~Extra~ parte 1
Advertencias contiene +18
(el +18 está en la segunda parte lel)
MikaYuu
Este es solo un pequeño extra acerca de la historia que acabas de leer
Si no te gusta este tipo de material simplemente ignóralo
Muchas gracias
Este extra es más largo que cualquiera de los capítulos anteriores
xD para llegar al +18 primero debes entender cómo es que llegaron hasta ese punto, pero si solo te interesa el +18 pues ve directamente a la segunda parte
Gracias por entender
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"Una vez que seamos libres todo será mejor"
Era lo que se habían prometido cuando niños, una inocente promesa hecha por ambos, un pequeño sueño que los había hecho seguir adelante y no rendirse.
Mas el destino les había preparado una prueba más, una dolorosa prueba que solo concebía dolorosos recuerdos, pero ahora, ahora cuando finalmente lo habían superado y podrían estar juntos, no volverían a cometer el mismo error que una vez los separo, no volverían a ver hacia el pasado y solo vivirían sus vidas como debió haber sido desde el principio.
"juntos"
A pesar de las dificultades que ahora se les atravesaban en ese camino que, según ellos, los guiaban hacia la felicidad, y les prometía un mejor futuro, simplemente no era algo que pudieran evitar, estaban justo en medio de una guerra entre humanos y vampiros, ¿cuán inocentes debían ser para no querer ver que allí no había ningún futuro?
Cerrando sus propios ojos ante aquella realidad que los envolvía susurrándoles constantemente que no había esperanza.
Pero solo una mirada bastaba por parte de algunos de los dos para hacerse sonreír
"sea lo que sea que venga, si estoy a su lado lo superare"
La tristeza no existía cuando ambos estaban juntos, la soledad se iba, la incertidumbre desaparecía
El mundo que siempre soñaron, aquel que vivía cuando estaban juntos
¿Cuánto tiempo había pasado desde que su nueva aventura había comenzado?
¿Qué importaba? Lo único que necesitaban saber es que al abrir los ojos al día siguiente allí estarían, apoyándose mutuamente, cuidándose como cuando eran más jóvenes
El sol teñía el cielo con el color del atardecer, aquello alerto a dos muchachos, pronto habría frio y eso ciertamente era un fastidio
Al menos a uno de los dos.
Adentrándose en una vieja, pero acogedora bodega, la cual aún se mostraba aun resistente, fusionándose poco a poco con la naturaleza la cual reclamaba las tierras que un día habían sido completamente suyas. Pintando poco a poco las calles y paredes de concreto que rodeaban todo el lugar con el verde de sus hojas
Un pequeño refugio improvisado se encontraba dentro de aquella polvorienta bodega, unas cuantas latas por allí y una fogata recién encendida adornando el centro de esta, la cual prometía cuidarlos del frio
Dos jóvenes compartían una conversación, el tono de sus voces delataba que aquella era una discusión cotidiana, algo que seguramente ya había pasado antes
Aunque ambos fuesen muy buenos amigos, no cambiaba el hecho de que eran un humano y un vampiro conviviendo bajo el mismo techo
Yuichiro estaría bien con cualquier cosa que encontrase y fuese comestible, pero ¿y Mikaela?
-Yuu-chan… ya no quiero seguir haciendo esto, no me gusta tener que molestarte todo el tiempo, prometo que a partir de mañana voy a…- el joven vampiro alegaba mientras observaba a Yuichiro con preocupación
Aunque ambos habían prometido dejar su pasado atrás, cambiando incluso sus ropas por prendas más normales para pasar desapercibidos, esto era algo que no podían solo ignorar, Mikaela necesitaba sangre humana para vivir
-Ya te dije… hasta que encontremos la manera de volverte humano nuevamente, debes hacerlo- el joven de cabello negro interrumpió a su amigo
-pero…-no importaba cuanto es que Mikaela alegara, o cuanto dijera que se haría cargo por sí mismo, no podía imaginarse tomando la sangre de otra persona, o algo parecido, la sangre de Yuichiro no tenía comparación, haciéndolo sentir mal consigo mismo, haciéndole sentir que mentía, porque realmente NO quería beber otra sangre que no fuese la de Yuichiro.
Tal vez solo no quería admitirlo, aun.
-vamos, mientras más rápido lo hagas más, más rápido terminara- dijo Yuichiro sin rendirse, y acercándose a Mikaela, quien se encontraba sentado no tan cerca de la fogata la cual era la única fuente de luz en aquel lugar
-umm- Mikaela observo a su mejor amigo sentarse a su lado, con ojos llenos de dulzura, no lo juzgaba, solo quería lo mejor para él
Claro, después de todo Yuichiro era un tonto, que quería más que nadie a sus amigos
El rubio observo la suave piel de su amigo, estaba un poco pálida, era obvio, la única sangre que tomaba era la suya, y aunque fuese cuidadoso al tomarla, no podía evitar volver a necesitarla cada cierto tiempo.
Si bien es cierto que la sangre se regenera pronto, solo basta un par de horas tras una buena alimentación y beber muchos líquidos a lo largo del día, pero tantas salidas de sangre, por más que se alimentara y bebiera muchos líquidos, no era en absoluto bueno para su salud.
-si tanto te preocupa, mañana iremos a buscar algunas vitaminas, si encontramos comida, seguro encontraremos medicina- Yuichiro adivino los preocupados pensamientos de Mikaela, Yuichi lo sabía, Mikaela lo quería demasiado, siempre preocupado por su amigo
Sin decir más, el rubio tomo la mano de su querido amigo mientras levantaba en un suave movimiento una de las mangas de aquella sencilla camisa de botones que ahora Yuichiro portaba, dejando al descubierto su brazo, Mika observo a Yuichi un momento, sus ojos le habían brindado seguridad, desde que el de ojos verdes le había confesado en un susurro que tomar la sangre desde su cuello era "extraño" Mika dejo de hacerlo, tomándolo como algo que molestaba o incomodaba a su amigo, entonces, ahora solo tomaba su brazo derecho, abajo de la muñeca, donde las venas resaltaban bajo la piel, mas sin embargo una sensación de decepción se apoderaba del cuerpo de Yuichiro cada vez que Mikaela tomaba su brazo, no sabía muy bien el motivo de su descontento, pero aquella sensación de "extrañes" de la cual se había quejado, no había sido en ningún momento mala, solo extraña.
Pero para su decepción ya no volvería a sentirla.
Los colmillos de Mikaela se clavaron suavemente, despacio, tratando de no hacer una herida muy grande, después de todo no quería ver feas cicatrices sobre la piel de Yuichi
Unas suaves gotas de sangre empezaron a salir, siendo rápidamente tomadas por Mikaela, quien había prometido no desperdiciar absolutamente nada, porque era la sangre de su querido Yuichiro y por lo tanto debía atesorarla, su lengua era lo que cubría aquella pequeña hemorragia, no forzaba nada a salir, solo esperaba que la sangre brotase para así tomarla.
Los ojos de Yuichiro no podían evitar estar atento ante aquel espectáculo, un vampiro alimentándose, viendo como la sangre salía poco a poco siendo interceptada por la húmeda lengua del rubio, bastándole sentirla y verla sobre su piel para lograr hacer sus mejillas sonrojar un poco
¿Qué eran todos aquellos pensamientos que tomaban su cabeza mientras observaba a Mikaela?
Ni siquiera él lo sabía, solo sabía que su corazón latía muy fuerte al sentirse vulnerable frente a su amigo de la infancia.
"nervios" a eso le adjuntaba la culpa de aquella extraña sensación que lo recorría, tal vez solo era nervios de saber que Mikaela era un vampiro y que debía tomar su sangre, eso es todo, eso debía de ser.
La herida que Mikaela había hecho sobre la piel de Yuichiro, no era más que una herida superficial, pronto esta había dejado de sangrar, y ahora solo quedaba Mikaela tomando las sobras, lamiendo lentamente sobre la herida.
-eso estuvo bien… supongo- la mirada de Yuichiro se desvió un poco, un tanto avergonzado al decir aquello
-sí, gracias Yuu-chan- los ojos de Mikaela se posaron sobre Yuichiro, el cual desviaba la mirada con un leve sonrojo en sus mejillas – ¿umm, Yuu-chan?- esta no era la primera vez que miraba esa adorable expresión de vergüenza que cubría el rostro de Yuichi, al principio creía que se trataba de alguna fiebre o algo parecido, ya que sus mejillas se coloreaban, pero ahora solo sonreía un poco ante aquella tierna actitud
¿Por qué se avergonzaba?
Mikaela no entendía muy bien, pero unas enormes ganas de tocar a Yuichiro aparecían cada vez que este se mostraba tan vulnerable a sus ojos, solo eran sus instintos de vampiro, los vampiros son cazadores naturales, así que eso debía ser, sonriendo para sí mismo suavemente llevo su mano hacia el rostro de él joven de cabello negro, quien aún algo avergonzado continuaba esquivando la mirada, suavemente tomo su mejilla y lo hizo verlo, ahora ambas miradas se cruzaban
-soportar el hecho de ser un vampiro, a tu lado no es tan malo- susurro Mikaela, mientras proporcionaba una suave caricia sobre la mejilla de Yuichiro, este solo sonrió como respuesta
-prometo que encontraremos la forma de volverte humano nuevamente- la vergüenza se esfumo por un momento de los labios de Yuichiro, sus palabras se llenaron de seguridad
El silencio invadió la habitación, así como frente a Yuichiro estaba la persona que más quería, frente a Mikaela también, una extraña sensación rodeaba el ambiente, mas ninguno de ellos lo había notado, ¿Qué era? Seguramente era la felicidad de poder estar juntos, esa era la respuesta que ambos se daban a sí mismos, dos niños inocentes que solo habían experimentado el amor que solo los verdaderos amigos te podían brindar, amigos que se vuelven casi como tus hermanos, amigos que se vuelven tu familia.
Solo ese tipo de amor era el que ambos conocían, ¿había algo más aparte de eso? Quien sabe, Por el tiempo que pasaron luchando el uno por el otro no se habían dado el tiempo de buscar algo más.
-entonces, será mejor que coma algo, ya sabes- Yuichiro acomodo su ropa y se levantó en busca de alguna de las tantas latas de comida que había almacenado en sus tantos recorridos por la ciudad –creo que ya va siendo hora de irnos de aquí, no deberíamos llamas demasiado la atención- hablo Yuichiro a su amigo quien se encontraba a sus espaldas, observándolo sin razón alguna.
Mikaela no sabía porque simplemente no podía dejar de ver a Yuichiro, tal vez simplemente no quería perderlo de vista nuevamente, sea lo que sea no importaba, tampoco es como si quisiera dejar de hacerlo.
-entonces hay que partir mañana- respondió el vampiro con su voz suave, -por cierto… ten cuidado con esas latas, no te vayas a cortar- una pequeña sugerencia, mientras no dejaba de sonreír
-¿con quién crees que estás hablando? Ya no soy un niño- tras decir esto último Yuichiro tomo una de las latas abriéndola, Mikaela desvió la mirada un poco ante la terquedad de su amigo, mas suspiro aliviado, era cierto Yuichiro no era un niño, podía cuidarse solo o al menos eso creía hasta que escucho una pequeña queja provenir del joven de cabello negro
-¡Mierda!- La lata que Yuichiro sostenía cayó al suelo eh instintivamente se cubrió la boca con las manos
-¡Yuu-chan!- aquello alerto a Mikaela, claro, lo había olvidado por un segundo, si se trataba de Yuichiro, entonces no debía descuidarlo, esa aura de madurez que quería aparentar, no quitaba el hecho de que Yuichiro seguía siendo un tonto. Se acercó a su amigo en busca de brindarle algo de ayuda – ¿estás bien?-
Yuichiro se sentía algo tonto, no había abierto la lata correctamente, por lo que al querer tomar el contenido de forma apresurada había cortado su sabio inferior un poco, ahora sangre se deslizaba sutilmente por sus labios
-Supongo que fui algo descuidado- Yuichi se excusó mientras le mostraba aquella herida causada por una simple lata de duraznos en almíbar
Mikaela lo noto, la sangre que se deslizaba poco a poco, buscar algo de alcohol y algo con que cubrir la herida seria lo primero que una persona pensaría, después de todo, había que desinfectar y parar el sangrado, pero sus ojos habían quedado casi hipnotizados ante el rojizo color. Habiéndose prometido que nunca dejaría que la sangre de Yuichiro se desperdiciara trago en seco.
-¿qué sucede?- tras unos segundos en los que Mikaela se quedó estático, Yuichi decidió hablar, mas no se le permitió continuar, casi de manera automática Mikaela poso sus labios sobre la herida de Yuichiro
Lo único que por la mente de Mikaela pasaba era tomar todo aquel líquido rojo que brotaba de Yuichiro, no desperdiciar nada, que importaba de donde lo tomase, siempre y cuando fuese sangre, la sangre de su querido Yuichiro, eso por supuesto no paso simplemente desapercibido por el joven de ojos verdes, quien de inmediato reacciono de forma un tanto brusca
Yuu Podía ser un tanto despistado e inocente, podría no saber nada de romance, podría no saber muchas cosas, pero no era lo suficiente tonto como para no saber que aquello era un beso, de alguna manera; el acto en el que dos personas juntas sus labios, un beso.
-p-pero que…-tras haber permanecido un momento en shock finalmente se movió, Mikaela estaba demasiado cerca, el color se había subido por completo a su cara, aquello era prácticamente un beso, sus manos casi al instante trataron de alejar a su amigo, más para su sorpresa este no se movía los más mínimo, mirándose completamente serio y concentrado en lo que hacía.
Por un momento, para Mikaela, Yuichiro oponiendo resistencia se había vuelto un tanto molesto, se movía demasiado, el único pensamiento de Mikaela "sangre" ni siquiera se dio cuenta en que momento lo tomo de ambos brazos y lo empujo sobre la pared para que dejara de moverse
El corazón de Yuichiro no dejaba de latir fuertemente, la sensación de tener a Mikaela tan cerca, tomando sus labios estaba causando un caos dentro de él.
Mikaela prontamente deslizo su lengua sobre el cuello de Yuichiro, donde una traviesa gota de sangre había hecho su camino.
La piel de Yuichi se erizo, la sensación de sumisión provocaba en él un leve temblor, pero al sentir la lengua de Mikaela, no pudo evitarlo, un suave gemido escapo de sus labios, mientras sentía su cuerpo estremecerse ante tan dominante tacto, ¿Qué había sido ese sonido tan raro? ¿Por qué se sentía tan avergonzado ahora? Tal vez porque incluso Mikaela lo noto, a pesar de que se miraba completamente concentrado.
La mirada del rubio se levantó hasta observar aquellas sonrojadas mejillas y esa cara llena de vergüenza, la cual lo observaba pero pronto, casi de manera instantánea desvió y ahora no se atrevía a devolverle la mirada, aquel sonido, ¿Por qué había llamado tanto su atención? ¿Por qué el escucharlo le había erizado la piel? Pronto se dio cuenta, pronto al igual que Yuichiro, sus pálidas mejillas también se tiñeron de un suave carmín
¿Qué rayos estaba haciéndole?
Rápidamente soltó las manos del joven de negros cabellos, las cuales tenia aprisionadas contra la fría pared, dando un paso hacia atrás para así darle espacio
-Yo… lo lamento… vi la sangre y…-con gran pesar Mikaela intentaba dar una excusa, ¿Qué rayos le había hecho a Yuichiro? Pero eso no era lo que más lo frustraba en ese momento, si no, ¿Cómo pudo permitirse hacerle algo tan despreciable a su amigo y ni siquiera haber sido consciente de ello?
-N-No hay problema, ¡entiendo!- ¿Sangre? ¿Todo había sido por ver sangre? Claro… Mikaela era un vampiro, no podía evitarse, Yuichi no se atrevía a regresar la mirada, así que solo empujo un poco a Mikaela y se alejó, todo había sido un malentendido, pero aun no podía ver a Mika, no podía, aquel evento realmente lo había hecho entrar en Shock, no podía superarlo, no aun.
Mikaela lo vio alejarse apresurado, Yuu-chan solo necesitaba un momento a solas, eso estaría bien, necesitaba pensar un poco, eso era lo mejor, entonces por el bien de Yuu-chan, lo dejaría solo un momento; tras ese pensamiento un poco precipitado, el vampiro salió de aquella bodega con la excusa de que "alguien debía vigilar fuera"
Yuichi sin observarlo solo asintió aprobando aquella idea, y en el momento en el que el rubio dejo aquella descuidada bodega, Yuichiro regreso la mirada y observo la polvorienta puerta por la que Mikaela había pasado, sus labios se separaron dejando escapar un suave suspiro de frustración, pero al abrir la boca sintió un ligero ardor causado por aquella pequeña herida que adornaba sus labios, se llevó unos dedos hacia los labios y pronto volvió a recordad, la suavidad de los sabios de Mikaela, ya los había sentido antes, presionando sobre su piel desnuda, ahora habían tocado sus labios
Sus mejillas se volvieron a encender con solo recordar aquel suave roce que le habían brindado los suaves labios de su amigo
"Solo fue un malentendido" trato de repetirse "no es como si fuese la gran cosa" decía para sí mismo tratando de apagar aquellos nervios que lo inundaban.
-tal vez solo necesito dormir- finalizo mientras se acomodaba sobre el suelo, cerca de la pequeña fogata, en busca de calor, tratando de cerrar los ojos, pero era imposible, algo lo molestaba y eso era una rara sensación en su pecho que lo hacía recordar una y otra vez la sensación de los labios de Mikaela sobre los suyos –Mierda… solo fue un malentendido, que importa lo que Mika hizo, solo estaba buscando mi sangre después de todo- molesto consigo mismo por no poder entender que es lo que sucedía, decidió cerrar los ojos una vez más y olvidarse del asunto, tal vez solo era por la emoción del momento, pero seguramente lo olvidaría después de dormir, sí, eso era, para el día siguiente solo le hablaría como si nada hubiese pasado y en el futuro se reirían de eso, al menos eso se prometió a sí mismo para calmarse un poco.
La luna adorando el cielo, brindándole luz a aquellos que decidieran pasear entre la obscuridad, se había convertido en la compañía del joven vampiro, el cual la contemplaba, mientras sus labios dibujaban una ligera mueca de decepción, se sentía decepcionado de sí mismo, lo que había hecho a Yuichiro era imperdonable, toco sus labios suavemente, ¿realmente lo había hecho? Un suave rubor se posiciono en sus mejillas.
-de alguna manera… ¿bese a Yuu-chan?- sus palabras algo avergonzadas salían de sus labios, con su única compañera, la única que lo escuchaba y le hacía compañía esa noche, La luna –No es como si… yo solo vi la sangre y…- tratando de excusarse a sí mismo –me pregunto si Yuu-chan estará bien- al final su mayor preocupación era, al igual que siempre Yuichiro
La sensación que inundaba su pecho lo dejaba intranquilo, ¿Por qué sentía que su corazón latía tan fuerte? Tal vez estaba intranquilo, tal vez había disfrutado hacerle eso a Yuichiro, tal vez le había parecido excitante, ¿Qué eran esos repugnantes, según Mika, pensamientos?
-Tal vez solo estoy demasiado loco por Yuu-chan- susurro para sí mismo, aun sin entender demasiado la declaración que se había hecho a sí mismo -Debo quererlo demasiado, no deja de emocionarme el hecho de tenerlo a mi lado- busco excusas para aquellas sensaciones que Yuichi le provocaba
Amistad, amor de familia, era lo único que conocían, era su única respuesta, después de todo ¿Qué es el amor? Dar tu vida por alguien que quieres, querer cuidarlo, estar a su lado, desearle únicamente lo mejor, esos eran los sentimientos que Mikaela tenía hacia Yuichiro "querer tocarlo" se había sumado a la lista de su significado de amor, mas sin embargo no importaba cuanto tratara de acomodar aquel deseo, tomar su mano, acariciar su mejilla no era suficiente, no para Mikaela, necesitaba más, aunque no sabía expresar exactamente qué significaba "más", conocía la sensación que le brindaban los amigos, al igual que le brindaba la familia, sus amigos del orfanato Hyakuya le habían enseñado el tipo de amor que significaba ser una familia al igual que el tipo de amor que te brindaba una amistad, entonces confundía su corazón, porque, aunque fuese parecido, no era igual a lo que sentía por su amigo de ojos verdes, aquello era diferente pero no podía explicar de qué se trataba, ni siquiera el joven vampiro lo entendía con exactitud, si no era el aprecio que te brindaba de amigo o familia, ¿entonces que era?
Rápidamente la mañana anuncio su llegada, con los tenues rayos de luz que bañaban aquel destruido distrito ¿Dónde estaban? ¿Qué ciudad era? Que importaba
Los ojos de Yuichiro se abrieron tras escuchar unos suaves susurros
-Yuu-chan, despierta- la dulce voz de Mikaela intento despertarlo suavemente
Yuichi abrió los ojos y lo primero que vio al despertar fue el sonriente rostro de Mikaela, alegre, como si nada hubiese pasado, entonces recordó lo que había ocurrido la noche anterior y se sonrojo bruscamente
-M-¡Mika!- se sobresaltó un poco algo apenado
-¿Te asuste? Supongo que aún tengo el toque- la suave risa de Mikaela sonó por toda la bodega, Yuichi lo observo, parecía que nada hubiese pasado, tal vez ya lo había olvidado, entonces lo mejor era actuar de la misma manera
-N-No… solo me sorprendiste- Yuichi forzó la voz, lo que le hizo darse cuenta que era imposible, se sentía demasiado nervioso, ¿Por qué?
-es lo mismo Yuu-chan- Mikaela acuso sin perder la sonrisa –bueno, ya eh acomodado nuestras cosas, vamos, hay una biblioteca a 30 minutos de aquí, seguro encontramos libros interesantes.
El viaje de Mikaela y Yuichiro se había convertido en un viaje que les brindase conocimiento y una cura para Mikaela, volverlo humano, ¿Qué mejor que libros viejos para llenarlos de esperanzas?
No discriminaban, toda biblioteca abandonada estaba bien, los libros se conservaban bien ya que las bibliotecas eran lugares enormes donde poder perderse por un par de días, mas debían ser cuidadosos, debían asegurarse de no haber tenido la misma idea que alguien más.
Los rayos del sol descubrían todo lo que la noche había ocultado, ambos jóvenes caminaban entre las desoladas calles de la ciudad en silencio, ¿desde cuando el silencio se había vuelto el compañero de aventuras de aquellos dos jóvenes?
-Mika… ¿estás bien? Digo… el sol- el joven de verdes ojos hablo hostigado ante el incómodo silencio que los acompañaba, la leyenda cuenta que los vampiros se deshacen cuando un rayo de sol tocaba su piel, al menos eso es lo que le habían contado a Yuichiro en uno de esos tantos cuentos infantiles
-Eh… no es nada, no te preocupes, no va a matarme, pero ciertamente es algo molesto- confeso el joven vampiro mientras una especie de gorra cubría su cabeza
-lo lamento, me quede dormido… si hubiésemos hecho esto más temprano, tal vez ya estuviésemos allá- Yuichi se disculpó algo preocupado
-no te preocupes Yuu-chan, estaré bien- nuevamente allí estaba esa despreocupada sonrisa que le dedicaba a Yuichiro
Yuichi lo observo sonreír, sin saber sintió sus mejillas calientes, nervioso decidió seguir observando su camino, no entendía muy bien, pero era algo molesto, no podía actuar normal, el recuerdo de la noche anterior lo atontaba completamente.
Muy pronto ambos muchachos se encontraban adentrándose dentro de aquellas paredes de cemento que custodiaban cientos y cientos de libros, lo cuales, dormían entre aquellas libreros de madera, listos para ser tomados
-¡Mira nada más cuantos libros!- hablo un muy emocionado Yuichi, en ese mundo no había internet, juegos de video, televisión, todo eso era inservible, pero, un libro, un libro era una de las obras más maravillosas que pudieras encontrar, jamás se va a descargar, puedes usarlo cuanto quieras y si lo cuidas apropiadamente, puede durarte toda la vida
Entonces, uno de los mayores placeres en esta vida, definitivamente era leer un buen libro, y ahora se encontraban rodeados de muchos. Como niños en una dulcería recorrieron aquellos pasillos lo cuales parecían detenidos en el tiempo, no había nadie, no había ni siquiera un solo ruido
Solo una ligera capa de polvo cubriéndolo todo
-es incluso más grande que las anteriores- la voz de Yuichiro hizo eco en el abandonado edificio
-No es verdad, es una biblioteca normal- de manera más calmada Mikaela respondió, al momento que se acercaba a uno de los estantes de madera que contenía decenas de libros, acomodados cuidadosamente en orden, por autor y por tamaño, mastranto al mundo un excelente trabajo de armonía con el ambiente.
Ciertamente no era un lugar muy grande, solo era espacioso, un par de pasillos conectados, unas bancas y unas paredes tapizadas con cientos de libros, aunque se viera un lugar enorme, seguro en un par de minutos podrías terminar de recorrer el lugar entero
El joven de ojos verdes, pese a su emoción, no perdió el tiempo, comenzó a revisar desde la sección más vieja de libros.
Pesados libros, de pasta gruesa, tal vez algunos forrados de cuero con elegantes adornos y en algún momento, raros símbolos pasaban por los delgados dedos de aquel muchacho, quien con emoción trataba de entender aquellos complicados textos, mientras a lo lejos, de manera un poco más relajada, un joven vampiro lo observaba enternecido.
-No deberías esforzarte mucho Yuu-chan- las manos de Mikaela tomaron con suavidad un libro, no era nada especial, solo parecía ser un viejo libro al azar–Tal vez deberías descansar un momento-
Yuichiro no lo entendía, ¿Por qué Mikaela tenía que ser tan atractivo? No es que le atrajera o algo parecido, no, para nada, era solo que, Mikaela se había vuelto un joven bastante apuesto, y como hombre debía reconocerlo, además de que se miraba bastante maduro.
-¿Qué? No hay tiempo para eso- reclamo el joven de ojos verdes quien al darse cuenta que observaba demasiado a su amigo rubio, volvió rápidamente su vista a aquellos pesados libros que ahora se encontraban dispersados a su alrededor
Los ojos de Mikaela se paseaban entre los títulos de todos aquellos polvorientos libros, mientras sus dedos, mientras sus dedos, sutilmente y sin tocarlos dirigían su mirada para no perderse entre tantos autores, hasta que uno en especial llamo su atención, sonrió con nostalgia y lo tomo sin pensarlo, era una vieja novela que había leído cuando niño, algo que le recordaba a su niñez había aparecido y por supuesto, la recibiría con aprecio.
Tentado a detener su búsqueda para empezar la aventura que implicaba el leer una novela, sonrió y camino hacia la pared que se encontraba frente a él, "solo es un pequeño capricho, estoy seguro que Yuu-chan entenderá" y tras ese sutil egoísta pensamiento, abrió las páginas que lo llevaban directamente al pasado, a recordar la última vez que había leído ese cuento, el tiempo que vivió en ese entonces.
Las horas no se detenían, ambos chicos concentrados en sus propias ambiciones, las manos de ambos ojeando con cuidado cada hoja de papel
-ah, que molesto, aquí no hay nada- finalmente una queja salió de los labios de Yuichiro, la luz que se colaba entre algunas grietas y unos altos, pero no tan grandes ventanales se volvía cada vez más opaca, ¿tan pronto se había vuelto tarde?
Yuichi había creado prácticamente un fuerte a su alrededor, echo completamente de libros que le impedían ver que había a su alrededor, y salir de su propia trampa, se topó con algo que creía que no volvería a ver en mucho tiempo.
Con un aura completamente relajada, los ojos cerrados y una respiración lenta, pausada pero constante, allí se encontraba su amigo Mikaela, durmiendo, un evento que no se podía dar el lujo de ver muy seguido, así que curioso solo se acercó tratando de no hacer ruido.
¿Qué era esa sensación que lo inundaba? ¿Porque su corazón empezaba a latir cada vez con más fuerza por el simple hecho de verlo dormir? Sus mejillas se volvieron a teñir rosas, Mikaela era realmente atractivo.
Esos sentimientos molestos invadían su cabeza cada vez que miraba a su amigo, lo mejor era no verlo, pero para su desgracia, no era algo que pudiese evitar fácilmente, no podía despegar su mirada de Mikaela
-que molesto... ¿Qué rayos pasa conmigo?- cerro sus ojos y decidió ver hacia otra dirección, entonces allí lo vio, un pequeño libro entre las manos del rubio, se miraba extraño, no parecía en absoluto esos libros que había estado acostumbrado a leer recientemente, llenos de información y a veces indescifrables, cuidando de no despertar a su amigo rubio, Yuichi tomo el libro entre sus manos y sentado al lado de su amigo lo empezó a ojear
¿Será que había encontrado algo importante?
-¿una novela?- se preguntó incrédulo, ¿Por qué Mikaela estaría leyendo una novela? O más bien… ¿Qué tipo de historias son las que a Mikaela le interesaban?
La pasta estaba desgastada, pero aún se podía leer claramente el título, Yuichiro fue directamente a la primera página, intrigado ante el tipo de lectura que podría encontrarse
Una leída rápida a la primera página, pronto la segunda, la tercera, los segundos se habían convertido en minutos y los minutos amenazaban con volverse horas, sin querer aquella historia romántica lo había atrapado hasta que finalmente el vampiro lo regreso a la realidad.
-¿Yuu-chan?- la voz somnolienta de Mikaela sorprendió a Yuichiro – ah… ese libro… lo siento, lo vi y simplemente no pude evitarlo, creo que me la pase tan bien que termine durmiendo, lo lamento-
-¿eh…? Yo… no te preocupes, suele pasar, ¡creo!- menuda situación, por un momento se había olvidado que Mikaela lo ponía un poco nervioso, pero tenerlo tan cerca nuevamente, en su cabeza se dibujaba la escena del "beso" que habían tenido.
¿Cómo se había permitido tal descuido? No lo había podido evitar, aquellos párrafos que leía, aquellas emociones que le habían causado, podría ser una simple novela pero la protagonista de la novela le había hecho entender una cosa, no era el único que se sentía extraño cada vez que estaba al lado de su amigo, las sensaciones que el libro describía, los nerviosismos que la protagonista sentía, por algún extraño motivo todo le recordaba a el mismo
Mikaela poso sus ojos aun algo somnolientos sobre Yuichiro, quien a su lado se encontraba sentado mirando hacia el libro que el pelinegro le había quitado, aquellos sentimientos que llenaban su pecho al sentirlo a su lado, la felicidad que le brindaba su presencia, la estimulación que recibía su cuerpo al saber que con solo estirar su mano lo alcanzaría, lo desgraciado que se sentía al no poder hacer más que eso, lo confundido que terminaba al toparse a sí mismo con aquellas emociones
"amor" era lo que los libros describían, pero ¿Qué significaba amar? Darlo todo por alguien, Amaba a su familia, amaba a sus amigos, amaba a Yuu-chan, jamás lo negaría y lo daría sin duda todo por él, por su familia, por su amigo.
Leer aquella novela le había recordado un poco su situación, cuando niño no había comprendido por completo los sentimientos de la protagonista, pero ahora, ahora sabía que lo que sentía hacia Yui-chan era amor pero ¿Qué era el amor?
Su mente se encontraba tan confundida en ese momento que ni siquiera había comprendido la simpleza de lo que amor significa, de lo sencillo de su respuesta.
Bellas sensaciones llenaban su pecho, amor, era amor, pero no era el amor que le tienes a tu familia o a un querido amigo, no, la protagonista de aquella olvidada novela romántica lo había guiado hacia una respuesta
"Este no es cualquier amor, es el amor que siento por Yuichiro" que mejor respuesta que esa, quería estar a su lado, quería cuidarlo, quería darle todo de sí, quería seguir sintiendo todo lo que el joven de negros cabellos le hacía sentir
Si eso era amor, entonces le gustaba, porque era el amor que sentía por él, y eso lo hacía sentir bien, lo hacía sentir más vivo, más unido a Yuichiro.
-Bueno… seguiré investigando por allá- se excusó el joven Yuichiro para alejarse un poco de Mikaela, aquella molesta sensación que lo invadía lo estaba fastidiando y bastante, se llevó la novela y se escondió entre el fuerte de libros que hace poco había construido, en aquella sencilla novela la protagonista describía aquellas sensaciones como extrañas, nervios, pena, celos, tristeza, felicidad, vergüenza, orgullo, todo se mesclaba cuidadosamente, hasta que ella misma se dio cuenta de lo que ocurría, estaba enamorada, ni siquiera noto en que momento ocurrió, solo supo que cuando menos lo había notado, se había visto a si misma enamorada. -¿amor?- el solo pronunciar esa palabra el color subió a su rostro -¿Qué? ¡No puede ser! Eso es prácticamente imposible-
¿Qué tan rápido había entendido la situación? Negándose rotundamente al simple hecho de poder estar enamorado, "no era posible, Mika es mi amigo, no hay forma alguna en la que yo pueda sentirme enamorado o algo así, no soy ninguna especie de colegiala enamoradiza, es ridículo" se dijo a sí mismo en sus pensamientos, esa era su excusa "solo debo estar delirando un poco, después de todo la última vez Mika tomo un poco más de sangre de lo que debería" pensó con seguridad, la simple idea de poder sentir algo más por su amigo le parecía simplemente ridícula, después de todo, ambos son chicos, pero no solo eso, son casi como hermanos.
El cuerpo de Yuichiro comenzó a llenarse de inseguridad, no quería darse cuenta, realmente no quería, y no entendía muy bien el porqué.
Ambos jóvenes permanecieron en esa biblioteca, un par de días, el corazón de Yuichiro se volvía cada vez más loco cada vez que lo tenía cerca, temeroso de que Mikaela llegara a escuchar los latidos que en el provocaba, pero aun negándose a la idea de poder siquiera sentirse atraído.
Mikaela disfrutaba cada momento al lado de Yuichiro, aunque este estuviese comportándose algo extraño, no importaba, adorando cada palabra que de sus nerviosos labios se escapara, todo, sintiéndose feliz por cada segundo que se le permitía vivir a su lado.
"seguro todo fue por culpa de ese beso" fue la única conclusión a la que Yuichiro llego, después de pasar un día entero investigando sobre el amor, olvidándose por completo el motivo de su visita a aquella biblioteca, sintiéndose idiota al mismo tiempo por andar buscando ese tipo de temas "solo es tensión, eso es todo" se trató de calmar a sí mismo, mientras observaba a Mikaela lamer debajo de su muñeca, ya no brotaba más sangre, seguramente la sangre ya había coagulado, impidiéndole que más sangre botara, más si apretaba un poco seguramente conseguiría más "seguramente si lo vuelvo a besar, eso revertirá el efecto y me daré cuenta que fui un tonto todo este tiempo" esa conclusión rondaba en su cabeza desde hace poco, pero al final nunca la concretaba, llamándose idiota por el simple hecho de pensarla, pero ya no lo soportaba, solo quería acabar con esos sentimientos que lo confundían y lo molestaban, entonces lo decidió, no podía estar así por siempre.
-Hey Mika- hablo algo nervioso, el sonido de su voz llamo de inmediato la atención de su amigo vampiro –tu y yo somos amigos, ¿cierto?-
-claro que sí, ¿Por qué preguntas eso de repente?- dejo el brazo de Yuichiro tras esa sospechosa pregunta
-entonces…- desvió un poco la mirada y trago en seco –hay algo que me ha estado molestado desde hace pocos días… quería saber…- titubeo un momento –si podrías ayudarme al respecto- ya lo había dicho, ahora no podía retractarse, finalmente se desharía de todo lo que lo molestaba, finalmente podría sentirse normal.
-¿qué pasa?- Mikaela sonrió algo curioso
-b-beso- tartamudeo sin tener el valor de verlo a los ojos y con las mejillas rojas
-¿eh?-
-Un beso… quiero que nos besemos- fue rápido y directo
Pronto el ambiente se volvió un poco extraño, un rápido silencio inundo la habitación, la mirada un tanto incrédula de Mikaela acosaba a Yuichiro
-¿eh?- el rostro del vampiro se mostró aún más confundida, Yuichiro lo noto, tal vez no había usado las palabras correctas
-Yo… quiero decir… no es lo que tú piensas- movió rápidamente sus manos, mientras el rostro de ambos se llenaba de color
Un beso, ambos sabían lo que era un beso, lo habían escuchado alguna vez, lo habían visto en una película tal vez, tal vez lo habían leído en un libro.
Mikaela sentía sus mejillas arder, ¿un beso? ¿No se supone que solo los amantes se besan? Ellos eran amigos, Yuichiro le estaba pidiendo un beso, entonces si Yuichiro quería un beso el gustoso se lo daría solo por ser Yuichiro pero, ¿Por qué le emocionaba tanto la idea?
-algo me ha estado molestando desde que tú me…- no pudo decirlo a primera instancia pero tras una pequeña pausa se volvió de valor para finalizar –desde que me besaste… no dejo de sentirme extraño, por eso… ¡por eso pensé que si nos volviéramos a besar me olvidaría de todo esto!- con mucho valor Yuichiro confeso sonrojado
Entonces Mikaela recordó, ¿un beso? Ciertamente había hecho algo parecido con Yuichiro la otra noche, pero eso no era un beso, al menos Mikaela no lo había considerado como tal
-pero eso no fue un beso-Mikaela no pudo evitar hablar –se supone que un beso lo dan las personas cuando están enamoradas y estén de acuerdo en ello- a pesar de su apariencia, Mikaela aún era demasiado inocente con respecto a esos temas, no sabía más allá de lo que los libros le explicaran.
Yuichiro cayó en cuenta sobre ese hecho, aunque ahora se sentía más y más avergonzado, no planeaba echarse para atrás.
-Aun así… necesito que…- la voz del joven de ojos verdes temblaba en vergüenza –Yo quiero que…-
Mikaela estuvo a punto de hablar, pero no se atrevió a decir lo que estaba pensando, "este tipo de cosas, deberías hacerlas con la persona que te guste" de su garganta no pudieron salir esas simples palabras, solo pensarlo llenaba su pecho de ansiedad, medito las cosas un momento, definitivamente Mikaela no le molestaría complacer a Yuichi, porque él era la persona que más lo quería y ciertamente quería estar a su lado por siempre, pero ¿que había de Yuichiro?
Solo pensar que habría en el mundo alguna muchacha que se convertiría en el futuro de Yuichiro lo llenaba de ansiedad, tristeza y otros sentimientos negativos
"¿celos?" ¿Mikaela estaba sintiendo celos del futuro de Yuichiro? Solo sonrió tristemente ante los posesivos pensamientos que por un momento recorrieron su mente
-está bien- una amarga respuesta salió de los labios de Mikaela, seria egoísta, solo por esta ocasión seria egoísta; Mikaela no quería ver a su querido Yuu-chan con alguien más, Mikaela lo quería tener siempre a su lado, entonces guiado por esos pensamientos tomaría los labios de Yuichiro, no porque este se lo pidiera, sino más bien por un egoísta capricho por parte del vampiro, por el deseo de no querer compartir su futuro con nadie más.
Yuichi lo observo sonrojado, bien, si Mikaela estaba de acuerdo, entonces no había problemas, lo observo por unos momentos estático
-entonces… ¿qué es lo que supone que debemos hacer?- la nerviosa voz del pelinegro corto aquel silencio
Sin decir nada, Mikaela tomo el rostro de Yuichiro, quien aún seguía algo confundido, y lo acerco y cuando estaba a punto de hacer contacto con sus labios se detuvo, ¿Por qué le estaba haciendo eso a Yuu-chan? ¿Por qué estaba siendo tan egoísta? No, no podría hacerle esto a su amigo, por un momento de distracción, ni siquiera lo vio venir, Yuichiro se había desecho del miedo y había tomado iniciativa, él había concretado el contacto, un suave contacto, esta vez ambos habían estado de acuerdo, esta vez sí lo podrían llamar un beso.
De manera tímida Yuichiro termino el beso, su corazón seguía latiendo como loco, emocionado.
-¿y bien?- Yuichiro pregunto tímido, quien observaba a su amigo quien permanecía estático
Ahora era Mikaela quien había entrado en una crisis emocional después de haber sentido los labios de su amigo, su pecho se sentía cálido, sentía sus mejillas arder y varios pensamientos llenaban su cabeza.
Yuichiro se sentía más calmado, no sabía el motivo, tal vez ese beso había funcionado, besar a su mejor amigo desde el principio solo había sido un error y finalmente lo había superado.
Ahora era Mikaela quien desviaba la mirada avergonzado, ¿enamorado? ¿Estaba enamorado? Todos los síntomas lo indicaban, finalmente se había dado cuenta, el amor especial que sentía hacia su amigo, todo.
Mikaela no respondía a la pregunta de Yuichiro, más bien, solo desviaba la mirada, tal vez no le había gustado para nada tener que besarlo, y ahora estaba molesto por haber cumplido aquella egoísta petición por parte de Yuichiro, nuevamente su pecho se llenó de un extraño sentimiento, pero esta vez negativo, al darse cuenta del rechazo que había recibido de Mikaela, tal vez ahora lo odiaba, tal vez estaba muy molesto por lo que había hecho, y eso le dolía.
-¿podemos hacerlo otra vez?- mientras se cubría la cara avergonzado, Mikaela finalmente hablo, otro beso, necesitaba otro beso, necesitaba confirmar ese sentimiento
Cuando el joven Hyakuya Yuichiro creía que todo estaría bien, Mikaela apareció con esa pregunta, ¿otro beso? No entendía, ¿era solo él o ahora sentía demasiado calor?
-yo…- intento articular una oración, pero solo salían balbuceos, los sentimientos que tenía no habían mejorado, solo habían empeorado, ¿era en serio? Solo no quería creerlo
-¿puedo?- El rubio insistió
-eh…- más sin embargo la dudosa y temblorosa voz de Yuichiro no lograba responderle
Mikaela estaba ansioso, necesitaba besarlo, solo necesitaba comprobar sus sentimientos y ya, pero Yuichiro quien hace un momento estaba tan seguro ahora no respondía
Un beso debía darse a la persona que ellos más quisieran, Mikaela estaba seguro que esa persona era Yuichiro, pero Yuichiro, Yuichiro seguía confundido, la persona que más quería en el mundo, ciertamente lo que ahora más quería era estar al lado de su amigo, cuidarlo, protegerlo y nunca dejarlo. Entonces… ¿eso convertía a Mikaela en la persona que más quería? Pero querer y amar no es lo mismo. ¿Quería a Mikaela? ¿Lo amaba?
Yuichiro sintió nuevamente la mano de Mikaela en su mejilla
-Yuu-chan… ¿puedo besarte?-
Aquella pregunta sumado con los extraños sentimientos que ahora lo golpeaban con fuerza lo habían aturdido, se sentía perdido, pero a pesar de todo logro asentir sumamente en medio de toda su confusión. Nuevamente volvió a sentir los labios de su amigo, una sensación suave, agradable, cálida. No era en absoluta desagradable. Su cabeza seguía delirando mientras aquel suave beso no había más que prolongarse.
Mikaela ahora estaba seguro, los suaves labios de Yuichiro habían dado respuesta a todas sus dudas; estaba enamorado.
Cuando finalmente el beso termino, Mikaela lo decidió, si iba a amar a Yuichiro, no quería que eso fuese ningún secreto, así que tomo sus manos suavemente y lo llamo, esperando buscar su atención.
Yuichiro seguía algo aturdido, pero el rubio logro llamar su atención
-Yuu-chan… yo, lo siento- necesitaba valor, así que inhalo y exhalo para tranquilizarse –tal vez… no… definitivamente tu… - la desconcertada mirada de Yuichiro lo ponía nervioso –Yuu-chan, estoy enamorado de ti- finalmente se atrevió a confesar, liberándose finalmente de aquella carga que no lo dejaba tranquilo desde hace tiempo, al final de cuentas era eso
El joven de cabello negro escucho aquella torpe pero segura confesión, ¿enamorado? ¿Cómo es que Mika había llegado a esa conclusión? ¿Qué es lo que estaba pasando? Entonces no pudo evitarlo, su pecho se sentía tan pesado, ¿Por qué no podía liberarse de aquello que lo oprimía? ¿Por qué era tan difícil? Unas pequeñas lágrimas comenzaron a salir por sus ojos, se sentía frustrado, como era posible que Mikaela fuese tan directo, pero él no podía ni siquiera entender sus sentimientos.
-no es necesario que digas nada, ni que me respondas… solo necesitaba que lo supieras- algo apenado, dejo a Yuichi sentado e intentando salir de esa eh ir por un poco de aire fresco
Yuichiro seguía en el suelo, completamente perdido, mientras miraba a Mika irse, que no se alejara, lo necesitaba en ese momento, entonces finalmente volvió a moverse
-tú también…- finalmente había logrado formar una pequeña oración, aquello llamo la atención del vampiro –yo también… estoy de ti…- poco a poco recuperaba la voz, mientras con miedo trataba expresar todo lo que sentía – ¡creo que me gustas!- grito molesto y bastante frustrado, aquello había sonado bastante fuerte y claro
Mikaela regreso la mirada para encontrarse con un lloroso Yuichiro, incrédulo, pero con el corazón latiendo emocionado, regreso, quería asegurarse que aquello había sido cierto
-Yuu-chan… tu…- Los pasos y la suave voz de Mikaela habían atemorizado a Yuichiro, tal vez solo eran nervios. -estoy tan feliz- ahora no solo era Yuichiro quien lloraba, Mikaela lo había acompañado con una pequeña lagrima, mientras sonreía abiertamente, brindándole más seguridad al joven de ojos verdes quien por alguna razón, finalmente se sentía bien.
Uuf! Estuvo largo!
Ni siquiera lo revise así que… si tiene algún error lo siento mucho
Esto es para aquellos que querían amorsh, y no solo querían que todo tuviera sentido asi que aquí esta su "con sentido"
Ahora sigamos con el hard!
No olviden dejar sus reviews!
Tarde 3 días haciendo esto
TVT merezco un review en este capítulo verdad?
;V;
