AMARTE DE TURNO
CAPITULO # 9
Por: Tatita Andrew
Iban viajando en el avión privado rumbo a conocer a la familia de Albert, y Candy inició la conversación necesitaba saber algo sobre la familia del padre de su hijo.
-¿Les dijiste a tus padres que yo venía?
-Solo a mi padre y a mi tía Elroy mi madre se fue hace mucho tiempo.
-Lo siento, no sabía que estaba muerta.
-Y no lo esta. Me abandonó cuando tenía 10 años.
-Oh Albert, cuanto lo siento no lo sabía.
-No tenías porque saberlo, y no te preocupes fue hace mucho. No te hubieras perdido de mucho.
-Porque lo dices.
-Era una mujer promiscua solo le interesaba el dinero de mi padre, por supuesto la tía Elroy con toda la familia se opusieron a esa relación desde que la conocieron pero mi padre estaba tan enamorado que no aceptaba razones, en contra de la familia se caso con ella, para después hacer de toda la familia un infierno, se acostaba con cualquier hombre que le diera dinero, al final ni todo el dinero de nuestra familia le era suficiente, creía que al casarse con mi padre se convertiría en la dueña de toda su fortuna pero no contaba con que mi tía Elroy había hecho una separación de bienes, en el momento de enterarse ya no puedo seguir con la farsa, no le interesaba ser esposa y mucho menos madre. Creo que al final mejor resultaron las cosas así, no se que hubiera sido de mi creciendo a lado de una persona tan egoísta y enferma.
Candy no dijo nada, pero entendió porque alguna vez le había dicho este que el día que se casara lo haría con una persona de su mismo nivel social, ahora estaba completamente segura que no quería terminar como su padre, casándose con alguien que lo quisiera solo por las cosas materiales, en cambio si se casaba con una persona de su mismo nivel social, tendría el mismo dinero que él, y no pasaría por eso otra vez. Sintió lastima por un momento de él, y ahora lo que no entendía es porque a pesar de todo le había propuesto matrimonio. Ella era pobre nada tenía que aportar en la relación. Bueno la verdad es que su hijo era la única razón por la que estaba empeñado en hacerla su esposa.
A pesar del temor que tenía Candy en la casa del rubio la recibieron con mucha amabilidad, sobre todo la tía Elroy que estaba encantada con que el apellido Andrew crezca e incluso aseguraba que sería un varón para que fuera el heredero de todo.
La reunión era pequeña en informal, el Sr. Williams, su tía, Albert ella y la hermana de esta Rosemary, ella trataba por todos los medios de causar buena impresión después de todo, ella no era de su misma clase social, y al compararla con la refinada y delicada Annie la que fuera la prometida de Albert siempre sería Candy la que saliera mal parada.
Por eso no le hacía caso, al pequeño dolor que tenía en las caderas, se acomodo mejor en el asiento para sentirse mas cómoda, pero esto solo ocasiono que el dolor se trasladara hacia la parte inferior de su vientre, no quería dañar la reunión después de todo todos se estaban empeñando en hacerla sentir bien, pero poco a poco los dolores fueron aumentando, ella no sabía si decirle a Albert o no de la situación, pensó levantarse discretamente y decirle a Albert en el oído que al parecer su hijo ya estaba por nacer. Se prendió del sillón y en el oído le susurro a Albert.
-Creo que están empezando las contracciones. Trato de disimular un poco.
Pero creo que Albert no entendió el mensaje porque enseguida grito muy fuerte que su hijo estaba por nacer, y que iba a llevar a su esposa al hospital en ese momento se lleno de pánico porque el agua fuente se rompió y la bella y pulcra sala, quedo toda empapada.
No podía ser peor. ¿Qué horro que le haya pasado justo eso cuando estaba conociendo a la familia de Albert? Pero por el momento no necesitaba de lamentaciones, estaba concentrada en traer su hijo al mundo.
Jamás se imagino que Albert fuera tan atento, desde que llegaron al hospital jamás se despego de su lado, estuvo con ella sosteniendo su mano, secando su frente, dándole ánimos, ayudándola con la respiración, incluso en algún momento de dolor y estando Albert tan cerca le mordió el hombro. No fue a propósito pero solo quería que todo terminara rápido.
Y así fue cuando menos se dio cuenta, ya estaba el médico diciéndole que pujara que su hijo ya venía en camino era muy raro que una primeriza diera a luz en tan poco tiempo, pero al parecer este niño tenía ganas de llegar al mundo, pujo con todas sus fuerzas y las lagrimas no se hicieron esperar al escuchar el llanto de su bebe, Albert la beso en la frente dándole las gracias por tan hermoso regalo, luego se dejo caer rendida en un sueño profundo.
No supo cuanto tiempo estuvo durmiendo, pero al abrir los ojos ya se encontraba en una habitación privada y al mirar hacia la cuna de su hijo al cual llamaría Williams como su abuelo y su padre, se encontró la escena más hermosa de todos.
Albert estaba hablándole al bebe mientras lo mecía suavemente en sus brazos, el estaba con los ojos muy abiertos escuchando atentamente todo lo que el hombre de ojos azules tuviera que decirle.
-Doy gracias al cielo, porque tenerte conmigo Williams, si hubieras visto tu mamá fue muy valiente, ahora quiero que te portes bien y no hagas ruido, no queremos despertarla necesita descansar después de tremendo esfuerzo. Sabes hijo como quisiera poder estar contigo en cada momento de tu vida, estar allí cuando despiertes, cuando duermas, cuando te salga tu primer diente, cuando digas tu primera palabra, cuando des tus primeros pasos para levantare y volver a intentarlo, y cuando salgas con tu primera novia. Ojala puedas comprender si no puedo estar contigo siempre, he intentando que tu mamá se case conmigo pero ella no quiere, no la puedes culpar tampoco, no me he comportado de la mejor manera posible, pero quisiera que nos diera una oportunidad a los tres de ser esa familia que nunca pude tener.
Candy lloró en silencio, era la cosa más dulce y triste que había escuchado en la vida, en aquel momento se dio cuenta que estaba siendo egoísta en alejar a Albert de su hijo. ¿Después de todo le había pedido matrimonio? Ahora no debía pensar tan solo en ella, no ahora tenían un hijo el cual los dos debían estar allí para él, apoyándole, cuidándole, y en ese momento se decidió.
-Es hermoso. Susurro la joven.
Albert la miro sonriente.
-Sí, míralo, hermoso igual a la madre.
-Es simplemente perfecto.
-Sí Albert.
-¿Sí, que?
-Si me quiero casar contigo.
-¿Por qué cambiaste de opinión?
-Lo hago por nuestro hijo, se que se merece que tenga a sus dos padres juntos, y lo mejor de la vida, juntos lo vamos a hacer.
Albert no se mostro muy complacido con la noticia, ella supuso que en cuanto le dijera a Albert que si aceptaba iba a estar muy feliz, después de todo le había insistido muchas veces que se casaran.
-Hare los tramites para casarnos inmediatamente.
-No tan rápido, Albert. Ni creas que me voy a casar pareciendo una ballena tienes que darme por lo menos un mes, para poder ponerme un vestido bonito y estar recuperada. En estos momentos debo parecer un fantasma.
-Creo que en estos momentos eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
Las cosas sucedieron tan rápido Candy tuvo que hacer un gran esfuerzo para que el vestido le quedara.
Poco a vio a Albert estuvo trabajando todo el tiempo más de tres semanas seguidas, y todavía seguía distante con ella, apenas se hablaban y poco se veían, las pocas veces que lo hacían se mostraba atento pero tan distinto de los últimos días, no quería pensar como sería estar casado con él lo importante es que iban a formar una familia.
Pero todos sus esfuerzos por parecer feliz desaparecieron cuando vio a Annie en la iglesia.
-¿Qué hace esa mujer aquí?
-Es amiga de la familia, además su padre es socio de mi padre sería una ofensa que no la hayamos invitado.
-Se ve muy hermosa. Dijo con tristeza.
Albert la miro.
-Sí tienes razón, se ve muy hermosa.
Y en la fiesta no fue la excepción bailo con ella, mientras ella estaba con su hijo.
Se preguntaba si le sería fiel en el matrimonio y si todavía sentía algo por su antigua novia.
CONTINUARA…
REGRESANDO DE MI LETARJO JA JA SALUDOS A TODAS LO DE MORDER A ALBERT FUE UNA ANÉCDOTA QUE ME PASO A MI LO MISMO HICE CUANDO NACIO MI SEGUNDO HIJO JE JE.
