CAPITULO IV
Gente sexy de FF aquí le traigo la continuación de su historia favorita, ya que todo el mundo pide actualizaciones más seguidas, pues que creen, ¡que hago lo que puedo para complacerlas! Pero cambiando de tema ¡disfruten el capitulo! ya que de verdad escribo de todo corazón para ustedes que sin sus visitas y reviews, esta historia no existiría ¡gracias mundo!
Nota: este capítulo contiene lemon un poco explicito, como es el primero que hago no sé qué tal me salió, así que ustedes juzguen y opinen, además no me hago responsable si son susceptibles.
Nota 2: les doy mis más sinceras gracias a Gaby007, quien me ayudo a escribir este capítulo, ¡Gracias Gaby!
Como saben nadie me pertenece excepto la historia y la sacerdotisa Mizuki, Inuyasha & Co. Le pertenecen a su creadora bla bla bla… ¡comenzamos!
Simbología:
Aaa: narración
Aaa: lo que el hanyou y los demás personajes hablan
Aaa: parte humana
Aaa: parte youkai
…..
Soltó un suspiro que contenía todo su agotamiento. ¡Estaba harto! Definitivamente hoy no era su día... En primer lugar, no dejaba de pelear con sus otros yo por Kagome, y ella al parecer le gustaba, podía olerlo en ella, era algo así como un olor de aceptamiento, ella se sentía querida y halagada, o al menos eso creía él. Estaba su precioso Ramen, si había más de él, no debía de usar tanto su cabeza para saber que mientras más, menos comida y por consecuente no tendría más ramen y Kagome se iría a su época por más y no sabía qué pensarían sus otras mitades. ¿Irónico, no? Ni el mismo sabía lo que pensaba? Y el final, Kikyo lo llamaba. ¿Para qué lo quería? ¿Acaso no veía sus problemas como para que ella viniera y lo molestara? Parecía que la no muerta tenía un rastreador o algo que la hacía aparecer en el momento menos indicado. Parecía que la no muerta se aburriera y viniera a joderle la vida... Pero allí se miraba él mismo, corriendo de rama en rama, escuchándo su llamado y tratándo de encontrarla con ese horrible olor a tierra y cadáver. ¿Cómo se le pudo pasar siquiera el pensamiento de prometerle eso a Kikyo? La respuesta era facil.
Lástima.
Esa mujer que antes amo ya no existía, ahora solo era el reflejo de lo que era. Esa sacerdotisa cálida y amable cambió para ser un montón de barro y huesos mezclados en un cuerpo falso, como ella lo era. No podía cambiar el pasado, lo hecho hecho estaba y él no quería cambiar nada. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera conocido a Kagome y no hubiese existido Naraku? Seguramente viviría infeliz siendo un humano al lado de una sacerdotisa que no se creía humana, see, bajo autoestima. Definitivamente no se arrepentía de conocer a Kagome, fué lo mejor que le pudo haber pasado. Esa mujer tan cálida sin importarle su raza. Kikyo nunca estuvo sin su arco en su presencia pero Kagome, hasta le tocaba las orejas como a él tanto le gustaba. Ahora estaba atado a promesas pasadas por culpa de su lástima y condenado a mirar a Kagome ser feliz con sus otras mitades...
Cuando se dio cuenta, ya había llegado hacia donde estaba Kykio, con esa cara de amargura y tristeza, de la sacerdotisa de la que se enamoro ya no quedaba nada, tal vez el que fuera revivida con artes obscuras no la iban a regresar feliz de la vida, cuando Kykio lo visualizo lo saludo sin expresión alguna.
Inuyasha ¿Cómo has estado?— le pregunto la miko zombi al Inu hanyou
He estado bien ¿Qué deseas Kikyo?— pregunto inuyasha, la verdad él quería terminar esta pequeña visita lo más rápido posible
¿te siento extraño, Inuyasha? ¿Qué ha pasado?— pregunto con insistencia Kykio
No me pasa nada Kykio— Kykio miro ligeramente sorprendida al hanyou, Inuyasha generalmente nunca le hablaba así ¿Qué demonios le estaba pasando? ¿tenía que ver Kagome con su cambio de actitud? Inuyasha la mantenía al margen como si no le interesara lo mínimo que ella estuviera ahí.
¿has sabido algo de Naraku, Kykio?— Inuyasha iba a hacer por primera vez desde que se reunio con Kykio su visita mas corta, no quería que sus mitades se aprovecharan otra vez de Kagome, como ya era costumbre.
No, naraku sabe mover muy bien sus cartas, no deja ningún rastro que nos pueda ayudar, solamente se sabe que dejo el monte de las animas, y eso ya lo sabíamos— le dijo Kykio a Inuyasha, cuando Inu dio la vuelta para irse, Kykio lo llamo — Inuyasha ¿Por qué te siento incompleto? No siento tu youki, ni tampoco tu parte humana— Inuyasha se tensó cuando la no muerta le dijo eso ¡ahora tenia que decirle la verdad y no quería!
solamente fue un hechizo, una aprendiz de Midoriko me lo lanzo, creo que se llamaba Mizuki o algo así, ella separo mi corazón humano y youkai— ahora si la no muerta estaba sorprendida, Mizuki había regresado, ella juraba que Mizuki había muerto junto con Midoriko cuando se creó la perla de Shikon, o al menos eso le habían dicho cuando se preparaba para ser una sacerdotisa hace más de cincuenta años pero ¿Qué demonios ganaba ella lazándole un hechizo de tal magnitud a Inuyasha? Kykio se dispuso a averiguar mas sobre lo que había pasado.
¿y que más te dijo esa sacerdotisa? ¿te dijo como romper el hechizo?— Kykio pensaba que tal vez ella podía romper el hechizo, ya que Inuyasha la amaba, la forma era saber como poder ayudarlo.
Si, dijo que para romper el hechizo, yo tenia que saber lo que quería, que mis otras mitades y yo estuviéramos de acuerdo o nos quedaríamos así para siempre. — pero lo que la miko no muerta no contaba era en que ella no estaba en los planes amorosos del hanyou.
¿y qué es lo que harás, inuyasha? — pregunto ansiosa Kikyo
Aun no lo sé, adiós Kikyo— se despidió tajante el hanyou y regreso hacia el campamento donde había dejado a su miko del futuro, pero lo Inuyasha no se imaginaba lo que le diría la no muerta en ese instante.
¡quiero que cumplas tu promesa, inuyasha!— inuyasha abrió los ojos como platos, no le hizo caso a la no muerta y siguió caminando, y se fue sin decirle ninguna palabra. Pero nunca espero que Kikyo lo obligara a cumplir su promesa tan rápido.
Cuando regreso al campamento, lo primero que vio fue a Kagome siendo abrazada por Inu humano y gruñidos a sus pies velando que nada perturbará el sueño de su amada, lo que Inu hanyou daría por dormir abrazado cada noche con Kagome a su lado, amarla sin restricciones, tal vez lo mejor era que él se fuera al infierno con Kikyo y darle la oportunidad a Kagome de ser feliz con su parte humana, ¡maldición! ¿¡Por qué el amor era tan complicado!? ¿Por qué se enamoró de Kagome, cuando solo debía haberla visto como su amiga? No tenía ganas de subir a la rama en la cual antes estaba descansando y mejor descanso en una roca en frente del futon de Kagome y dejo que el sueño con el cual luchaba lo dominara.
Kagome despertó cuando escucho pasos en frente de ella, visualizo a Inuyasha frente a ella en una roca, se zafó del brazo que tenía Inu humano en su cintura y camino con cuidado de no despertar a nadie, se cuidadosamente arrodillada a cuatro patas y ahí lo vio, era tan hermoso, sus labios finos que llamaban, sus facciones duras pero delicadas, mostrando toda su masculinidad, Kagome se acercó lentamente a su objetivo, la boca de Inuyasha, le dio un beso casto, pero delicado, no pudiendo resistir más, movió su boca sin esperar respuesta de repente sintió las manos de Inuyashala tomándola de la nuca, y cuando abrió los ojos vio que Inu hanyou le respondía muy gustoso a su beso, profundizándolo, queriendo probar más del delicioso sabor de Kagome, la boca de ella era dulce, tan dulce como las golosinas que le traía a Shippo desde su época, el hanyou siguió profanando esa dulce y deliciosa cavidad, cuando el maldito oxigeno hizo falta Inuyasha respirando forzosamente le dijo.
Kagome, vamos…vamos a otro sitio… quiero hacerte…mía por…favor— la miko del futuro solamente pudo asintir. Montándola con cuidado en su espalda evitando despertar a sus compañeros, salieron corriendo, como si estuvieran corriendo huyendo de un demonio, el propio demonio de lujuria que poseía al hanyou, cuando Inuyasha visualizo un árbol un poco lejos del campamento, creyó que tal vez era una distancia prudente para evitar que Inu youkai escuchara todo lo que planeaba hacerle a su Kagome, cuando llegaron la bajo de su espalda y la beso hambrientamente, desesperado por probar otra vez el delicioso sabor de esa delicada boca metió su lengua, extasiado por el delicioso olor de su hembra inuyasha toco los pechos de Kagome por sobre de su ropa, mientras que Kagome no podía articular ninguna palabra, su mente estaba en blanco las caricias que Inuyasha le daba a todo su cuerpo le mandaba descargas por toda su espina dorsal, terminando en su intimidad, mientras que a Inuyasha su miembro le dolía más que una herida de batalla recordándole el querer poseer a su hembra en todos los sentidos, quería entrar en esa feminidad que lo reclamaba y escuchar los gemidos de Kagome mientras besaba su cuello hicieron que perdiera la poca cordura que mantenía.
—Inu…yasha— kagome gemía más y más sentía que ya no podía aguantar más y empezó a acariciar el miembro de Inuyasha por encima del hakama, con este gesto solo provoco que Inuyasha le rompiera la ropa con sus garras a Kagome, cuando vio por primera vez esos dos montes de carne blanquecina como la misma nieve, con una liguera parte obscura y el pico de sus pezones erectos por el placer que el hanyou le brindaba, el no perdió más tiempo y empezó a succionarlos con frenesí tal y como si tratara de un pequeño cachorro buscando alimento, lo lamia y mordía a su antojo mientras que con una mano le daba la debida atención al otro, disfrutando del placer de saborear la deliciosa piel nívea de aquella que sería su hembra en cuestión de minutos, la desnudo por completo, quitándole esa maldita falda que lo tenía loco desde que la conoció, definitivamente dejaba ver mucha carne, no era que no le gustara, solamente que podía oler la lujuria de muchos machos cuando buscaban los fragmentos, con un poco de torpeza, Kagome quito el haori rojo, Inuyasha viendo los torpes movimientos de su Kagome, decido desnudarse por completo quitándose el kosode y el hakama ¡ahora la haría su mujer! Sin nada ni nadie que se lo impidiera, Inuyasha le separo las piernas y se acomodó mejor entre los cremosos muslos de Kagome, la punta de su miembro tocaba los húmedos pliegues de ella gruñendo por el ciego placer que sentía, cuándo estaba listo para penetrarla…
Inuyasha despertó sobrexcitado, miro el molesto bulto que se formaba dentro de su hakama, su miembro le dolía horrores, una liguera capa de sudor cubría su frente, miro a su alrededor todos estaban profundamente dormidos, Inuyasha se levantó y corrió lo más sigilosamente buscando un rio o un lago ¡algo! Que lo ayudara a resolver aquel molesto problema en su entrepierna, no era la primera vez que esto le pasaba, por esas molestas razones procuraba buscar donde descansar cerca de un lago, ¡malditos sueños húmedos! La próxima vez ya no sería un sueño, el haría lo posible para realizar ese sueño, por el momento se conformaría con baños de agua fría…
Continuara…
Listo lo termine, creo que este es uno de los capítulos que más me ha costado hacer pero que les pareció ¿bueno? ¿Malo? ¿Regular? ya que me he fijado que esta historia tiene más de mil visitas pero parece que no quieren darme su opinión, Dejen sus reviews, son gratis y hacen que esta servidora este feliz de que exista esta idea un poco loca. Sobre los capítulos especiales que mencione en el capítulo anterior, creo que no podre subirlos hasta nuevo aviso, ya que mi trabajo no me permite tener el tiempo de escribir.
Gracias por sus reviews a:
luxy1985
gangstaluv
Mnica Vanegas
Tsuyu. M. Otaku
Princezz Inuyoukai
Fuyu Kirisame
Gumi Inu-chan
Hasta la próxima
Kira-Taisho_128
