CAPITULO 2
En la noche…
Mai estaba en la cocina, terminaba de limpiar unos platos y de revisar la cena. Shizuru aun estaba encerrada en el estudio, Natsuki entró, tenía en sus brazos un montón de leña bien cortada. Lo puso junto a la chimenea y se echó en el sillón. Mai regresó con ella con un vaso de jugo de mango.
-Gracias, Mai
-De nada… ¿Y Shizuru-san?
-Trabaja- Natsuki señaló el estudio –Tiene toneladas de trabajo atrasado
-Bueno, no me imagino porque- Mai la miró de reojo de arriba abajo al tiempo que realzaba su tono sarcástico
-Calla, sabes como es… Tiene manos hábiles
-No me imagino porque lo dices jajaja
Natsuki enrojeció. Bebió su jugo y le devolvió el vaso a Mai. La pelirroja lo puso en la cocina. Se quitó su delantal y se sentó junto a ella. Natsuki miró la ventana, ya era de noche, no se veía luz alguna del sol del atardecer.
-Oye, ya deben estar por cerrar el teleférico ¿Por qué no te quedas a dormir?
-¿Y Shizuru-san?
-¿No es bastante obvio que ya somos suficientemente unidas y autónomas como para saber que decisiones aprobara la otra?
-O sea que están casadas
-¡Mai!- Regañé Natsuki –No, significa que conozco bien a Shizuru, y ella a mí, así que no hay problema
-Mmm… Bueno, pero como me despierten con sus fulgores, juro por Kami que las baño en agua helada
-No me lo digas a mí, díselo a Shizuru
-Ara, nunca oí que te quejaras de mis atenciones, Natsuki
Natsuki respingó al oírla. Se giro hacia ella con una buena sonrisa fingida nerviosa. Mai suspiró y sonrió al ver la escena. Shizuru se sentó junto a Natsuki.
-Lo juro, ustedes parecen un matrimonio ahora… Bueno, la cena está lista
-Gracias por encargarte, Tokiha-san- Le sonrió Shizuru
-Solo Mai está bien, Shizuru-san
-Bueno, es mejor así, si tú dices Mai-san
-Jajaja vale, vale… La mesa está lista
Natsuki y Shizuru se sentaron a la mesa. Mai había preparado una sopa de fideos sencillos, un plato con pollo pandori y otro más de paella. Ambas se sirvieron y la cena comenzó.
-Como era de esperarse, está delicioso Mai-san
-Jajaja, Gracias Shizuru-san
Para cuando dieron las 10 de la noche Shizuru estaba sacando sábanas limpias del cobertizo en tanto Natsuki desplegaba un sofá cama en el living, Mai terminaba de limpiar la cocina cuando su teléfono llamó.
-¿Si, diga?... Ah, Mikoto… Jajaja no, te dejé una bandeja de carne en el horno… ¿Cómo que ya te la comiste? Era lo del almuerzo y cena… Ahh… Vale, vale, llamaré a Yukino-chan para que te lleve algo de comer… No, volveré en la mañana… Ok, vale… Bien… Yo también Mikoto… Bye
Natsuki la miró. Mai se acercó y la ayudó a extender sábanas limpias. Natsuki sonrió.
-Tú y Mikoto se ven más unidas cada día ¿eh?
-Bueno, a veces siento que simplemente no puedo alejarme de ella… Ya sabes, resulta que la persona más preciada para mi es… ella
-¿Cómo Takumi?
-… No… Mikoto es… es… Diferente ¿sabes?
-Mmm… -Natsuki estiró la sábana y dio una vuelta detrás de Mai –Por eso veías así de detenido a Shizuru, es que extrañas a Mikoto ¿eh?
Mai enrojeció ampliamente.
-¡Natsuki Kuga ven aquí!
Natsuki saltó sobre el sillón y sobre la mesa de centro y rincón justo detrás de Shizuru, quien tenía las manos ocupadas con un par de cobijas y un par de almohadas. Natsuki se puso detrás de ella, Mai por el frente, casi parecían jugara a perseguirse al gato y al ratón.
-¡Deja que te ponga las manos encima, degenerada!
-¡¿Yo?! ¡Tú eras quien miraba a Shizuru!
-¡Deja que te coja y te daré un buen cachete Natsuki!
Dieron un par de vueltas alrededor de la castaña para luego despegar en otra dirección. Shizuru sopló un mechón sobre sus ojos y continuó en silencio hacia el sofá cama. Mientras la persecución alcanzaba nuevos niveles de la casa ella terminó de arreglar el lugar donde Mai dormiría esa noche.
Natsuki dio un brinco sobre la espalda de Shizuru, igual que una salida en salto de ballet, Mai dio un salto más sobre la castaña y cayó sobre la peli azul contra la alfombra.
-¡Vuelve a decirlo y verás como te halo de las orejas hasta que lleguen a Europa!
-¿Y yo que dije? ¡Es que te gusta de verdad! –Natsuki Rio mientras forcejeaba por mantener las manos de Mai lejos de ella
(Meses de práctica con las manos más hábiles de Japón, las de Shizuru)
-¡Serás!- Mai aprisionó sus manos contra su pecho y comenzó a halarle las orejas
-¿Mai-san?- Le llamó Shizuru
Mai se detuvo. Tanto Natsuki como Mai la miraron.
-Está lista tu cama
-Oh… -Mai dejó a Natsuki y se puso de pie –Perdón Shizuru-san, no me di cuenta que habías hecho todo el trabajo
-Oh, no es nada; tú hiciste la cena, esto es a cambio
-Muchas gracias, Shizuru-san
-Vale- Shizuru caminó hacia Natsuki y la ayudó a poner de pie –Además si dejas a mi Natsuki de mal forma no podrá hacerme feliz esta noche
-… Oh no… -Mai suspiró y se mandó un golpecito a la frente –De saberlo, la dejo inválida jajaja
-Era broma- Le sonrió Shizuru –No me gusta tener público en mis intimidades jejeje
-Jajaja vale, gracias por cierto
- Buenas noches, Mai-san
Natsuki y Shizuru entraron a la habitación. Mai miró su bolso, se quitó sus jeans y el sostén y se recostó. Solo la luz de la chimenea iluminaba el lugar.
Aquello que la puso a sudar persiguiendo a Natsuki no era muy erróneo… Verdaderamente Mikoto se había hecho en su vida una persona muy importante; "Se está haciendo toda una mujer de a poco, ya no es la niña de hace 2 años", pensó a sus adentros… Y ciertamente 2 años habían hecho grandes cambios en el cuerpo de niña de Mikoto, su cintura comenzaba a acentuarse, sus rasgos se hacían más finos, sus caderas se comenzaban a ensanchar, y claro, sus pechos comenzaban a hacerse notar.
Mai se estregó los ojos, se dio vuelta al otro lado y se obligó a dormir.
-Baka, Mai está… aahhhh… basta, Shizuru… Mai escuchará… Shi… Shizuru… ¿Dónde pones tu mano?... Baka… Baka no… Oh ¿Qué caso tiene?...
Mai se quitó la almohada de la cara y suspiró ruidosamente.
-¿No se cansan de hacerlo? Dios santo…
Miró hacia la ventana. La luz del sol comenzaba a iluminar todo en la gran casa de campo. Mai se levantó y puso sus zapatos, caminó a la cocina y prendió la cafetera.
Tomó una taza de café y salió al pórtico de la casa, se sentó en una mecedora y disfrutó con su taza de café un bello amanecer.
De repente un espejismo azotó su cabeza; la espalda estilizada y perfecta de Shizuru, el como notaba el crecimiento y asentamiento de las curvas de Mikoto, y que ella fue su persona importante todo el tiempo. Sacudió la cabeza… ¿Venía Mikoto corriendo hacia ella en una ilusión cruel de su hormonal sufrimiento reciente?
-… Mikoto… ¿Acaso…?...
Una embestida brutal tumbó a la pelirroja de la mecedora. Al despertar de su fantasía se percató… Que no era una fantasía.
-¡Mai, Mai, moriré si te vas otra vez!
-¡¿Mikoto?!
-¡Qué pasó!- Gritó Natsuki saliendo de un brinco
Estaba cubierta por una sábana apenas. Miró al suelo, Mikoto sobre Mai, la pelirroja con una cara de confusión de película. Natsuki soltó una carcajada, luego tranquilamente volvió a la casa sin decir nada más, solo riendo a carcajadas.
-Juro que me las va a pagar…
-¡Mai, Mai, muro de hambre!
-Si, si, haré algo de comer ¿Bien?
-¡Si!- Mikoto asintió alegremente
Para cuando ambas entraron a la casa, Natsuki y Shizuru estaban en la cocina preparando té, estaban vestidas afortunadamente (pensó Mai). La pelirroja pasó donde ellas estaban y puso a calentar la lumbre al tiempo que miraba la bolsa de víveres de la noche anterior.
-Buen día, Mikoto-chan- Le saludó Shizuru
-¡Hola!- Saludó la chica alegremente
-¿Cómo llegaste tan pronto, Mikoto?- Preguntó Natsuki
-Corrí… - Contestó Mikoto
-Olvidaba que hablo con la chica minino- Natsuki agarró su taza de té y se sentó junto a Mikoto -¿Solo por la comida de Mai?
-¡Claro! Y porque yo quiero a Mai ¡Si!
-Jajaja eso ya todos lo sabemos- Le dijo Natsuki -¿No, Mai?
-No me fastidies!- Le regañó Mai
-¿Y quien fastidia?- Natsuki alzó una ceja desconcertada por la reacción
-Traje cosas para la fiesta, Nao las mandó- Natsuki le entregó una mochila a Natsuki
-¿Nao, en serio?- Natsuki abrió la mochila
Natsuki suspiró. Sonrió casi fingidamente y le mostró a Shizuru todo un contenido completo de licor; vodka, whisky, tequila, cerveza y demás. Shizuru sonrió y suspiró.
-Todo obsequio será bienvenido; cuando Yuuki-san venga le agradeceré- Shizuru puso las botellas en el mini bar
-Supongo… Solo espero que con esto y Midori-sensei aquí la fiesta no se salga de control- Murmuró Natsuki –Porque esa fiesta karaoke de hace unos años… Aun me pesa…
-Jajaja que mal no haberte visto con ese bello vestido, Natsuki- Le dijo Shizuru
-¡Shizuru!- Regañó Natsuki
-Vale, vale, pero en serio te veías linda; Sugiura-sensei donó la fotografía al anuario y quedó de perlas ahí
-Ahh… Me las va a pagar…
Mai miró toda la conversación, pero sus ojos se desviaron al instante hacia Mikoto. La chica llevaba un par de shorts de jean, una camisa sin mangas color verde limón y un par de converse negros. Desde donde estaba sentada como un cachorro mirando la chimenea podía notarse el crecimiento de sus cuervas. Mai reflexionó un momento sobre todo lo que a Mikoto refería… ¿Eran sus sentimientos erróneos? ¿O estaba confundida?...
-¡Oi, Mai, se te riega la sopa!- Le gritó Natsuki
-¡A decirle loca a tu misma Abuela, Natsuki!- Le gritó Mai de regreso
-¡No, se te riega la sopa en serio!
Mai volteó a ver. El caldo de pollo comenzaba a desbordarse. Mai apagó la flama y bajó la olla de la lumbre, comenzó a limpiar el desastre al tiempo que de reojo le echaba una mirada ocasional a la morena en el sillón.
