Segundo Día: A Camila no le importo mucho todo esto, pero, pensó… que podría ayudar a Dios para crear la otra mitad del mundo, entonces, se animó a preguntarle:
-Dios, ¿podría crear la otra mitad del mundo?-le pregunto Camila
Dios estuvo como tres horas pensando si dejar a Camila dejar al destino del mundo en sus manos.
Al fin de cuentas, Dios la dejo, pero tuvo que explicarle todo lo que no podía hacer o con lo que tenía que tener cuidado. Y así, Camila se puso manos a la obra para pensar que materiales usaría para la construcción.
