Capitulo V
Catherine abrió los ojos en la cama de su dormitorio, cuando ya era de noche.
Durante un breve instante pensó que algo la había despertado temprano. Instintivamente busco el cuerpo de Vincent deseando abrazarlo para poder volver a dormirse, sintiendo la tranquilidad que le daba apoyar la cabeza en su espalda y dejarse acunar por los fuertes latidos de su corazón.
Echo la mano hacia el lado derecho de la cama, esperado encontrarlo, pero no pudo. Vincent no estaba.
Su mente adormilada reaccionó lentamente pensando, que su marido estaba de guardia en el hospital, pero justo en ese momento, oyó un ruido bajo, agudo y repetitivo que venía del salón. Su corazón se aceleró y le hizo despertarse de rápidamente del estado de sopor en el que estaba.
Cuando se levantó de la cama, se dio cuenta inmediatamente de que estaba desnuda.
De repente, todos los recuerdos de las últimas horas acudieron a su mente...Vincent trayendo la comida a casa para pasar juntos, el día libre del que ambos disfrutaban, ese vino y esas risas compartidas a costa del pobre Jt, la magnífica comida que habían saboreado, mientras no dejaban de contarse todo aquello que no se habían dicho en las últimas semanas y la mirada que le había dedicado él, cuando ella había preguntado por el postre.
No pudo evitar sonreír al recordarlo; el postre eran ellos dos. Vincent se había acercado a ella, con esa mirada que hacía que todo su cuerpo se estremeciera. La había cogido de las manos para levantarla de la silla y la había besado apasionadamente en los labios, buscando con anhelo su lengua, mientras ella se colgaba de su cuello. Después, con un rápido movimiento la había cogido en brazos. Como aquella maravillosa noche en la casa flotante, cuando ambos habían caído sin remedio, uno en brazos del otro.
La había llevado a la habitación sin dejar de besarla, mientras ella le devolvía esos mismos besos con intensidad redoblada
Catherine siempre se sorprendía de lo bien que él la entendía, de cómo sabia complacerla y además, de la forma más natural y espontanea. Le desabrochó los botones de la camisa de cuadros que llevaba, uno a uno sin dejar de besarla.
Cuando terminó se la quito y la dejo caer al suelo. Hazte seguido lo quitó la camiseta negra de tirantes. Cat rendida, levantó los brazos y se dejo hacer.
Los mantuvo en alto cuando notó como él deslizaba sus manos recorriendo con delicadeza la parte interior de sus brazos, el hueco de sus axilas y los costados de su cuerpo hasta llegar al pantalón.
Las manos de Vincent cambiaron de dirección, atravesaron su abdomen, pasando por su ombligo y ascendieron hacia sus pechos, cuyos enhiestos pezones las esperaban ansiosos. Las enormes manos llegaron y los cubrieron perfectamente sopesándolos con delicadeza. Cat abrió los ojos, que llevaban todo este tiempo cerrados, deseando ver la expresión de él, mientras la tocaba. Se sorprendió cuando se encontró con los maravillosos ojos de Vincent que la observaban con deleite...él también quería ver como ella disfrutaba de su contacto.
En el momento en el que sus miradas se cruzaron, el mismo suspiro escapo de sus labios. Vincent la atrajo hacia él abrazándola con toda la fuerza de la que fue capaz, mientras ella se colgaba de su cuello. Se tumbaron en la cama, él encima de ella, y sin dejar de besarse se fueron desnudando.
Hicieron el amor, Cat sentada encima de él, mientras permanecían abrazados sin dejar ni un resquicio de separación entre ambos, bocas abiertas y unidas casi sin poder respirar. El orgasmo la lleno por completo mientras se movía con sensualidad acelerada. Vincent la acarició esperando que ella se relajaba, después la tumbó de espaldas y mientras no dejaba de besarla, fue moviéndose cada vez más profundamente hasta que llego su turno.
Cat fue recordando todo esto mientras, sin darse cuenta le daba vueltas a la sencilla alianza que llevaba en su dedo. Lo quería con toda su alma. Una solitaria lágrima resbaló por su mejilla mientras la emoción de lo que sentía la embargaba. Se la quitó despacio. Era maravilloso llorar de felicidad, pero no quería que él la viera.
Su puso la camisa de cuadros morados que Vincent le había quitado, se recogió el pelo en un moño alto y fue salón, sospechando de donde venía el ruido que le había despertado.
Cuando llegó lo encontró sentado en el banco de ejercicios, utilizando los tensores.
Solo llevaba un ligero pantalón corto y por el sudor que brillaba en su espalda, debía de llevar bastante rato haciendo ejercicio.
-Todavía tienes aguante para mas..- le dijo ella con una sonrisa en los labios.
Vincent paró y se dio la vuelta para mirarla.
-Bueno, teniendo en cuenta lo que pasamos Jt y yo para subirlo, he pensado que debería utilizarlo mas a menudo…Me he despertado hace un rato y dormías tan plácidamente que no quería molestarte…
-¿Molestarme? .- se sentó en el trozo de banco que Vincent dejaba libre. Su marido le daba la espalda lo que aprovechó ella para acariciarlo.
-Cat, estoy sudando…
-Me encanta verte sudar…-fue siguiendo con el dedo los definidos músculos de su espalda.
El sonrió, se levantó y se volvió a sentar enfrente de ella.
Cat empezó a acariciar su pecho.
-Lo dicho me encanta verte sudar.
Lo besó cogiéndolo de la nuca con suavidad. Él le devolvió el beso. Se separaron un momento, se miraron a los ojos y volvieron a besarse. Fue Vincent el primero en volver a hablar.
-O sea que le debo a Rebecca el que vinieras a verme al hospital….-Cat le había explicado el porqué de su impulsiva aparición y le había pedido disculpas por su comportamiento las dos últimas semanas.
-Creo que si… Me hizo replantearme una serie de cosas. Mientras iba de la casa al apartamento, a cambiarme de ropa, recordé el día en que te dispare y fue horrorosa la sensación que tuve. Entendía perfectamente a Rebecca, podía ponerme en su piel y ahora sé, que mi alma hubiera muerto contigo, si hubieras muerto por mi culpa. Al principio me habría engañado pensando, que hice lo correcto, pero seguro que algún día, no mucho después, despertaría desesperada dándome cuenta de que había matado a la única persona a la que puedo amar. A ella le paso lo mismo. Su alma se perdió y llego a ser capaz de casarse solo por interés.
Vincent la miró extrañado.
-¿A qué te refieres con que se caso? ¿Con quién?
-Con el jefe de la incipiente policía de New York…He estado leyendo antes de dormirme y ha sido toda una sorpresa.
Él no se lo podía creer.
-NO…
-Si… Se dio cuenta de que necesitaba lo que ese hombre podía darle. Por lo que pone en el diario fue presa fácil. Sabia utilizar sus armas de mujer.- Cat puso cara de no estar muy conforme con el comportamiento de su antepasada-. Se casó con él a los dos meses de sus primer encuentro "casual". Estuvo casada 7 años….Luego él murió de un infarto y ella heredo una buena cantidad de dinero y una estupenda posición social..
-Menuda jugada..
Ella asintió.
-Pero perdió todo sentimiento puro, solo pensaba en vengarse. En el otro diario, como ya te he contado, deja bien a las claras que necesitaba escapar de esa sed de venganza mediante el sexo y también que echaba tanto de menos a Duncan que le dolía físicamente.- dicidiendo esto se abrazó fuertemente a su marido.
-Si tú hubieras muerto aquel día por mi culpa…
-Por mi culpa, no por la tuya. Catherine, tú solo evitaste que cometiera el mayor error de mi vida….y te quiero más si cabe por ello…
La besó en los labios y empezó a descender por su cuello. Pensó que sería buena idea quitarle hierro al asunto y decido hacer una broma.
-Tal vez ahora serías la señora de Gabe Lowan-. Le dijo sonriendo maliciosamente.
Ella puso cara de disgusto.
-Jamás hubiera podido ser la Sr. de Gabe Lowan. El día que me dio la llave casi me da algo…No, no era para mí… solo tú eres para mí..- le dijo ella y lo volvió a besar.
-Cat, creo que te estoy mojando….- le indicó Vincent apartándola ligeramente.
-Lo sé.- le dijo ella mientras se apretaba todavía más a él-. Creo que deberías ducharte… ¡Uy! Y es cierto, me has mojado… yo también debería ducharme..
Acto seguido se levanto del banco, y se quitó la camisa que llevaba, quedando completamente desnuda delante de él.
-¿Vienes o sigues haciendo ejercicio?.- Le preguntó mientras se dirigía hacia el baño, con una sonrisa en los labios.
Vincent se levantó tan rápidamente que tropezó con el propio banco y estuvo a punto de caer.
-Voy.. voy… voy!…¡Hazme sitio…!
Entraron a la casa del detective atravesando el precinto que la policía había colocado en la puerta. Se habían llevado el cadáver pero, los rastros de la sangre de Morrison todavía estaban allí.
Catherine decidió quedarse en la puerta quería que Vincent entrará solo dentro del apartamento. Habían dejando la gema en casa, en ese momento necesitaban a Mr. Hyde; no le hacía mucha gracia, pero si tenían que vivir con lo malo porque no utilizar lo bueno.
Vincent fue recorriendo las diferentes estancias. Ella vio como sus ojos se volvían amarillos y su expresión cambiaba. Los movimientos se hicieron felinos y Cat tuvo la sensación de ver otra vez al cazador en que Vincent se convertía en esos momentos. Sabía que él estaba viendo cosas que ella no podía ver.
Las imágenes del ataque al detective se mostraron claramente en la mente de la bestia. Era la hora de cenar y el detective veía la televisión mientras cenaba. De repente puerta se hizo astillas. Una bestia como él entró, el detective cayó al suelo sorprendido y terriblemente asustado…Cuando Vincent se centró en ver al asaltante, se quedó rígido…No podía ser… Era imposible que hubiera caído otra vez, odiaba a las bestias.. o ¿tal vez solo le odiaba a él?
Lentamente se dio la vuelta. Las demás imágenes del forcejeo llegaron y pasaron. Había sido cruel con el detective y lo peor, Vincent notaba que había disfrutado con ello.
Catherine se sorprendió al verlo parado y fue hacia él justo cuando se daba la vuelta.
-¿Qué ocurre?
Vincent tragó saliva.
-Se llevó una carpeta lleva de papeles que el detective le dio, cuando todavía podía moverse… Cuando lo tuvo todo, se ensañó él.
Cat cerró los ojos sintiéndose culpable.
-Si nosotras no hubiéramos empezado a indagar en los Baker aun estaría vivo..
El la abrazó.
-No te tortures…tú haces tu trabajo, buscar a la gente mala y detenerla.. Posiblemente estaba bajo el punto de mira y han decidió ir a por él. Pero la culpa es de ellos.. Ellos lo han matado no tú.
Ella asintió alejándose un poco de él.
-¿Cómo era la bestia?
Su marido la miró fijamente.
-El problema no es el cómo, si no el quién.
Cat puso cara de no entender.
-¿A qué te refieres?
-Cariño… ha sido Gabe….
Ella no supo cómo reaccionar. Tardo unos segundo en poder hablar.
-No puede ser….- fue andando hacia atrás, negando con la cabeza, hasta que tropezó con un sillón y estuvo a punto de caer.
Vincent la agarró a tiempo.
-No puede ser… el odiaba todo eso… su mayor alivio era haberse alejado de esa vida.
-Pues te puedo asegurar que ha cambiado de opinión porque ha disfrutado haciéndolo…lo he visto…
Cerró los ojos y respiro hondo.
-Ahora entiendo porque me dijeron que estaban vigilando a Heather…mi padre y su familia lo sabían…Han dejado que Heather estuviera con eso, sin que yo supiera nada...- empezó a andar por la habitación enloquecida. Sacó su móvil del bolsillo trasero de su pantalón y marcó un numero en la memoria-. Tengo que avisarla.
Vincent le quitó el teléfono.
-¡NO!…no le digas nada. Si Gabe no le ha hecho nada todavía es por algo.. Te busca a ti no ha ella…Si se entera de que ella lo sabe e imagínate, que están solos. Heather no tendría ninguna oportunidad. Si Gabe ha hecho todo esto.- echó un vistazo a su alrededor-... es que trabaja para el Consorcio y no les gustan los testigos. Acabaran con ella. Tenemos que encontrarla y separarla de Gabe. Luego se lo diremos.
Catherine suspiro. Estuvo un rato pensando antes de hablar.
-Nicholas, mi tío…-se mordió el labio mientras lo llamaba así. Era increíble-. La está vigilando… Iremos a ver a mi padre… tiene otra vez cosas que cortarme. Le pediremos que contacte con Nicholas y nos diga dónde está.
Vincent asintió.
-Muy bien..
-Pero antes.. .-Cat se dirigió a la puerta del apartamento-. Tengo que comprobar una cosa en la comisaria.. Tu conduces, yo estoy demasiado nerviosa para hacerlo…- le dio las llaves y los dos salieron en dirección a la escalera.
Kevin se apoyaba en uno de los muros de la terraza del piso 86, del Empire State Building esperando que Mark apareciera. Había llegado pronto y lo agradecía, necesitaba la paz que siempre le había dado la vista desde ese edificio, además a esa hora de la tarde la afluencia de turistas y no turistas era considerable con lo cual les permitía pasar más desapercibidos.
Llevaba un día de locos después de haber sido testigo de una escena terriblemente inquietante.
Había subido a su apartamento la noche anterior bastante cansado, tal era así, que se había olvidado las gafas para ver de cerca en su mesa del laboratorio. Tenía la costumbre de leer algo ligero antes de dormir y en cuanto se dio cuenta bajo a buscarlas.
Iba a entrar cuando oyó voces. Abrió ligeramente la puerta y vio a Gabe y a Evan discutir. La razón, por lo que acertó a oír, era Catherine…Gabe había descubierto que tenía el mismo gen que él y estaba emocionado explicándole a Evan las implicaciones que eso tenía.
Un escalofrió recorrió su espalda. Gabe estaba pensando en inyectarle el suero a ella. En ese momento, Evan agarró a Gabe y lo tumbó encima de su mesa, poniéndole una jeringuilla en el cuello.
Oyó como le amenazaba con hacerle daño si intentaba algo con Cat. Kevin no entendía nada. Daba la impresión de que Gabe intentaba liberarse y no podía. ¿Cómo que no podía? Era una bestia, tenía la fuerza suficiente para hacer volar a Evan.. ¿o no..?
De repente, los ojos de Evan se volvieron amarillos y su expresión se convirtió en desafiante…soltó a Gabe y este se levanto tocándose el cuello.
-No eres rival para mí.- le dijo mientras Evan sonreía
-No lo sabes Gabe.. No sabes absolutamente nada de mí… pero yo sé todo sobre ti… El suero que te convirtió esta vez, lo cree yo.
Kevin se apartó de la puerta y la cerró con suavidad. Echo a correr antes de que lo vieran y subió las escaleras en dirección a su apartamento en la penúltima planta del ala este del Baker…Tenía que contárselo a lo demás lo antes posible.
Cogió el teléfono de prepago que guardada en un doble fondo de armario y mediante claves le mando un mensaje a Mark para que se reunieran en uno de los lugares convenidos.
Y allí estaba. Le había sido imposible salir antes del hospital sin despertar sospechas. Confió en que no fuera demasiado tarde. Dio una vuelta por toda la terraza disfrutando de la vista. Adoraba Nueva York; Londrés tenía su encanto pero Nueva York era mágico. Y la primavera le sentaba muy bien.
En ese momento, un joven grande y fuerte con unos ojos profundamente azules hizo su aparición. Enseguida vio a Kevin e indolentemente se fue acercando a él, hasta colocarse a su lado. Los dos mantenían la vista fija en la ciudad.
-Esta ciudad está preciosa en primavera..- le dijo.
-Eso mismo estaba pensando yo..
-¿Qué ocurre? ¿Tan urgente es?
-Si…es urgente, es malo.. .- Kevin sonrió-. Y tremendamente increíble…
Vincent conducía el coche de Cat a toda velocidad por las calles de Nueva York en dirección a la casa de los Reynolds. Habían ido a la comisaria y Cat había comprobado lo que temía. Los viales del suero que hizo Jt para Sam habían desparecido.
Cuando llegaron a la casa, Cat salió disparada del coche abrió la puerta y llamó a su padre a gritos. Lo encontró en el salón. Llevaba una cazadora puesta, llevaba ropa informal y estaba cargado una pistola.
Se quedo parada mirándolo.
-¿Dónde demonios vas? Antes tienes que explicarme porque no me dijiste lo de Gabe…Has dejado que mi hermana este con ese monstruo.
-Catherine., Vincent podía ofenderse el oírte decir eso.- le indicó su padre impertérrito.
Este negó con la cabeza.
-No me ofendo, él es un monstruo fuese bestia o no.. Es muy peligroso.
-Nicholas lleva vigilando a Heather todo este tiempo ya te lo dijimos. No le hará ningún daño… Pero no le digas lo que sabes, mientras Gabe piense que Heather no tiene ni idea de lo que es, no le hará daño, pero si se entera posiblemente tenga que ocuparse e ella. No les van los testigos.
Vincent sonrió.
-Eso mismo le ha dicho yo…
Cat lo miró un segundo y luego volvió a por su padre.
- Y que queréis que haga, que me quede quieta mirando como mi hermana está colgada de él sabiendo, que solo lo hace para llegar hasta mí... no.. no puedo. Es la única familia que me queda..
Nada mas decirlo se dio cuenta de que eso no era verdad.
Miró a su padre.
-Lo siento.. ya sabes lo que quiero decir.
El asintió comprensivo, pero noto que en sus ojos había una pizca de decepción.
-Lo entiendo perfectamente.. y confió en que algún día sientas que sí la tienes..
Ella asintió.
-Si… lo intento…te lo juro.. Pero no ayuda que no me digas la cosas.
Bob se volvió, abrió un cajón de una de las estanterías de la biblioteca y sacó dos linternas.
-Catherine te fuiste antes de que pudiéramos terminar de hablar...,.- les ofreció una linterna a cada uno-. Coger una.. nos vamos..
-¿Cómo que nos vamos? ¿A dónde?¿Es seguro que salgas de casa?...
Le preguntó mientras las cogía y le daba una a Vincent sin saber muy bien lo que estaba haciendo.
-Si.. y más a estas horas… pero de todas maneras no voy muy lejos.-miró a su hija-. Mark me ha dicho que has encontrado un nuevo diario de Rebecca en un cajón del escritorio…necesito verlo puede que encontremos los planos de los túneles a los que se accedía desde la casa…Sus hermanos intentaron entrar y encontrarla pero fue inútil.. No sabían por donde ir…y tampoco sabían con lo que se iban a encontrar.. Ahora tenemos una oportunidad. Además el Consorcio esta cambiando su política de "adquisiciones" con lo cual posiblemente se replantee el cerrar los accesos. Tenemos que entrar cuanto antes.
Se colocó la pistola, en la espalda igual que hacia Cat y siguió hablando.
-Justo cuando has entrado por la puerta iba a llamarte para que vinieras…¿Llevas la llave de la casa?
Ella asintió.
-Siempre la llevo..Todo estará como lo deje ayer… hoy no venían a trabajar…
Stuart entró en la sala en ese momento.
-Bueno ya estamos todos… será mejor que vayamos.- dijo Bob al verlo llegar.
Vincent observó detenidamente al guardaespaldas, o lo que fuese, de los Reynolds… Había algo en ese hombre… algo que no lograba identificar pero que hacía que todo su cuerpo se pusiera en tensión…pero al mismo tiempo, no lo sentía como una amenaza.
Los cuatro salieron de la casa y cruzando Riverside Drive se dirigieron a la casa de Rebecca. Catherine abrió la puerta y encendió la luz de la entrada.
Vincent se quedó de piedra al ver lo avanzados que estaban los trabajos. No había ido en todo este tiempo. El hospital había absorbido su vida. Sonrió a Catherine.
- Esto empieza a parecer una casa..
-Si pero bueno por ahora...-le dijo divertida.- solo hay paredes y algunas de ellas tienen todavía agujeros-. Le indicó las lugares donde se veía el cableado.
A pesar de saber que todavía quedaba mucho por hacer le gustó que a él le gustara lo que estaba viendo. Era complicado en estos momentos pensar en esa casa como su hogar y menos sabiendo lo que había en el sótano…pero una parte de ella sentía que sí, que esa iba a ser su casa durante muchos años…e iban a ser felices allí, se lo debía a Rebecca.
Catherine se dirigió hacia el maravilloso escritorio. Abrió el pequeño cajón donde hacia encontrado el diario.
-Aquí estaba el diario, la llave la había escondido dentro de la almohada de la cama.
Vincent observó detenidamente los muebles del saloncito y luego se centró en lo que Cat les estaba contando.
Reynolds sacó el cajón con mucho cuidado. No había porque ser brusco ese mueble era una antigüedad y se notaba que Cat le tenía aprecio. Stuart se quedo en la entrada observando todo desde allí.
Había algún papel más en blanco y plumillas para escribir junto con un bote de tinta seca, pero lo que llama la atención de Bob fue un papel cuidadosamente doblado que estaba en el fondo. Lo cogió con suma delicadeza y empezó a abrirlo.
Lo extendió encima de la mesa. El papel crujió cuando lo hizo. Daba la impresión de que se fuera a deshacer en sus manos.
Lo que había allí era un plano dibujado en carboncillo de lo que parecían túneles. Había una cruz dentro de un cuadrado y a su lado habían escrito "Casa"..de allí salían dos caminos uno hacia el norte y otro hacia el sur, entre medias, se abrían un montón de ramales que a su vez se habrían en otros muchos..Al final del camino del Norte habían dibujado otro cuadrado y dentro habia una "c" y al final del camino del Sur ocurría lo mismo. Al lado de cada cuadrado figuraba una dirección.
-Es la letra de Rebecca y esto son las direcciones del laboratorio de Sam y de la fabrica del Meatpacking….- dijo Cat leyendo lo que ponía-. Desde aquí se puede llegar a ellos…..- miró a Vincent que estaba apoyado en la mesa del escritorio observando el plano con atención.
-Hay un montón de anotaciones.. Hay números que parecen indicar horas, días..También una descripción de cada uno de los lugares… Cuando habla del laboratorio dice lo mismo que encontramos en el dossier que te dio Dana..
-Si, es cierto… Debía de ser muy utilizado en ese momento...-le dio la razón Catherine leyendo todo lo demás.
Bob seguía mirando sin decir nada. De repente, se abrió la cazadora que llevaba y sacó del bolsillo interior, un papel también cuidadosamente doblado. Lo extendió y lo colocó encima del anterior..Al trasluz pudieron ver que las líneas coincidían a la perfección.
-Lo que dibujo Rebecca, o alguien a quien pidió que lo hiciera, corresponde a las primeros túneles de las alcantarillas de Nueva York, fechados sobre 1839*, cuando Rebeca se instaló posiblemente estos ya no se utilizaban porque estaban demasiado cerca de la superficie.
Cat miró otra vez los dos mapas y preguntó:
-¿De quién es este?, da la impresión de ser reciente.
Bob contestó:
-Es de mi padre.
Todo coincidía exactamente con el de Rebeca, hasta había hecho anotaciones parecidos en los márgenes y dentro del dibujo.
-¿Me estás diciendo que tu padre sí que estuvo en los túneles…? ¿Y que entró por aquí?
Bob negó.
-No por aquí no entró…Esta casa ha estado cerrada durante mas de 150 años. Tu abuelo entró por otro sitio. Si os fijáis bien hay otro camino dibujado que parte del lugar donde hirieron a Jt y va hacia el Este…
Vincent se acercó un poco más para observarlo con detenimiento.
-Si , parece que se ven dos líneas paralelas y otros ramales adicionales que salen de ellas.. ¿Hacia dónde…?
Antes de terminar de hablar ya tenía la respuesta.
-Al antiguo hospital.. cerca de la otra fabrica.. los cimientos el Baker..
Cat empezó a dar vueltas a su alianza, una costumbre que había cogido cuando se ponía nerviosa. La calmaba.
-Es cierto, en los planos del metro que encontraron Jt y Tess también había una serie de túneles auxiliares del metro que hacían el mismo recorrido.- fue arrastrando su dedo índice desde al laboratorio de Sam hasta el punto más al Este.
Se dio cuenta de una cosa al hacerlo.
-El plano de Rebecca no tiene el ramal hacia el Este.
-Porque es muy posterior.
De repente, Vincent leyó algo que le llamo la atención, justo en la zona central, al este de donde se encontraban ellos… muchos de los túneles adicionales acaban allí.. En el mapa del padre de Bob podía leerlo.
-¿Qué es eso de "Jacob, no interferir"?
Bob recogió rápidamente el mapa y se lo volvió a guardar al mismo tiempo que contestaba a Vincnet.
-Secretos de mi padre…- no dijo nada más sobre el tema.
Sacó dos llaves enormes de uno de sus bolsillos y indico lo que iban a hacer a partir de ahora.
-Vamos a entrar ahí dentro.. Quiero saber si han tabicado los accesos y hay una cosa que quiero averiguar. Vincent.- se dirigió a él-. Necesito que vayas al laboratorio de Sam y encuentres la puerta que entra a estos túneles y la famosa sala de las "maravillas" que describió Rebecca…es un recorrido ridículo para ti.. Mientras tanto Cat, Stuart y yo, entraremos por aquí he iremos hacia el Sur.. Es mucho más largo y te dará tiempo a darnos alcance, estoy seguro..
Cat no estaba muy convencida.
-No creo que sea buena idea que nos separemos.- dijo tímidamente.
Bob intento convencerla.
-Es la única forma de poder acabar con esto esta noche. Es lo más rápido. A partir de pasado mañana tendremos más cosas de que preocuparnos..Dana entrara en el hospital como paciente…
Su hija lo miro fijamente.
-¿Estás preocupado por ella?
El asintió.
-Preocupado y admirado ..-cambio de tema-. Entonces Vincent ¿vas a ir?
El estuvo pensativo durante unos segundos pero al final asintió.
-De acuerdo.. Voy a ir…creo que tiene sentido lo que dices.
En ese momento Stuart se acercó y le habló:
-No te preocupes, te doy mi palabra de que Catherine no sufrirá ningún daño.
Vincent lo miró y automáticamente supo que ese hombre grande y fuerte sería capaz de dar su vida por salvar la de su mujer. Su hubiera sido cualquier otro hubiera sentido algo parecido a los celos.., pero con Stuart no…lo acepto como algo natural, defendería a Cat, no quería nada más.
Se volvió hacia ella y le dio un beso largo mientras le acariciaba el rostro.
-Estaré aquí enseguida…Os encontraré… yo siempre te encuentro…
Ella sonrió y lo volvió a besar.
-Lo sé…por favor, no te entretengas demasiado..
-No lo haré.
El se dio la vuelta y antes de que a Cat le diera tiempo a volver a coger aire, había desaparecido de su vista. Suspiro y se encaró con su padre.
-Mas vale que no le pase nada porque te juró que no se de lo soy capaz.
Bob sonrió.
-¿Nunca te vas a fiar de mi?
Stuart volvió a hablar.
-Me parece que es normal que Catherine no lo haga, dados los antecedentes.
Cat sonrió al oírlo. Le gustaba la forma como decía su nombre. Era especial…y además le estaba dando la razón.
A Bob no le hizo tanta gracia.
-¿Desde cuándo hablas tú tanto? .- hizo un gesto de contrariedad y sacó su linterna-. Bueno será mejor que nos vayamos…cuanto antes entremos antes saldremos. No me gusta estar bajo tierra….
Vincent llegó al laboratorio de Sam en apenas 5 minutos. Se adentro en la sala donde había trabajado Jt y fue entrando en cada una de las celdas buscando un dispositivo como el que había encontrado en la celda de la otra mazmorra.
No halló nada. Las paredes eran solidas no había ninguna cavidad oculta. Salió a la sala que servia de laboratorio y empezó a recorrer las paredes. Nada. Echo un vistazo a su alrededor. Mesas, algunas sillas, estanterías de madera que amenazaban ruina y los diferentes artículos que necesitaba un laboratorio. Lo normal, nada llamaba su atención. Se adentro en el pasillo principal y fue hacia la celda donde murió Tori.
Todavía le dolía pensar en ella.
Ahora que él y Cat estaban juntos, comprendía muy a a las claras que había estado engañándose y engañándola todo el tiempo. Jamás hubieran sido felices. Una parte de su ser sentía algo importante por ella y había habido pasión entre ellos, pero todo quedaba reducido a la nada cuando lo comparaba con lo que Catherine le hacía sentir.
Fue andando hacia la celda, pensando todo esto y afirmando con la cabeza. Tenía razón, nada podía compararse con lo que sentía por Cat, a pesar, de que Tori era una bestia igual que él y la conexión entre ellos era muy fuerte, Catherine era su vida.
Llegó hasta la puerta de la celda que permanecía abierta y la imagen de Tori, tumbada desangrada, se le representó con toda claridad.
La sensación de culpabilidad lo desarmó. Se agarró a los barrotes y agachó la cabeza durante unos segundos.
Había pensado que lo tenía asumido, pero no era así. Jamás se quitaría de la cabeza que ella, había muerto por su culpa, librando sus batallas. Si no hubiera entrado en su vida, si no la hubiera dejado pegarse a él de la forma que lo hizo, ella estaría viva.
Por primera vez reconocía que había sido un egoísta. Cuando Catherine le disparó y se dio cuenta que todo entre ellos estaba acabado, no quiso enfrentarse a la vida solo, otra vez. Estaba Jt, pero no era lo mismo. Ella quería estar con él y él no quería que quedarse solo…y todo acabo en desastre.
Apoyó su frente en los barrotes intentando serenarse y cerró los ojos. Respiró hondo y decidió concentrarse en lo que tenía entre manos. La mejor forma de honrar a Tori era cazando a esos malnacidos.
Se adentró en la celda y fue buscando por todas las paredes. No encontró nada…Se dio la vuelta para irse, cuando una pequeña protuberancia en la roca le llamó la atención. Era el borde redondeado de una abertura por la que apenas cabían dos dedos. Le recordó a lo que había visto en la otra mazmorra.
Metió los dedos con gran dificultad y notó un pequeño resorte romo. Apretó y vio como la pared se deslizaba unos centímetros hacia dentro.
Se acercó y aplicando todo la fuerza de que era capaz, la abrió justo para poder deslizarse.
Dentro encontró un pasadizo que descendía. Estaba muy oscuro. No le hacia falta luz para guiarse pero decidió utilizar la linterna que le había dado Bob, quería apreciar los detalles de aquello que pudiera encontrar. La encendió y empezó a bajar.
Bob fue abriendo los candados que tenia la puerta que daba a los túneles. Los quito y los fue dejando en el suelo de la estancia. Cuando terminó sacó las llaves de hierro y abrió las dos cerraduras que eran similares a la cerradura de la puerta que daba a a la casa.
Cuando termino, respiró hondo y miró a Stuart. Este se acercó agarró la argolla y la fue abriendo sin aparente dificultad.
Catherine entro en el túnel. Encendió automáticamente su linterna.
Los muros de piedra de la antigua alcantarilla se materializaron delante de ella. Echo un vistazo al suelo y vio que en medio del túnel que mediría unos 4 metros de ancho, había un surco no muy profundo, que imaginoó, seria por donde iban las aguas residuales, de norte a sur…Ahora estaba vacío pero el olor a humedad y a putrefacción todavía era bastante apreciable.
Bob sacó una brújula del bolsillo de la cazadora y apuntó su linterna hacia ella.
-Tenemos que seguir hacia el sur...según el mapa de mi padre y el de Rebecca, estamos a la altura de la 90 Oeste tenemos que bajar hasta 13… un paseíllo.
Catherine lo miro muy seria.
-Es mas de una hora andando aquí abajo..
Stuart se les adelanto un momento apuntando con la linterna hacia el frente.
-Algo menos Catherine.. Vamos en línea recta..
Bob volvió a mirar el mapa otra vez..
-Bueno vamos a ello..Stuart déjame que vaya el primero…- le dijo-. Quédate detrás de Catherine.
Su chofer hizo lo que le pedía y se colocó a la espalda de Catherine, ella le apunto con la linterna justo a tiempo de verle sonreír y guiñarle un ojo. Eso hombre empezaba a caerle muy bien y al parecer el sentimiento era mutuo.
Mientras ellos iniciaban la exploración de esa parte del túnel, Vincent había descendido unos 100 metros y había ido a parar a un ramal que en un lado tenía una puerta. Estaba cerrada, pero no fue problema para él. La forzó y cuando la tenía abierta, apuntó con la linterna hacia dentro y lo que vio le dejo helado.
Era una especie de almacén abarrotado de estanterías todas ellas de madera. Y en ellas cajas. Echo un rápido vistazo en general y luego se acercó a la que tenia mas cerca. La estantería mediría unos 2,50 de alto por 3 de largo y 60 cm de profundidad. La madera estaba muy deteriorada pero aún así se la veía consistente.
Enfocó con la linterna el estante. La caja que había allí, era cuadrada de uno 60x60 tambien de madera, se fijo en que eran todas iguales. Había algo escrito en el frente, le parecía que era una fecha pero no lo supo con exactitud.
Intento abrirla. No estaba claveteada y la tapa se deslizo con facilidad. Se colocó la linterna en la boca para poder maniobrar y pudo ver un grillete igual que el que tenía él y una gema más grande pero similar a la suya. Estaba colocado encima de un montón de ropa. Sacó la gema y el grillete y empezó a extraer la ropa con cuidado. Era un uniforme militar confederado. Estaba tremendamente deteriorado pero aun así se podía ver un agujero en el centro de la camisa y una enorme mancha de sangre a su alrededor.
Volvió a dejar todo en la caja. Y empezó a abrir otras. La variación entre unas y otras era el distinto tipo de ropa, todo ella de hombre, y en algunas había gema y grillete, y en otras solo gema…Cuando llevaba abiertas una 10 empezó a entender lo que era todo aquello. Eran las ropas que las bestias llevaban cuando habían muerto y la gema que poseían. Lo de los grilletes lo entendía menos.
Las bestias morían, sus "dueños" se deshacían de los cadáveres en el horno y guardaban sus pertenencias en esas cajas. ¿Para que las guardaban?
Siguió inspeccionando todas las estanterías. Poco a poco fue dándose cuenta de que en el frontal de la caja ponía una fecha y creía que sería la de su muerte. No había nombres.
Fue contando las estanterías y eran unas 10, con 4 estantes cada una y en cada estante 10 cajas. Todo en perfecto orden. Cuando llegaba a la última algo llamo su atención, en una caja donde se veía claramente el año 1850 habían escrito junto a la fecha dos letras "RR".
Tuvo un presentimiento y fue hacia ella. Estaba en el estante más alto, pero no tuvo problemas para cogerla. La dejo en el suelo y la abrió. Lo primero que vio fue una pequeña pistola antigua y debajo de ella un vestido de mujer. Lo sacó y lo miro con detenimiento. Era un vestido rojo. Siguio mirando y vio unas enaguas, un corsé y unos zapatos…Se fijo en la enagua y pudo distinguir dos letras bordadas en ella, "RR".
Rebecca Reynolds.
Llevaban andando unos 40 minutos y habían pasado por muchas ramificaciones del túnel central , tanto hacia el este como hacia el oeste. No siguieron ninguno de ellos.
Solo pararon cuando llegaron a algunas salas que parecían haber sido utilizadas por los que hacia el mantenimiento de la red de alcantarillado. En dos de ellas encontraron camillas y material medico desechado. La mayoría de ese material estaba bastante desfasado, lo que indicaba a las claras que hacía tiempo que no se utilizaban esas salas.
Cuando había visto todo eso, Cat se había sentido fatal. Una cosa era imaginar lo que esos "animales " hacían a gente inocente y otra cosa era verlo con sus propios ojos. Y todo por poder y dinero. Era totalmente incompresible para ella.
Al salir de la última de ellas le pareció oír un ruido detrás de ellos. En un primer momento pensó que sería Vincent, pero cuando paso un rato se dio cuenta de que alguien los seguía sin acercarse mucho a ellos, como si quisiera mantener las distancias.
De repente, su padre se paró en seco apuntando con la linterna al frente. Catherine miró delante y no podía creer lo que estaba viendo. Una figura vestida con una capa negra estaba parada delante de ellos. Cuando iba a sacar su arma, Bob la agarro del brazo impidiendo que lo hiciera.
-No Catherine no… es un amigo..
-¿Qué?.- su hija lo miró como si se hubiera vuelto loco de repente.
Una extraña luz surgió de un lado de la figura iluminando el pasillo. Bob apagó la linterna e hizo un gesto a sus acompañantes para que hicieran lo mismo.
Cat vio como la figura, se acercaba lentamente a Bob. Se destapo la cabeza y pudo ver que era un hombre joven de unos 20 años, alto y fuerte.
-El padre quiere que vayais a verle..
-¿Todavía está vivo?..-le preguntó Bob asombrado-.
Cat lo miraba sin saber que decir.
El joven volvió a hablar.
-Todavía está con nosotros…pero la edad no perdona..
Bob respiró hondo y asintió.
-Será un placer volver saludarle.. Jacob.
-¿Recuerdas mi nombre? Yo solo era un crio..
-Lo recuerdo.. ¿y tú a mí me recuerdas?
Asintió.
-No tenemos muchas visitas…amigables..
Bob volvió a asentir.
-Eso es cierto…..- se giró hacia Cat y Stuart-. Esta es mi hija Catherine y el es Stuart, un amigo de la familia, aunque tal vez te acuerdes de él.
El joven llamado Jacob miró a Catherine fijamente.
-Catherine.. Tiene usted un nombre precioso señorita…-le dijo-. Mi madre también se llamaba así.
Agachó la cabeza y con un gesto les indicó que le siguieran.
A partir de ahí fueron andando por túneles iluminados. Dieron tantas vueltas que Cat enseguida se dio cuenta de que estaba totalmente perdida. A medida que iban avanzado iban encontrando gente, lo que la dejo asombrada… no eran indigentes que vivieran en la calle, si no gente completamente normal, aseados y con ropas limpias, igual que Jacob.
En su recorrido fueron pasando por salas en donde llego a distinguir niños durmiendo en cómodas camas, acompañados por la luz de algunas velas, y en otras, hombres y mujeres entablando conversaciones de lo mas cotidiano y despidiéndose para ir a descansar.
De repente, una luz más potente iluminó el túnel por el que andaban y fueron a parar a una sala enorme. Cat se quedo boquiabierta al verla.
Era algo así como una biblioteca. Estanterías llenas de libros forraban las paredes. A media altura una galería con una balaustrada de forja recorría toda la pared terminando en una preciosa escalera de caracol. En el centro de la estancia estaban repartidos sofás, sillas y sillones, lo mismo que distintas mesas y candelabros.. Cat se fijo en una bola del mundo y en una partida que ajedrez, que se había quedado a medio terminar en una de las mesas.
En uno de los sillones un anciano de escaso pelo blando les sonría. Jacob les acercó una sillas para que se sentaran y se colocó al lado de él.
Cuando lo hicieron, una mujer de unos 50 años les preguntó si deseaban un te..Bob asintió, lo mismo que Stuart, Cat era incapaz de decir o hacer nada. Se sentía como si estuviera soñando. Tenía que ser un sueño.
La voz del anciano la hizo reaccionar. Se dirigía a Bob.
-Es un placer inesperado.- dijo con voz entrecortada. Le tendió la mano para que la estrechara y acto seguido miró a Cat y a Stuart. Bob se apresuró a presentarlos.
-Esta es mi hija Catherine y el es Stuart, ¿tal vez lo recuerdes?
El anciano asintió. Bob se dirigió a Cat después.
-Cat, el es Jacob Wells, el líder de esta comunidad.
El rio débilmente a oírle decir eso.
-Oh! Hace mucho que ya no soy el líder de nada…Robert, tengo más de 80 años y me quedan pocas fuerzas con las que dirigir; mi mayor logro es levantarme de la cama y llegar hasta aquí.. Estoy muy cansado..- miró al Jacob joven que estaba de pie a su lado-. La juventud va ocupándose de todo poco a poco…
-Tu nieto..
El anciano sonrió.
-Mi nieto… y ahora cuéntame ¿por qué has vuelto a entrar en los túneles?
Bob agachó la cabeza y le contó los motivos que les habían llevado hasta allí.
-La organización a la que mi padre quería derrotar sigue funcionando a pleno rendimiento. Cuando él estuvo aquí con vosotros…-. Miró alrededor de él. Cat hizo lo propio y se dio cuenta de que cada vez tenían más público-…sabes que consiguieron destruir el hospital que servía de base, pero hicieron uno más grande y más seguro. Ahora casi no podemos acercarnos. ¿Habéis notado algo extraño?
Jacob de revolvió en su sillón.
-Depende de lo que llames extraño…Hace mucho que no aparecen por esta zona. Los chicos descubrieron que habían levantado un muro en la antigua fábrica de Riverside Drive, cerrando el paso. Eso sí, no hace mucho, volvimos a notar el olor a carne quemada, fue escalofriante porque sabíamos lo que era.
Fue extraño porque lo único que oíamos eran los paseos que algunos de ellos se daban de un lado a otro…solos o acompañados, nada más.
Cat interrumpió.
-¿Y sabiendo lo que hacían no lo impidieron.?
Jacob la miró con una dura expresión en el rostro.
-Conocemos muy bien lo que hacen, lo hemos sufrido en nuestras propias carnes… Pero no podemos luchar contra ellos. Catherine, ¿me permite que la llame por su nombre?.. me trae muy buenos recuerdos…Esto que está viendo es el centro de una comunidad que lleva viviendo bajo Manhattan muchos años. Las razones son muy diversas, pero todos somos buena gente que nunca ha hecho daño a nadie.
Después de tantos años, la mayoría estamos dados por muertos en nuestras antiguas vidas y otros,.- miró a un niño de unos tres años que permanecía de pie agarrado a la mano de su madre, mientras los observaba con asombro-… necesitan de nuestra protección, no podemos hacer de justicieros. Pero eso no quita para que ayudemos en lo que podamos.
Bob asintió y se digirió a Cat.
-Es cierto, ellos nos ayudaron mucho en determinados momento. Pero no podemos exigirles más.
Jacob volvió a mirar a Bob.
-Siguiendo con lo que me preguntabas de si hemos notado algo extraño, lo único que puedo decirte es que han colocado otro muro en las inmediaciones de otra fabrica cerca del Meatpaking… ¿ibais hacia allí?
Los tres asintieron a la vez.
-No podréis por ese túnel…- se incorporó ligeramente en su sillón-. De todos modos desde hace unas semanas no hemos oído ni sentido nada…lo último fue un disparo procedente del sur, pero nada más..
Cat fue la que habló.
-El disparo de Mark…
Bob asintió.
-Mi hijo tuvo que disparar para salvarle la vida a un amigo antes de que se lo llevaran…
-¿En la otra fábrica?
-Si…
El Jacob joven intervino en ese momento.
-En ese lugar hay una estación de metro abandonada que ha sido usada para sus fines durante bastante tiempo… mi padre…yo y otros, hemos intentado ayudar a esa gente a la que tenían retenida, pero la mayoría de las veces han aparecido los "otros" y hemos tenido que retirarnos.. Nuestra posición es complicada.. no podemos convertirnos en el foco de su venganza.
Bob asintió otra vez.
-Lo sé… bastante habéis hecho ya, por cierto .- se aclaró la garganta antes de hablar-.¿cómo está tu padre?...
De repente, una voz profunda e increíblemente seductora se dejo oír desde las alturas
-Estoy bien…
Catherine levantó la cabeza y vio, en la galería que recorría la parte alta de la sala, la figura imponente de un hombre cubierto completamente por una capa negra. No se podía distinguir nada de él y lo que menos su rostro, protegido por las sombras. Se fijo que en su mano había un libro, un libro encuadernado en piel.
Todos los presentes levantaron la vista hacia él. Bob lo miró y una sonrisa se dibujo en sus labios. Stuart se limitó a saludar con la cabeza. La figura encapuchada le correspondió al saludo y siguió hablando.
-Diría que es un placer volver a verte…pero tus asuntos siguen siendo peligrosos para nosotros…
-Lo sé…-Bob intento justificar su presencia-. hay varios motivos para bajar aquí, uno era comprobar que esta parte de los túneles ya no era usada por ellos, otro era encontrar alguna pista, por pequeña que fuese de uno de mis antepasados, el primero con él se vieron las caras, y el tercero motivo era saber que a pesar de todo, estabais bien…
La figura volvió a hablar.
-Lo estamos y agradecemos tu preocupación…pero como comprenderás no es bueno que estéis por aquí… como ha dicho Jacob no podemos arriesgarnos a que estemos en su punto de mira. Son muy poderosos.. y yo no…..-negó con la cabeza mientras hablaba, dejando la frase inacabada.
Bob la termino por él.
-No te preocupes… tu ya has hecho bastante por nosotros, teniendo en cuenta lo que pasó…
Un silencio extraño recorrió la estancia.
Lo rompió el joven Jacob cuando se dirigió a Catherine.
-Cuando todo esto haya acabado nos gustaría volver a verla por aquí… siempre será bien recibida…
Cat lo miró extrañada pero, sintiendo que lo decía de verdad.
-Gracias… a mí también me gustaría.- y aunque le parecía extraño, se dio cuenta de que también ella lo decía en serio... esa gente era un asombroso misterio, sobre todo el extraño hombre de la voz profunda que se ocultaba bajo la capa. No pudo evitar volver a levantar la vista para mirarlo y sintió, no sabía bien porque, que él también la miraba fijamente.
El anciano se dirigió a ellos entonces.
-Si queréis ir al Meatpacking, Jacob os acompañara para que podías salir de los túneles sin problemas. Os dejara muy cerca de allí… yo me voy a retirar.
Los tres se levantaron de sus sillas y le dieron la mano a modo de despedida.
-Hasta pronto Jacob… cuídese mucho..
-Lo haré.. pero mi vida ya no está en mis manos..
Bob sonrió y echo a andar, junto con Cat y Stuart, detrás del joven Jacob.
Estuvieron más de media hora andando a través de los túneles que había bajo Manhattan. Cat descubrió un mundo que jamás pensó que pudiera existir. Pasaron por antiguas alcantarillas, túneles del metro abandonados, estaciones donde determinadas personas habían montado su hogar dotándolas de una calidez que parecía imposible que se diera en esos lugares. Pero lo que más le asombraron fueron dos galerías que parecían haberse formado de manera natural en el roca y por las que corrían ríos de agua limpia…Tenían una belleza increíble. Una de ellas tenía una pequeña abertura en el techo, que dejaba que las estrellas se reflejaran en el agua. Todo el recorrido fue tremendamente evocador.
Jacob les fue guiando todo el camino hasta que llegaron a una pequeña abertura en un muro de ladrillo. El paso estaba tapado por lo que parecían planchas de metal. Dio tres golpes en la pared, espero un momento y alguien empezó a moverlas.
Al cabo de unos segundos, el paso quedo despejado. Jacob paso el otro lado y saludo a la persona que había quitada las planchas. Les indicó que le siguieran. Se dieron cuenta enseguida de que estaba en el sótano de una tienda de alimentación.
Subieron unas escaleras y llegaron a la parte trasera. Atravesaron uno de los pasillos y después de que Jacob saludara con un beso cariñoso en la mejilla a la cajera, una mujer de unos 60 años, salieron al aire libre.
Jacob se paró nada más pisar la calle.
-Yo ya he terminado… .- se despidió de Robert y de Stuart con un apretón de manos. Luego miro a Cat durante unos segundos y delicadamente le dio un beso rápido en la mejilla-. Cuídense mucho...espero volver a verlos pronto…
Volvió sobre sus pasos y entró otra vez en la tienda desapareciendo de su vista.
Cat se giró rápidamente hacia su padre.
-Papa, en cuanto tengamos un momento de paz me vas a contar todo esto detalladamente….¿Quiénes son?...¿Donde hemos estado?.- no podía parar de hablar-. Y ¿Quién era el hombre de la capa?...aun puedo oír su voz en mi cabeza…
Los labios de Bob dibujaron una media sonrisa..
-Es una historia muy larga.. muy larga.- agachó la cabeza-. Pero te prometo que te la contaré. Es una historia que te reconcilia con lo bueno que todos los seres humanos tenemos.- Cat se fijo que esa media sonrisa tenía un punto de tristeza. La miró a los ojos-. Solo te diré una cosa por ahora..El hombre de la capa se llama Vincent y es el padre de Jacob…
Se quedo parado esperando la reacción de su hija.
-Un momento..-. Cat frunció el ceño-. Entonces… ¿me estás diciendo que sus padres se llaman Vincent y Catherine?
-Si.. Eso es….pero, Catherine murió justo cuando nació Jacob.
Cat se llevo la mano a la boca.
-¿Por eso me miraba así?
-Puede...era muy importante para todos ellos…Vincent quedó destrozado cuando ocurrió…
Cat negó con la cabeza…
-¡Qué casualidad! Llamarse como nosotros.
Su padre se puso muy serio de repente.
-El problema es que hace mucho que no creo en las casualidades…pero reconozco que las similitudes son tan grandes como difíciles de explicar… y desde luego, nunca acabaras como ella… de eso me encargare aunque sea lo último que haga.
Su hija iba a decirle algo más, cuando de repente su teléfono empezó a sonar.
Lo miró y vio que tenía 4 llamadas perdidas. Todas de Vincent. Descolgó.
-Vincent acabamos de salir de los túneles… y he visto tus llamadas..
Al otro lado Vincent apena la dejo terminar.
-Estoy yendo de camino hacia allí…esperarme en la puerta.. Tengo unas cuantas cosas que contaros…
-De acuerdo.. Allí estaremos..
Vincent colgó. Catherine miró su teléfono sorprendida de la brevedad de la llamada de su marido y ligeramente asustada por lo que podía querer contarles.
El teléfono de Bob empezó a sonar en ese momento. Cat se dio la vuelta y voy como se lo llevaba al oído.
-Mark…dime.. Si estamos fuera vamos a ir ahora hacia allí…¿¡qué!?- espero un rato oyendo atentamente lo que le estaban contando al otro lado-, no puede ser… bien... si….- volvió a parar-. Ok.. te esperaremos fuera…
Stuart se adelanto a Cat.
-¿Algo va mal?
Bob se mordió el labio inferior y suspiro.
-Tal vez…
-¿No será Heather?
-No, no es Heather..Será mejor que acabemos cuanto antes con esto…¿Dónde estamos exactamente?
Vio enseguida el parque elevado que iba desde la 13w hasta al 30w. Lo señaló.
-Subamos... podemos ir por ahí y llegaremos sin problemas…- se dirigió hacia allí.
Bob y Stuart asintieron y echaron a andar detrás de ella.
Subieron las escaleras metálicas y salieron al parque.
Empezaron a andar hacia el sur y de repente, Catherine vio la chimenea asomando por uno de los callejones interiores. Allí estaba la fábrica.
Cuando llegaron al patio exterior Vincent ya estaba allí esperándolos. Catherine fue corriendo hacia él. Se abrazó a su cintura y apoyó la cabeza en su pecho.
-Es increíble lo que me cuesta estar separada de ti…
El la beso en el pelo abrazándola fuerte.
-A mi me pasa igual.. Aunque sepa que vas a estar bien….-miró sin poder evitarlo a Stuart.
-¿Qué era eso que tenias que contarme?
Bob llegó en ese momento a su altura. Vincent se separó de Cat y la miró a los ojos. Y luego miró a su suegro.
-He encontrado a Rebecca…
Los dos se quedaron de piedra.
-¿Cómo? ¿Dónde?..-le preguntó Bob profundamente emocionado.
Catherine ni tan siquiera podía hablar.
-¿Qué has encontrado?...- le preguntó ella lentamente.
Vincent cogió aire y empezó a hablar. Les contó que había hallado la entrada al pasadizo que descendía hacia los túneles en la celda donde murió Tori y como se había topado con la vieja puerta de madera.
Cat se dio cuenta que su expresión cambiaba al mencionar a Tori. Hay heridas que tardarían en sanar.
-La pude derribar sin ningún problema y entré dentro… sabía que no había peligro. Era un almacén. Un montón de estanterías paralelas las unas a las otras, se alineaban hasta el fondo de la sala y en ellas había colocado cajas de madera. Abrí algunas de ellas y encontré gemas y ropas; ropas de diferentes épocas. Todas tenían sangre y algún agujero que otro. Estoy seguro que era las ropas que llevaban las bestias antes de que las asesinaran.
-¿Para que querrían guardar eso? no tiene sentido….- preguntó ella
De repente Stuart habló. Tenía la voz ligeramente más ronca de lo habitual y Cat vio como sus ojos brillaban a la luz de las farolas.
-¿Dónde has encontrado a Rebecca?
Todos lo miraron, hasta que Vincent volvió a hablar.
-En el ultimo estante había una caja con una fecha y una iniciales: 1850, "RR"..
Cat se llevo la mano a la boca.
-No..
Vincent siguió hablando.
-Dentro de la caja encontré una pistola y un vestido rojo de época, con sus enaguas, corsé y sus zapatos. En las enaguas podía leerse "RR" bordado en rojo..Catherine, creo que es lo mismo que está grabado en los muebles de Rebecca, sus iniciales en letras góticas…."RR"
Un suspiro escapo de la garganta de Catherine. Era algo esperado pero aun así dolía. Bob agachó la cabeza e hizo algo que les extrañó. Se acercó a Stuart que se había retirado del grupo y le dio una palmada en el hombro. Daba la impresión que estuviera consolándolo.
-Estoy casi seguro de que todos los cadáveres fueron incinerados en el horno que había en los calabozos. Una forma estupenda de deshacerse de ellos.
Una lagrima resbalo por la mejilla de Cat. Vincent se dio cuenta y la volvió a abrazar.
-He pasado por tú casa y he dejado la caja con las cosas de Rebecca ahí..Dana también estaba.. Me ha preguntado por vosotros, creo que estaba preocupada…- miró a su suegro- por cierto, un trabajo estupendo..Esta espantosa..
Bob dejo a Stuart y se acercó a ellos negando con la cabeza.
-Siempre me ha parecido hermosa pero ahora me lo parece aún mas….- les dijo-. Es una mujer excepcional..
Cat sonrió.
-Lo sé….- no quería profundizar mas en los sentimientos de su padre hacia Dana, no era el momento, así que volvió a dirigirse a su marido-. ¿Está tapado el acceso, ¿verdad?.—Jacob ya se los habia dicho, pero quería que, Vincent se lo confirmara.
Vincent asintió.
-Si, un enorme bloque de hormigón de casi 50 cm de grosor. Imposible de salvar…
Bob metió las manos en los bolsillos de sus vaqueros.
-Eso confirma lo que nos dijo Kevin, han cambiado el modus operandi..Ya no les hacen falta las fabricas. Con el hospital tienen mas que bastante.
Vincent continuo.
-Partiendo de la sala donde encontré esto he descubierto otras dos puertas, estas eran de acero…iba a intentar abrirlas pero teniendo en cuanta que han cerrado todo eso… tampoco era demasiado importante, y prefería venir a buscaros.- miró a su mujer al decirlo y sonrió.
Bob asintió algo desconcertado.
-Volveremos en cuanto podamos a examinarlas…puede que mientras Dana esté en el hospital..
En ese momento Cat se llevo la mano a la cabeza.
-Oh! Hablando del hospital, ahora que recuerdo, mañana tengo que ir a una fiesta.
Los tres hombres la miraron extrañados.
Catherine empezó a explicarse.
-Aaron Baker jr. Es el responsable último de todo el entramado de Industrias Baker, incluyendo las obras benéficas, el hospital entre ellas. Como sabéis, Tess y yo hemos empezado a investigar a la familia. El patriarca esta postrado en una cama desde hace años y no podemos acceder a él.. y el hijo es igual de esquivo.- cogió aire-. Por eso Tess y yo, vamos a ir a una fiesta que organizan en el Rockefeller Center mañana por la noche….Y ahora con por razones redobladas, el asesinato del detective Morrison tiene mucho que ver con esta investigación…¡Maldito Gabe!
-Iré contigo..
-¿Por qué? Sabes que sabemos defendernos solas..
-Ya.. pero aun así iré.. Además siempre me has dicho que estoy estupendo con traje..
Cat sonrió a pesar de lo complicado que era todo.
-Es cierto, estás estupendo con traje.. .- le besó en los labios-. De acuerdo.. Vendrás.. Recuérdame que llame a Tess..
-Esta con Jt… no tiene perdida..
Stuart se volvió hacia ellos.
-Deberíamos entrar ya y ver que nos encontramos…
Bob asintió.
-Vincent guíanos hacia la entrada que te llevo a la vieja estación del metro.
-De acuerdo…- cogió de la mano a Cat y fueron hacia la puerta por donde habían entrado la otra vez. Estaba abierta.
-Había un sensor la otra vez que vine, pero lo desconecte.-les indicó cuando hubieron pasado al interior.
Siguieron andando hacia la entrada de los calabozos. Bajaron por las escaleras . Cuando llegaron a la sala donde habían herido a Jt, Vincent entró en una de las celdas y accionó el resorte que abría el muro para que pudieran pasar. Stuart le ayudo a abrirlo lo suficiente.
Encendieron las linternas y empezaron a descender hacia la antigua estación.
En ese mismo momento en un lugar cerca del East River una luz se encendió.
Dos miembros del equipo de seguridad del Hospital Baker, y por ende, del Consorcio, lo vieron y automáticamente se levantaron de sus sillas y acudieron al despacho de su superior, situado en frente del cuarto de vigilancia.
Anthony de Luca estaba hablando por teléfono cuando entraron. Les hizo una seña para que esperaran a que colgara.
-Si...desde luego intentaré convencerles de ellos, no tiene sentido esperar por algo que puede o no llegar a pasar…Esto es urgente….Si lo entiendo.. De acuerdo..Adiós
Colgó y miró a sus subordinados.
-¿Qué ocurre?
-Han entrado en los túneles de la 13W…
Anthony se levantó como un resorte del asiento. Se dirigió todo lo deprisa que pudo al cuarto de vigilancia apartando a los guardias a su paso. Quería ver las imágenes pero, estaba seguro de quien había entrado.
Llegó y encendió el monitor numero 10. Una imagen de color verde sucio apareció en la pantalla. La cámara de seguridad por infrarrojos le permita ver en la oscuridad. Rebobino la imagen hasta que la puerta empezó a abrirse. Primero vio a pasar a la mujer y luego a un hombre, alto, fuerte, joven y con perilla…Vincent Keller. Paró lo imagen para observarlo con determinación. Ese era el hombre que estaba poniendo en juego todo por lo que habían trabajado durante tantos años y por lo que tanto sacrificios habían hecho.
Hacia apenas unos segundos su enlace de Washington había llamado precisamente para interesarse por el asunto Keller y habían mantenido una interesante conversación sobre cómo acabar con él.
Cruzó los brazos a la altura de su pecho, y sabiéndose respaldado, decidió jugársela. Morgan se enteraría cuando todo estuviera hecho, y ya no se pudiera dar marcha atrás. Seguro que en un corto plazo se lo agradecía.
Se giró mirando a uno de los guardias.
-Ve abajo y manda a tres a la antigua estación de metro de la 13w…si puede ser que los traigan vivos… pero solo si puede ser.
Cuando entraron en la estación, la luz de los fluorescentes industriales los deslumbro durante un momento.
Lo primero que les llamo la atención, cuando se acostumbraron, fue lo bien cuidada que estaba, si exceptuamos, las manchas de sangre seca que se adivinaban en algunas baldosas del suelo. Cat puso cara de disgusto… No quería pensar en lo que podían haber hecho allí.
Observaron atentamente el lugar. Una pequeña estación decorada con la misma baldosa que las actuales.
Sin lugar a dudas era una vía muerta, un vagón había quedado parado ahí y ahí permanecía. El silencio lo inundaba todo.
Vincent se acercó y miró por las ventanas.
-Está vacío… Han sacado todo lo que había.
Bob se metió dentro.
Vincent tenía razón. Las camillas, el material médico y el cadáver del conseguidor habían desaparecido.
-Por lo que parece tienen intención de abandonar esto también..-miró a su alrededor-. No quiero pensar en cuanta gente haya podido sufrir aquí….-una sombra cruzó su rostro-. ¡Pobres!
Cat entró siguiendo en su padre y volvió a sentir la sensación de desagrado, unida a una profunda tristeza. ¿Por qué demonios la ambición y la codicia de las personas podía llegar tan lejos? Era en lo único que podía pensar cuando miraba a su alrededor.
-Lo que no hemos encontrado es un horno en esta parte.- comento Vincent intentado sobreponerse a la sensación de maldad que lo invadía todo.
Stuart que permaneció fuera del vagón todo el tiempo, hablo en ese momento:
-Con el que tenían en la otra fábrica, y posiblemente, el que tendrán en el hospital, no les hará falta más.
Vincent se acercó a una de las ventanas y señalo el espacio que había debajo.
-Justo aquí encontré el cadáver. Estaba tratado con alguna sustancia química para que se conservara. Lo habían abierto en canal y extraído todos sus órganos internos…
-Si.. Ya vi la foto.- Bob se dio una vuelta por todo el vagón mientras les comentaba-. Cuando te relacionas con esta gente, ellos consideran que les perteneces y tu cadáver también.. Lo utilizan para experimentar, es material genético de primera.
Una especia de donación voluntaria de cadáveres
Cat no podía evitar que todo esto le afectara.
-Es lo que habrían hecho con mi padre y con mi madre si no..
Bob la miró un segundo y luego agachó la cabeza.
-Si no los hubiera escondido.. Si... eso les habría pasado.
Su hija fue hacia él.
-Gracias…-por primera vez vio en sus ojos sinceridad absoluta en su agradecimiento.
Vincent observó la escena, dándose cuenta de que el lazo entre padre e hija estaba empezando a formarse. Pero entonces, un triste pensamiento se deslizó en su mente.
-Me hubiera gustado saber todo esto cuando Tori murió, podía haber evitado que se la llevaran.- las palabras se escaparon de su boca. Cuando vio el expresión en la cara de Catherine se dio cuenta de que las había dicho en voz alta.
- Lo siento, Vincent, pero nadie podía imaginar lo que iba a ocurrir..-dijo Bob.
El sonrió cínicamente.
-No pidas disculpas…intentaste matarnos a los dos..
Bob no supo que decir a eso. Era totalmente cierto..Eran dos bestias que debían ser eliminadas.
Vincent suspiró y continúo hablando.
-Tenias que ver el panteón de los Windsor..-bajo su vista al suelo y siguió hablando. No quería que Cat viera el dolor que todavía residía en su alma-. Habían abierto la tumba de Tori y la de su madre..y no se cómo, pero supe que las cenizas que había en esa urna no eran de su padre, es…
Bob se apresuró a interrumpirle.
-Tori y su madre eran dos pobres victimas… pero Kurt Windsor, no.- se expresión se torno dura-. Nunca me arrepentiré de ordenarte que lo mataras..
Vincent se puso tenso. No quería recordar nada de todo aquello. Bob siguió hablando.
-El no era una bestia cualquiera.- cruzó los brazos a la altura del pecho-. Cuando el Consorcio empezó a experimentar con el ADN el ya era una hombre rico y con influencias en lugares no demasiado aconsejables. No sabemos muy bien cómo pero llegó a sus oídos, que existía una fórmula mágica que te convertía en un superhombre.- sonrió con ironía-. Y decidió probarla..Los hombres con mucho dinero no saben nunca en que gastárselo y él se lo gasto en lo que más deseaba, poder. Llegar a ser capaz de dominar a los demás hombres…
-¿Se presentó voluntario sabiendo en lo que se iba a convertir?.-le preguntó Cat asombrada.
El asintió.
-A Vincent ya le conté algo en la cárcel. Le inyectaron el suero a cambio de una gran cantidad de dinero…pero no queda aquí la cosa. Windsor se sometió mensualmente a todo tipo de controles y tuvo relación con otras bestias que trabajaban para ellos, y que le enseñaron a manejar en lo que se había convertido, pero también permitía al Consorcio sacarle todo tipo de muestras para poder estudiar las reacciones de su cuerpo al cambio genético. Posiblemente de estos ensayos salieron los sueros que os inyectaron a vosotros en Afganistán….
En definitiva, era un admirador de la obra del Consorcio, y no solo eso, si no que se obsesiono con los bersekers de tal manera que acabo consiguiendo uno…- mientras estaba hablando no dejo ningún momento de mirar a Vincent. Tenia que darse cuenta de que la muerte de Windsor no fue la muerte de ningún inocente, otra cosa fueron las circunstancias en que ocurrió y descubrir que Tori habia heredado las "cualidades" de su padre-… cuando me contaste que habíais descubierto un esqueleto, junto con un grillete y una gema, me pudo la curiosidad y le pedí a Kevin que investigara. Y lo hizo. El esqueleto fue hallado en Dinamarca, por una expedición Norteamericana, que se dedicaba al estudio de la Europa alto medieval. Cuando lo intentaron datar, no pudieron… no encontraban concordancias con nada que conocieran. El Consorcio se enteró y lo sustrajo.
-Lo robo…- aclaró Cat-. Tal vez era uno de los esqueletos que estaba examinando Sam.
-No te lo puedo asegurar… no tenemos constancia exacta de cuando ocurrió… pero el caso es que Windsor consiguió convencerlos de que se lo vendieran, junto con un grillete y una gema. Era un fanático.
-¿Consiguieron saber que era el esqueleto?
-Bueno, su antigüedad no era mucha, unos 1000 años, pero sus características eran extraordinarias, una extraña mezcla de animal y humano. Hicieron pruebas de ADN y acabaron definiéndolo como ADN de especia cruzadas. Tu ADN Vincent.
Vincent tenía una pregunta que hacer.
-Una cosa mas…¿Quienes eran los que querían comprar el almacén donde estaba escondido?
-El Consorcio… pero el descubrimiento de que Tori también era una bestia fue una sorpresa para todo el mundo. Los que buscaban el esqueleto se guardaron la información para ellos, esperando poder llevarle a su jefe un gran descubrimiento pero no tuvieron oportunidad de hacerlo.
El Consorcio nos lo supo hasta que se les ofreció en bandeja de plata…te buscaban a ti, no a ella…pero fue ella la que apareció.
Vincent tuvo que cerrar el puño de su mano izquierda porque los temblores habían empezado. Y ahora estaba seguro del motivo… La culpabilidad que todavía sentía por la muerte de Tori..
Pero de repente, todo eso desaparecido de su mente. Algo venia hacia ellos desde el Este. El túnel se abría en esa dirección a la oscuridad absoluta pero él estaba notando que tres presencias llegaban a toda velocidad y además, estaban intentando comunicarse con él..
Los oía en su mente: " Vincent Keller, hemos venido a buscarte" "A ti y a tu preciosa mujercita".. "se me están ocurriendo un montón de cosas que hacerle justo cuando hayamos acabado contigo" " o no tal vez no te matemos, tal vez te hagamos mirar"..
Catherine y Bob lo observaron expectantes, cuando vieron que se ponía tenso y levantaba la cabeza, como si estuviera sintiendo algo.
-¿Qué pasa? .- le preguntó Cat preocupada.
-Vienen hacia aquí, tres bestias y saben quiénes somos…Hay que salir del vagón ¡YA!…Cat tienes que salir de aquí….-la agarró del brazo-. Tienes que irte, corre todo lo que puedas, sube por el pasadizo y huye. No sé si podre con ellos, puedo notar que son… mucho más fuertes que yo…- en sus ojos había algo parecido al miedo.
Ella se soltó con brusquedad. Le cogió del cuello y pego su frente a la de él. Jamás había visto ese temor en los ojos de su chico y desde luego no iba a huir dejándolo solo.
-No voy ningún sitio sin ti… y si tenemos que morir, o lo que sea que nos depare el destino o la fatalidad, lo haremos juntos…- lo besó con pasión, sacó su arma y salió del vagón dispuesta a enfrentarse al mismo demonio si fuera necesario.
Oyeron que venían nada más poner los pies en el suelo de la estación y la forma de moverse de Vin dejaba muy a a las claras que era, lo que se estaba moviéndose entre las sombras a toda velocidad.
Su cuerpo se tensó y el cambio se produjo en un momento, garras brotaron de sus dedos, su boca se abrió dejando ver sus afiliados colmillos, el volumen de sus brazos y de su espalda aumento y sus ojos se volvieron rojos, profundamente rojos, el rojo de la sangre y de la lucha. Salió del vagón detrás de Bob y seguido por Catherine, que lo miraba dejando muy a las claras, que jamás se acostumbraría a verle cambiar. Sacó su arma y dirigió a las sombras dispuesta para dispararla en cuanto algo saliera de las ellas.
Justo cuando los tres se encaminaron hacia la boca del túnel. Tres enormes figuras se perfilaron. Tres bestias enormes. Las más grandes que ellos jamás habían visto.
Vincent instintivamente se colocó delante de su mujer. La bestia había tomado el control pero aun así, sabía que es lo que tenía que proteger.
Cuando los tuvieron a tiro, Bob disparo su arma, pero la bala fue esquivada con facilidad. Eran rápidos, muy rápidos.
Cat hizo lo propio, eligió a uno de ellos y le vació todo el cargador encima. Cuatro de las balas dieron en su objetivo, pero aún así la bestia fue a por ella.
Bob hizo la mismo, viendo que la bestia herida iba hacia ella, pero mientras disparaba no se dio cuenta que otra se dirigía hacia él con las garras levantadas y las fauces abiertas. Cuando estaba a punto de alcanzarlo una sombra se cruzó delante de él y placó a la bestia. Vincent luchó con ella a muerte. Las garras de su contrincante se clavaron en su pecho, él consiguió llegar hasta su cuello y desgarrarlo, pero la bestia seguía en pie, desafiándolo a que fuera a por él.
Mientras tanto, Bob había vaciado su cargador en el cuerpo del que seguía a Catherine. Este cayó al suelo justo cuando su hija estaba atrapada entre su perseguidor y la pared de la estación.
Catherine lo vio caer, justo cuando ya se preparaba para sentir las garras de su atacante en su cuerpo. Respiro aliviada, pero le duro poco, porque en ese momento un rugido lo inundo todo, levantó la vista y vio a la otra bestia subida en el techo del vagón, preparándose para saltar encima de ella. Vincent lo vio todo.
-¡NOOOOOO! ¡CAT… NOOOOOO!.-articuló la bestia, con la voz desgarrada.
Esa pérdida de concentración momentánea fue justo lo que su atacante estaba esperando. Se lanzó sobre él clavándole las garras en el hombro e intentando llegar a su cuello con los colmillos. Vincent se encontró, en un segundo, tumbado en el suelo agarrando la boca de su adversario para que no llegara a su objetivo. Su fuerza era tremenda pero algo le decía que no podría aguantar mucho más.
Bob vio a cámara lenta como la enorme bestia se precipitaba sobre Cat sin poder hacer nada, no tenía balas. Pero aun así una determinación que no sabía que tenía salió de lo más profundo de su ser, y echó a correr hacia ella, sabía que no tenia ninguna oportunidad, pero tenía que hacerlo.
De repente, un rugido ensordecedor se retumbo en toda la estación. Cat tuvo la impresión de que el tiempo se paraba.
Algo enorme se colocó delante de ella y repelió a la bestia justo cuando estaba punto de alcanzarla. Esta cayó al suelo pero se incorporó automáticamente, dispuesto luchar. Lo que estaba delante de Cat volvió a rugir y se enfrento a ella. Cat pudo distinguir a la luz de las lámparas de la estación, que lo que la había salvado era verdaderamente monstruoso, una bestia sacada del mismo infierno..
Vio como luchaban a una velocidad de vértigo… de repente se acordó de Vincent, miro hacia todos los lados y lo vio en el suelo, intentando evitar que la otra bestia le mordiera en el cuello.
Fue corriendo hacia él todo lo deprisa que le permitían sus piernas, paso al lado de su padre, que permanecía paralizado, viendo el inmenso ejemplar que les había salvado la vida..
-¡Papa! ¡Vincent!
El reaccionó y sin saber que le decía exactamente, siguió a su hija. Cuando llegaron ya era tarde la bestia había clavado los colmillos en el cuello de su amor. De todos modos, los dos se lanzaron encima de el y lo sacaron de su presa. La bestia contrariada se dio la vuelta y se puso de pie automáticamente dispuesta a despedazar a aquellos que le habían interrumpido.
Pero no tuvo tiempo… otro rugido atronador se oyó y todos se volvieron para ver, al inmenso monstruo arrancar la cabeza de la bestia de un bocado.
El atacante de Vincent se quedo paralizado. El salvador de Cat se acercó poco a poco a ellos, con la cabeza de la bestia en la mano.
Catherine mientras tanto, fue corriendo hacia Vincent, temiéndose lo peor. Estaba inconsciente, y seguía transformado. Tenía el hombro y el cuello desgarrados… le tomo el pulso con las manos temblorosas… suplicándolo a quien fuese que estuviera vivo. Tenía pulso, débil pero lo tenía.
Las lágrimas corrieron por sus mejillas. Se fijo en la herida del cuello y se dio cuenta de que no era tan grave como pensaba, no salía demasiado sangre…¡Dios! Al final, habían llegado a tiempo…
-¡Ponle esto en la herida!
Su padre se había quitado su jersey y se lo ofrecía para que taponara la herida del cuello.
Ella suspiro cogiéndola y colocándolo en el cuello de Vincent, apretando todo lo fuerte que podía.
-Está vivo..,..- le dijo con un hilo de voz, mientras lloraba sin parar.
-Lo sé…..se recuperará…ya lo verás.- le apretó la mano mientras se lo decía.
En ese momento la bestia que había atacado a Vincent, empezó a retirarse, el monstruo lo seguía de cerca todavía con la cabeza de la otra bestia en la mano, fue hacia su otro compañero de lucha, el cual a pesar de haber recibido un buen numero de balazos seguía vivo, se lo cargo a los hombros y se fue alejando por el túnel, sin dejar de mirar a su agresor, hasta que desapareció de la vista.
Bob se incorporó y fue hacia el monstruo. Este se volvió intuyendo a alguien detrás de él. Dejo caer la cabeza de su víctima al suelo.
-….¿Por qué? ¿Por qué ahora?.- le preguntó, no acababa de creerse lo que acababa de ver.- ¿Por qué? Tu no querías…
Los ojos inyectados en sangre de la extraordinaria criatura lo miraron. Se colocó a su lado en dos zancadas y acercó su enorme cabeza a la cara de Bob. Poco a poco, los rasgos de Stuart fueron volviendo a ser reconocibles y su cuerpo volvió a ser el del hombre que todos conocían. Catherine lo miro asustada. Esa bestia enorme, era Stuart.
El agachó la cabeza y miró a Bob con profundo pesar en los ojos. Luego su mirada se dirigió a Cat.
-Rebecca, ella… Catherine, estaba en peligro… no podía dejar que le hicieran daño.. tenía que salvarla..
-¿La gema?
Señaló una esquina alejada de la estación.
-Me la quite y la arroje allí...- siguió mirando a Cat-. Puedo notar su sufrimiento
a pesar de todo lo que ponga para impedirlo. Ella está por encima de todo…
Cat se levantó del suelo y se acercó. No sabía qué hacer ni que decir.
Lo tocó ligeramente en el hombro y le dijo lo único que podía decirle.
-Gracias.. te debo la vida.. la mía y la de Vincent.
Se volvió hacia Vincent y se quedo paralizada. Se había despertado y se estaba levantado. Todavía seguía siendo bestia. Catherine fue hacia él para ayudarle pero él se apartó y fue hacia Stuart. El dolor que sentía era visible en su rostro distorsionado.
Este, en cuanto lo vio empezó a cambiar. La transformación fue algo increíble a los ojos de Cat. No era igual que la de Vincent, era más profunda, más completa. Su cuerpo se lleno de pelo y aumento de tamaño considerablemente, lo mismo que el volumen de sus músculos, pero lo que más llamo la atención de Cat fue su cara. La cabeza de un lobo enorme estaba mirando fijamente a su marido.
Cuando Vincent llegó hasta él, sus miradas se encontraron. Una lucha extraña se desarrollaba entre ellos, de repente Vincent agachó la cabeza y se empezó a retirar ligeramente hacía atrás, igual que había hecho la bestia del Consorcio cuando lo vio. Stuart respiró profundamente y agachó la cabeza también, retirándose igualmente.
-¿Qué ocurre?.-le pegunto Cat a su padre.
-Vincent ha reconocido que él está por encima de él… y Stuart ha admitido su sumisión.
-¿Por qué sometimiento? ¿Qué es Stuart?...
Bob la miró directamente a los ojos.
-Catherine, Stuart es un Berseker. Un berseker genuino….
-No puede ser…..dijiste que estaban extintos..
Bob negó con la cabeza.
-Quedan algunos… muy pocos y Stuart es uno de los mayores.
En ese momento, Vincent empezó a cambiar y acto seguido se desplomó, Stuart llego justo en ese momento y lo cogió antes de que llegara al suelo. Ya no quedaba rastro del monstruo.
Cat corrió hacia ellos y intento agarrar a Vincent. Stuart se lo impidió. Pasó el brazo de Vincent por su hombro y lo agarró fuerte de la cintura.
-Catherine no te preocupes por él, yo me encargo de todo. Tenemos que irnos necesita que lo curen.
Ella lo observo detenidamente. Una idea estaba dando vueltas en su mente. Las imágenes de Stuart mirándola como si la conociera, su reacción cuando Vincent les dijo que había encontrado la caja con la ropa de Rebecca y el hecho de que su padre fuera hacia él como si estuviera consolándolo. De repente, se acordó de uno de los asientos del diario de Rebecca, hablada de un niño llamado Stu que le había servido de guía en Skye cuando ella llegó.
Siguió mirándolo mientras, se alejaba llevando a un Vincent desmayado.
Bob se acercó a ella y la cogió por el codo.
-Vámonos Cat, tenemos que ir a algún sitio donde le puedan curar.. las heridas causadas por uno de estos monstruos son difíciles de tratar. La mayoría de las veces surgen infecciones.
Cat no se movió.
-Ya sé quién es Stuart… estuvo con Rebecca…conoció a Rebeca….- se acercó a su padre hasta estar a pocos centímetros de él-. ¿Cómo es posible?..
El agachó la cabeza.
-Es una historio muy larga… prometo que el propio Stuart te la contará en cuanto llegue el momento…pero te diré, la única cosa que pidió cuando empezó a trabajar con nosotros fue que nunca mataría a otro berseker, aunque estos fueran imitaciones como los que nos han atacado y el propio Vincent. El siempre se ha mantenido en un discreto segundo plano...- levantó la cabeza-. Aunque también es verdad que nunca hemos tenido un enfrentamiento como este.. pero, plantéate Cat, que lo ha hecho por ti… porque algo hace que le recuerdes a Rebecca, posiblemente tenga que ver con que seas portadora del gen…pero él cree verla en tí.
Se giró y vio que Stuart ya había desaparecido por el túnel.
Volvió agarrar a su hija del brazo.
-Vámonos Cat,..-insistió-. Luego lo hablaremos.. ahora tenemos que irnos, voy a coger la gema que arrojo Stuart.
-Por cierto, ¿qué pasa con el cadáver?.- señalo a la bestia despezada en el suelo de la estación.
-No te preocupes ellos se encargaran…- se aseguró su padre. Habia cogio la gema y la metió en el bolsillo.
Cat cogió aire profundamente y echo a andar hacia la salida, seguida por su padre.
Mark tenía el mercedes negro aparcado justo enfrente de la puerta de la fábrica. Llevaba esperando más de una hora y estaba empezando a ponerse nervioso. Tenía claro que sabían defenderse solitos de cualquier cosa, pero aún así estaba profundamente intranquilo.
Desde luego no ayudaba a su estado de nervios lo que le había contado Kevin. El que Gabe supiera lo de Cat, era un problema. Sobre todo porque el muy cabrón iría a por ella y ya no necesitaría tener a Heather cerca, lo cual ponía a las dos hermanas en una situación muy peligrosa. Habría que alejar Heather todo lo posible de ese demente, y mantener permanentemente vigilada a Catherine.
Por lo que había dicho era probable que tuviera facilidad para hacerse con una dosis para ella.
Y lo de Evan.. Eso era totalmente increíble. Kevin había decidió que ya era hora de poner las cartas encima de la mesa y lo iba a hacer, si no hoy, mañana. Si se ponía de su lado, y algo le decía que así iba a ser, sería un activo fundamental.
Estaba pensando todo esto, cuando la puerta se abrió, sacó su arma por instinto y apuntó, pero bajó el revólver de inmediato, cuando vio que el que salía era Stuart, llevando a un Vincnet inconsciente agarrado por la cintura. Catherine y su padre salieron detrás de él. Sin perder un segundo abrió la puerta de atrás para dejar que Stuart entrará.
Dio la vuelta al vehículo y entró, arrancando el coche de inmediato. Cat y Bob entraron en ese momento.
Su padre se sentó a su lado.
-¿Qué ha pasado?-les preguntó
Bob le contestó.
-Hemos tenido un encuentro muy desagradable.
Por el espejo retrovisor pudo ver el cuello y el hombro de Vincent lleno de sangre. La ropa de Stuart también lo estaba.
Cogió aire y pisó el acelerador a fondo.
-¿Dónde queréis que vaya?
Cat no lo pensó dos veces.
-A casa de Jt. ¿Sabes donde es?
Su hermano sonrió.
-¿Por quién me tomas?
Dio un volantazo rápido para cambiar de dirección y se lanzó a toda velocidad hacia allí.
Por el camino Cat llamó a Jt para avisarle de que llegaban, y las condiciones en que lo hacían. Después llamó al hospital para preguntar por el Dr. Markus, le dijeron que tenía la noche libre. Cogió el teléfono de Vincent del bolsillo de su pantalón y buscó el teléfono personal del médico.
Cuando lo encontró, lo llamó.
Mientras tanto Mark se lo estaba pasando en grande haciendo un rally por la quinta avenida.
Markus le contestó enseguida. Ella sabia Vincent le había contado todo respecto a situación, por eso, no hizo falta más que decirle que su amigo estaba herido y que lo necesitaba. Cat le dio la dirección de casa de Jt y dijo que estaría allí enseguida e iría preparado.
Por su parte Bob no pudo contenerse y llamo a Dana. Por lo que les había dicho Vincent estaba preocupada. Le contó a grandes rasgos lo que había pasado y le dijo que acudiera a casa de Jt
Sonrió cuando colgó. Iba a ser una gran reunión.
Jt le indicó a Stuart donde tenía que dejar a Vincent. Lo subieron a su antiguo cuarto y lo tumbaron en su cama. Todavía estaba inconsciente. Jt le tomo el pulso y a tensión. Algo bajo pero no parecía que fuera preocupante.
La herida de cuello había dejado de sangrar.
Colocaron unas toallas en la cama, lo tumbaron encima de ellas y le cortaron el jersey que llevaba. Cuando estuvo desnudo de cintura para arriba, Cat empezó a lavarle las heridas. Las del cuello eran dos grandes agujeros, que sin lugar a dudas corresponderían con los colmillos de la bestia. Se dio cuenta de que estaban cogiendo un color extraño, posiblemente Stuart tenía razón se estabas infectando..
El berseker y Jt permanecieron a su lado en todo momento, ayudándola. La herida del brazo eran tres líneas largas y bien definidas que lo recorrían de arriba abajo y una herida abierta por donde se podía ver el hueso en el hombro, haría falta coser. La impresión que daba es que le habían clavado la garra todo lo adentro que había podido y luego habían descendido hacia la mano, por ultimo su pecho presentaba tres heridas superficiales.
Jt le tomó la fiebre. 38,6º definitivamente algo hacia que le estuviera subiendo. -Necesita antibióticos… era herida del cuello tiene una pinta espantosa. Voy a bajar a buscar mas.. Otra cosa no tendré pero antibióticos…valdrá cualquiera de amplio espectro.
En el salón del club le esperaban todos, Mark y Bob, junto con Tess que estaba pasando la noche allí.
Fue hacia la cámara para coger de un cajón los antibióticos. Los miró un segundo.
-Cuando venga el Dr. acompañarle arriba… le estaba subiendo la fiebre.
Todos asintieron a la vez.
Justo en el momento que Jt salía de la sala, Dana entraba por la puerta. Llevaba una caja con ella.
-¡Hola!- dejó la caja encima del sofá y se acercó rápidamente hacia Bob. Todos notaron que la intención era abrazarlo, pero en el último momento cambio de opinión y se limito a quedarse enfrente de él.
-¿Cómo está?.- les preguntó.
-Le está subiendo la fiebre.- le contesto Bob sin dejar de mirarla a los ojos-. Que esas cosas te hieran no es nada bueno.
Mark asintió. Mientras Jt y Stuart subían a Vincent a la habitación, Bob había puesto en antecedentes a Mark y a Tess.
A su vez Mark y él habían llegado al acuerdo de no contar nada sobre lo que Kevin había averiguado hasta que todo se hubiera calmado un poco. Mañana seria otro día y todos necesitaban un poco de descanso.
Bob señaló la caja que Dana había traído.
-¿Es lo que creo que es?
Asintió. Fue a por ella y la dejo encima de la barra del bar. Quitó la tapa y sacó la pistola. Se la tendió a Bob.
Era una pistola de percusión inglesa de mediados de siglo. El tenía un par iguales que esa. Las de los hermanos de Rebecca. La madera estaba muy bien conservada y no tenía ninguna duda de que todavía funcionaria.
Luego Dana sacó un precioso vestido rojo que crujió al moverlo. Cuando lo extendió, levantando una nube de polvo, Tess no pudo evitar exclamar:
-Es precioso…
Era un vestido de amplio escote con mangas estrechas y cintura de avispa. La falda era larga y con bordados en negro. La tela, aun teniendo en cuenta que tenía más de siglo y medio, se notaba a la legua que era de gran calidad. Tess se acercó y lo tocó. La parte de arriba era seda y la falda de una tela más áspera al tacto, pero de todos modos era una maravilla.
En ese momento alguien llamó a la puerta. Tess fue enseguida a abrir. Era Markus, paso por el salón en dirección a la habitación de Vincent siguiendo a Tess.
-Luego hacemos las presentaciones, lo primero es lo primero.-les dijo mientras conducía al doctor arriba.
Todos asintieron.
Cuando Paul Markus llegó a la habitación Vincent tenía más de 39 de fiebre.
Colocó el maletín en la cama y lo abrió. Fue sacando todo lo que le pudiera hacer falta.
-¿Habéis limpiado la herida?.-preguntó a Cat.
-Si.. y Jt le ha dado antibióticos.. Lleva bastante tiempo inconsciente.
-Bien, eso es su caso no es malo.- se sentó al lado de Vincent le tomo el pulso y la tensión. Llegó a la misma conclusión que había llegado JT.
Se dirigió a ellos.
-Ir abajo, tomaros un té., un café, descansar un poco.. si me hace fala alguien os llamaré..
Cat negó con la cabeza.
-No me voy….
Stuart la cogió del brazo.
-Si que vienes.. Cualquier cosa no dude en llamarnos y si hace falta sangre yo…soy perfectamente compatible con él.
Markus levantó la vista al oírle decir eso. Lo observó durante unos segundos, y asintió.
Cat se dejo arrastrar a regañadientes al salón.
Cuando llego lo primero que vio fue el vestido de Rebecca, Dana lo había dejado apoyado en el respaldo del sofá. Stuart también lo vio. Los fueron hacia allí.
-Este es el vestido que llevaba cuando la mataron… pero esta perfecto… no hay nada en el que nos diga como murió…- dijo observándolo detenidamente.
-Hay muchas formas de asesinar que no dejan huella.
El que le habló fue Mark. Cuando lo oyó se dio cuenta de verdad de donde estaba…toda la noche parecía un sueño extraño.
-Perdonar.. No he hecho las presentaciones oportunas…Jt como ya imaginaras este es Mark…el te salvó la vida..
Jt asintió mientras se acercaba a él, con brazo extendido para darle la mano. La expresión de Mark indicaba muy a las claras que en el ámbito privado no le gustaba ser el centro de atención.
-Solo se me ocurre darte las gracias.. sé que lo que hiciste provocó todo lo que paso después… pero de verdad, gracias por haber tomado la decisión de entrar y de disparar..
Mark se la estrechó con fuerza.
-Bueno, no te preocupes…me costó decidirme unos segundos y por esa razón creo que ahora no tienes bazo.. Si no hubiera dudado, nunca habrías entrado…
Bob se apresuró a hablar.
-La culpa de eso fue mía, yo le dije a Mark que no era el momento de que Cat se enterara de todo... y cometí un gran error.
Jt lo miro con una sonrisa cínica.
-Si... Eso es verdad, si hay un culpable de todo lo que pasa sin lugar dudas eres tú.
Le dio una palmada a Mark en la espalda, dándole a entender que todo estaba bien entre ellos y se dirigió a Dana.
- Tengo preparada tu tapadera, es una historia muy interesante. Voy a buscar lo que te he impreso para que vayas aprendiéndotela…- la miro sonriendo-. Hay que reconocer que el trabajo físico está conseguido.
Dana suspiro.
-Lo malo de verme así... es que pienso que el fondo soy yo, si no me cuidara y comiera como una cerda, claro.
Catherine se la quedo mirando como si viera a un extraterrestre.
-¡Dios Mío! ¿Dana que te has hecho?
Se acercó a ella para verla en detalle. Lo que más llamaba la atención, a primera vista es que se había engordado bastante, perdiendo completamente el estupendo tipo que tenía. La camiseta negra que llevaba no le disimulaba las carnes blandas que colgaban de su abdomen. Su pelo rubio y lustroso había desaparecido, dejando sitio a un pelo castaño oscuro sin brillo cortado al estilo "garçon". Una profundas orejas y una piel seca y pálida le daban el aspecto de una mujer 10 años más mayor de lo que era.
-Dana estas….
-Si… Cat... Estoy horrenda.. Pero el truco es ese.. A todo esto le ponemos un maquillaje que intente dar la impresión de que pretendo tapar lo que hay y una buena historia de mujer con un marido influyente y con dinero, que ya no me mira como antes.. y posiblemente sea el cebo perfecto….- en ese momento Jt le acercó una carpeta con un montón de folios impresos. Ella le dio las gracias.
Cat sonrió.
-Eres estupenda.. Pero prométeme que tendrás cuidado…
Bob entró en la conversación en ese momento.
-No hay problema... Estaremos vigilando.
Cat asintió, pero no dejaba de parecerle muy peligroso lo que iba a hacer Dana y desde luego, no quería perder a nadie más.
En la planta de arriba, Vincent se estaba despertando. Abrió los ojos y vio a Paul Markus a su lado. Intentó moverse pero no pudo. Le dolía todo el cuerpo.
-No te muevas Vincent estoy intentando coserte el hombro…y quiero que me quede una cicatriz perfecta… de esas que prácticamente no se ven.
- ¿Dónde estoy?- en un primer momento no conseguía centrarse, pero nada mas hacer la pregunta, reconoció el lugar.-. Es mi antiguo cuarto en el club.
Markus asintió.
-Exacto….- lo miró por encima de sus gafas-. Has tenido una noche movidita…
-Dr. voy a moverme…necesito incorporarme un poco.
Este dejo de coser y ayudo a su amigo a incorporarse. Cuando ya estaba cómodo siguió con su trabajo.
-¿Saldré de esta?- le preguntó irónicamente.
Markus cogió aire.
-Posiblemente, si no fueras lo que eres, no… estas heridas son feas y profundas pero por suerte no han tocado más que piel y algo de musculo… pero, lo que te hizo esto tenía algo que le hace un perfecto asesino… he cogido una muestra de la herida de tu cuello, aunque Cat lo había limpiado antes…
-¿Por qué?- le preguntó Vincent.- ¿Por qué ha cogido la muestra?
-Porque estaba provocando una infección que no era normal…Prácticamente todo el tejido que rodeaba la herida se estaba necrosando.
Vincent en un acto reflejo se las intento tocar. Las dos marcas de los colmillos de la bestia estaban tapadas con unas vendas.
-No, Vincent déjalo... Están limpias y tapadas… no hay problema…Quite el tejido que ya no tenía vida… tu cuerpo, ayudado por los antibióticos que te suministró Jt, ha regenerado la zona en un abrir y cerrar de ojos….- sonrió-. Tienes un ejército dentro de tí que ya lo quisiéramos todos.
El echó la cabeza hacia atrás.
-Si pero le juró que tenerlo tiene sus contraprestaciones….
-Ya veo…, bueno, el caso es que antes de limpiar la zona cogí una muestra del tejido... Tienes que saber a qué te enfrentas...- seguía trabajando en que las heridas del hombro cerraran lo mejor posible, pero era complicado, porque la garra había llegado casi hasta el hueso... tenía que empezar cerrando por dentro e ir hacia fuera.-. Por cierto, ¿Cómo quedo el otro?
Al oírle preguntar eso, todos los recuerdos de la lucha se le presentaron claros en la mente… el último fue el que más le afectó. La presencia de una bestia inmensa que por alguna extraña razón, le hacía sentirse inferior y a la que debía subordinarse.
-Creo que logró escapar…pero no estoy seguro... me desmayé.
Markus asintió.
-En ese caso es importante saber de que estamos hablando….-miró lo que había hecho y dándose por satisfecho, le coloco una venda encima-. Te pongo esta venda, pero mañana te la quitas todo es preferible que le dé el aire, para que se seque mejor. Y no te lo toques...Tienes más heridas en el pecho… pero son superficiales, no han hecho falta puntos..
Empezó a recoger sus cosas. Sacó un bote de pastillas de su maletín y lo dejo en encima de la mesilla. Esto te ayudará dormir y por lo que he visto, tu organismo se regenera más deprisa cuando duermes.
-Ok… las tomaré…
Se levantó y miró a su paciente.
-Vincent tu organismo es una maravilla de la naturaleza.. ¿Sabes cuál es el papel de las enzimas?..
El asintió.
-Tú no solo no las pierdes si no que regeneras las que se pierden en el día a día…es algo excepcional..Por eso te curas con facilidad…
Vincent miró a su amigo.
-Antes aun era más rápido… estas heridas ya no existirían.. pero alguien lo cambio..
Markus prefirió no preguntar.
-De todos modos, es algo que jamás había visto… y utilizado de una manera apropiada podrías salvar montones de vidas…
Vincent le hizo un gesto para que parara.
-Ya hablaremos de eso mas tarde..
El Dr. asintió. No estaba en condiciones de mantener ahora esa conversación.
-De acuerdo…,.-sonrió-. Te doy la baja una semana…Necesitas descansar.
Se dirigió hacia la puerta de la habitación.
-Le diré a Catherine que suba….
-Si... Dígale que traiga agua por favor, me muero de sed…y gracias.. gracias por estar ahí siempre que lo necesitó.
-No tienes porque dármelas…Descansa.
Y diciendo esto salió de la habitación.
Cuando Markus bajo al salón les comentó como estaba Vincent y les dijo que si se ponía peor, que no creía, le llamasen. Acto seguido se despidió y salió del club.
Cat fue a coger una botella de agua de la nevera para subírsela a su marido.
-Creo que será mejor que todos nos vayamos... Ha sido una noche entretenida y tenemos que descansar.-Él que hablaba era Stuart.
Bob lo miró asombrado de la cantidad de palabras que habido dicho en las últimas horas. Hasta Mark lo observó con curiosidad antes de hablar.
-Si tiene razón… ¿queréis que os lleve a tu apartamento Cat?
Jt habló antes de que lo hiciera la aludida.
-No… se quedan aquí…no es conveniente mover mucho a Vincent…
Cat asintió.
-Si, mejor nos quedamos…Nos vemos mañana, tenemos mucho de que hablar y mucho por hacer. Miró a su padre y a Stuart.
Todos se encaminaron a la puerta después de desearse un buen descanso. En la sala quedaron Tess, Jt y Cat.
Esta suspiró y miró a sus amigos.
-¿Me acompañáis arriba y me ayudáis a cambiarle las sabanas?...seguro que se han mojado… quiero que esté lo más cómodo posible.
Se levantaron y fueron detrás de ella.
-Creo que tengo un pijama por ahí que prestarte…- le dijo Tess.
-Oh! No te preocupes... no me hace falta.
Catherine se lanzó a sus brazos nada más abrir la puerta del cuarto. Cuando vio su maravillosa sonrisa supo que el peligro había pasado.
-Cuando lo vi agarrándote del cuello…pensé que todo había terminado..
El la abrazó con el brazo bueno.
-Lo tenía todo controlado.- dijo sonriendo.
Ella le dio un golpe en el pecho poniendo cara de enfado.
-Tú… controlado… perdona, pero mi padre y yo nos lanzamos a sacarte a esa cosa de encima… mis rodillas no volverán a ser las mismas.- se toco indicando que le dolían del golpe con la bestia y luego con el suelo.
El se las acaricio.
-Si quieres, puedo lamer tus heridas..
Cat rio divertida
-Me parece que no estás en condiciones de lamer nada, nada de nada…
Vincent la agarró fuerte de la cintura y acercó su boca a la de ella.
-Ponme a prueba y veras.- pero del esfuerzo las heridas del cuello empezaron a dolerle y tuvo que echarse hacia atrás.
Cat siguió sonriendo.
-Te lo dije… hoy no estás en condiciones.
Jt y Tess llegaron en ese momento con un juego de sabanas limpias.
-¡Hola! – le saludo su amigo dejando la ropa de cama encima del escritorio de la habitación-. Hacía mucho que no nos pegabas un buen susto..- se acercó a él y le revolvió el pelo como si fuera un chiquillo.
Vincent se movió molesto.
-Odio que hagas eso…aunque hay poco que revolver..
Tess se acercó al herido y le dio un ruidoso beso en la mejilla.
-Gracias Tess, tu sí que sabes cuidar a un enfermo….- le dijo, mirando de reojo a Jt.
Ella sonrió.
-Voy a prepararos unos sándwich de pavo con aguacate…y luego todos a dormir…tienes que descansar.
Mientras ella bajaba al salón a improvisar una cena para sus invitados, Jt ayudó a levantarse a Vincent y volvieron a preparar la cama, colocando cojines a su espalda para que estuviera cómodo.
A los 10 minutos, Vincent volvía a estar tumbado, tapado hasta la cintura por una colcha azul y devorando el sándwich que Tess les había hecho.
-Pensé que no podría comer… pero tengo un hambre de lobo..
Cat miró divertida como comía a toda velocidad.
-Debe ser parte de tu curación…tu organismo necesita alimento para poder sanar.
El asintió.
Cat terminó el suyo y se levantó de la silla donde estaba sentada.
-Ahora vas a tomarte una de las pastillas para dormir que te ha dejado Doc... ¿de acuerdo?.. Quiero que duermas de un tirón y que no sueñes.
Vincent se resistió.
-Tenemos mucho de qué hablar…
-Pero hoy no….- le acercó la pastilla y un vaso de agua.
Se la tomó a regañadientes porque sabía que era imposible que Cat lo dejara en paz si no lo hacía.
-Y ahora.. .- dijo ella-. Voy a buscar una cosa, ahora mismo subo. Y salió de la habitación.
Vincent cerró los ojos pero, enseguida los abrió, las imágenes del ataque se repetían constantemente en su mente. Se tocó con delicadeza las heridas del cuello y el hombro. Esta vez había estado cerca..Muy cerca.
La imagen de la enorme bestia que había visto enfrente de él se repetía constantemente...¿Quién era? ¿Qué era?...Después de que la bestia le mordiese, todo era tan confuso.
En ese momento Cat llegó llevando en las manos un antiguo vestido rojo. Enseguida supo de quien era.
-¿Qué hace aquí eso?.. Lo llevé a casa de tu padre.
-Ya, pero Dana lo trajo.. Supongo que quería que lo viese….-lo extendió y fue hacia el espejo del cuarto, colocándoselo encima. El color a pesar de todos los años que llevaba encerrado se conservaba todavía intenso y brillante. Era precioso...Mientras se contemplaba se le ocurrió una idea.
Lo dejó a los pies de la cama y empezó a desvestirse.
Vincent la miró asombrado.
-Me vas a hacer un striptease, justo el día en que no puedo ni moverme.
Catherine sonrió con picardía, mientras se iba quitando toda la ropa.
-Voy a probarme el vestido de Rebecca, huele raro, pero tengo ganas de hacerlo.
Vincent no prestaba atención a lo que le decía, solo veía su cuerpo perfecto.
Catherine se desnudo por completo. Se puso las enaguas, el corsé intentando que quedara lo mejor posible y luego el traje.
Le quedaba como un guante.
Fue hacia el espejo corriendo. Estaba increíble. Ya de por sí sabía que tenía una conexión con esa mujer…pero ahora tenía claro que ella estaba llevando la vida que Rebecca hubiera deseado vivir. Se miró durante un largo rato disfrutando del tacto de la tela y de la elegancia que le otorgaba. Tuvo un último pensamiento hacia ella "terminaremos lo que empezaste y podrás descansar en paz", luego se dio la vuelta para mirar a Vincent.
-¿Cómo me queda?
El la observaba maravillado. Estaba tan hermosa.
-Perfecto… pero estás mejor sin nada.- le dijo medio en broma medio en serio.
Ella se echo a reír.
Se fue acercando a la cama despacio, dejando que el vestido se deslizara por sus hombros. Cayó al suelo…. Luego se soltó el corsé y lo dejo caer.. Cada vez estaba mas cerca de la cama, por último soltó el pequeño botón de las enaguas y estas resbalaron por sus piernas.
Cuando llegó a la cama estaba completamente desnuda. Se metió dentro y se acercó a Vincent.
El la abrazó con el brazo sano, mientras ella se pegaba a él todo lo que podía buscando su boca. La encontró...encontró su boca y su lengua perfectamente dispuestas.
- ¿Puedes hacer algo hoy? El ponerme ese vestido me ha afectado un poquito..- le dijo con malicia, metiendo la mano por debajo de las sabanas y encontrando enseguida lo que buscaba.
Vincent cerró los ojos.
-Bueno.. la pastilla me está dando bastante sueño pero algo rapidito….- dejó de hablar cuando noto que Cat aumentaba la presión-… y si te encargas tú…
Cat rio abiertamente. Poco a poco se movió hasta quedar sentada encima de él.
Intentó no tocar en ningún momento las heridas de su chico, limitándose a besar el cuello por el lado izquierdo, el lado bueno.
Se levantó ligeramente cuando vio que Vincent ya estaba preparado y en ese momento, cuando sentía como él entraba dentro de ella, Vincent aprovechó que sus pechos estaban a la altura de su boca, para hacer lo que tanto le gustaba, besarlos, morderlos y saborearlos. La agarró fuerte de la parte baja de la espalda para acercarla y acompañarla en sus movimientos, sin soltar en ningún momento su presa. Cat echó la cabeza hacia atrás mientas se movía tremendamente excitada dejándose llevar por las sensaciones que le provocaba.
A Vincent le llegó el orgasmo de forma totalmente inesperada, soltó los pechos de su chica y disfruto todo lo que pudo. Cat paró de moverse y lo beso..lo beso disfrutando de tenerlo justo ahí.. Dentro de ella.
Vincent sabiendo que ella no había llegado todavía, la invito a seguir moviéndose mientras metía su mano entre ambos, tocando el punto mágico de ella, y de toda mujer. Cat lo hizo, se fue moviendo sin dejar de mirarlo a los ojos, sintiendo a la vez su maravilloso contacto. El se acercó a ella para besarla, mordiéndole el labio mientras lo hacía. Cat empezó a moverse más deprisa buscando sus caricias y de repente, contuvo la respiración, abandonándose al orgasmo, apoyó la cabeza en el hombro de su chico mientras notaba como subía y bajaba de una montaña rusa maravillosa. Vincent mantuvo su contacto hasta que ella le quito la mano porque ya no aguantaba más.
Permanecieron unos segundos así abrazados, hasta de Cat se apartó y se dejó caer en la cama.
Se quedo un rato quieta mirando el techo.
-Creo que deberías ponerte más a menudo ese vestido..
Oyó lo que le decía Vincent, el cual seguía acariciándola, aprovechando que estaba desnuda delante de él.
-Jamás me cansaré de tocarte…- le dijo muy serio.
Ella se sentó.
-Y yo nunca dejaré que dejes de hacerlo… yo tampoco puedo vivir sin tenerte cerca...es como si me faltase el aire…
Se besaron despacio…con gran delicadeza…Cat se apartó.
-Creo que ahora sí que deberíamos dormir..
Le quitó los cojines de la espalda y le ayudo a tumbarse en la cama.
-¿Quieres tomarte otra pastilla?... es bueno que duermas y no sueñes…
-No… no quiero otra…No le tengo miedo a los sueños…
-Vale…vuelvo enseguida, voy al baño.
Se puso la camisa que llevaba y salió hacia el baño de la planta de arriba. Cuando volvió, Vincent estaba dormido. Se sentó en la cama, observándolo, sabiendo que había estado a punto de perderlo. Le colocó bien el pelo. Lo beso suavemente en la frente.
Se levantó suspirando, vio las pastillas en la mesilla y sin pensárselo mucho se tomo una. No quería soñar.
Se quitó la camisa y se metió en la cama.
Se tapó a sí misma y a Vincent con la colcha. Apoyó su cabeza en su pecho, abrazándose a él todo lo fuerte que pudo, y se dejo llevar por Morfeo, a un lugar, donde no soñó, solo descanso.
Mañana seria otro día.
Continuara…..
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