CAPITULO 20
Shizuru miraba asqueada a Natsuki comer con naturalidad en un carrito ambulante de comida. Natsuki la miró y ofreció un trozo de carne en los palillos.
Shizuru disintió haciendo la cara a un lado.
-¿Qué pasa?- Preguntó limpiándose con una servilleta
-No es algo que haya pensado en comer... Ciertamente, no...
-Oye esto en Escocia es un manjar, aquí es raro verlo, y es rico ¿No probarás?
-No... Gracias...
-Shizuru-san es algo más refinada que atragantarse con sesos y vísceras inundados en mayonesa, Natsuki-san
Tomoe salió de detrás de la peli azul mirando a Shizuru.
-¿Tú aquí?- Natsuki puso cara de pocos amigos
-Vamos, solo iba saliendo, tuvimos práctica hasta tarde... Estamos en medio de ensayos para un musical de Invierno; Hamlet... No pude entrar en un protagónico, pero en fin...
-Pues como diría Hamlet, lo hecho, hecho está... ¿No te ibas?
-Es de Macbeth- Corrigió Tomoe –Antes de citar, averigua
-¿En algún momento pareció que me importaba?...
-Bueno, bueno... Shizuru-san ¿Podría acompañarme a la pescadería?
-Ve tú sola- Natsuki se puso en medio
-Oye, Natsuki... –Le llamó Shizuru en intento por tranquilizarla
-Solo era una invitación, nada más- Le dijo Tomoe sonriéndole a Shizuru por sobre el hombro de Natsuki
-Pues en verdad te agradezco la invitación para con MI novia, y quizás con un corte humano te verías presentable; pero ahora ella está conmigo, y quedamos en regresar juntas... Y si no lo sabías, fue ella quien me pidió escoger donde quería comer
-Oh calma Natsuki-san- Tomoe no dejaba de sonreír –Solo era una invitación inocente... Pero en otro momento será ¿No?
Tomoe dirigió una reverencia de despedida a Shizuru y regresó en sus pasos de camino a casa. Natsuki suspiró aliviada.
-Ahh... Finalmente... –Natsuki dejó su comida de lado
-Natsuki, Natsuki... –La miró Shizuru con una media sonrisa
Natsuki no habló. Esa mirada, aunque cubierta por una sonrisa, claramente era un regaño.
-¿Qué?
-Tomoe solo trataba de ser amable, tú si fuiste grosera
-¡Bueno, pues que deje de perseguirte de una vez!... Cielos, si no tiene novia, que consiga otra...
-Lo dices como si yo fuera a darle atención a ella
-Claro, pero... ¿Qué? No... Espera, no es así...
-Ahh... regresemos ya...
Shizuru comenzó a caminar. Natsuki agarró a toda velocidad una bolsa de papel aluminio y envolvió lo que comía, dejó un billete y corrió detrás de Shizuru.
-¡Shizuru espera, Oi!
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Rena entró. Soltó un suspiro agotado y dejó en el perchero su abrigo y paraguas. Puso su portafolio junto a la mesa del teléfono y se sentó en el sofá.
-¿Estás bien, Mamá?
-Ah, Arika... No esperaba que hubieras llegado ya...
-Te ves cansada ¿Te traigo algo?
-Tranquila cariño, iré a hacer la cena, después me voy a la cama
-¡Oh! Pero Mai-chan y Nina-chan ya terminaron de cocinar
-¿La cena?- Rena abrió los ojos al escucharla -¿Hicieron la cena?
-No solo la cena, hicieron tu favorita; hornearon filetes de pavo en salsa agridulce con pan francés
-... ¿De verdad?
-Pues claro que si- Mai salió de la cocina secando sus manos en el delantal –Tú haces cosas deliciosas para todas todo el tiempo, es turno para que te sientas atentida... Y además en unas semanas saldremos a vacacionar, tal vez sea la última vez que podamos llegar temprano a casa
-Vaya... –Rena sonrió –Muchas gracias... desde que mi esposo murió no recordaba lo que era descansar; la verdad es que él cocinaba mucho mejor que yo Jajaja
-Pase a la mesa, Rena-san- Le invitó Nina –Le serviremos enseguida
-Eso huele bien- Rena caminó en dirección a la mesa
Al momento que ella, Arika, Nao y Mikoto se sentaron a la mesa y todo estaba servido; llegó Tomoe. Dejó su abrigo y paraguas en su lugar y caminó hacia las escaleras.
-Tomoe-chan, la cena está servida
-Oh, perdí el apetito... Ver a Natsuki-san atragantarse de vísceras de cordero ha sido bastante por hoy...
Tomoe siguió de largo. Silencio total.
-... ¿Vísceras, dijo?- Preguntó Rena
-Ahh... Natsuki... –Suspiró Mai sobándose las sienes
-Bueno, no nos dejemos arruinar la cena ¡A comer!
Mikoto fue la primera en empezar a comer. Rena y los demás le siguieron. Y por supuesto la respuesta en sus expresiones era de fascinación. La comida que las dos chicas habían preparado rayaba en lo divino... Pero como siempre, no hay momentos perfectos...
Shizuru entró en ese momento. Se sobó el cuello y se sentó en el sofá. Por costumbre e instinto los presentes miraron detrás de ella esperando ver a Natsuki... Pero la chica no llegó. Incluso Nao tenía una expresión de total sorpresa.
-Eh... Shizuru-san... –Le llamó Rena limpiándose la boca -¿Y Natsuki-chan?
-Oh, ella... Bueno, vendrá en un momento- Shizuru le sonrió con amabilidad
-¿No venía contigo?- Preguntó Mai
-Estoy cansada; iré a descansar ya... Que pasen buena noche
Shizuru se retiró a paso normal después de haber echado por un tubo la pregunta de Mai. La pelirroja miró la puerta cerrada. Nada. Natsuki seguía sin entrar.
-¿Se pelearon?- Preguntó Nao rompiendo el silencio
-No veo otra explicación- Dijo Mai
-Basta chicas, Natsuki pudo tener otras cosas por hacer; terminemos de cenar y entonces podrán atizar su teléfono con llamadas, antes solo terminemos esta deliciosa cena ¿De acuerdo?
-Totalmente- Mikoto nuevamente fue la primera en comenzar a comer
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Natsuki estaba sentada en la barra exterior de un bar a dos calles de la casa. Tenía una copa de brandi en la mano. La miraba solo creando ondas con el movimiento de su mano, pero no se disponía a beberlo. Era por esa regla de "Si no va a consumir, no se va a sentar" que había en un letrero garabateado sobre el barman que atendía. Suspiró rascando su cabeza.
FLASHBACK
-¡Hey, para!- Natsuki se puso en el camino de Shizuru -¿Qué pasa, Shizuru?
-No es un buen momento Natsuki, pero ciertamente si fuiste descortés
-Oye, esa chica mal peinada ha estado fastidiándome desde que llegamos con Rena-san y lo sabes, aparte se le nota que lo hace porque quiere hacerme enojar
-No se trata de eso, Natsuki... Mira, pasa que no estás confiando en mí...
-¿Confiar en ti? No digas eso, confío ciegamente en ti ¿Pero en ella? ¡Jamás!
-Solo piensas en lo que ella puede hacer, pero no has esperado a lo que yo pueda hacer ¿Entiendes?
-... Pero... Shizuru, yo solo...
-Regresaré a casa; piensa bien. Mi corazón se ha decidido por ti incluso sin importar que el mundo entero vaya a caer por esa decisión... ¿Y sabes? Será así siempre... No estoy segura que entiendas eso...
Shizuru retomó su camino. Natsuki quedó donde estaba. No se movió hasta que Shizuru desapareció a la distancia entre las personas. Suspiró. Se sentó en la barra exterior de aquel bar hasta que el barman señaló el letrero ya mencionado seriamente, ella señaló el primer trago en la cartelera y le fue entregado un brandi.
FIN FLASHBACK
-¡Ahhgg demonios!- Natsuki se revolcó la cabeza con ambas manos -¡No debería pensar tanto en eso! ¡Me está volviendo loca!
-¿Todo bien, Kuga?
-¿Are...?... Yuuichi... ¿Aquí?
-Unas cervezas para pasar la noche- Le mostró una bolsa con las cervezas en ella -¿Y tú? ¿Aquí sola sin Fujino?
-Ahh... no hables de eso, ya me siento bastante mal...
-Mira, soy hombre; no preguntaré tus problemas... Pero aunque tú no seas un chico como yo, te diré la mejor manera para sobrellevarlo y dejarlo ir
-¿Y qué manera es esa?
Yuuichi sonrió. Empuñó la mano y le dio un ligero pero certero empujón con el puño en la espalda.
-¡Oye qué te...!... Oh... Ya veo...
-¿Funcionó?- Preguntó mirándola
-... Extrañamente, sí... –Natsuki lo miró –Oye gracias
-Nada de eso; si podía ayudar sin tener que oír la historia, pues al menos lo logré
-Gracias
Natsuki dejó el brandi a un lado y caminó a paso rápido de regreso a la casa. Yuuichi se bebió el brandi de un trago y se retiró, no sin antes echar un vistazo con una sonrisa de satisfacción adonde Natsuki se fue.
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Nao se estaba encargando de recoger la mesa en lo que Mikoto y Arika limpiaban un poco la sala de estar para ya todos irse a sus habitaciones a dormir, Natsuki entró en ese momento. Agitada y sudando.
-¿Natsuki?- Mai asomó la cabeza desde la cocina -¿Estás bien?
-¿Y Shizuru? ¿Llegó?
-Claro, está en...
-¡Gracias!- Natsuki corrió escaleras arriba
-... su cuarto... –Terminó de decir Mai –Ahh... lo juro, nunca la voy a entender...
Natsuki se acercó a la puerta. Tocó un par de veces moviendo su tobillo derecho nerviosamente. Shizuru abrió la puerta. Ya tenía su camisón de pijama puesto y peinaba su cabello. Natsuki la miró ligeramente ruborizada.
-¿Natsuki estuviste corriendo?
-... Perdón
-¿Eh?
-Tú tenías razón... Sí, tenía que confiar en ti, pero... ¡Pero esa chica en serio me desespera!
-¿Viniste corriendo para decir eso?-Shizuru alzó una ceja
-... Bueno, sí...
-Jajaja Natsuki, yo eso lo sé... Pero lo que pasó hace rato... Bueno, fuiste grosera ¿Entiendes?
-Sí, pero así soy siempre...
-Pero la Natsuki que amo y admiro nunca cae en una derrota verbal por dejarse llevar por el mal humor
-... ¿Estabas enojada porque Tomoe me "ganó" con sus palabritas y argumentos?
-Bueno, a nadie le gusta ver que su chica pierde de esa manera...
-¿Qué no era porque fui grosera?- Natsuki alzó una ceja
-Jejeje ven acá
Shizuru la haló al interior de la habitación y cerró la puerta.
-Yo creí que estabas enojada conmigo... –Natsuki se rascó la mejilla
-¿Enojada yo? ¿Contigo? Jajaja vamos... Solo quería darte unos segundos para pensar
-Pudiste decirlo... Y además me di cuenta que en verdad debí darte más confianza, es que esa chica... ¡Esa arpía!...
-Basta... ¿Entraste solo para hablar de Tomoe?
-Claro que no- Natsuki la miró suplicante
-Eso me gusta más... Ahora cámbiate
-... Estás mirándome...- Natsuki se sonrojó
-Precisamente, me merezco una compensación... Hazlo lento y comienza por el pantalón- Shizuru se sentó en la cama mirándola
-... No tienes remedio, Shizuru Fujino...
-Claro que lo tengo, y se llama Natsuki Kuga... Vamos, comienza
-Jajaja vale, vale... Te lo debo de todos modos- Natsuki se quitó los converse
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Nina tocó un par de veces. Una Tomoe ya en pijama y con un peine en su cabello abrió.
-¿Ocurre algo, Nina?
-No en verdad ¿Pero podemos hablar un momento?- Preguntó Nina
-Mmm... No veo porque no, pasa- Tomoe se apartó mostrándole la entrada con un ademán
Nina entró, se sentó en el taburete cerca del escritorio de la habitación de la chica. En la mesa había un guión abierto que al parecer estaba repasando mientras cepillaba su cabello frente al espejo. Tomoe se sentó en la cama mirándola.
-Bueno, va respecto a Natsuki-san y Shizuru-san
-¿Y qué ocurre con ellas?- Fingiendo desinterés mientras tomaba el guión del escritorio
-Es bastante obvio que Shizuru-san te gusta... más de lo que antes te gustó cualquier persona
-... ¿Es algo malo?... Ya sabes que es una joven excepcional, la admiro mucho
-Me temo que es algo más que admiración ¿Me equivoco?
-¿Y eso qué tendría que ver contigo, Nina?- Preguntó sin dejar de leer las hojas del guion
-Me preocupa que por ese motivo, algún día Natsuki-san se moleste mucho contigo y tendríamos que mudarnos; al menos por ahora estamos en una buena situación, pero sabes que para Rena-san es bastante complicado de por si lidiar con Arika y con nosotras dos
-No es problema mío que Arika-san no haya querido aceptar el puesto que su madre le creó en la compañía
-Sabes que no me refiero a eso, hablábamos de tu atracción con Shizuru-san y los roces que has tenido con Natsuki-san
-¿Rena-san ha dicho algo sobre eso?
-Oye, te dije que esto es por mi cuenta, no le des más rodeos ¿Sí?- Nina suspiró impaciente
-No puedo cambiar lo que siento, Nina; y eso lo sabes... Tú y Arika-san están...
-¿Nosotras qué?- Interrumpió Nina ruborizada
-Solo decía que lo entenderías por lo unidas que son ustedes dos
-No es comparable lo que Arika y yo tenemos a lo que tú quieres con Shizuru-san... Solo... ¡Basta! ¿Quieres?
-¿Viniste a decirme que no sienta lo que siento, Nina?- Tomoe volteó a verla
-... Ahh... Mira, haz lo que quieras, solo no nos metas en problemas a las demás ¿De acuerdo?
-Tranquila, he aprendido muy bien como vivir sola- Le dijo Tomoe seriamente
-Bien, bien... Descansa, Tomoe
Nina dejó la habitación apresuradamente.
Arika la esperaba a una prudente distancia en el pasillo. Nina disintió, Arika suspiró.
-Parece que está muy decidida a seguir con lo que hace con Shizuru-san todos los días- Dijo en voz baja
-¿Y si Natsuki-chan se enoja con nosotras?- Inquirió Arika preocupada
-No sé, no sé... entonces haremos de casamenteras con Natsuki-san y Shizuru-san, o qué sé yo... Pero no hay que dejar que Tomoe saque de quicio a Natsuki-san... Ella se ve que es bastante temperamental
-Sí, tienes razón... Vamos a comer helado ¿Quieres?
-¿Helado de qué?- Preguntó Nina viéndola de reojo
-Jajaja no le pondremos ají al helado, Nina-chan, solo comamos algo dulce por una vez
-Ahh... vale, vamos... –Nina sonrió dejándose llevar
Ambas se dispusieron a bajar las escaleras. Cuando una Arika espantada derribó a Nina en las escalas y cubrió su boca. Nina la miró encolerizada gesticulando la pregunta con sus gestos. "¡¿Qué demonios crees que haces?!"
Arika le hizo la señal del silencio con el dedo en sus labios, le descubrió la boca y señaló que no se moviera. Luego señaló cautelosamente a través de las barandas de la escalera.
Mai y Mikoto estaban recostadas en el sofá en medio de un momento muy apasionado. La pelirroja estaba sobre Mikoto mientras ella con sus dos manos tocaba de todas las maneras posibles sus pechos, uno que otro suspiro se escapaba. Nina y Arika fueron espectadoras silenciosas de una sesión de pareja íntima sin rayar en lo sexual por primera vez en su vida.
-... Están... están... –Moduló Nina
-Mai-chan tiene los pechos muy grandes ¿no?
-¿La estás mirando?- Preguntó a modo de regaño
-Pues claro, si parece que Mikoto está ahogándose con ellas... Ay no, creo que las está... ¡HHHHHJJ!- Suspiró ruidosamente
Mikoto había descubierto el pecho de Mai y comenzaba a hacer el trabajo de sus manos con sus labios y lengua. Nina y Arika seguían sin moverse de donde estaban.
Nina apretó la mano de Arika a modo de reprimenda, la pelirroja hizo una mueca de dolor y luego un puchero dirigido a la peli negra.
-Por poco haces que nos pillen- Le regañó en voz baja
-¿Y no deberíamos irnos?
-... Tienes razón, debemos... Oh por Dios, le está subiendo la falda...
Cuando se disponían a escurrirse de regreso a la planta superior, las manos veloces de Mikoto bajo la falda de Mai las distrajeron por completo, y nuevamente toda su atención estaba en fisgonear un poco más lo que ocurriría.
De repente Mai contuvo la cabeza de Mikoto y se detuvo, la miró, le dio un beso en los labios y le sonrió.
-Terminemos en la habitación- Dijo en voz baja sin dejar de sonreírle
-Pero aquí abajo los demás no nos escucharán si se te escapa un... bueno, un gemido... –Mikoto se sonrojó
-Morderé una almohada... Este sofá está incómodo
-Bien- Sonrió Mikoto alegremente
Mai se puso de pie, Mikoto detrás de ella y caminaron hacia las escaleras.
Arika sobresaltó y le dio un empujón a Nina, la pelinegra se escabuyó adelante sin hacer el menor ruido posible; haló el brazo de Arika, ambas se ocultaron en el armario de abrigos del segundo piso y cerraron la puerta. Nina pegó la oreja de la puerta.
Los pasos de Mai y Mikoto, apresurados y ligeramente ruidosos se oyeron alejarse lentamente; ambas soltaron un suspiro de alivio.
-Mi corazón late tan fuerte... –Murmuró Arika –Nunca había visto nada así en mi vida...
-Ya sabes, así es como se demuestran ellas que se aman- Respondió Nina
-¿Y no está mal que lo hayan hecho aunque sean mujeres?
-Bueno... –Nina se sonrojó –El amor no distingue condiciones, Arika... Ellas se aman por quienes son y por lo que encuentran la una en la otra, igual que Natsuki-san y Shizuru-san... Para el amor, el sexo, condición, raza o religión no es nada; solo ves a quien amas y piensas que no puedes estar lejos de ella... es todo
Nina miró a Arika de principio a fin de la explicación. Arika la miró conservando una mirada embobada de cada una de las palabras dichas por Nina.
-¿Nina-chan, tú estás enamorada?
-¿Enamorada?... –Nina echó la cabeza para atrás –Bueno, no sé... No lo había pensado... Mira, salgamos de aquí, vamos por el helado y vamos a ver The Walking Dead a mi cuarto ¿No crees?
-¡Oh, claro que sí!
Nina tomó la perilla y la giró. Pero la puerta no se abrió.
-Se atoró... espera, empujaré a ver sí... –Nina empujó dos veces con su hombro –Parece que se atascó...
-Déjame intentar- Arika tomó la perilla y empujó con su brazo izquierdo –Está dura... Ahh, creo que nos quedamos atrapadas...
-Ahh... ya que...
Nina tomó la cadenilla del foco del armario y la haló, al menos un poco de luz las iluminaba ahora. Arika suspiró, Nina miraba todo el clóset d metros de amplio sin encontrar ninguna solución coherente.
-Oye... Nina-chan... –Le llamó Arika
-Dime...
-¿Tú alguna vez estuviste con alguno de los novios que tuviste?
-¿Estar en qué sentido?- Nina la miró
-Ya sabes... como estaban Mikoto-chan y Mai-chan... –Arika se sonrojó
-Ah... que si tuvimos relaciones, dices... –Nina también se sonrojó –Pues... No, nunca se me cruzó por la cabeza...
-¿Tú crees que yo alguna vez podré hacerlo así con alguien?
-¿Hacer qué cosa?
-... Ya sabes, eso... –El sonrojo iba en aumento
-Bueno... –Nina se rascó el cuello –Eso depende, si te gustan los chicos o las chicas
-A mí me gustas tú, Nina-chan
-... ¿Yo?- Nina se sonrojó –Oye no digas algo de ese tipo sin que entiendas lo que es, es... diferente, bueno... Muy diferente
-No, lo digo en serio- Respondió Arika
-¿Y no era más fácil si me lo decías antes?- Nina se sonrojó más
-Es que no sabía si ibas a aceptar que una chica te dijera que le gustas... Y más si era yo...
-¿Y qué tiene de malo que tú me lo hubieras dicho?
-... Bueno, soy... mujer...
-Oye, ya te lo dije, eso no tiene nada que ver si hay amor de verdad ¿Entiendes?
-¿Entonces también te gusto a ti, Nina-chan?
Nina se sonrojó (aún más de ser posible).
-... Bueno... es que... No sé bien como decirte, es que...
Arika se puso en la posición de un cachorro apoyada en sus dos manos, mirando muy de cerca la cara de Nina, y el espacio del estrecho armario no dejaba mucho adónde escapar. Nina la miró también; Arika sonrió.
-Dame un beso
-¡¿Ehh?!- Nina se pegó más a la pared del clóset
-Vamos, solo uno; eso no arruinará tu vida
-Pero un beso... Un beso es algo importante, Arika
-Por eso te lo estoy pidiendo
-¡¿Te calentaste con lo que viste haciendo a esas dos?!- Regañó Nina aún más roja que antes
-Eso no tiene nada que ver, es solo un beso
-... Bueno, yo...
Nina le dio un beso corto y rápido en la mejilla. Arika rió divertida con la reacción. Disintió y tomó gentilmente la mejilla de Nina.
-Ahí no; aquí
Arrastró con delicadeza el rostro de Nina hacia el suyo y la besó. (Se suponía que Nina debía besarla, pero resultó al revés). Extrañamente lo que debía ser un beso corto de prueba se extendió e intensificó suficiente como para degustar de un francés perfecto y mutuo. Para cuando se separaron a retomar aire, la misma idea estaba en sus ojos; querían más.
Esta vez se aproximaron la una a la otra, totalmente conscientes de querer más
Y la puerta se abrió.
Súbitamente se alejaron la una de la otra, dando como resultado un doble totazo en ambos lados del armario. Natsuki las miró confundida de lo que pasaba.
-¿Me van a decir qué hacen ahí metidas?- Preguntó ayudándolas a poner de pie
-Es una larga historia; nos quedamos encerradas, la puerta se atoró- Le dijo Nina
-Mmm... Ya veo ¿Pero por qué se metieron ahí?
-Bueno, es que... Mai-san y Mikoto-chan estaban abajo y... Cuando subían... –Nina se sonrojó
-Ahh, no me digan... No querían que se dieran cuenta que ustedes las vieron haciendo algo que solo podían en su habitación ¿Verdad?
-Más o menos- Respondió Arika
-Bueno, tengan más cuidado a la próxima en no meterse en este armario... Qué bueno que al final encontraron como salir del clóset... Literal, Jajaja
-¿Eh?- Nina ladeó la cabeza
-Nada, nada, es hora de dormir...
Natsuki sacó del armario del interior de un abrigo una tarjeta y regresó a su habitación. Nuevamente, Nina y Arika suspiraron aliviadas.
-Ya he tenido mucho de esto por un día... –Suspiró Nina –Bueno ¿vamos por el helado?
-... Bueno, vamos- Sonrió Arika siguiéndola
"Lo que pasó en el clóset, se queda en el clóset" Aparentemente. Pero la noche no había terminado.
