CAPITULO 31
Las clases iniciaron. Todo lo ocurrido referente a la separación de Natsuki y Shizuru de repente pasó a ser un segundo plano. La vida debía continuar; con el paso de las semanas era más natural que mantuvieran comunicación más constante y charlaran durante horas cuando llegaba la noche de cada domingo.
-¿Trasladarte?- Mai dejó a un lado su almuerzo –Mikoto, explícame eso…
-Mi sensei me explicó que nos seleccionó a dos compañeros y a mí para un programa de excelencia en ciencias agropecuarias y medicina agropecuaria, será en Osaka
-Pero… pero se suponía que estaríamos las dos juntas… Mikoto, nosotras…
-¿Quieres que le diga al sensei que no iré?
Mai agachó la cabeza. En ese momento vio a Natsuki a l lejos de donde todas almorzaban. Hablaba con su maestro y asentía una y otra vez. Hasta ese momento sol estaban Mai y Mikoto reunidas.
Recordó el sacrificio que había hecho Natsuki para conservar la esperanza de volver a ver a Shizuru algún día; ser la mejor, dar lo mejor de sí misma y no rendirse hasta volver a verla. Si ella podía, seguramente Mai también podía permitirle a Mikoto irse por unos meses.
-No… Eres buena, Mikoto… -Mai le acarició la mejilla a la morena –Ve; enorgulléceme, tienes una novia muy enamorada de ti que te estará esperando
-¿De verdad?- Preguntó notablemente emocionada
-Esfuérzate al máximo, Mikoto- Le sonrió Mai
Mikoto se recostó en las piernas de Mai sonriéndole. En ese momento Natsuki se les acercó.
-Bueno, tendré una sesión privada de clases hoy en la tarde- Les dijo al sentarse -¿Nadie más ha venido?
-Solo tú- Mai la miró –Natsuki, Mikoto irá a un programa de excelencia en Osaka en un par de días
-¿De verdad? ¿Cuánto tiempo?- Preguntó mientras desatapa el listón de su obento
-Serán uno meses- Contestó Mikoto
-Has de ser buena en eso si ya te eligieron para un programa así
-Eso dijo mi sensei- Contestó Mikoto sonriendo
-Bueno, entonces te deseo suerte
-Gracias, Natsuki
Natsuki miró de reojo a Mai, aunque sonreía lucía triste al mismo tiempo; se notaba cuanto le estaba costando dejar ir a Mikoto aunque fuese con un fin educativo, acostumbrarse de tal forma a su presencia cerca todo el tiempo era la mayor consecuencia de todo esto.
-¿Por qué las caras de funeral?- Preguntó Nao llegando
-Jajaja no sé de qué hablas… -Mai sonrió echando la cabeza para atrás -¿Por qué tardaste?
-Porque se supone que nos enviarán a terapear a unos pacientes al Norte mañana, me estresa la sola idea y quise diferir de la opinión grupal… Pero bueno… -Nao se sentó
-Mikoto irá a un programa de excelencia en unos días- Le contó Natsuki
-¿Ya ves que si estabas de morir?- Le dijo Nao a Mai
-Jajaja exageras Nao-chan- Mai fingió una sonrisa –Pero me alegra por ella
-¡Ah! Por cierto, te mandaron un mensaje- Nao le entregó su teléfono a Natsuki
-¿A mí? ¿A tu teléfono? ¿En serio?
Natsuki lo miró. Enseguida sobresaltó, quedó de pie mirando el teléfono con una expresión endemoniada.
-Esa zorra…!
Natsuki tiró el teléfono de regreso a las manos de Nao y corrió a toda velocidad con su bolso en la mano. Mai y Mikoto solo la vieron entrar y salir con rapidez del área de casilleros con su casco puesto y marcando un número apresuradamente en su nuevo teléfono.
-Ehmm… ¿Qué pasó?- Preguntó Mai a Nao
Nao le enseñó su teléfono. Una fotografía de Tomoe sosteniendo el teléfono sonrientemente mientras rodeaba con el brazo a Shizuru, la cual aunque educadamente sonreía, no se veía del todo cómoda.
-… Ay Dios… Solo espero que no se le ocurra hacer nada estúpido
-Es de ella de quien hablamos ¿Lo olvidas?
Nina y Arika se acercaron en ese momento; lo primero que vieron fue el obento a medio comer de Natsuki pero ni rastro de la chica. Mai suspiró y les hizo un ademán para que se sentaran. Cuando lo hicieron, Nao les dio a ver la fotografía.
-Ahh… ¿En serio, Tomoe?- Resopló Nina
-Está en Miami entonces- Dedujo Arika al ver la fotografía
-¿Y Natsuki?
-Agarró sus cosas, su casco y salió sabrá Dios adónde- Contestó Mai
-Peor aún… -Nina suspiró en medio de un facepalm a su mejor estilo
-No nos preocupemos, ella no haría nada estúpido como ir a perseguirla, sabe que está en medio de comienzos de semestre- Les dijo Nao –Ni ella es tan tonta
-Pues si- Mai relajó su expresión
En ese momento venían Takeda y Yuuichi juntos desde el campus de deportes, y por el bloque de Ciencias políticas venía caminando Reito. El grupo se reunió, terminaron de pasar la hora del almuerzo y las clases prosiguieron con normalidad.
Ya en la noche…
-¡Llegamos!- Exclamó Mai con voz cansada -¿Rena-san?
-Hola chicos ¿Algo de comer?
-¡Yo sí quiero!- Mikoto pasó la frente
-Jajaja era de esperarse…
La motocicleta de Natsuki no estaba afuera, y arriba de las escaleras no había actividad.
-¿Y Natsuki?
-Ah, vino hace como 10 minutos, pero se fue… -Contestó Rena
-¿Adónde?
-Dijo algo como hacer un abrigo de zorra americano, no le entendí bien
-… No lo hizo… -Mai abrió los ojos como platos
-¿Qué pasa?- Preguntó Nao
Mai marcó un número en su teléfono apresuradamente.
-¡Natsuki Kuga, donde estás!... ¡¿Cómo dices?!... ¡No, no, nooooooo, nonononono!
Mai, Mikoto, Nina y Arika la observaban gritar mientras caminaba de lado a lado.
-… ¡Natsuki, no…!... Ahh… Espérame en el aeropuerto, voy por ti ahora mismo… ¡Ya sé que no soy tu madre, pero tú eres una cabra loca haciendo lo que se te pega la regalada gana!... ¡Natsuki si tomas ese av…!... ¡Natsuki! ¡NATSUKI!...
Mai colgó el teléfono.
-La mataré… No, la mataré, la reviviré y luego la volveré a matar… -Refunfuñó soltando el teléfono en la mesa
-¿Qué hizo ahora?- Preguntó Rena
-Va camino a Miami; tomó un vuelo exprés hace un momento
-Eso suena a algo que ella haría Jajaja- Rio Nao
-Rezaré por Tomoe- Nina caminó escaleras arriba
-Te acompaño, Nina-chan- Arika la siguió
Rena las vio irse en silencio.
-Oigan, no es como si fuera raro, pero… ¿Nina y Arika no están muy juntas últimamente?
Mai volteó a ver a Nao con una clara advertencia en su mirada. Mikoto por supuesto permaneció en silencio.
-Tal vez se han hecho más unidas últimamente- Comentó Nao
-¿Unidas?... Bueno, siempre han tenido una fuerte química… -Comentó Rena pensativamente
-Ehmm… ¿Ya cenaron? Puedo hacer unas tortillas de arroz si quieren- Propuso Mai
-Eso suena bien… Supongo que sabremos de Natsuki más tarde…
-Cuando nos llegue el reporte policial de la muerte de Tomoe bajo circunstancias horribles- Agregó Nao
-¿Y qué tiene que ver Tomoe, por cierto?
-Envió una fotografía con Shizuru-san; fue a verla hasta América- Contestó Mai
-Ahh… eso también suena como algo que Tomoe-chan haría…
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América era un lugar totalmente diferente. Todo era diferente que en Japón, la lectura de las revistas, los libros, el asiento del pasajero en los taxis. Natsuki llegó solo ayudada por un libro de turismo que compró en el avión. Bajó al área de pasa bordo y tomó un taxi; el taxista lucía despreocupado pero deslumbrado por la belleza exótica de Natsuki; toda una japonesa tan bella en Miami, no era común, pero igualmente sorprendente.
-Ehmm… -Natsuki abrió su libro de turismo –I need to go to Fujino's building, please
El hombre asintió y arrancó el taxi.
-Ahh… será más difícil de lo que parece… -Murmuró a si misma
El taxi la dejó frente a un enorme edificio situado en dirección al océano y el área turística. Natsuki pago con los dólares que acababa de cambiar en el aeropuerto, recibió el cambio y entró.
Para su suerte la recepcionista era japonesa.
-Hola, vengo a ver a Shizuru Fujino ¿se encuentra?
-Ella no está ahora, pero si su asistente personal, la señorita Marguerite…
-… Esa maldita arpía… -Una vena brotó en la frente de Natsuki- ¿En qué piso?
-23, toma el ascensor
-Bien, gracias
Justo en el momento que Natsuki entró al elevador, Shizuru entraba; dejó unas cartas de impuestos en la recepción, se detuvo súbitamente. Había un aroma peculiarmente familiar en el ambiente, uno que le hizo erizar los vellos del cuello. Este aroma tan sutil, pero penetrante, una fragancia delicada pero que penetró en sus sentidos.
-… Natsuki… -Murmuró aspirando el aroma –No, debe ser imaginación mía…
-Por cierto, Srta. Fujino; acaba de subir una visitante que la buscaba, pero subió a ver a su asistente
-¿Y cómo era esa visitante?- Preguntó miraba los sobres de los impuestos
-Pues… era japonesa, no le costó hablarme… De cabello largo negro, una figura…
-¿Cómo se llamaba?- Shizuru soltó los sobres y la miró
-No me dijo su nombre, pero parecía molesta al saber de su asistente
-Ahh… Ay Natsuki… -Shizuru sonrió a sí misma
Shizuru tomó el elevador a toda velocidad.
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¡Muy buenas noches, mis lectores! :D
He tenido unas semanas bastante agitadas, lamentablemente no me ha quedado mucho tiempo para dedicarme a algo que me entretenga o agrade, aunque el ejercicio me ha hecho sentir bastante bien también me deja agotada.
¡Bueno! Este fic espero darle fin pronto, no lo extenderé hasta hacerlo mamón, eso no me gusta
Y pues respecto al otro fic, si no recibo más votos ahora, asumiré que la elección popular fue de Mai HIME x Kannazuki no Miko Jajaja
¡Un saludo a todos!
