CAPITULO 7
Solo pasaron un par de semanas; Mai se encargó de lidiar con la planeación del evento junto con Shizuru (aunque la castaña solo se encargó de solicitar un servicio de condicionamiento de su casa de playa y alquilar unas cuantas hamacas y carpas para la semana que estarían en este plan de integración entre ellos). Mikoto se las arregló para traer a todas las ex HIMEs de regreso a Fuuka y así dejárselas a Mai y que ella les diera los pormenores.
Comenzaba el verano, por lo que hacer este plan pronto era primordial.
Midori, Yuuichi, Takeda, Nao, Yukino y Haruka estuvieron presentes en la reunión previa al día de reunión para ir al tan mencionado viaje. Natsuki tenía un viejo Jeep guardado en la cochera hacía tiempo que Yamada amablemente reparó (por una buena suma, claro) mientras Haruka llevaría el resto en su propio auto también.
¿El destino? Una de las más bellas playas de Japón en la isla de Miyako, Okinawa; la playa Yohana Maehama. La familia Fujino ha sido contribuyente para la conservación de un medio turístico tan importante, por lo que una buena parte de esta playa está reservada bajo la jurisdicción de toda la cadena de hoteles de la isla.
-Bueno, y al final ¿de qué nos va a servir todo este trajín? Porque yo no entiendo… -Dijo Yuuichi rascándose la cabeza
-Pues para divertirnos, claro está ¡O dime cuando tendrás la oportunidad de pasar una semana de vacaciones en Yohana de gratis, rubio!- Le dijo Midori señalándole la cara
-P-Pues si… pero vamos…
-Haber, pues si no quieres ¡No vayas!- Le dijo Mai –Estaba invitándote porque Shizuru-san insistió en que invitara a todos los que pasamos los últimos años en Fuuka
-Ahh… Bueno, ya que…
-Pues a mí me parece buena idea- Dijo Takeda –Para variar, hay que descansar
-Tu solo lo dices porque será la única oportunidad que tengas de ver a mujeres reales de trajes de baño de cerca- Le dijo Natsuki
-¡H-Hey! No es cierto eso
-¿De verdad?... Algo me dice que no te crea, pervertido
-¡Silencio Kuga!- Exclamó Takeda sonrojado
-Haber oblígame…
-¡Suficiente señoritas! No estamos en pos de pelear ¿o sí?- Intervino Midori –Vale, tenemos que irnos mañana, así que debemos preparar lo que podemos llevar y lo que no ¿Alguna idea?
-No llevar más de 3 cambios de ropa ligera, es una playa en pleno verano, hará calor- Dijo Shizuru
-Si van a llevar cámaras, videograbadoras, o cosas valiosas, avisen desde antes para que nada se quede allí cuando vayamos a regresar- Agregó Mai
-Y cada quien lleve aquello de comida que prefiera que no intervenga con aquella que probablemente halla en casa de Fujino- Dijo Midori
-¿Qué hay de pelotas de playa? ¿Mayas para volei o tablas de surf?- Preguntó Yuuichi
-Los podemos pedir por alquiler, los pondré en la lista- Dijo Shizuru apuntando con un esfero en su libreta de mano
-Bien ¿Más preguntas?... Haruka-san- Le llamó Mai –No has dicho nada desde que empezamos a hablar… ¿Pasa algo?
-Bueno, no hay mucho que decir, yo los llevaré en mi auto, por lo que llevaré la rienda de mi grupo hasta que el viaje termine
-Sabía que no era coincidencia su silencio… -Suspiró Natsuki
-Bueno, todo listo. Takumi y Akira-chan llegarán mañana en la mañana, nos veremos en Fuuka, de allí partiremos; en la playa entre todos alquilaremos un bote que nos llevará a la isla, los autos quedarán guardados en el muelle en el servicio de parqueadero de turistas de la isla- Dijo Mai empezando a finalizar el tema –Y además Reito-san llegará a la isla al anochecer
Nao, la segunda que no había dicho una sola palabra en toda la noche levantó la mano repentinamente.
-¿Si, Nao-chan?
-¿Y se puede llevar algo de alcohol? Las noches serán del asco si no hay algo para calentar la sangre un poco
-Etto… Shizuru-san…
-Bueno, siempre que lo tomemos por fuera y no dañemos nada de la casa, todo estará bien- Contestó Shizuru sonriendo
-¡Bien! ¡Las vacaciones de las HIME SENTAI están listas!- Midori alzó el puño triunfalmente
Nadie contestó. La pelirroja meneó su puño en espera de una pirámide de puños heroicos que la acompañaran.
-Ni lo pienses… -Contestó Natsuki al recibir la mirada de Midori
-No cuentes con ello- Dijo Nao al ser vista de segunda vez
-Sí que son aguafiestas todas ustedes…
Midori se sentó resignada.
En poco tiempo la casa de campo de Shizuru quedó deshabitada nuevamente. Todas regresaron a sus propias casas a preparar sus equipajes para lo que venía el día anterior. A las 8:30 de la mañana debían estar listas en la entrada de las residencias de Fuuka para llegar a la playa a las 10:30, de modo que estarían en la playa de Yohana Maehama aproximadamente a las 2 de la tarde.
Natsuki estaba sacando unas camisas flojas de su armario cuando Shizuru entró a la habitación, ella también traía en sus brazos varias prendas ligeras que puso en la cama.
-Será divertido- Comentó Shizuru –Hace tiempo que no nos vemos todos, al menos no en tiempos de paz
-Sí, tienes razón… ¿La azul o la celeste?- Natsuki preguntaba por dos camisillas
-Para variar lo necesitamos- Shizuru señaló la celeste –Y tendremos tiempo nosotras también
-Bueno, si tú lo dices… -Natsuki levantó dos pares de shorts, unos negros y otro color violeta oscuro
-Es más, será perfecto para nosotras- Shizuru señaló el violeta
-Tienes razón que un poco de despeje de la rutina es bueno, y además la playa es excelente también… -Natsuki le mostró un par de camisas amplias, una blanca completamente y una verde clara
-Bueno, y la playa de Yohana es preciosa, el atardecer es lo más bello que puedas ver- Shizuru señaló la blanca
-Eso lo dudo- Natsuki miró de reojo a Shizuru ligeramente ruborizada –Hay cosas más bellas
-Oh, Natsuki me harás sonrojar
-Jeje, perdón… Pero es cierto- Natsuki levantó un traje de baño de dos piezas color blanco y otro de dos piezas rojo vino tinto
-Tú eres encantadora- Shizuru le dio un beso en la mejilla al tiempo que arrojó a la maleta el vino tinto
Natsuki terminó de poner otras prendas interiores y calcetas en la maleta y la cerró. Sobre el segundo compartimiento de la misma puso protector solar, su cepillo de dientes, su shampoo, su cepillo de cabello y un pote grande mayonesa. Shizuru sonrió al ver lo último.
La castaña había terminado de empacar mientras hablaban. Para ella del decidir que ponerse o que no, no era muy complicado, solo añadió sus implementos de aseo y uso personal y estuvo listo. Ambas dejaron las maletas al lado de la puerta junto con el atuendo que llevarían puesto. Las luces de la casa se apagaron y ambas se acomodaron en la cama.
El silencio reinó, hasta que Natsuki abrió sus ojos y esbozó una sonrisa.
-Shizuru… esa mano… ¿para donde la llevas?
-Oh, perdona… es que cuando estoy cerca de ti, todo mi cuerpo tiene voluntad propia
-Sabes que yo nunca me niego a pasar una noche contigo… pero justo ahora lo que más necesitamos es dormir
-Lo sé, lo sé… -Shizuru hizo un puchero –Es que todo el tiempo tengo este deseo de estar con Natsuki, y todo mi cuerpo se pone sensible…
-No tienes remedio- Le dijo Natsuki sonriendo
-Lo siento, perdóname… incluso, estoy mojada ya
-… ¿are?... Oh, vaya… -Natsuki puso su mano en 'aquel' lugar de Shizuru –Ya veo… si, bastante… No podemos dejarlo así ¿verdad?
Natsuki puso la cabeza debajo de la cobija, la cual iba descendiendo lentamente. Solo el sonido de la tela de las bragas de Shizuru deslizándose por su piel se escuchaba en medio del silencio de la noche. De repente un largo suspiro seguido de un gemido de Shizuru partió el silencio en dos, acompañados de un rítmico sonido húmedo proveniente de 'aquel' lugar en la entrepierna de la castaña en la que la cabeza de Natsuki estaba situada haciendo un movimiento de bamboleo de arriba abajo. Las sábanas se apretaban bajo los puños fuertemente cerrados de Shizuru, quien apenas y contenía las reacciones de su cuerpo. De repente un potente y melodioso gemido culminó con aquella melodía de antes. Todo el cuerpo de Shizuru se relajó, comenzó a respirar por la boca recuperando el aliento.
Natsuki asomó la cabeza por la cobija y la miró. De sus labios un hilillo transparente estilaba hasta su mentón. Shizuru la miró y sonrió.
-¿Un poco más?
Shizuru acarició la cabeza de Natsuki. Sonrió y soltó un suspiro.
-Como sigas así, no podré ponerme en pie Natsuki… Pero te lo agradezco… Como siempre eres más hábil de lo que admites
-¡O-Oi!- Natsuki se sonrojó
Shizuru la besó profundamente; con su lengua limpió todo aquello que cubría sus labios. Al separarse se re lamió los labios mirándola.
-Te amo, mi Natsuki
Natsuki sonrió. Se estrechó contra el pecho de Shizuru, el cual rebotaba de los fuertes latidos que su corazón mandaba al oído de la peli azul, este ritmo tan precioso y perfecto ayudó a dormir a Natsuki hasta la mañana siguiente.
000
Mai estaba en la cocina de su habitación. Movía toda velocidad dos sartenes en el fuego, uno con atún, otro con chuletas. En la barra de la cocina tenía dos obentos listos con el arroz, los oniguiris y las salchichas listas para ser empacadas. Mientras tanto Mikoto terminaba de empacar y cerrar las maletas con todo lo que Mai previamente le indicó que empacara. En eso la puerta sonó. Mikoto dio un brinco y abrió. Nao estaba en la puerta, cargaba una maleta roja en su espalda.
-¿Van a salir o qué? Haruka y Yukino están afuera desde hace 5 minutos- Les dijo la pelirroja
-Nao-chan, diles que nos dormimos, que nos den 10 minutos ¿sí?
-Vaya… Vale, solo no me hagan quedar de tonta- Nao salió de nuevo y cerró la puerta
-¡Mai, las maletas están listas!
-Vale, llevaré el desayuno para llevar Mikoto, ve y lleva las maletas primero- Mai estaba empacando los obentos en ese momento
-¡De acuerdo!
Mikoto agarró una maleta en cada brazo y brincó por la ventana.
000
Haruka, Yukino, Midori, Akira, Takumi, Yuuichi, Takeda, Shizuru y Natsuki (en ese orden de llegada) estaban fuera de las residencias. La rubia estaba caminando de lado a lado impacientemente. Al frente de ellos había dos autos, una 4x4 blanca y un jeep azul rey, el jeep era el de Natsuki.
-Vaya tardanza… ese par de mosquetas me las van a pagar- Refunfuñó Haruka
-Son 'mocosas' Haruka-chan- Corrigió Yukino
-¡Como sea!... ¡¿Piensan corregir la falta volando o qué?!
Mikoto cayó frente a ella con las dos maletas desde arriba. Haruka dio un tras pies y cayó en brazos de Yukino, quien apenas alcanzó a atajarla, para ambas caer finalmente en brazos de Yuuichi.
-¡TU!- Le regañó Haruka
-Mai viene en camino, está empacando el desayuno para que podamos irnos- Le dijo Mikoto
-¡Esa niña!- Gruñó Haruka
-Bueno, pero si ella es la que pone la hora, viene y llega tarde para rematar- Comentó Yuuichi
-Ara, todos calmémonos- Dijo Shizuru –Solo llevamos 5 minutos de retraso
Nao se les unió en ese momento.
-La pelirroja vendrá en 10- Señaló con la mano –Se quedaron dormidas
-No me imagino haciendo qué- Murmuró Natsuki
-¡Allá viene!- Señaló Shiho
Mai venía corriendo tan rápido como las piernas le daban. Cuando llegó a ellos descansó sobre sus rodillas.
-Les acababa de decir que venías en un rato- Le dijo Nao
-Bueno… Ya vine… Vámonos…
Mai, Mikoto, Nao, Yuuichi, Takumi, Akira, Shizuru y Natsuki irían en el jeep (este tenía posibilidades de llevar a más personas por ser descapotado) mientras Midori, Yukino y Takeda irían con Haruka. (Shiho faltó al viaje, ella y un grupo de otras amigas fueron a acampar a las montañas). Y los autos arrancaron.
Natsuki iba conduciendo el Jeep, en el asiento del copiloto iba Shizuru (obviamente no iba a permitir que su Shizuru fuera atrás a sudarse con los demás). En el asiento trasero se sentaron Mai, Mikoto y Takumi, mientras en la parte trasera del jeep se acomodaron Akira, Nao y Yuuichi. Aunque apretados, iban cómodos. Las maletas de todos habían sido puestas en el compartimiento secreto del jeep debajo de los asientos.
En el segundo auto, Haruka conducía, en el asiento del copiloto iba Yukino (además de tener la confianza de Haruka, su asma no le permitía estar en sitios con personas concurridas) en el asiento trasero en la ventana izquierda estaba sentada Midori y a la derecha Takeda.
Pasados unos 40 minutos llegaron a la playa. Los autos fueron llevados al servicio de parqueadero privado turístico, y cada uno con sus maletas se dirigió al muelle, donde Shizuru se encargó de rentar un yate en lo que Mai recogía la cuota correspondiente de cada uno.
Después de 20 minutos de espera finalmente subieron a un yate.
Dentro abrieron una botella de vino en lo que disfrutaban un poco de la brisa marina.
-Es un buen plan, debo admitirlo- Comentó Yuuichi
-¿Lo dudaste?- Preguntó Natsuki en lo que bebía una cerveza
-En un principio, tal vez…
Yuuichi solo llevaba unos shorts hasta la rodilla color marrón y una camiseta blanca, iba solo con un par de sandalias de playa. Natsuki llevaba unos shorts de jean cortos hasta los muslos y una camisa verde clara abierta que dejaba al descubierto su traje de baño vino tinta, iba descalza.
La peli azul le ofreció una cerveza, Yuuichi la aceptó y la bebió.
Shizuru estaba sentada a la sombra del yate solo leyendo una revista turística, Haruka se sentó al lado de ella luego de ponerse una gota de bloqueador en la nariz.
-Buena idea de vacaciones, Bubuzuke
-No fue mi idea, Haruka-san, fue de Mai-san- Contestó Shizuru sonriendo
-Oh, pero tú aportaste la casa de playa… ¿Por qué?
-Porque no me gusta gastar dinero innecesariamente
-Tu familia es rica ¿Qué chiste tiene eso?
-La tuya también lo es, misma pregunta para ti, Haruka-san
Haruka sonrió. Agarró de la heladera dos refrescos y le entregó uno. Ambas chocaron las botellas y las bebieron a la par.
Shizuru solo tenía falda ligera de playa color violeta claro y una camisa sin mangas color blanco; iba descalza, en su cabeza una pava de playa color beige. Haruka tenía unos shorts de playa color verde oscuro y en la parte de arriba solo una camiseta blanca amplia, llevaba sandalias de playa y unos lentes de sol.
Mientras, asomados en la popa estaban Akira y Takumi, el chico llevaba unos shorts a las rodillas color beige y una camiseta azul celeste con zapatos cerrados, Akira llevaba una chompa ligera y un par de shorts a las rodillas, iba con sandalias de playa.
-Tendrás mucho por dibujar en estos días, Akira-kun
-Siempre hay algo por dibujar Takumi, el lugar no importa mucho… ¿Y tú podrás nadar esta vez?
-Bueno, el doctor me autorizó- La felicidad se asomaba en la expresión de Takumi -¿Y tú?
Akira se sonrojó. Debajo de la chompa ocultaba un traje de baño entero color azul oscuro. Se aclaró la garganta.
-Bueno… tal vez…
Takeda, Yukino y Midori estaban jugando con el mini golf del yate, estaba a un lado de las sillas de Haruka y Shizuru y diagonal a donde estaban Akira y Takumi, justo detrás de donde estaban Natsuki y Yuuichi.
Midori solo llevaba unos pantalones amplios hasta las rodillas con zapato cerrado de playa, una camisa color roja abierta dejando a la vista su traje de baño de dos piezas color rojo escarlata. Estaba perfectamente concentrada en su tiro.
Takeda, Nao y Yukino la miraban, el chico iba sin camisa, denotando toda la práctica en el club de kendo con abdomen marcada y su amplia espalda, su cabello había crecido un poco, por lo que como lo llevaba ligeramente despeinado le hacía lucir mucho mejor que antes, abajo unos shorts de jean hasta las rodillas y descalzo. Yukino llevaba un vestido de playa color amarillo claro y un par de zapatos de playa, se cubría con un gorro de playa color rosa claro, Nao llevaba un traje de baño de dos piezas color naranja, se cubría con unos shorts de jean y sandalias de playa. Los 4 sostenían un palo de golf, pero Midori se disponía a tirar.
-¡BOLA!- Gritó Midori abanicando
Le pegó a la pelota con tal fuerza que derribó la bandera, rebotó en la popa y golpeó a cierta rubia distraída al lado de Shizuru. La castaña hizo un movimiento para esquivar la caída de Haruka hacia la derecha, la chica cayó con un chichón en la frente.
-¡Haruka-chan!- Yukino corrió con la rubia inconsciente
-… Huy perdón…
-Bravo Midori-sensei, ahora no podré tirar yo- Regañó Takeda
Midori soltó el palo y caminó lejos de la "escena del crimen".
Shizuru se inclinó hacia Haruka y la ayudó a poner en pie con la ayuda de Yukino. La segunda comenzó a bajar la hinchazón con un pañuelo remojado en agua fría.
Mai y Mikoto vieron la escena desde donde comían su desayuno. Mai suspiró.
-No hemos ni llegado, y ya han comenzado a hacer daños…
-Se ven felices, Mai- Dijo Mikoto mientras comía
-Bueno, eso sí- Sonrió la pelirroja
El viaje en yate se prolongaría una hora más, hasta ese entonces deberían aprender a lidiar con ellos mismos un poco más… Aunque finalmente, estarían todos juntos en estas vacaciones; y más de una prueba había de que solo estar juntos era suficiente para crear jaleo donde sea que estuvieran.
