Hola, hola~

Lo sé, soy una mala autora QwQ por ahora les dejo disfrutar del cap.


Capítulo V - Sin rastro

Salió corriendo deprisa, como si la vida se le fuese en ello y en cierta forma así era. Las palabras de la china resonaban en su cabeza una y otra vez, sintiendo una opresión que iba en aumento en su pecho. Al llegar a la casa abre la puerta, dejándola así al pasar, tenía que verlo por sí mismo o no lo creería sin importar cuantos se lo confirmaran.

-¡Allen! -le llama con fuerza mientras sube los escalones de dos en dos hasta la alcoba del albino, azotando la puerta al entrar, debido a la desesperación. Abre el ojo como plato por la visión, todo estaba desordenado y con varios objetos destrozados. Su mente maquilaba gran variedad de ideas, una más atroz que la anterior, todas con el mismo final: la muerte de Allen.

Le clama con voz alarmada conforme recorre cada recoveco de la edificación, al comprobar que no hay nadie ni mayores muestras de que alguien ajeno haya estado ahí sale de la casa.

-¡Lavi! -grita la peliverde que recién llegaba, intentando detenerle- espera, no puedes...

-¡Debo buscarlo Lena! -le interrumpe, no dejándose retener. Corrió sin descanso durante horas. Le buscó por todos los lugares que frecuentaban, en las estaciones del tren y autobuses cercanos. Preguntó a varios si es que lo habían visto, el color del cabello de su hermano era peculiar así que era alguien fácil de llamar la atención sin embargo no obtuvo ninguna pista de su paradero.

Llegada la noche regresó exhausto a la casa, cabizbajo y arrastrando los pies, no podía creer que su hermano haya desaparecido de esa forma, si algo le sucedía jamás se lo perdonaría.

-Lavi -le peliverde le recibe con un abrazo, realmente estaba preocupada y perder a ambos chicos en un solo día le habría roto el corazón.

-Lena -habla bajo, sin ganas de responder ni rechazar el gesto- ¿has sabido algo? -lo único que ahora ocupaba su mente era su hermano menor.

-Lo siento mucho Lavi pero no hay nada sobre Allen -Komui habla de forma tranquila, toma a su hermana de los hombros para separarle del pelirrojo y dejar que este se descansara, lucía deplorable.

-Ya veo -aprieta los labios y se dirige a la sala, toma el teléfono y marca a la estación de policía- necesito reportar una desaparición, mi hermano menor no está -comienza a hablar con quien le contestó- Lavi Bookman... Allen Bookman, quince años... esta mañana, su cuarto está deshecho pero parece no hay indicios de que robaron algo... ¿cómo que cuarenta y ocho horas?... no, es mi pequeño hermano y puede estar sufriendo en estos momentos -eleva la voz ya que el reporte no puede proceder hasta después del tiempo indicado- ¡no! ¡tu escúchame! esta desaparecido, debo encontrarlo... no me vengas con tus fregaderas, y si muere antes de ese tiempo ¡¿qué?! -por impotencia arroja el teléfono contra el suelo, cae de rodillas, comenzando a llorar. No podía esperar tanto, su preciado Allen, debía hallarlo cuanto antes.

La joven al verle en tal estado comienza a sollozar, la desaparición del albino era demasiado extraña.

-Lavi -el mayor le ayuda a ponerse de pie y le lleva al sillón para que tome asiento- ya contacté con tu abuelo, regresará en el primer vuelo que le sea posible tomar, el clima en donde esta no es favorable por lo que puede que demore. Debemos revisar la alcoba de Allen para saber si falta algo; con Lena ya revisé toda la casa, nada más parece estar en desorden, lo que resulta raro.

-Vayamos ahora mismo -se pone de pie, tambaleándose, es sujetado por el pelimorado para evitar que caiga y le sienta de nueva cuenta.

-Tranquilo Lavi, encontraremos a Allen pero necesitas descansar ahora, si no mantienes la calma podrías omitir algo, además tu salud es lo más importante.

-Nada es más importante que Allen, debo encontrarlo Komui... mi hermano... mi Allen... -habla bajo, a pesar de que no lo deseara el cansancio fue mayor, provocando que se desvaneciera.

-¡Lavi! -la peliverde se acerca para auxiliarlo, se sienta a su lado y le abraza.

-Lo mejor será que permanezca así por ahora, alterado como está no es conveniente. Kanda ¿podrías quedarte con él y vigilarle?

El nipón se había mantenido en silencio, apoyado contra una pared y los brazos cruzados, observando cada acción del chico de parche que no se había dado cuenta de su presencia.

-Tch -chasquea la lengua. Deshace su postura para ir con el conejo y quitarlo de los brazos de la joven para cargarlo como costal y llevárselo a la alcoba. Si alguien le daría consuelo sería él y nadie más.

-Te lo encargo mucho Kanda -le habla al pelilargo mientras este se dirige a las escaleras- nos retiramos, cualquier cosa estaremos en contacto. Mañana estaremos aquí de nuevo temprano, no le dejes hacer tonterías.

-Lo haré -responde con molestia y sube los escalones con cuidado. Los hermanos Lee se marchan de la casa.

-Estúpido conejo -suspira con pesadez después de recostarlo en la cama, limpia su rostro con un pañuelo y acaricia su mejilla. Verlo así le provocaba gran dolor en el pecho. Rompe la distancia entre ambos, dándole un suave beso en los labios- descansa... Lavi.

A la mañana siguiente cerca del medio día, el pelirrojo abre el ojo con lentitud- ¡Allen! -se levanta con rapidez y dirige al cuarto del albino, esperando todo haya sido un mal sueño y le viera ahí durmiendo con tranquilidad pero el destino era cruel, el mismo desastre que vio el día anterior seguía inmutable. Quería desplomarse, lamentarse, quejarse pero nada de eso traería de regreso a su hermano menor. Haciendo caso a la idea de Komui se puso a revisar y medio ordenar algunas cosas, las necesarias para despejar el camino.

-Así que ya has despertado -cruzado de brazos el nipón se recargó en el marco de la puerta, siguiendo con la mirada al contrario.

No obtuvo respuesta, Lavi estaba demasiado concentrado como para percibir a su amigo. El pelilargo chasquea la lengua pero no dice más, sabe que cuando el conejo ponía atención en algo, dejaba de percibir el mundo a su alrededor.

Después de una minuciosa revisión las conclusiones a las que llegó es que faltaba ropa, algunos artículos personales, dinero y una mochila. De ahí en fuera nada le decía que alguien más hubiese entrado ¿y si Allen huyó por su cuenta? por más que despreciara ese pensamiento, podía ser factible pero el desorden en la habitación le desconcertaba. Si fuera un secuestro ya habrían llamado; ellos no tenían una fortuna como para ser capaces de pagar gran cosa, el trabajo de su abuelo no era ostentoso y sus padres habían fallecido hace muchos años, realmente no entendía nada.

-¿Ya terminaste? estúpido conejo -habló con mayor fuerza y molesto. Presenció toda la revisión del parchado.

-Yuu -miró hacia la puerta con asombro, no sabía que el peliazul estaba en la casa- ¿qué haces aquí? -pregunta de la manera más ingenua.

-Tch, te esperan abajo -se gira, dejándolo solo y baja las escaleras, enfadado por la pregunta estúpida que le había hecho, era lógico que estaba preocupado por él y siempre estaría a su lado pero al muy idiota parecía no pasarle por la mente esa idea.

Le siguió en cuanto le vio alejarse. Komui y Lena estaban en el comedor, tomando té.

-Buenas tardes Lavi -saludó la chica sin muchos ánimos.

-Es bueno verte despierto ¿estás más tranquilo? -preguntó comprensivo el de lentes.

-Sí, lo que es posible -sonríe con amargura- ya revisé la alcoba de Allen -les explica a detalle lo que hacía falta y la teoría de que haya ido por decisión propia.

-En un secuestro no habrían sido tan atentos y llevarse el dinero de Allen siendo que este estaba muy bien resguardado, sería tonto -se acomoda los anteojos mientras analiza la situación.

-También lo creo así... ¿han sabido algo de él? -tenía cierta esperanza de obtener alguna afirmación por tonto que pareciera.

-Lo siento Lavi, no sabemos nada -responde la peliverde negando ligero con la cabeza, sosteniendo con algo de fuerza la taza con ambas manos.

-Hemos preguntado a los vecinos y aquellos que conocen a Allen pero nadie nos supo decir nada, la noticia se está esparciendo, varios se ofrecieron a buscarle y ya lo están haciendo en estos momentos, obtendremos alguna pista para dar con él, no te desesperes, Lavi -le habla con suavidad, queriendo animarle aunque sea un poco.

-Gracias Komui... -contesta con la mirada baja.

-Lavi, ¿Allen y tu discutieron? me sorprende que haya desaparecido de un momento para otro.

-Lo hicimos pero eso fue hace varios días, desde que me fui de casa no he vuelto a hablar con él -ahora que el mayor lo mencionaba, Allen debió haber enfurecido como para destrozar su propia alcoba y huir.

-En la escuela no parece tener problemas, estaba cabizbajo pero nada que mostrara que estuviera siendo molestado -interviene la chica de coletas, sabía que Lavi estaba viviendo en casa de Yuu por su hermano, aunque no la causa de esto. Trataba de darle su apoyo al albino pero este sonreía y le decía que no se preocupara, que pronto las cosas mejorarían.

El espadachín se mordió el labio, él había hecho enfadar al menor la noche anterior a su ausencia ahora que lo meditaba, aunque tal vez podría ser una coincidencia... no, ni él mismo se lo creía.

-Lo más importante es encontrarle, iré a buscarle de nueva cuenta, Allen no puede estar muy lejos.

-También te ayudaremos ¿verdad Oni-chan? -mira a su hermano en espera de su afirmación.

-Por supuesto, todos iremos -asegura con seguridad y un semblante tranquilo.

Después de trazar un plan, dividir sectores y comer algo antes de salir, los cuatro se pusieron en marcha, llevaban consigo fotos del albino, esperando tener suerte y poder hallarlo lo antes posible.

La búsqueda continuó durante los siguientes días, el reporte fue elaborado por el abuelo de Lavi que regresó después de dos días debido a que una tormenta no permitía que los aviones dejaran el aeropuerto. Repartieron volantes con la foto del menor por toda la ciudad, el apoyo había sido expandido por todos los conocidos de Allen, varios le tenían cariño; era una persona muy gentil y amable, querían verle de nuevo.

A pesar de que la policía ayudó en su momento Lavi continúo con la búsqueda por su cuenta, regresó a su casa, dejando la de Yuu. No hablaron sobre el beso o algo más profundo, el pelirrojo no tenía cabeza para nadie más que el ojigris. Kanda también buscaba al menor sin decírselo a nadie, se sentía responsable por su fuga, si no se hubiera comportado tan impulsivo nada de esto estaría sucediendo y la relación con Lavi no habría mermado. Mientras más pronto hallara al Moyashi dejaría de sentir tanta culpa y sería capaz de ver a su amado de nuevo de frente.

He perdido la cuenta de los días, no sé si han pasado solo un par de horas o ya han sido meses, la oscuridad total es aterradora. Puedo estirar mi mano pero no veo mi palma, ni siquiera mi propia nariz soy capaz de divisar.

No puedo decir que ya me he acostumbrado pero ahora soy capaz de tolerarlo un poco más o ¿tal vez ya perdí la razón por lo que ya no me es tan fácil quebrarme en este sitio?

Me encuentro en una habitación totalmente sellada, no hay ventanas, solo puedo sentir la ranura de lo que es una puerta pero no hay bisagras que pueda destruir para intentar salir ni un orificio de una llave por el cual intentar mirar como en las caricaturas. Hay un futón y un retrete, es lo único que me acompaña en este lugar, es un alivio que el agua fluya, de lo contrario ya me estaría muriendo por la peste de mis propios residuos, no es como si comiera y bebiera demasiado pero lo poco que ingiero debo desecharlo, así me lo pide mi organismo.

Me la paso pensando en lo que hice para merecer este encierro, en lo mal que debí haberme portado como para ser castigado de tal forma y solo existe algo de lo que verdaderamente me arrepiento, después de todo, el haber tenido sexo con mi propio hermano es lo suficientemente grave como para no ser perdonado... no hay otra cosa en mi vida la cual sienta sea un pecado tan grave, sin importar que tenga vagos recuerdos de esa fatídica noche.

Quiero morir, ya no deseo estar en la penumbra, siento que estoy siendo consumido por ella, llegando al punto de pensar que no soy Allen Bookman, que todo ha sido una fantasía de un ser pecaminoso que no encontró mejor salida para su infelicidad que soñar un mundo afuera de estos muros.

El aburrimiento es tal que recito el alfabeto una y otra vez, en otras ocasiones contar me ayuda a pasar el tiempo, cuando me desespero combino los número con las letras, la infinidad de composiciones continúan hasta que el sueño se apodera de mi sin darme cuenta de ello.

Quiero morir, ya no deseo esto. Sin importar cuánto llore, cuanto implore, nadie me responde. La comida aparece cuando me despierto, he intentado mantenerme en vela para saber quien la deja en la estancia pero me es imposible.

Quiero morir, quiero saber quien está detrás de esto, ¿por qué es a mi a quien le sucede esto?

Quiero morir... quiero morir...

-Allen... -suspira su nombre con tristeza. El pelirrojo se encontraba en la alcoba del albino la cual fue registrada por la policía, no hallaron nada y llegaron a la conclusión de que el joven había escapado. Cuando recogió y limpio todo se quedó a dormir ahí, el aroma de la almohada y las sábanas estaba impregnado por el de su hermano pero al cabo de seis meses este ya había desaparecido, la costumbre de dormir con alguna prenda de él era necesaria para intentar conciliar el sueño.

Las lágrimas silenciosas se escaparon de la orbe esmeralda, no podía creer que después de todo este tiempo no hayan encontrado nada que los llevara con su hermano menor o al menos un indicio que estuviera a salvo. En su interior presentía que estaba vivo pero con cada día que pasaba el dolor dañaba sus esperanzas poco a poco, carcomiéndolo lentamente.

Agradecía la compañía y el apoyo de Yuu y Lena pero Allen era su vida, su amor. La situación con su abuelo no había mejorado mucho, estaban unidos por la pérdida del menor pero el asunto que los separó aún estaba ahí, no lo hablarían de nuevo, hasta que su familiar volviera y estuviera con ellos.

El amargo llanto le hizo perder la compostura como cada noche, presente hasta que Morfeo lo reclamaba e intentara seguir con su vida el día siguiente, si es que lo que tenía podía ser llamado vida.

Continuará…


Por fin he actualizado el fic. Una enorme disculpa por la demora pero varias cosas me han quitado la inspiración o me han impedido escribir como quisiera.

Algo bueno es que ya tengo planeado como debe ser el siguiente capítulo por lo que espero no demorar mucho en plasmarlo. No digo fechas porque no las puedo cumplir, según quería subir este cap desde hace una semana y no me fue posible e.e

Para quienes quieran agregarme al face (pueden encontrarme como Lavi Akari Usagi Bookman) solo les pido de favor me manden un mensajito comentando que son seguidores de algún fic para que así acepte la solicitud.

O si desean ser seguidores de una página Laven en Facebook pueden encontrarlo como Laven (LavixAllen) disculpen que no ponga los link pero no me deja la página.

Muchas gracias por sus reviews, si no los he contestado pronto lo haré pero los he leído toditos~

Eso es todo por ahora, me despido~ ^w^