejor. Tuve un pico de presión baja" Contestó Kurt sonriendo.

"¿Y los bebés? Me dijo Liz que tuviste contracciones" Blaine le preguntó preocupado, sus manos estaban en le vientre de Kur, acariciándolo.

"Si, pero fue una falsa alarma. Estamos muy bien, ahora" Blaine suspiró aliviado sabiendo que su familia se encontraba en buen estado. "¿Y Tory?" Preguntó Kurt, se acercó a la cama y vio a su niño dormido. Kurt sintió una gran angustia cuando vio la manito de su hijo enyesada, apoyada sobre su pecho. "Oh Dios" Susurró. Se inclinó un poco y besó la frente del niño.

"Está bien. El doctor dijo que tiene una fractura en la muñeca, aparentemente por caer sobre ella" Explicó Blaine. Kurt tenía los ojos con lágrimas y no despejaba la vista del niño dormido, él acarició su cabello con ternura. "Hey…" Susurró Blaine cuando vio que su marido estaba por llorar. "No llores, amor. Tory está muy bien, no le hará falta cirugía, solo deberá llevar ese yeso por unos cuarentaicinco días hasta que el hueso sane. Nada de que preocuparse."

Kurt asintió. "Es que verlo así…" Kurt no pudo terminar la frase porque se ahogó en un sollozo. Blaine lo abrazó y Kurt apoyó su cabeza en el hombro de su marido.

"Va estar bien, está dormido porque le dieron un medicamento para el dolor" Explicó Blaine acariciando la espalda de Kurt, como un gesto reconfortante. "¿Qué tal si te acuestas a su lado y descansas un poco, eh? Los doctores dijeron que debían quedarse un par de horas más en observación antes de ir a casa" Kurt asintió y Blaine le dio un beso en la mejilla y ayudó a su marido a recostarse al lado de Tory. Inconscientemente el niño apoyó la cabeza en el pecho de su padre, y Kurt lo abrazó con fuerza. Unos minutos después el hombre embarazado se quedó dormido.

Blaine los vio dormir, se veían tan tranquilos y en paz. Suspiró y besó la frente de Tory, los labios y el vientre de Kurt antes de sentarse. Tenía que decirle a Kurt la causa del golpe que le dio a ese hombre en el campo de juego, aunque no estaba seguro si debía hacerlo. Kurt no le había preguntado aún, pero conociendo a su marido sabía que en cuanto estén en casa lo haría. Tal vez Blaine le inventaría una mentira, para que el hombre embarazado no se preocupe. Blaine tenía que decírselo a alguien, para que le aconseje sobre lo que tenía que hacer.

Voy a matar a ese hombre, pensó con odio. Blaine no es un asesino, pero por su familia haría cualquier cosa.


Hola chicos!

Hoy 3 de feb es mi cumple! Cumplo la misma cantidad de años que Darren (asique ya saen cuanto cumplo, pero no lo digo en voz alta)…

Y por ser mi cumple actualicé más rápido, iba a esperar pero me sentía ansiosa con este capitulo, pero en especial con el siguiente.

Perdón si hay algún error, como saben, no se nada de medicina, asique traté de hacer lo mejor posible.

Aclaración: Kurt está de 24 semanas, eso serían 6 meses. Trato de escribir siempre sobre la cantidad de semanas que lleva, para que no haya confusiones. Por suerte salió todo bien! No se preocupen que todo va a estar bien (por ahora), no mataría a los gemelos. Ya maté a un bebé de ellos en la primera parte y me hizo sentir mal.

También en este capítulo hay un acercamiento entre Lizzy (a mi y a Blaine nos gusta decirle así, jeje) y Aaron, que les parece?

Si tienen alguna pregunta, ideas o cosas que quieren que pasen en el fic, serán bien recibidas

Bueno… gracias por leerme!

Besosss!