Hola~! Vengo a dejarles esto antes de irme a dormir. Disfrútenlo x3

D . - m a n es propiedad de Hoshino a quien le ruego ya actualice!


Capítulo III - Distancia

La atmósfera era tensa. Ninguno se atrevía a mirar al otro, incluso dejar salir un sonido les daba pavor.

-Me voy -anunció con prisa el menor.

-Con cuidado -no pudiendo evitar decírselo.

-… Tu también -tomó sus cosas y salió tan rápido como pudo.

Desde ayer habían estado así. Muchas veces quiso hablar con él pero siempre terminaba arrepintiéndose. Las palabras escritas por el menor no dejaban de resonar en su cabeza.

Eran hermanos, sus sentimientos estaban condenados. Lenalee se le había declarado un par de horas antes y su Ototo le correspondió, era más que obvio que lo que hizo estuvo mal.

Salió rumbo a la escuela, tomando una ruta diferente. Entre menos tiempo pasaran juntos, mejor. Fue el pacto al que llegaron sin discutirlo, no había necesidad, estaba claro. Ya nada sería igual, aunque eso tal vez ya no importaba.

-Allen ¿te encuentras bien?

-Claro -fingiendo una sonrisa- ¿por qué lo dices?

-Te noto distraído y tienes bolsas bajo los ojos.

-Es que no pude dormir muy bien, eso es todo -intentando convencerle.

-¿Seguro? -insistía la ojimorada.

-Claro, vayamos a clase antes de que nos retrasemos -caminando con más prisa, quería dejar de pensar en lo ocurrido.

Por su parte Lavi se saltó las clases después del término de la primera.

-¿Escondiéndote del Moyashi? -con burla.

-… -sin dejar de mirar el cielo azul.

-Che -arrojándole un sándwich en el pecho.

-No tengo hambre -dejándolo a un lado.

-¿Has estado aquí todo el día?

-La vista es hermosa.

-Tsk -chasquea la lengua y se sienta a su lado- acostado dudo mucho que veas todo el paisaje.

Permanecieron en silencio un buen rato.

-Se lo dijiste -afirmando.

-Peor aún -con la mirada perdida.

-¿Lo chillaste?

-… Lo hicimos.

El nipón casi se ahoga con el agua que bebía por el asombro provocado por sus palabras.

-Fue grandioso -suspirando- su primera vez.

-Baka Usagi…

-Ahora todo es un desastre.

-Vamos por unas cervezas -sin saber que más decir.

-¿Y tu hermano? -llegando de su viaje.

-Anda seguramente con Yuu -incómodo.

Fijando su vista en él- ¿salieron?

-¡Ah! Pa-para nada, Lenalee es testigo. Ella vino a visitarnos -hablando con rapidez y agitando las manos.

-De acuerdo -notando algo extraño en el albino pero sin decirle nada.

-¿Y cómo te fue? Debo tranquilizarme, ahora que el abuelo volvió debo comportarme como si nada hubiese sucedido.

-Bien.

-Me alegro, iré a terminar la cena.

-Lo amo Yuu -totalmente ebrio.

-Che -un poco harto, el pelirrojo llevaba repitiendo lo mismo desde hace varios minutos.

-¿Qué se supone que haga ahora? -entre sollozos.

-Tu abuelo regresa hoy, deberías volver -con ganas de mandarlo lejos de una patada de una sola vez.

-Si Jiji se entera hip… me mata… hip buaaaaa -llorando, aumentando el hipo con ello.

-Tsk, que molesto -chasqueó la lengua.

-Yuu -con cataratas saliendo del único ojo visible mientras abrazaba al pelinegro por el torso.

-Baka -susurrando mientras acariciaba su cabello para intentar calmarlo, después de todo no era tan malo como para dejarlo en estos momentos.

Dos semanas transcurrieron, trataban de estar lo más lejos el uno del otro. Frente a su abuelo intentaban fingir, lo cual resultaba una tortura.

Bookman se dio cuenta de los cambios en sus nietos. Habían peleado con anterioridad pero las riñas no duraban más de medio día, era imposible que se mantuvieran separados por mucho tiempo. La situación ahora era diferente. Había intentado obtener información pero cambiaban la conversación o decían que no ocurría nada. Como si fuera a creérselo.

Era tarde, al pelirrojo ya le estaba gustando quedarse a dormir en casa de su amigo o evitaba de nueva cuenta a su hermano, pensaba ensimismado el mayor intentado descubrir el porqué de esta nueva actitud.

Se dirigía a la habitación de Lavi para poder descubrir algo sin embargo un sonido lo detuvo. Agudizó el oído para saber de qué se trataba: sollozos, provenientes de la alcoba del menor.

Entró en silencio, el albino estaba sentado en su cama, con las piernas flexionadas, abrazándolas con la cabeza entre ellas.

Le partía el corazón verle de esa manera, intentando contener el llanto en balde.

-Allen -hablándole con suavidad mientras lo abrazaba con amor.

-A-abuelo -llorando intensamente, abrazando al mayor.

-Ya pequeño, yo estoy aquí -meciéndolo suavemente.

-Lo-lo... lo-lo siento… lo si-siento -se disculpaba mientras lloraba amargamente.

-Tranquilo, pronto todo estará bien -derramando silenciosas lágrimas al no poder hacer más por su nieto.

-Lo… siento -no dejaba de repetirlo, no podía.

Estuvieron así hasta que el menor cayó rendido, el anciano lo arropó y lo contempló mientras secaba su rostro y sus hinchados ojos.

-No puedo hacer más que esperar… esto es muy difícil para ti ¿no es así? -acariciando su cabeza- me siento tan inútil.

A la mañana siguiente.

-A-abuelo -haciendo una pausa, dudoso de si decirlo o no- sobre lo de anoche -sintiéndose incómodo y no sabiendo cómo explicarle, jugando con sus dedos.

-No tienes que contarme nada si no lo deseas -dejando a un lado el diario para mirarle.

-Pero… es que -nervioso.

-Tranquilo -sonriéndole- confió en ti, cuando te sientas listo estaré aquí para escucharte -hablándole de manera comprensiva- mientras tanto puedes venir y desahogarte.

-Gracias Abuelo~ -abrazándolo.

-Ya, ya, date prisa o llegarás tarde.

-Muy bien, hasta pronto -besando su mejilla.

En el receso.

-Ya estoy harto -con Mugen en el cuello del ojiesmeralda- o dejas de ir a mi casa o ya mismo hablaré con tu hermano.

-¡¿Qué?! Yuu, no puedes hacerme eso.

-Mejor aún -sonriendo con malicia- iré con tu abuelo a contarle todo con lujo de detalle.

El color se le fue del rostro.

-Decide o yo lo haré pronto.

-Pero Yuu.

-¡Nada! Estoy cansado de tu papel de víctima. Sé hombre y enfrenta las consecuencias.

El pelirrojo gimoteaba con lagrimones en el ojo.

-Uno... Dos...

-De acuerdo, de acuerdo. Me alejaré de tu casa.

-Che -enfundando su espada, con una sonrisa triunfante.

-Eres terrible -llorando.

-Y tu un Baka Usagi.

-Lo sé -susurrando con la mirada baja.

-Ya volví Panda-jiji -sonriéndole a su abuelo que se encontraba en la sala leyendo un libro.

-Lavi debemos hablar -serio.

-¿Sobre qué? -sentándose frente a él.

-¿Por qué evitas a tu hermano?

-Ya te he dicho que no es nada, tonterías nuestras -despreocupado.

-El que Allen llore todas las noches ¿no significa nada?

El pelirrojo se quedó callado, esa información le cayó como un balde de agua helada. Allen, su Allen estaba sufriendo por su estupidez.

-Estoy harto, si no le pones fin a esto lo haré yo.

-Jiji… no es tan fácil -bajando el rostro, sus ojos eran cubiertos por su cabello.

-Ya lo juzgaré yo cuando me lo digas -no creía que fuese tan grave la situación.

-Allen y yo hicimos el amor, mj, como si pudiera decírtelo -riendo con amargura en sus pensamientos.

-Habla de una vez -severo, cansándose de que dudara tanto en explicarse.

-¡Jiji! -mirándole, sintiéndose consternado por lo que sus palabras provocarían.

El anciano le miraba de forma penetrante pero Lavi se dio cuenta de lo preocupado que estaba. No había forma de decirlo con delicadeza, así que iría directo al grano…

-Besé a Allen.

… O eso intentaría.

-¿Tu… qué? -incrédulo ante las palabras que acababa de escuchar.

-Me gusta Allen, el fin de semana en que saliste de viaje lo besé, no pude resistirme más…

El ojiesmeralda no pudo terminar su explicación dado que cayó al suelo por el fuerte golpe que recibió en el rostro por parte del mayor.

-Te quiero fuera de mi vista -con voz funesta.

No se quejó y se levantó con esfuerzo, limpió con el dorso de su mano el hilo de sangre que escurría de su boca- Jiji yo…

-No te atrevas a dirigirme la palabra -interrumpiéndole nuevamente, sin emoción alguna- márchate de una vez.

El joven subió a su habitación, empacó ropa, las cosas de la escuela, dinero y otros objetos importantes. Levantó del buró junto a su cama un retrato donde estaban los tres: tenía ocho años, sostenía la mano de Bookman, quien se encontraba detrás de ambos niños, y con la otra la de su pequeño hermano de cinco años, todos con grandes sonrisas. Una lágrima cayó sobre el vidrio. Guardó el retrato y salió a paso firme. Antes de irse miró a su abuelo quien seguía de pie en la sala.

-Amo a Allen. No me importa si es incorrecto lo que siento, jamás cambiará. Lo he intentado por ocho años sin embargo ya no pienso negarlo más -retirándose y dejando su amado hogar.

-¿Lavi? -divisando a lo lejos a su hermano- ¡Lavi! -elevó el tono de su voz pero no lo suficiente para ser escuchado; al percatarse de la mochila y la maleta que llevaba corrió unos metros pero se detuvo en seco- no… es lo mejor -intentando convencerse a sí mismo- mientras más lejos estemos el uno del otro podremos olvidar esto -dando unos pasos hacia atrás, sin despegar la vista de su hermano que se perdía a la distancia con lentitud- es… es lo más apropiado… -esforzándose en no dejar escapar ninguna lágrima.

Entró a su casa cabizbajo- abuelo ¿te encuentras bien? -al verlo inmóvil en la sala, con la mirada perdida.

-Si -siendo sacado de sus pensamientos- estoy cansado -haciendo una pequeña pausa- iré a mi habitación.

-¿Te llevo un poco de té? -preocupado por el semblante que tenía.

-Descuida, solo deseo dormir un poco -el impacto de la noticia fue demasiado que ni siquiera pudo disimular ante el menor.

-Descansa… -sin que la preocupación se devaneciera.

-Allen -deteniéndose a mitad del camino, dándole la espalda.

-¿Si? -dirigiendo la vista hacia él.

-Lavi… estará fuera de casa por algún tiempo.

-De acuerdo -deprimiéndose más al oírle, verlo marcharse y escuchar la confirmación de sus sospechas provenientes de su abuelo le produjeron sentimientos encontrados.

No mediaron más palabras. Cada uno fue a su alcoba, fracasando al evitar torturarse con los problemas que les aquejaban.

-Ese maldito Usagi, si se dirige a mi casa -desde el interior de una tienda miró al pelirrojo caminar en la acera. Se sorprende al percatarse del equipaje que llevaba, observó su rostro con más detenimiento- Baka -pronunció con molestia.

-¿Ahora a dónde se supone que vaya? Con lo que tengo apenas duraría media semana en un hotel y no puedo darme tal lujo si deseo comer y tener para el transporte al colegio -caminando sin rumbo aparente, con los pensamientos hechos una maraña de incógnitas sobre su futuro próximo- tal vez si duermo en el parque no me vaya tan mal. Eso siempre lo hacen en las películas. Aaah -suspirando.

-Oí -alguien a su espalda le habló.

-¿Eh? -girándose sin mucho interés- ¡Yuu! -intentando esconder sus cosas detrás de sí.

-Date prisa, debes preparar la cena -pasando junto a él sin detenerse.

-¿¡Eh!? -asombrado por las palabras que salieron del nipón, era él quien siempre le rogada a Yuu que le dejara prepararle algo de comer ya que no encontraba otra manera más conveniente de agradecerle.

-Muévete -girando para mirarle con furia para de inmediato continuar con su camino.

-¡Espera! No camines tan rápido -corriendo a su lado con una enorme sonrisa.

-¿No estuvo deliciosa?

-Mmm… -tomando té. Adoraba la comida que ese baka Usagi le preparaba pero no lo iba a decir nunca.

-Eres malo -haciendo pucheros y cruzándose de brazos.

-¿Quieres que te alabe la cena? ¿Acaso eres mi esposa o qué? -burlándose del otro.

-Baka Yuu -avergonzándose un poco y corriendo la mirada.

-Lava los trastes y vete a dormir -levantándose- y no hagas ruido -con una de sus muy típicas miradas amenazantes.

-… Gracias -en voz baja.

-Si en verdad quieres agradecer deja de causar problemas.

En la habitación.

-¿Por qué seguirá soportándome? -acostado, con la vista perdida en el techo- lamento ser una molestia para ti Yuu pero estoy realmente agradecido de que seas mi amigo-comenzando a quedarse dormido- buenas noches Allen -derramando silenciosas lágrimas antes de caer en los brazos de Morfeo.

... Continuará


De nuevo mil disculpas por perderme tanto pero tengo otros proyectos y ni me alcanza el tiempo, lo lamento, pero me esforzaré para comprar una tablet y poder desvelarme escribiendo x'D hasta entonces les pido un poco de paciencia.

Muchas gracias por leer el fic y por sus reviews, cualquier cosa que deseen no duden en escribirla ^w^

Me despido, espero les vaya bien y nos vemos pronto~

=°w°=

Por favor jitomatazos no, mejor pastelazos y si son de chocolate mejor je je je.