Capítulo VII

La melodía de CO, "Safe with me", la despertó cuando dormía profundamente. Acercó la mano a su mesilla y después de unos cuantos intentos logró, al final, coger el teléfono.

Era Amanda, su amiga del instituto que se dedicaba, desde hacía unos años a la restauración de muebles antiguos. Se levantó despacio de la cama después de echarle un ojo a Vincent, que dormía boca abajo. Le dio un suave beso en el hombro mientras, le revolvía ligeramente el pelo. Podría estar toda la vida mirándolo.

Lo descolgó mientras iba al salón. Los trajes de la fiesta de la disfraces habían acabado junto al de Rebecca encima del sofá. Sonrió y suspiró al pensar en la noche pasada.

-¿Amanda?

-¿Cómo estás Cat?

-Bien… deseando saber de ti… ¿recibiste mi mensaje?

-Si… mi socio me lo dio ya hace unos días, pero estamos muy ocupados… ¿dime, que es lo que tienes?

Cat entró en la cocina y empezó a hacer el café.

-Bueno, hay unas cuantas cosas… Pero las más importantes son un piano, un escritorio y una cama con dosel, todo ello del siglo XIX…..- cogió aire-. A primera vista, parecen que están bien, pero, me gustaría que les echaras una ojeada.

Su amiga, al otro lado de la línea, le comentó:

-Según me dijo Joel, habías heredado una casa antigua en Riverside Drive…

-Si así es, la casa de una tía abuela.-no quiso entrar en detalles. No merecía la pena.

-Son muy bonitas… ¿en qué estado se encontraba?.- le preguntó interesada.

-No demasiado malo, si quitamos el tejado, el porche, barandillas, etc.… Hemos cambiado la instalación de la luz, agua, calefacción. Lo que se dice, una obra en condiciones.

Amanda rió al otro lado de la línea.

-Ya me puedo imaginar…por cierto, ¿has dicho hemos? He oído algún rumor por ahí, de que te habías casado…. ¿Es cierto?.- le preguntó.

Cat no supo que decir. La boda había sido tan rápida, y tan sencilla, que claro, ninguna de sus amigas había asistido, y conociéndolas, seguro, que la torturaban por no haberlas invitado.

-¿Rumores? ¿Dónde? ¿Quién?

-Oh! Oh!…no te lo pienso decir… pero te vieron con él y vieron vuestros anillos…

-Sois muy cotillas….- le dijo son poder evitar reírse.

-Quedamos entre todas, que esperaríamos a que nos llamaras para contárnoslo y presentarnos el hombre que te ha llevado al altar…pero, no lo has hecho todavía.

Cat se mordió el labio. Dejó la taza de café en la encimera y fue a por la cafetera, empezó a prepararla.

-Lo pensaba hacer, os lo juro…pero ahora estoy muy liada, el trabajo, la casa nueva…

-Cat…-Amanda la interrumpió-. te entiendo, no tienes porque justificarte, pero…dime por lo menos como se llama.

No pudo negarse.

-Vincent…

-Vincent, perfecto, ¿algo más?

Iba a decir su apellido, pero de repente, recordó, lo que había pasado cuando lo incriminó su padre en la muerte de Windsor y pensó, que era mejor dejarlo correr.. Su nombre estuvo en la prensa durante varios días.

-Nada mas… por ahora… .- le dijo. Fue a buscar otra taza para Vincent-. Haremos una cosa; cuando termine de arreglar la casa, prometo llamaros a todas y organizaré una cena para inaugurarla y presentaros a mi chico… ¿de acuerdo?

Amanda tardó un poco en contestar.

-De acuerdo…esperaremos…y ahora, vayamos al grano, seguro que tienes cosas que hacer, y yo también…¿Cuándo puedo ir a tu casa?

Cat estuvo pensando un rato. Hoy era sábado. Tenía fiesta en el trabajo, podía pasarse esa misma mañana y dejarlo ya terminado. Además, los de la cocina iban a ir el lunes. Debería prepararlo todo.

-¿Qué te parece dentro de… .- miró el reloj del móvil-. 2 horas? ¿A las 10 es una buena hora?

-Perfecta.. ¿la dirección exacta es Riverside Drive numero 175?

-Si… esa es.

-Bien, dentro de dos horas, allí estaré…

-De acuerdo, nos vemos entonces…

Colgó el teléfono contenta de poder hacer algo más en la casa. Cada vez tenía más ganas de ir allí. Sería estupendo tenerla terminada para navidades…

De repente, solo un pensamiento se adueño de su mente. Se quedó observando el teléfono.

El pensar en su casa le trajo a la mente a su familia y por ende a Heather. ¡Echaba tanto de menos a sus padres!, los días en que la vida era normal y su mayor preocupación era estudiar, para ser una buena abogada, y encontrar un chico que la quisiera y que ella quisiera. ¡Qué lejos estaba todo aquello!

Cogió aire despacio y pensó que todos lo habían dicho que no lo hiciera, que era mejor que Heather estuviera en la ignorancia por ahora, pero estarse quieta, era superior a sus fuerzas. Marcó el número de su hermana.

En el último momento se arrepintió y pensándolo mejor decidió escribirle un sencillo mensaje de texto: "Heather, sé que las cosas no están bien, pero deberíamos hablar. Somos hermanas y no podemos estar así. Por favor, ten mucho cuidado con Gabe, no es lo que parece. Te quiero". Respiró hondo antes de enviar el mensaje, que de malo había en él, nada… presionó la pantalla y lo mando.

Dejó el teléfono encima de la encimera y siguió preparando el desayuno.

Un desayuno para dos en bandeja, servido en la cama para el maravilloso hombre que compartía su vida…Por mucho que echará de menos a sus padres, su familia era ahora Vincent y tenía que mimarlo y cuidarlo como la habían cuidado a ella… Tenían que ser felices a pesar de todo y de todos.

Se recogió el pelo en una coleta alta y fue colocando las tazas, el azúcar, las cucharillas, las servilletas y los cubiertos. Puso la cafetera en el fuego se lanzó a la delicada tarea de hacer unos huevos. Después de 5 minutos luchando con la sartén, el aceite y demás utensilios, comprobó que el trabajo era mínimamente aceptable. Los puso en dos platos, en la bandeja y luego fue a por la cafetera.

Cuando todo estaba perfecto, fue al baño corriendo. Se lavo la cara, las manos y los dientes, se quitó la coleta y se peinó, se pellizco las mejillas para sacar algo de color de las misma, se estiro la camiseta que llevaba por pijama, se miró durante unos instantes en el espejo y salió otra vez hacia la cocina, sonriendo.

Cogió la bandeja y fue a despertar al motivo de tanto alboroto. ¿Quién le iba a decir a ella que andaría preparando desayunos en la cama?... pero, por él lo que fuera.

Cuando entró lo encontró despierto sonriendo. Estaba tumbado, con las manos cruzadas detrás de su cabeza, y desde luego la estaba esperando.

Cat lo miró contrariada.

-Quería despertarte yo…..- le dijo, mientras dejaba la bandeja encima de la cama y se sentaba con la piernas cruzadas.

El se incorporó y se sentó, pero antes de decir nada, se acercó a ella y la besó.

Ella le devolvió el beso mientras le acariciaba la cara con delicadeza.

-¡Buenos días! Sra. Keller.- le dijo mirándola a los ojos-. Está guapísima esta mañana…

-Si tú lo dices….- dijo ella sonriendo-. Usted tampoco está nada mal…- a diferencia de ella que se había puesto una camiseta cuando decidieron que era hora de dormir… él seguía desnudo. Observó durante unos segundos su estupendo pecho, pero automáticamente movió la cabeza de un lado a otro, borrando los pensamientos que estaba empezando a tener. -. No…no es el momento…

Vincent se acercó más a ella.

-¿No es el momento para qué?.- le preguntó con una sonrisa de oreja a oreja. Esquivo como pudo la bandeja del desayuno y se colocó entre las piernas de ella. Le empezó a morder la oreja mientras le subía la camiseta.-

- No, no podemos, he quedado dentro de 2 horas… y tenemos que desayunar… - pero cerró los ojos disfrutando de los pe queños mordiscos que sentía en el lóbulo de su oreja.

Cuando ya estaba a punto de levantar los brazos para que Vincnet le quitara la camiseta, el teléfono de su marido empezó a sonar. Se escurrió como pudo de debajo de él , y le hizo un gesto para que cogiera el teléfono. Empezó a desayunar.

Vincent fue hacia su mesilla y lo cogió mientras la asesinaba con la mirada.

Era el doctor Markus.

-Vincent.. Siento mucho molestarte, ¿Cómo estás de tus heridas?..

-No se preocupe..todo está bien… las heridas del cuello todavía tienen un color raro pero no me duelen….- le contó mientras cogía el café que Cat le tendía con una sonrisa en los labios. Vincent vocalizó un "después" con cara de "espera cuando te pille". Cat rió divertida.

-¿Te importaría pasarte por aquí esta mañana? creo que tendríamos que hablar, es importante…- su voz dejaba claro que así era.

Vincent le contestó enseguida.

-Si, por supuesto, además tenía intención de volver a trabajar ya. Me encuentro bien y no me gusta estar ocioso.

Su amigo y mentor se rio al otro lado.

-Vincent con la vida que llevas, tú nunca estas ocioso...

El también sonrió.

-Puede que tenga razón… pero me hace falta sentirme útil..

-Lo eres… ¿Entonces, te espero dentro de un par de horas.?. .- le preguntó-. Estaré por urgencias hoy tenemos una día bastante movidito, un coche se ha empotrado contra una excavadora de las obras de la zona cero, luego se incendio. Dentro ha encontrado los cuerpos de cuatro congresistas abrasados. Tenemos que prepararnos para los autopsias…

Vincent se mostró preocupado.

-¿Qué les ha pasado?

-No lo sé… luego te lo contaré…bueno… nos vemos mas tarde..

-Si…nos vemos….- se despidió y colgó.

Se quedó unos segundos con el teléfono en la mano, pensando, después negó con la cabeza y volvió a dejarlo en la mesilla.

Cat lo miró ligeramente preocupada.

-¿Ocurre algo?

El negó.

-No…nada Doc quiere comentarme unas cuantas cosas sobre unos análisis de sangre que me hizo, y sobre algo, que tiene que ver con las enzimas.. ya te contaré..

La miró mientras ella se comía la tostada y su huevo. Volvió a sonreír con malicia.

Ella supo enseguida que estaba tramando. Dejó la tostada encima de la bandeja.

-NO….NO…..- pero empezó a reírse sin poder evitarlo.

-¿Por qué te resistes a lo inevitable?… da igual, caerás en mis garras.- volvió a esquivar la bandeja del desayuno y poco a poco se colocó entre las piernas de Cat, otra vez. La tumbó y la agarró fuertemente de los brazos pegándolos a la cama.- sabes que no tienes nada que hacer.

Cat en pleno ataque de risa intentó soltarse pero le era del todo imposible. No tenía fuerzas.

El la miró durante un momento, antes de coger con sus dientes la parte baja de la camiseta y empezar a subírsela. Cuando llegó a la altura del cuello le dijo:

-Puedes ayudarme a quitártela o te la quitó yo…

Ella lo miró desafiante.

-Quítamela tú…

-¿Si?.. Tú lo has querido pequeña.- se puso de rodillas y agarrándola con fuerza la rompió, dejando a Cat completamente desnuda delante de él.

-¡Eh! Me gustaba esa camiseta….-protestó ella.

El sonrió.

-Ya te cómprate otra.. y si es posible mucho más bonita… y ahora, volvió a agarrarla de los brazos tumbándose encima de ella-. Vamos a lo que estamos…que creo recordar que tenias algo de prisa..

Ella no pudo evitar sonreír abiertamente.

-Eres malo…malo…

-Si….- empezó a besar su cuello y fue descendiendo poco a poco-. Si…y eso, dímelo después…

Cat cerró los ojos sintiendo como besaba cada centímetro de su piel, sabía perfectamente que él tenía razón, no se lo diría.

Siguió bajando, parándose en su ombligo, recociéndolo con detenimiento. Levantó un momento, la cabeza, observando a Cat. Está, solo acertó a poner cara de "no por favor, ahora no pares"…El sonrió y siguió descendiendo hacia el objetivo…

-Si…si … luego te tocará a ti, ¿de acuerdo?.- le dijo ella en éxtasis.

El rió divertido.

-No te preocupes, te lo pienso recordar… y ahora a callar…

No hizo falta que dijera nada más.

Media hora después, todavía tumbados en la cama, y plenamente saciados se miraban el uno al otro a los ojos, mientras no dejaban de besarse.

-Mmmmm.- Cat se estiró ligeramente en brazos de su marido-. ¡Qué bien se está aquí!... pero tengo que irme… .- le dijo sin moverse ni un milímetro de donde estaba-. He quedado con Amanda para que venga a ver los muebles de Rebecca y prepararé un poco la casa para los de las cocinas. El lunes nos la instalan…

Vincent se mordió el labio, mirándola fijamente.

-Al final, ¿Cuál?

Ella bajó los ojos sonriendo.

-La tuya…

-¡Bien!….ya verás cómo queda preciosa….- apoyó la cabeza en la almohada y cerró los ojos-. Sé que es una estupidez, pero la de mi madre era muy parecida… y no me niegues que te gusta….- le dijo mientras abría los ojos y le tocaba la punta de la nariz con el dedo índice.

Ella frunció el ceño.

-Si… no te lo puedo negar… me gustaba mas la de madera.. pero, esta en blanco con los tiradores de forja negros…. Quedará genial….- se acercó un poco más a él y lo beso, rozando con la lengua sus labios. El la recibió dejándose llevar por su boca.

-No quieres que nos levantemos….¿verdad?..-le preguntó Cat cuando se dieron un respiro.

-No… querría que nos quedásemos aquí para siempre… querría que el mundo se detuviera… y no dejar nunca de abrazarte.- le dijo mientras la apretaba contra su pecho. Cat cerró los ojos, ella también lo quería, pero sabía que era un sueño imposible.

-Tenemos que irnos…

El asintió, pero siguió sin soltarla.

-Has quedado con tu medico…y yo con mi restauradora…y no puedes huir de Stuart, toda tu vida…

El la miró. Así que lo sabía. Sabía que era algo que le daba bastante respeto hacer…la soltó poco a poco.

-No sé lo que me va a decir.. Lo que me voy a encontrar y creo que no me gustará lo que me pueda contar…

Ella movió la cabeza de un lado a otro.

-Tienes que ir… Yo iré contigo y empezaré a preocuparme de que no me siguan. Esa gentuza me da cada vez más miedo, y el que más miedo me da es Gabe.

-Y a mí….- en los ojos de Vincent brillo un fulgor dorado-. No te puedes imaginar las ganas que le tengo a ese maldito cabrón….- Cat le besó-. Volvamos a Stuart .- El beso de su mujer apaciguo su ira incipiente-. ¿Qué fue exactamente lo que le dijo Bob, cuando todavía estaba transformado?...

Cat respiró hondo y apoyó los brazos en el pecho de Vincent.

-Algo así como "dijiste que no lo ibas a hacer"… "que no querías"… pero luego me miró y fue como que todo lo hacía, era para salvarme a mí, y eso me hizo pensar en varias cosas y….- se levantó y fue hacia la cómoda. Abrió el último cajón y sacó los diarios buscando el primero de los tres. Lo encontró.-. Aquí hay una descripción de un niño que fue el guía de Rebecca durante sus primeros meses en Skye.- empezó a pasar páginas hasta que encontró lo que buscaba….- atento.-le dijo a su marido. Cat empezó a leer-. "Hoy me ha dejado el barco, que me traía de Dinamarca, en Skye.. y nada más llegar he hecho un nuevo amigo. Se llama Stu y tiene 6 años. Se ha empeñado en llevarme la maleta hasta casa de la viuda Elliot.

No he conseguido convencerlo de lo contrario, y cuando hemos llegado, me ha dicho que solo quería que lo contara como era la tierra de donde venia..

Me ha caído bien y hemos llegado a un acuerdo. El me enseñara todo lo que hay que ver y yo le hablaré sobre Inglaterra. En definitiva, tengo un guía de 6 años, de pelo rubio ensortijado, la cara salpicada de pecas y al cual, no hay forma de hacerlo callar", ¿qué te parece?-. le preguntó cuando terminó-. Hasta la descripción coincide.

Vincent la miró como si estuviera loca.

-Catherine, ¿qué es exactamente lo qué me quieres decir?

Ella le contestó abriendo mucho los ojos.

-Que creo que este niño y Stuart, son la misma persona...


Cat llegó a la casa y vio que la puerta estaba abierta. Todavía tenía colocada la puerta provisional mientras arreglaban la otra, y la única llave era la suya. No tenia que haber nadie allí a esa horas.

Entró. Se dio la vuelta y apuntó, primero hacia el salón y luego hacia la salita del piano. No había nadie. Miró hacia el frente, indecisa, no sabía si seguir a la cocina o subir al primer piso.

Tomó la decisión de ir hacia la cocina. Cuando pasaba por el tapiz, que tapaba la puerta de bajar al sótano, se dio cuenta que había sido movido.

La puerta que escondía estaba abierta. Miró hacia todos los lados antes de entrar. Tragó saliva e intentó tranquilizarse, su pulso iba a 100 por hora. No podía evitar acordarse de su último encuentro. Cogió la linterna que había dejado pegada a las escaleras. La encendió.

Empezó a bajar. Oyó golpes constantes que iba y venían.

Distinguió que había luz. Una luz lo suficientemente intensa para no necesitar linterna. La apagó enseguida. Siguió bajando con el arma en alto y apuntando directamente al frente. Cuando llegó abajo, la sorpresa la dejó sin palabras..

Dos hombres que no conocía estaban colocando una puerta de acero en la entrada a los túneles… Su padre estaba con ellos. Al lado de ellos cuatro grandes focos iluminaban el lugar.

Bob se volvió en cuanto oyó sus pasos dentro del sótano.

-¡Ah!Cat ahora mismo pensaba llamarte..- levantó la manos en cuanto vio que le apuntaba con la pistola…_Cat, por favor baja ese arma..Solo estamos instalando una puerta acorazada en la entrada.. por tu seguridad.

Cat bajo el arma poco a poco.

-¡Qué demonios! Y¿ no sabes avisarme?.. Me has pegado un susto de muerte…- se guardo la pistola atrás en la cintura de su pantalón…saludo cortésmente a los tipos que terminaban de colocar la puerta.

Estos se levantaron, recogieron sus cosas y saludando a Bob salieron del sótano. Parecía que ya habían terminado.

-Me vas a contar de que va todo esto….- le dijo a Bob en cuanto se quedaron solos.

-Es muy sencillo.- se acercó a la nueva puerta de acero y paso su mano por ella-. Pensé que deberíamos tapiar esta entrada, derribar las celdas y que tuvieras un sótano decente en tu nueva casa…pero el haber visto otra vez a la gente de los túneles.- miró a Cat, la cual asintió-. Me ha hecho pensar que les debo algún que otro favor.. y he estado hablando con Jacob, el chico joven, y les he comentado que aquí tendrán una opción para poder entrar y salir sin problemas..

-¡Es mi casa..!.- protestó su hija.

Levantó la mano enfrente de ella indicándole que le dejara continuar.

-Y también es una vía de escape para ti, si en algún momento te hiciera falta…ellos siempre te recibirán con los brazos abiertos..

Una parte de ella reconocía que no le parecía mal la idea, pero, había un problema…

-No te olvides que esta casa es de dos personas…¿cómo se lo explicó a Vincent?

Su padre se la quedó mirando con cierta sorpresa y automáticamente se echó a reír.

-No se lo has contado… ¿verdad?... ¿no le has dicho nada de lo que viste en lo túneles..?

Ella negó lentamente con la cabeza. Era cierto, había sido inconscientemente, pero no lo había hecho.

-Tu primer secreto… ¿no ves?... No es tan difícil…- le dijo su padre con una sonrisa sarcástica en el rostro y un punto de condescendencia.

Cat no sabía muy bien cómo salir de ahí. Pero lo iba intentar con todas sus fuerzas…¿Quién se había creído que era?...

-Tú me dijiste que era algo que nadie debía saber…

-Ya… pero Vincent, en principio no estaba incluido. Daba por sentado que se lo contarías…..pero no lo has hecho….- volvió a sonreir.

-Estoy convencida de que todo lo haces por mi bien….-le dijo ella, destilando ironía por los cuatro costados-. pero lo disimulas estupendamente … Se lo diré en cuanto lo vuelva a ver….- le aseguró.

El siguió sonriendo.

-Estoy convencido de ello.

Cat suspiró. Había que cambiar de tema, ya.

-¿Quien eran ellos? .- le señaló la puerta.

-Amigos de Jacob

-Ya…entiendo..- se acercó. Se la veía tremendamente resistente-. Entonces, ¿ellos podrán salir por aquí si lo necesitasen…?

Su padre asintió.

-Me darán un sonido en clave para que sepas saber cuando necesitan tu ayuda, pero sería interesante que Vincent lo supiera…por si acaso….- Se metió la mano en el bolsillo del pantalón-. Aquí tienes las dos únicas llaves que hay de esa puerta. Nadie te molestara sin tu consentimiento.

Cat las cogió. Las miró durante unos segundos y después le dio una a Bob.

-Será mejor que tú también tengas una….

El se mostró algo reticente.

-¿Estás segura?

-Si…creo que la puedes necesitar…y además me parece, que debo empezar a fiarme de la familia.

Después de oír eso, Bob, no pudo evitar sonreír. Cogió la llave que le ofrecía y se la guardo.

-Eso es bueno… Cat.- agachó la cabeza algo avergonzado-. sé no soy el padre del año pero…quiero que estés bien y seas feliz.

Ella levantó mucho las cejas.

-Pues tienes una forma extraña de demostrarlo….- le dijo intentando evitar sonreír-…. bueno de todas formas no veo mal que hayas hecho esto… y desde luego, quiero ayudar en lo que pueda a la gente que vive ahí… el "paseo" que nos dimos me abrió los ojos a un mundo que no podía ni imaginar…

Bob metió las manos en sus bolsillos.

- No sabes nada créeme, es complejo y difícil de entender….- suspiró-… algún dia con tiempo, te contaré toda la historia. Ahora tengo que irme, quiero despedirme de Dana.

Cat se llevó la mano a la frente.

-Es cierto, hoy empieza.. y…¿has leído las noticias?.. ¿Sabes lo de Aaron Baker?

-Si.- afirmó-. Lo sé… Es perfecto, y era muy predecible que se metiera en política. Hay pocas cosas de esa familia que podamos saber, son casi un misterio…- ando un poco por el sótano y sin pensarlo, entró en una de las celdas-…vosotras habéis averiguado mucho más de lo que yo pude encontrar….- se llevó la mano a la barbilla y se la acarició—algo se está cociendo ahí dentro y me parece que más temprano que tarde nos enteraremos. Tal vez, nuestro enfrentamiento con las bestias lo ha precipitado.

Cogió la puerta de hierro de la celda donde estaba y la cerró delante de él, quedando encerrado. Cat sintió que volvía a verlo como lo había visto en Rikers la primera vez que fue a visitarlo. Una pregunta se formó en su mente.

-¿Sabes quién y porque construyó los calabozos? Me refiero a los que están debajo de las fábricas?

Bob abrió la puerta, salió y cogiendo a su hija del brazo la invitó a subir las escaleras… no le había gustado la sensación que se tenía al estar encerrado en una de esas celdas. Fue contestando a Cat, mientras iban subiendo.

-Rebecca descubrió que las dos fábricas de harina cerca del Hudson, donde hemos visto calabazos fueron fundadas en 1819 y que a los pocos años, coincidiendo con la llegada, de los primeros integrantes del Consorcio a NY, fueron vendidas. Rebecca, con mucho esfuerzo, ya sabes con quién se caso….- Cat asintió-. consiguió saber que ellos las habían comprado. Hay que reconocer que tuvieron mucha vista porque la red de alcantarillado les permitía moverse de una a otra con facilidad y luego, la red de metro les permitió muchas otras cosas…como ya has visto…En los sótanos construyeron los calabozos, que creemos, les servían para encerrar a las bestias que se volvían violentas y a aquellos que empezaban a tener conciencia…luego los emplearon para cosas peores…

-¿Como sabes todo eso?

-El hermano de Rebecca lo anotó todo en una pequeña agenda…

-¿Y éstas? .- dijo mirando a su alrededor..

-Solo Rebecca lo sabe….No tenemos constancia en ningún sitio de quien hizo la obra ni de porque… yo esperaba que en el diario que encontrarte en el escritorio pusiera algo sobre ello pero…

Catherine negó.

-No… no pone nada… es un diario personal, basado en sus sentimientos…nada más.

Llegaron al pasillo de la casa. Cat cerró la puerta y le pidió la llave a su padre.

-¿Como sabias donde la guardaba?

-Porque eres igual que tu madre, y ese escritorio te atrae como el polen a la abeja… A tu madre también le hubiera pasado lo mismo.

Ella sonrió. Cuando hablaba de ella, todavía se notaba que la quiso, la quiso mucho y eso era bueno.

-¡Oh! Hablando de escritorios… tengo una visita dentro de 10 minutos..Una amiga va a venir a ver los muebles antiguos que hay en la casa y a comprobar si es necesario algún tipo de restauración.

Fue hacia el escritorio y empezó a sacar todo lo que había en los cajones. Su padre se quedó observando.

-Además los de las cocinas vendrán el lunes y quiero dejar todo mínimamente organizado.

-¿Vincent te ayuda en todo esto?.- le preguntó interesado en la respuesta.

Ella lo miro sonriendo de medio lado.

-Hace todo lo que puede…pero a mi encanta y la cocina la ha elegido él.

Cogió una caja que había al lado de la pared y empezó a guardar todo dentro de ella. Fue hacia el piano y recogió un juego de muñecas rusas que estaban colocadas en fila en la parte de arriba.

Se dio la vuelta y miró a su padre con timidez.

-¿Sabes que es lo que más ilusión me hace de tener esta casa…?

Bob negó con la cabeza.

-Pasar aquí la navidad que viene….- se acercó a él abrazando la caja llena.-. Echo tanto de menos aquellos días de navidad donde todos estábamos juntos… Sé que mi familia, ya no existe…-cerró los ojos, otra vez lo había dicho-…. lo siento… mi antigua familia ya no existe, pero me gusta pensar que tal vez un día esta casa pueda acoger a una nueva familia….

-¿Nos incluirás a nosotros en ella? –le preguntó esperanzado en que así fuera.

Ella sonrió.

-Si… supongo que sí… y para ello tienes que portarte bien… ¿de acuerdo?

El asintió..

-Por cierto, Cat,…creo que tenemos una charla pendiente…. Stuart estuvo todo el día de ayer pensando como contaros su historia sin que salgáis corriendo y no volvais….Venir a cenar esta noche y darle una oportunidad…

Ella cogió aire.

-Si… ya lo habíamos pensado Vincent y yo… no podemos demorarlo más… ¿tan increíble es?

-Mas de lo que podáis llegar a imaginar… y ahora.. .-miró su reloj-. Me tengo que ir…Tengo que despedir a Dana y asegurarme que todo está controlado.

Cat puso cara de preocupación.

-Estará bien… verdad?

El no supo que decirle.

-No lo sé… intentaremos tenerla controlada pero…hay muchas cosas que no podemos predecir… Lo único que sé, es que es valiente, decidida y con infinidad de recursos….Aguanta muy bien la presión.

Se acercó a su hija y espontáneamente le dio un beso en la frente. Cat cerró los ojos al recibirlo.

-Hasta esta noche... ¿de acuerdo?

-Allí estaremos…

Antes de irse recordó algo que tenía que decirle.

-Por cierto, Stuart me ha pedido que te pida permiso para encargarse de tu jardín…Es su hobby..

Ella sonrió encantada y asintió.

-Será un placer.

El también sonrió, se levantó el cuello de la chaqueta y se puso unas gafas de sol antes de salir por la puerta. Cat lo vio alejarse por el camino empedrado y por primera vez, sintió un punto de preocupación porque no le pasase nada. Respiro profundamente, miró su reloj, Amanda tenía que estar a punto de llegar. Dejó la caja en el pasillo y volvió a la salita del piano, para seguir recogiendo.


Vincent llegó al hospital y fue directamente a urgencias. Nada más entrar por la puerta, ya noto que había un gran ajetreo. Los celadores corrían de un lado a otro llamando a los guardias de seguridad.

Una de las enfermeras que trabajaba normalmente con Vincnet, pasó por su lado sin reconocerlo. El la cogió del brazo.

-Gwen, ¿qué demonios está pasando?

Ella lo miró y como si de repente se hubiera despertado, abrió los ojos y sacudió la cabeza.

-¡Oh! Vincent como me alegro de verte…. Ahí un tipo en el box 3 que esta como loco, lo han traído por altercado en la vía publica, ha empezado a darse golpes con un muro de hormigón porque según dice no puede controlarse….estaba desquiciado. Lo hemos atado y metido tranquilizantes para dormir a un caballo, pero se acaba de soltar las correas… y está amenazando a todo el que entra… Markus está con él…

En ese momento, vieron como los tres guardas de seguridad de hospital pasaban por su lado corriendo.

Vincent los siguió preocupado. Giraron desde el hall de entrada hacia la izquierda y justo enfrente estaba el box 3. Había desalojado a los pacientes de los box cercanos y solo estaba el personal médico y el de seguridad.

Lo que vio le heló la sangre en las venas. Un chico joven, de unos 23 o 24 años. Estaba pegado a la pared del fondo de la salita, realizaba movimientos descontrolados y una espuma le salía por la boca. Todo el mobiliario estaba revuelto y un sillón y una silla habían sido desalojadas de allí.

Paul Markus era el que más cerca estaba de él. Le hablaba con esa voz tan espacial que tenia y que podía tranquilizar a cualquiera.

-Adam, tienes que dejar que nos acerquemos…

A cada paso que daba para ir hacia el él, el chico reaccionaba con un bufido enseñando los dientes como un animal acorralado.

Aun asi el buen doctor lo intentó de nuevo.

-Solo queremos ayudarte… necesitas que lo hagamos.

Su respuesta fue coger uno de los archivadores de casi 80 cm de altura y con una fuerza descomunal, lanzárselo.

-NO…NADIE PUEDE AYUDARME… NECESITO… NECESITO…ME DUELE TANTO… SIENTO COMO SI ME ESTUVIERA DESGARRANDO POR DENTRO-. Se tocó el pecho sin dejar de gritar.

Vincent se despertó al ver como el archivador metálico volaba por los aires y estaba a punto de impactar en un atónito doctor que no tenía tiempo para apartarse. Su reacción fue instintiva echó a correr y consiguió apartarlo a tiempo.

El proyectil acabó golpeando en la pared. Vincent por instinto miró a su alrededor asustado pensando que alguien lo había visto.

Pero no; nadie que se había percatado de que su velocidad de reacción no era normal. Estaban pendientes del paciente que en ese momento se tiraba de los pelos, literalmente.

-SOLO QUIERO QUE ME QUITEN ESTA RABIA QUE TENGO DENTRO DE MI…..- repetía una y otra vez, mientras las lágrimas caían por sus mejillas. Se tiraba del pelo quitándose mechones sin apenas esfuerzo.

Vincent comprobó que el doctor estaba bien y se permitió unos segundos para estudiar la apariencia física del paciente, antes de tomar la opción de ir a por él.

Se fue acercando despacio aprovechando que Adam se había sentado en una esquina y miraba hacia el techo llorando como bebe. Se fijo que su piel tenía una palidez casi cadavérica y que las pupilas de sus ojos están inusualmente dilatadas. Se apreciaban calvas en su cuero cabelludo, su pelo estaba cayéndose solo.

Markus se puso detrás de él en ese momento. Los guardias de seguridad se acercaron poco a poco por el otro lado. Vincent les hizo un gesto para que esperaran a que les avisara.

-Adam… tienes que venir con nosotros… sabes que podemos ayudarte.

El aludido movía la cabeza de un lado a otro.

-No…no podéis quitarme lo que mi mente ve… solo veo sangre…..- miró Vincent fijamente-. Solo veo muerte a mi alrededor…Me siento tan solo….

Se fue acercando aprovechando que ya no gritaba. Parecía que estaba bajando la guardia.

Se giró hacia su mentor.

-Prepare una jeringuilla.

El la sacó del bolsillo.

Vincent asintió.

Dio un par pasos más hacia él. Los guardias hicieron lo mismo por el otro lado.

El paciente no reaccionó. Otro paso. Seguía igual.

En el momento que Vincnet lo agarró y lo tumbó al suelo, Adam hizo un amago de escapar. Pero ya no pudo. Vincent lo había tumbado en el suelo y se había colocado encima de él intentando no lastimarlo demasiado.

Los guardias le iban a agarrar de las piernas cuando de repente, en un rápido movimiento, consiguió levantar a Vincent. Este se quedó perplejo, "no era posible", lo miró fijamente y vio claramente como, el chico, lo miraba con la rabia y la desesperación contenida, en unos ojos, que habían adquirido un color ámbar, que tan bien conocía él. La impresión le hizo casi perder la presa, pero Markus le inyectó la inyección y los guardias le sujetaron las piernas, mientras todavía forcejeaba.

Una de las enfermeras se acercó con otra jeringuilla cargada y el doctor se la inyectó.

Vin la miró y le pidió que trajera otra.

-Vincent… es demasiado…- le advirtió Markus.

-Doctor, hágame caso… no es suficiente con dos…y igual tampoco con tres…

Volvio a fijarse en los ojos de Adam. Poco a poco el brillo estaba desapareciendo, pero las pupilas seguían estaban muy dilatadas.

Le inyectaron la tercera de las inyecciones y poco a poco notaron como sus músculos se relajaban.

Vincent se percató de que el latido era fuerte pero regular y lo fueron soltando.

Markus se levantó del suelo, donde había estado de rodillas y ordenó que preparasen una camilla y correas para colocarlo lo antes posible.

Los guardias de seguridad acaban de irse, cuando una voz grave sonó, en el pasillo acompañada, de unos pasos firmes y decididos.

-No será necesario… nosotros nos encargamos.

Todos se quedaron mirando a tres enfermeros móviles que acaban de llegar.

Markus fue hacia ellos.

-¿Y quién demonios son ustedes?

Le enseñaron una hoja.

El doctor la leyó.

-¿El hospital Baker se hace cargo de este chaval?.- les preguntó incrédulo….- no me hagan reír..- les devolvió la hoja-. Un momento… quédense aquí y no se acerquen al paciente hasta que haya vuelto.

Fue hacia admisión, mientras Vincent se levantaba del suelo lentamente.

Sabia perfectamente que esos dos no era enfermeros. Y ellos sabían perfectamente quien era él. Los ojos de los tres se volvieron momentáneamente amarillos.

El que había hablado antes, se acercó a él.

-No querrás que hagamos algo de lo que todos nos podemos arrepentir….- le advirtió-. Supongo que ya sabrás que tenemos razón y este chico es nuestro… en los ordenadores también lo pone..- hablaba con una suficiencia que esta exasperando a Vincent. El otro enfermero se puso detrás de él.

-Sabes que no eres rival para nosotros… quítate de en medio..

-Puede que os sorprenda…- lo dijo con tal entonación, que hizo que los dos se pusieron serios.

-De todos no es bueno que se publicite nuestra condición… .- sonrió el "enfermero" mientras hablaba-. Hoy no tenemos nada contra ti, solo lo queremos a él.

Markus apareció en ese momento.

-¡Vincent, déjalos!… es cierto, su seguro es con el Baker… Tienen que llevárselo.

El que parecía liderar al grupo se cuadro delante de Vincent.

-Gracias Doctor.- le dijo sin apartar los ojos de él.

La camilla llegó en ese momento, otro hombre igual que los anteriores, se encargo de cargar a Adam y atarlo. Dirigió una mirada directa a Vincent y sonrió.

Cuando todo estuvo en orden se despidieron cortésmente y salieron.

Vincent se giró hacia la pared y clavó su puño en ella.

Markus lo miró preocupado.

-¿Eran lo que creo que eran?

El asintió.

-Si… y no tenia que haber dejado que se lo llevaran…-se tapó los ojos con las manos.

Su amigo lo cogió de los hombros.

-Has hecho lo correcto… no se te ocurra recriminarte por ello..- lo miró a los ojos-. Has hecho un gran trabajo y… me has salvado la vida..Ya vale por hoy…no crees?...pero tienes que contarme que tiene que ver todo esto con el Baker… nunca me ha caído bien ese hospital de snobs….

Vincent suspiro. Cerró los ojos.

-Si… puede que tenga razón, además no hubiera podido hacer nada para pararlos….En cuanto a lo del Hospital.. Digamos que en este momento, es el enemigo… con eso deberá conformarse por ahora…- lo miró muy serio-. Y le juro, que todo este secretismo es por su seguridad…

Markus asintió.

-Si tu lo dices no hay nada más que objetar.- Le dio una palmada en el hombro-. Esperame en la cafetería… tengo que firmar unos papeles. Hay algo de lo que tenemos que hablar.- le fue diciendo esto último, mientras iba por el pasillo. Dobló la esquina y lo perdió de vista

Doc tenía razón no podía torturarse, pero él no sabía lo que él sabía. Adam estaba en plena transformación…se estaba convirtiendo en una bestia..

Se dio la vuelta, desesperado de la impotencia de no poder hacer nada por ese chico y haberlo dejado en sus manos.

De repente, en un lado de la sala, vio un bulto. Era ropa, una chaqueta. La chaqueta de Adam. Fue hacia allí y la cogió. Rebuscó en sus bolsillos y ¡bingo! Encontró su cartera…Era un comienzo, tal vez aun pudiese averiguar algo más de él…. Porque una vez que esos canallas lo tenían, la única ayuda tendría que venir de Kevin, el pelirrojo Reynolds. De repente, se le ocurrió otra cosa. ¡Claro que podía averiguar más cosas de Miguel!.

Siguió mirando por el suelo y encontró lo que estaba buscando. Los mechones de pelo que se había arrancado en un acto de desesperación. Fue hacia una de las estanterías que había quedado en pie, y cogió una bolsa para muestras, los metió dentro de ella, la cerró y los guardo en un bolsillo de su chaqueta. Cuando hubo terminado hecho un último vistazo a su alrededor y cuando estuvo conforme de que no podía sacar nada mas de allí, se dirigió, con paso decidido, hacia la cafetería del hospital.


Dana organizaba su bolso, mientras repasaba mentalmente las instrucciones que le habían dado Jt y Mark. Tenía que convencer a quien fuese del Baker, de que era un buen partido para la causa. Subdirectora de una de las empresas de farmacéuticas del país, un puesto de gran poder, para poder conseguir entrar dentro de ese negocio.

La idea inicial había sido casarla con un senador o congresista, pero vieron que una tal Janice Cameron se parecía tanto a Dana en ese estado en que se encontraba, que merecía la pena apostar por la mujer independiente con poder. Y además Janice se había tenido que ausentar por motivos médicos hacia poco tiempo… que convenientemente había publicitado a sus "amigos" de Facebook.. El caso es que era la tapadera perfecta.

Y además, por lo que Jt había averiguado investigando la lista de Sam, ya tenían a un director de otra compañía farmacéutica entre sus mecenas, seguro que querrían tener otras opciones….

La tapadera estaba bien montada, Mark se había preocupado de los teléfonos falsos, de las páginas web y de alguna fotos trucada…Iba a estar controlada todo el tiempo mediante los pequeños auriculares que Vincent, Cat y Tess habían llevado en la fiesta de la inauguración de la biblioteca. Ellos la oirían y oirían las conversaciones que tuviera y desde luego, eran fáciles de quitar y de disimular, si la situación lo requería.

Mark había pedido unos días libres en el FBI para poder hacer la vigilancia. En todo momento, quedo claro que no podía estar más de 4 días metida ahí dentro. Si la cosa se ponía fea, tenía que salir con cualquier excusa, cuanto antes. Ellos la estarían esperando en la puerta.

Respiró hondo. Tenía que parecer que era una mujer cansada, que necesitaba una cura física y una cura psíquica, que debía ganar autoestima para no quedar relegada en un mundo donde seguían mandando los hombres.

Se miró en el espejo de cuerpo entero que habían instalado en su cuarto, mientras llevaba a cabo su transformación. Estaba espantosa. No pudo evitar echarse a reir. ¡Cuánto puede cambiar un cuerpo cuando lo descuidas!

Robert le había dicho que en cuanto todo esto acabase, él personalmente se encargaría de que volviese a ser lo que era… No, no , sus palabras exactas habian sido: " mejor de lo que eras, porque quiero dejar de ver esa tristeza en tus ojos".

Los cerró. Era difícil que eso ocurriese.

En ese momento la puerta se abrió y Robert apareció con una rosa roja en la mano. Se dirigió hacia donde estaba y se la dio.

-A pesar de todo… siempre serás igual de hermosa que esta rosa….- le dijo mirándola a los ojos y sonriendo.

Ella la cogió, pero se alejó de él.

-No me siento así ahora.- le dijo mientras la olía. Seguro que era del jardín que con tanto esmero cuidaba Stuart, el aroma que despedía, era maravilloso-. ni por dentro ni por fuera..- lo miró a los ojos mientras hablaba. Sabía que esos ojos azules eran su perdición, si seguía mirándolos, sabia que acabaría en sus brazos y no quería. Bajo la vista y siguió hablando:

"Mi físico se recuperará, pero mi alma, no lo creo. Bob, he perdido a mi marido por culpa de todo esto, pero no solo eso, Sam mató a personas inocentes movido por una venganza que ellos le sirvieron.- se llevó la mano a la frente.- mataron a Henry porque yo le pedí que me hiciera un favor...No he podido darle un entierro decente al padre de mi hijo….- sus ojos se llenaron de lágrimas, pero enderezó la espalda y dijo con voz decidida: Tendré que vivir con ello, pero sé que podré hacerlo…"

Bob permaneció quieto donde estaba.

-Lo sé… sé que lo harás…y sé que tu alma también se recuperara cuando hayas hecho lo correcto….- Se fue acercando poco a poco a ella-. Es muy duro lo que te hemos pedido…pero ya ves… esto no va a acabar con los acusados en un banquillo siendo juzgados por un jurado popular….- dijo con desdén-. esto tiene que ser así…

Dana movió la cabeza afirmativamente

-He estado pensando todos estos días en lo que voy a hacer y, creo, que no puedo vivir con lo que siento por dentro… tengo tanta rabia.. que sería capaz de llegar a donde hiciera falta con tal de que pagasen por todo el sufrimiento que han causado. No quiero juicios justos ni cadenas perpetuas, no… no quiero eso.. Sé que tenemos que matar o morir… lo sé…..- apretó con fuerza el tallo de la rosa y las espinas se clavaron en su mano. La soltó en cuanto notó el dolor. Pequeñas gotas de sangre asomaron.

Bob sacó un pañuelo limpio del bolsillo de su cazadora y fue raudo a ponérselo en los cortes, ella sonrió.

-No te preocupes.. no es nada….- le dijo. Pero él seguía sosteniendo su mano.- De verdad… he soportado heridas mucho más feas que esta.. .- le dijo con ironía-. ¿Recuerdas la de Chicago? Esa fue complicada… una bala a quemarropa en el muslo…

El asintió.

-Si… creo que te salve la vida…

-Un torniquete de urgencia hecho con tu cinturón..

El la miró fijamente.

-Creo que ese día me enamoré de ti.. .- le dijo tremendamente serio.

Dana se dio cuenta entonces de que apenas les separaban unos centímetros…casi podía notar el cálido aliento de Bob en su rostro.

Tuvo que tragar saliva para poder volver a hablar.

-Yo era una cria… y me engañaste… me engañaste…

El apoyó su mano en la suave cara de ella y se fue acercando lentamente en dirección a su boca. Dana no hizo ademán de apartarse…no podía.. Estaba paralizada

La puerta del cuarto se abrió entonces, y un nada sorprendido Stuart asomó la cabeza.

-Creo que tenemos que irnos..-entró dentro sin ser invitado y los miró muy serio-. En el fondo sabeís que tenéis que darme las gracias por esta interrupción… os arrepentirías de esto…..- señaló marcando la posición en que estaban-…. enseguida.

Los dos se miraron por unos segundos no muy convencidos, pero acabaron apartándose el uno del otro.

Stuart le dio a Dana un pequeño estuche.

-Aquí tienes el veneno.. es letal. Un pinchazo en el cuello y adiós en 15 segundos…

Ella abrió la cremallera y vio las 4 pequeñas inyección y los frasquitos que lo contenían.

-¿Sabes cómo esconderlas?.- le preguntó Bob.

Ella asintió.

-No te preocupes, no las encontraran…

Stuart le tendió un papel y le dijo:

-Estos son los nombre de los 2 médicos que, por llamarlos de alguna manera, que deben ser eliminados…Ellos no tienen ningún escrúpulo en hacer lo que sea para su propio beneficio, con lo cual tú tampoco los tengas… directa y a por ellos…Son los únicos que sabemos que trabajan también con los pacientes….- puso cara de circunstancias-. por lo menos cuanto yo estaba allí…

Dana la cogió y la guardo en un doble fondo del bolso. El pequeño estuche también lo metió ahí. Cuando todo estuvo bien colocado. Se estiro el jersey de punto de manga corta que llevaba puesto, cogió su bolso y se volvió hacia Bob y Stuart.

-Estoy lista Stuart.. Cuando querías puede empezar la función.

Bob se apresuró a hablar.

-Acuérdate de hacer fotos de todo lo que creas que es interesante..y….-parecía que le costaba decirlo-…no te arriesgues más de lo necesario…

-No lo haré.- le dijo sonriendo. Iba ya hacia la puerta cuando se dio la vuelta. Se dirigió decidida hacia su ex compañero y ex amante y le dio un largo y profundo beso en la labios, Bob la agarró de la cintura y se lo devolvió.

Dana se apartó poco a poco.

-¿Le has dicho algo a Cat de mi verdadera misión?

El movió la cabeza de un lado a otro.

-Pues hazlo.. Tu hija merece saberlo…y sé, que esto, acabara entendiéndolo…No más secretos, por favor..

Fue hacia la puerta pasando al lado de Stuart.

-Y por cierto.- le dijo-. No sabes para nada de lo que yo me puedo arrepentir.. por muy especial que sé que eres… no me conoces..¿de acuerdo?

El sonrió de medio lado y asintió. Esa mujer lo acaba de poner en su sitio. Le gustaba y mucho. Salió detrás de ella, despidiéndose antes con un gesto de Bob.


Mientras bajaba los escalones de la cafetería fue saludando a todos los médicos y enfermeras que fue encontrando a su paso. Cuando llegó, se acercó a la barra y pidió un café solo bien cargado. Le hacía falta.

Cuando se lo sirvieron fue hacia una de las mesas libres y se sentó. Un par de enfermeras de urgencias le dieron las gracias por su intervención controlando a Adam. Él le quitó importancia, esas muestras de reconocimiento públicas sacaban a la superficie, al Vincent tímido, que todavía vivía dentro de él.

Unos segundos más tarde Paul Markus se sentaba en la silla que tenia libre a su lado.

-¿Cafeína? …no te conviene.- le indicó divertido.

-Hoy sí… bueno, Doc, dígame que es eso tan importante que me tiene que contar.- le pidió, mientas se echaba el azúcar.

Éste se colocó bien en la silla, y apoyando los antebrazos en la mesa, se cogió ambas manos.

-De acuerdo, allá voy….- respiro hondo-. Tus análisis y demás pruebas han mostrado que hay algo en tu organismo que lo hace excepcional, y no me refiero, a que te curas con facilidad y a que tienes una resistencia total a las enfermedades comunes…si no a que tus recuentos enzimáticos son altísimos…tus enzimas se regeneran de tal manera que podemos decir que…..- tosió ligeramente-.. tu cuerpo va más lento que los demás…

-Mas claro doctor.. ¿a dónde quiere llegar?

-A que envejeces mucho más despacio que nosotros y eso unido a que eres inmune a cualquier enfermedad conocida….

Vincent se quedó parado con la taza del café a medio camino de su boca.

-¿De cuánto estamos hablando exactamente?

-No lo sé … no tengo ni idea, puede ser que vivas el doble que una persona normal o el triple… no lo sé….-se acercó más a él, para que nadie les oyera- tu genética bien utilizada, podría ser la base para multitud de tratamientos médicos… podíamos salvar millones de vidas..

Vincent movió la cabeza de un lado a otro con vehemencia.

-No Doc…mis genes tienes unos efectos secundarios imposibles de separar de esas propiedades tan maravillosas que usted dice… no podemos jugar con eso…Cat le puede cont…

No termino la frase. Se echó hacia atrás en la silla. Al mencionar a Cat se dio cuenta de que todo lo que conllevaba lo que Markus le había dicho… podía llegar a vivir el doble que una persona normal…que una persona como Catherine. Un sudor frio le recorrió la espalda… no podía pensar un verla morir, en vivir una vida sin ella…Su mano izquierda empezó a temblar. Se dio cuenta entonces, de que no había cogido la gema. La metió en el bolsillo del pantalón no quería que su amigo la viese.

El seguía intentando convencerle ajeno a los pensamientos que llenaban la mente de Vincent.

-Ya le he dicho Doc que algo así no me lo puedo plantear ahora mismo, no sé lo que soy…puede que mis genes puedan ser utilizados para salvar vidas o tal vez los maten los efectos secundarios..¡NO!…¡ No!…lo voy a hacer..

Markus lo miro ligeramente decepcionado.

- Entiendo tu punto de vista….- agachó la cabeza, antes de seguir hablando-. Te haré un estudio genético completo y ya veremos … ¿qué te parece?.

Vincent mantenía la vista fija en la pared del fondo.

-Con todos los respetos..- le dijo-. En esto momento, lo único que deseo es que encuentre una cura que me saque estaba maldición de encima… yo no quiero ser inmortal, ni quiero ser la cura de la humanidad.- cerró los ojos-. Lo único que quiero es volver a ser Vincent Keller, medico, casado con Catherine Chandler…ser feliz con ella, formar una familia, y a ser posible morir junto a ella… nada mas….- lo dijo con tal tristeza que Markus quedo conmovido.

Tardó unos segundos en hablar, pero cuando lo hizo tenía muy clara su respuesta.

-Así se hará.. no te quepa la mayor duda…Olvida todo lo que te he propuesto…creo que he sido demasiado egoísta…Y ahora ¿quieres que le eche un vistazo a esa herida del cuello?... Me gustaría ver como evoluciona.

Vincent suspiró y asintió.

Se dio cuenta, muy a su pesar, de que el bueno del doctor, le estaba mintiendo. Estaba convencido de que sí quería ayudarle, pero no iba a dejar de estudiar sus genes. Era una tentación demasiado fuerte. Tendría que explicárselo más claramente. Pero sería en otro momento, porque una sensación muy desagradable se había asentado en su estomago y sabia que tardaría mucho tiempo en irse de allí; si es que algún día se iba.


Cuando llegó al Club de caballeros, Jt y Tess estaban empezando a poner la mesa, si se puede decir eso de ponerla en la barra de un bar. Se giraron hacia la puerta en cuanto la oyeron abrirse.

-Llegas justo a tiempo; Cat acaba de ir al baño a lavarse las manos.- le indicó Tess mientras colocaba un montón de servilletas.

Justo en ese momento, Catherine apareció. Algo en la expresión de Vincent le indicó que las cosas no iban bien.

Fue hasta él y le dio un sencillo beso en la boca. El se lo devolvió , cerrando los ojos, mientras la cogía levemente por la cintura.

-¿Qué te ocurre?.- le preguntó preocupada pasando la mano por su cara.

Jt les indicó que se sentaran y le sirvió una cerveza a Vincent y otra a Cat.

Este cogió de la mano a su chica y la llevo hasta allí. Cuando los cuatro se sentaron empezó a hablar.

-Hoy ha pasado algo increíble en el hospital.- poco a poco y mientras iban dando cuenta de la comida, que habían traído del italiano más cercano, les puso en antecedentes de lo ocurrió con Adam y de su encuentro con las dos bestias.

- Cuando le vi los ojos amarillos, no me lo podía creer…Fue increíble… Él estaba fuera de sí…pero jamás pude suponer que sería por algo así.- dejó el tenedor en el plato y le dio un trago a su cerveza-. Y luego la aparición de los "otros" fue el remate.

Jt estaba perplejo. En dos días llevaban dos encuentros con los "guardaespaldas" del Consorcio.

-Esto me está empezando a preocupar...

Todos lo miraron indicando que lo que había dicho era una obviedad.

-Si ya sé que eso es lógico… pero ¿porque ahora han empezado a salir a la luz? Durante mucho tiempo han estado fuera de nuestra vista, ¿por qué ahora?

Cat asintió.

-Entiendo lo que quieres decir… ¿creéis que pueda tener relación con la entrada en política del "señor" Baker?

Jt levantó una mano.

-Casi estaría seguro de ello, parecen una guardia pretoriana protegiendo a su César…

-¿Protegiéndolo de quien en concreto?.- preguntó Vincent.

Tess le contestó.

-De nosotros, tal vez…

Vincent lo negó.

-No creo… no somos rivales para ellos…- lo dijo sin pestañear mientras revolvía con desgana su plato de raviolis con verduras salteadas. No levantó la mirada del mismo en ningún momento mientras hablaba-. Ya visteis… me dieron una paliza.. y si no llega a ser por Stuart, estaríamos muertos.

Cat tragó saliva cuando lo oyó nombrar a Stuart, automáticamente giró la cabeza viendo cono Tess y Jt ponían cara de no entender nada.

-Vincent teníamos que hablar de esto antes de contarlo….- le dijo a su marido en voz baja-. Todavía no has hablado con él…

El levantó la vista y la miró.

-Catherine, esa gente es peligrosa y tiene derecho a saber de verdad a lo que nos enfrentamos..

Jt harto de no enterarse de que iba la conversación habló:

-Os importaría decirnos que tiene que ver el tal Stuart con todo esto…cuando me contaste todo ayer no lo mencionaste…

Vincent suspiró, pero antes de que empezase a hablar Cat se le adelantó.

-La pelea iba bastante mal..- les contó muy seria y ligeramente avergonzada de haber pensado que era mejor guardar el secreto-. Vincent estaba luchando con uno de ellos y mi padre y yo habíamos agotado todas las balas … una de las bestias estaba a punto de saltarme encima..

Tess se llevó la mano a la boca y Jt se levantó del asiento. Vincent permanecía imperturbable.

-En ese momento.- siguió Cat, lanzando miradas a Vincent. No entendía esa apatía por su parte, como si todo le diese igual-… oí un rugido tremendo y algo se abalanzo sobre mi atacante…Ese algo era Stuart…

Jt la interrumpió.

-¿El chofer de tu padre?.

-Es más que un guardaespaldas o un chofer…-les aclaró ella tímidamente.

Vincent que permanecía callado, rompió su silencio.

-Si… es un berseker… un guerrero de Odín… en carne y hueso.

Cat lo miró extrañada y asombrada, había algo en su voz que la inquietaba.

Sus amigos se quedaron de piedra.

-Estás diciendo….- le dijo Tess-. que es una bestia de verdad.. Un original…

-Efectivamente-. La miró asintiendo, mientras se terminaba la cerveza-. Y lo que es mas….- dejó la botella encima de la barra y se dirigió a si su mujer-. Tenías razón Catherine…

Ella se estaba temiendo lo peor.

-¿En qué?- le preguntó recelosa.

-En que Stuart tiene casi 200 años de edad…

-¡¿Qué?!.- preguntaron gritando Tess y Jt al unisonó.

Cat se pasó las manos por la cara.

-Vale , Vincent.. Vayamos por partes.- se dirigió a él, evitando las miradas de sus amigos-. ¿Cómo demonios estas ahora seguro de eso?...

El se levantó de la banquera, metió las manos en los bolsillos de su pantalón y les contó lo que le había dicho el doctor Markus.

-Según mis análisis…tengo un pequeño ejército de enzimas en mi cuerpo, que al contrario de todas las enzimas, que poco a poco van eliminándose, éstas, se regeneran día a día….- se calló durante un momento. Se dio cuenta de que Jt sabía a donde iba a llegar. Continúo hablando-. Esas enzimas son importantísimas para protegernos de enfermedades… y para controlar nuestro envejecimiento….- cogió aire antes de terminar de hablar-. Digamos que voy a vivir bastante más que vosotros… si no me mata alguien antes… claro..

De repente, Jt empezó a toser. Todos lo miraron sorprendidos por la interrupción. Se aclaró la garganta y se levantó como un resorte de la banqueta en dirección a la mesa.

-Vale…. ¡Esto es increíble!… tengo que enseñaros algo….algo muy importante..- sacó un par de fotos de un sobre..- yo pensaba que estaba empezando a desvariar, con tanta información "extraña", pero ahora que has dicho eso de que Stuart y tu no envejecéis como nosotros… todo tiene sentido.

Apartó su plato y puso las dos fotos, ampliadas del rostro de cada uno los Baker, encima de barra. Sus amigos se agolparon a su alrededor.

-Si os fijáis bien…los dos tienen los mismos iris… los mismo colores…Azul aquí y blanco aquí….- les fue señalando donde había puntos rojos-. Aquí hay marcas, pequeñas cicatrices, pueden ser de afeitarse o quién sabe, el caso es que están en los dos…y aquí, falta el lóbulo de oreja izquierda..- los miró-. no pueden casualidades.

Uno a uno fueron observando lo que él les había dicho incapaces de creérselo.

-Todo esto confirma lo que os digo…los experimentos están llegando a un nivel nunca imaginado..- les dijo Vincent-. Experimentos con la genética berseker….- sonrió cínicamente-. La eterna juventud…lo que me faltaba….- empezó a andar nervioso por la habitación.

Tess se acercó a Vincent y le preguntó:

-¿Cómo fue tu encuentro con Angela la hermana o..- miró las fotas-. o hija?Quiero tu impresión… la impresión de alguien que sabe cuando le mienten….- se lo dijo mirándolo fijamente a los ojos. También se había dado cuenta de que estaba demasiado alterado.

El se aclaró la garganta antes de hablar y se tomo su tiempo para contestar intentando relajarse.

-Desde luego no me mintió…ya oísteis, había respeto por la figura de Aaron Baker y… yo casi diría que miedo…Ángela es dos personas; la que quería ligar conmigo….-Cat carraspeo incomoda-. y otra muy distinta cuando hablábamos de él.. Pero a mí me pareció una buena mujer.- dijo con seguridad, asintiendo-.…atrapada en una situación que la supera…- señaló las fotos-. y ahora ya sabemos los motivos…

Tess los miró a todos antes de hablar.

-Podíamos intentar hablar con ella….- fijo su vista en Vincent-. …tú le has causado una grandísima impresión….- lo dijo con total seriedad, mirando a su amiga.

Vincent asintió, entendiendo que podía ser importante abordarla.

Catherine durante un par de segundos se quedó sin poder decir nada…después su cerebro empezó a funcionar a la velocidad del rayo.

-No me parece mala idea.- le contestó ella-. Es cierto que si nos la ganamos puede contarnos muchas cosas…pero no me hace gracia que manosee a "mi" chico .- puso mucho énfasis el decir "mi". Pero de todos modos su mente estaba en otra cosa..

Cambio de tema mientras veía como Vincent sonreía, esta vez con naturalidad, al oír como defendía su posesión más preciada, él.

-Ya volveremos a eso más adelante… ahora tienen que aclararnos eso de que puedes vivir tantos años…Hoy he estado con mi padre en la casa…ha instalado una puerta acorazada en el sótano…

La expresión de Vincent cambio bruscamente y la miró extrañado.

-Yo creía que quería cerrarlo…y ¿qué demonios pinta él en nuestra casa?….

Ella asintió.

-Ya… bueno, por diversas razones ha decidido que es mejor no hacerlo-. no contestó a la pregunta. No sabía que decir.

-¿Qué razones?.- el tono de la pregunta denotaba que estaba bastante molesto.

Ella intentó escapar de la dirección de esa conversación. Eso ahora no era importante…¡Dios, estaba casada con un alguien que podía vivir 200 años, ¡y ella no! La cabeza le daba vueltas. Respiró hondo y siguió hablando. Había que encontrar una solución.

-Ya te lo contaré más adelante, ahora no es relevante…bueno, el caso es que me ha dicho que tienes que ir a verlos hoy por la tarde, podemos ir a cenar.… no podemos demorar más este encuentro.. y ahora menos que nunca…

Vincent asintió.

-Lo haré, pero no voy a esperar tanto…- le dijo -. Pero antes tengo un encargo para vosotros dos.- miró a Tess y a Jt-. ¿ Si podéis claro?... Es para esta misma tarde..

Ellos asintieron.

-Mark vendrá para empezar el seguimiento de Dana desde aquí… .- le dijo Jt señalando la mesa con tres pantallas y un montón de gráficos en cada una de ellas…por consiguiente nos tienes disponibles..

Tess asintió.

-Yo tengo libre en la comisaria, en principio… lo que no implica que me puedan llamar en cualquier momento..

Cat asintió, a ella le pasaba lo mismo.

Vincent continúo explicando su encargo.

-Quiero que bajéis a los túneles donde encontramos el vestido de Rebecca y echéis un ojo a las cajas…Tengo curiosidad por saber cuánta gente hay ahí y quienes eran…si puede ser claro… Sus ropas puede que tengan algo nos permita averíguarlo…no soporto pensar que eran "como yo" y han muerto olvidados…

Cat se extraño al oírle decir eso. Nunca había mostrado empatía por ninguna bestia… tal vez por Xavier, cuando estaba recuperando su humanidad… pero esto era distinto, como si hubiera un vinculo personal..

Su marido siguió hablando.

-Las dos puertas que hay al fondo… olvidarlas por ahora….ya me encargaré yo de ellas cuando vuelva de la reunión…

Tess y Jt asintieron.

-¿Hace falta que llevemos algo?

-Linternas, alguna silla y una mesa plegable.. Ah! Agua….

-Perfecto….Podemos ir enseguida… tengo de todo.- indicó Jt asintiendo.

Vincent volvió a hablar.

-Iré con vosotros antes de ir a hablar con Bob y Stuart. Os abriré la puerta que baja a los túneles…

Sus dos amigos asintieron.

-Pero antes quiero darte algo Cat...-sacó de su bolsillo un bolsa. Dentro iba la cartera de Adam -. La chaqueta del chico estaba tirada en el suelo… dentro encontré esto… quiero saber quién es y porque es así…

Se la tendió a Cat. La cogió. Seguro que Jt podía averiguar algo ahora que "trabajaba" con la bases del datos del FBI.

La abrió y vio, un par de tarjetas de crédito, el carnet de la universidad, el de conducir, poco dinero y alguna foto.

Se la iba a pasar a Jt cuando se fijo un poco más en una de las fotos.. ¡OH! ¡No podía ser verdad! Esa mujer… la conocía… en la foto estaba abrazada al muchacho, sin lugar a dudas era su madre….Era Berta.

-¡Tess!.- llamó a su compañera, haciéndole gestos para que acudiera junto a ella-. la madre del chica es Berta, la limpiadora de la comisaria….

-¿Qué?...- su compañera cogió la cartera, miró la foto que le señalaba Cat y disparada fue hacia el ordenador donde ya se había sentado Jt.

Teclearon el nombre del chico y una lista se desplegó en la pantalla.

-Hijo de Alfredo Márquez y Berta Arias...Estudiante de medicina de la Universidad de Nueva York…Diagnosticado de una enfermedad degenerativa en el NY general hospital en 2010, no específica la enfermedad…...No hay nada mas…

Vincent se acercó a ellos.

-Ahí lo tenéis… enfermedad rara… y luego universitario con matricula.. ¿Donde lo han curado?

Todos lo dijeron a la vez.

-¡En el Baker!

-En efecto… y ahora tiene efectos secundarios, por eso se lo han llevado tan pronto. En el momento que quedo reflejado el ingreso en el ST. Benjamin, vinieron a por él…

-¡Qué rápidos!.- exclamó Tess.

-Lo son… .- le corroboró Vincent, mirando fijamente la pantalla.

En ese momento su teléfono empezó a sonar.

-Es Doc….- lo descolgó-. Dígame Doctor.

-Perdona que te moleste… pero creo que debería pasarse Cat por aquí. No te ofendas, pero no creo que te dejen entran.. ¿Recuerdas que te he comentado que había habido un accidente en la zona cero, un coche contra una pala excavadora?… pues en principio, parece que la cosa se complica…Dile que venga cuanto antes…Quiero enseñarle algo.. es importante…El FBI y la CIA hacen guardia en la puerta de la sala de autopsias

Vincent asintió.

-Por supuesto, irá enseguida….- se despidio y colgó.

-¿Que quería?

-Que te pases por el hospital…, quiere enseñaros algo… ha habido un accidente esta noche, un coche se ha empotrado con una excavadora en la zona cero. Me lo ha comentado por la mañana, parecía un caso corriente, dentro de lo que cabe… pero ahora parece ser que es un poco especial…. El FBi y la CIA están allí…Hace falta placa para que te dejen pasar.

Cat se quedó pensativa. ¿Qué podía ser?.. De todos modos quería hablar con el Doctor Markus lo antes posible y si era posible ella sola.

-De acuerdo, iremos ahora mismo….

Se pusieron sus chaquetas, mas por tapar las pistolas, que por el frio que pudiera hacer, casi era junio y el calor empezaba a sentirse.

Jt se acercó a Tess.

-Acudes al laboratorio de Sam.. Ok? Yo estaré allí esperándote preparándolo todo ¿de acuerdo?.

Ella sonrió y asintió. Se despidieron con un suave beso en los labios.

Catherine observó a Vincent durante un segundo y fue abrazarlo.

-No te preocupes…

El sonrió, abrazándola, a su vez, fuertemente.

-No lo estoy…

Ella frunció el ceño.

-En serio, no lo estoy….-le aseguró él tranquilizándola.

- Vale, te creo….- se dio por convencida, lo besó y salió de la habitación detrás de Tess.

En cuanto Catherine se fue, la expresión ausente y preocupada volvió al rostro de su marido.

Jt lo miró con los brazos cruzados sobre pecho.

-Nunca has sabido mentir.- le dijo-. Jamás. Y dudo mucho que ella se lo haya creído…yo desde luego, no…

Vincent fue hacia él, con cara de pocos amigos.

-Dejémoslo de acuerdo, lo que me pasa es algo, que no puedes arreglar….- lo miro durante unos breves segundos como si fuera a decir algo más. Jt tragó saliva, era la primera vez que notaba en su mirada un asomo de reproche.

Vincent movió la cabeza de lado a lado y miró la pantalla del ordenador-. A ver si puedes averiguar algo más del chico.. .- sacó una bolsita del bolsillo-. Esto es su pelo, se lo arrancó mientras tenia la crisis.. ¿Puedes hacerle un estudio genético?

Su amigo asintió, algo receloso.

-Claro.. ¿tengo que buscar algo en concreto?

-Ya sabes tú lo que tienes que buscar….- le dijo ligeramente molesto.

Jt levantó las dos manos, intentando que la tensión del momento desapareciera o fuese a menos.

-Vale…vale, no se te puede decir nada hoy… me pongo con ello enseguida….¿de verdad que no quieres que hablemos?

Vincent respiro hondo.

-No….Ahora, solo puedo hablar con una persona.-. Fue hacia el sofá y cogió su chaqueta….- Será mejor que vayamos al laboratorio… tenéis mucho trabajo…


Mientras esperaba a Gabe, para comer en el restaurante que había al lado de su trabajo, se dio cuenta de que no había cogido su móvil en toda la mañana. Se había levantado temprano y no había parado ni un segundo desde entonces.

Hoy tenían que organizar una fiesta, que se iba a producir esa noche ,en la casa de los diseñadores más de moda de la ciudad.

Se había pasado toda la mañana supervisando el catering, que debido a los gustos bastantes exclusivos del anfitrión, exigía cierta dedicación extra. Los camareros tenían que ir todos vestidos de blanco impoluto y las planchadoras, veían cómo se amontonaban en sus mesas, los uniformes recién sacados de las secadoras industriales. Manteles negros, servilletas blancas y un servicio basado en tonos morados completada el conjunto, sin olvidar colocar en cada mesa un par de orquídeas, una blanca y otra morada. En definitiva, una autentica locura de mañana.

Sacó su móvil del bolso mientras esperaba que el camarero, le trajera una copa de vino blanco. Había llamadas de algunos de sus proveedores, pero nada urgente. Se dio cuenta de que tenía un mensaje de texto. Era de Cat.

Respiró profundamente antes de leerlo. No había hablado con ella desde el dia que se había ido de su casa. ¿Cómo podía ser posible que prefiriese a esa cosa antes que a su propia sangre?

El camarero llegó y le sirvió su copa de vino, ella le dio las gracias mientras, pensaba si abrirlo o ignorarlo. Al final, pudo más la curiosidad y lo abrió.

Justo cuando estaba terminando lo leerlo, una voz le hablo al oído.

-¿Que lees tan interesante?- le preguntó mientras le daba un beso en la mejilla.

Ella se movió sobresaltada y en un movimiento reflejo apagó el móvil.

- Nada... cosas del trabajo...- le dijo mientras se daba la vuelta. Le cogió de la corbata negra que llevaba y le dio un largo beso en la boca.- Te he echado de menos todos estos días.

-Y yo también a ti.- le dijo él, mientras le acariciaba la cara con dulzura. Se incorporo y fue a sentarse en su silla, soltándose los, botones de la americana al hacerl-. . Ha sido una semana infernal.

Ella asintió.

- Si lo sé, para mi también lo ha sido.- El camarero les trajo en ese momento la carta. Ellos las cogieron agradecidos. Heather termino enseguida, tenía claro lo que le apetecía comer. Gabe se demoró un poco más. Mientras tanto, le fue contando los encargos tan diversos que habían tenido.-… y lo peor es que hoy tengo que supervisar una fiesta... por lo que acudiré un poco tarde a tu casa...si quieres que vaya, claro.

Gabe dejo la carta encima de la mesa y le cogió la mano.

-Por supuesto que quiero...hemos estado juntos muy poco, últimamente.

Ella asintió. Sabía que se refería a que no habían echo el amor desde el lunes, y reconocía, que tenía unas ganas locas de acostarse con él otra vez... eran experiencias increíbles. ¡Qué Cat dijera lo quisiera!, nada en Gabe le hacia sospechar que no fuera honesto con ella.

En ese momento, el camarero les tomo, nota y retiro las cartas.

-No he sido sincera contigo...-le dijo correspondiendo la honestidad de él con la suya. Gabe la miro sorprendido-. Estaba leyendo un mensaje que me ha dejado mi hermana. Dice que me echa de menos y que no me fie de ti que no eres lo que pareces..

Gabe se movió ligeramente en la silla sonriendo, con tranquilidad.

-Bueno es lógico, no nos llevamos muy bien...- la miro a los ojos-. Cuando le dije que habíamos comido juntos, creí notar algo de celos en su voz

Heather se quedó de piedra.

-¿Celos? ¿Cómo puede ser así? Te dejó por esa "bestia"...

Gabe la miro con un punto de condescendencia.

Ella enseguida de se dio cuenta de lo que estaba pensando.

-Ya, simplemente le fastidia que sea yo la que este contigo...

Gabe asintió.

-Si creo que es eso...Ayer mismo estuve con ella...

-¿Si?.-le interrumpió Heather.

-Si...la fiscalía me ha asignado un caso en el que ella estaba trabajando...su mirada, cuando tuvieron que venir a contarme los detalles, fue tremenda.

-¿Te dijo algo fuera de lugar?.-preguntó interesada, por alguna extraña razón le gustaba que su hermana tuviera celos de ella.

-No...no llego a abrir la boca. Apareció un agente del FBI y se la llevo, algo relacionado con su padre biológico...Tess fue la encargada de contármelo todo...tampoco parecía demasiado emocionada de verme.

-Me lo puedo imaginar...¿su padre era un agente del FBI ,verdad?...

-Sí...era, tú lo has dicho..y por lo que se ve es bastante escurridizo, pero no creo que este muy lejos de Cat...

-¿Crees que ella sabe algo sobre donde esta?

Gabe se encogió de hombros.

-No sabría decirte...bueno, de todos modos, no es asunto nuestro...

Ella sonrió.

-Voy a abandonarte un momento...-puso cara de pena al oirlo. Ella se lo aclaró.-solo voy al baño.- Se levanto y fue hasta él para besarlo.- vuelvo enseguida-. y cogiendo su bolso fue hacia allí.

Mientras la veía alejarse moviendo sensualmente las caderas enfundadas en un esplendido y estrecho vestido negro, su expresión cambio.

Cat ya sabía que él era una bestia, iba a ser cuestión de tiempo que acabara contándoselo a Heather y seguro que algo tramarían, con ese marido suyo, para hacer que Heather lo viera transformado. Era curioso, que eso mismo hizo el con Vincent, provocarle para que lo viera la propia Heather.

Movió la cabeza con resignación. Era una pena, le gustaba mucho esa chica, pero los acontecimientos se precipitaban. No podía esperar mucho mas. Su deseo de volver a sentir la piel de Cat, sus besos, sus caricias, crecía sin control, y desde que sabía, que podía convertirla en su dócil compañera y amante, ese deseo, se habia convertido en algo insoportable.

El problema es era que tenía que pillarla con la guardia baja ya que, necesitaba, que toda la transformación ocurriera bajo su supervisión para que ella supiera quién iba a ser el dueño de su alma, a partir de ese momento.

El tiempo de Heather había acabado, pero se permitiría una noche mas con ella haciéndola disfrutar como nunca. La chica se lo merecía, a fin de cuentas solo era una pobre víctima. Luego pondría en marcha su plan.

La vio llegar sonriendo y automáticamente, cambio su expresión para devolverle esa sonrisa.

Continuara….Muchas gracias por leerlo Beasties...

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