Hola! Perdón por la tardanza, pero es que estoy con unos problemillas de salud y no estoy muy motivada, pero espero poder compensarlo pronto.
Aquí os dejo el tercer capítulo, espero que os guste! Ya sabéis que los comentarios e ideas son bienvenidos!
Abby daba vueltas al rededor de la sala de operaciones mientras Marcus estaba sentado en una silla, observándola con preocupación. Clarke acaba de contarles lo que Lexa le había explicado, incluida la visita a Polis para encontrarse con el Consejo terrestre. Bellamy, sentado en otra silla, parecía perdido en sus pensamientos. Cada uno estaba analizando a su manera las palabras de Clarke. Para ellos era una decisión difícil de tomar, pero no para Clarke, ella sabía que podía ser la única opción. Estaba cansada de tanta guerra, sangre y sufrimiento. Ya no confiaba en Lexa, pero quería con tantas ganas paz y seguridad para su pueblo que estaba dispuesta a pasar por ello y enfrentarse al Consejo terrestre.
¿Y sí es una trampa? - dijo Abby al cabo de un rato cuando paró de dar vueltas.
No lo creo mamá, lo has visto por ti misma, Lexa casi muere luchando. Creo que esta vez tiene razón...- fué interrumpida.
¿La estás defendiendo? - preguntó Bellamy un poco sorprendido al volver de sus pensamientos.
… - Clarke suspiró – No, no la estoy defendiendo, pero creo que esta es una solución que no involucra sangre o guerra, solo una reunión con un Consejo – le respondió con determinación.
El Consejo terrestres Clarke – le recordó su madre por fin mirándola.
Lo sé, ¿pero que más podemos hacer? Esperar a que la Nación de Hielo y sus aliados vengan aquí y nos maten a todos? - dijo la chica rubia alzando la voz, levantándose de su silla y dando un golpe con las manos en la mesa. - Disponen de un ejercito enorme, tu misma lo dijiste mamá. ¡Nos comerían vivos! Así que, ¿alguno de vosotros tiene una idea mejor? - nadie dijo una palabra. - Entonces la decisión está tomada. Iré a Polis con Lexa – declaró.
La reunión continuó durante más de dos horas y al final decidieron que Clarke iría a Polis, pero no sola, Bellamy y Marcus tambíén irían. También decidieron que irían Octavia y Lincon como guardias. Bellamy no estaba entusiasmado a con la idea de que su hermana formara parte del viaje, pero sabía que su hermana ahora era una guerrera excelente y muy bien entrenada y que sin duda querría ir. Al acabar la reunión, pasaron toda la tarde preparando todo lo necesario para el viaje, al igual que Lexa y los dos terrestres que irían con ellos, un hombre y una mujer.
El viaje a Polis era un trayecto de un día, pero sabían que algunos ejércitos terrestres estarían acampando cerca de los caminos mas transitados, así que gracias a los conocimientos de la comandante tomaron caminos más largos pero más seguros.
La primera noche acamparon en un claro que encontraron entre los árboles que normalmente les rodeaban. Tenían tiendas suficientes para todos. Octavia compartiría una con Lincon mientras que Marcus y Bellamy compartirían otra y Clarke tendría una para ella sola. Los celestes observaron que los terrestres solo tenían una gran tienda, obviamente la tienda de la comandante. Se preguntaron donde dormirían los dos guardias. Con la luna y las estrellas sobre ellos, cenaron en silencio y después rápidamente se fueron a dormir. Todo el mundo estaba entrando en las tiendas cuando los dos guardias se cuadraron en la entrada de la tienda de la comandante. Ahí estaba la respuesta, los terrestres no dormirían en absoluto y estarían vigilando la tienda de la comandante.
Esa noche, Clarke estaba teniendo una pesadilla, siempre la misma. Lo que no sabía era que muchas noches terminaba gritando mientras dormía. La tienda más cercana a la de Clarke era la de Octavia y Lincon. Se despertaron agitados por los gritos. Octavia entonces se dio cuenta de que los gritos venían de la tienda de Clarke y decidió ir para ver que estaba pasando. Lo que no vio fue a Lexa saliendo de su tienda y que cuando observó que Octavia estaba entrando en la tienda de Clarke se paró.
¡Clarke, Clarke, despierta!- Octavia le sacudió el hombro.
Clarke se despertó jadeando y sudando. Al cabo de un momento enfocó tu mirada en Octavia aun respirando agitadamente. De repente la abrazó y las lágrimas empezaron a salir de sus ojos. Octavia tambíén la abrazó, acariciando su espalda.
Lo siento Octavia, no quería... - Clarke intentó disculparse mientras soltaba un poco a Octavia.
No te preocupes Clarke – la joven le sonrió - ¿Estabas teniendo una pesadilla? - le preguntó aun acariciándole la espalda.
Sí... yo... - No sabía que decirle a la morena. La última conversación de verdad que habían tenido había sido dentro de los tuneles de Monte Weather y estaba muy enfadada con ella. - Octavia... - su mirada reflejaba dolor - no tienes porque hacer esto... sé no he sido tu persona favorita desde hace un tiempo – bajó su mirada a las sabanas. Octavia se quedó en silencio un momento, mirando fijamente a la rubia.
Sabes... - dijo por fin – durante un tiempo... sí, estuve enfadada contigo Clarke... no podía creer que hubieses confiado en Lexa y que hubieses dejado que se destruyese TonDC junto con todas las personas que murieron. Pero... ahora lo entiendo... gracias a ti Bellamy y el resto de nosotros estamos vivos... entiendo que hiciste lo que tenías que hacer... - levantó suavemente la barbilla de Clarke para que la mirase – y por lo que veo, las decisiones que tomaste todavía te atormentan...
Los veo cada noche Octavia... - susurró Clarke con lágrimas otra vez en los ojos. - Veo a todos esos niños... a todos esos cuerpos llenos de yagas... a Maya... no puedo apartar todas esas imágenes, no importa lo mucho que lo intente...- Octavia la volvió a abrazar.
Tienes que perdonarte a ti misma Clarke... - le susurró suavemente.
Después simplemente se quedó ahí, abrazando a su amiga, intentando consolarla. Al cabo de un rato, Clarke se quedó dormida en los brazos de Octavia y está la tumbó con cuidado en la cama para dejarla dormir. Al salir de la tienda vio a la comandante de pie en la entrada de su propia tienda. Esta le hizo una señal para que se acercase y Octavia obedeció.
¿Está bien? - preguntó la comandante sin ninguna expresión en su rostro.
Sí, se ha vuelto a dormir, creo que estará bien hasta que llegue la mañana – le aseguró la joven guerrera.
Bien, no quiero que nuestros enemigos escuchen los ruidos y vengan a por nosotros – le dijo antes de entrar en la tienda.
Octavia se quedó mirando fijamente la tienda por un momento, preguntándose si esa era la única razón por la que preguntaba por el estado de Clarke.
A la mañana siguiente desmontaron el campamento en silencio y continuaron con el viaje. La tensión entre los celestes y los terrestres era obvia. Lexa y sus guerreros siempre iban delante y el resto de ellos simplemente detrás, siguiéndoles. Así que fue una sorpresa para todos cuando Bellamy se adelantó donde estaba la guerrera terrestre y le empezó a hablar, la cual, se lo quedó mirando durante unos segundos y entonces empezó a hablar con él también. Lexa por eso no parecía sorprendida por ello y no dijo nada al respecto ya que Echo le había explicado sobre el valiente chico celeste que había intentado ayudarles en Monte Weather. Ambos continuaron el viaje uno al lado del otro, conversando.
Ya estaba anocheciendo cuando empezaron a ver una amplia y enorme ciudad a distancia, iluminada por antorchas. Podían ver todo una variedad de edificios, con diferentes colores y formas. Parecía no tener fin. Mientras más de acercaban, más asombrados estaban los celestes. Cuando llegaron a las puertas de la ciudad todos estaban sin palabras. No había guardias o guerreros, solo gente yendo de un sitio para otro, riendo, conversando y sonriendo, padres e hijos caminando tranquilamente, y mercaderes en sus puestecitos, la mayoría ya recogiendo sus productos para poder volver a sus hogares después de una día de trabajo.
Entraron en la ciudad aun montados en sus caballos, haciendo notar su llegada. Cuando la gente se dio cuenta de que su heda había vuelto empezaron a acercarse y a saludar a la comandante con inclinaciones de cabeza y coreando "heda". Rápidamente tuvieron que dejar de montar y al bajar de los caballos en un momento alguien se los llevó para que se hicieran cargo de ellos. Más y más personas empezaron a amontonarse a su alrededor saludando a su heda pero también mirando extrañados a los nuevos llegados. De repente, una niña con cabellos marrones se acercó a Clarke con felicidad y admiración en sus jóvenes y claros ojos azules.
¿Skai heda? - preguntó la niña tímidamente.
Sha – contestó Clake sonriendo mientras miraba a la adorable niña que tenía delante de ella.
Mochof – dijo la pequeña antes de abrazar a Clarke. Después la niña dijo un par de frases en trigedaslang que la rubia no entendió, soltó una risita y se marchó corriendo.
Clarke se quedó parada durante unos segundos, como en trance, sin saber como reaccionar, confundida, al igual que el resto de celestes.
Ha dicho que gracias a ti a recuperado a su hermano y a su padre. Ya no tiene miedo porque sabe que los hombres de la montaña ya no están – Lexa se había acercado a Clarke cuando le habló. A Clarke casi dio un salto por el susto ya que no la había oído acercarse.
¿Por qué? - Clarke aun estaba aturdida.
Saben que los derrotaste tu Clarke... todo el mundo lo sabe – le explicó Lexa. - No tienes ni idea de cuantas personas han recuperado a su seres queridos o cuantas de ellas han perdido a sus seres queridos en manos de los hombres de la montaña – intentaba mantener su voz inexpresiva – y ahora, por primera vez en 97 años, se sienten seguros... - miró al rededor, contemplando al pueblo, a su pueblo. Clarke pudó notar como los ojos de Lexa brillaron por un segundo. - Kandia os guiará donde os hospedaréis. Esta noche descansamos, mañana nos encontraremos con el Consejo" y diciendo eso se marchó seguida por sus dos guardias y por muchos ciudadanos, adorándola.
Una sonriente y guapa terrestre de repente apareció delante de ellos. Tenía el cabello negro y rizado, ojos amables y llevaba un vestido largo de algodón marrón con un cinturón blanco. Clarke y resto de ellos, excepto por Lincon, todavía seguían estupefactos y con la boca abierta por todo lo que les rodeaba así que les costó unos minutos reaccionar y seguir a la chica.
Siento que en este capítulo no haya mucho Clexa, pero es que tenia la sensación de arreglar primero las cosas entre Clarke y Octavia. ¿Qué pensáis?
