—ya fue suficiente, capitán —comentó sonriendo—. Aunque me agrada la idea de hacerlos pagar por sus actos, no puedo darme el lujo de quedarme sin gente…
Escuché sus pasos venir hacía mí, pronto, pude ver las puntas de sus zapatos frente a mis ojos.
—¿no lo cree capitán?…en cuanto a esta chica, necesito de ella…es joven, me servirá
Habló con un tono frío, lo cuál me hizo sentir escalofríos.
—¿acaso no observó lo que ésta bastarda me hizo?, no perdonare eso señor.
—¿se lo devolviste, no? —ríe burlonamente— tranquilo capitán, se lo compensare mas tarde…
Se alejaron un poco para seguir su conversación, de nuevo, alguien me tendió su mano. A dos metros se encontraba el capitán, y el tipo que llegó y me salvó la vida, o eso es lo que quiero creer. intenté ver su rostro, pero inútilmente no lo logré.
—la necesito con vida, lamentablemente Yuri murió hace unos momentos, alguien tiene que tomar su lugar. Las otras no me servirán, ya están demasiado mayores.
—yo lo entiendo señor, y lamento mucho el deceso de la señora yuri, se lo que significaba ella para usted.
—no se preocupe capitán, todos sabemos que ella no era joven—ríe tranquilamente—…lleve a las otras tres al área de cocina, hace falta mas gente, hoy tendremos invitados, y como ya sabe, mi padre vendrá. En cuanto a la otra, irá conmigo, necesito darle sus deberes cuanto antes. Nos vemos en la cena capitán…
Por el rabillo del ojo, miré como aquél chico de gran altura y figura definida llegó frente a mí.
—tú vendrás conmigo…
Sin decir más, salió y yo lo seguí…
—(es tan callado, estoico, no me atrevo a hablarle, las palabras de la anciana resuenan en mi mente)…
— antes de que te atrevas a hablar , déjame aclararte algo. Yo no te salvé la vida, si es lo que estás pensando, si lo detuve, fue por que realmente necesito que alguien sustituya el trabajo de Yuri…así qué ahorrate tus comentarios.
Sus palabras eran frías y penetrantes, asenti, aunque no me mirara. Después de unos minutos llegamos a una gran mansión, la estructura era bella, con fuentes y un jardín que pude visualizar a lo lejos. Al entrar, quedé boquiabierta, era como estar en un palacio, había sirvientes por todos lados, mayordomos, guardias. Seguí el pasó del joven, hasta llegar a una gran habitación.
—necesito que me prepares el baño, velas aromáticas, agua tibia, y vino, todo eso lo consigues en aquella habitación del fondo, terminando de hacer ese deber, limpias el cuarto, ¿haz entendido?
—p-por su puesto —asenti—
—bién, ve a bañarte, tu uniforme está en el baño,está al fondo…te quiero siempre impecable y presentable, ya puedes retirarte.
Tras decir eso, salí de la habitación para dirigirme al baño de la pequeña bodega.
—así que ahora…seré su criada…
Pasados 5 minutos salí y me puse el uniforme, agarré las cosas que había mencionado antes y me dirigí nuevamente a la habitación y llamé a la puerta. Pasé de inmediato al baño, sin percatarme de que él no se encontraba en la gran habitación, ordene todo, encendí las velas, prepararé el vino y salí. Lo miré salir de lo que parecía su oficina, me miró y habló con una voz dominante.
—sal de aquí, dirígete abajo y trae las cosas para la limpieza.
Asenti y lo miré entrar al baño. Después de minutos buscando las cosas de limpieza, subí a la habitación de antes. No paraba de pensar en lo que pasaría después, en que terminaría mi vida. Cuando ya estaba por terminar mi labor, la puerta del baño se abrió, saliendo una silueta masculina, solo una toalla cubría parte de él, mis ojos recorrieron sus abdominales, y bíceps, caminó hacia a mí secando su cabello con la toalla, retrocedi poco a poco hasta chocar contra una pared, su mirada fria e intensa se clavó en mí, mi corazón se aceleró cuando me di cuenta que su pecho húmedo estaba pegado al mío, la palma de su mano apoyada en la pared y la otra acariciando mi rostro. Sentía su aliento tan cerca, el olor a vino me hacía estremecer, se acercó a mi oído y susurró…
—Necesito de alguien ahora
Mis ojos se abrieron de par en par, mi rostro comenzó a calentarse, mis mejillas ardían, su susurro era como una caricia a mi alma, su voz tan seductora penetraba hasta lo mas profundo de mi ser…
— hazme sentir placer —susurró—…
