CAPITULO 18
El tiempo voló. Las clases empezaron antes de lo que se pudieron preparar para volver a retomar la vida de un estudiante. Mai y Mikoto se mudaron a la casa de Natsuki una semana más tarde de recibir la noticia de haber sido aceptadas en la universidad, Reito sin embargo tenía una propiedad de su familia cerca en la que vivía y compartía con Yuuichi y Takeda (ellos pagaban su respectivo arriendo, por supuesto). Pero hasta ese momento no había señal alguna de Nao.
-Esa tonta... –Natsuki seguía llamando al celular de Nao
-¿Sigue sin responder?
Shizuru estaba sentada en el tocador peinando su cabello.
-No sé si cree que por yo haberla dejado así no quiero que venga a estudiar ¡Por qué debería importarle mi opinión!- Natsuki terminó de atarse los converse
-Vamos Natsuki, no te preocupes, ya aparecerá...
-Pues más le vale... Porque si no ha llegado para esta tarde, entonces...
-¡Natsuki, baja un momento!- Le llamó Mai desde el primer piso
-¿Y ahora qué?
Natsuki salió de la habitación y bajó a toda velocidad, cuando pisó el primer piso una maleta golpeó su cara. Natsuki cayó sobre su trasero.
-¡Pero quien cojones crees que...!
-Oye ve a ladrarle a tu mujer, yo solo vine de paso- Le dijo Nao
-... ¿Nao?- Natsuki la miró mientras se sobaba la cabeza
-¿Ocurrió algo?- Rena salió de la cocina alarmada por el grito de Natsuki
-Nada, Rena-san ella es Nao, es una compañera de la universidad...
-Oh, mucho gusto, yo...
-¡Hablando de eso, por qué no te habías reportado, araña mal agradecida!- Natsuki se volvió a ella al recordar su ausencia
-Mmm... Estaba dejando las cosas en orden en Japón... Y aproveché para viajar un poco, lo admito...
-¡Te va a pesar el trasero de regreso al infierno, tú, hija de...!
-Lo importante es que ya está aquí- Interrumpió Shizuru bajando la escalera
-Ah, Fujino- Nao sacudió la mano a modo de saludo
-¿Tú? ¿Saludando con cortesía?- Natsuki lucía sorprendida
-Inténtalo algún día, eres tan seca y predecible como una momia, suéltalo, no eres realmente mi tipo
-¡¿Qué yo no soy...?!... Oye, no quieres llegar viva a la universidad ¿no?
-¿Algún problema?- Nina bajó las escaleras al lado de Shizuru
-Ah, Nina... Ella es Nao, es una conocida de Fuuka- Le presentó Shizuru
-Un gusto conocerte- Saludó Nina
-Igualmente... ¡Bueno! ¿En donde dormiré?
-¿Y qué te hace pensar que te quedarás aquí?- Preguntó Natsuki
Nao sacó su teléfono de su bolsillo, tecleó un par de veces y le mostró el teléfono. 43 llamadas perdidas. Natsuki Kuga.
Natsuki tosió a modo de un intento por disimular. Su cara lucía roja.
-Jajaja toma la habitación del fondo a la izquierda del segundo piso- Le mostró Rena
-Qué amable, Rena
Nao subió las escalas. Rena la miró ciertamente perpleja de haberla oído pronunciar su nombre con tal confianza recién conociéndola, pero sonrió. Ciertamente era una chica agradable.
Mai suspiró, Mikoto no se distrajo ni por un instante de su desayuno.
-¿Siempre es así todo esto con ellas?- Preguntó Rena a Mai
-Cada instante- Respondió Mai –Limpiaré la cocina Rena-san
-Me encargaré de la limpieza del resto entonces
-De acuerdo- Mai regresó a la cocina
Natsuki suspiró sobándose las sienes, Shizuru se acercó por su espalda y sobó sus hombros.
-Te dije que aparecería ¿no?
-Tú ganas esta vez- Natsuki tomó su casco -¿Nos adelantamos? Tomemos algo de camino ¿Qué dices?
-Es una buena idea- Shizuru sonrió tomando su bolso -¿Vamos?
-Adelante...
-Shizuru-san- Le llamó Tomoe saliendo de la cocina
Shizuru se detuvo. Tomoe le entregó una caja envuelta con un pañuelo de seda color violeta.
-Espero no le moleste, le preparé el almuerzo hoy
-No tenías porque molestarte Tomoe, pero te lo agradezco- Shizuru le sonrió por amabilidad
-No es problema Shizuru-san, siempre que necesite algo, yo se lo daré... Lo que sea...
-¡Oh, ya basta Romeo!- Natsuki interrumpió poniéndose en medio –Estamos de afán, le dices luego; vamos Shizuru
Shizuru le sonrió y siguió a Natsuki. Tomoe permaneció en su lugar mirándola sonriente, pero como veía a Natsuki le enviaba una mirada fría y con desdén.
-Tendrás que esforzarte más para conseguir más que solo sonrisas- Le dijo Nao a Tomoe desde atrás –Pero si lo logras, te aplaudiré
Nao pasó de largo con su bolso en la espalda.
Tomoe resopló. Regresó a su habitación rápidamente, se quitó el delantal y salió con un solo en las manos.
-Me adelantaré, Rena-san
-¿Tu vas a la universidad también, Tomoe-chan?- Preguntó Mai
-Tomoe entró con una beca en Artes Escénicas- Le respondió Nina
-Oh vaya...
-Adelantémonos las dos- Le dijo Nina a Tomoe
-Estoy bien, gracias; hasta luego- Tomoe salió en ese momento
-... Es muy seria ¿verdad?- Comentó Mai
-Ahh... Más de lo que crees... – Suspiró Nina
-¡Vamos, Nina-chan!- Arika saltó sobre Nina
Las dos cayeron hasta el final de las escalas, Arika sobre la espalda de Nina.
Nina se puso en pie totalmente enfurecida.
-ARIKA!
-¡Perdón, lo siento Nina-chan!- Le dijo sonriendo nerviosamente
-¡Aún no lo sientes, créeme!
-Etto... ¡Adiós Mamá!
Arika corrió fuera de la casa.
-¡Ni creas que te vas a librar!- Nina la siguió a toda velocidad
-Ahh... Allá vamos de nuevo... –Mai se quitó su delantal luego de limpiar la cocina –Rena-san, Mikoto y yo saldremos también
-¿Todas se adelantarán hoy? Vaya, pero que buena influencia causan ustedes... O tal vez no tanta...
-Jajaja solo es por conocer el campus un poco antes de entrar a clase ¿No, Mikoto?
Mikoto asintió mientras terminaba de empacar las cosas en su bolso.
-Bueno, entonces nos vamos
-Vale, cuídense mucho y échale un ojo a Arika por mí ¿De acuerdo?
-No hay problema; vamos Mikoto
Mai y Mikoto fueron las últimas en salir.
Rena soltó un suspiro. Las clases no habían iniciado y ya podría predecir el desastre con tantas de estas personas tan peculiares viviendo bajo un mismo techo.
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-Hace mucho que no subo en este bebé... Shizuru tú... ¿Shizuru?
-Iré a pie- Le dijo Shizuru sonriendo –Pero cuídate
-¡¿No vendrás conmigo?!
-No cuando hace más de un año que no la conduces, no me quiero matar el primer día, y tu tampoco deberías hacerlo
-Algún día debo hacerlo ¿no?... Confía en mí, no nos mataremos
-Ahh... Bien, es mi culpa por habértela dado ¿Quieres que mejor la cambie por un auto o tal vez un atuendo diferente? Natsuki en serio que no...
-Vamos, solo súbete- Natsuki la cargó y subió detrás de ella
-... Bueno... Alabado seas, Kami... –Susurró aferrándose a Natsuki después de ponerse el casco
Natsuki se puso su casco y encendió el motor. La motocicleta vibró y rugió tal cual como recordaba antes. La adrenalina comenzó a correr por las venas de Natsuki al sentirlo. Abrió la puerta del parqueadero y salió a toda velocidad. Más delante de lo que ellas iban, Nao, Tomoe, Nina y Arika vieron el humo levantarse del pavimento al paso de la motocicleta.
La cual súbitamente se detuvo en un restaurante enfrente de la universidad.
-No le he perdido el truco, qué bien- Murmuró Natsuki a sí misma –Shizuru, comamos algo aquí... ¿Are... Shizuru?
Shizuru estaba pegada a Natsuki con fuerza. Hasta tal punto que la circulación se comenzó a cortar y el paso del aire igual.
Natsuki comenzó a mover los brazos para recuperar aire; finalmente Shizuru la soltó y se bajó de la motocicleta.
-Eso fue abrumador... Natsuki Kuga, la próxima vez no pases de 80
-¿80 km/h? Para eso voy caminando; esta vez fui lento, solo iba a 110... Y casi me rompes la espalda...
-Lo siento, me alteré un poco... Bien, entremos, me dio hambre ya
-De acuerdo... –Natsuki tomó los dos cascos y los guardó en el maletero de la moto, quitó las llaves y la siguió.
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-¿Sigues molesta con Kuga?- Nao se recargó en el hombro de Tomoe
-¿Y tú quien eres?- Preguntó Tomoe seriamente
-Mnn... ¿Importa?
-No mucho, en verdad...
-Entonces dime, te gusta Fujino ¿verdad?
-¿Qué te hace creer eso?- Tomoe la miró de reojo
-Pues... Estudié con ella en Fuuka hasta que se graduó, y tienes la misma cara del séquito de estrógeno que la seguía todo el tiempo... Solo es eso
-Era popular entonces...
-No solo popular, la MÁS popular junto con Kanzaki; pero ese no es el tema... ¿Qué harás entonces?
-No importa
-No seas aguafiestas... Veo que detestas a Kuga también
-No me agrada, es verdad
-Qué delicada... –Nao se rascó la mejilla
-¿Necesitas algo?
-No en realidad, solo estaba curioseando un poco
-Te gusta Kuga ¿No?
-¿Qué te hace creer eso?
-La confianza- Contestó Tomoe sin mirarla -¿Sí o no?
-Estoy saliendo con alguien ahora...
-Esa no fue la pregunta- Tomoe la miró de reojo de nuevo
-Vaya que eres astuta... –Nao sonrió por lo bajo –Tal vez, tal vez no... Tú aún no respondes mi pregunta
-El sentir gusto por una persona es algo tan mundano como querer elegir entre un sabor y otro de un dulce; Shizuru-san es especial
-Lo tuyo es platónico, ya veo... Ahh... suerte con eso; porque Fujino no le quita la mirada de encima a Kuga ni que el mundo se esté destruyendo... Literal- Murmuró la última palabra
-¿Dijiste algo?
-No, nada... ¿Qué harás entonces?
-No es tu problema- Tomoe se adelantó y la dejó atrás
Nao suspiró al verla alejarse, luego sonrió a sí misma.
-Se pondrá interesante...
-¡Nao-chan!- Le llamó Mai desde la distancia
Nao se dio vuelta, venía acompañada de Mikoto por supuesto. Las esperó hasta que la alcanzaron.
-También ustedes ¿eh?
-Vamos a conocer el campus antes de clases- Explicó Mikoto -¿Y tú qué harás?
-Ah no sé... Ir por ahí, que sé yo...
-Vamos juntas entonces- Le propuso Mai
-Bueno, está bien- Nao se echó el maletín al hombro y las siguió
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-La llegada de esas nuevas comienza a ponerle los pelos de punta a todos... –Comentó Nina
-Yo creo que son agradables- Dijo Arika sonriendo
-No digo que no lo sean, pero son tan... enérgicas... Y esa pelirroja de hoy... Bueno, esa chica es diferente de todas, pero sigue siendo extraña...
-Nina-chan nunca tuvo muchas amigas de todos modos
-Y esta es la razón... –Resopló Nina
-Tomoe-chan luce un tanto diferente los últimos días ¿No crees?
-Sí, es por Shizuru-san- Respondió Nina
-¿Qué ocurre con Shizuru-san y ella?- Arika la miró
-Shizuru-san le gusta... Bueno, es más solo gustarle, creo que está a poco de idolatrarla... -¿Le gusta?... ¿Cómo tu me gustas a mí, Nina-chan?
-No, es como... ¿Yo te gusto?- Nina dejó de caminar
-Eres inteligente, linda, eres seria y sabes cómo resolver cualquier cosa ¿A quién no le gustarías?
-... Ehh... Bueno ya, no me confundas... Hablaba de Tomoe y Shizuru-san ¿no?
-¡Ah sí!... Pero no entiendo bien eso...
-Tomoe se enamoró de Shizuru-san, es eso- Nina se sonrojó
-Oh, ya veo... ¿Pero qué acaso Shizuru-san no está con Natsuki-san?
-Claro, pero ellas... ¿Y cómo sabes eso?
-Se nota por cómo se miran... ¿No lo habías notado?
-... No, en verdad no... –Nina se volvió a sonrojar
-¡Oh! Bueno... Vamos, podremos comer hot dogs ¡Vamos, vamos!- Arika haló a Nina
-Voy, voy... –Nina la siguió con resignación
Para cuando todas estuvieron en la universidad, faltaban unos minutos antes de que iniciaran las clases. Natsuki y Shizuru estaban sentadas al frente del campo de soccer mirando sus horarios, los bloques a los que debían ir y las aulas.
-No entiendo muy bien esto... –Natsuki se rascó el cuello
-Déjame ver- Shizuru le echó un vistazo a su horario –Ala B, aula 6-7
-Entiendo ¿Pero eso donde queda?
-Creo que hacia... –Shizuru volteó a ver a sus espaldas –Aquel edificio de allá
-Bien... –Natsuki siguió mirando su horario
-Tengo un par de clases ahí en la semana, tal vez nos veamos de vez en cuando
-Eso creo, pero si no, nos veremos al salir ¿no?
-Hay que ver, tenemos que coordinarnos esta semana- Respondió Shizuru
-Creo que ya entiendo un poco esto... Bueno, tengo una clase ahora- Natsuki agarró su maletín
-Te acompaño, ya conozco un poco estas instalaciones
-¿Desde cuándo?
Ambas comenzaron a caminar.
-Dese que gané la beca, pensaba en estudiar algo en caso que mi vida no se definiera, así que vine a visitar a mi Madre un par de meses, eso me dio tiempo de conocer un poco por aquí
-Mmm... Ya entiendo...
-Aquí es- Shizuru se detuvo en la entrada del bloque que le correspondía –Piso 6 ¿Vale?
-Lo tengo, te llamaré cuando pueda salir a comer
-Veré si puedo alcanzarte, sino te veré afuera al salir
-Bien, hasta entonces- Shizuru se alejó caminando
Natsuki soltó un suspiro. Guardó el horario en su maletín y pulsó el botón del ascensor.
Aunque recién empezaban las clases, ya los ánimos estaban suficientemente tensos en todo sentido, y lo que se pondrían al conocer personas diferentes y tener más presiones de lo normal, la receta perfecta para la diversión o para el desastre.
