¡Hola! Segundo cap de agradecimiento por sus preciosos reviews en "Mi Maid" arriba. ¡Muchas gracias, por ser tan geniales!
Disclaimer:
Los personajes pertenecen al mundo de Fairy Tail ya Hiro Mashima.
La canción se llama 19 Sai (Diecinueve Años) y es del precioso y talentoso Suga Shikao. Ojalá le den una oportunidad y la escuchen.
Referencias De Lectura:
"Jerza" :Partes de la canción.
"Jerza" :Diálogo.
Jerza :Narración en primera persona.
~Yo~
"Parece que mi mente y cuerpo se disuelven dentro de tus besos."
Me olvidé de todo al sentir sus labios en los míos…
¿Qué le había preguntado? En ese momento no recordaba, pero estaba seguro de que ella había dado con una respuesta mejor de la que yo creí.
Dos años habían pasado desde que se supone que la había olvidado, y solo bastaron unos minutos para recordarlo todo, o más bien para admitir mi completo fracaso cumpliendo con lo primero.
Mi más grande estupidez.
¿Cómo podía ella con sus labios calmarme, incitarme, aletargarme y avivarme, todo al mismo tiempo? ¿Cómo podía ella querer besarme aún después de lo que le hice?
Y por eso me odiaba a mí mismo mientras le reclamaba…
¿Qué derecho tenía yo? No tenía ninguno, lo sabía. Pero ese día que había ido a cenar con mis tíos en la que era mi antigua casa, a pesar que desde que había regresado a la ciudad había evitado acercarme a ella, no pude rechazar la invitación de mi ilusionada tía.
Pensé que todo estaría bien, y fue cuando abriendo la champaña para celebrar mi graduación como universitario que terminé empapado de alcohol burbujeante, y entre risas, luego de terminar de celebrar, mis tíos me pidieron que me diese un baño y me quedase a dormir con ellos esa noche.
Y acepté…
¿Qué mal había en ello?
Y aún riendo les di las buenas noches y me dirigí a mi antigua habitación. Mis tíos ahora vivían en esa casa pero la habían conservado justo como yo la dejé.
Mi antigua habitación… Esa en la que solo tenía que estirarme un poco para entrar en la habitación de ella, hacía solo dos años, pero a mí me había parecido que de eso ya casi una vida… mi vida…
Entré rápidamente y me encaminé al baño. Me duché, me vestí de nuevo pero dejé de lado mi camisa aún húmeda de licor, me dirigí sonriendo a buscar una de las viejas que sabía todavia estaban en esa casa, saqué una de los cajones, me reí al darme cuenta que me quedaba un poco apretada. ¿Qué más daba? Me iría temprano en la mañana y no volvería en mucho tiempo…
Y fue mientras me secaba el cabello que lo escuché.
Risitas.
Risitas que se colaban por la ventana abierta de mi habitación y la ventana abierta de enfrente, intenté ignorarlo.
¡Por un demonio que lo intenté!
Pero cuando vi que las luces de esa habitación se apagaron y las risitas seguían junto con morbosos silencios no pude evitarlo. Me acerqué a la ventana y gracias a la luz que se filtraba desde mi habitación, la vi, los vi… Ella se deshacía en suspiros cuando ese tipo la besaba, su cabellera roja, su hermosa y sedosa caballera roja no permitía la confusión, era ella…
Mi Erza…
Al ver que él le quitaba la blusa del uniforme, y empezaba a batallar con el cierre del sostén no lo pude soportar más, crucé de ventana a ventana como tantas veces lo había hecho antes y sin dudarlo tomé a ese intruso, a ese engendró, a ese ladrón, del brazo y lo separé de ella, mientras colocaba a mi pequeña pelirroja a mi espalda…
"Lárgate"
Le dije mirándolo con todo el odio que sentía.
"No la vuelvas a tocar"
Siseé peligrosamente, venenosamente, a ese maldito profanador que se había atrevido a tocarla, a besarla. Apreté mis puños para no cometer una locura en ese momento. Respiré profundamente para no matarlo…
Y el entendió, entendió el pecado que había cometido y huyó…
Escuché tu respiración atrás mío y volteé a verte, pensé que estabas llorando pero solo respirabas agitadamente, mientras me mirabas confusa, como si fuese un fantasma…
"¿Es esto lo que haces ahora?" Te lo dije tan ácidamente que pensé que también huirías, pero solo me miraste, intentaste hablar pero callaste de nuevo, noté un brillo de rencor en tu miraba. ¿Acaso aprendiste a odiarme? Pensé mientras sentía que algo se me rompía por dentro, y por eso continué con el mismo tono "¿Aprovechas que no están tus padres?" De nuevo no huiste y en su lugar respirando hondo y con tono calmado y maduro, como si lo que estabas por hacer fuese algo normal,
Intentaste calmarme…
Pero eso me enfureció más… Levanté la voz y repetí la pregunta y de nuevo con tranquilidad intentaste explicarme, me fastidié aún más, por qué sabía que yo estaba actuando como un imbécil… y a pesar de que yo era el que actuaba así te dije "Niña Ilusa"
Y gritaste algo tan inconcebible… Algo que me hizo tomarte de los hombros y querer zarandearte hasta hacerte entender lo que decías. ¿Es qué acaso tenía que explicártelo? Entonces te lo explicaría… Te lo explicaría y con placer,
Sonreí amargamente.
"Solo una ilusa se entrega de esa manera a un don nadie"
"¿Qué tan ingenua puedes ser como para dejarte enredar de esa manera?"
"¿Piensas qué después podrás jugar el papel de la inocente?"
"¿Qué tan fácil te enredas con un mocoso?"
Me mirabas confusa y luego te tensaste. Sentí calor salir de tu cuerpo, en el lugar en donde nuestra piel se tocaba. Entré en rabia otra vez al imaginar cuantas veces otras manos que no eran las mías te tocaron.
Y sin poder evitarlo dejé salir mis miedos por mis labios…
"Tal vez ya lo eres todo menos inocente, tal vez ahora eres una…"
Y tus reclamos me quebraron por dentro… me quebré por qué tenías razón…
"Odio a mi ¨Yo¨ de diecinueve años…"
Sí, yo dije eso. Yo tenía diecinueve años y tu quince… Y te amaba desde hace más años aún…
¿No entiendes por qué si me importa?
Si, te dije que buscaras a alguien de tu edad…
Tenía miedo de que desperdiciaras tus hermosos años con el ¨Yo¨ de diecinueve años, ese ¨Yo¨ que dejó de lado sus metas, que dejó de lado sus sueños…
Te rechacé con todo el dolor que es capaz de sentir un alma. ¿Crees que quería robar tu dulce inocencia? No tenía nada que darte… Eras una niña, y yo era una carga, no podía evitar sentir asco de mí mismo cada vez que soñaba con hacerte mía, cada vez que me imaginaba llevarte a ese abismo oscuro conmigo…
Tuve que mentirte, tuve que dañarte… quería que me odiaras, que te olvidaras de mí…
No debías amar a alguien que como yo estaba confundido y perdido. Merecías a alguien que te hiciera feliz, que no viese solo sombras en su futuro…
"Odio a mi ¨Yo¨ de diecinueve años…"
Te solté, ya no soportaba tocarte, sentía que sangraba al recibir tus reclamos. Me odiaba a mí mismo y no tenía duda que tú me odiabas también y aunque ese era mi objetivo hacía dos años, dolía… Sabía que callabas palabras que me dañarían todavía más, que intentabas decirlas y aún así te retenías…
Siempre fuiste mejor persona que yo.
¿Es que acaso aún tenías algún sentimiento por mí?
¿Era cariño? ¿Era lástima?
Eran tantas cosas ardiendo, sangrando, y bullendo dentro de mí que tuve que cerrar mis ojos para poder entenderme, para saber que hacer ahora…
No sé cuánto duré así, me perdí recordando esos tiempos felices en que tú y yo era lo único que importaba, antes de que yo perdiese a mis padres y me tirara de lleno a un abismo oscuro, encerrándome en mi mismo, teniendo lástima de mí y pensando que eso me daba permiso de dañar a otros, de dañar mi futuro, de dañarme a mí mismo, de dañarte a ti…
Tú que eras la que me mantenía vivo, la que me soportó, la que lloró a mis padres cuando yo no podía derramar una lágrima, la que luchó mientras yo solo te alejaba. Di un paso hacia ti y retrocediste y entré en pánico…
¿Te causa asco mi cercanía?
¿Me tienes miedo?
¿Me odias?
Pero hice todo para tomar coraje de nuevo, necesitaba saber la respuesta y te lo dije… te dije que ocupaba una sola respuesta… Y tú me miraste expectante ¿Me contestarías?
"Erza…"
Saboreé cada letra de tu nombre al pronunciarlo.
Y tu nombre me dio el valor para hacer la pregunta.
"¿Amas a ese moc… chico?"
Me corregí rápidamente, no quería hacerte enfurecer, no quería echarte en cara nada, no quería dañarte, solo necesitaba saber….
Y de pronto temí la respuesta.
Por qué era mi culpa que esto estuviese pasando.
Yo te alejé.
Yo te dejé.
Yo te lastimé.
Prácticamente te empujé a otros brazos.
Y tú…
Me besaste…
Me besas.
Devoras mis labios, y yo respondo devorando los tuyos. Los succionó, muerdo tu labio inferior impaciente y te oigo gemir, no puedo evitar gruñir en respuesta y meter mi lengua en tu dulce calidez y explorar, batallar con tu lengua en la mía, acariciándola, incitándola, probándote…
Te acerqué más, te acerque a mí, de donde nunca debí alejarte…
¿Review?
T-T Los reviews animan a los escritores de fanfiction a no dejar la historia tirada T-T
Agradecimientos:
AHAHA: ¡Muchas gracias! Que bueno que te gustó. Nwn
Vale: ¡Me alegra que te gustara! Aunque te adelanto que Jellal no mató a nadie. xD
AmeliaCipri: Bueno, ni tan mayor, lo que pasa es que ella aún era menor de edad y él tenía 19. Y ciertos líos emocionales además. xD ¡Me alegra que te guste! Acá la conti. Ewe
Jbadillodavila: Gracias por el apoyo, y también el apoyo en Wattpad. N-N
Sonatika-San: Tu vicio es mi vicio, alimentémoslo… xDDD Y sip, es la canción de xxxHolic anime y manga que amo y canción que está en mis favoritas. Me alegra que la conozcas. Aquí la conti Viva el Jerza! Gracias por el apoyo…
¡Muchísimas gracias por leer! T-T7
Sin más, me despido…
¡Nos leemos en las historias!
¡Adieu!
.o.7
