Capitulo VI

Los subterráneos del Hospital Baker, estaban muy concurridos, a las 2 de la mañana de esa madrugada. Morgan bajo por las escaleras conteniendo a duras penas la rabia que pugnaba por salir. El ruido de lo que estaba ocurriendo le fue acompañando todo el trayecto.

Desde que le habían levantado de la cama para decirle que uno de sus soldados había muerto y el otro estaba gravemente herido, no podía pensar en otra cosa que en pegarle dos tiros en la cabeza al responsable de todo aquello. Uniendo el pensamiento al hecho sacó su arma y comprobó, que tuviera suficientes balas, le quitó el seguro y la volvió a colocar en la cartuchera, en el lado izquierdo de su pecho.

¿Quién había dado la orden?. ¿Con que autoridad se creían para hacer algo así sin decirle nada… Él era el responsable de todo lo que ocurría dentro de la organización, por encima de él solo estaba el Consejo.

El sótano del hospital se componía de una planta para el parking de los clientes, y tres plantas más que no tenían nada que ver con los clientes… bueno, tal vez algo. En esas tres plantas subterráneas se encontraba la sede logística del Consorcio. Allí se decidía, no que cosas había que hacer, si no como hacerlas.

Cuando llegó al piso -2 salió de las escaleras atravesando una puerta de seguridad que daba a un pasillo iluminado por focos de luces blancas. La intensa luz en un principio le deslumbró. Fue cruzándose en su camino con numerosos miembros del personal autorizado, que iban de un lado a otro, atareados en las especiales circunstancias que los habían llevado hasta allí a esas horas de la madrugada. Le fueron saludando a medida que pasaba por su lado.

Se dirigió a su despacho a toda prisa, acariciándose la cabeza recién rapada, en un gesto que siempre hacia, cuando las preocupaciones amenazaban con sobrepasarle. Abrió la puerta y lo primero que vio fue a Stanley, que de pie al lado de la inmensa mesa de caoba que presidia el despacho, colgaba el teléfono

-¡Qué demonios ha pasado?.- le preguntó a gritos-. No me podéis despertar a estas horas para contarme que algo impensable ha ocurrido.. ¡¿Dónde está Anthony?!.. si salieron, la orden solo pudo venir de él

Se acercó a su socio en el cargo, con cara de matar a alguien. Stanley sabia que cuando entraba en cólera de esa manera, era mejor no decir nada.

-Se le dijo que no debía hacerlo..¡ SE LO DIJE MUCHAS VECES!-. Volvió a gritar.

En ese momento Anthony de Lucca seguido por dos de sus vigilantes entró en la habitación.

-Morgan…- saludó-. Si…. tienes razón, fui yo el que los soltó.

El aludido se dio la vuelta y se acercó hasta a estar a pocos centímetros de su rostro. Su oponente aguanto el envite sin pestañear… Morgan clavó sus ojos grises, en los profundamente negros del jefe de seguridad.

-Más vale que la excusa sea buena…he metido cadáveres en el horno por mucho menos que esto.

Sus acompañantes en un movimiento reflejo quitaron los seguros de sus armas. Morgan los miró.

-Dile a tus perros que tengan cuidado con lo que hacen…Si yo caigo, de ellos no quedara ni para dar de comer a las ratas..

De Lucca tragó saliva y les hizo un gesto para que salieran del despacho. Tenía que justificarse como fuera, las cosas no habían salido como pensaba.

Su rápida reacción cuando había visto a Keller y su mujer en la pantalla, no le había permitido ver que detrás iba el Berseker. ¡Qué error!

Morgan se separó de él, fue hacia el mueble bar, una de las pocas cosas que se había permitido en la espartana decoración de su despacho, y se sirvió un whisky doble.

-Ya puedes empezar…-le indicó mientras bebía un trago.

-La bestia entró con su mujer en los túneles de la calle 13W y considerando, que toda esa zona todavía tiene acceso hasta aquí, me pareció que había un peligro potencial en que pudieran localizar la nueva entrada.- se explicó.

-Es complicado que lo hagan y lo sabes, desde que Reynolds y sus hombres pegaron fuego al antiguo subterráneo hemos hecho las cosas bien..- lo miró mientras le daba vueltas al whisky en la mano. Stanley se había quedado al lado de la mesa intentando pasar lo mas desapercibido posible.

-Ya…pero Keller es peligro.. os empeñáis en que tenemos que esperar.¿a qué? A que ocurra un milagro…deberíamos secuestrar a esa mujer y desde luego candidatos no creo que falten… el mismo Lowan estaría encantado..

Morgan dejo la copa encima de la mesa.

-Lowan no sabe nada sobre eso.. ni lo sabrá-. sonó como lo que era, una clara advertencia de que no debía irse de la lengua-. Es inestable.. muy inestable.. no podemos darle ese poder…- se apoyó en la mesa aparentando tranquilidad pero la venas de su cuello se marcaban como nunca-. Sigue…

Anthony sabia como era y no se fio de esa pose.

-En cuanto vi que eran ellos… no lo pensé..

Morgan saltó como un resorte.

-Eso es ¡no lo pensaste! ¡Cómo pudiste ser tan estúpido!

De Lucca se defendió.

-Eran tres contra uno. No tenían ninguna posibilidad, no imaginé que iban con Stuart… no lo vi en la pantalla…además...

No le dejó terminar.

-No lo viste en la pantalla… ¿para qué demonios te pagamos?.. ¡para que mires la pantalla!

El jefe seguridad estaba empezando a hartarse del trato de su superior.

-No te olvides que Stuart dejó muy claro hace tiempo que no atacaría a ninguna bestia…

Morgan asintió deprisa unas cuantas veces. Los nervios se lo estaban comiendo.

-Pues algo ha hecho que cambiara de opinión…y eso nos ha costado la vida de uno de los nuestros...´¿Sabes lo que cuesta?...-Anthony asintió. Cada vez se sentía más humillado pero estaba aguantando.. la venganza siempre es mejor fría.. y le tenía muchas ganas a Morgan.

Es eso momento sonó el teléfono. Stanley lo cogió deprisa y contestó.

-Despacho de Morgan Aldridge, soy Stanley Hamilton… ¿Quién es?-. Esperó un momento, y sin decir nada mas le pasó el teléfono a Morgan. Esto lo cogió, miró a Stanley con un gesto de interrogación. El solo vocalizó "Washington"… Anthony también lo vio y sonrió.

A Morgan no le gustó esa sonrisa.

Se aclaró la garganta.

-Soy Morgan...

En el otro lado de la línea se hicieron esperar. Finalmente una voz ronca y calmada empezó a hablar.

-Sr. Aldridge me parece que tenemos que dejar unas cuantas cosas claras para evitar conclusiones equivocadas… El Sr. De Lucca solo estaba cumpliendo órdenes dabas expresamente desde el Consejo… Unos minutos antes de que se violara la seguridad por segunda vez de los túneles de la 13W, le habíamos hecho saber que la idea de esperar a que los Keller tuvieran descendencia nos empezaba aparecer descabellada. Es una posibilidad a medio y largo plazo que no podemos permitirnos. Sr. Aldridge, usted, comprenderá que la situación todavía es controlable si la atajamos a tiempo…

Morgan no pudo contenerse.

-Perdone que le interrumpa señor, pero ¿todo el consejo está de acuerdo con usted?

-No exactamente… pero en algún momento la ciencia tendrá que dejar paso a los política y los hechos son que , no podemos dejar que unos pocos nos echen abajo lo que tantos años llevamos planeando.

-Si.. en eso estoy de acuerdo.. pero no se olvide que sin la ciencia, no tendrían oportunidad de hacer política… sus ideas se sostienen en aquello que la ciencia los ha dado a base de mucho trabajo y de mucho sacrificio…y sacrificios….- Morgan respiró hondo -. No podemos mandar a cazar a nuestros soldados sin tener todas las variables controladas. Hoy hemos estado a punto de perder a tres de ellos… y ya sabe que son el pilar fundamental donde sostener la nueva sociedad que quieren crear…son genéticamente los más estables que hemos tenido y son incondicionales a la causa.

Desde Washington tardaron en contestar.

-Lo sé… ha sido un error garrafal no tener en cuenta la participación de Sr. Macleod en esto…una participación totalmente inesperada por cierto… pensábamos que se había retirado de la lucha…

-Yo también lo pensaba… pero algo lo ha hecho despertar...- y eso era algo que Morgan no entendía.

-De todos modos, solo le llamaba para dejar clara la nula responsabilidad de Sr. de Lucca en todo esto… asi que déjele que haga su trabajo en paz y usted ocúpese del suyo…El consejo se reunirá esta misma noche y necesitamos un informe detallado de todos los movimientos de los Keller desde que descubrieron los túneles de la 13W, y también de la situación de los soldados heridos… tenemos que evaluar, entre todos, los pasos a seguir a partir de ahora.

Morgan sabía que era inútil discutir por teléfono. En consejo del Consorcio tenía dos facciones claramente diferenciadas desde hacía unos años, cuando los mismo políticos que fueron pacientes o tuvieron familiares que fueron pacientes, empezaron a ejercer el poder, que la parte medica le fue dejando, para dedicarse a la investigación.

Pero la política tiene tiempos distintos que la ciencia, todo tiene que hacerse ¡ya!… alguien tendría que decirlos un día, que la paciencia es una de las grandes virtudes del hombre y por norma general, para tener éxito en grandes empresas, y esta lo era, hacía falta mucha paciencia.

-No se preocupen los tendrán….- les contestó intentando parecer conforme.

Al otro lado parecieron darse por satisfechos.

-Me parece perfecto… tenemos mucho de lo que discutir, será una noche larga.. le dejo estoy seguro de que tiene cosas de las preocuparse.

-Así es….- colgó sin más. Miró a Anthony que aguantaba estoicamente enfrente de él.

-Ya veo que no estás solo en esto….- suspiro resignado.

De Lucca lo miró con una sonrisa mal disimulada en los labios.

-Si tienes nada más que echarme en cara me voy… tengo que trabajar.-se dio la vuelta y salió de la habitación.

Morgan lo observo mientras se iba y en cuanto cerró la puerta estampó el teléfono contra ella. El aparato se hizo añicos. Stanley no se sorprendió. Era lo esperado.

-Algún día voy a…No soporto a estos inútiles que no ven más allá de sus narices….- dijo mientras se volvió a servir otro whisky doble.

Su socio se colocó delante de él. Sabia perfectamente de que había ido la conversación con el miembro del consejo…

-Y ahora…¿que hacemos?..

Morgan bebió un sorbo cerrando los ojos. Lo pensó durante unos segundos.

-¿Quien está a cargo de los heridos?

-Por ahora todo el departamento genético, con el Dr. Marks a la cabeza.. ¿llamamos a alguien más?

Morgan negó.

-No….- cambio de tema… ¿supongo que el servicio de limpieza ya estará en ello?

Stanley asintió.

-Si…ya habrán terminando…

-Vamos a ver que nos cuenta el Dr. Marks. Mis chicos son lo más importante ahora… luego haremos informes…

Y diciendo esto salieron del despacho, dirigiendose a la sala de recuperación.

Ésta era algo así como una enfermería, un centro de investigación y un quirófano, todo ello en el mismo espacio. Y todo ello dedicado a lo mismo.. a la creación, mantenimiento y recuperación de la bestias. El "sancta sanctorum" del Baker. Todo lo demás era por y para ello, y de paso, daba unos sustanciosos beneficios.

El lugar era una enorme estancia de más de 200 metros cuadrados. Podía dividirse según lo requería la ocasión con unos paneles móviles que se deslizaban mediante carriles por el techo. Las paredes blancas impolutas le dan un aspecto igual de aséptico que de frio.

En este momento se habían creado dos recintos cerrados. En cada uno de ellos estaban atendiendo a una de las bestias.

En el resto de la sala, mas de 20 personas estaba trabajando en cuatro grandes mesas de laboratorio. El cadáver de una anciana y el de un hombre de unos 50 años estaban tendiendos en sendas mesas de autopsia. Se podía ver claramente que se les estaban extrayendo determinados tejidos.

Tanto Morgan como Stanley estaban tan acostumbrados a ver cadáveres, que no repararon en ellos.

Se dirigieron directamente a las zonas cerradas. En la primera estaban atendiendo al número 7, Daniel. Según le había ido contado Stanley, le habían metido más de 12 tiros, algunos de ellos en zonas vitales, pero ninguna por fortuna, había tocado la cabeza. Era complicado que saliera de allí con vida, pero no imposible.

Se dio la vuelta, después de observar durante unos minutos como atendían al herido. En la otra sala esperaba encontrar a Hugh y lo encontró, mirándole fijamente.

-¿Cómo ha podido pasar?-. le preguntó a Morgan, con el dolor reflejado en los ojos.-. Hemos perdido a Pete…

El Dr. Marks lo estaba atendiendo de las heridas del pecho, de los brazos y del cuello, que Vincent, le había hecho con sus garras. Todas eran superficiales.

Siguió hablando mientras veía como Morgan se acercaba a él.

-Cuando oí el rugido no podía creer que fuese él quien nos estuviera atacando…prometió que nunca iría a por nosotros..

Su jefe asintió.

-Si, lo prometió, pero tal vez en este caso pensó, que tenía que defender a su nueva "familia"….No olvides que estaban en franca desventaja contra vosotros..

Hugh movió la cabeza indicando que habia algo que no le gustaba.

-No pudimos notarlo en ningún momento….- levantó la cabeza y miró a Morgan-. Cuando lo vimos ya era demasiado tarde para darnos la vuelta….- apretó el puño y levantó el brazo-. Teníamos la pelea ganada..La bestia estaba acorralada y la mujer estaba a punto de caer en las garras de Pete…-su cara se contrajo en una mueca de rabia-. Keller no es rival para nosotros… no sabe luchar como un autentico guerrero.

-Anthony cometió un error de bulto al ordenaros que salieras a por ellos… además no me dijo nada… no tenía mi autorización.- le dijo Morgan dejando muy claro quien habia sido el culpable.

Hugh hizo ademán de levantarse de la camilla donde lo estaban curando. Pero Evan se lo impidió. Lo agarró fuerte, no tanto como podía haberlo hecho, pero lo suficiente para que se calmara momentáneamente.

-Ha sido un desastre...- dijo Hugh mientras Evan le terminaba de limpiar las heridas.

Morgan intentó apaciguarlo.

-Tienes que reponerte y olvidar lo que ha pasado.

-No es fácil… Sabiendo que la persona que nos enseñó a ser lo que somos ahora, se dedica a matarnos.- suspiró resignado.

-Tendrá sus motivos.. Stuart jamás haría algo sin motivos.. .- tragó saliva. El whisky le había dejado la boca seca-. Para él todos vosotros sois casi sus hijos…..-cogió aire al terminar de hablar-. Algo tiene que haber pasado…

Evan terminó justo entonces, de hacer su trabajo. Le enseñó una cajita pequeña de plástico transparente que llevaba en la mano.

-Esto son muestras del Sr. Keller, voy a analizarlas haber si encontramos algo nuevo.

Morgan asintió.

-Me parece bien….- no le hizo demasiado caso.

Hugh se vistió y salió echando una ojeada a la otra habitación donde estaba atendiendo a Daniel.

-¿Se salvara, verdad?-. le preguntó.

-Si.. Es fuerte y está en las mejores manos.

El herido asintió y se dirigió a las escaleras. Solo quería descansar.

Se quedaron solos, Evan y Morgan. Durante un breve instante no supieron que decirse.

-Es difícil para ellos cuando uno cae….- pensó Morgan en voz alta.

Miró a Evan que estaba de pie a su lado. Este permanecía impasible. En ese momento, se fijo en el cambio físico que se estaba produciendo el doctor.

Se acababa de rapar la cabeza y eso, le proporcionaba un aspecto de lo más extraño. Su piel, a medida que iba siguiendo con el tratamiento había adquirido un todo pálido casi cadavérico, y sus pupilas estaban la mayor parte del tiempo dilatadas…pero lo que más extraño a Morgan, en ese momento, fue su expresión. Era como si estuviera de vuelta de todo, como si hiciera su trabajo de forma mecánica.

Recordó entonces una conversación que habían tenido unos días después de que le llevasen por primera vez a los laboratorios y pudiera ver de primera mano cómo se trabajaba allí. Al entrar en la cámara se había quedado paralizado cuando se dio cuenta de que todo, lo que estaba guardado en las cámaras frigoríficas era cadáveres..

-Yo habría acabado aquí, si no les fuese útil ¿verdad?- le había preguntó mientras daba el primer paso dentro apoyándose en el bastón que todavía utilizaba. Su espalda tardó bastante más tiempo en regenerarse. Aun ahora notaba como a veces le costaba caminar con facilidad.

Morgan asintió.

-Si…

Evan había mirado alrededor de él para descubrir que la cámara era un enorme pasillo de unos 6 metros de ancho por unos 100 de largo. Estos 100 metros estaban cubiertos por puertas pequeñas como las de las morgues. 4 puertas hasta llegar al techo.

-¿Están todas llenas?…

-No… por supuesto que no… cuando el sujeto ya no nos es útil nos deshacemos de lo que queda.

Morgan se adentró un poco mas mientras le hablaba.

-No se preocupe se acostumbrara.. No se olvide que es por una buena causa..

Evan negó con la cabeza mientras intentaba procesar toda esta terrible información.

-¿Pero qué tiene que ver esto con la bestias?

-Bueno.. es complicado de expresar.. Pero las "bestias" como usted las llama, son una bendición para la raza humana. No solo pueden defendernos de aquello que nos ataque, si no que su potencial genético es tan brutal que podría salvar a la humanidad.

Evan había andado despacio hacia una de las puertas, dejó el bastón apoyado en la pared y la abrió. Había sacado la camilla que había dentro y dejado a la vista el cadáver de una mujer madura. Tenía un agujero en el vientre. La impresión era que le habían extirpado algún órgano vital.

Había levantado la cabeza y mirado a Morgan a los ojos.

-¿Supongo que esto lo harían cuando ya estaba muerta?.- había preguntado.

Recordó que no lo sabía con certeza, pero por supuesto no fue momento de ser sincero.

-Claro…

Aun así Evan no había podido contenerse.

-No sienten remordimientos de que todo esto se lleve a cabo a costa de la muerte de inocentes, y no solo me refiero a los…-había mirado las puertas-...sujetos para experimentar… Las "bestias" en su momento eran personas, con vidas que vivir. Vincent lo era.

Después de oírle hablar, se había acercado a él y le había dado un golpecito en la espalda.

-Dr. Marks, no se le olvide que su opinión personal en todo esto, nos es…digamos de poco relevancia… Se le paga por hacer su trabajo a la perfección, el cual hará sin problemas..-eso sonó como una sutil amenaza-. pero permítame que le diga una cosa..En esto mundo finito, no cabemos todos, parte de la humanidad deberá dejar de existir para que la otra sea fuerte y resistente…Eso es una verdad absoluta.. ¿Por qué no elegir a la mejor parte?..

Evan no dijo nada en ese momento.

Durante bastante tiempo, fue normal ver esa expresión de pena en su rostro cada vez que tenía que coger una muestra o crear un suero que inyectar… pero ahora, al ver esos ojos fríos se dio cuenta de Evan Marks ya no tenía remordimientos y eso le agrado. Era un investigador estupendo y haría grandes cosas para ellos, cosas que todavía estaban por venir.

Todo eso paso por su mente en apenas unos segundos.

-¿Cómo esta Daniel?..

Evan le contestó rápidamente.

-Esta mal pero su capacidad de regeneración es muy buena…posiblemente no morirá, pero acuérdese que cuando uno de ellos es herido por alguien su sed de venganza puede ser difícil de controlar…Y teniendo en cuenta que Pete ha muerto.. Yo que usted, me plantearía reunirlos a todos y darles una de sus charla. y que tomen su medicación, no me gustaría que se descontrolaran.

Morgan sonrió.

-Tiene razón Doctor.. toda la razón… y creo que lo voy a hacer ahora mismo…-le dio una palmada en el hombro-. Investigue esa muestras del Sr. Keller, me gustaría saber en que condiciones está ahora..

-Eso voy a hacer ahora mismo….- se despidió con un movimiento de cabeza y se dirigió a la zona de investigación, donde un Jeremy con cara de preocupación le esperaba con una probeta en las manos.

Morgan lo vio alejarse y sonrió. La situación había sido solventada de la mejor forma… Ahora solo tenía que apaciguar a los demás y empezar los informes que le habían pedido desde Washington. Luego llamaría a los responsables de la parte medica del consejo para contarles su versión de los hechos.

Con paso decidió salió de la sala y fue a buscar a Stanley. ¿dónde demonios se habia metido?

Evan lo siguió con la mirada mientras atendía a Jeremy. Cada día odiaba mas a ese hombre. Al ver como lo miraba hacia un momento se dio cuenta, de que ya confiaba en él. Creía que lo había ganado para la causa. ¡Qué tremendo error!

La estrategia que había utilizado, cuando se dio cuenta de que Cat tenía ese gen que la hacía tan especial, tenía visos de caducar. Una parte del consorcio tenía prisa por deshacerse de ellos.

De todos modos su cuerpo estaba cambiando de una forma tan rápida que no creía necesitarla más. Podía hacer otras cosas desde dentro. Cada vez se encontraba más fuerte y tenía acceso a casi todo aquello que le pudiera hacer falta.

El problema más importante ahora mismo, a su juicio, era Gabe…Su dependencia de Catherine podía ser fatal. Tendría que hacer con él en la próxima revisión, aunque tenía dudas de que dejara que él lo tocara.

Jeremy tendría que hacer todo el trabajo. Lo miró mientras estaba a su lado contándole algo sobre el veneno se les había dado a las bestias para mejorar sus defensas. Eso chico tenía aptitudes innatas para la investigación. Sería un perfecto aliado, pero daba la impresión de que tenia los mismos remordimientos que todos los demás,. Ninguno.

Daba igual, aunque tuviera que hacerlo todo solo. Hacía tiempo que se había dado cuenta del peligro que era, que el poder de las bestias estuviera en manos de dementes, y se había dado cuenta también, de que por mucho que quisiera vivir, por mucho que deseara volver a ver a Catherine y por mucho que odiara a Vincent, no podía permanecer quieto, sin hacer nada para parar a estar gente. A estos iluminados que tenían el poder y la oportunidad de hacer exactamente lo que querían hacer.


Un poco antes de mediodía, Vincent salía corriendo de la cocina para coger el teléfono.

Había comenzado a sonar, justo cuando estaba a punto empezar de hacer la comida.

Se había quitado las vendas que Markus le habia puesto en las heridas y no se había puesto camiseta, dejando que se secaran. Su organismo casi las había cerrado y el dolor había desaparecido por completo.

De todos modos, las heridas del cuello todavía, tenían un tono ligeramente gris oscuro. Mañana pasaría por el hospital para que Doc les echara de nuevo un vistazo.

Cogió el teléfono de su mesilla, miró y vio que el que llamaba era Jt.

-Jt..¡Hola!

Un risa sonó en el otro lado.

-Por la forma en la que contestas, ya veo que estas mejor, pero, no entiendo que os hayáis ido tan pronto esta mañana. Podías haberte quedado todo el tiempo que hubieras querido.

Vincent puso el altavoz del móvil y fue andando hacia la cocina mientras hablaba. Iba moviendo la cabeza arriba y abajo dándole la razón a su amigo. Dejó el teléfono encima de la isla, después, se acercó a uno de los cajones de debajo de la encimera, sacó un delantal negro y se lo puso.

-Se que no hay ningún problema, pero me he despertado muy bien… la cura de Doc fue muy buena y no queríamos molestar.

-Ya, pero ya sabes que esta, es también tu casa. Puede que algún día Cat, se canse de ti y te eche de su apartamento….- empezó a reírse.

Vincent se paró en seco cuando iba a la nevera a por un poco de queso y se quedó mirando al teléfono..

-Eso no lo digas ni en broma..

Jt seguía riéndose al otro lado de la línea.

-Ella,¡ jamás!, has oído, ¡jamás!, se separara de mí.- le dijo con altanería, mientras cogía lo que había ido a buscar y lo dejaba encima de la encimera-. Me ha constado mucho no tener dudas respecto a esto…no lo estropees ahora..

-Ok.. Era solo una broma.. Y hablando de la Reina de Saba… ¿está por ahí?.

-No.. Ha ido a trabajar.. .su jefe ha llamado…

-¡Ah! Pensé que solo había llamado a Tess…

-No… a Cat también… y ya sabes que aunque este destrozada, el deber es el deber….-empezó a partir el queso en tacos-. Estoy haciéndole la comida. Ha dicho que se escaparía para que pudiéramos comer juntos.. Ensalada de atún y unos filetes a la plancha..Markus me dio la baja para una semana, pero creo que volveré antes…

-¿Cuándo te has aficionado a la cocina?... Antes no lo eras, más bien te daba alergia, creo recordar..

-Perdona pero todos tenemos derecho a evolucionar, y comer me gusta demasiado…-le explicó sonriendo-.

-Ya…. ¿qué te ronda por esa cabeza?... con vuestra rápida escapada esta mañana, el montón de preguntas que tengo que hacerte se ha quedado sin respuestas.

Vincent se pusó serio, dejó de revolver la ensalada y cogió aire. No podía mentirle a Jt y además, no quería hacerlo.

-Cat y yo no hemos hablado mucho sobre todo ello.- le dijo eligiendo muy bien las palabras. Se sentó en una de las banquetas de la cocina y cogió el teléfono acercándoselo a la boca. No podía hacer nada más mientras se lo contaba.

-Fue algo inesperado. Entramos en los túneles de la 13W. Bob quería saber si habían cerrado los accesos desde el Norte y de paso, supongo que, quería echarle un ojo al vagón y a la estación.

-Entiendo.- Jt permanecía atento al otro lado.

-Bajamos Bob, Catherine, Stuart y yo…de repente note que algo venia hacia nosotros.. Podía oírles con todo detalle -. Apoyó la mano izquierda en su pierna, había empezado a temblar ligeramente. La metió en el bolsillo de sus vaqueros. Siguió hablando con Jt a pesar de ello-. Cuando llegaron, te juro que estaba asustando… Eran tres..

-¡¿Tres?!.. .- lo tremendo de la situación, se presentó ante Jt con toda claridad.

-Oí como Cat le disparaba a uno de ello. Luego, Bob estuvo a punto de ser derribado por otro… no lo pensé y me lance para quitarle a la bestia de encima…lo conseguí, pero tuve que enfrentarme a ella. Oí que Bob disparaba a la que seguía a Cat y mientras luchaba con la otra, vi como la que faltaba aparecía encima del vagón dispuesta a saltar encima de Cat….- tuvo que parar, el temblor se estaba poniendo peor. Fue a su cuarto abrió el cajón de la cómoda para coger la gema. Se la metió en el bolsillo a duras penas. Cerró los ojos y respiro hondo.

-Entonces..-siguió hablando mientras volvía al salón-. Todo lo que recuerdo fue a la bestia que tenía más cerca, abalanzarse sobre mí e intentar con todas mis fuerzas que no me clavara sus colmillos en mi cuello….- se volvió a sentar en el taburete-. Jt, te juro que una parte de mi sabia, que esa pelea no iba a acabar bien…pero de repente oí un rugido terrible y acto seguido note sus colmillos.. y nada mas….

Al otro lado Jt estaba sudando solo de oírselo contar.

-Cuando llegaste tenías muy mala pinta, es cierto…lo bueno era que por lo menos nos dimos cuenta enseguida de que no eran heridas demasiado graves…

-Si…pero todo se debió a que Cat y su padre llegaron justo en el momento adecuado si no ahora estaría muerto….-se quedó callado pensando si contarle lo que había pasado después con Stuart, pero prefirió no hacerlo. Todo estaba muy borroso en su mente todavía y era difícil de asimilar, y más aún por teléfono.

Se prometió que cuando se enterase de todo con exactitud. Jt sería el primero en saberlo. Siguió hablando.

-Ha sido un milagro, esas "bestias" creo, que estaban modificadas para ser más letales. Según Markus la zona donde me clavo los colmillos se estaba necrosando…si yo no fuera lo que soy, habría muerto con ese simple contacto en segundos…posiblemente envenenado…

-¡Dios! Esto cada vez se complica más….Pero, hay algo que no entiendo ¿Cómo demonios se salvo Cat del que se le venía encima..?.-le preguntó intrigado.

Vincent intentó quitarse de encima la pregunta.

-Esa parte ya no la recuerdo y Cat todavía no me lo ha contado…ayer nos limitamos a descansar.

En irónica risilla se oyó al otro lado.

-¿De que te ríes?-. le preguntó Vincent, aunque ya sabía la respuesta.

-No.. no de nada.. Tienes razón os limitasteis a descansar… después de la noche que habías llevado era la normal…- volvió la risilla.

Vincent se levantó deseando cambiar de tema.

-Bueno.. Vayamos a lo importante..¿Para que querías a Cat?

Su amigo pareció acordarse entonces de para que había llamado.

-¡Ah! Es cierto…Simplemente para decirle que ya tengo las invitaciones para la fiesta de los Baker en el Rockefeller...Iremos los tres…tú te puedes quedar de apoyo logístico…Mark ha estado y me traído unos cuantos maletines propiedad del FBI que son para alucinar.. Te puedo asegurar que después de verlos, soy partidario de esa frase que dice "El gran hermano nos vigila…a todas horas".

Vincent no pudo evitar sonreír al otro lado, pero enseguida se puso serio. No podía permitirse volver a exponerlo.

-Ya…me parece genial que nos ayude pero, yo… iré con ellas…- pronuncio el "yo" con énfasis -. …mejor que seas tú quien se dedique a la logística…te pega mas.

-Pero….¿No te acaban de dar una paliza?-. Preguntó ligeramente molesto.

Vincent movió su hombro herido con relativa soltura…se dio cuenta entonces que era el mismo donde dio la bala que le disparo Gabe. ¡Qué coincidencia!

.-Ya te he dicho que me estoy recuperando bien.. Puedo ir con ellas… necesitaran un guardaespaldas…

Jt no dijo nada durante un rato y cuando habló había un punto de decepción en su voz..

-De acuerdo, de acuerdo… cuando tenga todo preparado os llamaré. Con la ilusión que me hacia vestirme de "El Zorro"…

La reacción de Vincent fue la esperada.

-¿¡El Zorro!?.- preguntó sin entender nada.

La risa de Jt al otro lado fue toda la respuesta que recibió antes de que su amigo colgase.


Mark llegó a su despacho a primera hora de la mañana . No había dormido nada.

Lo que le habían contado daba demasiado miedo para pretender tener una noche tranquila y eso teniendo en cuenta, que él jamás había sido un cobarde, pero la posible pérdida de su familia, era algo que siempre había llevado muy mal, aunque sabía, que podía ocurrir en cualquier momento.

Se levantó con la idea de pasar el día intentando que el ataque de las tres bestias del Consorcio, no le pasara factura. Además tenía mucho trabajo que hacer. Eso sería el bálsamo para los malos pensamientos.

Cuando entró al despacho que compartía con Spencer, lo encontró revisando un buen puñado de circulares, lo cual en términos coloquiales venia a significar, burocracia.

-¿Qué demonios es eso? ¿Quieren que hagamos mas estadísticas?.-le preguntó mientras se quitaba la chaqueta del traje reglamentario y se aflojaba el nudo de la corbata. La colgó del respaldo de su silla y después se acercó a la mesa de su compañero.

Cogió uno de los papeles.

Spencer se le adelanto.

-Son las asignaciones de la fiscalía. ¿Quería ver quién va a lidiar con los italianos?..

Mark lo miro extrañado.

-¿Desde cuándo tienes interés en eso? Todos los miembros de la fiscalía te parecen buenos ¿no? A mí no, pero a ti sí…

Mark se apoyó en la mesa y leyó el que había cogido. En efecto eran las asignaciones para las nuevas investigaciones del FBI, de las comisarias y para los casos que ya habían pasado a juicio.

Estaba leyéndolos sin mucho interés cuando de repente, Spencer se levantó de la silla, ligeramente entusiasmado

-¡Sí!…¡lo sabia!…tenían que dárselo a ella..

Mark se quedo de piedra, al ver gestos tan efusivos en su compañero, pero creyó empezar entender de qué iba todo ello.

-¿No te estarás refiriendo a la Srta. López ¿verdad?...Le han dado el caso de los calabreses a Carmen López…

-Si.- Spencer se volvió a sentar poniendo los ojos en blanco-. Adoro a esa mujer…y además..- miro a su compañero muy serio-. Es francamente buena en los juicios.

Mark se levantó y se dirigió a su mesa. Abrió uno de los cajones y sacó un dossier de 4 centímetros de grosor.

-Toma, esto es todo lo que llevamos del caso…dáselo tu.. y se lo explicas con detalle…-. Se lo dejo encima de su mesa mientras sonreía maliciosamente.

Spencer le dio las gracias mirándolo con gratitud extrema.

Mark no pudo evitar pensar que la Srta. Carmen López era mucha mujer para él, pero bueno, tal vez las apariencias engañaban.

Cuando se volvía hacia su mesa, para empezar trabajar de verdad, Spencer lo llamo.

-¡Ah! Ahora que recuerdo-. Empezó a revolver entre sus papeles.. he visto una cosa que tal vez te interese…Este es-. Sacó uno y se lo tendió-. Habla de la detective Chandler. Por lo que se ve una persona a la que investigab, murió el otro día asesinada..

Mark cogió el papel que le tendía rápidamente.

-Ya han asignado el ayudante del fiscal que lo llevara…- Spencer intentó sonreír maliciosamente, igual que antes lo habia hecho Marlk-. Sé que la detective no te es indiferente. Se te nota.

Mark lo miró con cara de desagrado.

-No sé por qué piensas eso, apenas nos hemos tres o cuatro veces…

-Tu lenguaje corporal-. Dijo su compañero haciéndose el entendido.

Durante un par de segundo estuvo tentado de explicarle algunas cosas sobre el lenguaje corporal, pero luego lo pensó mejor, el pobre no tenía la culpa de estar tan verde en asuntos de faldas. Prefirió concentrarse en el papel que tenía entre las manos.

-Tu ganas Spencer…

Empezó a leer que la fiscalía acudiría a la 125 esa mañana para ser informada de las razones por las cuales habían estado en contacto con el detective Morrison jubilado de la 5ª, siguió leyendo y se quedo paralizado. El ayudante del fiscal que iba a llevar eso era… Gabe y..- miró su reloj, tiene que estar a punto de aparecer por la comisaria-. Cat estaría allí , seguro. Ella tendría que presentarle el caso junto con Tess.

.Spencer me tengo que ir.. Es una urgencia-. Le dijo mientras se iba poniendo otra vez la chaqueta. Se ajustó la corbata y cogió el móvil.

-De acuerdo… yo me encargare de llevar los informes….- lo miró extrañado-. ¿Es por la detective?, ¿pasa algo?

-No… bueno si…ya te lo contaré…vuelvo enseguida.

Salió disparado del despacho. Tenia que acudir volando a la 125.

No quería ni pensar en lo que pasaría si esos dos se juntaban en la misma habitación, aunque hubiese testigos…


-Y eso es todo…- Cat fue hacia su mesa llevando una taza de café en la mano, esperando que Tess se diera por vencida con la explicación que le estaba dando, sobre lo que había pasado la noche anterior. Por supuesto, y hasta haber hablado con su padre y con Stuart no iba a mencionar nada del "otro" asunto.

-Debió ser horroroso ver como tres de esas cosas venían a por vosotros.- Tess se sentó en su silla y echó un ojo al expediente del caso de la mujer de Baker, y ahora, les acababan de dejar, lo que la científica hacia escrito del asesinato de Morrison. En teoría, el caso pertenecía a la 5ª, pero Tess, conocía a tanta gente en el cuerpo, por su familia, que era raro el sitio donde no podía pedir un favor. Ser hija y hermana de policias tiene sus ventajas.

Catherine se sentó en su mesa y suspiro.

-Te puedo asegurar que lo fue…pero, bueno hemos salido bastante bien librados al final-. Dejó la taza y empezó a redactar el informe que le iban a presentar al capitán sobre los motivos que las llevaban a la fiesta de de esa tarde noche-. Y Vincent se está recuperando con rapidez.. esta mañana se encontraba muy bien..Por eso nos fuimos temprano.

Tess la miró con una sonrisa en los labios.

-Ya nos dimos cuenta anoche de que no estaba tan mal como parecía..

Al principio Cat no entendió porque decía eso su amiga. Cuando lo hizo la sorpresa y la vergüenza se reflejó en su rostro. Dejó lo que estaba haciendo y asesinó a su Tess con la mirada.

-¡OH! No… no… no pudisteis oírnos….no puede ser..

Tess rió abiertamente.

-Las paredes son de papel y precisamente no fuisteis muy discretos…- seguía riéndose.

Cat se dió por ofendida.

-Somos muy discretos, te lo puedo asegurar..

-Ya….- la miró divertida, pero le dio pena y cambio de tema-. En fin lo importante es que estáis bien y por cierto, los otros ¿qué pasó con ellos?

Cat negó con la cabeza, agradecida de que la conversación anterior hubiera terminado.

-No lo sé…uno murió, pero los otros dos se fueron… Si sus cualidades se parecen a las de Vincent, supongo, que estarán restablecidos…-. Apoyó los codos en la mesa y puso cara de preocupación-. Era algo que jamás había visto.. su ferocidad y esa forma de atacar los tres…-. Cat se dio cuenta mientras lo decía que si no hubiera intervenido Stuart, sin lugar a dudas los tres estarías muerto. Cogió aire intentando disimilar la angustia que estaba sintiendo. No quería que Tess se diera cuenta. Cogió disimuladamente una pastilla de su bolsillo y se la metió a la boca. La trago con el café.

Su compañera se echó hacia atrás en la silla.

-Pero lo peor de todo, es lo de Gabe…y ¿crees que se tomó el suero de Sam?..- se incorporó y apoyó los brazos en su mesa-. Si fuese así y le pudiéramos administrar el antídoto de Jt, podríamos anular a la bestia.

Catherine asintió.

-Si…lo había pensado, pero antes de nada mi padre me tiene que contar todo lo que sabe.. esta noche no hemos podido hablar mucho. Fui a su casa con la "simple" intención de pedirle explicaciones por lo Gabe y mira como hemos acabado.

En ese momento el Capitán las llamo a su despacho. Cat cogió los papeles que acababa de redactar y, junto con Tess fue hacia allí.

El Capitán Ward las estaba esperando en la puerta, la cerró cuando ambas entraron.

Se quedaron de piedra nada más ver a la persona que estaba mirando por la ventana del despacho en ese momento.

-Les comunico que el Sr Lowan va a llevar la investigación del detective Morrison desde la fiscalía…. Estaría interesado en lo que puedan contarle. No creo que haya problemas.

Ambas se quedaran paralizadas.

Cat era incapaz de hablar. Gabe se acercó a ella mirándola con suficiencia y le cogió los papeles que llevaba en la mano.

-Supongo que esto es el informe sobre tu relación con el detective. Porque tengo entendido habíais hablado con él, para una investigación sobre la familia Baker…

Catherine notó que todo en su mente se volvía rojo.. No podía pensar, no podía concentrarse salvo en una cosa… En su espalda, agarrada a la cintura de su pantalón estaba su pistola… cargada…Sabia perfectamente que el mundo estaría mucho mejor sin canallas como ese.. Sin bestias como esa…

Echó la mano hacia atrás, con la total seguridad de que eso es lo que tenía que hacer…

Pero en ese momento, la puerta del despacho se abrió de golpe. Se giró contrariada encontrándose los ojos azul oscuro de Mark mirándola con desesperación.

-Perdón por la interrupción…-su expresión cambio en cuanto vio que el resto de la sala lo miraba extrañado. Volvió el profesional impertérrito-. Soy el agente del FBI, Mark Newman, necesito hablar con la detective Chandler… Es sobre su padre…

Cat lo miró con desconcierto. Mark no le dio tiempo ni a abrir la boca. La cogió por el codo y la sacó de allí.

-Capitán lo siento pero es muy urgente….- se disculpó-. Se la devuelvo enseguida.

Vio por el rabillo del ojo como Tess asentía con la cabeza, y una expresión extraña en el rostro de Gabe. Se notaba que él quería que
Cat estuviera allí, desafiándose los dos. Pues no le iba a dar ese gusto.

Nada más salir por la puerta su media hermana intentó soltarse.

-Mark ¡déjame!…¡ déjame!…¡déjame!

-No… Espero que no estuvieras pensando hacer, lo que creo que ibas a hacer…- respiró hondo y cerró los ojos un momento-. Si llego a tardar 5 segundos más…

Cat se soltó.

-¡Ese maldito hijo de puta es…!

Mark paró de andar y miró a Cat a los ojos. Todavía estaban en medio del pasillo.

-Lo sé Catherine, lo sé pero ¡baja la voz, por favor! Papa me contó todo ayer acompañados de un buen vaso de whisky escocés -. la agarró de los hombros-. Relájate ¿de acuerdo?, tu y yo vamos a ir civilizadamente a tomarnos un café…

-Pero él es… ya sabes lo que es.. y lo que ha hecho.- Por lo menos lo dijo bajito. Se pasó la mano por el rostro visiblemente nerviosa-. No puedo soportar esto..Mark..explícame ¿por qué no podemos matarlo?

El levantó una ceja exceptico, mientras la miraba.

-No sabes lo que estás diciendo…si lo hubieras hecho te habrías arrepentido toda tu vida-. Volvió a agárrala por el codo y con la otra mano abrió la puerta de la comisaria.

Un maravilloso sol de finales de mayo los recibió.

Cat se quedó parada, antes de bajar las escaleras, cerró los ojos y se dejó calentar por ese sol de primavera. Habló sin apenas moverse.

-No creo Mark… estoy empezando a entender la sed de venganza de Rebecca y lo que es peor, la sed de venganza de Vincent cuando quería matar a mi padre.

Mark la obligo a seguir andando.

-Catherine hay cosas que no sabes… -puso cara de pena-. Será mejor que te las vaya contando…y que conste que lo supimos ayer mismo…

Ella lo miro extrañada.

-¿Tiene relación con Gabe?…

El asintió.

-Si… .-agachó la cabeza y cogió aire antes de volver a levantarla-. Gabe sabe que tienes el gen que te hace especial para las bestias, el mismo que tiene él… y por lo que sabemos, no tiene buenas intenciones.

Ella no daba crédito a lo que estaba oyendo. Tragó saliva antes de volver a hablar. La gravedad de la situación se reflejaba en su rostro.

-Yo invito al café…creo que tenemos que poneros al día mutuamente.


Vincent se contemplaba en el espejo de su cuarto en el club de caballeros y no podía creerse a lo que había llegado.

-¿Y qué vais a hacer con Gabe ahora que sabe lo de Cat? ¿Y ahora que sabemos que es lo que es?

Le preguntó Jt, mientras lo contemplaba con los brazos cruzados a la altura del pecho.

Vincent suspiró mientras empezaba a ponerse las botas negras de caña alta.

-No lo sé.. Mark le ha dicho a Cat que tengamos paciencia…es todo demasiado complicado… Además -. Se dio la vuelta para mirar a su amigo-. El muy cabrón a dejado claro, lo que ya imaginábamos y es que el Consorcio sabia, que ellas estaban investigando a los Baker.

-Por eso me parece muy arriesgado ir a la fiesta.-le advirtió Jt.

Vincent asintió encajándose la bota de la pierna derecha. Se levanto para ver el resultado. Perfecta, aunque un poco complicado andar con ellas.

Volvió a la conversación con Jt.

-Catherine quiere averiguar que tenía Morrison que fuera tan importante como para matarlo tantos años después, solo porque ella y Tess empezaran a indagar un poco. Ni tan siquiera había llegado a contarles algo.-fue hacia la cama y cogió la blusa negra, se la puso y la metió dentro del pantalón-. El tío de Mark.. Nicholas, va a ir a casa de Gabe y le va a poner micros y un GPS en el coche… controlaremos de alguna manera sus movimientos. Además si Heather está con él…Nicholas estará pegado a ellos…

-¿Y por qué no seguirle directamente a él?-. Preguntó Jt confundido-.

-Porque le prometieron a Cat que cuidarían de su hermana.. En todo momento.. No deja de ser su punto débil... y el más indefenso de todos lo que estamos metidos en esto. No podemos dejarla sin vigilancia.

Jt asintió, pero su expresión era clara de que las cosas se estaban poniendo cada vez peor.

-¿Y el suero que hice lo puede utilizar con Cat?

-Eso creemos.. Según lo que oyó Kevin, el primo de Mark..

-El otro infiltrado..

-Pero el no tiene acceso al hospital solo a la zona de investigación, según él a Gabe lo convirtieron en bestia ellos, con otro suero creado por el nuevo investigador genético... el viejo apareció muerto flotando en el Hudson…y no fueron los Reynolds.. .- miró a su amigo-. Por lo que se ve ese suero es mas evolucionado que el tuyo..

Vincent fue otra vez hacia la cama.

-Bueno dejemos ya el tema Gabe… que otros se encarguen por ahora-. Jt notó que eso sonaba como una advertencia. Si la táctica actual fallaba el iría a por él. Cambio de tema.-. Entonces, ¿Tess y Cat están vistiéndose en el apartamento de Tess?.- le preguntó. -Si.. Iban a estar toda la tarde trabajando…

Vincent asintió.

-Cat vino a comer y fue un visto y no visto…comió mientras no paraba de hablar y volvió a salir de casa… por lo que se ve querían averiguar todo lo posible sobre la familia Baker.. Número de hermanos, cotilleos y demás.

-Ya.. Llame a Tess a la comisaria para decirle que la famosa fiesta era una fiesta de disfraces ambientada en literatura de aventuras y comics… La fiesta se organiza con motivo de la apertura de una macrobibliteca en el Bronx, creada con fondos que las grandes librerías de Nueva York han donado…Se entregaran las simbólicas llaves a los responsables de la misma y recaudaran fondos para aumentar el volumen de libros.

-Es algo loable.. y también desgrava impuesto ¿verdad?.- dijo Vincent.

Jt asintió.

Se colocó el antifaz y el pañuelo, en la cabeza, anudado, según la foto que estaba mirando de un Tyrone Power, ataviado de la misma guisa que él. Se coloco el fajín en la cintura y se ablusonó la camisa. Tenía que dejar parte de su pecho al descubierto. El último toque fue la capa y el sombrero, la espada y el látigo. Cogió un poco de maquíllaje de Tess, que Jt le había traído y se lo extendió por las heridas de las garras. No es que vieran, porque estaban más pegadas al costado, pero por si acaso en algún momento, la camisa se abría demasiado.

Jt iba mirando cómo se vestía, divertido ante las caras de disgusto y satisfacción que iba poniendo, a partes iguales. A todo el mundo le gusta que las cosas le queden bien, aunque esas cosas no sean de tu agrado. No pudo evitar contarle algo de la historia que había detrás del mito.

-El Zorro de verdad era pelirrojo..¿ a que no lo esperabas?

Vincent frunció el ceño. Negó con la cabeza.

-Era Irlandés…trabajo luego para los españoles y posteriormente para los mejicanos cuando decidieron independizarse.. Fue uno de los impulsores de esa independencia.. Creo una especia de banda de forajidos que comerciaban con tabaco y alcohol y se vestían todos de negro… exactamente como tú…

Vincent termino de colocarse todo correctamente justo cuando su amigo termino de hablar. Se miró con detenimiento. Ahí estaba, justo delante de él, reflejado en el espejo de su cuarto, precursor de la independencia de México en el siglo XVII y bandolero… El Zorro

Jt lo miró con resignación.

-Bueno hay que reconocer que te queda mejor a tí que a mí..-suspiró mientras se dirigía a la cama. Encima de ella había puesto un par de objetos similares a botones de un cm de diámetro. Los cogió y se los dio a su amigo-. Ponte uno de estos en el oído, estaremos en contacto en todo momento, tú me oirás y yo te oiré…Tess y Cat llevaran otros iguales… Entre vosotros no podréis oíros… yo haré de intermediario.

Vincent hizo lo que le decía y encajo uno de ellos en el oído derecho.

-¿Esto es lo que te pasó Mark?

-Si…me trajo un maletín que tenia de todo lo que en teoría no tiene el FBI… La mayoría son para el seguimiento de Dana cuando este en el hospital…-. Puso cara de preocupación.-… siempre y cuando se traguen la historia que Dana va a contarles.

Vincent asintió.

-Siempre y cuando se la traguen..-. Miró su reloj-. Eran las 7:30 de la tarde tenía el tiempo justo para ir a la fiesta. En las invitaciones ponía que era a las 20:00-. Será mejor que me vaya… Entonces… soy un tal David Moore, propietario de una librería nueva en Broadway.. ¿No es así?

-Si… así es-. Le ratifico su amigo-. El de verdad está en Cancún con unos amigos. Despedida de solteros.

-Bien…-. A Vincent le encantó que estuviera lo más lejos posible-. ¿No me has dicho de que van disfrazadas ellas? -. Le preguntó justo cuando iba a bajar a buscar un taxi..

Jt sonrió.

-Ya lo verás, no creo que tengas problemas para encontrarlas….-. se sentó en la mesa del dormitorio, sonriendo ahora, abiertamente-. Vais todos del mismo color…


El Club Quarters Hotel estaba situado en la 25W cerca del Rockefeller Centre. Antes de que le dejara el taxi en la puerta ya fue viendo como algunas personas iban hacia allí a pie, vestidas con personajes de la literatura y del comic.

Cuando bajo, se encontró de bruces, con ni más ni menos que, Don Quijote, inconfundible con su yelmo, armadura y lanza. Se saludaron cortésmente con una inclinación de cabeza.

Se dio cuenta de que iba a ser una velada interesante. Cuando la gente sabe que no la reconocen, hace y dice cosas que jamás harían a cara descubierta.

Se colocó bien la capa, el sombrero y los guantes, y poniéndose bien erguido, echo andar hacia el interior del hotel. En estas situaciones lograba olvidarse de lo que era y para que estaba ahí. Una parte de él solo quería disfrutar del momento.

Nada más entrar vio un cartel en un tríptico, donde le indicaban la dirección a seguir para ir a la celebración con motivo de la inauguración de la Biblioteca Baker en el Bronx. No hubiera sido necesario, con seguir a la gente que iba disfrazada, no había perdida.

Por el camino, se fue encontrando con otros personajes ilustres, Hamlet, el Gran Gatsby, Gandalf de El Señor de los Anillos, los tres mosqueteros, y por supuesto no podían faltar Scarlett O'Hara y Rett Butler.., en definitiva mucha gente iba a ser partícipe de la fiesta ofrecida por los Baker.

Subieron en el ascensor unas 10 plantas y llegaron a una puerta doble donde dos hombre impecablemente vestidos, pero que se notaba que pertenecían al servicio de seguridad, comprobaba las invitaciones. Vincent les enseñó la suya, sacándola de una bolsillo escondido en forro de la capa. Se la devolvieron deseándole una estupenda velada.

Avanzó un par de pasos y se quedó en la entrada. A pesar, de que apenas habían dado los 20:00, la gran sala estaba llena, la mayoría hablando distendidamente en grupos, con vasos en la mano y algunos otros, paseando por la estancia.

La habían decorado con un gusto exquisito. Todas las paredes tenían cuadros de un metro por 50 centímetros con láminas de portadas de grandes obras de la literatura universal y del Comic.

Observó durante un rato mas, intentando ver a dos mujeres de negro, pero no logró identificarlas. Tampoco pudo oir el corazón de Cat. Decidió entrar y recorrer la sala; posiblemente ellas lo verían antes.

Su entrada tuvo un efecto increíble. La inmensa mayoría de las mujeres presentes, de todas las edades, se giraron hacia donde él estaba en cuanto puso un pie en dentro.

Daba la impresión de que alguien les hubiera avisado. Cat lo llamaba el Efecto Vincent Keller, y hoy, vestido con ese disfraz el efecto se había multiplicado por diez.

Se dirigió hacia la mesa de las bebidas sintiendo como un montón de pares de ojos femeninos le acompañaban en el camino. No pudo evitar sonreír cuando oyó algún que otro suspiro. Increíble…

Pidió un vaso de vino tinto y se dio la vuelta buscando a Cat. Miró su reloj. Tenían que haber llegado ya.

En ese momento, a su lado, un muchacho pelirrojo, alto y fuerte pidió también un vaso de vino. Vestía un kilt escocés y una camisa blanca. Se miraron los dos durante unos segundos.

-Me gusta mucho mas tu disfraz que el mío.- le dijo divertido-. Es más elegante ir de negro y con antifaz, que con faldas, pero mi mujer se ha empeñado-. le tendió la mano-. James Alexander Malcom Mackezie Fraser...escocés en apuros..y mi mujer-. Busco con la mirada y al final señaló a una hermosa y menuda mujer, vestida con un aparatoso vestido de época, que le sonria y le saludaba con la mano-. Claire. Adoradora de las novelas de Diana Gabaldon…

Vincent sonrió y se la estrechó.

-El Zorro… encantado de conocerte Jaime…- se presentó él a su vez.

Jaime se bebió de un trago el vino y cogiendo otras dos copas se despidió.

-Disfruta de la fiesta… Si hacen otra, voto por tu disfraz.. ¡nos vemos!-. Y se alejó para buscar a su mujer.

Vincent se terminó la copa y se puso a andar entre los asistentes. En ese momento, un pensamiento cruzó por su mente. No podía tenerle aprecio al padre de Cat, eran muchas las cosas que siempre se interpondrían entre ambos, pero por lo menos había hecho una algo bueno. Desde que lo modificaron otra vez, tenía el control sobre sus emociones, podía moverse entre la gente sin temor a que la bestia saliera ante el más mínimo contratiempo. De todos modos, las palabras de Bob diciéndole que algún día podría llegar a hacer daño a Cat, no se habían borrado de su mente, ni nunca lo harían. Sin poder evitarlo tocó con su mano izquierda la gema que llevaba en el bolsillo de la capa…

A pesar de todo ello, respiró hondo, sintiéndose una persona normal, aunque fuese una ilusión momentánea y siguió andando entre los invitados, buscando a Tess y a Cat. Alguna que otra mujer se acercó a él y mientras le decía lo maravilloso que estaba, le daba su tarjetas con su teléfono. ¿Tenía razón Catherine en lo del efecto Vincent Keller o era el disfraz?

Siguió recorriendo la sala. Fue encontrando superhéroes, gánsters, magos malvados, brujas buenas, niñas con chapines rojos y otras con trenzas pelirrojas, y de repente, la vio, una maravillosa mujer enfundada en un traje negro de licra y cuero, con un látigo agarrado a la cintura y una máscara que le cubría el nuca, el pelo y medio rostro dejando solo libre, la parte baja de la cara. Las orejas de gata eran su seña de identificación. Sonrió admirado. Cerró los y notó como los latidos de su corazón se fundian con los de ella. Nunca podría perderla mientras la sintiera de esa forma.

A su lado otra mujer increíble, más alta que ella, y enfundada un traje negro con un escote de vértigo, terminado en una cremallera, peluca pelirroja, cinturón y cartuchera atada a la pierna izquierda, le acercaba una copa de vino. . Hablaron durante un segundo y la más pequeña fue hacia la terraza. La alta se perdió entre la gente. Vincent se atuso la perilla e inmediatamente fue detrás de su "mujer gato".


Morgan vio una sombra que corría pegada a la pared del edificio y que en ningún momento las cámaras de seguridad pudieron grabar. Cuando entró, se cubrió la cara con la mano…daba la impresión de que fuese quien fuese, sabia de la existencia de esas cámaras….Adelanto la cinta hasta el momento en que la compañera de la detective Chandler salía de la fábrica, para comprobar, si alguien salía con ella o detrás de ellas. Nuevamente una sombra se deslizó… pero no pudo ver su rostro, ¿Quién demonios era el hombre que había salvado al doctor Forbes?...El muy hijo de puta les había fastidiado el plan…

Había sido una sorpresa que el buen doctor apareciera en la puerta, no lo pensaron dos veces y decidieron que quien mejor para que trabajara para ellos, lo de que fuese voluntaria o involuntariamente era lo de menos. Le esconderían de tal forma, que ni el siquiera el Sr. Keller podría encontrarlo…pero ese desconocido se inmiscuyó y no solo frustró sus planes, si no que también acabó matando a Mike…

Se echó hacia atrás en la silla y respiró profundamente. Puede que no supiera quién era, pero estaba totalmente seguro de para quien trabajaba….la familia Reynolds…¡como algo tan pequeño podía molestar tanto!, aquí y en Inglaterra.

La respuesta era clara, sabían lo que hacían. Sabían cuáles eran sus puntos flacos y atacaban a traición, sin dar la cara… y ahora, Stuart, un Stuart que había decidido tomar partido, estaba con ellos.

Recordó en ese momento el último dia que lo vio, hacia unos 7 años, medio muerto en aquella casa al lado del East River, después de que hubiera matado a dos de sus ·bestias" para intentar salvar la vida de la mujer, la cual a pesar de todo, murió por las heridas de camino al hospital…

Lo que más recordaba fue lo que vio en sus ojos, en los ojos de Stuart, desesperación y una culpabilidad, que rayaba con la locura…

Suspiró, nunca llevaría bien que Stuart se hubiese ido de su entorno, pero era algo que tenía que aprender a sobrellevar y más ahora que había empezada a atacarles.

Terminó de rellenar el informe para los de Washington y se volvió a recostar en la silla. Las cosas iban a quedar perfectamente definidas después de esta reunión. No podían darse más fallos de esta índole.

Se levantó; tenía que poner en orden unas cuantas cosas antes de hacerle una visita a su "amigo" Anthony…


Cat se asomó a la terraza del gran salón de la fiesta, maravillada de la esplendida vistas de NY al atardecer que se presentaba ante sus ojos.

Era una estupenda noche de mayo y se permitió respirar hondo mientras dejaba que sus nervios se fueran relajando. De repente, unas fuertes manos le rodearon de la cintura, descansando en su vientre.

-Jt tiene fijación por el negro.- le dijo una voz profunda y sensual.

-Perdone señor pero creo que se ha equivocado….- advirtió, pero agarró con fuerza esas manos y las apretó mas contra ella.

-No creo, con ese disfraz que llevas, tu cuerpo queda definido a la perfección y lo conozco tan bien que es imposible que pueda equivocarme….- se movió un poco hacia atrás e hizo un recorrido con la mirada desde los tobillos hasta la espalda de Catherine…- es una pena que haya tanta gente cerca…

Ella sonrió.

-Podemos dejárnoslos puestos para esta noche.. ¿qué te parece?.- se pego a él todo lo que pudo notando claramente lo que le parecía…

Vincent carraspeó.

- Solo de pensarlo….- agachó la cabeza besando su cuello a través del traje.

Cat cerró los ojos.

-Es tan fino este disfraz que parece que no llevaras nada puesto….- le dijo despacio. Fue deslizando las manos del vientre de ella hacia abajo..

Entonces dos voces se oyeron, una dentro de sus cabezas llamándolos al orden y otra fuera haciendo exactamente lo mismo.

-¡Chicos!…-Tess había entrado de repente-. ¡Oh! Lamento la interrupción pero el anfitrión acaba de llegar…vestido de la Pimpinela Escarlata…..- no pudo evitar sonreírse-. Miró a Vincent-. Otro forajido enmascarado.

Vincent se separó a toda prisa de su mujer y se dio la vuelta. Tess lo miró de arriba abajo, Cat hizo lo mismo y sonrió satisfecha. Ese bombón de hombre era todo, todo suyo. Tess fue la que habló.

-Estás estupendo Vincent, pero creo que, aquí hemos venido a trabajar…

El aludido sonrió levemente y asintió.

-Así es…Por cierto estas francamente impresionante, Viuda negra…¿Jt se pondrá esta noche el disfraz de Capitán América?...- no pudo evitar sonreir imaginándose la situación mientras pasaba por su lado y entraba en el salón, echándose la capa por encima de los hombros. Jt en su oído empezó a lanzar maldiciones…lo que hizo que aun se riera mas.

Cat fue tras él; cuando pasó cerca de Tess, esta no pudo evitar decirle:

-Tenéis un problema…¿lo sabéis? Parecéis dos animales en celo perpetuo… ¡ me dais un calor!…

Cat rio ante la ocurrencia de su amiga.

-Bueno, pero ahora tienes quien te lo apacigüe...¿no?

Tess se la quedo mirando sorprendida.

-¡Eh! Si... ya… pero ahora estamos hablando de tí…

Cat frunció los labios un momento.

-Por cierto, no me contaste que el otro día Vincent os pillo…

Tess puso cara de resignación.

-Ya tardabas…..Bueno dejémoslo correr.. Imagino lo que os habréis reído los dos a nuestra costa.

-No… no.. no te lo puedes ni imaginar…- su amiga sonrió abiertamente sin poder evitarlo mientras se dirigían al gran salón. Fueron esquivando gente que salía a la terraza.

-Cat eres mala, muy mala…

En ese momento la figura imponente de El Zorro apareció en el hueco de la puerta.

-¿No teníamos que trabajar?...porque si no vuelvo donde estaba…- y se acercó a Cat. Tess cogió de la mano a su amiga.

-¡Vámonos! El Sr. Baker nos espera..

Entraron en el salón y vieron a una pareja vestida de nobles franceses del siglo XVI siendo saludada por todos los invitados.

-Según las fotos que he visto de la familia..- empezó diciendo Cat-. son tres hermanos, esos dos son los dos mayores, Aaron Baker JR, y su hermana Ángela. Esta última tiene unos 50 años, un bellezón, divorciada en dos ocasiones, sin hijos. El otro está desaparecido en un algún país de Sudamérica.

Miro a su marido.

-Bueno… Zorro.. ¡a por ella!

-¡¿Qué?!.- se sorprendió Vincent-. ¿Qué demonios estás diciendo?

-No creerás que has venido aquí solo para hacernos de guardaespaldas.- Vincent se fijo en la mujer que iba del brazo de Aaron Baker. El maquillaje blanco en su cara no impedía apreciar que era una mujer muy hermosa, morena de piel fina y tostada, con profundos ojos oscuros. El enorme vestido que lucía resaltaba su estrecha cintura y su generoso pecho, que amenazaba con escaparte del pronunciado escote. Unos esplendorosos 50 años, sin lugar a dudas.

Vincent no pudo evitar sonreír.

-Ve y sácale información sobre su padre, familia, todo lo que puedas... ¿de acuerdo?.. Sr. Daniel Moore, dueño de una librería que acaba de abrir en Broadway… yo seré tu amiga que te deja abandonado..

-Cat… ¿le estas pidiendo que intente seducirla?.- le preguntó Tess sorprendida.

Vincent seguía mirándola.

-Será un placer..-una voz en su oído, le dijo "tan estupenda está"-. no lo sabes bien… .-contestó Vincent a Jt sin darse cuenta de Cat lo estaba oyendo. Esta al oírlo no pudo evitar clavarle el tacón de aguja de sus zapatos en el pie.

Vincent se mordió los labios conteniendo un grito.

-Era broma…,.- intentó excusarse.

- Solo te lo estoy pidiendo el tiempo suficiente para que te cuente algo interesante… yo iré a por el pez gordo…Tess tu nos harás fotos, quiero tener unas cuantas..

-A sus ordenes "jefa".

Vincent se acercó a ella mientras pedía un vino blanco en el bar. Se colocó a su lado. Por el rabillo del ojo pudo ver como ella lo observaba atentamente. Pidió una copa de vino tinto. Cuando el camarero estaba a punto de servirle, ella se adelanto.

-No, no, no le des de esa … Dale de la que le das a mi hermano…

El aludido asintió sin poner ni una objeción. Se acercó a un pequeño frigorífico y sacó una botella de Reserva Georges de Latour Cabernet Sauvignon y le sirvió a Vincent en la copa.

Este la cogió y le dio las gracias a la mujer.

-Gracias por el detalle; un caldo exquisito seguro.-Hizo ademán de brindar-. Por una mujer bella.- le dijo mirándola a los ojos

Por supuesto Ángela Baker por muy curtida en batallas que estuviera, cayó rendida en cuanto esos ojos la miraron.

Chocó la copa con la de él.

-Por un perfecto caballero…

Vincent le sonrió antes de llevarse la copa a los labios.

La mesa se empezó a llenar en ese momento, de gente, la cual venía a reponer líquidos. Ángela viendo que su presa podía escapársele viva, lo cogió del brazo y lo fue llevo hacia la terraza. Un lugar mucho más discreto.

Se acercó a la barandilla e invito a Vincent a que hiciera lo mismo.

-Soy Ángela Baker….y usted ¿es?

Vincent contempló unos segundos las vistas, antes de hablar.

-¿Esta convencida de que quiere romper la magia..?

Ella sonrío.

-No… pero me gustaría saber a quién tengo que buscar mañana…

Vincent se llevo la copa a los labios.

-Daniel Moore, soy propietario de una librería en Broadway… sé quién es usted… El buen hacer de su familia les precede..

La sonrisa se le congelo en el rostro cuando oyó la palabra "familia".

-Mi familia.. .- bebió de un trago el vino que le quedaba-. No hablemos de mi familia.. ¿usted la tiene?

Vincent puso cara de profundo desagrado.

-No.. nada mas lejos…he venido con una amiga, que tiene otros intereses por lo que veo.- señaló a Cat que en ese momento estaba hablando con el hermano de Ángela.

Ella observó la escena.

-Mi hermano tiene un don para atraer gente… el poder tiene esas cosas…pero voy a hacerle un favor a su amiga… Cójala y aléjala de él. Utiliza a las personas y luego las deshecha.- había mucha amargura en el tono de su voz.

Vincent siguió por ahí.

-No se preocupe por mi amiga, sabe defenderse sola.. y además, tampoco me importa tanto.- " Se lo pienso decir" oyó una voz en su oído. "Cat está intentando provocarle. Le ha hablado de su madre y del tiempo que estuvo en el hospital. Tu sigue que vas my bien. Ya la tienes comiendo de la palma de tu mano".

Vincent suspiró y volvió al tema-. La familia siempre es complicada, y ya veo que no hay buen feeling entre ustedes..

Ángela sonrió.

-¿Buen feeling?.. No... no lo hay…pero es lo que toca… la familia no la eliges.. .- se giró hacia su acompañante.- Le puedo asegurar que me hubiera gustado nacer en otro sitio, en otro lugar…Las cosas en mi familia no siempre son lo que parecen.-suspiró mientras volvía a mirar a su hermano con una mezcla de terror y aversión-. Pero cambiemos de tema… si su acompañante ha decidido dejarlo solo... ¿podemos considerarlo un hombre libre esta noche?

Vincent asintió mirándola fijamente a los ojos.

-En ese caso le importaría que nos hiciéramos compañía mutuamente…no encuentro a nadie más interesante con quien estar.- se acercó a él y rozo con la punta de un dedo el suave pecho de Vincent. Se fijo entonces en las marcas de las garras de la bestia que estaban tapadas con el maquillaje…- ¿y esas heridas?.- le preguntó.

El sonrió maliciosamente

-Siempre me han gustado las mujeres apasionadas- le dijo mientras le quitaba el dedo y le besaba en el dorso de la mano.

Noto como ella se estremecía al notar el contacto de sus labios en su piel.

La voz en la cabeza de Vincent se echó a reír "bien dicho… por cierto, Catherine acaba decir algo así como: ¡las manos fuera, golfa!"".

Vincent levantó la vista y la vio mirándole con cara de pocos amigos y negando suavemente con la cabeza.

-Podía hacerme un favor..y traer otras dos copas de vino….- le pidió en ese momento Ángela-

-Ahora mismo… no se mueva de aquí. –le advirtió, antes de ir hacia la mesa de las bebidas. " Cat acaba de decirme que los besos en la mano tampoco son necesarios"…Sonrió echando un ojo a su mujer que lo miraba con el ceño ligeramente fruncido.

Ella por su parte, se había acercado a Baker como una aduladora más, pero en ningún momento pudo dejar de estar atenta a lo que estaba pasando entre Ángela Baker y su chico, y más todavía cuando veía que ella se tomaba cada vez más confianzas.

De todos modos, la conversación con el hermano mayor estaba siendo muy poco fructífera. Le había comentado que era la hija de una amiga de su madre. Una amiga que conoció cuando estaba tratándose de la enfermedad.

Cat había estado mirando revistas del corazón de las fechas en las cuales ella estuvo enferma y había encontrado una donde Helen Baker paseada del brazo de una mujer en los jardines del pequeño hospital que luego se convertiría en el Baker. Después de que su abuelo le pegara fuego, claro.

Esa mujer de las fotos se llamaba Karen Murphy. Cuando Cat dijo que ella era su hija, los ojos de Aaron Baker se abrieron como platos… dijo muy cortésmente que él era muy pequeño entonces y que no recordaba nada de esos días… pero que, de todos modos, se alegraba de saludarla.

Catherine notó que le hacía un renocimiento completo con la mirada. Después le preguntó por su enfermo padre, pero justo entonces un teléfono empezó a sonar. La Pimpinela Escarlata sacó un móvil de última generación del bolsillo de su pantalón…Se disculpó ante Cat y fue hacia un rincón de la habitación a atender la llamada.

-Jt dile a Tess, que vaya a por Baker, ha recibido una llamada y me gustaría saber qué demonios está diciendo…

Al cabo de unos segundos vio como la viuda negra se dirigía hacia el lugar donde estaba el anfitrión. . Se colocó disimuladamente cerca y le hizo un movimiento afirmativo Cat con la cabeza.

No les dio tiempo a mucho mas. Baker colgó y se dirigió al coordinador del evento, le dijo algo al oído y este asintió. Se separaron.

Tess vio como se dirigía hacia una de las mesas y cogía una copa y una cuchara.


La reunión empezó con puntualidad británica a las 20:00. Las dos facciones se sentaron enfrentadas en la mesa. Una la política en el lado izquierdo y otra la científica en el lado derecho.

Se presentaron los informes que demostraban que los bersekers estaban lo suficientemente adiestrados para ser una fuerza de contención definitiva. La guardia personal del nuevo orden. La oportunidad era única, gobiernos inestables ante situaciones difíciles para la población, desconfianza en los políticos.

No tenían porque esperar para dar el paso definitivo. Además tampoco hacía falta que fueran muchos, solo tres o cuatro en puestos claves que poco a poco, fueran ascendiendo, hasta llegar a lo más alto y los bersekers les harían todo el trabajo sucio.

Eso dijeron los políticos.


Justo cuando Vincent llegaba a la altura de Ángela con las dos copas, un tintineo se oyó por toda la sala.

Ella cogió la copa que Vincent le tendía y lo miró un momento por debajo de sus espectaculares pestañas. Había una profunda decepción en su mirada.

Se despidió cortésmente de Vincent. La rica licenciosa había desaparecido por completo. Le sonrió con afabilidad.

-Me ha alegrado mucho conocerlo, Sr. Moore, es una pena que no podemos alargar esta velada..-Le dio un beso en la mejilla y entró en el salón en dirección a donde estaba su hermano.

Vincent solo pudo pensar una cosa "Pobre niña rica" e inmediatamente se dio cuanta de que le recordaba a alguien. Respiró hondo y deshecho ese pensamiento de la cabeza. No era el momento.

Entró buscando a Cat y a Tess. Las encontró justo enfrente de él, en la puerta de entrada. Fue hacia ellas.

-¿Qué ocurre? .- les preguntó disimuladamente.

Cat le contestó.

-No lo sé…Ha recibido una llamada de teléfono y ha dado aviso al organizador del evento de que tenía que decir unas palabras…por lo que se ve va hablar.

Tess le comentó que solo había oído que decía "ahora mismo lo hago", eso había sido todo.

-"Perdón por interrumpir esta celebración, pero querría decir unas palabras.- cogió su copa y miró a los asistentes que le rodeaban-. Les agradezco enormemente las cuantiosas donaciones que han hecho a la biblioteca que se inaugurará mañana…por favor Albert ..-llamó a un hombre de color disfrazado de Robín Hood que se acercó inmediatamente. Le pasó el brazo por el hombro y lo colocó mirando a la audiencia-. Este hombre va a dirigir una de las mayores bibliotecas de NY, dediquémosle un fuerte aplauso….- los invitados lo hicieron sin dudar. Cuando terminaron Aaron Baker siguió hablando-. Se que ayudará a muchos niños y mayores a encontrar lo que muchos hemos encontrado en la lectura, una pasión y una forma de entender la vida…Pero ahora, quiero hacer una anuncio.. .- vieron como Ángela se ponía a su lado. Sonreía pero no era una sonrisa feliz, no, no lo era-. Desde hace mucho tiempo he sido tentado por el mundo de la política, todos lo sabéis. Mi padre siempre hubiera querido que uno de sus hijos dedicara su vida, al servicio de los demás…-cogió aire-. Bueno, pues ese momento ha llegado… Hoy, aquí, anuncio que voy a presentar mi candidatura al Congreso por el estado de NY….

Tess, Vincent y Cat se quedaron de piedra no sabiendo muy bien que decir, sobre todo cuando oyeron que toda la sala estallaba en una cerrada ovación.


El encargado de hablar, por la parte científica, solo dijo una cosa: Todo lo que habían ido haciendo desde hacía más un de siglo, había repercutido en un poder nunca imaginado. Podían controlar a quien quisieran desde la sombra, siendo esta opción mucho más viable y menos arriesgada, que exponerse, no merecía la pena...Además estaban trabajando en descubrimientos científicos que podrían cambiar el mundo….¿no eso era más importante que el poder político?. Puede, que se necesite a alguien del Consejo dentro del Congreso, pero su idea, no era ser el poder visible, si no, el poder real.. El poder encubierto siempre es más rentable.

Los tres miembros políticos estaban ahí porque ellos, los científicos, habían decidido que así fuera. Era una manera de tener influencias más rápidamente, pero por mucho que quisieran, por mucho dinero que entre todos ellos tuvieran…- siguió diciendo el portavoz de la parte científica-. Nunca tendrían el control… Nunca tendrían el poder que hacía falta para controlar a las bestias…

Los políticos sonrieron pensando que el dinero podía comprarlo todo. Sin dinero, el hospital Baker no sería nada y las investigaciones terminarían. Pero de repente, la sonrisa se congeló en sus caras, cuatro hombre grandes y fuertes acababan de entrar. Los científicos se levantaron. El portavoz siguió hablando:

-Esto mas allá de una simple gobierno de hombres…El poder que tenemos nosotros nos puede convertir en dioses y como tal, tenemos la obligación de hacer lo que debemos por salvaguardar al mundo de una catástrofe y para eso es imprescindible, que una gran parte de la humanidad se sacrifique para salvar a la otra parte… y nosotros elegiremos quien está en cada lugar- recogió lo papeles que había sacado y cerró su portafolios-. Como acabo de decirles… Ustedes nunca han tenido más control que él una vez les dimos … ahora….- miró a los hombres que acababan de entrar-….se lo quitamos.

Salieron de la estancia y cerraron la puerta detrás de ellos. No oyeron nada mientras andaban por el pasillo que les llevaba al ascensor. No hacía falta hacer ruido para acabar con alguien…Ellos se encargarían de dejarlo todo como sabían que tenían que hacerlo.

En el bolsillo del portavoz, un teléfono empezó a vibrar. Lo cogió y lo descolgó, ya sabía quien estaba llamando.

Al otro lado de la línea, la voz de Aaron Baker le informó.

-Ya está hecho.. la candidatura al Congreso es oficial…¿Qué tal ha ido todo por ahí?..

Su interlocutor sonrió.

-Perfectamente… todo se hará con la limpieza que nos caracteriza…

-Muy bien, así me gusta…. Esto acaba de comenzar y hay que ser escrupuloso con esas cosas. La sangre siempre mancha mucho…


Cuando salieron de la fiesta cogieron el coche de Cat y fueron a casa de Jt. Todos estaban bastante asombrados por el anuncio, pero era algo que Bob les había dicho, esa gente quiere tener el control y las bestias son sus guardaespaldas…Esto se estaba poniendo feo.

Le dejaron a Jt las fotos que habían hecho y Cat le dio la foto de Aaron Baker padre, que había cogido de casa del detective. Quería que la escaneara y la guardara.

Dejaron los pinganillos que habían llevado y se despidieron hasta mañana. Tenían cosas en que pensar.


Llegaron a casa pasada la medianoche. Catherine reconocía que era descabellado pensar en el sexo con la que estaba cayendo, pero no podía evitarlo, bueno, no podían evitarlo. Tal vez fuera una forma de liberar tensiones, pero fueron besándose todo el camino desde que salieron de casa de Jt. Solo hizo falta que él la mirase como solía hacerlo y ya no hubo nada mas en el mundo que ellos dos.

Cat metió las llaves en la cerradura, mientras Vincent empezaba a bajarle la cremallera que tenía en la espalda. Se dio la vuelta

-Te he dicho que esperases a llegar a casa para hacer eso…-le dijo ligeramente molesta.

-Si.. ya estamos en casa….- siguió bajándola-. Mientras conduces sé que es complicado hacerte estas cosas, pero aquí… ya no tenemos peligro de chocar.

Ella intentó alejarse de él para poder abrir la puerta.

-Ya pero los vecinos no tienen porque enterarse de que tengo un novio tan fogoso..-. Consiguió abrirla y entraron dentro.

Nada más hacerlo Vincent la cogió de la cintura y la beso apasionadamente en la boca..Catherine se colgó de su cuello disfrutando del momento. Fue ella la que se separó primero…

-Será mejor que vayamos al dormitorio….- le dijo cogiéndolo de la mano-. Pero antes una pregunta….- se paró y lo miro con algo de desconfianza.

-Esa forma de acercarte a Ángela, ¿no tiene por qué preocuparme verdad? Se te veía muy cómodo en el papel.

Una sonora carcajada salió de su garganta.

-¿No estarás celosa?.. no olvides que tu me obligaste..

-Ya.. pero… me parecía que se tomaba demasiada confianza… no se…

Vincent siguió riéndose.

-No hice ni dije nada que no aprobaras… Jt tiene toda la conversación grabada… óyela y veras.

Cat se quedó un momento pensando.

-¿Serías capaz de oírla?... ¿no te fías de mi?.- le pregunto él asombrado.

Ella se pasó la lengua por los labios.

-Si me fio…pero que conste que no gusta que te toquen, y menos golfas de este calibre.

El se acercó a ella.

-Tengo que reconocer que me encanta que te pongas celosa.-le dijo al oído haciéndole cosquillas a la vez.

Ella se echo a reír. El pequeño enfado había desaparecido.

-Vale… ¿Vamos al dormitorio?...

El asintió.

Cuando llegaron encontraron el vestido de Rebecca extendido encima de la cama. La mágica luz de la luna llena de incidía directamente en él. Cat se llevó las manos a la boca.

-¡Oh! No me acordaba que tenía que guardarlo….¿donde lo pondría yo?.- se mordió el labio pensando el lugar adecuado.

Vincent lo cogió con sumo cuidado y salió hacia el salón.

-¿Dónde lo llevas?.- le preguntó ella asustada.

-Al sofá….mañana ya lo guardaras.. .- le contestó mientras iba andando por el pasillo.

15 segundos más tarde volvía a asomar por la puerta.

-¿Enciendo la luz?.-le preguntó con la mano en el interruptor.

Cat se volvió hacia la ventana y vio un rayo de luz blanca que daba justo en la cama e iluminaba toda la estancia. Era noche de luna llena y el ambiente que creaba era francamente precioso.

Negó con la cabeza.

El asintió y se acercó a ella lentamente quitándose la capa en un movimiento rápido. Unos cuantos papeles blancos y la gema cayeron del bolsillo interior. Cat se agachó a coger la gema y de paso lo papeles..Los miró y su asombro fue creciendo.

-Son números de teléfono….¿Vincent?

-Digamos que he tenido "éxito" entre las mujeres esta noche….-. se los quito de las manos y los dejo en su mesilla. Cogió la gema y la guardo en su sitio.

Ella cruzó los brazos y levantó las cejas.

-Vincent…

El la miro intrigado.

-¿Qué?

La expresión de Cat lo dijo todo…

-Ok… .- volvió a por las tarjetas y las rompió, acto seguido fue hacia la cocina a tirarlas a la papelera.

Cuando volvió Cat todavía estaba con los brazos cruzados, al lado de la cama. Se quedó parado en la puerta y se quitó el sombrero, el látigo y el antifaz arrojandolos al suelo. Permaneció parado con los brazos en jarras mientras Catherine no paraba de reírse. No podía estar molesta con él ni dos segundos. Sin estos momentos juntos no podría soportar todo lo que les estaba pasando.

-¿Te has fijado que por casualidades del destino, en nuestros últimos "encuentros…"-. Remarcó la palabra "encuentros"-…. Está muy presentes la ropa que llevamos?

Vincent estaba ya a pocos centímetros de ella. Asintió.

-Mi bata de doctor…el vestido de Rebecca, estos disfraces…-le dijo, mientras la abrazaba por la cintura.-. si es cierto.. pero…- volvió a atacar a la cremallera del vestido-. Lo verdalmente importante es lo que hay debajo.

La llevo contra la pared y la volvió de espaldas, pegándose a ella todo lo que pudo. Catherine levantó los brazos apoyando las palmas de las manos en la pared.

Vincent le termino de bajar la cremallera que llegaba hasta el final de la espalda. Dejo su piel al descubierto. Le pasó el traje por los hombros y empezó a besarlos lentamente, primero uno luego el otro. Bajo la mano y soltó el broche del sujetador tirantes que llevaba Cat. Metió la mano por debajo cubriendo los pechos de Cat. Esta cogió aire y lo dejo escapar despacio. Después, Vincent lo volvió a abrochar.

Le bajo los brazos y le sacó el traje. Fue deslizándolo por sus brazos y por su cuerpo, dejando a la vista el tanga negro de encaje que llevaba. Beso sus nalgas perfectas y siguió bajando. Le quitó los zapatos y le sacó el traje. Cat lo miró y vio que volvía ponerlo los zapatos. .Sonrió…

De este modo, Cat, quedó de espaldas a él apoyada, con las manos en la pared, llevando, solo el sujetador negro, el sencillo tanga y unos esplendidos zapatos de tacón.

Vincent empezó a besarla en la nuca y fue descendido acompañando sus besos con caricias continuas. Su espalda, su cintura, sus firmes piernas.. todo fue besos y caricias. Cat solo podía suspirar de vez en cuando y desear que aquello no acabase nunca.

De repente notó que Vincent se apartaba. Se dio la vuelta.

El estaba a lado de la cama contemplándola.

-Ahora desvísteme tu a mí..- le dijo sonriendo.

Ella sonrió a su vez y fue hacia él.

-Será un autentico placer.- le dijo…

e acercó. Le miró a los ojos y lo besó, mientras metía la mano por la abertura de la camisa. Le tocó el pecho, rozándolo apenas con el dorso de la mano. Lo recorrió pasando suavemente, por sus pezones. Notó las heridas, las recorrió lentamente.

Le soltó los dos únicos botones que llevaba abrochados en la parte de abajo y le deslizo la camisa por los hombros, sacándola con cuidado del fajín.

Se limito durante unos segundos a admirar ese pecho ancho y fibroso…luego delicadamente empezó a besarlo. Vincent la abrazó, cerró los ojos y se dejo hacer.

Cat dejó que la camisa cayera a suelo. Mientras seguía besándolo, lo soltó el fajín y el botón lateral de los pantalones. Luego lo sentó en la cama y le quito las botas, Vincent se tumbo y cerró los ojos. Cuando ya estuvo descalzo, le obligo a levantarse. El abrió los ojos disfrutando de lo que Cat hacia.

Le bajo los pantalones y se los quitó. Solo le quedaba puesto un estrecho calzoncillo negro que justo tapaba lo que tenía que tapar.

Entonces Cat lo fue rodeando unas cuantas veces subida a sus tacones, apoyando una mano en su pecho. Maravillada de la vista que tenía ante ella.

Se detuvo cuando paso por su espalda. La acaricio sin prisa, disfrutando de toda su piel, sintiendo su calidez debajo de sus dedos. La beso con suavidad pasando levemente su lengua, haciendo que Vincent suspirara cada vez que lo tocaba.

Se entretuvo el tiempo necesario. Descendió por sus piernas besando la parte interior de las rodillas, Vincent no pudo evitar moverse, esa zona era especialmente sensible. Acaricio sus muslos y metió la mano dentro de….

En ese momento, Vincent ya no pudo más. Se dio la vuelta y la agarró fuertemente por la cintura, la acercó y la beso. La beso con pasión, abriendo su boca y metiendo su lengua buscando la de ella con ansia. Cat se agarró a sus hombros y le correspondió sin dudar lo mas mínimo. Era el único lugar del mundo donde siempre querría estar, ahí, así, pegada a él, sin un milímetro de separación entre ellos.

Vincent la tumbó en la cama con delicadeza y siguió besándola mientras acariciaba la pierna que Cat había pasado por detrás de su espalda. Se terminaron de desnudar en un abrir y cerrar de ojos.

Hicieron el amor sedientos el uno del otro. Con ese tipo de sed, que no se consigue calmar nunca, hasta que el placer que el otro te da, te llena por completo.

Se amaron a la luz de la luna llena y cuando terminaron, sudorosos, cansados y felices de estar el uno en brazos del otro, se quedaron dormidos.


Jt debería haberse ido a dormir cuando todos se fueron, pero decidió que era mejor escanear la foto que le había dado de Aaron Baker Sénior, antes de que se traspapelara. Tenía demasiadas cosas en marcha y a partir de mañana tendría más todavía.

El maletín que le había traído Mark contenía un equipo de vigilancia de lo más sofisticado del mercado. Lo había traído para utilizarlo con Dana, pero le había venido muy bien para usarlo con los chicos en la fiesta de los Baker. Todo había quedado grabado.

Iba a guardar la foto, junto con las otras, que habían hecho hoy en la fiesta, en una carpeta creada solo para todo lo relacionado por las bestias y el Consorcio.

Lo primero que guardo ahí en su momento, fue la lista de nombres que Sam había logrado descargar. Después de mucho investigar había descubierto que toda esa gente hacia donaciones a la Fundación Baker que coincidían exactamente con los importes que había en esa lista y que eran, lo que pagaban a Muirfield y a sus socios, en pocas palabras al Consorcio. Y también había averiguado que todos ellos habían tenido alguna relación medica con el Hospital. Debían favores…

Toda esa gente estaba siendo investigada por la fiscalía después de que capturan a Sam, pero con su muerte, habían perdido al único testigo y el caso estaba paralizado, y si añadimos que Gabe seguía trabajando para ellos, fiscalía y Consorcio, podíamos decir que dormían muy tranquilos por las noches.

Se reclinó en la silla, esperando que el ordenador procesara la información de la foto, mientras se masajeaba los ojos. Era tarde y necesitaba dormir. La noche pasada había sido movidita. Tess, en contra de su voluntad había decidió irse a dormir a su piso, era la única forma en que los dos descansaran. Se quedaria la noche siguiente.

Estaba a punto de quedarse dormido, cuando de repente, el reloj de arena despareció de la pantalla. La foto se había escaneado a la perfección. Abrió Photoshop y empezó a arreglarla un poco. Estaba algo amarilla y los colores se habían apagado. Eran muchos años desde 1982 y todo se deteriora.

Corrigió la iluminación, los tonos, hizo arregló los colores y les dio más intensidad. Cuando considero que estaba aceptable hizo un zoom para acercar la cara de Aaron Baker sénior. No estaba mal, se podía apreciar con bastante nitidez.

Recorrió con el zoom el resto de la foto buscando algo, que hubiera hecho que el detective la guardase tantos años. Era una foto tomada en algún lugar al aire libre.. Parecía que se veía a lo lejos el mar…pero salvo una mesa blanca de forja y una silla a la que está sentado, solo se veían arboles y un cielo azul. Muy soso. Lo dejo correr.

Abrió al archivo de las fotos que Tess había hecho en la fiesta y eligió una donde se veía al hijo del señor Baker, cerca y de frente. Las dos fotos quedaron abiertas a la vez en el programa, al compararlas Jt se dio cuenta de que a pesar del maquillaje blanco que cubría su rostro, los dos hombres eran muy parecidos, casi dos gotas de agua. El hijo tendría en la actualidad unos pocos mas de años que su padre en esa foto pera aun así el parecido era considerable.

Empezó a recortar la imagen para dejar solo la figura y de pasó, quitó un par de imperfecciones que la lente de la cámara había dejado en la zona de los ojos… alguna mota de polvo.

No estaba mal… pero a Jt le parecía que tenía cara de mala persona…no le gustaba nada que ese hombre pudiera tomar parte en las decisiones que afectaran a su país. Dejó de lado esos pensamientos, no tenia porque pasar. El hecho de que se hubiera decidido a emprender una carrera política no significaba que fuera a salir elegido.

Se concentró nuevamente en la pantalla. Siguió limpiando la imagen para dejarla lo más nítida posible.

En un momento determinado, las dos caras, la del padre y la del hijo, quedaron una al lado de la otra, con un zoom similar. Los ojos de ambos, estaban en primer plano. Jt se quedó mirando un rato las dos imágenes. Las miró con detenimiento. Eran iguales… ¡¿como podía ser que sus iris fueran iguales?!

Además no eran muy comunes, unos iris marrones con un circulo externo de color azul.

Tenía entendido que, nunca, dos personas podrían tenerlos iguales. Profundamente extrañado fue mirando todo la piel del rostro buscando imperfecciones que pudieran coincidir.. Tenía una imposible sospecha…

Con el zoom del Photoshop consiguió llegar a los lugares más escondidos, todas las pecas, lunares, diminutas cicatrices, las arrugas quedaron descartadas, las edades eran distintas y…. ¡oh! ¡Dios mío, las coincidencias eran totales!… se llevó las manos a la cabeza.

No sabía cómo, pero las dos fotos pertenecían a la misma persona….

Continuará….

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