Abrí los ojos mientras lamentaba el patético estado en el cual mi espalda amaneció aquel día además de la constante molestia que sentía en mi trasero, estaba a punto de soltar un gran bostezo cuando de improvisto caí en cuenta de en donde me encontraba y para peor con quien. Me levante de golpe al ver que Foxy ya no se encontraba abrazándome pero lo único que ocasionó es que volviera a caer al suelo, las piernas no me respondían y el culo me dolía más de lo que pensé al despertarme ¿Cuanto tiempo había pasado? Intente pararme de nuevo pero esta vez con mas cuidado mientras me recargaba en una de las paredes para no caer tratando de buscar a tientas la salida ¿Era mi imaginación o este lugar siempre estaba oscuro?
Cuando por fin pude sentir en mis manos la textura gruesa de las cortinas tome impulso con mis piernas y corrí a toda pastilla fuera de ahí sin importarme que me encontraba medio desnudo, por suerte ya era de mañana y las puertas ya estaban abiertas haciendo que lo primero que viesen mis ojos al salir fuera la potente luz del sol que casi me deja ciego. No mire siquiera atrás, iba a renunciar, ya era suficiente ¡No quería morir! O peor, convertirme en el juguete sexual de un defectuoso robot zorro pirata con pintas de parecer mas un coyote con desnutrición. Cuando al fin me vi en la seguridad de mi casa me metí directamente al baño sin decirle nada a mi madre para después tirarme a dormir hasta que me sintiera menos usado. No iba a regresar, no iba a regresar, no, no, no...
¿Porque me pasa esto a mi? Pensé con pesadez mientras me acomodaba, lo mejor que mi trasero me lo permitía, en la silla de la oficina; mi padre había tenido un accidente cuando regresaba a casa de buscar trabajo, el problema en si, para mí al menos, fue que no teníamos dinero suficiente para pagar el hospital lo cual preocupaba a mi madre y por consecuencia me preocupaba a mi también. Una noche mas pensé guardando una efímera esperanza en mi interior, solo una noche mas y podría decirle adiós al fin a ese infierno. Revisé las cámaras y las luces de las puertas, ya me había hecho a la idea de que no recibiría una llamada aquella noche sin embargo el sonido del teléfono rompió el silencio en el que estaba sumido.
Deje que el contestador sonara pero al comenzar la llamada no pude evitar que un horrible escalofrío recorriera por completo mi cuerpo, aquella voz que se dejaba oír no era ni remotamente humana. La estática que acompañaba a aquella voz la hacía casi imposible de oír, de fondo se escuchaban chillidos que supuse eran de los animatronicos ¿Podría ser que...? ¡Pero es imposible! ¿Estas cosas hablan? Me sentí mareado de repente, no sabia que hacer, no sabia que pensar y solo quería irme ya a casa, el reloj no había dado si quiera la una de la mañana y ya podía escuchar perfectamente como todos se acercaban casi al mismo tiempo como si se hubiesen puesto de acuerdo; lo sentía en el pecho, una horrible sensación que me decía que esta noche no salía vivo ¿Corazonada? No, era algo mas fuerte, real, palpable. Cerré la puerta en la cara de Bonnie y de Chica encerrándome en la oficina.
Tome la tableta en mis manos apretándola con fuerza, no tenía intención de revisar las cámaras, ni ganas me faltaban, solo me preguntaba cuanto tiempo tenía antes de que la batería se agotase y el generador se apagara. Me sobresalte cuando oí varios golpes en la puerta, era obvio de quien se trataba; Foxy comenzó a tocar con más insistencia, le hubiera restado importancia de no haber sido porque al checar rápidamente el generador vi con horror como la batería ya iba a la mitad, suspire ¿Abrir la puerta y dejarlo entrar para que hiciera conmigo quien sabe que clase de pervertidos horrores? o ¿Mantener la puerta cerrada y que la batería se acabase y Freddy me matara de una forma cruel y, por demás, dolorosa? Wow, difícil decisión pensé con sarcasmo. Sin más abrí la puerta.
De lleno me tope con la mandíbula abierta de Foxy y su gesto amenazador sin embargo cuando me vio pareció detenerse hasta quedar en el umbral de la puerta sin decirse si entrar o no. Me le quede viendo durante unos segundos antes de ignórale y comenzar a revisar las cámaras, después de todo si iba a morir que importaba ya si le prestaba atención o no a lo que sea que hicieran esas cosas; Foxy me miraba, podía sentirlo, estaba aún parado como estatua y eso me ponía más nervioso, no sabia si iba a hacer algo o solo se quedaría ahí, por desgracia la batería seguía bajando puesto que aún tenía la puerta de la derecha cerrada por si Freddy o Chica decidían atacar.
Cerré los ojos casi por instinto al oír los pasos del zorro acercarse hacia mi posición y casi dejo escapar un grito al sentir la fría mano metálica en mi hombro apretando levemente. Ya estaba, iba a morir y lo peor es que terminaría en la trastienda como el tipo del teléfono donde seguramente tardarían años en encontrar mi cadáver y el bastardo de mi jefe seguramente negaría todo y... Un momento ¡El bastardo de mi jefe! El sabe que está ocurriendo aquí, el sabe que los animatronicos son unas malditas maquinas asesinas, violadoras en el caso de Foxy, y seguramente el se deshizo del cadáver del tipo del teléfono, por eso actuaba tan extraño aquella noche ¡Si será cabrón! Me pare de la silla aun con la mano del zorro en mi hombro y con mi instinto suicida al tope me decidí a salir de aquella oficina.
El problema fue que no pude dar ni dos pasos cuando Bonnie apareció en la puerta bloqueándola con todo su enorme cuerpo; el tiempo pareció detenerse, ni Bonnie ni Foxy se movían y parecía que solo se miraban entre si mientras yo estaba en medio de todo sin decidirme si salir corriendo o quedarme, daba igual lo que terminara decidiendo puesto que posiblemente tarde o temprano ellos irían por mi y me asesinarían. Bonnie se movió un poco, entrando a la oficina por el reducido espacio de la puerta, el zorro se movió también pero poniéndose enfrente de mi, es en estos momentos en los que vuelvo a sentir como mi nivel de hombría baja considerablemente, me aleje de ellos lentamente y, mientras veía por la ventana derecha que no hubiese nadie, abrí la puerta mientras salía corriendo a todo lo que daban mis piernas.
No me detuve a ver si quiera si me perseguían, solo corrí, corrí todo lo que podía y esquivando algunas sillas logre divisar la salida. Ya casi pensé con una extraña felicidad recorriéndome las venas, la ansiada libertad ¡Al fin! Solo a unos cuantos pasos, tome el picaporte de la puerta cuando de repente las luces se fueron completamente y sumieron al local en una aplastante oscuridad. Mi cuerpo tembló y comencé a tener unas enormes ganas de vomitar, la puerta no se abría ¡La maldita puerta no se abría! Estaba completamente seguro que no le había puesto la llave cuando llegue, entonces ¡¿Porque carajo no se abría?! La música del toreador se dejo oír en la oscuridad, Freddy estaba cerca.
Empuje la puerta con todo el peso de mi cuerpo esperando que así pudiera al menos zafarla lo suficiente como para poder pasar, sin embargo mis intentos eran completamente inútiles y a ese paso terminaría solo por romperme los huesos del brazo. Deje caer mi cuerpo al suelo mientras me recargaba en la puerta golpeándola por ultima vez para aliviar un poco la frustración que tenía en aquellos momentos mientras cerraba los ojos, no quería ver lo que me harían y menos quienes lo harían. Lo siento, mamá fue lo ultimo que pensé antes de comenzar a gritar al sentir como alguien me tomaba de los tobillos y me arrastraba por el suelo hacia quien sabe que lugar.
Cuando por fin sentí que se detenían me atreví a levantarme, no veía absolutamente nada pero por extraño que lo sintiera podía jurar que la canción de Freddy se oía ya como un eco lejano ¿No debería ser al revés? Eso solo podía significar una sola cosa. Con algo de miedo estire ambos brazos mientras trataba de localizarlo, debía estar por aquí cerca de mi. Camine un poco aun con los brazos extendidos y agitándolos levemente hasta que di con el, no podía equivocarme, no ahora. Con desespero me aferre a su cuerpo, me había salvado o me había condenado, a estas alturas ya nada me importaba, solo quería estar con alguien que al menos me encontrara otra utilidad y no solo para meterme dentro de un traje robótico.
— Foxy — mi voz salió como un susurro mientras me arrimaba lo mas que podía a su cuerpo tratando de sentir un poco de calor, mismo que sabia era imposible que el zorro tuviera
Sentí la punta del garfio en mi espalda mientras su otro brazo me rodeaba la cintura, tenía miedo, miedo de lo que fuera a pasar, miedo a que Foxy se diera cuenta de lo egoísta que estaba siendo al estar a su lado solo para salvarme de morir, miedo a estas sensaciones que hacían ebullición en mi estomago, miedo de los animatronicos pero por sobre todas esas cosas sentía una enorme frustración conmigo mismo por haber sido débil ante la situación que se me presentaba cada noche, siempre sin saber que hacer esperando a que alguien llegara y me salvara como una estupida y débil princesa de cuentos de hadas, siempre tratando de complacer a los demás y olvidándome completamente de mi propia humanidad.
No tenía idea de cuanto faltaba para el amanecer pero solo quería que el tiempo se detuviera en ese instante, Foxy comenzó a caminar mientras me invitaba a seguirlo, le obedecí casi sin pensar además de que me sentía perdido en ese lugar. Cuando se detuvo al fin pude sentir de nuevo sus brazos rodeándome pero esta vez su lengua también salió a jugar posándose en mi cuello para volverlo a saborear como aquella vez haciendo que soltara varios jadeos que trate de retener puesto que aún estaba en peligro mientras no dieran las seis. La mano metálica del zorro comenzó a tocarme el cuerpo ¿Realmente estas cosas solo eran robots? Un suave apretón en la parte baja de mi cuerpo en donde la espalda pierde su santo nombre contesto a mi pregunta interna. Aun me dolía el trasero de la otra vez y no quería volver a sentir como los dedos de Foxy revolvían mis entrañas.
Comencé a temblar de nuevo y Foxy pareció notarlo puesto que me abrazó con mas fuerza mientras sentía las pisadas de los otros acercarse cada vez mas. Lo deseaba mas de lo que deseaba morir y por ello no quería pensar en lo que vendría después, solo quería sentir ese momento en el cual me aferraba a Foxy como si fuera lo ultimo que fuera a hacer en mi vida y, por desgracia, por como oía que se acercaban cada vez mas parecía que efectivamente eso seria lo ultimo que haría. Me deshice del abrazo levemente, solo separándome del zorro unos centímetros para poder ver mejor su rostro o al menos ver lo poco que la oscuridad me permitía y con una delicadeza que no sabia si quiera que tenía tome como pude el rostro de Foxy y deposite un suave beso en lo que supuse yo serían sus labios antes de sentir como un golpe en mi nuca me hacia perder la conciencia.
