Capitulo 27
Kurt se paró serio frente a sus dos hijos en medio de la sala de su casa. Ambos niños lo miraban como un par de corderitos fingiendo inocencia. Con los brazos cruzados sobre su pecho, Kurt dio una respiración profunda antes de comenzar a hablar.
"Muy bien. Estas son las reglas de la casa en nuestra ausencia. Numero uno…" Kurt levantó su dedo índice. "Nada de fiestas." Dijo enviándole una mirada de advertencia a Liz, la adolescente asintió con la cabeza entendiendo lo que su padre quería decirle con los ojos. "Número dos…" Ahora levantó dos dedos. "Nada de travesuras que puedan terminar en incendios, corto circuito o inundaciones. ¿Estoy siendo claro, Toronto?" El niño asintió y luego agachó la cabeza. "Nada de salir de esta casa solos y principalmente… hagan todo lo Brenda les diga." Terminó Kurt, señalando a la mujer a su lado. "¿Entendido?"
"Si, papá" Dijeron los dos niños al unísono. Kurt sonrió.
"Ahora, vengan a darle un abrazo gigante a papá" Les dijo con dulzura abriendo los brazos para recibir a sus hijos. Ambos chicos se acercaron a él y le dieron un gran abrazo, teniendo cuidado de su vientre de veintinueve semanas.
"Papá…" Liz dijo suavemente. "¿Puedo invitar a mis amigas a una pijamada?" Preguntó con voz inocente. Kurt suspiró, no estaba de acuerdo. "No será una fiesta, solo chicas conversando y comiendo chocolate, por favor"
Kurt entrecerró los ojos "De acuerdo, pero solo niñas" Le advirtió.
"Y Justin." Ella dijo enseguida.
"Y Justin" Repitió Kurt.
"¡Hey! Si ella trae a sus tontas amigas, entonces yo tengo derecho de invitar a Eddy" Se quejó Tory cruzándose de brazos.
"Si, si, está bien. Pero nada de películas de terror, porque luego no duermes y tu padre y yo no estaremos para abrazarte y cantarte antes de dormir" Le contestó Kurt y ambos niños festejaron internamente, Tory tenía las mejillas sonrojadas.
En ese momento, Blaine entró por la puerta de entrada de la casa, volviendo de cargar las (si, 'las', más de una) maletas en el auto.
"Está todo listo. ¿Vamos?" Dijo acercándose a su familia.
Kurt sorbió por la nariz y se secó las lágrimas que se habían acumulado en sus ojos, mientras se separaba de darles un segundo abrazo a sus hijos.
"Si, vamos" Dijo dándole una sonrisa a su marido.
Blaine le devolvió la sonrisa y no dijo nada al notar que el otro hombre estaba llorando. Ambos sabían que se ausentarían solo por un fin de semana, pero Kurt no podía evitar sentirse mal por dejar a sus hijos. A pesar de que ambos estaban muy bien, en especial Tory que se había recuperado de la lesión de su muñeca, era difícil dejarlos.
"Los amo" Kurt besó las mejillas de ambos y luego se acercó a Brenda.
Blaine se agachó lo suficiente como para estar al nivel del rostro de su hijo. "Pórtate bien, campeón, ¿ok?" Le dijo revolviéndole el cabello un poco.
"Por supuesto, papá" Contestó el niño con una sonrisa.
"No pelees con tu hermana y hazle caso a Brenda, ¿si?" El niño asintió con la cabeza y Blaine abrió los brazos, enseguida Tory se estrechó en ellos. Blaine lo levantó y le besó la mejilla con un fuerte ruido. "Te amo, campeón" Le dijo antes de bajarlo al piso, luego se paró frente a su hija mayor.
"Princesa" Dijo Blaine tomando la cara de su hija con ambas manos, la chica le sonrió. "Cuida de tu hermano, ¿está bien? Y ayuda a Brenda con las cosas de la casa" Liz asintió y su padre le dio un beso en la mejilla. "Te amo, preciosa"
"Yo también, papi" Contestó Liz mientras le daba un abrazo a su padre.
"Bien, hora de irnos." Blaine dijo golpeando las manos y caminó hacia la puerta de entrada. Kurt y Brenda los siguieron detrás, pero Liz y Tory se quedaron en el mismo lugar. "¡Adios!" Saludó Blaine y salió de la casa
"¡Adios!" Respondieron a la vez los chicos.
Kurt se acercó un paso más a Brenda, quien le sostenía la puerta, mientras él estaba bajo el marco.
"Ya tienes todos los números importantes. Llama por cualquier cosa que suceda, por favor Brenda." Pidió el hombre en voz baja.
"Si, Kurt, no te preocupes, estaremos bien" Ella dijo con una sonrisa tranquilizadora.
Kurt suspiró. "Lo sé." Dijo con sinceridad. "Gracias por cuidarlos este fin de semana, la verdad es que necesito un tiempo para relajarme." Kurt dijo mientras se frotaba el vientre.
"No hay problema, Kurt. Solo tuve que cancelar unas citas con unos hombres increíbles para hacerte este favor."
"¿Citas?" Preguntó Kurt con las cejas levantadas y enfatizando la 's' en la palabra.
"De acuerdo, una cita" Kurt volvió a arquear las cejas y Brenda suspiró en derrota. "De acuerdo, de acuerdo. No tengo ni una cita. Paso mi fin de semana cuidando a los hijos de mi jefe, ¿soy tan patética?" Preguntó apoyándose en la puerta.
"Si, cariño, lo eres. ¡Adiós, mis amores, los amo!" Gritó Kurt rápidamente saludando a sus hijos y luego salió de la casa.
Brenda cerró la puerta con seguro y se quedó pensando en lo que le había dicho. Kurt tenía razón, era patética. Resignada suspiró.
"¡Bien!" Dijo con una sonrisa, cambiando de actitud. "¿Qué hacemos ahora?" La mujer giró para enfrentarse a los niños y esa sonrisa en su rostro se borró enseguida al ver que ellos ya no estaban ahí. "Hasta los niños me dejan sola."
Blaine miró a Kurt sentado en el asiento del pasajero, desviando la mirada de la carretera por un segundo. Sonrió ante la ternura de su marido. Habían pasado solo quince minutos desde que salieron de la casa y Kurt ya estaba recostado en la butaca, con la cabeza apoyada sobre el asiento del auto, casi dormido y ni siquiera habían tomado la ruta aún.
"Duerme si quieres" Blaine le dijo a su marido.
El hombre embarazado lo miró, sin despegar la cabeza del cómodo lugar. "¿Eh? No, no. Te haré compañía mientras conduces." Le dijo, mientras acariciaba su enorme vientre suavemente. Sus ojos estaban medio cerrados, no podía evitar dormirse cada vez que emprendían un viaje largo. Había algo reconfortante en el sonido del motor del auto que le recordaba a su padre y a su casa en Lima.
Blaine se encogió de hombros. "De acuerdo" Dijo simplemente. Sabía muy bien que Kurt no resistiría y se quedaría dormido en cualquier momento.
Kurt sonrió y levantó una mano con mucha pereza para colocarla en la nuca de su marido, acariciándole con suavidad los rizos del cuello. Blaine se relajó ante el tacto de la suave y tibia mano del amor de su vida.
Muy pronto los dedos de Kurt dejaron de moverse y Blaine oyó un pequeño ronquido que venía de su lado. Giró la cabeza y vio los ojos cerrados de Kurt y su pecho que subía y bajaba con cada respiración que daba.
Sonriendo y volviendo la mirada hacia el camino, Blaine tomó la mano que estaba sobre su cuello y besó los nudillos de Kurt, luego dejó la mano arriba de la otra sobre el vientre de su marido.
"Descansa, amor" Dijo en voz baja, viendo como Kurt acomodaba aun dormido la almohada que había colocado anteriormente bajo su cintura para estar más cómodo.
Blaine suspiró audiblemente, esperaba que este viaje sea lo que su marido embarazado necesite para poder estar relajado y antes que sus gemelos lleguen a el mundo.
Una hora después, la casa Hummel-Anderson estaba llena de ruidos con cuatro adolescentes (que parecían cien) en la habitación de Brenda, escuchando música y riendo fuerte, y dos niños igual de ruidosos jugando a videojuegos violentos en la habitación de Tory. Mientras tanto Brenda estaba adelantando trabajo en la oficina de Kurt.
"Creo que tu plan es muy arriesgado, Liz" Dijo Mary-Kate luego de escuchar a su amiga. Dos de las chicas y Justin estaban envueltos en batas.
Liz revoleó los ojos "No lo es Mary-Kate. Escuchen, es muy sencillo. Hillary solo morderá un pedacito muy pequeño de este chocolate con maní, nada que la mate." Explicó la chica.
"Aun así, Liz. ¿Qué tal si no es solo una hinchazón de labios y su alergia al maní la mata?" Dijo Kate, tratando de hacer entender lo peligroso de su idea. Hillary, que era la única que estaba en su pijama abrió grande los ojos, asustada.
Justin se paró de la cama y apoyó la mano en el hombro de Hillary, reconfortándola. "No seas tan dramática, Kate. Además Hilly quiere hacerlo, ¿verdad, Hilly?" Le preguntó el chico.
"Uhmmm…" Dudó la chica. "Si, si quiero" Respondió sonriente luego.
"¿Lo ves?" Liz colocó una mano en su cintura y sonrió triunfante.
Mary-Kate suspiró. "De acuerdo. Hagámoslo"
Holaaa! volvi!
Perdón por la tardanza y la gran pausa sin actualizar, pero ya volví!
Es un capitulo corto, ya se, pero al menos voy a actualizar mas seguido a partir de ahora :)
Gracias por la paciencia a todos!
Besoss!
