CAPITULO 12

Haruka, Yukino, Natsuki, Shizuru, Reito, Yuuichi, Takeda y Nao tomaron el vuelo a Tokio de la noche. Después de un vuelo corriente llegaron a Tokio, y con toda normalidad lo primero que hicieron fue ubicarse en su un hotel cercano a la universidad. Reito y Yukino se encargaron de llevar las solicitudes del examen a la universidad, les quedaban 2 días antes del tan esperado momento, y los ánimos estaban notablemente tensos entre aquellos que presentarían el examen. Yuuichi, Takeda y Shizuru estaban tranquilos, pero incluso Reito mostraba seriedad y mantenía su semblante sereno y sobre todo, callado. Haruka no pronunció una sola animalada gramatical o atropello al japonés desde que tomaron el vuelo, y Natsuki mantenía prendida de la mano de Shizuru.

Lógicamente al estar en el hotel, todos llegaron a estudiar, Shizuru y Natsuki tomaron una habitación doble, Haruka y Yukino también, Reito y Yuuichi compartieron una mientras Takeda y Nao compartieron otra. Shiho iría a recogerlos en un par de días para llevarlos a la universidad, su familia era de Tokio, así que ella se encargaría de guiarlos.

Shizuru sorprendió a Natsuki con un beso en la mejilla, Natsuki respingó y la miró sonriendo, tiró las manos hacia atrás y acarició sus brazos, Shizuru la abrazó sobre los hombros.

-Aprobarás; sé que lo harás

-Eso espero, porque no quiero imaginar la cara de tu padre si no lo hago

-Jajaja estaremos bien Natsuki, todo saldrá bien- Le dijo Shizuru sonriéndole

-Algo en tu sonrisa siempre me tranquiliza... Es extraño jejeje

-Tú eres hermosa, por eso sonrío- Shizuru le dio un beso corto en los labios –Iré por unas aspirinas, haber si consigues dormir algo ¿Bien?

-De acuerdo

Shizuru dejó la habitación. Al pasar por la sala de espera del hotel encontró a Reito entrando.

-¿No estabas con Yukino-san?- Le preguntó Shizuru deteniéndose

-Recibí una llamada de Mikoto, ella y Mai se retrasaron y llegarán mañana al medio día

-¿Ah sí?... Bueno, quien sabe que las retrasó, pero estarán bien ¿Qué te preocupa?

-Que si no ingresan sus papeles de inscripción a más tardar a las 4 de tarde, no podrán hacer el examen

-Oh... Eso es serio... No te preocupes, sabrán llegar a tiempo, Reito-san

-Bien, supongo que tienes razón... Iré a tomar una siesta, nos vemos después

Reito fue al elevador. Shizuru lo vio irse, luego se acercó a la barra de atención por sus aspirinas.

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Mai y Mikoto iban corriendo fuera de la residencia, Mikoto cargaba las dos maletas, la de Mai y la suya. Agarraron un taxi y partieron al aeropuerto.

Ya habiendo llegado...

-¡¿5 horas?!- Sobresaltó Mai al escuchar a la funcionaria -¡De por si tenemos que hacer una parada, nos tardaremos un día en ese caso!

-Mai, Mai, mira- Le llamó Mikoto

Mai miró a la dirección que Mikoto señalaba. Midori salía del aeropuerto. Sonreía aunque se veía con prisa. Inmediatamente ellas la siguieron, Midori subió sus cosas a un jeep viejo color blanco.

-Midori-sensei... ¿No habías ido con los demás?

-¡Oh, Mai-chan!... No, no, me retrasé, tuve que atender un asunto muy importante, obré como buena ciudadana

-Te bebiste unos tragos ¿no?- Preguntó Mai sonriendo

-Tenía que estar despierta para el gran día. Bueno ¿Les doy un aventón?

-Bueno, vamos al mismo lugar, vamos

Mai y Mikoto subieron al auto. Midori despegó a gran velocidad.

-¿Adónde vamos?- Preguntó Mai

-Si vamos en avión tendremos que esperar 5 horas, pero si vamos en Ferri solo debemos esperar una hora, con suerte llegaremos a la estación en 30 minutos, y nos tardaremos menos

-¿Pero el Ferri acaso no cuesta más?

-¿Prefieres eso o no llegar a tiempo para hacer el examen?- Midori la miró sobre el hombro

-¡Mira al frente!- Mai le volteó la cabeza de un tirón

Midori esquivó la ruta en sentido contrario y volvió al camino con una sonrisa.

-Y si, mejor gastar algo de más, supongo- Suspiró Mai -¡No, no tomes esa calle!

Muy tarde. Midori tomó la autopista. Antes de poder retroceder estaba en medio de un embotellamiento que parecí no tener fin. Mai se sobó la frente, Mikoto sacó la cabeza por la ventana y vio a su alrededor, estaban totalmente atascadas.

-Esto no está pasando... –Suspiró Mai para si misma

-Oh, no se preocupen, son las 12 del día, esto cederá en un par de horas

-¡Tenemos 30 minutos!- Gritó Mai

-Oh... cierto... –Midori alzó la cabeza pensativamente

-Bueno, caminar no es una opción, son unos 10 kilómetros hasta la estación...

-¿Y correr?- Propuso Mikoto

-No es buena idea, Miko-chin- Le sonrió Midori

-Este no es mi día... –Mai echó la cabeza hacia atrás

-Tomaremos el Ferri de las 3, aún así llegaremos a tiempo- Le dijo Midori

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Natsuki levantó la cabeza de su cama, Shizuru estaba haciendo la sietes junto a ella (si, solo siesta) Tomó su móvil que vibraba en la mesa de noche y miró.

-"S.O.S... Vamos con Midori, retraso en el vuelo, tomaremos el Ferri... Estamos atascadas en la autopista" ¡Oh Demonios!... Como si Midori-sensei tuviera un sentido de la orientación, puntualidad y seriedad suficiente para confiarle el viaje de ingreso a la universidad...

-Llegarán... –Shizuru deslizó su brazo por el abdomen de Natsuki –Vuelve a dormir, iremos a cenar a casa de mi madre esta noche, viajó a Japón a arreglar unos asuntos con mi Padre

-¿En serio?

Shizuru asintió manteniendo los ojos cerrados. Natsuki se tranquilizó y volvió a su lugar junto a Shizuru para retomar su siesta. Pero como siempre, Mai informaba menos de lo que ocurría para no preocuparlas más de lo normal.

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Para colmo, comenzó a llover. El embotellamiento había cedido suficiente como para que ya estuvieran en una calle que rodeaba totalmente todo el camino hacia la estación de Ferri. Mai miraba por la ventana mientras Mikoto y Midori hablaban. En este punto Mai solo estaba pendiente de cómo llegarían a Tokio sin perder la oportunidad de hacer el examen. Suspiró

Y entonces, Lucifer decidió poner a prueba la fe de a pelirroja. El motor del auto hizo "boom".

Midori abrió el capo y una ola de humo negro salió.

-Oh Dios... Perdidos la válvula... Bueno, esto es serio, si no hay con qué repararla, hasta aquí llegamos

-¡Espléndido!- Exclamó Mai bajando del auto -¿Y ahora?

-Bueno... auto stop-Dijo Midori alzándose de hombros

-¡No lo puedo creer! o no tengo talento para esto, la última vez Natsuki...

-¡Sin excusas! –Midori de regreso a la carretera –Solo nos quedan unos 3 kilómetros, no es mucho, además esta ruta es casi directa hacia la Estación de Ferri

-Pero... pero yo no... –Mai se sonrojó

Midori le dio un último empujón hacia la calle. Un Cadillac clásico del 79 venía a paso lento en dirección a ella. Mai levantó la mano penosamente. Midori puso los ojos en blanco, harta de tal acto de egoísmo y vergüenza levantó la camisa de Mai enseñando su bra violeta.

-¡WAAAAAAAA! ¡Midori-sensei!

El auto se detuvo mientras Mai se abrazaba a si misma totalmente apenada.

-¡Te lo dije!

En el asiento trasero la ventanilla se abrió. Una mujer mayor las miraba con una sonrisa extrañamente familiar, dulce, perfecta, jovial; sus ojos eran escarlatas, de un color igualmente familiar, pero su cabello era castaño oscuro, lo traía recogido, piel ligeramente mestiza.

-¿Tienen problemas, chicas?

-Oh... claro, si... es que nosotras... Se varó nuestro auto- Señaló Mai –Tenemos un examen por dar en Tokio para entrar a la universidad, y necesitamos de verdad llegar a la Estación de Ferri ¿Usted podría ayudarnos?

-Vaya... no veo porque no, no dejaría a bellas mujeres en la vía cuando más me necesitan... Adelante

El conductor salió del auto y les abrió la segunda puerta trasera, las tres chicas entraron luego que Midori se encargara con el conductor de poner el equipaje en la cajuela y de cerrar el auto cerca de un punto autorizado de parqueo. El Cadillac emprendió rumbo de nuevo.

-Muchas gracias por ayudarnos- Le dijo Mai

-No es problema, necesitaban ayuda ¿no? Me sentiría mal de no dárselas...

-Ya veo... ¿Y hacia dónde va usted...?... Etto...

-Violet; dime Violet

-Violet-sama... si... ¿Adónde se dirige?

-Voy a la estación también, tengo que ir a una importante reunión a Tokio- Contestó ella

-Ya veo... ha sido una suerte que la encontráramos, realmente lo es...

-No te preocupes, supongo que viajaremos juntas también así que tendremos tiempo de conocernos un poco también... ¿Sabes? Mi hija va a la universidad de Tokio también

-Vaya, supongo que si paso, allá la veré- Sonrió Mai

-¿Y todas ustedes van? ¿O solo tú?

-Todas nosotras- Respondió Midori

-¡Así es!- Respondió Mikoto abrazando a Mai –Estudiaremos juntas ¿verdad?

-Así lo prometí- Le respondió Mai sonriéndole

-Bueno, entonces solo relájense y disfruten el viaje...

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Natsuki se levantó de su cama, estiró los brazos y miró el reloj de la pared. Habían pasado 405 minutos desde que inició su siesta. En ese momento nuevamente su teléfono vibró. Natsuki lo tomó de la mesa de noche y lo miró. En ese momento Shizuru se incorporó también.

-"Estamos en el Ferri ahora, tardaremos unas horas en llegar. PD. La señora con la que viajamos es realmente hermosa"... ¿Ah?

-Jejeje Mai ha cambiado ¿verdad?- Le sonrió Shizuru

-Para notar la belleza de una mujer, pues si... Hey ¿Salimos a dar una vuelta?

-Bien, haremos unas compras para llevarle algo a mi madre

-Perfecto, entonces arréglate y vamos, te esperaré en la recepción- Natsuki salió de la habitación

Ya en la recepción encontró a Yukino, lucía nerviosa y notablemente inquieta. Natsuki pasó y la miró.

-¿Todo bien?

-¡Natsuki-san!- Yukino se sobresaltó –No me asuste así... Bueno, si, todo bien...

-No es común verte perder la calma... ¿Qué tienes?

-Bueno, yo... –Yukino miró de reojo sobre el hombro de Natsuki

Haruka miraba en la nevera del hotel buscando cierto refresco de capuchino sin suerte de encontrarlo. Natsuki entendió a qué se debía todo.

-... ¿Le dijiste ya?

-¿Cómo lo sabes?- Yukino se sonrojó

-Por favor, yo estuve en la misma situación, lo sabes...

-... Aún no... –Yukino agachó la cabeza –Pero la invité a un restaurante de sushi para decírselo...

-¿Segura? ¿No necesitas ayuda?

-Tengo que hacerlo, ya no aguanto todo esto en mi corazón sin poder mostrarlo... Estamos en Tokio, si han de mejorar las cosas, bien, sino... Tendré mucho espacio para pensar y conocer otras personas

-Mmm... Tienes razón, haz lo que tengas que hacer

-¡Yukino! Vamos ahora, no tienen mi refresco de capuchino francés ¡Andando!- Haruka se adelantó y salió primero

-Mmm... Suerte, Yukino... –Murmuró Natsuki

Llamó la campanilla de la recepción. En eso Takeda y Nao se pusieron junto a ella, venían también a la recepción. Natsuki definitivamente ya había olvidado el incidente repetido con Nao, pero la pelirroja no. Miraba a Natsuki de arriba abjo disimuladamente con una clara expresión de negación, Takeda la miró, le dio un discreto codazo en las costillas.

-¡Hey!- Regañó ella

-¿Hey qué?- Preguntó Natsuki al oírla

-¿Tu? Nada

-¿Qué tienes?- Preguntó Natsuki una vez más

-¡Nada!

Natsuki miró de reojo a Takeda, él se alzó de hombros. Fingiendo no haber sido parte de tan corta y rara discusión suspiró y siguió esperando. En ese momento la recepcionista llegó. Durante todo el tiempo que Natsuki hacía peticiones de sábanas más livianas y almohadas más blandas, ni Nao ni Takeda le quitaron los ojos de encima. Takeda como hombre no dejaba de observar las acentuadas curvas de Natsuki a través de sus jeans y ese suéter blanco, como siempre no despintaba sus converse. Nao miraba igual de detalladamente, pero solo bajo la mirada de su propia curiosidad y el porqué de repente miraba tanto a esta chica que se supone detestaba.

-... Bien gracias- Natsuki regresó al elevador

Nao y Takeda la miraron hasta que las puertas del elevador se cerraron.

En eso Takeda volteó a ver a Nao.

-Ahora no puedes negar que te gusta...

-¡Déjame en paz!- Nao le dio un fuerte golpe en la espalda

-Jajaja vale, no empecé como era... ¿Qué te parece si salimos?

-¿Ehh?...

-Ya sabes, salir... Tú necesitas hacerla a un lado, yo definitivamente tengo que rendirme... ¿Qué dices?

-... No me gusta, ya te dije... –Nao frunció ambas cejas

-Bueno, si eso dices, entonces te creo... ¿Lo intentamos? Salimos a tomar unos tragos, comeremos langosta, no sé... Trabajaré dentro de poco en la universidad, así que no te fastidiaré mucho tiempo Jajaja

-Ahh... Estoy aburrida, como quieras... –Nao dejó la recepción y salió del lugar

Takeda sonrió a sí mismo y la siguió fuera del hotel.

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-Llegamos- Violet bajó del auto –Bienvenidas a mi casa

Mai, Midori y Mikoto bajaron, una enorme casa lujosa de estilo victoriana se alzaba ante sus ojos, un claro "¡oh!" salía de los labios de las tres. Violet tomó sus dos maletas mientras el conductor del auto entraba los artículos pesados.

-¿Pasarán a tomarse un té conmigo?

-Nos encantaría, Viola-san nosotras...

El teléfono de Mikoto timbró. La chica lo contestó.

-Mikoto... ¡Ani-ue!- Mikoto miró a Mai -... Si llegamos ya, una amable y linda mujer nos hizo el favor de guiarnos y venir con nosotras... eh... Espera...

Mikoto tapó la bocina y miró a Mai mostrándole el teléfono. Mai lo tomó aún con la bocina tapada.

-Quiere hablarte, Mai

Mai contestó el teléfono.

-¿Reito-san?... ¡¿Qué dices?!- Mai miró su reloj de pulso –Las 3:40 ¿Por qué?... ¡Demonios!

Mai colgó el teléfono y le entregó a Mikoto.

-¿Hacia dónde queda la universidad de Tokio?- Preguntó Mai mientras sacaba los papeles de ingreso de su mochila

-Al otro lado de la ciudad...- Señaló Violet

-¡Mierda!- Exclamó sacando los de Mikoto –Midori, ¿tienes los tuyos a la mano?

-¡Aquí!- Midori los mostró

-¡Tenemos 20 minutos para llegar al otro lado de la ciudad, andando!

Mai comenzó a correr a toda velocidad, Mikoto por supuesto la siguió y Midori detrás de ellas. Con toda la energía del momento olvidaron que sus maletas quedaron a los pies de Violet, quien al verlas irse solo suspiró. No iba a desgastarse gritando, ya ellas sabían donde vivía, y además, Violet sabía más acerca de ellas de lo que admitía.

Las calles estaban a rebosar de gente, era la temporada de reanudación de contratos en todo Tokio, así como estaban en pleno inicio de la primavera, las calles estaban a rebosar de personas. Mientras corrían a toda velocidad Midori sacó de su bolsillo un mapa.

-¿Dónde estamos?- Preguntó Mai sin dejar de correr

-En... Aquí- Midori le mostró el mapa y señaló con su dedo

-Bien, estamos a 23 calles de la universidad... –Mai miró su reloj -¡Nos quedan 13 minutos!

Las 3 aceleraron el paso. Mai sacó sus hojas y las entregó a Mikoto.

-Mikoto, la universidad es un edificio grande, igual a Fuuka, por esta ruta derecho en 23 calles lo verás, quiero que te adelantes, no te contengas ¡Pregunta por la oficina de registro y entrégalos!

-¡Sí! Midori

Midori le entregó sus papeles.

Inmediatamente Mikoto trepó por las paredes de los locales comerciales y techos y comenzó a dar brincos como un gato montés, les tomó total ventaja en segundos. Mai y Midori no aflojaron el paso y siguieron corriendo.

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Natsuki entró a la habitación donde Shizuru estaba sentada en la cama, con una toalla rodeaba su cuerpo recién duchado, tenía el teléfono entre el hombro y la oreja mientras sacaba ropa de sus maletas para ponerse.

-Ajá... Bien, eso es raro... ¿Cómo dices que se llama?... ¡Oh!

Natsuki notó la impresión en los ojos de Shizuru, inmediatamente la castaña sonrió y se puso de pie tomando el teléfono en su mano.

-Vale, iremos enseguida... Te quiero, nos vemos pronto Madre- Shizuru colgó el teléfono –Cambio de planes, Mamá nos necesita allá ahora mismo

-¿De verdad? Oye Mai debe estar por llegar en cualquier momento, solo debemos esperar un poco

-Mai-san estará bien, Natsuki, iremos y conocerás a mi madre ¿No te parece bueno eso?

-Pues... si- Natsuki se sonrojó –Me convenciste, vamos a ver a tu madre

-Bien- Shizuru sonrió –Pásame la secadora entonces

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¡Contra tiempo!

Mai, Mikoto y Midori deben llegar o estarán fuera del examen de ingreso hasta el otoño

¿Será posible que corran contra el tiempo y las posibilidades y lleguen?

¿Y qué puede salir mal con solo visitar a la madre de Shizuru?

¿La relación de Takeda y Nao es "saludable"?

¿Cómo tomará Haruka los sentimientos de Yukino?

(Anunciando imitando la voz grave sensual de un cuarentón en una serie de suspenso)

Jajajaja no, chiste, no es lo mío... Pero un par de estas se resolverán en el siguiente...

¡EL EXAMEN DE INGRESO LES RESPIRA EN LA NUCA!

¿Quiénes pasarán y quienes regresarán?

¡NUEVOS PERSONAJES ENTRAN A ESCENA!