Capitulo IV

Al mismo tiempo que en otro lugar Robert Reynolds capturaba a Vincent, en el ala este del Hospital Baker ocurría esto...

Era una mañana fría cuando despertó tumbado en una cama. Sábanas blancas, colcha blanca, paredes pintadas de melocotón y ventanas con marcos de madera con barrotes.

Su mente tardó en funcionar. Durante más de 5 minutos se limitó mirar hacia una única ventana, que le permitía ver un cielo azul claro. Su cerebro solo podía pensar en que ese color le gustaba.

Quiso darse la vuelta para mirar hacia el otro lado de la habitación, pero no pudo. Un dolor inmenso le recorrió de arriba abajo. Todo su cuerpo se estremeció y sintió que perdía el conocimiento.

Cuando volvió a despertar el cielo azul había desaparecido y en su lugar solo había negro. El negro de la noche, el negro de la oscuridad. Una pequeña luz encima de su cama era la única iluminación de la habitación.

Esta vez su cerebro, sí funcionó.

Su mente se llenó de imágenes: su vida en Londres, su trabajo en la 125, su vida en Nueva York, las imágenes de la mujer de quien se había enamorado perdidamente, su cara, su sonrisa, sus preciosos ojos verdes, y de repente, todo se esfumo y solo podía ver a un hombre convertido en un monstruo, que intentaba derribar una puerta de acero en un oscuro túnel. Él se había despedido de Cat, besándola en la cara, con la absoluta convicción que lo que estaba a punto de hacer era lo correcto. Después de eso solo recordó dolor y luego la nada.

Y ahora despertaba en la habitación de lo que parecía un hospital, sabiendo que debía estar muerto, pero el dolor que sentía por todo el cuerpo, le recordaba constantemente que no lo estaba.

Se intentó mover nuevamente, pero le fue del todo imposible. Consiguió mover un brazo y levantar la sabana que lo cubría. Llevaba un pijama de algodón blanco de excelente calidad y debajo se adivinaba una serie de vendas anchas que le rodeaban el pecho y el abdomen. El esfuerzo de mantener el brazo en alto fue demasiado para él y tuvo que dejar caer la sabana enseguida. Recostó la cabeza en la almohada, cerró los ojos y respiro hondo. Le habían disparado 6 veces… tenía que estar muerto.

En ese momento una puerta situada detrás de él se abrió. Solo puedo oír el ruido, luego unos pasos se fueron a cercando.

Dos hombres de mediana edad, vestidos con batas blancas y con poca pinta de médicos se colocaron a los pies de su cama.

-¡Bienvenido de nuevo a la vida Sr. Mark!

El no del dijo nada. No sentía que eso fuese bueno.

Había hablado el que parecía más mayor, un hombre entrado en carnes, con la cabeza totalmente rapada. Tenía una vez meliflua que a Evan le desagradó profundamente. Su acompañante se limitó a asentir. Era más delgado, alto y su cara parecía la de una comadreja.

Los dos le provocaban una intensa repulsión.

El hombre calvo siguió hablando:

-¿No sé si sabe dónde está?.- lo miró fijamente esperando que le contestase. No lo hizo-. De acuerdo, se lo voy a explicar.- empezó a andar por la habitación-. Se encuentra en el único lugar del mundo en que podían salvarle la vida.- sonrió viendo que Evan seguía sin decir nada-. No hace falta que nos lo agradezca..- siguió sonriendo.- hace bastante tiempo que le dispararon. Su cuerpo quedó destrozado, pero cuando nos lo trajeron, todavía estaba vivo.

Al oír eso, Evan intentó hablar, pero sus cuerdas vocales, tanto tiempo inactivas, no pudieron hacerlo. Un sonido ronco y desgarrado salió de su boca. Automáticamente empezó a toser. El hombre que todavía no había hablado le acercó un vaso de agua con una paja. Bebió sorbos cortos agradeciendo el frescor en su garganta. Cuando hubo terminado lo intentó de nuevo.

-Y… ¿qué les dice que yo quería que me salvaran?...-su voz todavía era entrecortada y le dolía enormemente-. ¿Quién demonios son ustedes y que quieren de mí?

El hombre que le había dado agua fue el que hablo entonces.

-Sr. Mark es usted muy valioso para nosotros. No tenemos intención de hacerle daño.

Evan no se dio por vencido.

-¿Por qué?.- preguntó de nuevo.

El hombre calvo volvió a hablar. Se acercó a la cama y se sentó en ella.

-De acuerdo, se merece que seamos sinceros… Porque es usted una de las personas que más sabe sobre genética de especies cruzadas, porque es escrupuloso en su trabajo, porque es inteligente, porque sabe lo que es una bestia y sobre todo porque...- se levantó y se acercó más a Evan-… a partir de ahora su vida está en nuestras manos. Le hemos salvado, pero para que continúe respirando necesita la medicación que solo nosotros podemos darle.

Evan intentó que las emociones que estaba sintiendo no se notaran en sus ojos. Cerró los puños agarrando la sabana y se incorporó ligeramente.

-¿Quiere decirme con eso que dependo de ustedes?.

Su interlocutor asintió.

-Efectivamente.. pero Sr. Mark, aquí tendrá todo aquello que necesite. Tendrá un laboratorio con todo el material que se pueda comprar con dinero, tendrá muestras con las que experimentar, tendrá una magnifica vivienda, comida, mujeres, drogas, lo que usted quiera para que sea de feliz. Solo le exigimos que su trabajo sea lo primero y que lo realice con la responsabilidad que lo caracteriza.

Evan esbozo una sonrisa irónica.

-No me hace falta todo eso…

-Ya... pero también le ofrecemos la oportunidad de vengarse del hombre que hizo que lo mataran, el cual usted entregó a Muirfield…Lo contaremos una historia muy interesante para que comprenda a la perfección porque el Sr. Keller es tan importante… y cuando hayamos acabado con él, le dejaremos lo que quede para que se divierta.

Sin poder evitarlo un nombre escapo de sus labios.

-¿Catherine?

Su oponente frunció el ceño antes de hablar.

-La señorita Chandler ha sido todo un descubrimiento…Hay gente en nuestra organización que están perplejos de que la hija de la doctora Chandler haya acabado en medio de todo esto, sabiendo perfectamente, que su madre no pudo contarle nada.. .- los dos hombres se miraron y sonrieron-. Catherine, ha sido la causante de que usted este hoy aquí, junto con la bestia que ella se ha empeñado en proteger. Usted se sacrificó por ella.. .- el hombre calvo se acercó aún más a él. Casi podía oler su aliento a tabaco y café-… ¿cree que ha merecido la pena?

Evan se lo quedo mirando mientras una tímida lágrima caía por su mejilla. Miró su cuerpo destrozado, cuyo volumen se dibujaba en la colcha que lo cubría, y una sola respuesta se formó en su mente.

-No… no mereció la pena.- dijo.

El hombre calvo sonrió.

-Muy bien, pues ahora que hemos dejado las cosas claras, puede llamarme Morgan.

Dos días antes del arresto de Vincent.

Catherine había salió de comisaria a una velocidad de mil demonios, según Berta había oído para buscar a un tal Xavier. Se había tomado una taza de café cuando había llegado acompañada de la detective Vargas.

Berta se acercó entonces a la zona de descanso. Le habían pedido que cogiera una taza que acabara de usar la detective Chandler. No sabía para qué, pero cumplía órdenes.

Se puso los guantes, la cogió con cuidado y la metió en una bolsa que le habían proporcionado. Luego se la entregaría a su enlace y su trabajo habría terminado por ahora.

Era el precio que tenía que pagar porque hubieran curado a su hijo de una enfermedad terminal.

Acudieron a ella cuando en el New York General le diagnosticaron que su hijo acabaría siendo un vegetal en el plazo de tres años. Ahora Adam estaba en la universidad y era un chico sano. No le había pedido dinero, la fundación Baker tenía ayudas para personas que cumplían con determinados requisitos. Ella era una de ellos y siempre les estaría agradecida.

Unas horas más tarde

El encargado de traerle las muestras les dejo una maleta encima de la mesa y espero a que firmaran. Cuando Jeremy lo hizo, se fue.

Se quitó el mechón pelirrojo de delante de la cara y le acercó la nevera de las nuevas muestras a Evan.

Sabía que le costaba bastante moverse cuando llevaba un rato parado. Dos de las balas le habían partido la columna vertebral y lo que le habían hecho, regenerando las células de la medula espinal, le permitía andar pero no era perfecto.

En ese momento, una alarma suave sonó en el laboratorio. Venia del espléndido reloj de pulsera de Evan, regalo del Consorcio. Era hora de su segunda tanda de pastillas, 6 cada 8 horas. Sacó un pastillero de su bata blanca y con un poco de agua que tenía en la mesa se las fue tomando. Pero lo peor no era la condena de tener que tomarlas, era que esas pastillas lo ataban al Consorcio, de por vida.

Jeremy sabía que había estado estudiando su propio ADN buscando que era lo que habían "retocado" para poder curarlo. Tenía claro que le habían se lo habían cambiado, pero no sabía que efectos secundarios podía tener. Algunos eran bastante visibles pero estaba seguro que habría otros que él no podía ver.

Le dirigió una mirada mientras lo veía trabajar y se fue hacia su mesa. Todavía no sabía cuál era su posición exacta, pero algo le decía que la imagen de Evan como un hombre entregado al proyecto y a la venganza era pura fachada. Seguiría observándolo, si pudiera captarlo sería un magnifico aliado.

En ese momento, Morgan entró por la puerta. Una sonrisa iluminaba su cara. "Nada bueno "pensó Evan. Estaba sentado en su silla observando una muestra de berseker original por el microscopio.

-Querido doctor Mark..-se acercó a él y le dio una palmada en la espalda-. Me alegro verle cada vez mejor. Está estupendo.

"Embustero" pensó Evan inmediatamente.

-Si, me siento bien.- le mintió-. ¿A que debo el placer de su visita?

Morgan siguió sonriendo. Cogió unos guantes de la mesa de Evan, abrió la maleta y sacó unos tubos de lo parecían muestras de sangre.

-Todas esas muestras son para ser estudiadas. Casi todas son de los experimentos que está llevando a cabo un amigo nuestro. Le pedimos que nos mandara estos detallitos…-cogió un tubo y lo miro al trasluz-..de aquellos, a los está inoculando un "suero" realizado por un colega externo….-una carcajada se le escapó al decir esto último. Volvió a dejarlos en la maleta, pero dejo uno fuera. No era un tubo, eso un soporte para muestras, muestras de otro tipo-. Esto es diferente.- se lo dio a Evan. En cuanto lo vio supo lo que era-.

-¿Quiere un estudio genético de esta muestra?

-Si… es la saliva… de una antigua amiga suya…

En el cerebro de Evan se encendieron un montón de luces rojas, pero su expresión no cambio.

-¿Cuál de todas?-. le preguntó sonriendo aparentando una indiferencia que estaba muy lejos de sentir.

Morgan también sonrió.

-Su amiga Catherine Chandler… .- acercó una silla al lugar donde estaba Evan-. Queremos que lo compare con el código genético de una persona…Helen Windsor. Creemos que puede haber una coincidencia.

Evan asintió.

-De acuerdo, no hay problema. Buscaré ese código en la base de datos.

Morgan le volvió a dar una palmada en la espalda.

-Me encanta que colabore…pero de todos modos para saber que todo se ha realizado con la mayor eficiencia, no me moveré de aquí….No es que dude de su profesionalidad, pero hay cosas que necesitan supervisión.

Evan lo miró, sonrió tímidamente y empezó a trabajar.

Jeremy estaba sentado dos mesas más hacia la derecha haciendo estudios a muestras de pacientes con enfermedades terminales. Era algo complicado y que exigía toda su atención.

Pero en ese momento, estaba lejos de ello…sus manos y su frente estaban perladas de sudor.

¿Cómo demonios lo habían sabido?...¿o simplemente era una corazonada?

Se quedó mirando a Evan, mientras trabajaba. Sabía que lo iba a hacer…no tenía más remedio que cumplir órdenes, y teniendo en cuenta que el hijo de puta de Morgan estaba allí observando, él no podía hacer absolutamente nada para evitarlo.

Ahora

Robert Reynolds dirigió una mirada a los asistentes, metió las manos en los bolsillos de su pantalón y cogiendo aire, empezó a hablar.

-Antes de nada quiero hacer las presentaciones oportunas.- se acercó al hombre de pelo rojo. Miró a Catherine antes de hablar-.. .Este es Nicholas es mi hermano… bueno más bien mi hermanastro, compartimos padre. Más o menos como tú y Mark.

Nicholas fue hacia Cat y le dio la mano sonriendo.

-Puedes llamarme tío Nicholas…

Ella se levantó del sofá y le estrecho sin saber que decir.

-No te preocupes, te acostumbraras.- le dijo. Algo en sus ojos y en su forma de hablar le gusto a Cat. Le estrecho la mano y sonrió a su vez.

-Encantada..

Mark se acercó entonces a Catherine.

Nicholas se colocó al lado de Bob. Vincent y Dana observaban sin decir nada; Cat estaba conociendo a su familia.

-No sé muy bien que decirte, he estado todo este tiempo escondiendo la verdad y supongo que no te habrá hecho mucha gracia averiguar quién soy en realidad.

Cat se encogió de hombros.

-Bueno…-lo miró sin resentimiento-. Teniendo en cuenta, que la impresión que me diste el día que fuimos a la vista de Patrick, era que estabas interesado en mí de otro modo, casi me alegro de que el interés no sea "romántico". No hace falta que te diga cómo se las gasta Vincent…

Mark sonrió, acariciándose el cuello.

-No…no hace falta que me lo digas .- clavó su mirada en el aludido, que permanecía de pie con los brazos cruzados a la altura del pecho, con mirada desafiante-… y por lo que veo todavía no está muy relajado.

Vincent habló:

-Digamos que tenéis mucho que contar antes de que ocurra eso…

Bob se sentó en uno de los sillones.

-Vincent tiene razón, vamos a dejar la cosas claras.- todos le hicieron caso y se fueron sentando. Stuart entró en ese momento con una bandeja llena de té, café y algunas pastas.

Fue sirviendo a cada uno según sus gustos. Era extraño ver a un hombre como ese, de 2 m. de alto por otros 90cm de ancho sirviendo café.

Cuando le tocó el turno a Cat la miró directamente a los ojos y sonrió abiertamente. Cat se fijó en los ojos tan maravillosos que tenía Stuart, eran de un verde esmeralda, pero sobre todo había algo en como la miraba, que daba la impresión de que la conociera, como si estuviera viendo a una vieja amiga, con esa confianza con la mira la amistad. Ella agachó la cabeza un tanto incomoda.

Cuando ya se iba a ir sus ojos se encontraron con los de Vincent. Su expresión cambio radicalmente. En ese momento Vincent sintió algo extraño… una sensación de Deja vu…como si una parte de él lo hubiera visto antes. Cerró los ojos y para cuando los abrió Stuart ya se había ido y la sensación habia desaparecido. Se concentró en la que Bob iba a contar.

El anfitrión se acomodó y empezó a hablar.

-"Bueno habéis conocido a dos miembros muy importantes de mi familia, pero falta alguno más. Vincent ya conoció ayer al hijo de Nicholas, Kevin. Él es nuestros ojos dentro de la organización raíz, que controla todo esto. La organización de la que dependía Muirfield.

Lleva infiltrado ya unos cuantos años jugándose la vida un día sí y otro también…- paró para darle un sorbo a su café, negro y sin azúcar-. Es nuestro mejor activo…luego está otro hermano de Nicholas, en este caso que trabaja junto con primos y sobrinos en Europa. Somos unos cuantos, no muchos, pero hacemos lo que podemos.

Supongo que lo primero que os estaréis preguntando es contra quien estamos luchando..- los tres asintieron a la vez-… bien. Luchamos contra una organización que se creó justo en el momento que el hermano mayor de Rebecca, Robert, decidió que era un gran hallazgo el que había hecho su hermana en Escocia y que debía ser divulgado.

Cat le interrumpió.

-He leído algo sobre eso en el diario, Duncan amenazó con matarlo.

Bob asintió.

-Así fue…Robert cogió el primer cuaderno de viaje de Rebecca, donde ella había anotado todo lo que le había contado Duncan, y utilizando la autoridad que le daba ser el hermano mayor, lo quería llevar a la sociedad de la que eran socios. Su padre había muerto hacia poco tiempo y el cabeza de familia era él.- se humedeció los labios para seguir hablando-. Duncan lo cogió del cuello.- miró a Vin al decirlo, sonriendo-. Y tenía intención de matarlo para evitar que se lo llevara , pero Rebecca le rogo, le suplicó, que no lo hiciera y él le hizo caso…"

Vincent susurro un "Me suena" muy bajito pero suficiente para que todos lo oyeran.

Bob lo miró y siguió hablando.

-"Rebecca intentó convencerlo por las buenas pero fue imposible, Robert se fue y lo que había descubierto paso a conocimiento de los miembros de la Sociedad a la que pertenecían como investigadores.

No nos olvidemos que eran hombre de poder, de dinero, de puestos muy altos en la sociedad de la época. Una sociedad ya por entonces convulsa y en constaste evolución, lo que Rebecca les proporcionaba era fundamentalmente un poder ilimitado, siempre y cuando pudieran gestionar la fuerza y la habilidad de los bersekers.

Fueron hasta Skye y se trajeron a todo aquel que quiso "ver mundo", al principio como guardaespaldas, mano de obra para grandes obras que hasta entonces eran imposibles.. todo ello a cambio de dinero y de lo que las grandes ciudades de la Inglaterra del XVIII les podían proporcionar.

Cuando las grandes guerras se iniciaron a mediados de siglo, la franco-prusiana, la guerra de secesión americana, la idea de tomarlos como soldados de élite surgió sola, pero esta vez ya no fue una cuestión de voluntarios, fueran hasta allí y los obligaron, utilizando todos los métodos posibles.

Por supuesto pensareis como se puede obligar a unas "bestias" a hacer algo que no quieren…Es muy sencillo, ya lo habéis visto, argollas y gemas verdes, aparte de grandes cantidades de láudano. Al leer lo que Rebecca había escrito, sabían que era una forma de controlarlos y decidieron estar preparados por si les hacían falta, fueron recopilando las joyas de los primeros que viajaron a Inglaterra, algunos de ellos murieron de muertes muy, muy violentas y otros simplemente las perdieron debido al frenesí de vida el que se entregaron durante largas temporadas. Otras las fueron robando…

El caso es que el Consorcio, así se denominaron, se hizo con el control de una gran arma que vender al mejor postor. Un negocio redondo."

Catherine preguntó algo:

-¿Qué pudo hacer Rebecca ?

-Rebecca no llegó para verlos convertidos en mercenarios, un buen día desapareció aquí, en Nueva York y nunca se supo que fue de ella, en el último diario no hay ninguna pista de que le pudo ocurrir…pero mucho nos tememos que murió a manos de ellos y se quedaron su cuerpo.

Pero mientras estuvo en Londres lucho para evitar los desmanes que cometían los bersekers violentos que habían salido de Skye, los primeros que habían salido de su isla iluminados por las luces de un Londres tan distinto de lo que conocían.

Se habían vuelto violentos en un mundo, en que podían tener mujeres, juego y bebida sin control. Duncan y Rebecca se dieron cuenta enseguida que eran un peligro para los demás y para sí mismos. Durante una temporada ella, sus otros dos hermanos, y Duncan intentaron convencerlos de que tenían que mantener un orden en sus vidas pero fue imposible.

Al cabo de unos meses ocurrió la primera muerte violenta, uno de ellos mató a una puta descuartizándola casi por completo, luego aparecieron muertos ladrones de poca monta, después una mujer que iba hacia el trabajo en Londres y al final llegaron a matar a dos niños que estaban jugando en el jardín de su propia casa.

Duncan y ella decidieron ir a por ellos… y los cazaron… pero Duncan estaba empezando a cambiar motivado por lo que había pasado. Llego a echarle en cara a Rebecca que todo era por su culpa y que tenía que haberle dejado matar a Robert. Un día Duncan y ella tuvieron que matar a uno de los mejores amigos de él, porque el alcohol había acelerado su agresividad y no tenía gema. Entonces Duncan estalló, fue a por el hermano de Rebecca y delante de toda su familia…la mía… lo mató. "

Catherine ahogó un gemido. Nicholas tomo el relevo de Robert.

-Ese mismo día Rebecca perdió el bebe… y todo se fue complicando cada vez más. Duncan consideraba que tenía que ir a por los cabecillas del Consorcio pero estos tenían formas de protegerse utilizando a los propios camaradas de Duncan como guardaespaldas. Su deseo de venganza acabo distanciándolo de Rebecca, ella intentó ayudarlo pero fue imposible… la bestia estaba tomando el control y ya la gema no hacía nada… de vez en cuando tenía momentos en que se daba cuenta de que lo que hacía estaba mal pero en otros no…y en uno de esos decidió matar a uno de los "malos" a él y a toda su familia…Rebecca lo paró a tiempo.

-Y sufrió toda su vida por ello….-dijo Cat con la vista perdida.

-Si Cat…si has leído los diarios ya sabrás lo que ocurrió. La familia de Robert quedo bajo el cuidado de los hermanos restantes y a medida que los niños fueron creciendo les fueron contando lo que había ocurrido. El cuaderno de Rebecca estaban en la casa y se los llevaron, pero el mal ya estaba hecho…Cuando los asesinatos empezaron a alertar a la Scotland Yard de que pasaba algo extraño, se vinieron a Estados Unidos, quedando una parte, la de los más controlados, allí. Rebecca vino detrás de ellos.

Pero todo esto lo puedes leer Cat… lo importante es que entendáis en que se convirtió el Consorcio. Se aprovechó de las guerras de cada territorio para crecer a costa de que los bersekers casi se extinguieran, porque cada vez había menos niños en Skye, menos niños especiales.

De todos modos, consiguieron mucho dinero vendiendo al mejor postor sus mercenarios. En la guerra de secesión americana los dos bandos tuvieron bersekers y en las dos guerras mundiales también.

Sus líderes se fueron relevando y todo siguió su curso sabiendo que cuando los bersekers acabaran, todo acabaría…y mira por donde un buen día el ADN y sus aplicaciones les cambiaron la vida. Pudieron perfeccionarlos, pero sobre todo pudieron estudiarlos y estudiar su genética, y de ahí pudieron hacer más… convertir a simples "humanos" en bestias sanguinarias.

Vincent intervino:

-Lo que me hicieron a mí…

Bob volvió a hablar.

-Pero la cosa no quedo allí… Descubrieron que la genética de los bersekers los hacia invulnerables. No contrarían enfermedades de ningún tipo…pudieron aislar su sistema inmunológico y con eso preparar vacunas y medicamentos para curar a determinados pacientes que de otro modo habrían muerto.

-¿De qué tipo de enfermedades estás hablando?.- le preguntó Dana perpleja ante lo que estaba oyendo.

-De muchos tipos de cáncer… de enfermedades coronarias… de lesiones medulares.. y mucho más…- Bob cogió aire-. Empezaron trabajando en una nave abandonada donde ahora está el Hospital Baker….

Catherine le interrumpió.

-Sabemos lo del Baker….

Bob la miró enarcando una ceja. Sonrió.

-Sois rápidos… mi padre y otros colaboradores le pegaron fuego para intentar pararles. Y me diréis ¿Por qué parar a alguien que puede acabar con la enfermedades más crueles y mortales de la historia?.. Muy sencillo, primero porque están reservadas solo aquellos que tiene una características concretas, dinero e influencias, y la más importante de todas porque los métodos utilizados para sus experimentos son comparables a los métodos de los nazis.. les da igual todo.. Son carroñeros….Utilizan a hombres, mujeres, niños … todo les sirve.. Hasta los muertos les sirven.. Como ya les indiqué a Cat y a Vincent los muertos relacionados con todo esto son suyos o los consideran suyos...- miró a Vincent-. Tory, su padre.. Sam.- miró ahora a Dana.

Sus estudios ahora van hacia el campo de la estética y de la medicina deportiva… lo llaman el doping genético. Pero, según Jeremy están planteándose cosas auténticamente increíbles partiendo del ADN de los bersekers.

-Vincent.-se dirigió a él-. No te olvides que tú eres uno de ellos y te tienen miedo…y un profundo respeto a la vez.- los miró a los dos-. Os han dejado en paz por ahora…por una razón….-respiro hondo intentando elegir las palabras adecuadas. Miró a Cat-. Saben que tienes un gen que te hace especial y según su genetista jefe, la posibilidad de que tengaís hijos es perfecta para sus estudios…vuestra descendencia sería un hito, sobre todo por las especiales características de Vincent inoculado con dos sueros distintos.

-En parte gracias a ti.- le indico él. Hacía mucho que había asumido que no podrían tener hijos pero oír que en caso de que los tuvieran iban a ser cazados para experimentar con ellos era algo que no podía asimilar.

Cat se quedó quieta procesando lo que acababa de oír.

-¿Nuestros hijos?...¿quieren a nuestros "imposibles hijos"?.. No hay problema… no pensábamos tenerlos.-lo dijo con toda tranquilidad.

Vincent la miró un momento. No tenía muy claro que Catherine pensara eso de verdad. Se fijó que tanto Mark como Dana la miraban con la misma expresión, que seguro tenia él. No la creían.

De repente, el teléfono de Vincent empezó a sonar, lo cogió mientras salía de la habitación. Le llamaban del hospital.

-Dígame doctor…

- lamento molestarte pero tienes que venir ya ..El consejo de administración del hospital quiere hacerte unas cuantas preguntas…y lo siento, pero tiene que ser ahora.

Vincent miró hacia el salón.

-Doc… en este momento tengo una reunión "familiar" muy importante…

-Vincent… no… no puede ser en otro momento tiene que ser ahora…

Catherine salió del salón entonces.

-¿Qué ocurre?.- le preguntó a su marido.

-Un segundo doctor, voy a hablar con Cat.

Vincent fue a su encuentro.

-Es el Dr. Markus del hospital dice que tengo que ir ahora mismo, el consejo

de administración está estudiando mi caso y quieran hacerme una entrevista… según parece tiene que ser ahora.

Cat no lo pensó ni un segundo antes de decirle:

-Ve… no hace falta que te quedes.- le acaricio el brazo-. Sé que quieres preguntarle a mi padre un par de cosas pero ya lo haré yo… y te lo contaré todo esta noche ¿de acuerdo?...

Vincent no tenía nada claro dejar a su chica sola ahí después de que lo que había dicho Bob sobre los niños ¿quién sabe qué otras cosas le contaría?, pero la mirada de Cat le convenció de que estaría bien. Sabía que no le mentía.

-De acuerdo, iré… sabes que es muy importante para mí volver a ejercer… pero tú también lo eres…¿de verdad estarás bien?...

Ella asintió.

-Si ve…

Vincent respiro hondo, abrazó Cat y la besó dulcemente en los labios.

-Voy a llamar un taxi.- le dijo y la volvió a besar-. Te quiero. Despídeme de todos

-Lo haré.. yo también te quiero.

Sin dejar de mirarla se dirigió a la puerta y salía a la calle. Cat lo siguió con la mirada un momento, luego se dio la vuelta para volver a entrar en el salón. Nada más dársela vio a Stuart parado en las escaleras mirando fijamente como se alejaba Vincent. Se dio cuenta de que ella lo observaba y le dedico una sonrisa a todas luces forzada. Ella se la devolvió y encogiéndose de hombros volvió a la reunión, la estaban esperando.

-Siento deciros que Vincent ha tenido que irse… le han llamado del hospital. Tiene que presentarse a una entrevista con el consejo de administración para que le vuelvan a dejar ejercer.

Bob se apoyó en el respaldo del sillón.

-Es una pena… creo que le debo una disculpa. Mark le prometió que le contaríamos todo sobre su arresto.

Catherine sonrió.

-Cuéntamelo a mí…Eso de arrestarlo para luego ayudarle a conseguir su libertad es retorcido hasta para ti..

Dana asintió dándole la razón. Bob la miró sorprendido por su reacción.

-¿Yo no soy retorcido?...simplemente me voy adaptando a lo que va ocurriendo. Y eso.- miró a su hija mientras hablaba-. Es lo que pasó.. Rompisteis todos mis esquemas Catherine.

Nicholas intervino en ese momento dirigiéndose a ella.

-Tú también eres buena adaptándote a las circunstancias..- le contó como habían convencido a Gabe para que colocará las muestras en el archivo del FBI, y luego las circunstancias imposibles de predecir de que los Franco fuera a por ella.

Bob siguió hablando.

-Cat.. Tenerlo en Rikers me permitió poder contarle en lo que se iba a convertir, en un animal violento que no conocería la diferencia entre el bien y el mal… Tenía la esperanza de que al saberlo decidiera huir e irse todo lo lejos que pudiera.. Pero no…es imposible separaros.. Renuncio a ello... Aunque me cuesta increíblemente imaginarte como la señora Keller. En cuanto a lo de mentir a Vincent, llevo años ensayando.. He tenido muy buenos maestros.

Cat lo miró sin sonreír.

-No hace falta que me lo jures…

Aparto la mirada de su padre y se dirigió a Nicholas.

-¿Gabe se ofreció enseguida para llevar a cabo vuestro plan?

Nicholas asintió.

-Si…le costó un poco pero, en cuanto pensó en ti y en Vincent.. Juntos, cogió las muestras y lo hizo.. Eso sí Cat.. Jamás le dijimos que fuera a por Heather.. Eso fue cosa suya.

-Te creo.. Está obsesionado…

-Tienes que entender que ese gen tan peculiar que tienes te hace única para él..

-Ya.. pues ahora está muy interesado en mi hermana..

Nicholas miró disimuladamente a Bob, este le hizo un gesto negativo con la cabeza apenas perceptible.

-Vigilaremos a tu hermana.-le dijo mientras cogía su mano.

Cat se lo agradecía. No se fiaba de Gabe.

Dana intervino entonces.

-Perdonar que os interrumpa … pero volviendo al Consorcio por que no vais a por ellos sin más?...Bob precisamente no eres un hombre indefenso y sin recursos..

-Si Dana… somos gente experimentada que sabe lo que hace.. pero los que controlan todo están rodeados de bestias como Vincent… bestias que llevan muchos años siéndolo y tienen un autocontrol excepcional.. no tenemos nada que hacer contra ellos.. Hemos eliminado a determinados elementos peligrosos en momentos donde la seguridad se ha relajado pero no podemos hacer nada más… salvo que cuentes lo que hizo Vincent acabando con las bestias de Muirfiled…

-¿Y ahora quieres que haga lo mismo?.- le preguntó Cat tremendamente seria.

Bob se revolvió incomodo en el sillón antes de hablar.

-No te voy a mentir… es muy valioso en esta guerra. Y sí.. Quiero que haga algo parecido, pero solo cuando sea estrictamente necesario.. Catherine esta vez hay que pararles…su poder aumenta exponencialmente.. Pueden acabar gobernando países y ríete de Hitler, si eso llega a pasar.

Cat movió negativamente la cabeza.

-Ya… pero no me gusta nada que Vincent vuelva a ejercer esa clase de violencia… casi acaba con él…

-No sería lo mismo… es un enemigo de todos y algo con el que hay que acabar.. Además … no dejaremos que caiga otra vez .. lo controlaremos y tiene la gema…

Cat lo miro no muy convencida.

Dana volvió a hablar.

-¿Y no podemos denunciarlos?,¿ contárselo a alguien? alguna forma habrá de acabar con ellos.

Mark tomo el relevo de su padre y de su tío.

-El problema es que han creado una red clientelista con sus pacientes...No sabemos hasta donde llegan sus contactos. Pero creemos que van desde lo más bajo a lo más alto. Además sacaremos a la luz a las bestias y seguro que Vincent sale salpicado de todo eso.

Bob siguió hablando.

-Hemos conseguido herirles y casi acabamos con ellos una vez.. Pero todos hemos perdido a alguien en el camino, mi padre no llego a los 50, la mujer de Nicholas, Sam.- miró a Dana y luego a Cat-. tu madre, tu padre Thomas…

Cat se levantó del sofá.

-¿Mi padre?...me dijiste que no sabías nada de la muerte de mi padre!

Nicholas fue hasta ella y la intentó calmar.

-Querida…siéntate y escucha… por favor, tienes que saber toda la historia y tienes que hacer el propósito de intentar entenderla.

Ella lo miró. Tenía una forma de hablar que hacía que tu cuerpo se relajara automáticamente. Se sentó.

Bob siguió hablando.

-Catherine…Cuando sacaste a Vincent de Muirfield, ayudada por Evan..

-Un momento.- hizo ademán para que parara de hablar-. ¿Evan?… ¿Sabes quién es Evan?

Bob miró a Mark y a Nicholas. Se quedó parado delante de su hija. No sabía por dónde empezar. Catherine miraba a su padre y a su hermano esperando que alguien se lo aclarase.

-Contarme la verdad.. Os lo suplico..-imploró.

Dana se acercó a Cat. Al no estar Vincent allí, sintió que iba a hacerle falta a la que ya consideraba su amiga. La expresión de Bob era de gran preocupación.

Mark fue hacia ellos.

-Esto no va a ser fácil Catherine... Será mejor que nos sentemos…

Bob asintió.

Cat lo miraba incrédula. Bob la cogió del brazo y la acompañó al sofá. Ella se sentó y él lo hizo a su lado. Dana se sentó en el brazo del sofá al lado de Cat.

Mark se sentó en el Chester más cercano al sofá. Miró a Cat con evidente preocupación. Era uno de los momentos más complejos de toda la conversación. Bob empezó a hablar.

-Cuando sacaste a Vin de la guarida de Muirfiled, toda la atención cayó sobre ti. Allí había cámaras que te grabaron y en el momento que se enteraron de quien eras….- cogió aire antes de hablar-… tu padre se convirtió en objetivo del Consorcio..

-¿Mi padre?...Thomas.- se apoyó en el respaldo del sofá, la incredulidad reflejada en su rostro.

Bob continúo.

-"Catherine, a los dos meses de que tu madre y yo nos separamos, ella empezó salir con Thomas. Una parte de mí, no tenía muy claras las intenciones que tenía con ella, porque me parecía muy rápido. Además ella estaba embarazada de ti y ningún momento lo ocultó. El caso es que investigue un poco...Thomas trabajaba entonces como abogado de la empresa donde trabajaba tu madre. Por entonces Vanessa ya había empezado a tener dudas respecto a todo lo que estaba viendo allí…

El caso es que solo pude sacar eso en claro, que trabajaba como abogado y que no me convencía nada como pareja de tu madre. Después de que ella me pidiera que me alejara de ti, lo hice, pero tuve siempre un ojo donde estabais. Vigile cada movimiento de Thomas y solo cuando comprobé personalmente lo bien que te estaban criando, y cuando vi que iban a tener otra hija, me relaje un poco."

Cat negaba lo que le estaba contando.

-Mi padre nos quería.. No me puedo creer nada de todo esto.

-Sé que es duro… pero te juró que es la verdad… fuisteis creciendo.. y yo seguí con mi vida…- miró a Dana durante un breve instante. Ella le sostuvo la mirada-…Unos años después, tu madre se encargó de las pruebas a los soldados de Afganistán. Allí conoció a Vincent…Ella estaba convencida de que los experimentos había sido un fracaso porque los efectos secundarios eran devastadores.. pero no se lo dijo a nadie.

Antes de todo eso yo pasaba largas temporadas en Londres como agente de colaboración con la Interpol y Scotland Yard. El primer caso al que tuve que enfrentarme allí fue en de un asesino en serie que mataba, destrozando a la gente con algo parecido a garras de animales. "

Dana intervino en la conversación.

-Yo era su compañera entonces. Y estuve con él.- los dos volvieron a mirarse-. Fue la primera vez que vi la joya.

Catherine la miró comprendiendo que ya estaban juntos entonces.

-Bueno.. Cuando mataron a tu madre, tu padre se volvió loco porque no se lo esperaba. El pasaba informe periódicamente a sus jefes indicando que todo estaba controlado.- se pasó la mano por el pelo-. El estaba enamorado de ella y os adoraba, pero lo que no sabía era que Vanessa llevaba un montón de años ayudando a las víctimas de Muirfield….- su ojos azules miraron fijamente un punto enfrente de él. Su mente estaba en otro lugar en ese momento-. Y en parte lo hizo por culpa mía, yo le indique que lo estaban haciendo no era bueno y cuando ella se dio cuenta intento salvarles. Salvó muchos huérfanos, entre ellos Gabe y luego, cuando fue destinada a Afganistán, fue anotando todo lo que vio y oyó, ya no confiaba en la organización que le pagaba.

Catherine bajo la vista al suelo.

-¿Y cuándo lo averiguaron la mataron?.- le preguntó a su padre.

Bob negó moviendo la cabeza.

-Por eso no creo que la hubieran matado, guardo su trabajo y nadie sabía que lo tenía. Cat se llevó la mano a la boca.

-Recuerdo que pocos días antes de morir estaba muy nerviosa, pero jamás pensé que fuera por algo así. Mis padres tenía algunas discusiones y yo pensé que era por eso…Además, mi mente estaba entras cosas, la carrera, el bar donde trabajaba, algún chico que otro…- Se tapó lo ojos con las manos-. ¡Pobre mama!

Bob le acarició el hombro.

-Tal vez, tu madre se dio cuenta de que no podía estar callada por más tiempo.. y bueno, Muirfield y el Consorcio se enteraron, no sé cómo, pero lo hicieron y fueron a por ella..

-Y a por mí, si Vincent no me hubiera salvado ese día..

Bob la miró extrañado.

Su hija sonrió al ver su expresión.

-Nunca me preguntaste como lo conocí.- había algo de reproche en su voz-. ¿Te daba igual, verdad? El era una bestia y tenías que acabar con él.

Su padre no sabía que decir.

-Fue ese día. Perdí a mi madre y lo encontré a él.- se mordió los labios y siguió hablando-. Según me contó Vincent, pasó al lado de nuestra casa por casualidad en el momento que mama salía para ir a buscarme al bar donde trabajaba, mi coche se había quedado sin batería. Cuando los matones que la mataron fueron a por mí, yo corrí como una loca y me metí en el bosque. Vincent fue detrás de ellos y los mató, fue la primera que lo vi a él y a la bestia. Los despedazo por salvarme.

Bob miraba a su hija estupefacto.

- Si yo lo hubiera sabido, hubiera acudido enseguida…

Cat se puso rígida en el asiento.

-¿A qué?¿ A matar a Vincent?¿ A cazarlo como querías hacer con Gabe y con los otros?.

Su padre cogió aire.

-Era mi trabajo.. Es, mi trabajo.- Le cogió una mano-. Tienes que entender que este es mi verdadero trabajo, a la que me he dedicado siempre, quitar de en medio bestias incontroladas y de paso deshacernos de los que los crean, cosa que como ya os dicho antes es muy complicada.. Espero que algún día lo comprendas.

Ella lo miró y se recostó en el respaldo del sofá.

-Volviendo al ataque que sufrí, imagino que no tendría más trascendencia, porque la policía pensó que fue el asalto de un animal y que yo tenía estrés postraumático. Todo era producto de mi imaginación.-se echó a reír débilmente-. Estuve mucho tiempo yendo de psiquiatra en psiquiatra…y ya lo había asumido hasta el día que Vincent volvió a mi vida…-siguió sonriendo pero ahora abiertamente.

Bob sonrió a su vez.

-Estáis mucho más unidos de lo que pensaba.- era una afirmación no una pregunta.

Cat asintió.

-Estamos destinados a estar juntos, a pesar de todo y de todos. Y ahora sigue contándome lo de Evan por favor…quiero saber que tiene que ver con todo esto.

El también asintió, miró a Mark y a Nicholas que se mantenían en un discreto segundo plano y siguió hablando.

-Kevin se enteró de lo Evan y nos lo contó…Durante un tiempo fue lo que les preocupo, que tu padre te hubiera contado algo y tu hubieras llegado a Vincent por ello. Catherine, dos días antes de su muerte el Consorcio le mando una foto mía donde le indicaba que había vuelto a Nueva York, después de pasar una larga temporada en Londres. Le prevenían sobre mí, indicándole que tuviera especial cuidado en que no me acercará a ti…

Catherine no podía creer que su padre hubiera estado engañándola de esa manera durante tanto tiempo.

-Me parece increíble lo que me estas contando…mi padre no era así…él era bueno..era especial con nosotros…Nos quería.

-Lo que intento decirte es que tu padre quería dejar claras las cosas…quería que tú supieras la verdad y como él llego a la vida de tu madre. .y ¿porque ahora? te preguntarás.- ella asintió-. Ahora lo sé, al decirme que Vincent llevaba tanto tiempo en tu vida, imagino que le preguntarían que demonios hacías con alguien del pasado de tu madre…y él se asustó. Sabía que yo tenía poder para protegerte y por eso acudió a mí, lo que me dijo fue eso "tenemos que protegerla". Yo no sabía de qué, pero lo averigüe cuando me lleve a Vincent y tú estabas ahí, mirando el helicóptero con desesperación. No me lo podía creer.

Cat lo interrumpió.

-Una vez que yo entré en la órbita de "ellos".- escupió la palabra más que decirla-. …papa no tuvo ninguna oportunidad.

El asintió.

-No… Era cuestión de tiempo que fueran a por él, y que él me llamara tampoco ayudo. Seguro que tenía el teléfono pinchado.

Ella apoyó los brazos en sus piernas y junto sus manos. Las emociones se reflejaban en su rostro.

-Entonces según lo que me acabas de contar.- el tono de su voz era seco.-. si yo no me hubiera involucrado con Vincent, ahora estaría vivo…

-Puede, si…es lo más probable…

-O sea que toda la culpa fue mía por enamorarme de él, por intentar ayudarlo, por intentar protegerlo….- se levantó bruscamente del sofá. Bob hizo ademán de ir a por ella pero ella le rechazó.

-No…No.. ¡déjame en paz!…todo esto es demasiado horroroso para una sola mañana..-me quiero ir a casa…

Bob agachó la cabeza comprendiéndola completamente. Asintió. Era mejor que lo asimilara despacio.

-Si te sirve de consuelo, saqué a Thomas de la tumba donde lo enterrasteis, la misma noche del entierro. Lo puse junto con tu madre. Nadie los encontrará jamás.

Catherine se quedó quieta un segundo, movió la cabeza hacia los lados y fue a por su chaqueta para marcharse. Dana fue hasta ella.

-Te acompaño…- se ofreció preocupada.

-No..- la miro con tristeza -. En serio… te lo agradezco Dana pero necesito estar sola..

Mark se puso su americana negra, que estaba colgada de un perchero en la entrada, y la cogió del brazo.

-Te llevo a casa….- Catherine iba a protestar cuando él la interrumpió-. No…no.. no vas a irte sola en este estado. Te llevo… si no quieres hablar no hables… pero te dejaré en casa.

Cat lo miró y luego miró a Dana y a Bob.

-De acuerdo, pero llévame a la comisaria, ¡ah! una cosa más… No me llaméis. Cuando quiera hablas con vosotros yo lo haré...- y diciendo esto salió en dirección a la puerta de la casa.

Mark se encogió de hombros y fue tras ella.

Media hora más tarde Catherine se bajaba del coche de Mark sin despedirse. Subía las escaleras y entraba en la comisaria. Se dirigió al baño, abrió la puerta de un golpe y fue hacia los lavabos. Se quedó un rato quieta mirándose en el espejo y sin poder contenerse rompió a llorar.

Cuando Mark volvió, encontró a su padre sentado en una silla en el jardín.

-La he dejado allí quería contarle todo a Tess… Bob respiro profundamente y asintió.

-Tanto ella como Jt están metidos en esto hasta el cuello. Deben estar informados por su bien….- se giró para mirarlo-. Ten en cuenta que Vincent y Cat tienen una pequeña tregua pero no así ellos. Lowan les habrá informado de todo lo que han hecho para ayudar a sus amigos, supongo que los tendrán en el punto de mira.

Se acercó a él.

-Tienes que hacer una cosa Mark..

-Dime..,

-Tienes que acertarte al hospital donde estuvo Vincent cuando recibió el disparo. Invéntate lo que quieras pero coge las muestras de sangre que hay allí sobre Vincent…No me he acordado de ellas hasta ahora que hemos hablado de ello.- frunció el ceño-. Teníamos que haberlas cogido antes…

En ese momento, Dana salió por la puerta del salón.

-Ya estoy preparada.

Mark la miró sin comprender. Su padre se lo explicó.

-Stuart va a llevar a Dana a casa de Cat… cogerá sus cosas y se instalará aquí..- dejó de hablar viendo la reacción de su hijo.

Este había abierto los ojos todo lo que le dieron de sí.

-¿En serio?

Dana fue enseguida hacia Mark.

-Mark…si molesto me quedo con Cat…pero me parecía más adecuado dejarlos solos…acaban de casarse y además necesitan poder estar juntos…Todo esto es demasiado complicado.

-Ya.. pero vosotros dos no es llevabais muy bien ¿a qué viene este cambio?

Dana fue la que hablo.

-Después de todo lo que nos habéis contado…me parece que entiendo un poco lo que estáis haciendo, y me he dado cuenta de quién son de verdad los malos…pero aun así jamás podré perdonar que no me lo dijeras antes. Ese secretismo que manteníais ha causado demasiadas muertes…Por cierto, Robert, ¿le has contado todo a Cat? Te conozco un poco…algo me dice que no…

Bob la miró y sonrió. Siempre le había parecido la mujer que mejor lo podía haber entendido.

-No…claro que no se lo he contado todo….No me ha dado tiempo…todo esto ha sido demasiado para ella. Espero que vuelva pronto o tendré que ir yo a buscarla, tenemos que trabajar juntos.

Nicholas salió en ese momento de la casa.

-No te preocupes por ella, yo me encargó de mantenerla vigilada.

-Gracias…Nick..

Dana sonrió.

-Ya veo que lo tenéis todo controlado….-cruzó los brazos a la altura de su pecho, mientras agachaba la cabeza y movía con el pie las piedrecitas del jardín-. Tengo que deciros algo… ó la cabeza y miró a Bob a los ojos. Esos ojos que todavía le provocaban subidas de tensión-. Se me ha ocurrido una forma de entrar dentro del hospital como paciente…, con un poco de maquillaje, una buena peluca y algún kilo de más puedo pasar por mujer divorciada desesperada por volver a ser joven… Jt puede crearme una identidad que les sea apetecible… Tengo que hacer algo para devolverles todo el daño que me han hecho…que nos han hecho…

Bob la observó con una mezcla de admiración y de preocupación, que no pasó inadvertida a Dana… mientras tanto, Nicholas los miró a ambos y una sonrisa divertida se dibujó en su rostro.

Dos semanas después.

Estaban tumbados en el sofá del salón, sudorosos y exhaustos. El sol del amanecer había empezado a asomar por las ventanas e incidía directamente en sus rostros.

Desde que habían acabado el último asalto, estaban abrazados el uno al otro sin parar de besarse y de mirarse a los ojos. Habían pasado unos días duros y todo esto lo había compensado. Tenían tantas ganas de poder pasar una noche como esa.

Todo había empezado la tarde anterior, cuando ella encargó una cena espectacular, habían puesto velas en cada rincón del salón y elegido uno de los discos que más le gustaba a él. Todo tenía que ser perfecto. Lo quería y quería demostrárselo.

Cuando él llegó, la encontró sentada con dos copas de champan en las manos. La única luz que los iluminaba eran dos velas altas y delgadas colocadas en el centro de la mesa donde estaba dispuesta, con todo cuidado, la comida que iban a cenar.

Él se quedó tan asombrado que no supo que decir. Dejo caer su maletín encima del sofá y fue hacia ella. Lo único en que podía pensar era en lo hermosa que estaba. Llevaba un vestido rojo, corto, con el cuello cerrado y sin mangas. Muy sencillo pero que la convertía en la mujer más deseable que había visto en su vida. Todo ella olía a lavanda, inspiro con fuerza, quería retener ese olor para siempre.

Llevaba el pelo recogido y muy poco maquillaje. No le había falta, pero reconocía que le había hecho mucha ilusión que se molestara en arreglarse para él.

Fue hacia ella conteniendo la respiración. Cuando llegó, le ofreció una copa, él la cogió y brindaron.

-Por nosotros..-le dijo ella-. Por esta nueva vida que se nos presenta, a ti a mí….- lo miró a los ojos, mientras hablaba-. Te quiero como nunca pensé que podría querer a nadie.

El chocó su copa con la de ella.

-Lo sabía….- le dijo sonriendo abiertamente.

Ella rio ante la ocurrencia de su chico.

-No te puedes ni imaginar lo que me ha costado decir eso… por favor, no me lo hagas más difícil.

El, sin parar de sonreír, cogió las dos copas de champan y las dejo encima de la mesa.

Se acercó ella y la abrazo. Ella se colgó de su cuello. Se puso muy serio.

-Gracias por preparar todo esto para mí… para los dos….- la besó dulcemente en los labios. La miro a los ojos-. Te quiero…Hace mucho tiempo que siento esto por ti, y soy muy feliz de que tu admitas…-sonrió al decirlo-. lo que sientes por mí.

Ella no dijo nada más. Lo agarró firmemente de la nuca y lo atrajo para besarlo.

Se besaron con pasión creciente. No podía olvidar que habían pasado por los momentos más difíciles de sus vidas y querían vivir el hoy, el presente. Nada más importaba ahora. Solo ellos, sus labios, sus cuerpos y sus corazones latiendo a la vez.

Después de un rato besándose sin parar. Ella lo miro a los ojos y se dio la vuelta. El vio la cremallera que había en su vestido.

-Pero… no deberíamos cenar primero-. Le preguntó con la voz ronca-. Sería una pena que se enfriara todo este festín…

Ella se volvió rápidamente y le susurró al oído. El delicado aire que salió de su boca le hizo cosquillas en el cuello. Cerró los ojos al tiempo que la oía decir.

-La cena puede esperar… yo no.

El no se hizo de rogar más. Le dio la vuelta y le fue bajando la cremallera mientras le besaba en la piel que iba quedando descubierta. Cuando la hubo bajado del todo, ella le cogió la mano y lo llevo al sofá… El vestido se fue descolgado y al final cayó a sus pies. Un precioso body de lencería negra era lo que ella llevaba debajo.

Después de admirarla, se acercó a ella, le cogió delicadamente el rostro con las dos manos y la besó como jamás había besado a nadie. Rodeo su cintura y sujetándole la espalda la dejo caer poco a poco en el sofá. Hicieron el amor despacio a sabiendas de que casi era un milagro que pudieran estar ahí.

Cuando terminaron se levantaron y disfrutaron de la cena completamente desnudos, cual Adan y Eva…No les hacía falta nada para sentirse cómodos el uno con el otro. Sabían perfectamente que una de las claves de su relación era que se entendían, sabían reírse de sí mismos y hacer que la otra persona sintiera, que estar con el otro, era como haber llegado a casa.

Al acabar de cenar se dedicaron al champan. Las tres botellas que ella había comprado eligiéndolas con gusto, fueron cayendo una detrás de otra. Hicieron el amor todas las veces que la situación lo permitió.

Y después de todo eso, fue cuando el amanecer los sorprendió sin haber dormido ni un segundo. Los besos fueron subiendo de intensidad hasta que ella decidió, al ver que volvía a estar preparado, ponerse encima de él. Se empezó con mover con movimientos ascendentes y descendentes mientras él le acariciaba los pechos.

Y… en ese preciso momento la puerta del club de caballeros se abrió de par en par, y un cansado y ojeroso Vincent entró sin llamar, llevando en la mano una bolsa de Starbucks.

-Jt.. . Traigo el desayuno, café como te gusta, croissants y bollos de leche.. Necesito habla…Oh! Dios mio!.- 3 segundos después de haber dirigido la mirada hacia el sofá se dio cuenta de lo que estaba viendo. Tess y Jt desnudos, ella encima de él, y él con las manos en los pechos de ella.

Se tapó automáticamente los ojos con la mano libre y agachando la cabeza echó a andar hacia atrás para salir cuanto antes de la habitación.

-Lo siento…Me voy… De verdad… no sabía nada.. Ya me voy fuera.. necesito arrancarme los ojos…

Sus amigos se levantaron como resortes del sofá y empezaron a vestirse.

Tess lo llamó.

-¡Vincent! No te vayas… tengo que irme a trabajar…- se fue poniendo el !.. ¡Quédate!….- Vincent le hizo caso y se paró en la puerta. Ella miró a Jt, indicándole que le subiera la cremallera del vestido. El se había puesto a toda prisa unos pantalones y una camiseta. Todavía incapaz de decir nada, se limitó a hacer lo que ella le pedía.

A continuación Tess se calzó, cogió su bolso, le dio un beso a su chico y fue hacia la puerta. Allí estaba Vincent que todavía no se había dado la vuelta, intentando reprimir un ataque de risa. Ella paso por su lado y lo miró sonriendo.

-Puedes abrir los ojos y darte la vuelta…ya estamos vestidos.

Vincent los fue abriendo despacio.

-No creo que pueda mirarte en mucho tiempo sin acordarme de esto-. Le dijo poniendo cara de circunstancias.

Ella le golpeo en el hombro.

-No te preocupes.. no pasa nada… aunque no te lo creas, no me da ninguna vergüenza. Eso sí.- miró a Jt que todavía estaba plantado al lado del sofá con la cara roja como un tomate-. a tu amigo si. Me voy..- y diciendo esto salió del club.

No había hecho más que traspasar la puerta y empezó a oír las escandalosas carcajadas de Vincent. No pudo evitar reír ella también. ¡Pobre Jt!, la que le esperaba.

Diez minutos después una sonrisa todavía iluminaba el demacrado rostro de Vincent.

-Jt… te juro que me has alegrado el día.

Su amigo no estaba muy convencido-

-Muy gracioso.

-No en serio... ha sido inesperado, sorprendente… ¡Y qué demonios!.. me alegro que todo os vaya tan bien…se ve que os entendéis a la perfección..-volvió a reírse.

-¡Vale!Me estoy empezando a cabrear..

-Ok.. me callo…sé que esto te incomoda enormente..

Jt asintió. Estuvieron un rato sin decir nada mientras se terminaban el desayuno que había traído Vincent.

Jt dejo el café encima de la mesa y miró a su amigo.

-Bueno, cambiando de tema… A que se debía esta visita tan temprana¿ Sales ahora de trabajar?

Vincent asintió.

-Si.. He terminado por hoy, pero tengo volver esta noche otra vez.

-Se te ve bastante cansado.-le indico Jt.

El volvió a asentir.

-Lo se… Estas dos semanas han sido intensivas. Prácticamente no salgo del hospital… Según Markus estoy a prueba y hago horas sin control, pero por lo que se ve los jefes están encantados conmigo… Dentro de poco me quitaran la "vigilancia" y poder ejercer sin niñera.- respiró hondo-. Me siento muy bien volviendo a ser el que era.

Jt sonrió.

-Me alegro…le dijo. A continuación, se echó hacia atrás en la silla y lo miró fijamente-. Entonces dime ¿ dónde está el problema?

Vincent sonrió.

-Me conoces bien.

-Son muchos años… ¡Sácalo!

Su amigo tardó un poco en empezar. Se incorporó, acercándose más a Jt y apoyo los brazos en la barra.

-Estoy preocupado por Catherine…

-¿Qué?¿Por qué?- le preguntó con creciente incredulidad.

El asintió.

-Desde que hablamos con su padre está distante, seria y obsesionada con todo lo que le contó.

-Hombre tienes que entender que la cosa es lo suficientemente grave como para que este preocupada.

-Ya… pero si a eso le unes que, yo trabajo muchos horas, el resultado es que prácticamente no nos vemos y cuando lo hacemos ella está a lo suyo….- miro hacia el sofá-. Lo que acabado de ver, me ha recordado que ella y yo no lo hacemos desde el día de antes de la famosa charla… y créeme, eso es muy raro en nosotros.- miró a Jt con complicidad-. La echo de menos… pero con las guardias, no estoy en casa por las noches y para cuando llego, muchos días ya se ha ido. Lo único que me recuerda que vivo con ella son las notas de los albañiles, de los carpinteros, de los electricistas, fontaneros, etc. Que están arreglando la casa….- se pasó la mano por la cara-. Ayer coincidimos diez minutos y solo me dijo que esta noche que viene, iría a dormir allí, quería hacer un inventario de los muebles, porque tiene una amiga restauradora que irá a echarles un vistazo…"total tú no duermes en casa… para estar sola"…Palabras textuales de ella.- acabo decir esto y sus ojos se pusieron tristes-. La echo de menos…Quiero ser médico…pero también quiero estar con ella.

Jt negó con la cabeza.

-Vincent no es culpa tuya…Ella es la que esta descentrada…Lo que su padre lo contó la ha dejado un tanto…desequilibrada. Enterarte de que tu padre, me refiero a Thomas estuvo trabajando siempre con el enemigo. Aunque fuese a un nivel bajo, y hubiera querido muchísimo a su madre y a ella, tiene que ser un golpe muy duro. Y encima, te enteras de que tus actos provocaron su muerte…Tiene que estar pasando un infierno.

Vincent asintió.

-Y ¿por qué no viene y habla conmigo?

-Pues, porque no estás y no quiere estropear tu sueño de ser médico otra vez…pero, .-le dio una palmada a su amigo en la espalda-. … cuando se dé cuenta de que no puede con todo ella sola, volverá…Te quiere más que a su vida…No la presiones.

Vincent se encogió de hombros.

-No puedo hacerlo…No la veo.

-Anímate y ten paciencia…Además ahora que parece que nuestros enemigos comunes nos han dado un respiro…disfrutemos del momento.

-Nos han dado un respiro… porque según Bob, están esperando que Cat y yo nos quedemos embarazados…-frunció el ceño-….creo que eso también ha afectado a Catherine. No queríamos hijos ya, pero la idea de que si los tenemos, pueden correr peligro…es superior a ella… y a mí…lo primero que dijo cuándo nos enteramos fue que no había problema que no pensábamos tener hijos y lo hizo de una forma tan extraña, era una mezcla entre resignación y frustración, era como si algo se había roto en su corazón.

Jt se levantó y cogió Vincent por los hombros.

-Acabaremos con ellos…te lo prometo, aunque sea lo último que haga en mi vida. Somos muy listos. No te olvides de ello.-le dijo sonriendo, intentado aminar a su amigo.

El asintió.

-Acabaremos con ellos….- sonrió él también… así podremos dedicarnos.-miró el sofá y de paso, la lencería negra de Tess que había quedado olvidada en el respaldo del sofá-. a otras cosas sin preocupaciones.

Jt miró también hacia el sofá.

-Me ha dicho que me quiere.-le dijo hinchándose como un pavo.

Los dos rieron con ganas.

Jt le cogió de los hombros y le obligo a levantarse.

-Deja que acabe de vestirme… nos tomaremos otro café de camino a tu casa…Necesitas compañía….


Catherine llevaba en la comisaria desde por la mañana temprano y ya podía ver los la luz violeta del sol del atardecer que entraban por las ventanas.

Tess y ella estuvieron repasando los casos de secuestros en las dos zonas en los últimos 6 meses. Eran tres, un niño, un hombre de 47 años y una anciana. Se quedaron con sus caras por si en el transcurso de la investigación podían encontrarlos. Los casos anteriores los daban por perdidos. Necesitaba centrarse en su trabajo. Algo que fuera tangible, casos, que aunque relacionados con el consorcio, podía controlar. De todos modos todos estos casos eran callejones sin salida.

Habían pasado dos semanas desde que había hablado con su nueva familia, y seguía sin tener ganas de volver a verlos. La idea de que su padre estuvo engañándola toda su vida era demasiado y de que por su culpa lo mataron era insoportable. Cerró los ojos y se masajeo el cuello.

La primera semana había sido muy dura, no ya solo por todo lo que le habían contado si no, porque además Vincent había empezado a trabajar, turnos de 11 horas, la mayor parte de noche… no se veían. Había pensado quedarse en casa por las tardes para verlo, pero no, no lo hizo. Tenía mucho trabajo pendiente y no quería parecer que su mundo estaba limitado a él. Dana había intentado hacer las cosas más sencillas para ella y había decidido alojarse en la casa de Bob, pero el problema seguía ahí y la única que podía resolverlo era ella misma.

Aunque no quisiera reconocerlo, por primera vez en mucho tiempo sentía miedo. Miedo de quedarse embarazada en un descuido tonto. Hasta entonces era una posibilidad, que se hacía imposible debido a la mutación de Vincent, pero siempre había tenido la esperanza de que si llegaba a pasar, lo arreglarían de algún modo y todo saldría bien, pero ahora, sabía que una organización secreta está interesada en su posible hijo… o más bien en el hijo de ambos… y lo peor era que como no fuera natural acabarían provocando que se quedara embarazada… y eso era algo horrible.

Esa noche cuando Vincent y ella se acostaron, le contó todo lo que le habian dicho después de que se fuera y le dijo que estaba demasiado cansada, pero en el fondo, no quería hacerlo con él, y lo malo, es que todavía seguía sin querer.

Había una excusa y era que Vincent no estaba en casa y ella tenía mucho trabajo…pero llegaría un momento, un día libre de Vin o cualquier tarde en que coincidieran que él, iría a buscarla, como tantas veces había hecho. Y entonces, ¿qué le diría?

Se frotó los ojos con las manos y decidió que tenía que pensar en otras cosas o se volvería loca. Además, la mejor forma de acabar con todo esto era cogiendo a esos malnacidos. Bob le había dicho que eran invulnerables…pero ellos eran mejores… y los iban coger… Suspiró… necesitaba creárselo.

Tess llegó justo en ese momento a su mesa, con un papel en la mano.

-Mira esto, es un fax que me acaban de mandar desde la 5…Allí llevaban el caso de la mujer de Baker… por lo que se ve fue tratada de un cáncer de ovario en el New York General. Le diagnosticaron como, leo textualmente "paciente con cáncer terminal".- miró a su amiga mientras hablaba-. Esa mujer estaba muerta.- se sentó y se concentró en la pantalla de su ordenador.

Cat observó detenidamente el papel.

-¿Quién te lo ha mandado?

-El detective que llevo el caso del suicidio de Helen…lleva unos cuantos años jubilado. Me ha dicho que él tiene notas personales que tomó cuando el caso ya había quedado olvidado, y que él nunca dejó de investigar. Me ha dicho que Aaron Baker , el marido, era un cabrón egocéntrico y que para él, tuvo mucho que ver con la muerte de su mujer. No demostró verdadero dolor, era más como que estaba muy apenado por el mismo. No dejaba de repetir que qué sería de él sin ella. Que qué largo se le iba a hacer…solo se preocupaba por él.

En ese momento Berta la mujer de la limpieza se acercó a la mesa de Tess y le cogió la taza de café. Llevaba un rato limpiando las mesas cercanas a la suya. Era tarde y muchos compañeros se habían ido a casa.

-Tess cariño, la lavaré y la guardaré. ¿Te parece bien?

Ella asintió.

-Si claro… perdona por no haberla llevado…eres un sol.

Berta le sonrió y se alejó con la taza.

-¿Cuántos años llevaba Baker encerrado, según dijo el mayordomo?.

-6 años creo recordar.

Cat sonrió.

-A los enfermos no los persigue la policía.

-No… Es una buena salida si quieres que te dejen en paz.

Cat se movió en la silla con actitud decidida.

- Habrá que acercarse a ellos de una vez por todas… sobre todo a ese enfermo.. . Tengo una ligera curiosidad.

Tess sonrió asintiendo a la vez que miraba la pantalla

-Bueno, creo que estamos de suerte.- le dijo-. Hay una fiesta de muy alto standing en uno de los hoteles cerca del complejo del Rockefeller Centre, dentro de dos días, el anfitrión es nada menos que Aaron Baker Jr.….-Tess giró la pantalla hacia Cat-. Hay una foto de él… por lo que se ve es para agradecer a sus socios y amigos sus colaboraciones con sus causas benéficas…e inaugurar una biblioteca y recuadar fondos para ella.

Cat observó detenidamente la foto de Aaron Baker, no parecía tener más de 60 años, guapo para su edad, pelo canoso, buena piel, ojos oscuros y cierta arrogancia en su mirada, como si supiera algo que todos los demás ignoraban. No le cayó nada bien.

Miró a Tess y sonrió sabiendo lo que pensaba su amiga.

-De acuerdo…ya podemos ir buscando vestidos…Jt se encargará de las invitaciones.

Tess puso cara de pena.

-¡Qué tristeza que no te hables con tu hermana!…Era única eligiéndome ropa…


Gabe estaba de camino a su casa después de haber pasado casi todo el día en el despacho trabajando de caso en caso. Estaba exhausto…no tanto físicamente como mentalmente. Su trabajo le aburría de una forma desmedida desde que se había convertido en lo que era ahora.

Había sido bestia anteriormente, pero esto era distinto. Era fantástico. Y claro, la trivialidad del día a día podía con él.

Se acordó entonces que había quedado en llamar a Heather, si salía pronto, para cenar con ella. Llevaban más de dos semanas podemos decir, que juntos. Ella había dormido prácticamente todos los días en su casa. Bueno dormir, dormir, no es que hubiera dormido mucho.

Según parecía el sexo con él la tenía totalmente enganchada; sus capacidades como amante habían mejorado también después de la inyección de suero. El tampoco podía quejarse. Desde luego no era Catherine, pero le entretenía bastante en la cama.

Justo cuando iba a llegar al coche su teléfono sonó. En cuanto vio el número supo quién era.

-Aquí Lowan..-dijo una vez que hubo descolgado.

La voz de su enlace sonó alta y clara.

-Tenemos un encargo que hacerle. Hay un ex detective, llamado Morrison, queremos que lo neutralice con discreción. Le mando la dirección exacta. Tiene que ser esa noche, ¿de acuerdo?.

-Por supuesto…no hay ningún problema….- colgó el teléfono. Heather tendría que esperar. Tenía cosas mucho más importantes que hacer.


Cat llegó a la casa de Riverside Drive cuando ya era de noche. Le habían dicho que habían colocado unas bombillas provisionales por lo tanto, hoy tendría luz de vedad.

Abrió la puerta metálica que habían puesto, también provisionalmente, mientras intentaban arreglar la vieja y busco que interruptor. Lo encontró y lo acciono.

"Y la luz se hizo…"pensó cuando vio cómo se iluminaba el pasillo.

Cerró la puerta y se dio una vuelta por la planta de abajo, viendo cómo iba la reforma. Faltaba tapar los agujeros que habían dejado en la pared al meter la instalación eléctrica y después pintar. Pensó que tenían que elegir colores…no estaba ahora para colores. Fue hacia la cocina y vio que la habían terminado el suelo y las paredes…los muebles viejos descansaban en el hueco donde iban a hacer el baño…Bueno, parecía que poco a poco todo iba en marchando.

Fue hacia la habitación del piano para empezar a hacer una lista de los muebles que quería que Amanda echase un ojo. Paso por el tapiz que tapaba la puerta a los calabozos pero ni tan siquiera lo miro.

Se entretuvo bastante con los muebles. Cuando ya casi eran las 12 de la noche, decidió que debía ir a dormir. Cogió una bolsa que había traído con sábanas y los diarios y subió al piso de arriba, después de dejar todo abajo apagado.

Cuando llegó al dormitorio se fijó en que aparte de la bombilla del techo habían colocado una pequeña lámpara en una de las mesillas de la cama. La encendió.. el ambiente que se creo fue tremendamente acogedor.

Cogió las sabanas y fue haciendo la cama. Cuando estaba colocando la funda de la almohada noto algo duro dentro de ella. Abrió la cremallera y metió la mano. Rebusco dentro de las plumas de pato y al final lo encontró.. Era una pequeña llave de plata.

La observó durante un momento y enseguida se dio cuenta de donde era.

Salió corriendo hacia el piso de abajo. Dio la luz y se dirigió al escritorio. Metió la llave en la cerradura del cajón de abajo. Encajó a la perfección. Le dio la vuelta despacio.

Cuando lo abrió encontró dentro un libro pequeño, le quito el poco polvo que llevaba acumulado y lo abrió con cuidado.

"Escribo estas notas aquí, porque me da mucha vergüenza escribirlas en el otro. Esto es más íntimo, mas personal… necesito desahogarme y no puedo contarle a nadie como me siento, posiblemente me tacharían de loca o cosas peores"

Era la letra de Rebecca. Paso unas cuantas páginas más buscando fechas pero no encontró ninguna.

Lo cerró y se fue con él a la habitación. Lo leería antes de dormir.

Llego al cuarto y se tumbó en la cama. Empezó a leerlo. Por lo que Catherine pudo entender, Rebecca vivía atormentada por cazar a las bestias que había huido a EEUU desde Inglaterra, y por cazar a aquellos que los habían traído.

Sus sentimientos eran de un odio profundo y justificaba constantemente la construcción en su sótano, de los calabazos…llegaba a decir que estaba perdiendo su propia humanidad cuando disfrutaba viendo cómo se retorcían esperando su muerte. No era mejor que ellos… con lo cual ella también debería estar encerrada.

Catherine leyó todo esto asustada de hasta donde había llegado Rebecca por aliviar su sed de venganza. La venganza de un corazón destrozado.

Siguió leyendo y llegó a una serie de párrafos que hablaban de los amantes que se traía casa noche a su cama…a esa cama…Se sentía sola y la única cosa que le deba paz a su alma torturada era el sexo. La hacía sentir viva. Y lo necesitaba. Desde luego jamás seria como cuando estaba con Duncan… nada podría nunca compararse a él…Llegaba a expresar su deseo de que nunca hubiera ido a Skye.. Si ella se hubiera quedado tranquila en Londres, nada de todo esto hubiera pasado... y él estaría vivo…posiblemente con otra, pero estaría vivo…y no tendría tantos muertos con las que cargar hasta su muerte.

A Catherine se le llenaron los ojos de lágrimas. Rebecca se centraba mucho en la falta de esperanza para su vida. La sensación de que sin él nada tenía sentido….De que sin duda daría su vida por pasar una última noche con él…pero volver a sentirlo dentro de ella, por volver a tocarlo, por volver a besarlo… por volver a sentirse inocente otra vez.

Al final… solo encontró una pequeña anotación donde decía que había quedado con alguien muy importante en los túneles y que tenía intención de matarlo después de hablar con él.

Cuando terminó, cerró el libro y lo pegó a su pecho, no pudo evitar pensar, que Rebecca había escrito todo eso, pensando que alguien como ella, lo iba a tener entre sus manos, con sus mismos miedos y esperanzas.

Rebecca se había dejado dominar por el odio y la desesperanza, pero ella debida de ser fuerte y afrontarlo todo solo con el único y autentico objetivo de poder llevar una vida tranquila, al lado de la persona que más amaba.

Si no podían tener hijos, no los tendrían…pero se tendrían el uno al otro.

Reconocía que la imagen de un bebe, parecido a Vincent, en su regazo, hacía que sus ojos se llenasen de lágrimas, y más aún la posibilidad de que a ese bebe le pudieran hacer daño… pero ese miedo no podía dejar que su alma se perdiera en intentar acabar con los que la amenazaban.

No. Rebecca poco a poco fue cayendo en el pozo negro de la venganza y solo podía volver a sentirse viva cuando traía hombres a su cama, hombres que la poseían como la había poseído Duncan…. aunque solo fueran un mero sustituto de aquel, al que nunca pudo volver a tener. El sexo le servía de bálsamo para su alma torturada…pero nunca sería igual.

Ella tenía la suerte de tener a Vincent ahí, a su lado, todos los días... poder sentir como la miraba, como la besaba, como la calmaba…como la quería , ¿Por qué demonios había sido tan tonta para pensar que era mejor alejarse de él?...

Se incorporó en la cama. Miro a su alrededor y le pareció sentir una presencia observándola. Una brisa cálida le rozo la cara secándole las lágrimas y sonrió.

Sabía lo que tenía que hacer. Se levantó, metió los diarios, incluyendo este, en la bolsa con mucho cuidado, cogió las llaves del coche, su chaqueta y salió corriendo de la habitación.

Cuando entró al hall del hospital eran un poco antes de las dos de la madrugada.

Se había cambiado de ropa, en el apartamento, en 5 minutos…tenía tantas ganas de estar con él, que cualquier mínima distancia se le hacía insalvable, por eso había conducido como una loca hasta llegar al .

Se acercó al mostrador de información y preguntó por Vincent.

-Lo puede buscar en la zona de descanso de la primera planta… hoy está siendo una noche muy tranquila.

Le dio las gracias y se movió con ligereza a pesar de estar subida a unos tacones de 11 centímetros. El vestido que llevaba no la dejaba tampoco caminar con normalidad, pero tenía que estar perfecta para él… se lo merecía después de su comportamiento las dos últimas semanas.


Vincent estaba sentado a una de las mesas que había en la sala de descanso. Solo estaba él .

Tenía delante dos informes de dos casos que acababa de atender. Nada complicado, nada grave.

Era una noche especialmente tranquila, lo que le llevaba a hacer esfuerzos sobrehumanos para no dormirse sentado o incluso de pie.

Paul Markus entró en ese momento en la sala. Intentaba parecer relajado pero Vincent se dio cuenta enseguida de que algo estaba pasando, porque su pulso estaba muy acelerado y el sudor perlaba su frente.

-¡Vincent! Te he estado buscando por urgencias….- se sentó en la silla-. Ya me han comentado que te van a quitar la "vigilancia"… sabía que sería pronto… eras bueno y sigues siéndolo…

Vincent lo miro fijamente.

-¿Le ocurre algo Doc?.

El negó con la cabeza poniendo cara de sorprendido.

-No.

Por supuesto Vincent no le creyó.

-Solo quería pedirte una cosa.- siguió hablando-. ¿Te importaría que te tomara muestras de sangre y saliva mañana por la mañana y pasado mañana por la mañana?

Vincent negó.

-Claro que no…¿ha encontrado algo raro?.- se acercó a él .- ¿algo malo?

-No.. no te preocupes.. es solo que, quiero comprobar una cosa….- le apretó el hombro.- pero no es nada malo.

Se dio cuenta que le estaba mintiendo… bueno, más bien no le estaba diciendo toda la verdad…

Se levantó.

-Te pasas por la mañana por mi despacho… ¿de acuerdo?

Vincent asintió.

-Y ahora, le dejo seguir con lo que estaba haciendo "Dr. Keller". Sonrió y salió de la estancia.

Vincent lo vio salir pensando, qué sería lo que estaba tramando el bueno de Markus.

Suspiro. Ya se enteraría… seguro.

Cogió su móvil del bolsillo. Sintió la gema justo en el fondo. Sonrió al recordar que la llevaba.

Hacia un rato deseaba llamarla. No se habían visto en todo el día. Él llegó a casa después de pasar media mañana con Jt y ella, ya se había ido. Se dio una ducha y se metió en la cama, cayo dormido en cuanto su cabeza se recostó en la almohada.

Cuando se despertó eran la siete de la tarde. Catherine había estado en casa y le había dejado una nota antes de irse:

"Vincent he estado un momento a recoger los diarios de Rebecca. Me los voy a llevar a la casa para leerlos mientras estoy allí. Ah! Ya tenemos luz y agua corriente. Esta gente que nos recomendó Jt son unas máquinas trabajando. En cuanto acabes tus turnos, vendremos aquí, juntos, para que puedas ver cómo está quedando.

No he querido despertarte, dormías tan profundamente. Si, si…he estado un ratito observándote… ya sabes que me encanta hacerlo.

Tienes algo de comer en la nevera.

Te quiero y te echo de menos….

Catherine…."

Se recostó en la silla y cerró los ojos. La podía ver con toda claridad. Sus cara, sus ojos, sus manos, su piel…la imagino tumbada en la cama con esa expresión de deseo que lo volvía loco…Los abrió de inmediato… no era momento para fantasías…Tenia cosas que hacer… bueno, ahora no… pero no podía dejarse llevar por lo que le gustaría estar haciéndole en ese momento a su chica, por la sencilla razón de que no sabría cuando se lo podría hacer.

De todos modos no tenía nada mejor que hacer, así que volvió a cerrar los ojos y suspiro.

-Si vas a dormirte deberías tumbarte… en las sillas no se duerme bien.

La impresión de oír su voz cuando justo estaba pensado en ella, hizo que casi se cayera de la silla. Abrió los ojos de inmediato y la vio apoyada en el marco de la puerta. Estaba preciosa, como siempre. Llevaba una chaqueta tres cuartos atada a la cintura. Sus perfectas piernas estaban al descubierto por lo que imaginó que se habría puesto un vestido corto. Unos zapatos de tacón alto completaban el conjunto.

En ese momento dos compañeros de Vincent entraron. El se levantó rápidamente saludando, cogió a Cat por el codo y la sacó al desierto pasillo. En cuanto estuvieron solos la abrazó y la besó apasionadamente en los labios. Ella abrió la boca para él.

Tuvieron que parar para coger aire…Se miraron a los ojos.

Catherine fue la primera en hablar.

-Creo que los dos estábamos pensando en lo mismo….- sonrió al decirlo.

Vincent la miró sin poder creérselo.

-No me digas que has venido por…

Ella asintió, mordiéndose el labio inferior.

-Me he dado cuenta lo mucho que te echo de menos… perdona si he estado distante, pero, estaba tan.. no sé cómo definirlo….Pero me he dado cuenta de que quiero tocarte, besarte y acariciarte hasta que seamos solo uno***… nada más …- se encogió de hombros mientras lo miraba con ojos suplicantes.-

-Yo también quiero.. Todo eso y mucho más…

La volvió a besar. Agarró su rostro entre sus inmensas manos y disfruto de la suavidad de sus labios y del sabor de su boca.

-Yo también te echaba de menos…

Juntaron sus frentes durante unos segundos.

Catherine sonrió.

-Creo que deberíamos encontrar un lugar más íntimo…¿no te parece?

Vincent asintió.

-No se me ocurre ninguno….- en ese momento el ascensor se abrió y un par de enfermeras salieron el pasillo. Sonrieron a Vincent y siguieron andando.-…espera se me ha ocurrido una idea…

Cogió a Cat de la mano y juntos entraron en el ascensor.

-Pero Vincent… lo puede llamar cualquiera…

El negó con la cabeza.

-No..- la miró con una sonrisa arrebatadora en los labios-.. Este y el de al lado solo funciona con llave y yo la tengo-. La sacó de su bolsillo y la metió en la cerradura. La puerta se cerró. Pulsó el botón de la última planta-. Además hoy es una día muy tranquilo no creo que nadie quiera utilizarlo y si es así… que utilicen el otro….

El ascensor llego a la última planta, la de los laboratorios. Le dio al botón de paro y dejo el ascensor inutilizado. Tardarían algún tiempo en darse cuenta de que no funcionaba. Las luces interiores pasaron de amarillas a rojas, creando un ambiente único...durante una fracción de segundo pensó en entrar dentro de un de los laboratorios…pero no… ese lugar… y la sensación de que los pudieran pillar lo estaba excitando enormente. Se dio la vuelta para mirar a Cat y se quedó boquiabierto.

Se había quitado la chaqueta, dejándola caer al suelo, y debajo de ella llevaba un mini vestido negro con escote palabra de honor. Era tan estrecho que definía a la perfección sus curvas. Estaba espectacular con esos tacones de vértigo y su maravilloso pelo castaño suelto.

-Creo que no deberíamos perder al tiempo… .- le dijo bajito cruzando las piernas.

Hizo ademán de quitarse la bata pero Cat lo paró.

-No.. no te la quites…nunca lo he hecho con un médico… con bata…

No lo hizo.

Fue hacia ella todo lo deprisa que puso. La cogió de la cintura y del cuello y la atrajo

hacia él con toda la intensidad de que se creía capaz.

Ella sonrió cuando lo vio venir. Estaba deseando verlo así. Desesperado por tenerla… ella se sentía igual, desesperada por tenerlo. Lo recibió, emocionada de sentir sus manos en su cuerpo, de sentir sus labios en los suyos, de sentir su lengua…Sintió como la iba empujando poco a poco hacia la pared del ascensor.

La pego a la pared y la subió agarrándole firmemente del trasero. Ella cruzó las piernas por detrás de su espalda. No pudo evitar echarse a reír, lo tenían muy ensayado. Se colgó de su cuello y siguieron besándose.

Cat lo miró a los ojos mientras deslizaba su mano dentro de los pantalones de cirugía que llevaba puestos…enseguida encontró lo que estaba buscando. Lo fue acariciando lentamente, arriba y abajo. El cerró los ojos mientras gemidos entrecortados se escapaban de su garganta. Apoyo su frente en la de ella. Catherine también cerró los ojos sintiendo en su mano como el deseo de él iba aumentado.

Agarrándose fuertemente con las piernas, metió su otra mano por debajo de la camisa del uniforme de Vincent. Acaricio su pecho despacio sintiendo cada poro de su piel. Llegó hasta sus pezones y los pellizco ligeramente. Vincent emitió un sonido extraño, mezcla de dolor y placer manteniendo los ojos cerrados.

Aguanto unos segundos más el maravilloso contacto de las manos de Catherine mientras la mantenía firmemente sujeta. ¡Dios! Lo estaba volviendo loco… cuando ya no pudo más le fue retirando las manos de debajo de su ropa, primero la que se entretenía en su pecho y luego la que se había perdido más abajo. Suspiro cuando dejo de notar su contacto.

Cuando sus manos fueron retiradas, Cat decidió que ya era hora de que esos pantalones dejaran de interponerse entre ellos, se los fue bajando poco a poco, mientras no paraba de besarlo en el cuello.

El estaba preparado y ella estaba más que preparada. Cogió la mano de Vincent y la metió entre sus piernas. El noto enseguida la humedad que la llenaba.

Se quedó parado por un segundo.

-No llevas.. ¿Has venido sin…?..

Ella lo miró a los ojos y asintió. Lo agarró fuertemente del cuello y lo atrajo.

-Ven a mi… .- le susurró al oído-. Ven a mí …ahora.

El no se hizo de rogar. La penetro entrando poco a poco, mientras ella se acercaba más a él para sentirlo, en todo su extensión dentro de ella.

Vincent se movía con movimientos lentos… quería que durara, que ella llegara al clímax antes que él… necesitaba ver su cara mientras disfrutaba del placer que él le daba.. quería que toda la preocupación se borrara de su rostro…para siempre.. el iba a estar para protegerla, para quererla, para amarla…

Catherine cerró los ojos y empezó a sentir como poco a poco el placer la iba inundado. Cada movimiento de Vincent dentro de ella era más y más profundo. De pronto, abrió los ojos y busco su boca necesitaba estar ella también dentro de él . Lo beso y metió su lengua entre sus labios mientras él la recibía. En ese momento, él hizo dos movimientos bruscos apretándola más contra la pared y ella clavó los dedos en su cuello. Sintió como el orgasmo empezaba en algún punto indeterminado de su cuerpo e iba creciendo dentro de ella.

Apoyó la cabeza contra la pared, dejando que sus brazos cayeran laxos a los lados de su cuerpo mientras mantenía el ritmo de sus caderas al par de Vincent, sintiendo como el todavía seguía creciendo dentro de ella.

De repente, la espalda de Vincent se puso tensa, de su garganta se escapó un gemido más profundo y echo la cabeza hacia atrás mientras agarraba con más fuerza el trasero de Cat atrayéndolo hacia él. Cat abrió los ojos observándolo…¡Cuanto necesitaba esto! ¡Como podía a haber estado tan ciega!

En ese momento una alarma empezó a pitar. Habían terminado justo a tiempo.

Vincent la dejo caer en el suelo. Se subió los pantalones mientras Cat, se bajaba la falda del vestido y se ponía la chaqueta. Cuando ya estaban más o menos presentables, Vincent metió la llave y abrió las puertas del ascensor, cogió de la mano a Cat y la obligo a salir, mientras él quitaba el botón de parada…

Salió corriendo justo cuando las puertas volvían a cerrarse y el ascensor comenzaba a bajar.

Los dos lo observaron con la respiración ligeramente acelerada.

Se dedicaron el uno al otro una mirada cómplice y sonrieron.

-Será mejor que bajemos por la escalera….- dijo él-. seguro que me están buscando…

Cat se quedó parada.

-Antes creo que debería ir al baño..

El la miro y asintió.

-Es verdad….ahora mismo te busco uno..

Se acercó a ella. La abrazó y la beso.

-Sígame.. Sra. Keller…- le pidió.

-Con mucho gusto Sr. Keller.

Y cogidos de la mano se adentraron en el pasillo de los laboratorios.


El teléfono de Cat sonó justo cuando llegaba al apartamento y se quitaba los tacones.

Era Tess.

-¿Qué ocurre, es tardísimo?

-No te lo vas a creer… pero acaban de encontrar muerto al detective Morrison en su casa.

Catherine se quedó de piedra.

-Era el que investigó la muerte de la señora Baker ¿verdad?

-Sí.. Me han llamado los de la 5, porque ayer, antes de irme de la comisaria lo llame y había quedado hoy con él… han encontrado mi nombre y teléfono en la agenda. Por lo que se ve yo fui la última persona con la que tuvo contacto. Ha aparecido muerto en su casa.

-¿Quién dio el aviso?..- se quitó el vestido y fue a buscar ropa interior, unos pantalones y una blusa-.

-Los vecinos de abajo oyeron ruidos…- paró un momento de hablar.- incluso pequeños sonidos según ellos parecían de algún animal.

Cat tardo un rato en seguir hablando.

-¿Crees que ha podido ser uno de ellos?

-Sin lugar a dudas, tienes que decirle a Vincent que venga aquí, para ver si puede encontrar algo más de los que va a encontrar la científica y ya sabes a que me refiero, te puedo asegurar que esto es una auténtica carnicería.

-Voy para allí enseguida…espérame ¿ok?

Catherine llego a casa del detective Morrison pasadas las 5 de la madrugada. Menuda noche.. Encontró a Tess esperándole en el portal.

-¿Qué me voy a encontrar?

Tess se encogió de hombros.

-Sangre, vísceras, algún que otro miembro cercenado….-resopló tengo ninguna duda de que ha sido… ya sabes que tú que…

Catherine puso cara de circunstancias.

-Vamos a subir.

-No me apetece lo más mínimo…pero vamos…

-Tess lo siento.. Siento haberte metido en todo esto…

-Cat.. me he metido yo solita..

-Pero… van a ir a por vosotros… lo sabes.. si le han matado a él..

-¡Que vengan!... les estoy esperando. Nadie hace daño a mi chico…estamos juntos en ello.

-Esa gente tiene poder suficiente para ir a por cualquiera., no entiendo como Bob y Mark están tan tranquilo. No creo que tengan entidad suficiente para aguantar lo que semejante organización les pudiera llegar a hacer.-se quedó calla durante un momento. Miró a su amiga y siguió le tengan cierto respeto a Vincent, pero tiene que haber algo más. Entiendo que mi padre no ataque abiertamente porque luchar contra bestias de esta envergadura es imposible, pero ¿por qué ellos tampoco les atacan?… ¿quién protege a mi familia al mismo nivel…? Hay algo que no me han contado… lo sé.

-Cat no dejaste que terminaran de hablar… Huiste…

-Ya, hui…pero… bueno… dejémoslo.- se encogió de hombros. No era momento de ponerse a pensar.

Subieron al segundo piso, desde estaba el apartamento del detective. La científica ya había llegado y estaban recogiendo muestras de lo que quedaba de Morrison. Enseñó la placa y la dejaron entrar.

Todo el suelo estaba cubierto de sangre. Habían tapado algunas zonas con pequeñas sabanas, las cuales se habían manchado. Cat dedujo que eran restos humanos.

El apartamento estaba en perfecto orden, lo cual le parecía extraño, si había sido una bestia ,había hecho todo eso con el mayor control. Daba la impresión de que se había ensañado por gusto, sabiendo lo que hacía.

Bob le había dicho que el consorcio, utilizaba bestias como Vincent para protegerles. Ella estaba segura de que una de ellas había hecho eso. Lo cual demostraba también, que el detective Morrison era un peligro para ellos y también dejaba a las claras, que alguien les había dicho, que estaban investigando la muerte de la Sr. Baker. Pero ¿quién?.

Hablaría con Vincent para que se pasara por ahí a echar un vistazo. Tenían una bestia que cazar y un topo que descubrir.

Nada más pensarlo se llevó la mano a la boca y negó con la cabeza… ¡Dios! Ya empezaba a pensar como su padre.

Pasaron todo lo que quedaba de noche en el apartamento del detective Morrison. Tess fue a buscar una autorización de su jefe para poder investigar en la escena del crimen, porque la misma comisaria a la había pertenecido el muerto era la que llevaba el caso.

Sabían que tenía más información del caso que estaba en el expediente de la policía, le había dicho a Tess que podía aportarles algo nuevo. Cat tenía el pálpito de que había algo en la casa que el atacante se había llevado. Fueron mirando por todos los sitios esquivando los trozos de sábana blanca que lo salpicaban todo.

De repente, Tess vio algo en el armario del dormitorio. Una tabla del suelo estaba levantada. Se acercó y vio un charco de sangre todavía húmeda, que rodeaba la zona. Los dedos de Morrison se podían apreciar claramente. Tess miró en el hueco que quedaba debajo de esa tabla.

-¡Cat!... ¿puedes venir un momento?

Su compañera aparecía apenas 3 segundos después

-Por supuesto… ¿Qué tienes?...-le preguntó observando el lugar donde estaba Tess.

-Creo que nuestros amigo levantó esta tabla para sacar algo de debajo..

Cat se agachó y se asomó al hueco y vio sangre dentro. Se puso con cuidado unos guantes, metió la mano atientas y sacó un pasaporte, dinero en efectivo y un sobre con fotos. Se lo dio a Tess. Esta lo miró todo con detenimiento, pero no encontró nada que les pudiera ayudar.

-Nada Cat… Típico, documentación, algo de dinero para imprevistos y fotos de celebraciones de la familia. Nada más.. Aunque ahora que lo pienso… a este tipo lo conozco.

Sacó tres fotos del montón y las dejó en el suelo del armario.

-Es muy parecido a la imagen que vimos ayer de Aaron Baker Jr…

Cat las cogió.

El parecido era asombroso. Al mirar las fotos por detrás vio la fecha del revelado, 1982…

-Serán fotos de su padre.. Pero hay que reconocer que son dos gotas de agua..- se las devolvió a Tess-. Guárdatelas y diles que solo has encontrado esto..- le indicó la documentación y el dinero.

Tess puso cara de no querer hacerlo, pero aun así, lo hizo.

-Esto no es bueno…

-Ya… pero tenemos nuestras razones….- miró a su alrededor, mientras se levantaba y se quitaba los guantes-... nadie se ha dado cuenta, debemos irnos, aquí no hay ya nada más.. . seguro que él que lo mató, encontró lo que buscaba….- lo dijo, mirando la sangre que había en la madera.

Salieron las dos juntas de la habitación, Tess les indicó a los de la científica que había visto sangre en el armario y se fueron del apartamento.


Era la cuarta vez que miraba por el microscopio y volvió a ver lo mismo. Todas las muestras había tenido el mismo comportamiento. No podía ser posible. Era algo que jamás se había visto. Se apartó y se apoyó en la silla. Era increíble. Las posibilidades eran increíbles…ahora entendía porque no habían envejecido a la misma velocidad que las personas normales.

Volvió a colocar otra vez la muestra de Vincent. El mismo resultado…en mismo número alarmantemente alto. Esto no podía salir de esa sala. No diría nada a nadie. Tenía suerte porque además Jeremy había bajado a comer algo a la cafetería y estaba solo. Nadie le había visto empezar con el experimento.

Evan estaba todavía conmocionado por lo que acaba de descubrir, cuando la puerta del laboratorio se abrió de golpe y Gabe Lowan vestido todo él de cuero negro, entró a paso decidido hacia él. Evan instintivamente se levantó de la silla. Cogió las muestras de la sangre de Vincent y las guardo en el bolsillo de su bata.

-¿Cuándo pensabais decirme que Catherine tiene el mismo gen que yo?...¿No os dais cuanta de lo importante que es eso?

Evan se quedó helado. Cuando les dijo lo que había encontrado en el estudio genético de Cat, se acordó, que no lo sabría nadie más que los jefe y los componentes dela laboratorio, y Gabe desde luego no estaba entre ello.

Evan se apoyó en su mesa intentando parecer sereno.

-¿Cómo te has enterado tú, de eso?

Se acercó hasta estar a poco más de un palmo de donde estaba Evan

-Morgan a cometido el error, de dejar un montón de informes encima de la mesa y tener el poco tacto de hacerme esperar casi un cuarto de hora, ya me estaba empezado a aburrir y mira por donde ¡sorpresa! Uno de ellos era el de Cat.

-¿Qué hacías allí?.- tenía curiosidad. Y de paso le distraía para coger la jeringuilla vacía que había justo detrás de él, encima de la mesa.

Se paró justo enfrente de él. Cada día que pasaba el nivel de su ego aumentaba. Tenía que apuntarlo como efecto secundario del suero. La expresión de Gabe era la de quien pide respuestas y da por sentado que debe tenerlas. Evan ni se inmuto.

-Morgan me llamo para echarme una pequeña bronca por hacer un trabajo que me encargo, demasiado… como diría, por hacerlo un poco más sangriento de lo que debería…pero conseguí lo que me pidieron. El maldito policía tenía un dossier..- miró a Evan con cierta desconfianza pero aun así siguió hablando-…de cierta persona guardado .-sonrió -…por supuesto, me lo dio…pero al final murió y parece que me he pasado un poco con la escenografía.

Se acercó un poco más a Evan. Este empezaba a sentir una profunda repulsión por ese hombre… o lo que fuera que fuese.

-Quiero que me digas si es verdad lo que acabo de leer.

Evan asintió.

-Si lo es.. Cat tiene el mismo gen que tenía la mujer de Curt Windsor…el mismo que tienes tú.

Una sonrisa radiante ilumino su cara.

-¡Lo sabía!, sabía que había algo en ella que la hacía especial a todas las demás mujeres..

Cogió a Evan por los hombros y lo sacudió.

-Ahora tengo que ir a por ella…podemos librarnos de Vincent sin problemas.. hay que traerla… yo puedo sustituirlo.. yo…

En ese momento, Evan con una rapidez que Gabe ignoraba que tuviera, lo agarró del cuello y lo puso encima de una las mesas. Le puso la mano en el pecho y le apretó la jeringuilla que tenía guardada contra su cuello.

-Voy a darte un consejo de amigo. No se te ocurra ponerle una mano encima a Cat…Sabes perfectamente que estoy atado de pies y manos aquí.- miró a su alrededor-. pero por si no te has dado cuanta la medicación que me mantiene vivo ha tenido unos efectos secundarios muy interesantes.- sus ojos se volvieron amarillos por un instante. Gabe se dio cuenta de que no se podía mover, mientras miraba asombrado los ojos de Evan-. Y te puedo asegurar que como le hagas cualquier cosa iré a por ti… y ese será posiblemente tu final… y el mio, no tengo nada que perder.

Gabe levantó las manos indicando que se rendía.

-¿Saben ellos que tú…? Pero tú no eres portador del gen.. no es posible…

Evan le interrumpió apretando más la aguja a su cuello

-Pues parece que sí es posible…y por ahora no parece importarles lo que yo sea.. Pero yo que tú, no se lo diría, tienes el principal problema de que eres muy inestable Gabe.. tal vez decidan sustituirte y aprovechar tus restos como material de investigación.. te aseguro que no serías el primero…Les diré que has estado fisgando en los expedientes que Morgan tiene en su despacho y si se enteran, no creo que les haga mucha gracia.. En esta organización los que trabajamos para ella, sabemos solo lo que nos compete… O sea, que yo que tú, no me iría de la lengua.

Fue levantando la mano poco a poco. Gabe se revolvió y se puso de pie.

-No eres rival para mí..

Evan sonrió.

-No lo sabes Gabe.. No sabes absolutamente nada de mí… pero yo sé todo sobre ti… El suero que te convirtió esta vez, lo cree yo.

Gabe lo miró fijamente. Su cara expresaba el odio que empezaba a sentir por él. Pero no podía negar que tenía razón. Su forma de terminar con el detective, había sido calificada como un exceso en toda regla…le habían advertido que fuera "sutil" y él no había hecho caso.

Pero la tentación que representaba Catherine ahora era todavía más fuerte y además, había recordado que tenía los viales con el suero que hizo Jt para Sam guardados en su casa.

La idea de convertir a Catherine y poder manejarla a su antojo era algo tan apetecible que ni todas las amenazas del mundo podrían evitar que lo intentara.


Llegaron a la comisaria, pasadas las 7 de la mañana. Cat llevaba toda la noche de un lado a otro y el cansancio empezaba a hacer mella en ella. Después de poner en antecedentes a su jefe de lo que había pasado con el detective Morrison, decidió pedirle el resto del día libre, este se lo dio.

Le pidió a Tess las fotos que había cogido del apartamento del detective y se despidió de ella. Después de dormir un rato se entretendría investigando un poco a la familia Baker, pero ahora a casa.

Cuando llegaba a su coche se paró, alguien estaba apoyado en él. Mark. Se fue acercando poco a poco con los brazos cruzados y cara de pocos amigos.

-¿No os dije que yo os llamaría?

-Si….- se encogió de hombros-. Pero han pasado dos semanas y no tenemos tiempo de esperar a que lo asimiles..

Ella se apoyó en el coche a su lado.

-Tenéis que entender que ha sido demasiado duro…- miró al suelo mientras hablaba.-. pero ahora estoy mejor. Gracias a Rebecca..

-¿Rebecca?

-Si…tenía un diario guardado en uno de los cajones del escritorio. Me hizo ver que mientras esté viva y la gente que me importa lo esté… todo es posible y todo merece la pena. Lo único que acaba con la esperanza es la muerte.

Mark la miró, se notaba que lo había pasado fatal.

-¿Y dices que lo encontraste en uno de los cajones del escritorio? Nosotros nunca encontramos la llave.

-Estaba dentro de la almohada de la cama. Fui a dormir la otra noche y poniendo las sabanas la encontré; enseguida supe de donde era.

Mark sonrió.

-¿Pone algo de sus últimos días?

-En la última referencia pone que iba a entrar a los túneles a encontrarse con alguien muy importante y que tenía intención de matarlo… ya no pone nada más..

Mark respiro hondo.

-Tendremos que abrir esa puerta..

Catherine lo miro intrigada.

-¿Nunca lo habéis hecho?…

-Sus hermanos lo hicieron cuando desapareció…pero luego pensaron que igual que ella podía salir…otros podían entrar y lo cerraron.

Catherine suspiro.

-¡Pobre Rebecca!… Tuvo que sufrir tanto..

-Catherine, sé que todo esto es duro… pero tenemos que seguir con nuestra responsabilidad y por lo que nos ha contado Jeremy la forma de actuación ha cambiado. Ahora están utilizando a pacientes que mueren repentinamente como material de experimentación.

-¿Por qué pacientes?

-Porque sus otros métodos están ya bajo vuestra vigilancia y cualquier otro secuestro llamaría demasiado la atención.-Mark la miró-. Cat, tú y Vincent sois muy importantes para nosotros y muy valiosos, no podéis apartaros eternamente. Ya os contamos las responsabilidades que conlleva ser de esta familia.

Catherine suspiro.

-Vale. .dejarme hoy libre… mañana hablaré con Bob.

Mark se incorporó, le dio un móvil y un papel con un número de teléfono escrito en él.

-Llámalo desde este móvil…..- se incorporó y su expresión se volvió muy seria-. Hay una cosa que deberías saber…La sangre de Vincent que había en el NY General ha desaparecido…con todo este lio.. no caímos en la cuenta que allí le sacaron sangre. Las muestras ya no están. Hace un par de días entraron por la noche y dejaron a un guardia de seguridad inconsciente. En el hospital no se dieron cuenta de que es lo que faltaba pero yo sí.. por supuesto no se lo dije..

Cat lo miro preocupada.

-¿Eso es malo verdad?

-Si… ahora saben cuál es el verdadero potencial de Vincent y también sus fallos.. No olvides que mi padre…tu padre…mando eliminar su facilidad de recuperación…

-Curarse con rapidez más bien…- se mordió el labio-. ¿Cómo pretende que algún día le quiera con todo lo que nos ha hecho?

Mark se encogió de hombros.

-No lo sé… pero te aseguro que él te quiere y está muy orgulloso de la hija que tiene.

Cat negó con la cabeza..

-Mark no me digas eso…no vas a conseguir que me ablande…

El se metió las manos en los bolsillos y sonrió.

-Hay otra cosa que tienes que saber…Dana se va a hacer pasar por mujer con poder, divorciada que quiero parecer joven y hermosa, para poder entrar al hospital. Jeremy solo controla la parte de los laboratorios, tiene prohibido ir a la zona pública. Nos puede ser de mucha utilidad…

-¿De quién fue la idea? ¿De Bob?

Mark lo negó.

-No…Fue ella…Lleva dos semanas comiendo a lo bestia… ha engordado 5 kilos y lleva una semana durmiendo 4 horas. Esta espantosa..

-Pobre…como aguanta.

-Papa le da conversación.

Cat puso cara de no entender nada.

-Ya… pero Dana odiaba a Bob, ¿o no?

-Si…pero aunque no te lo creas tiene un don para las mujeres…sobre todo para aquellas que le odian..

Cat no pudo evitar sonreír con expresión derrotada.

-Vale.. .-suspiro-. Mañana estaré allí…

Mark asintió.

-Stuart te pasara a buscar.. te llamara al móvil que te acabo de dar. Necesitaremos a Jt y a Tess…hablare con ellos y acudirán a tu apartamento un poco antes de que venga Stuart… ¿de acuerdo?

-De acuerdo.

Mark le tendió la mano.

-Hasta mañana entonces…- se acercó a ella y le susurró-. Hermanita….

Ella se la estrecho mirándolo fijamente con muy mala intención.

-Ok.. ya me voy…

Se despidió con un gesto y fue hacia la puerta de la comisaria.

Cat lo vio alejar se y su expresión cambio. Al oír la palabra "hermanita" se había acordado de Heather…tenía que hacer algo para que ella volviese a su lado, pero ¿el qué?


Vincent llegó a casa pasado el mediodía. Se había acercado a un restaurante de comida preparada y había comprado un poco, de todo aquello que les gustaba a los dos, junto con un buen Rioja, Viña Ardanza 2001, caro, pero según el encargado, excepcional.

Cat se lo merecía. Su aparición en el hospital la otra noche había sido, buffffff…, no tenía palabras para describirlo, pero se daba cuenta de que cada día la quería más.

Su mujer había pasado posiblemente unos de los peores días de su vida y poco a poco iba saliendo del pozo donde se había hundido. Era una mujer fuerte y luchadora…pero no podía hacerlo todo ella sin contar con los demás…por mucho que quisiera.

Y en cuanto a lo de no poder tener hijos… bueno…¿quién sabe?.. Dos años antes jamás hubiera pensaba que pudiera llegar a casarse con ella, ni con nadie, y ahí estaba ahora, a punto de servirle a su mujer una comida digna de una reina.

Cat le había llamado justo cuando salía del despacho de Markus después de que le tomara muestras de su sangre, para decirle que se cogía el día libre y le esperaba para comer, y que si no le importará trajera la comida, ella se iba a la cama.

Cuando entró, dejo las bolsas en la encimera de la cocina y fue sacando paquetes mientras la llamaba. Nadie respondió.

Echó un ojo por el salón y en la mesa del café vio una nota.

"Tejado".

Sonrió al verla. Se acercó a la encimera, cogió la botella de vino y dos copas, y se pudo en camino para ver a su chica.

Nada más entrar por la puerta la vio apoyada en el muro mirando la ciudad. Ella se volvió al oír la puerta abrirse.

Sonrió y fue hacia él corriendo. Lo abrazo colgándose de su cuello. Se besaron largamente.

Cat vio que no la abrazaba y miro sus manos.

-Vino…perfecto….-cogió la botella de la mano de Vincent y la dejo encima de la pequeña mesita de forja que tenían allí.

El llego con las dos copas, abrió la botella y sirvió el vino. Le dio una copa a ella.

-Por ti. Por hacerme feliz todos los días…y todas las noches..

Ella sonrió encantada.

-Por ti. Por tu paciencia…conmigo y con mi recién descubierta familia.

Vincent la abrazo agarrándola el hombro y la llevo hasta el muro. Los dos se apoyaron allí viendo la ciudad.

-Catherine…te quiero… no tiene nada que ver con la paciencia. Eso sí, tu familia es…difícil de aguantar…pero desde luego aburrirme no me voy a aburrir…

Cat se mordió el labio inferior mientras lo miraba.

-Estás cansado….- le acaricio la cara y el pelo.

El asintió.

-Si… pero ahora tengo un par de días libres.. ah! Pero ahora que recuerdo mañana tengo que ir a ver a Doc por la mañana, quiere sacarme más sangre. Algo se trae entre manos…espero que me lo cuente todo cuanto antes.

-Seguro que no es nada grave…

-No…pero después de lo que dijo tu padre de que la sangre de los bersekers tenía propiedades que se podían utilizar como vacunas o curas para enfermedades hasta ahora incurables, me da algo de miedo lo que pueda encontrar en mi sangre…

Catherine dio un trago al vino y lo saboreó.

-No te preocupes y disfruta de esto…es maravilloso.

Su marido la imitó y los dos se dejaron llevar por el placer de un buen caldo.

-Tengo que decirte algo.- fue Cat la que rompió el encanto del momento-. Te dije que estábamos investigando la muerte de la Sr. Baker…

Vincent asintió.

-Bueno… el caso es que, esta noche han matado al detective que llevó el caso y con el que Tess había quedado en verse mañana…

-¿En serio?.- el asombro de reflejaba en su rostro.

-Si… y creemos que ha sido una bestia….- se pasó la lengua por los labios y lo miró con algo de miedo ante lo que iba a pedirle. El se anticipó.

-¿Quieres que vaya a echar un ojo?

Cat asintió.

-Podíamos ir esta noche un momento…seguro que te llevara poco rato saber contra quién nos enfrentamos…

Vincent cogió aire con resignación.

-Claro que iremos… es lo que tiene ser el Dr. Jekyll y Mr. Hyde…Jt acertó totalmente con ello…-se apartó del muro y fue hacia la mesita. Dejo la copa allí y se sentó en una de las sillas.

Catherine se acercó, dejó también la copa en la mesa, se puso de rodillas entre sus piernas y lo abrazo por la cintura, apoyando la cabeza en su pecho. El besó su pelo y lo acarició.

-Es lo que tenemos que hacer… hay que cazar a esa gentuza…y lo haremos…

Cat levantó la cabeza y lo miró.

-Intentaremos que seas Mr. Hyde el menor tiempo posible….- le dijo.

Vincent sonrió mientras acariciaba la barbilla de ella.

-No nos engañemos Cat, tu padre me quiere cerca porque puedo serle útil…como bestia..

-Si…pero lo dicho… prometo que no será siempre…solo cuando consideremos que no hay otra opción.

El asintió.

-De acuerdo… así lo haremos.-la beso dulcemente en los labios.

-Creo que me voy a sentar en una silla…este suelo me está deshaciendo las rodillas.

Vincent río abiertamente mientras veía la expresión de dolor en el rostro de su mujer.

Cat se levantó, acercó la otra silla y cogiendo la copa se bebió lo que quedaba de un trago.

-Bueno.. Disfrutemos de este día..¿la comida?

-En casa….- él cogió la botella y relleno las copas.

-Ok…

De repente, Vincent sonrió abiertamente.

-Por cierto, no te he contado lo que me paso ayer por la mañana…

-¿Qué?- preguntó ella curiosa.

Vincent empezó a reírse hasta que desencadeno en un ataque en toda regla.

-¿Qué?- volvió a preguntar ella interesada.

El hizo ademán para que esperara. Cuando el ataque termino empezó a hablar.

-Ayer cuando salí de trabajar, no me apetecía ir a casa , en parte porque sabía que no estabas y… bueno, no tenía ganas de estar solo… así que decidí ir a ver a Jt al club y llevar el desayuno….-una sonrisa imposible de controlar iluminó su cara-. Y adivina lo que me encontré…

Cat se encogió de hombros sonriendo por contagio.

-Jt y Tess desnudos en el sofá haciendo….

-¡Calla!¡ Calla!¡ Por Dios!¿¡ En serio!.?

Vincent asintió riendo sin parar.

-Casi me arranco los ojos…estaban…

-¡No!…¡no! No quiero que entres en detalles… y Tess no me ha dicho nada de nada…- se llevó las manos a la boca y puso cara de desagrado extremo pero no paraba de reírse-.¿ Qué hiciste?

Vincent continúo.

-Cerré los ojos y me di la vuelta…Tess estuvo muy digna, pero Jt no sabía dónde esconderse….

Los dos estallaron en carcajadas incontroladas. Hacía mucho que Vincent no oía la contagiosa risa de Catherine y, ese momento, se dio cuenta, de que era música para sus oídos.

***Frase de Sonia Sánchez…un beso Sonia y gracias….

Continuará….

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