SANGRE PURAS EN TERRITORIO MUGGLE


¡El quinto capítulo ya llegó! espero que les haya gustado el anterior, se duende trató muy mal a los pobres e inocentes chicos verdad? x) y Theo cambiándole los nombres a todo, pero claro el corrige a el malumorado semi duende. Tal vez Draco al fin sepa quién es el tan mencionado Dios, descúbranlo aquí, en el quinto capítulo.


5: La Inglesa y el Nazi

Draco y Theo caminaban por las transitadas muggles aprovechando su estatura para ver sobre todos, ser alto era genial, pero no había rastro del susodicho Dios ni de drogas ni del siquítrico ese.

-Creo que debemos preguntarle a alguien Draco- sugirió Theo

-Ok, le preguntare a alguien- contestó y comenzaron a buscar a la persona indicada. Draco vio a unas ancianas que parecían confiables y se dirigió a ellas

-Disculpen- dijo atrayendo su atención

-¿Qué se te ofrece encanto?- dijo una de las ancianas

-Me preguntaba, ¿ustedes saben quién es Dios?

-¿Acaso eres testigo de Jehová?- preguntó la otra señora

-Nooo… no sé quién es Jehová, ¿y para qué tiene testigos? ¿Cometió un crimen?- dijo alarmado, el no conocía a Jehová, no era su cómplice, no podían arrestarlo.

Las ancianas los miraban como si fuera un pobre niño desorientado

-Ay hijito, ¿has tenido un mal rato cierto?- dijo una de ellas condescendientemente

-No, solo quiero saber quién es ese tal Dios

-Tranquilo mi niño, en la Iglesia te lo pueden explicar

-¿La Inglesa?- repitió confundido, ¿Quién demonios era esa?- ¿eso se come o…?

Las ancianas suspiraron, ¿cómo era posible que nunca educaran a ese niño para amar a Dios? Etc. Etc.

-En la Iglesia te lo explicarán, pero primero, ¿qué religión profesas?

-¿Religión?- ¡qué carajo era eso!

-Sí, eres católico, judío, cristiano, tal vez budista como los jóvenes de hoy

-Yo soy un sangre pura- contestó Draco altivo- vengo de una familia noble, antigua y sin un rastro de sangre que no pertenezca a nuestra clase superior

Las ancianas abrieron mucho los ojos, casi se les caen los calzones tamaño paracaídas del susto.

-¡Entonces eres un nazi!- gritó una y para entonces ya había un círculo de gente alrededor de ellos- ¡Vámonos Helga!

-¿Pero qué hice?- dijo un inocente Draco

-¡Cállate maldito nazi! ¡Tú sabías que somos judías!- gritó la tal Helga

-Y-yo no…

-¡Claro que lo eres! ¿¡Cómo no lo notamos!? Alto, blanco, rubio de ojos claros, ¡eres un nazi en todo su esplendor!

-¡Los arios apestan!- gritó una señora

-¡Yo no soy ningún nazi!

-¡Cállate ya nazi!

-¡Pero si sólo les pregunté quién es Dios!

-¡Y se burla de los judíos!- una joven lo señaló acusatoriamente

-¡Atrapen al nazi!- un muchacho dio el grito de guerra y entonces la persecución comenzó: el Holocausto de los Dracos. Ya no había marcha atrás. De repente Europa estaba en guerra, bombas y soldados, Hogwarts explotaba en millones de pedazos, el pobre Filch tuvo que limpiar el desastre solo con una mísera escoba, Asia se involucró, bombas atómicas que destruyeron la Cabaña de Hagrid mientras el pobre se afeitaba por primera vez en la vida, Norte América muy ofendida entró al conflicto destruyendo por puro coraje Las Tres Escobas, a la pobre Madame Rosmerta se le quemaron las extensiones que se estaba poniendo y los calcetines que usaba como relleno salieron disparados, libres al fin de su eterna prisión. El mundo colapsaba, morían millones, los aliens llegaron, secuestraban vacas, el Titánic salía a flote y mientras Rose y Jack se creían los reyes del mundo un iceberg bromista hacia busitos cerca del barco, Voldemort y Bellatrix se orinaban de la risa desde su tumba, entonces la Tierra explotó, se partió a la mitad, la existencia humana llegó a su fin… y todo porque a Draco se le ocurrió preguntar quién es Dios… bueno no, pero si comenzaron a perseguir al pobre rubio.

-¡Yo sólo pregunté quién es Dios!- gritaba Draco mientras corría por su vida

-¡Te burlas de nuestra Iglesia! ¡Te ríes de nuestro Dios judío!

-¡No sé ni qué es la Inglesa!

Draco se escabulló a un callejón y la muchedumbre que parecía que ya sacaba antorchas y picos pasó de largo, el suspiró aliviado.

-Y luego dicen que los muggles jamás cazaron brujos- recobró el aliento y se fue en busca de respuestas; aún no sabía quién era Dios, o las drogas, ni loa dichosa Inglesa, ni los nazis ni por qué lo llamaron así. Reparó en que ya no estaba con Theo desde hace varios minutos, sabía que Theo se podía cuidar sólo, pero ahora dudaba de su propia autosuficiencia.

-¡Ahí está! ¡Es el nazi!

-¡Atrápenlo!

-¡Capturen al ario!

-No me jodas- exclamó Draco y echó a correr de nuevo; corrió empujando a los muggles, tirándolos, pasó frente a muchas tiendas, atravesó un parque, cruzó las calles no sin agradecerle al amable Señor Sesmáforo claro.