Querida, querida vida mía,
Chiquilla preciosa mi agonía.
Si amar es pecado yo no sé qué hacer en mi alma
Ahora vives solo tú.
AMANTE DE TURNO
CAPITULO # 6
Por. Tatita Andrew.
-¿Qué haces aquí? No quiero hablar contigo.
-Yo creo que tienes muchas cosas que explicarme.
-Te recuerdo que no te debo explicación alguna, no tenemos ninguna relación.
-Que te parece el bebe que llevas en tu vientre.
-Yo…
-Creí, que no me iba a enterar, no lo creía cuando te vi ayer en el restaurant, pero es evidente que no has perdido el tiempo llorando por mí.
-¿Qué insinúas?
-Lo obvio, estás esperando un hijo de otro hombre. ¿Quién es el padre? Tu amigo Cornwell.
-¿Estas loco?
-Nunca he visto las cosas tan claras, me tuviste engañando todo el tiempo.
-¿A que has venido a insultarme? Por favor márchate.
-No, hasta que hagas un anunció que el hijo que esperas no es mío.
-No puedo hacer eso.
-¿Por qué Candy? Por lo menos se hizo responsable se caso contigo.
-No, no entiendes nada. Archie
-Maldito miserable, como puedes defenderlo si lo veo lo mato con mis propias manos.
En ese momento tocaron a la puerta y Candy toda mareada fue a abrir y para su mala suerte Archie estaba en la puerta.
-Linda te siente mejor, anoche en la cena nos asustaste.
Y sin darle tiempo a nada un puñetazo atravesó su cara.
-Maldito porque me pegas. Archie se iba a los golpes también.
-Agradece que no te parto la cara, como es posible que no te hayas hecho responsable, Por Dios esta esperando un hijo tuyo.
-Acaso este hombre está loco Candy, acaso no le has dicho.
-¿Decirme que? En todo este tiempo, la has dejado votada en este apartamento sola, sin hacerla una mujer respetable. A pesar de todo jamás deseé esto para ella.
-¿Candy se lo dices tu o yo?
-¿Decirme qué?
-Idiota, solo un hombre de las cavernas puede ser tan obtuso, ese hijo que espera no es mío, es tuyo.
Candy sintió de pronto que el suelo le daba vueltas y tuvo que sostenerse de una silla.
Albert rápidamente la sujeto por la cintura y la llevo hasta una silla para que tomara asiento.
-Estas bien respira.
Si dijo después de unos minutos.
-Archie que ridiculez estas diciendo. Dijo el rubio.
-Por favor márchate Archie tengo que hablar a solas, con Albert.
-¿Estas segura?
Candy asintió con la cabeza
-Sí te hace derramar una sola lágrima, me avisas y lo mato.
-No puedo decir la prensa que el hijo que espero no es tuyo, porque sería mentir.
-Pero te acostaste con Archie. Yo lo vi.
-¿Cuando?
-Aquella mañana en la cabaña, vi su ropa y su corbata en tu cama, y esta desarreglada, pensé que habían dormido juntos.
-Por supuesto que no, como pensaste eso, solo se quedó durmiendo por que fuimos a una fiesta yo dormí en el sofá.
-Como podía saberlo.
-Porque no dijiste nada..
-No lo vi necesario se cruzo de hombros.
-Mi hijo porque te lo callaste
- Albert juro que te lo iba a decir después, pero se que no deseabas este hijo.
-Porque me juzgaste sin darme el beneficio de la duda.
-Dejaste muy claro, que no deseabas un hijo conmigo, y que lo harías solo si estuvieras casado.
-Sí, pero esto lo cambia todo, eso lo dije solo por decirlo.
-No cambia nada, ha pasado muchos meses, nuestra relación termino cada quien siguió su camino. Se que te vas a casar. Y si quieres podemos hacerle la prueba de adn.
-Como piensas que puedo casarme mientras tu esperas un hijo mío, que clase de monstros crees que soy. Pidiendo una prueba nunca me has mentido porque lo harías ahora.
Albert se sentía dolido sabía que no era perfecto, pero le dolía que Candy lo juzgara tan mal, si desde el principio hubiera sabido que ella estaba embarazada no la hubiera dejado sola.
-Tienes novia Albert, lo lei de casualidad, no te preocupes por nosotros, yo tengo un buen trabajo y puedo mantenerlo sola.
-Ni por un segundo pienses que me vas a hacer a un lado, nos casaremos y le daré el apellido al niño.
-No podemos, no quiero que esto cambie nada.
-Dame la oportunidad por favor, de darle a mi hijo las cosas y el amor que yo nunca he tenido, déjame ser parte de su mundo, y esto solo lo puedo lograr si nos casamos.
A Candy se le enternecía el corazón por las palabras de Albert, jamás se imagino que había tenido una infancia dura en la vida.
-Y Annie, tus padres.
-Yo me encargo de eso, tú despreocúpate, deja todo en mis manos.
-No creo que sea buena idea.
-Piénsalo Candy, tu puedes no necesitarme pero un hijo siempre necesita el amor, y la dirección de la figura paterna. No quiero ser solo un desconocido con unas cuantas visitas a la semana.
Se arrodillo junto a ella y la tomo de la mano.
-Prometo que cuidaré de ambos. Ahora descansa y yo te pasaré a buscar mañana.
-¿Mañana?
-Por supuesto, no puedes seguir dando molestias, aunque sean amigos tuyos, de mañana en adelante velaré por los dos. Y nos casaremos. La beso tiernamente en la frente.
-No me acompañes, yo busco la salida. Descansa.
Candy supo que lo que menos podría hacer sería descansar. ¿Qué haría Albert con respecto a su novia? ¿Qué dirá su familia? Cuando sepan que espera un hijo con una chica de clase baja.
No quería estar en lugar de su novia cuando le diera la noticia. Pero sobre todo no se quería ilusionar, podía aceptar todo de Albert pero tenía que mantener las distancias tanto física como sentimentalmente, por eso no podía casarse con él. De eso estaba segura.
CONTINUARÁ.
PRONTO OTRO CAPITULO Y LES RECOMIENDO LEER MI NUEVO FIC PERFECTA PARA MÍ, PARA QUE ME DEJEN SUS SUGERENCIAS GRACIAS.
