Alice soltó un gritito, en parte por la sorpresa, y en parte por el susto. Se quedó paralizada un momento, hasta que se atrevió a darse la vuelta. Tras vacilar unos segundos, subió las escaleras, de regreso al enorme cuadro. Estaba segura de que había algo en él… quizá algo que podría ayudarla. O empeorarle las cosas.

Tragó saliva, reuniendo valor, y se plantó nuevamente frente a la surrealista pintura. Pero sus ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad, y alcanzó a ver algo que sabía que no estaba cuando se había ido de ahí. Un líquido azul escurría del lienzo, manchando la pared. Pasaba por el marco… como si se estuviera saliendo del cuadro. Iba a tocar la pintura con los dedos, temerosa, cuando algo apareció en el suelo de la nada, y la hizo dar un salto, chocando de espaldas contra el cuadro. Volvió a sentir otro escalofrío. No era solo un algo lo que había aparecido, era una letra, pintada en el suelo. Pero no fue la única que apareció; después de esa letra, brotaron más letras del suelo, todas de un brillante color rojo escarlata.

—V… E… N…. —Recitó Alice por lo bajo, palideciendo mortalmente— A… L… I… ¡Aaah!

Fue incapaz de continuar, cuando las últimas dos letras se pintaron en el suelo.

V A

E L

N I

C

E

Horrorizada, vio de reojo como también la mancha azul había cambiado. Ya no era una mancha, eran un montón de palabras, perfectamente entendibles.

"Ven para abajo, Alice, y te enseñaré un lugar secreto"

La niña se puso las manos sobre la cabeza, incapaz de creer lo que estaba viviendo. Intentó tranquilizarse, diciéndose a sí misma "Es solo un mal sueño, una pesadilla. Tiene que serlo… ¡Es imposible que esto realmente esté pasando!" Inhaló profundamente, y bajó las escalares otra vez. Siguiendo nada más que su intuición, llegó hasta el lugar donde estaba la pintura que utilizaban para publicidad. Una pintura que estaba en el suelo, una que parecía guardar un pez gigante, un monstruo de las profundidades. Era tan realista… Se alejó, en parte, por miedo, pero, repentinamente, se detuvo. Sin darse cuenta, al avanzar había llegado de frente a la estatua de una rosa gigante, roja brillante, y con espinas, rodeada de un montón de grandes pétalos regados por el suelo.

"La - del espíritu"

Hermoso a simple vista, pero si te acercas demasiado te - dolor. Solo florece en cuerpos -

De nuevo, eran palabras que Alice desconocía, al estar en otro idioma. A diferencia de la mayoría de los otros objetos, algo le atraía en la bellísima rosa. La admiró unos momentos, a manera de calmarse. Sin embargo, al minuto, regresó a donde estaba antes. Ni si quiera se tomó la molestia de mirar el letrero abajo del cuadro, sospechando que no entendería gran cosa. Miró la pintura, sin saber que hacer, hasta que se dio cuenta, con un sobresalto, que un pedazo de las cuerdas que rodeaban la exhibición habían desaparecido. Es más: Se había abierto un pasadizo precisamente en ese lugar. Incluso desde donde estaba, podía ver unas escaleras. Y unas huellas de zapato, color azul cielo, marcaban la entrada.

Alice las miró con algo de miedo. La situación carecía de sentido por completo, y ella estaba acostumbrada a la lógica, no a estar adivinando. Pero no parecía que hubiera más opción… así que se acercó ahí. Le echó una mirada de desconfianza y temor a las escaleras, pero, poco a poco, y paso a paso, fue adentrándose en el pasadizo.

Aunque si hubiera sabido que no había vuelta atrás, jamás hubiera entrado.

OoOoOoOO

Ya sé, ya sé. Corto como la fregada. Le echaré la culpa a que esto sea no más que un capítulo de transición. No me hace nada feliz que todavía no he podido salir del guion original con Alice, aunque ya tengo más o menos la historia ¬¬ En fin, de aquí, regresamos al RoNyoChu (? De acuerdo, más fácil: RusiaXNyo!China