CAPITULO 32

Shizuru tomó el elevador con el corazón en la garganta; tenía taquicardia, sudaba, sus manos temblaban. El momento con el que más fantaseó las últimas semanas fue con llegar a su oficina, ver a Natsuki esperándola en la puerta con una gran sonrisa y la recibía en brazos con amor y sin querer soltarla…. Pero en lugar de eso…

Al abrirse las puertas del elevador, una Natsuki completamente endemoniada por la irá estaba zarandeando como a una maraca a una Tomoe aterrada y despelucada.

-¡Finalmente llegaste, Shizuru!- Exclamó Tomoe mirando a la castaña

-¡¿Cómo que Shizuru?! ¡Quien eres para llamarla así de confianzudamente, tu, puta de pelo necio!- Natsuki le voleó el cuello con brusquedad

-Natsuki… oye… -Le llamó Shizuru

-¡Dame un momento! Solo la mato un rato y…

Entonces cayó en cuenta, estaba al lado de Shizuru; la castaña la miraba sonriendo a pesar de la barbarie que presenciaba que cometía Natsuki contra Tomoe.

Natsuki soltó la ropa arrugada de Tomoe y se volvió hacia Shizuru. Sus manos agarraron el efecto retardado de temblor y sudoración excesiva, y su corazón comenzó a latir arrítmicamente. Tragó saliva y profundamente.

Tomoe se levantó apoyada en el escritorio mientras era ignorada en esta escena romántica de reencuentro de novela;.

-¡Fue un atentado deliberado en mi contra!- Espetó Tomoe sacudiéndose la ropa

-… Shizuru… yo… -Natsuki se acercó un paso a ella

-Siempre entrando de la nada… Natsuki… -Una sonrisa alegre se esbozó en los labios de Shizuru

-¡Llamaré a seguridad! ¡Debemos expulsar esta vil criatura hostil y violenta de SU edificio, Shizuru!

-¡Que no la llames así, confianzuda! Te pongo al revés el pelo para que le haga cosquillas a tu cerebro de alpiste ¡Tu, desesperada hija de….!...

-¿Quieres pasar a mi oficina?- Le interrumpió Shizuru

-… Ah… -Natsuki recobró su estado embobado de antes -… Claro

Al pasar, Natsuki empujó con rudeza a Tomoe, la chica cayó al otro lado del escritorio llevándose la silla por delante. Shizuru cerró la puerta de su oficina y la aseguró. Natsuki se paró nerviosamente al lado de la mesa en el centro de la oficina, Shizuru pasó al otro lado y se sentó en la mesa mirándola.

-Lo que haces te puede traer problemas, Natsuki

-¡Le mandó una foto a Nao!- Exclamó cruzándose de brazos –Ella se lo buscó… Sabes que no sé controlar la ira muy bien

-Natsuki, aunque de algún modo fuera verdad que vino a buscarme…

-¡LO ES!

-Bueno, digamos que es así… Sabes que yo solo pienso en ti, y nada más en ti… Eres mía, y yo soy tuya… ¿Entiendes eso?

-… Claro… -Contestó a modo de puchero

-Ahora ve y discúlpate con ella

-¡Y UNA POLLA!- Natsuki se recostó contra la pared metiendo las manos en sus bolsillos

-Jajaja Natsuki… -Shizuru se puso de pie –La agrediste físicamente, te puede demandar por eso

-… Pues para eso pago un abogado…

-¿Lo harías por mí?

Natsuki la miró y suspiró.

-Ahh… Vale…

Natsuki salió y miró hacia la mesa. Tomoe recogía las cosas del suelo y levantaba la silla.

-Oye, tú…

Tomoe se cubrió el cuerpo con los brazos a modo de defensa.

-Disculpa eso, pero te tienes que ir de aquí ahora

-Eso no lo decides tú- Tomoe frunció las cejas

-¡¿Quieres hacerme decidir ahora si te arrojo por la ventana o por el inodoro?!

-Basta, basta- Shizuru salió detrás de Natsuki –Tomoe-san… La verdad es que el hecho que trabajes aquí resulta de inconveniente para Natsuki, y por consiguiente para mí… ¿Podrías presentar tu carta de renuncia esta tarde, si no es molestia?

-Pero… Shizuru…

-¡Que no la llames así, zorra peli necia!- Natsuki levantó el puño

-Ya Natsuki, déjame a mí- Shizuru detuvo su brazo –Tomoe, en realidad no quiero presentarte una carta de despido… Sabes, te di empleo cuando buscabas fortuna aquí en América, pero no puedo ayudarte más

-¡Con eso no basta! Arrancarle las piernas y que no le dé ánimos de buscar trabajo cerca, eso si funcionará- Refunfuñó Natsuki mirándola

-Ya entiendo, lo veo- Les dijo Tomoe –Veo que es más importante el tener feliz a Natsuki antes que el bienestar de una fiel ayudante, Shizuru-san

-Tomoe, la verdad es que Natsuki siempre ha sido más importante que cualquier persona- Contestó Shizuru sonriendo

-… Pero… -Tomoe no sabía ni que responder

-Bueno, entonces esperaré tu carta mañana temprano ¿Vale?

-… Sí…

Shizuru jaló gentilmente la mano de Natsuki de regreso a la oficina, nuevamente aseguró la puerta.

Esta vez la condujo hasta su escritorio, donde Natsuki en primera instancia sacó su teléfono del bolsillo de su pantalón y marcó el número de Mai.

Mientras repicaba Shizuru recostó la cadera contra el borde del escritorio y atrajo el cuerpo de Natsuki de espaldas hacia su regazo.

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Mai se limpió las manos en el delantal y agarró el teléfono.

-Mai Tokiha al habla

-Hola Mai

-¡¿Natsuki?! ¡Serás maldita!

-Perdón, pero tenía que hacerlo Mai

-¡Nada de "perdón" Kuga Natsuki! ¡Lo que hiciste fue una locura! Tu tutor privado vino anoche y tuvo que marcharse ¡Cuando Nao le dijo que fuiste a matar a una ex alumna de la Universidad!

-Bueno, habrán otras clases no?

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Las manos de Shizuru comenzaban a acariciar el abdomen de Natsuki lentamente y en círculos; las rodillas de Natsuki comenzaban a temblar de a poco al sentir ese roce con los dedos de la castaña.

-¡Nada de eso, una cosa es el amor, otra, las responsabilidades!

-Mai, era hora de dejarle todo en claro a esa… cosa de pelo raro…

-¿Qué hay de las clases, eh?

-Bueno, retomaré clases de refuerzo la otra semana, entonces me HHHHHHHHHHHHIIIII…

-… ¿Te qué?

Natsuki no contestó. El prolongado tono de inhalación fue debido a que Shizuru estaba ahora dando de sus toques mágicos en el pecho de Natsuki; en círculos y con la presión necesaria para activar la sensibilidad a través del bra de Natsuki.

-… m-m-m-me… p-p-pondré al corriente… hhha…

-¿Estás bien? ¿El clima de está afectando?

-… Estoy caliente, si… ahhh…

-¿Eh?... ¿Oye me puedes pasar a Shizuru-san le doy un saludo?

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-Ahh… ahh… pues… está ocupada ahora… ahh…

-¿Ah sí?... ¿Oye qué tienes? ¿De qué va esa suspiradera que tienes?... Oye… ¡No estás dejándote manosear mientras hablas conmigo, Natsuki Kuga, dime que no!

-... Ahh… t-te llamo luego…

La llamada se cortó. Mai miró el teléfono con desconcierto y suspiró.

-Ellas no desaprovechan ni porque acaben de reencontrarse… ¡El desayuno está listo!

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-Shizuru… espera no… ahhh… alguien puede venir…

-Soy la jefa ¿Te olvidaste de eso?

-Mi vuelo… ahhh… mi vuelo sale en dos horas… Ahhh…

-Hay que aprovechar al máximo este tiempo, de ser así

Shizuru la derribó sobre el escritorio. Natsuki por supuesto no se opuso en ningún momento. Aunque todo el papeleo organizado hubiera caído al suelo, aunque los lápices e informes estuvieran regados. Hábilmente las manos de Shizuru se abrieron paso debajo de la camisa y saco de Natsuki y pronto estos estuvieron en el suelo también.

En poco tiempo la ropa de ambas hacía parte de la decoración de la alfombra. Estaban disfrutando de sí mismas de un modo desenfrenado y lujurioso sobre el escritorio, el cual se movía rápido pero rítmicamente hasta el punto de haber pegado contra una pared.

…Pero así como fue de maravilloso ese tiempo juntas, tuvo que terminar demasiado pronto.

Una hora y varios minutos más tarde, Natsuki se incorporó y comenzó a agarrar su ropa del suelo; su expresión era sombría y triste.

-¿Natsuki?

-Perdón, mi vuelo sale en 30 minutos…

-Lo sé… -Shizuru agachó la cabeza

-… Volveré a visitarte, Shizuru… al menos una vez por mes… ¿Te parece?

-… Natsuki, tendré que pedirle a mi secretaria que no hable de tu visita este día…

-Entiendo… -Natsuki suspiró

-… Puedo pedírselo unas cuantas veces…

Natsuki abrió los ojos sorprendida y volteó a verla sobre el hombro. Aunque apenas tenía su camisa puesta con los pantis, la miraba fijamente. Todo lo que no podía decir, todo lo que no quería para no quebrarse frente a ella. "Quédate a mi lado".

Natsuki acabó de vestirse rápidamente y fue con ella; Shizuru estaba sentada en el escritorio mirándola. La peli azul se le acercó y la estrechó de la cintura, permanecieron en silencio solo unidas por sus frentes y viéndose fijamente.

-Te esperaré ansiosamente… -Le sonrió Shizuru

-Y yo esperaré a volverte a ver… Como pueda, solo pensar en irme es… tan difícil…

-Eres la persona más fuerte que conozco, sobrevivirás unas semanas sin mi- Shizuru le acarició la mejilla

-Debo irme…

-Me quedaré a arreglar este desorden ¿Bien?

-Es lo mejor… -Natsuki tomó su mochila –Shizuru

La castaña volteó a verla.

Natsuki le sonrió.

-Te amo…

Shizuru sonrió también

-Vete antes que te no quiera dejarte ir

Natsuki salió de la oficina sin mirar atrás.

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El tiempo pasó lentamente, desde el momento que dejó el edificio, hasta que volvió al aeropuerto, y finalmente hasta que subió al avión. Miraba por la ventana viendo la playa de Miami alejarse, y con ella, su amada Shizuru. Iba de regreso a Tokio, a recobrar su vida como una estudiante universitaria que finge no tener a su razón de vivir al otro lado del mundo; y vivir con eso, así debía ser.

Por supuesto todas la recibieron de buena manera luego de hacerle aguantar un sermón.

Y claro, la esperanza de poder ver pronto a Shizuru era mejor que el pensar que no podía verla en años, o en un futuro incierto.

Todo volvía a la "normalidad"… Por ahora…

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Bueno chicos, aquí les doy otro cap

Lo escribí de una sola sentada, así que bueno, es mejor hacerlo pronto

Pero seguro :D

Ojala les guste, llegó el momento que muchos esperaban

Haber como les parece

¡Gracias por los comentarios y favoritos!