CAPITULO 30

Natsuki regresó a casa completamente sola; más sola que nunca, tanto que nunca antes se percató del cambio que Shizuru había hecho en su vida. Nunca le importó estar sola antes de Shizuru, pero ahora que conocía lo que era estar al lado de su calidez, era imposible el no sentirse miserable y extrañarla tanto, el sentimiento de ser amada, la alegría de poder amarla…

-Llévenlas al lado de las escaleras- Señaló Tomoe a Nina

La peli azul estaba al frente de una organización organizada y sincronizada para poner en orden las cosas de Shizuru y organizar la mudanza. Tomoe sostenía una pila de ropa recién doblada junto a los libros de Shizuru en la mesa.

-Tengo la ropa de su armario- Nina bajó con una caja en sus manos

-Yo tengo sus cosméticos y cosas personales- Agregó Arika poniendo una maleta sobre la mesa

-Tengo su computadora y perfumes- Nao puso sobre la mesa una caja pequeña

-¿Qué se supone que hacen?- Preguntó Natsuki de mala gana

-Bueno… -Mai caminó hacia ella –Viola-sama llamó y nos pidió organizar las cosas de Shizuru… Rena-san nos lo dijo anoche y… Natsuki perdón, nosotras solo tratamos de evitarte todo esto, en verdad

-Olvídalo Mai, está bien… -Natsuki se sobó las sienes

-Pero entre menos estorbes, más pronto le llevaremos todo a Shizuru-san a casa de Viola-sama- Le dijo Tomoe secamente

-¡Basta!- Le dijo Nina con seriedad mirándola

Natsuki la miró de forma fría y con desdén. Se acercó caminando con pasos firmes pero lentos hasta quedar a un paso de ella.

-Disfrutas esto ¿Cierto?

-¿De qué hablas?

-Esto, la separación de Shizuru y yo ¿Te gusta todo esto?

-Es lindo ver que finalmente las cosas ocurren como debe ser, cierto- Tomoe esbozó una media sonrisa

-Se acabó- Natsuki le haló las cosas de Shizuru de las manos de Tomoe –Agarra tus cosas, no te quedarás un minuto más aquí, lo permití porque la amabilidad de Shizuru era demasiada pero ahora que se fue…

Un nudo se le hizo en la garganta al pronunciar esa última frase. Miró a Tomoe molesta y subió las escaleras a toda velocidad.

-¡Natsuki, espera! ¡Natsuki!- Le llamó Mai corriendo tras ella

-Bueno, ya oyeron a la jefa… Las cosas de Fujino cerca de la puerta, vamos- Les dijo Nao a las demás

-¡Oye de eso me encargo yo!- Le dijo Tomoe molesta

-Te acaban de correr, Tomoe… No hay mucho que puedas hacer, ella es la dueña- Le dijo Nina con seriedad –Fuiste demasiado lejos esta vez

-¿Y ahora eres abogada?

-¡Lo que hiciste estuvo mal!... ¿Acaso no ves que ninguna de las dos quería esto? ¡Hablamos del sufrimiento tanto de Natsuki como de Shizuru-san, Tomoe!

-Tú no sabes nada sobre estar separada de quien amas

-¡Shizuru-san jamás te hubiera correspondido aunque no hubiera estado Natsuki!

-Veremos- Tomoe sonrió –Ya veremos, Nina

Tomoe agarró su bolso y salió de la casa, dejó las llaves al lado de la mesa de noche y desde ese momento no se supo mucho de ella excepto que envió un servicio de mudanzas privado por sus cosas unos días más tarde.

Y de ese modo transcurrió 1 semana, llegó la noche de año nuevo.

Mai, Mikoto, Nina y Arika estaban en la mesa, las 4 veían un programa que celebraba el año nuevo en la plaza central de Tokio, Rena estaba en el sofá acompañada de Nao, Takeda, Reito y Yuuichi. Pero Natsuki estaba sola en su habitación, igual que los anteriores días desde que Shizuru se fue.

-¿Le avisaron que estaríamos aquí?- Preguntó Yuuichi

-Claro, no contestó nada en primer lugar- Respondió Rena

-Ha pasado solo una semana, déjenla superar todo a su modo ¿Vale?- Les dijo Reito

-¿No han sabido nada de Shizuru-san?- Preguntó Mai

-Nada, excepto que ya se ubicó cerca de la zona turística donde se ubicó el edificio de finanzas de su familia

-Esto no debió pasar en primer lugar… -Nina apretó sus dos manos cruzadas contra su frente

-¿Por qué te preocupa tanto?- Le preguntó Mikoto –Digo… las dos lo decidieron ¿verdad?

-Decidir es diferente a resignarse

-Cierto, no tuvieron opción de todas formas… -Mai suspiró –Ellas pasaron por mucho para finalmente estar juntas, y cuando pueden disfrutar de la vida que pudieron tener, se tienen que separar…

-Es noche buena, anímense todas- Rena les sonrió –Mai, tu eres obviamente más cercana a Natsuki, intenta que nos acompañe esta noche ¿Quieres?

-Lo intentaré… -Mai suspiró y subió las escaleras

Mai tocó la puerta 3 veces, no hubo respuesta. Insistió y tocó nuevamente, pero fue inútil una y otra vez. Mai no era una persona paciente, por lo que entró derecho, abrió las cortinas y la ventana. Natsuki estaba acostada con la cobija cubriéndole la cabeza.

-¡Arriba, mujer! Es año nuevo, tenemos que superarlo juntos ¡Somos tus amigos!

-Vete…

-¡Tú despierta!- Mai le haló la cobija

Natsuki no se movió a pesar que estaba al descubierto.

-Dios mío, apestas! Tienes que tomar un baño ahora mismo ¡Vamos!

-¡Basta, no quiero!

-¡Vamos, dije!- Mai la haló con fuerza de ambos brazos

-¡Suéltameeeee!

Mai consiguió sacarla de la cama y meterla en la tina vacía y fría.

-¡No quiero superarlo, carajo! ¡Déjame!

-Lo superarás con un trago cálido o un frío- Mai abrió el agua del grifo

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-… Y cuando regresé al apartamento, ella estaba en la sala, tenía una falda de…

-¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!

Todos dejaron de oír la historia de Reito y miraron hacia arriba de las escaleras. Ese grito ronco pero afeminado, como un gatito siendo arrojado a un charco helado.

-Bueno… Mai hizo su trabajo… -Rena suspiró aliviada

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Una Natsuki temblorosa y tiritando bajo el chorro de agua helada miraba con ojos asesinos a Mai; el agua había corrido sobre ella y ni siquiera se había quitado la pijama.

-Te od-d-d-d-d-dio…

-Habla cuando dejes de temblar- Mai abrió el grifo de agua caliente –Ahora, ya que no te puedes mover sin desnudarte enfrente mío, hablaremos

-No quiero conversar sobre eso, por favor

-Pues vas a tener que hacerlo, porque Shizuru-san ya reinició su vida, y tú sigues durmiendo todo el día y comiendo frituras con mayonesa ¡Engordarás!

-¿No se supone que debo superar mi duelo por mi cuenta, eh?

-¡Ella no se murió, por Dios santo! Se fue a armar una faceta de su vida lejos de ti ¡Pero sabes que regresará!

-¡¿Qué no entiendes que no quiero verla cerca de mí en un futuro?! ¡La quiero conmigo ahora, siempre, todo el tiempo!

-Escucha… -Mai le entregó una toalla de mano –Shizuru-san lidió con esto, exactamente lo mismo que tú ¡Pero tú la habías rechazado! Puedes hacerlo Natsuki, me tienes a mí, tienes amigos ¡Trata de avanzar!

-Ahh… Déjame sola, por favor… -Natsuki se secó su cara húmeda

-No te dejaré sola, Natsuki; somos amigas, hemos pasado por mucho como para que te deje ahora de este manera, no lo haré

Natsuki guardó silencio mientras el agua seguía cayéndole en la espalda y por los hombros. Mai suspiró y agarró un jabón del lavabo.

-Bueno… Ya entrados en gastos, mejor acabarlo… -Mai haló el pijama de Natsuki

-¡Oi, qué haces, suelta!- Natsuki haló en contra

-Ay vamos, aparte que apestas ya te he visto sin ropa antes ¡Banzai!

Mai haló el sacó y el pantalón de Natsuki; una nueva lucha en de derecha a izquierda comenzó para limpiar varios días de lamento por sí misma de Natsuki; pero la forma en que Mai animaba a Natsuki, incluso si era así de extraña, parecía funcionar.

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-¡Déjate lavar la… Natsuki, basta!

-¡Suelta! ¡Suelta pervertida! ¡Tu mano sácala de ahí!- Natsuki chillaba con fuerza

-¡Hueles muy mal, tu trasero está…!

-¡No me toques ahí, pervertida!

Rena, Reito, Takeda y Yuuichi prestaban especial atención a lo que sucedía, las demás sin embargo estaban bastante acostumbradas, aunque Arika y Nina fueran nuevas en el grupo ya tenían costumbre de ver escenas extrañas entre ellas.

-Bueno… todo volverá a ser más o menos como era antes, supongo… -Nao bebió un trago de chocolate

-Si eso es bueno, entonces ojalá Natsuki se sienta un poco mejor pronto- Rena sonrió con notable mejoría a su tranquilidad

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-¡Ahhjj! ¡Mira como me dejaste, toda mojada!- Mai sacudió su ropa húmeda –Si no te hubieras movido tanto, tal vez no tendría que cambiarme de ropa

-Y si tu no me hubieras prácticamente violado, no habría pasado eso seguramente- Contestó Natsuki mientras salía del baño cubierta por una bata de baño

-No eres mi tipo, perdón Jajaja

-Como sea… -Suspiró Natsuki sentándose en la cama

Mai miró el reloj de pared. Faltaba poco para la media noche. Entonces vio el teléfono de Natsuki sobre la mesa de noche, dañado, roto. Hacía días había dejado de funcionar. Sacó de su sudadera mojada su celular y se lo ofreció a Natsuki.

-¿Para qué eso?

-Llámala- Le dijo sonriendo

-… Mai…

-Allá son más o menos las 9 de la noche, pero ella debe saber qué hora es aquí… Llámala, no negará la llamada si viene de mi teléfono

Natsuki sonrió y recibió el teléfono. Marcó ansiosamente el número de Shizuru y se puso la bocina al oído. Mai sonrió al verla recobrar un poco de tranquilidad y salió de la habitación dejándola a solas con su llamada.

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Shizuru se había mudado a un pent-house cerca del edificio del que fue puesta a cargo. A esa hora estaba mirando a través del balcón como los preparativos se hacían para la fiesta de la media noche en oriente; era todo mucho más desordenado, más deliberado y espontáneo; en cierto modo le agradaba conocer las tradiciones occidentales, pero extrañaba mucho su verdadero hogar… Extrañaba estar al lado de Natsuki.

Estar sola, en medio de un lugar desconocido y con personas que obviamente no sabían por todo lo que había pasado para llegar ahí, lejos de Natsuki, lejos de sus amigos, todo lo que quería para sí misma y para su futuro juntas se había desmoronado.

Su teléfono vibró en su chaqueta. Tokiha Mai

Shizuru contestó gustosa de ver una llamada de sus amigos; había esquivado las llamadas de Natsuki por alejarse del dolor.

-Mai-san… Pensaba en ustedes…

-Shizuru, soy yo

-… Na-Natsuki… -Se le hizo un nudo en la garganta

-Solo… aquí son casi las 12 y… Feliz año…

-Lo sé, no quería recordarlo… Sabes aquí están arreglando todo para la media noche

-Imaginaba que estarías aburrida y… sola… Shizuru, yo quería decirte que…

-No lo digas… -Shizuru sujetó con fuerza el collar en su cuello –Natsuki, esto está matándome… me mata por dentro no poder verte

-Iré a verte, cuando las vacaciones de verano lleguen, podría verte… quiero verte… quiero poder abrazarte y estar contigo…

-… Te amo, Natsuki… Mi Natsuki, no sabes cuánto te extraño

-Y yo a ti, Shizuru… También te amo, y mucho

-Cuando lleguen las vacaciones nos veremos otra vez… Podemos hacerlo así hasta la graduación y te traerte conmigo

-Seré la mejor, Shizuru… Si tus padres van a verme a tu lado cuando esté a su nivel… entonces la próxima vez que me vean sabrán de lo que soy capaz de hacer por ti

-Natsuki, ellos no lo hicieron por ti, es por mí

-Aun así… quiero hacerlo por ti, Shizuru... por nosotras… Esos planes siguen en pie… Lo prometimos ¿Recuerdas?

Shizuru sonrió a sí misma. Una lágrima de esperanza y alegría se deslizó por su mejilla. Pudo escuchar la alborada en el fondo del teléfono de Natsuki, a pesar que era año nuevo, ella seguía pendiente únicamente de la llamada que mantenía con Shizuru.

-Sí, lo prometimos…

-Hasta las vacaciones… Feliz año, Shizuru

-Hasta las vacaciones, Natsuki- Shizuru se limpió las lágrimas

La llamada se cortó.

La promesa de volverse a ver apaciguó su corazón inquieto y solitario durante esta noche, en la que a pesar de sentirse sola, sentía el calor y el amor de Natsuki más cerca de ella que nunca.

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¡Buena noche, mis lectores! :D

Se preguntarán porqué he incluido semejante separación entre ellas

Pues porque aquellos que saben realmente lo que la cotidianidad contiene, y estar cerca de la familia de tu pareja, saben que TODO es posible, y CUALQUIER COSA puede pasar.

A mí me ocurrió, y he sabido de personas que han pasado por cosas peores

Y sobre todo… El amor lo puede todo, o eso dicen…

Shizuru y Natsuki han pasado por tantas cosas, que se diría que su amor ha tenido suficientes pruebas… ¿Será verdad?

¡Estén pendientes de los siguientes capítulos! :D

¡Un saludo grandísimo a Andi-chan :3, , Reira XY y todos aquellos que me dejan su apoyo siempre que actualizo!