Cartman pasó la noche en blanco, una vez Kyle se durmió entre sus brazos, cargo con ella hasta la puerta de vidrio que sirvió de espaldar para él, mientras que ella reposaba, sobre la almohada que se apoyaba sobre la pierna opuesta flexionada y con sus brazos que le sostuvieron hasta el amanecer.

– Kyle despierta… Kyle… despierta.

– ¿Eh?... ¿Cartman?... –se vio recostada entre los brazos que la acarreaban como una cuna, se enteró que habían pasado la noche en la intemperie, incorporándose– ¿No dormiste? –preguntó sobándose los ojos. El otro negó con la cabeza en respuesta– ¿Cómo hiciste? ¿Te drogaste? –preguntó divertida sobándose los ojos y bostezando levemente.

– No, yo no estoy en esas cosas, puede que las traficara pero nunca me llegue a meter con ellas, sería lo peor que podrías hacer en el negocio, la única vez fue cuando una mierda de esas se estalló dentro, pase toda una semana en el hospital, deberías haberlo visto, casi muero... hubiera sido lo mejor… –dijo bajando la cabeza.

– No. –determinó con fuerza– ... porque de haber sido así… ¿quién me hubiera salvado ayer? –preguntó ahora más suave, sobándose su propio brazo.

– Pues vos, ¿dónde quedo aquel chi- personaje que sabía cómo defenderse? –hacia un esfuerzo por referirse a su género de una manera que no le afectara, después de lo que le había contado, no era "justo", y sentía que por lo menos así era más "correcto".

– No lo sé… supongo que hace algunos años casi muere también…

– ¿Qué?

– Sí… recuerdo que hace unos años en una fiesta de la fraternidad, a la que fui supuestamente porque era obligatorio, todavía era un chico e igualmente no era bien recibido por mis compañeros, tal vez por destacar en mis notas o ser un completo apático con ellos, por lo que decidieron hacerme pasar un mal rato con LSD, termine intoxicado en el hospital y pase toda una semana en recuperación, desde entonces mi familia también cree que soy un drogadicto en secreto luego de mis constantes negaciones en el tema.

– Oh… carajo… ¿Qué no te paso algo bueno en estos últimos años? Cristo ten piedad… Pero, ahora que lo pienso, creo que solo te hace falta algo practica en ese… em… bueno… nuevo cuerpo… supongo… Lo digo porque vi las marcas que le dejaste a "tu mejor amigo" –replicó con ironía– Wow, me impresionaron, pero solo un poco… que fiera. –le felicito, sonando sincero. Kyle rió apenada.

– ¿Vas a hacerme una "chica mala"? –su sonrisa amplia ocupaba todo su rostro como si nada le pesara, y todo lo vivido con anterioridad simplemente hubiera sido, tachón y cuenta nueva. Y Cartman no podía encontrarla más encantadora, a pesar de su maquillaje completamente arruinado, sus ojos ojerosos y ligeramente hinchados, y sus cabellos alborotados e incorregibles. Se quedó hipnotizado unos segundos antes de poder articular palabras de manera torpe.

– Ehhh… pues… mmm… si quieres. –Kyle se carcajeó y algo dentro del pecho de Cartman se movió ligeramente, ¿por qué de pronto encontraba su sonrisa tan cautivadora?, y es que verla así simplemente lo hacía, por alguna extraña razón… sentirse bien consigo mismo.

La luz del día empezaba a llenar la estancia. Cartman se puso en pie, tomo la botella de agua y bebió vaciándola hasta la mitad, entonces se la ofreció a Kyle quien bebió también. Después repartió el pan y la gaseosa, turnándosela y tomando directamente de la botella sin ningún tipo de repulses, tremendo desayuno… Luego se lavó los dientes con la crema dental y su propio dedo enjuagándoselos luego con el agua restante, Kyle le arremedo también.

– Cámbiate que vas a acompañarme. –mandó.

– ¿Acompañarte dónde?

– A mi trabajo. –ella le miro con cara desanimada– ¿Qué no querías quedarte sola? –replicó con reproche. Kyle sonrió con dulzura, desconcertándolo un poco de nuevo.

– Lo sé, era una pequeña broma. ¿Crees que me quiero quedar con ese psicópata rondando por ahí? Aunque… temo lo que puedan decir de nosotros. La verdad.

– ¿Qué dices? No nos reconocerán, te lo aseguro… digo, a mí nadie me reconoció ayer, a excepción tuya… lo cual es bastante sorpréndete… Yo tenía mis dudas cuando te vi, pero al final sí… como mujer eres… diferente… solo alguien que te conozca bien podría reconocerte, así que creo que nadie nos reconocerá, ¿bien? Ellos andan muy ocupados con sus vidas, no se preocuparían por un par de desconocidos a simple vista.

– Oh… pues si lo dices así… creo… tienes razón.

Dejaron todo dentro de la casa con la puerta del patio abierta, Cartman tomo la bolsa de basura y limpio la nevera antes de marcharse dejándola abierta también a ver si se curaba un poco ese mal olor con la ayuda de la circulación del aire, recolectó también en la bolsa uno que otro desastre como el vaso que había quebrado, el cubo de pollo, la botella vacía, la cortina de baño, los cepillos de dientes, en fin, hizo un barrido y desecho lo que estaba echado a perder, dejándolo todo fuera, cerro con llave la puerta de la casa y partieron. Caminaron en silencio, absoluto silencio, dándose tiempo para pensar, al igual que en el taller, Cartman permaneció bajo el auto mientras que ella le miraba sentada en una silla a unos cuantos metros, el dueño del lugar se próximo mirándole curioso preguntó sus motivos, ella dijo la verdad, que lo estaba acompañado, siguieron conversando y cuando llegaron al tema de su abogacía, el viejo le dijo que si le importaba revisar los asuntos legales del establecimiento, ésta acepto y así paso el tiempo, organizando el papeleo del lugar.

Cartman arreglo dos coches, esta vez terminándolos bastante rápido, para asombroso de todos, entonces el dueño de lugar le entrego un poco más de dinero que el día anterior por su trabajo en conjunto, aunque Kyle no lo hizo esperando algo a cambio, fue simplemente por pasar el tiempo, por lo que salieron antes y así tuvieron parte de la tarde libre, pasaron por el café, habían compartido el hambre y ahora compartían la comida para saciarse, luego pasaron por el centro de servicios públicos para pedir que fuera restaurados, después fueron al supermercado por las cosas básicas para la casa, su aseo y necesidades básicas, como bombillos, jabón, comida, cepillos de dientes, toallas, papel de baño, etc…

Llegaron y se pusieron manos a la obra a limpiar la casa, Kyle ayudo barriendo el polvo, quitando las telarañas, sacudiendo la cocina y sala, Cartman lavando la asquerosidad del baño, eso de la limpieza ya era una costumbre de los castigos que le eran impuestos, luego poniendo a lavar las demás sabanas, y así, una organizó lo que mejor pudo la primera planta y el otro la segunda. Afortunadamente el olor en la cocina ahora era más soportable, pero igual la nevera permanecía vacía por lo que Kyle procedió a cerrarla para organizar algo de comer ya que empezaba a entrar la noche.

– ¡Cartman! ¡La cena! –a los minutos éste llego hasta la sala, donde Kyle le esperaba sentado en el sofá comiendo un enlatado mientras veía la tv.

– El baño está listo, por si te quieres dar una ducha. –anuncio sentándose junto a ella con los ojos también en la tv.

– Sí, voy enseguida. –subió, lavo su pesadumbre, y al bajar encontró a Cartman desparramado sobre el colchón, a la primera se asustó bastante, miro a su alrededor esperando en vano el factor sorpresa, luego lo observo bien y lucia bastante tranquilo, se aproximó y le llamo varias veces, dormía profundo, y es que claro, después de pasar despierto 36 horas aproximadamente, cualquiera cae como roca. Por lo que Kyle, gentil, le quito los zapatos y le arropó, se fijó en sus grandes manos con sus venas abultadas al igual que sus antebrazos, esta característica siempre la había encontrado atractiva en sus anhelos platónicos. Siguió viendo tv pretendiendo ser ahora quien cuidaría el descanso del otro, y lo logro hasta entrada la noche, pero pasadas las 2 a.m. ya cabeceaba más que los perritos de los taxis y eventualmente se quedaría dormida en el sofá. Llego el viernes y el proceso fue el mismo. Una vez sentados de nuevo en el sofá comiendo enlatados.

– Que milagro que Stan no me ha buscado personalmente…

– Debe estar pensando que lo abandonaste por lo que sacamos tu maleta.

– No, con lo de la cerca seguro sospecha algo, él no es idiota… –Cartman le miro con enfado– tan idiota. –corrigió.

– Quizás sí es tan idiota, o tal vez entendió que no debe traspasarla si no quiere problemas… tendremos que esperar o que le contestes una de sus llamadas.

– No… –dijo chequeando su celular, casi 30 llamadas perdidas– por ahora no. –suspiro profunda detectando algo– Cartman… no sé cómo decir esto… tal vez deberías tomar la sugerencia que me diste ayer.

– ¿De qué hablas?

– Hacer lo mismo que me dijiste.

– ¿Qué cosa?

– Cuando mencionaste que podía subir.

– Mierda, se directo… directa.

– Date un baño, joder.

– Aaahhh. Viste que si podías. Yo no sé por qué carajos le tienes que poner tanto misterio a un puto baño.

– Ahg… Perdón por no quererte hacer sentir mal. –rodó los ojos.

– ¿Crees que me puedes hacer sentir mal al recordarme que huelo a verdadero hombre?

– ¿Verdadero hombre? Pareces más bien un ajo andante.

– ¡Pff! Ajo andante… –olfateo su axila a través de la camisa– eeehm… pero trabajador… qué no se te olvide. Joder, ya eran como cinco o más días... podría hacer un nuevo récord si no fuera por tu estúpida observación Kyle. Pff. Ni que bañarse fuera necesario, vital o que sé yo... –comentó para luego ponerse en pie y dirigirse escaleras arriba.

– Espera… –le detuvo al principio de las escaleras, Cartman se quedó contemplándole a la expectativa, Kyle le miraba angustiada.

– ¿Qué? ¿Te unes? –preguntó riendo levemente, ella frunció el ceño– Eh, todo está bien, no tardare, si algo puedes gritar, además ahí tienes a Martha contigo… –continuo su camino, entonces Kyle miro curiosa el arma que descansaba en conjunto con su celular sobre la mesita al lado del sofá, se mordió el labio, después de pensarlo un minuto, la tomo con cuidado, curioseando y apuntando a diferentes objetos en la habitación, se sintió poderosa pero luego se recordó que eso sería ridículo por lo que la dejo en el mismo lugar donde estaba. Al cabo de los minutos Cartman regreso vistiendo solo los jeans, Kyle le miro atónita e interesada, no se había percatado de que ahora tuviera aquella cantidad de tatuajes, pero no los pudo detallar, él al bajar apago la luz y se sentó como si nada trayendo consigo el olor del jabón– Te importaría. Quiero dormir. –ella miro confundida– Vamos, bájate. –entonces entendió y paso a ocupar el colchón. Solo pudo determinar que los tatuajes limitaban con el estándar de una camiseta, por esto no los había notado antes.

– ¿Vas a dormir así? ¿Encuerado? Pescaras una gripe.

– No tengo más ropa. Lavé la camisa.

– Tendremos que ir a comprarte más ropa entonces, ¿por qué no lo dijiste cuando estábamos en el supermercado? No había caído en cuenta de eso.

– Pues fíjate que yo tampoco. –tomo una de las cobijas de la cama, dándole la espalda se arropó y dispuso a dormir. Kyle no comentó nada más, siguió viendo TV hasta que le entro el sueño, la apago y se acostó. En medio de la noche se escuchó un estruendo, algo golpeo su costado causando que se despertara sobresaltada gritando.

– ¿Cartman? –preguntó– ¡¿Cartman?! ¿Estás bien?–imaginándose lo peor, sintió como aquello que había caído junto a ella se movió, dio un leve grito buscando salir del colchón.

– Shhh… –una mano le aferro el brazo del costado próximo– Soy yo. –dijo Cartman.

– ¡Ay! ¡Idiota! ¡Me asustaste! ¡Me lastimaste! –dijo zafándose y dándole dos palmaditas en el brazo con cada reproche.

– Ya… ya… me caí… mierda… volvamos a dormir… –proclamó con voz somnolienta, la aferro de nuevo por el brazo y halándole la movió hasta aprisionarla contra sí pasando el brazo sobre su cintura, Kyle dejó de respirar al contacto de la piel desnuda del pecho contra sus mejillas, reino el silencio hasta que la respiración profunda de su amigo le indico que ya había vuelto a entrar en el mundo de los sueños, entonces se relajó y dejo llenar por esa extraña sensación de seguridad, acomodó las cobijas en conjunto y le rodeo la cintura también con su pequeña mano antes de cerrar sus ojos para perderse en ese ahora fresco y agradable aroma.


Sus comentarios son bienvenidos y agradecidos. Gracias por leer. c:

South Park © Trey Parker & Matt Stone. Comedy Central.

A quien le pueda interesar parte de la inspiración de este cap...
7 despierto. 8 desayuno. 9 aseo casa. 10 me arreglo. 11 ocio. 12 almuerzo. 13 - 18 ocio. 19 salgo de casa. 20 me llaman calle de tanto andar. 21 - 24 bailar, cantar, beber. 0 - 6 me llaman alma agónica de tanto llorar el desamor en las aceras vacías... alguien dice no me dejes nunca, y alguien dice no quiero que vuelvas. 7 vuelvo a casa. 8 haz esto haz lo otro, organiza la casa. (madre vengativa mode on) 9 lava baño. 10 lava ropa. 11 me tomo mi tercer vive 100 pa' estar al 25%, me organizo. 12 hija mía acompáñame a misa. (me, zombie mode on) 13 almuerzo. 14 - 21 Ya no soy capaz de dormir, me dedico al ocio para no pensar en algo más que no sea el "hueco" en mi pecho, lo cual resultaba en vano. 22. Me duele todo. Caigo como roca al estanque con un granhijodelamagnificaputa dolor, en la cabeza por el guayabo y demás, en el kokoro por el amor que no ha de regresar, y el cuerpo de tanto bailar y después tener que vueltiar pa' aquí y pa' allá si no quiero problemas con mi amá.
UNA. PUTA. MIERDA. Sí... tenia que comentarlo y sacarlo de mi sistema... :(: De la alegría al llanto, del llanto a la alegría, camino con las manos, saludo con los pies.
De todas formas... I kinda always knew I'd end up your exgirlfriend. Wo oh!