Este fic se lo dedico exclusivamente a mi linda primita Gatita Andrew por estar siempre pendiente de mis fic y actualizaciones y siempre puntual en la escuelita espero que te guste linda un abrazo de oso a la distancia.

Querida, querida vida mía,

Chiquilla preciosa mi agonía.

Si amar es pecado yo no sé qué hacer en mi alma

Ahora vives solo tú.

AMANTE DE TURNO

CAPITULO # 3

Por. Tatita Andrew.

A la mañana siguiente después de una noche intensa de sexo con Albert, este la acompaña hasta la cabaña que ella alquila propiedad del mismo Albert, cuando iba entrando fue recibida por su fiel mascota Klin un mapache el cuál ella adopto desde que era muy pequeño, al verlo a Albert se puso furioso e intento atacarlo.

-Lo siento no le gustan los extraños dijo Candy.

-Quítalo de mi pantalón grito Albert conmocionado. Por lo que veo no le gustó nada.

-Lleva tiempo acostumbrarse, en especial con los hombres.

El comentario de Candy hizo que se sintiera molesto, se preguntaba que hombres habría en la vida de ella, sabía que había sido su primer hombre pero eso no evitaba que podía haber alguno interesado en ella. Además del hecho de que poco trataba con animales y un mapache no era un animal muy común.

-¿Quieres acompañarme a mi casa a cenar?

Algo en la forma en como lo dijo no le gusto a Candy. Además del hecho de que el pueblo era muy pequeño no quería darles de que hablar y estar en la boca de todos, apareciendo como la amante de un millonario.

-Yo… la verdad preferiría que nadie se enterara de esto.

-¿No quieren que sepa que nos acostamos?

Asintió

-Sí, no quiero que nadie lo sepa.

Albert se quedó de piedra, jamás pensó que Candy le pediría algo así, normalmente por ser una persona de alta sociedad y rica, todas las mujeres querían salir en fotos y si tenían un romance lo gritaban a los cuatro vientos, para ganar publicidad. Aunque a él eso no le gustaba nada, creía que Candy se sentiría bien sabiendo que no deseaba ocultarla pero si así era como iban a ser las cosas. No podía negarse.

-Seremos discreto. Como trabajo en Londres entonces nos veremos los fines de semana cuando venga.

Ella se quedó mirándolo asombrada, en verdad pensaba que las cosas no pasarían de una noche, por eso había dicho que no quería que nadie se enterara, pero él estaba hablando a largo plazo, no pensó que él quería algún tipo de relación. Y tuvo que hacerle notar las diferencias.

-No tenemos nada en común.

-Las cargas opuestas se atraen mientras la cosa esa que Candy tenía todavía en las manos, le gruñía sin parar.

-Nunca he tenido mascota alguna doméstica, y menos dentro de mi casa.

-Supongo que no tuviste ningún perrito de niño, no sabes lo que te has perdido, dijo Candy triste por ello, pero ahora podrás compartir con Klin de seguro te acostumbrarás.

-Sinceramente no sé porque quieres volver a verme.

Albert se quedó sorprendido jamás alguna de sus amantes le había dicho algo así, en ese momento se dio cuenta que Candy era diferente a aquellas mujeres que había conocido hasta ahora, por la forma en que lo abrazo después del sexo lo supo, ella era muy inocente. Pero él no podía darle más de lo que le daba a cualquier mujer que se acostaba con él, no quería hacerle daño, pero con una vez no había sido suficiente, pronto se acostumbraría como las demás, ella era sincera, hermosa, tierna, discreta sobre todo. Pensó que la relación sería perfecta, podría venir cada fin de semana y al estar con ella, se olvidaría del trabajo del stress, de todos los compromiso sociales, la deseaba en ese mismo instante jamás había aprendido a expresar sus sentimientos con palabras. Así que la tomo de la cintura y la acerco a su evidente excitación mientras se apoderaba de su boca con un deseo desconocido hasta ahora por él.

-Me vuelves loco, quiero acostarme contigo ahora mismo con una vez no he tenido suficiente. Pero por desgracia tengo una reunión con los del Consejo de Familia que no puedo postergar. No te quedes aquí anda al hotel o a mi casa.

-No puedo tengo que trabajar en unos pedidos por internet.

En ese momento llamaron a la puerta y Candy se asomó por la ventana y vio el coche de su amigo.

-Es Archie.

-¿Archie? ¿Quién es?

-Un amigo mío siempre viene de visita y le da un paseo a Klin mientras trabajo, a su hermano le agrada mucho.

Fue a abrir la puerta y Candy lo detuvo en la puerta.

-Hola Candy tenía el día libre y pase por aquí.

-Voy a buscar a Klin ha estado de muy mal humor hoy.

-¿Acaso no me vas a invitar a pasar? ¿Y esa limosina parada en frente de tu puerta?

Candy volvía con Klin cuando Albert ya se había acercado a la puerta.

-Es mía.

No le quedo más remedio que presentar a ambos hombres y los dos se miraron con el ceño fruncido. Candy decidió que debía decir algo.

-Anoche hubo un incendio en la mansión y todos tuvimos que ayudar.

-En especial Candy dijo Albert.

-Pensé que querrías ir a comer. Dijo Archie.

-Para otro día será, Candy ya tiene planes para hoy mientras la agarraba de la cintura atrayéndola hacía su costado.

Candy se sonrojo y pidió disculpas a Archie.

Se sintió molesta con ambos hombres. ¿Por qué Albert salía de repente con aquella invitación? Si dijo claramente que tenía una reunión y Archie en todo ese tiempo de amistad jamás la ha invitado a almorzar o algo parecido.

-Bueno luego te llamo por teléfono y hablamos. Se despidió Archie.

-No, no te vayas aún Archie te invito un café.

Albert la miro con el ceño fruncido y se encamino a la puerta.

-Vendré a buscarte a la una- y se fue sin mirar atrás.

Cuando se quedaron solos fue el turno de Archie.

-¿Se puede saber qué haces con ese tipo? Porque estás jugando así.

-Solo está intentado jugar nada más.

-Tienes que tener claro, que ese hombre Candy nunca podrá fijarse en ti, has visto las mujeres con las que sale, tú serás solo un juego para él, cuídate mucho.

Candy se sintió ofendida porque en verdad creía que Albert la deseaba. Pasaron charlando otro rato, pero noto que Archie estaba muy incómodo después de la visita del rubio. Podría ser que como nunca la había salir con algún chico estaría preocupado por ella.

Se arregló para salir a comer con Albert. Y todo lo que le dijo en cuanto la vio fue.

-Ese vestido está demasiado alto.

-¿Y qué esperas? ¿Quieres que ahora vista a tu gusto?

-¿Qué clase de relación tienes con Archie? Y qué lugar ocupa en tu vida.

Candy sonrió con la facilidad que tenía Albert de cambiar de tema en un solo instante.

-Estuve locamente enamorada de él, hace algún tiempo, por desgracia él nunca me correspondió, al final decidí que lo mejor era verlo como amigo, y eso somos hasta ahora.

A Albert no le había hecho ninguna gracia que el tal Archie, se hubiera presentado en la casa de Candy así como así. Y ahora le salía con que estuvo enamorada de él. No podía pensar con claridad, jamás ha sido un hombre posesivo ni celoso, y no quería empezar ahora. Así que decidió olvidarse del tema.

Se sentía muy bien al ver lo feliz que estaba Candy con la invitación a comer que le había hecho.

Horas después estaban en la casa de Candy y Albert la besaba locamente mientras se había acomodado encima suyo.

-La verdad es que esto es indecente y yo normalmente no me comporto así. ¿Qué haces conmigo? Yo no soy así.

-Pero te gusta, además ¿Cómo vas a saber si te gustaba o no? Si nunca te había acostado con otro hombre. La verdad ser el primer hombre que te enseñara todo lo que tienes que saber del sexo me excita mucho.

Candy en realidad no sabía que le estaba pasando ella siempre había sido muy prudente y recatada, pero desde que había conocido a Albert. Se había dejado llevar, no quería ni pensar que sucedería cuando ya terminaran su relación. Estaba segura que no estarían juntos mucho tiempo eran tan distintos, de mundos diferentes cuando se acabará la novedad en Albert tal vez la dejaría. Pero por ahora se dejaría llevar.

Varios meses después la relación de Candy y Albert continuaba, con la diferencia que ahora ella estaba locamente enamorada de él, se veían todos los fines de semana y pasaban juntos sin excepción alguna pero ese día en particular se levantó y miro la foto de Albert con una mujer en un periódico la preciosa mujer estaba abrazada fuertemente de Albert, sintió que su corazón se rompía pero decidió que lo mejor era no decir ni preguntar nada, estaba bien como estaba no quería molestarlo.

Pero al cabo de varios días, no podía dormir pensando quien era aquella mujer y preguntándose qué hacía Albert durante el tiempo en que pasaba en otra ciudad. Tenía que hacerlo después de todo estaba teniendo un romance y ella tenía derecho a saberlo.

Pero mientras cenaban no sabía cómo sacar el tema a relucir.

-¿Qué te pasa Candy?

-Nada porqué lo preguntas.

-Estas muy callada.

-La verdad es que he visto una foto esta semana con una mujer.

Aunque Albert sabía quién era no hizo caso.

-Ah si…

-Por lo visto estabas en un bailes con ella ¿Quién es lo acuso?

-Una de las tantas amigas que tengo dijo cínicamente.

Candy grito.

-¿Crees que no tengo derecho a gritar? Pero lo tengo no quiero ser una más en tu vida.

Albert se sintió culpable jamás daba explicaciones a ninguna de sus amantes sobre lo que hacía o lo que no. Sabía que Candy era diferente o quería lastimarla.

-Dime la verdad. Necesito saberlo.

-El la tomo de la mano y le dijo, no tienes por qué ponerte así, solo soy hombre de una sola mujer, era una amiga, a veces tengo que ir a eventos, y tomarme fotos pero solo me acuesto contigo.

En la madrugada después de haber hecho el amor Candy se sentía muy mal pensó que se había comportado como una mujer celosa y débil y no le gustaba, pero al saberse enamorada de él tenía miedo de que la dejara.

Pasaron varios meses después y la relación seguía igual. Un día se presentó Archie muy molesto.

-Quiero que veas esto, para que te quede claro que no significas nada para ese millonario.

Candy miro la fotografía en otro periódico de Albert con otra mujer, eran muy comunes después de la primera lo que había optado era por no comprar más periódicos para no sufrir.

-Tal vez era alguna de los Directivos de su nueva empresa.

-Deja de excusarlo, es una mujer rica como él de seguro que no le da vergüenza que lo vean con ella en sociedad.

-No seas así, tu sabes que fui yo la que decidió que no saliera a la luz nuestro relación.

-Te guste o no, eres su amante no su novia, solo lo ves los fines de semana cuando se presenta aquí.

-No soy su amante.

-Pero tampoco eres una de las mujeres con quienes sale a fiestas y a eventos.

-Porque eres así no ves que soy feliz.

-Porque soy tu amigo, este hombre juega contigo. Pareciera un hombre casado solo eres su amante.

-No sabes lo que yo quiero.

-Abre los ojos pregúntale qué clase de relación tienen y hacia donde va. Tal vez no te guste la respuesta.

A pesar de todas las cosas que le dijo Archie ella era feliz, no quería pensar en nada más solo en su encuentro con Albert aquel día.

Se había vestido muy sexy para que la limusina la pasara recogiendo.

Sabía que él sentía algo por ella, después de todo nunca le había pedido ni exigido nada, incluso cuando le dijo que él iba a pagar el alquiler del apartamento donde vivía ella se opuso rotundamente no quería depender de él.

Se llevó a Klin y una bolsa estaba muy contenta no se imaginaba que pronto las cosas iban a cambiar totalmente.

CONTINUARÁ….

Saludos a todas mis lindas chicas un beso y feliz Martes un nuevo capítulo besos y a seguir escribiendo je je…