– – Mikey – escuchaba que me llamaban, era una voz suave, casi un susurro – despierta Mikey, despierta.

Trate de incorporarme pero sentía que el cuerpo no me respondia lo cual a su vez era gracioso porque me sentía mas liviano. Me quede tirado en mi inconsiencia por unos segundos mas antes de abrir los ojos abruptamente al escuchar un grito de terror puro provenir de una habitación al fondo del pasillo. Tenia conciencia de que aun me encontraba en la pizzería, el problema era que no sabia si me encontraba vivo aun o ya estaba muerto. Trate de reincorporarme de nuevo cuando sentí una suave mano posarse en mi hombro.

– – Ven Mikey, ya es hora – un joven pelirrojo me hablaba con ternura mientras me ayudaba a ponerme de pie y me tomaba de la mano.

– – ¿Estoy muerto? – Temi que me respondiera pero quería saberlo, debía saberlo – ¿F-Foxy?

El joven solo me sonrio mientras asentia levemente sin soltar mi mano aun, con cuidado caminamos por los pasillos de la pizzería, ahora que lo recordaba lo ultimo que mi cerebro pudo captar fueron las palabras del loco aquel. Gire mi vista tratando de hallarlo pero todo se encontraba en una completa penumbra, lo único que nos guiaba eran los gritos de algo o alguien al final del pasillo. Caminamos un rato mas hasta que sentí que ya no nos encontrábamos solos, podía ver perfectamente a otros tres niños mas a mi lado que me miraban con curiosidad.

Al final divise una tenue luz proveniente de una puerta entreabierta, los niños se adelantaron y terminaron de abrir la vieja puerta abriéndose paso al interior de la oscura habitación. Dude unos minutos antes de entrar, realmente no tenia idea de que era lo que estaba sucediendo hasta que vi al tipo de morado correr y gritar por toda la estancia huyendo de algo, algo que, por lo que alcance a ver, era un niño o mas bien el fantasma de un niño. El pobre tipo parecía que había visto a la mismísima muerte puesto que cada vez que el pequeño fantasma se acercaba el hombre corria en dirección contraria.

– – No entiendo – hable para mi al mirar como el hombre entraba en lo que parecía un viejo traje de conejo dorado. – Definitivamente no entiendo.

– – Hace años que ocurrio – hablo una voz a mis espaldas haciendo que casi me orinara del susto – Fue en los inicios del restaurante, en las noticias se reporto que habían desaparecido unos niños. Un cumpleaños que nunca olvidare, el dia en que desaparecimos y fuimos obligados a vivir como maquinas de entretenimiento, nuestras almas atrapadas en aquellos trajes robóticos hasta deteriorarnos.

– ¡Y asi será para siempre! – grito el hombre ahora dentro del traje robotico, por un momento me había olvidado de el – ustedes no son mas que espiritus atrapados en cacharros inútiles los cuales destruiré para que dejen de entrometerse en mis planes.

– – Sigo sin lograr entender… – hable mientras me acercaba con paso decidido al conejo robotico el bastardo ya había colmado mi paciencia – pero de lo que si estoy seguro es que tu, aquí y ahora, vas a entender lo que ellos han sufrido aquí metidos sin posibilidad de libertad.

– – ¿Y que haras al respecto, mocoso? – comenzó a reírse, sin esperar mas me avalanze sobre el empujándolo fuertemente haciendo que su cuerpo impactara en un ruido sordo en la pared.

En un pestañeo me encontré bañado en sangre de los pies a la cabeza, al voltear solo pude observar como el hombre de morado se encontraba en el suelo convulsionándose y gritando desesperadamente en una completa agonía tratando por todos los medios quitarse aquel traje. Me aleje unos pasos, solo observando junto con los niños como el hombre poco a poco cesaba en sus movimientos y lentamente se quedaba quieto. Cuando por fin acabo todo deje que un suspiro de alivio saliera de mis labios, de pronto la habitación se ilumino completamente, cuando mire mejor a mi alrededor me lleve la sorpresa de encontrarme rodeado por muchos globos de diferentes colores.

– ¿Qué ocurre ahora? – pregunte mirando a los pequeños fantasmas.

– Es el final, el traje de Golden Bonnie dejo de usarse por un fallo en su mecanismo es por ello que también se le conoce como Springtrap. Al ponerse el traje lo que Vincent desconocia era que estaba metiéndose a su propia tumba y cuando lo empujaste a la pared activaste el mecanismo de cambio de traje a animatronico – me explicaba el fantasma que entro al final de todos – Los resortes y vigas de metal aplastaron su cuerpo hasta matarlo, pero gracias a eso ahora podemos descansar en paz, nuestras almas ya han sido vengadas. Gracias señor Schmidt.

Asentí aun sin creerme lo que estaba pasando pero deje de pensar al momento de sentir de nuevo la calidez de la mano del pequeño pelirrojo al sostener la mia nuevamente. Los niños comenzaron a tomar un globo de su color predilecto, me deje llevar por Foxy mientras tomaba también uno de los globos y dejaba que este me elevara lentamente hacia una blanca luz. Me pregunte si despues de todo hice lo correcto, me pregunte también sobre si mi madre lamentaría mi muerte o si al final arrestarían al psicópata de mi jefe quien a pesar de que no tenia la entera culpa a mi siempre me parecio peor que una patada en los testículos. Sonreí y cerre los ojos al sentirme en paz por primera vez desde que entre a trabajar a esa pizzería del demonio. Ya no tengo miedo al fin.

– – Que desastre – Hablo para si mismo el señor Fazbear al entrar a su local aquella mañana.

Las piezas y tuercas, además del negro liquido de motor, decoraban el suelo de las habitaciones, sus animatronicos, sus principales atracciones estaban completamente despedazadas y el culpable de todo aquello estaba tirado inerte en medio del comedor principal sobre un considerablemente grande charco de sangre. Lo lamentaba por el señor Schmidt, despues de todo fue el guardia al que mas le duro el puesto, pero al final parecía que no pudo con todo.

– Aunque pareciera que este lugar dejo de estar maldito – tomo su teléfono y comenzó a hacer unas cuantas llamadas, sin los robots no tenia sentido seguir con la pizzería, además ya desde antes tenia pensado cerrar el local pero no lo hacia por miedo a lo que le hicieran los animatronicos – ¡Hey! Necesito que me hagas un ultimo favor ¿Aun estas interesado en comprar mi local?...