Querida, querida vida mía,

Chiquilla preciosa mi agonía.

Si amar es pecado yo no sé qué hacer en mi alma

Ahora vives solo tú.

AMANTE DE TURNO

CAPITULO # 5

Por. Tatita Andrew.

Albert frunció el ceño cuando dijeron que Candy deseaba verlo. ¿Qué pretendía? ¿A que estaba jugando? Hacían semanas que habían terminado la relación y no la había buscado más, y en la primera oportunidad que volvía lo buscaba. Esperaba que no le montara una escena. Odiaba que una mujer le rogara cuando daba por concluido algo, jamás volvía a hacer lo contario.

No pudo evitar apretar los dientes su sirvienta lo miraba confundida hacía semanas que andaba de un humor terrible, todos se lo habían comentado en el trabajo, por eso había decidido pasar un día en la mansión, pero las cosas no volvían a la normalidad.

Fuera lo que fuera que quisiera hablar con él, lo iba a ser de una vez por todas, su padre había cometido el error de casarse con una mujer de una posición mucho más baja que él, y lo dejo en la ruina y en la calle, Albert era mucho más listo no le iba a suceder lo mismo.

Candy entro con la barbilla alzada, al enorme estudio a pesar de que los nervios la dominaban, trato de arreglarse lo mejor que pudo, quería que al verla, no dejará de pensar en lo que había perdido, incluso se había maquillado cosa poco común en su persona, llevaba una blusa blanca de seda, amarrada con un nudo en la cintura y una falda de pliegues color terracota, zapatos de tacón y el cabello suelto. Se sentía muy fuerte para enfrentarse a él.

Albert la observaba detenidamente se levantó en cuanto la vio, pero ya nada quedaba de las caricias y frases que se decían una y otra vez cuando se amaban, la miraba frío y distante.

-¿En qué puedo ayudarte?

Por un momento Candy quiso abofetearlo, por la actitud, como si ella fuera una mera visita que estorbaba.

Ocultando sus emociones avanzó hacia el escritorio y le lanzó en ellos un dinero y la notificación en donde le anunciaban que tenía que desalojar la propiedad inmediatamente.

-He venido a devolverte todo lo que supuestamente debo, eres un miserable, si cuando empezamos la relación hubiera sabido la clase de hombre que eres, te aseguro que jamás habría tenido algo contigo, no me merezco que me trates así echándome sin más.

-Yo no he autorizado esto.

-Cuenta el dinero x favor, te aseguro que está completo, yo siempre pagaba mi alquiler antes de conocerte, incluso cuando insististe en que me olvidará de aquello, ya que querías calmar tu conciencia manteniendo a tu amante contenta, pero igual siempre seguí dejando la parte que me correspondía. No te preocupes me iré de tu propiedad como quieres, jamás pensé que me harías esto, sabías que tenía a klin y perros a donde crees que Iba a ir sin darme demasiado tiempo para abandonar la casa.

-Te he dicho que yo no he autorizado que te echen por falta de alquiler, pero te aseguro que el responsable de esto va a pagar caro, pateare algunos traseros hoy.

-¿Qué harás? Dejar a un pobre empleado en la calle por seguir tus órdenes.

Albert le lanzó una mirada furiosa.

-Yo solo le sugerí que te diera una buena compensación económica por irte, no que te echará así sin más.

-Igual no sabes las semanas que he pasado, arreglando mis cosas con tan poco tiempo, tu eres el jefe aquí eso te hace culpable.

Albert golpeó el escritorio con las manos estaba furioso, por semejante acusación.

-¿No estas escuchando? Nada tengo que ver con todo esto, siento mucho cualquier inconveniente que te haya causado toda esta situación, pero te repito no ha sido culpa mía.

-¿Cómo qué no? No tienes escrúpulos querías tenerme lo más lejos posible de ti, para librarte de un estorbo, pero que te digo algo, jamás te buscaría me quedo claro la última vez, que eres un ser egoísta y que solo te interesa lo que tus necesidades sin pensar en nadie más.

-Ahora entiendo todo dijo Albert después de haberla observado por mucho rato – Estas enojada porque te deje votada aquel día en tu casa. Habérmelo dicho antes.

Candy sintió que si no salía pronto de allí le caería a golpes.

- No, claro que no, deberías estar loco si piensas algo así, solo he venido a decirte lo que pienso de ti, y estoy casi segura que sentiré mucha lastima por la mujer que se case contigo. A partir de ahora no pienso en volver a hablar contigo nunca, ni aunque te arrastraras de rodillas y me rogaras que lo haga.

-Puedes estar tranquila, eso no va a suceder nunca. Solo quiero que sepas que puedes ignorar aquella notificación y decidas por ti misma, si deseas quedarte en la propiedad, te aseguro que ni yo ni ninguno de mis empleados te molestaremos puedes estar tranquila de eso.

-Demasiado tarde, para tu información te saliste con la tuya pues mañana mismo me mudo de tu propiedad, creíste que no tenía a nadie en el mundo pero te aseguro que existen en el mundo personas que se interesan por mí.

-Candy las cosas no debieron terminar así, después de más de un año de relación, no es posible que…

Se había levantado y estaba en frente de ella

-Lamento interrumpirte, sé que nunca te sentiste cómodo por andar con alguien más bajo que tu nivel social, a veces llegue a pensar que esas cosas no te importaban, pero como siempre tiendo a equivocarme con las personas, no fui más que una simple amante, tal vez nunca cumplí con los requisitos exigidos por ti en una mujer, pero tú tampoco cumpliste los míos.

-Si has terminado por favor, tengo muchas cosas que hacer.

Lo dijo en un tono tan frío se volvió a sentar en su escritorio y no volvió a mirarla a la cara mientras ella salía por la puerta.

Una vez que Candy se hubo desahogado pensó que tal vez había sido un poco dura, pero tenía todo lo que se merecía, trataría de olvidarlo no quería saber nunca más nada sobre Albert Andrew.

Se fue directo donde la doctora ya que se había sentido mal últimamente, estaba cansada, le daba sueños en todos lados, y el estómago no soportaba la acidez todo lo que comía le producía agriura, sospechaba que le hubiera dado gastritis debido a que no estaba comiendo como era debido.

-Bueno Srta. White después de ciertos análisis ya tengo certeza la causa de sus molestias.

-Y que tengo doctora.

-Usted está embarazada.

-Imposible, doctora no puede ser. ¿Cómo ha sucedido esto?

-Según entiendo esto sucede cuando se tiene relaciones sin protección.

Candy miró a la doctora a los ojos y vio que le había hecho esa broma para aliviar la tensión.

-Pero yo siempre… y de pronto recordó que no siempre se habían protegido la última vez había sido todo tan rápido tan intenso que ninguno de los dos había pensado en eso, y allí está la consecuencia.

-Estas cosas suceden más de lo que te imaginas, incluso con protección se corre el riesgo de un embarazo, ahora te enviare unas vitaminas ya que estas un poco baja de sangre, trata de descansar, evita alimentos que te produzcan acidez. Como me acabas de decir que te mudaras de ciudad te recomendaré una ginecóloga amiga mía, por si deseas podrías llevar con ella el control de tu embarazo, si descansas y llevas el control mensualmente no tendrás ningún problema.

Cuando regreso a su apartamento a esperar el camión de la mudanza en donde trasladaría las cosas a la casa de su amiga, pensó en la forma en que habían terminado las cosas con Albert, sin saber que en su interior estaba creciendo una vida.

Se sentía extraña, pero maravillada al saber que tendría un hijo, lo único doloroso es que crecería sin conocer a su padre, estaba segura que él no quería saber nada de ella, lo dejaba bien claro, menos de un bebe, que le causaría molestias en su mundo de lujos, todavía recordaba cuando le dijo que solo tendría un hijo si estuviera casado, y por supuesto tendría que ser con alguien de su mismo nivel social.

Apenas llegó llamó a Patty no sabía cómo tomaría la noticia su amiga, había decidió ayudarla a ella, pero ahora serían dos las cargas esperaba no causar ningún inconveniente con su esposo.

-Por Dios santo Candy, ¿y se lo contaste a Albert? Merece saberlo es el padre.

-Nunca lo haré amiga, como quieres que le diga cuando me dijo bien claro que no quería saber nada mí imagina que de mi bebe, no soportaría que lo despreciara a él también.

-Lo bueno es que saldrás de allí mañana mismo, ya verás cómo saldrás adelante sola.

Una vez sola pensó que esa era la última noche que pasaría allí, había sido tan feliz todo ese tiempo en ese pequeño apartamento, Albert parecía que encajaba perfectamente aquí, a pesar de todo no se arrepentía de nada de lo sucedido, se tocó el vientre, tendría a su hijo lo querría como a nadie en el mundo. Le aterraba la idea de que ahora en adelante solo serían los dos, pero no tenía, siempre había sido sola sin familia, cuando naciera su bebe él sería toda la familia que iba a necesitar.

CONTINUARÁ….

Jueves chiquito nuevamente, saludo chicas gracias por sus comentarios las adoro a todas, y por los redwied conozco un poco la personalidad de cada una, algunas son de temperamento fuerte, por poco y matan a los protagonistas o a mí je je, y otras como mi prima ex gatita Kristeen ella es idéntica a mí todo lo toma con alegría y buen humor… besos hasta la próxima.