Capítulo 9 (Cait): Piltover's Finest

Caitlyn fumaba apoyada en el capó de su coche, esperando a Vi en la puerta del hospital. Después de que despertara, los médicos le hicieron varias pruebas, dando por finalizada la sanación de sus heridas, concediéndole el alta. La Sheriff iba vestida con su uniforme y observaba tras sus gafas de aviador a todo aquel que le echaba una mirada lujuriosa, deseando coger su rifle y dispararles entre ceja y ceja. Aquella mañana había decidido finalmente sorprender a Vi con el uniforme, sabiendo lo provocativo que era.

"Caitlyn limpiaba su rifle sentada en el sillón de la oficina. Era una mañana de verano pasmosamente aburrida. Con el calor, parecía que ni si quiera Jinx se atrevía a salir a la calle a montar escándalo. La puerta se abrió de repente, dejando entrar a Vi, todavía con el casco de su moto puesto.

- Nos vamos, cupcake. – Anunció, tirándole otro casco a Caitlyn, que lo cogió al vuelo. Sin embargo la Sheriff no se movió de su sitio.

- No nos iremos a ningún lado, es nuestro deber quedarnos aquí por si… - Sus palabras fueron interrumpidas por el repentino movimiento de Vi, que le encasquetó el casco en la cabeza y la cogió en brazos con sus enormes guanteletes. Caitlyn se quedó completamente muda, saliendo de su oficina en brazos de su oficial. Notaba los fuertes brazos de Vi sujetándola y agradeció llevar el casco puesto, pues notó como poco a poco se iba poniendo más y más colorada.

Vi la dejó encima de su enorme moto, y se colocó ella delante. Se levantó la visera del casco y miró a Caitlyn, que podía notar la enorme sonrisa de la peli – rosa con tan solo mirarla a los ojos.

- Agárrese Sheriff, nos vamos de compras. – Vi arrancó y la chica no tuvo más remedio que rodear su cintura con las manos y apoyar la cabeza en su hombro. La espalda de la oficial resultó ser cómoda pese a lo musculada que estaba. Caitlyn se maldijo a si misma por estar disfrutando más de lo debido de aquella proximidad.

Vi conducía a toda velocidad por los callejones más inhóspitos de Piltover, saltándose semáforos y avanzando a coches gracias a las luces policiales que llevaba en su moto. Pronto llegaron al enorme centro comercial de la ciudad, dispuesto en las afueras de la misma, un edificio de puro cristal que se alzaba hacia el cielo. Las dos chicas bajaron de la moto y mientras Vi ataba los cascos al manillar, Caitlyn se peinaba el largo pelo mirándose en el retrovisor.

- Presumida… - La Sheriff se giró. Su oficial la miraba con una sonrisilla burlona.

- Quizá seas tú la que deba cuidar un poco más su aspecto. – El rostro de Vi se tornó serio, incluso ofendido. Caitlyn se arrepintió ligeramente de sus palabras.

- Por eso estamos aquí. – Anunció, recuperando su usual vitalidad. – Necesito un uniforme para patrullar las calles y pensé que tú podrías ayudarme… - Poco a poco se sonrojó después de sus palabras, haciendo que Caitlyn soltara una sonora carcajada. - ¡Ni se te ocurra reírte de esto, cupcake!

- Perdona, perdona. – Se secó una pequeña lagrimita. – Está bien, nos compraremos un uniforme a juego para patearle el culo a todo aquel que ose perturbar la paz de esta ciudad. – Dijo la Sheriff solemne, mientras se adentraba en el centro comercial. – Oficial Vi, estamos en la misión "Conseguir uniforme", ¿está preparada?

- Nací preparada. – Contestó ella, con una sonrisa pedante en su rostro.

Las horas pasaron y ninguna de las dos consiguió ponerse de acuerdo. Caitlyn insistía en que debían vestirse con ropas normales, para no llamar la atención de sus perseguidores. Vi escogía los uniformes más extravagantes que encontraba, cuanto más colores tuviesen mejor. Iban discutiendo sobre el último conjunto que la oficial había intentado encasquetarle a su compañera cuando los ojos de las dos se toparon con sendos uniformes de policía expuestos en un escaparate. Se acercaron poco a poco… Los dos conjuntos estaban formados por el mismo diseño, cambiando algunas cosas. Las dos chicas se miraron, sonrieron y corrieron dentro de la tienda, probándose sendos uniformes.

Caitlyn acabó de ajustarse el último cordón de las largas botas y se miró al espejo… Provocativa era poco para describir como se sentía bajo esa ropa. Sin embargo, le gustaba lo que veía y sobre todo, quería ver cómo quedaría cuando Vi estuviera a su lado. Aun así, una cosa era mirarse al espejo y otra salir a la calle con eso puesto…

- Vi… - Llamó la chica, sabiendo que su compañera estaba en el probador de al lado.

- Dime cupcake. – Contestó ella en seguida.

- Me da un poco de vergüenza salir de aquí con esto… - Confesó, roja como un tomate. Esperó respuesta del otro lado, pero esta no llegó. Preocupada, Caitlyn estaba a punto de asomarse cuando Vi entró corriendo a su probador, haciendo que la Sheriff tuviera que estrujarse contra el espejo.

Su mirada repasó a su oficial de arriba abajo notando como su corazón se aceleraba. Estaba jodidamente sexy… Los ojos de Caitlyn se encontraron con los de Vi, que le sonrió.

- Debería detenerte. – Murmuró Vi. – Ser tan sexy tiene que ser ilegal. – La Sheriff se puso como un tomate. No era la primera vez que su oficial decía algo del estilo, ni era la primera vez que pillaba a Vi mirándola descaradamente. Pero… ¿era aquello lo que quería? ¿Deseaba los ojos violetas de su compañera encima de su piel? ¿O es que ya no solo deseaba sus ojos si no su cuerpo entero? Caitlyn se estaba volviendo loca…

- Entonces deberíamos quedarnos los uniformes… - Susurró ella. La tensión crecía poco a poco. Vi se acercó un paso sin despegar su mirada violeta de sus ojos. La respiración de Caitlyn se entrecortó cuando notó la mano de su oficial en su, ahora expuesta, cintura.

- Solo una persona por probador por favor. – Una desagradable voz interrumpió lo que fuera que estaba a punto de pasar allí dentro. La Sheriff se alejó, conmocionada. Vi salió sin mediar palabra.

Aquel furtivo encuentro nunca salió a la luz, y pareció que, pese a comprarse los uniformes, las dos chicas, quisieron olvidar la inmensa electricidad que se arremolinó en sus cuerpos."

Caitlyn tiró la colilla de su cigarrillo con una sonrisa amarga en sus labios. Se preguntaba qué hubiese pasado si aquella mañana Vi se hubiese acabado de acercar a ella… Quizá ahora las cosas hubieran sido muy diferentes. Por aquel entonces, debía reconocer que su oficial solo la atraía de una forma meramente física, pero en aquel momento, después del accidente, Caitlyn había tomado consciencia de los sentimientos que albergaba en su interior, pero, necesitaba tiempo para poder ordenarlos y expresarlos.

Inmersa en sus propios pensamientos, la Sheriff no se había dado cuenta que su oficial se encontraba delante suyo, vestida con su ropa habitual y sus guantes hextech colgados a la espalda.

- Tierra llamando a cupcake. – Dijo, moviendo una mano delante de la vista de Caitlyn, que se sobresaltó al instante. - ¿Nos vamos? No aguanto más este lugar.

- Por supuesto. – Contestó ella, sentándose en su coche.

- ¿Es que has estado patrullando sin mí…? - Preguntó Vi, observando su uniforme.

- No… He estado un mes entero fuera de las calles. – Confesó. Desde el ataque de Jinx se había mantenido alejada del cuerpo de policía, incapaz de concentrarse en otra cosa que no fuera la salud de su compañera. – Ya sabes, sin ti no hubiese sido lo mismo. – Vi sonrió y la miró, sus ojos violetas expresaron el mayor cariño con el que jamás la habían mirado. Se sintió protegida y sobre todo, querida.

- Me debes una noche especial, Cait… - Murmuró Vi. - ¿Te acuerdas?

- Claro que me acuerdo. – Espetó ella ofendida. – Te debo una cena enorme para ese pozo sin fondo que tienes. – Las dos rieron, sin embargo, el interior del coche estaba cargado de una extraña tensión. Lo ocurrido en el accidente parecía haber cambiado las cosas entre las chicas, que se miraban a hurtadillas y suspiraban inmersas en sus pensamientos. Caitlyn no podía dejar de pensar que Vi estaba más alejada y distante. La paranoia empezó a apoderarse de su mente. ¿Qué pasaba si en realidad Vi no sentía nada por ella, solo el afecto que puede tenerte un amigo?

Aquella noche Caitlyn necesitaba sus respuestas, necesitaba saber a qué se enfrentaba, necesitaba poner todas sus cartas encima de la mesa y saber si Vi las aceptaría.

A/N: Espero que os haya gustado el capítulo (y que haya cumplido las expectativas de Hamalasestus1990 jajajaja). He decidido saltarme la parte del encuentro porque quizá era rizar demasiado el rizo del hospital... Este capítulo nos va a servir para pasar al siguiente espacio... La casa de Caitlyn. Y ya veremos lo que allí sucede. Me encanta ver como os va gustando el fic, espero estar a la altura y no decepcionaros, un saludo a todos y gracias por los favs/follows y reviews ^^

PD: Os dejo una imagen que encontré mientras buscaba como eran exactamente los uniformes :3 art/Piltovers-Finest-Officer-Vi-and-Caitlyn-408086956