Disclaimer: Pokémon no me pertenece es propiedad de Satoshi Tajiri .
Notas de autor: ¡Labios!
Advertencias: Besos gays :3 (literalmente)
—Te tengo
Ruby agradeció a Arceus porque a aquel maniaco se le ocurriera pasar por su casa en aquel momento, los ojos rojos de Metagross lo observaron con diversión al verlo de cabeza siendo sostenido por los pies por su entrenador.
—Has salvado mi vida —Ruby suspiró aliviado porque aquello sin duda le habría abierto la cabeza.
—De nada— Steven se río mientras su Pokémon descendía al suelo—, venía a traerte algo.
—¿Algo?— los ojos de Ruby brillaron con expectación, y no porque le llevaran un presente sino porque sin duda sería algo hermoso.
Steven atrapó sin dificultad una de las bolas de estambre que le habían arrojado desde la ventana, le sonrió a Ruby y le preguntó con la mirada si podían entrar no era nada agradable ser el blanco de la niña celosa en la parte de arriba.
—Adelante— pidió Ruby dejado la puerta de su casa abierta para que el mayor entrara, aunque la expectación de ver que le había conseguido era palpable.
—Es para Coco. — Aclaró Steven antes de sacar de su traje la caja de terciopelo negra—Mi padre aceptó tu diseño.
Ruby casi se arrojó para verlo, quedando sólo a centímetros del rostro de Steven con la alegría surcando en sus facciones.
—¿Aceptó mi diseño? —Steven le sonrió mientras asentía.
—Ella será la primera en usarlo antes de que salga al mercado—contestó—, por lo que quiere que pases a su oficina un día de estos.
—¡Alto ahí! —Sapphire gritó desde las escaleras para evitar lo que sea que estuviera pasado, pero se enredó con el vestido que aún traía puesto y terminó por empujar a Ruby hacia enfrente, justo contra Steven.
Cuando la chica atinó a levantar la cabeza, se encontró con que Ruby mantenía los labios sobre los de Steven con los ojos abiertos como platos y las mejillas más rojas que el fuego de Toro; en cambio, el peliplateado parecía muy conforme con aquel gesto porque sonrió antes de separarse del chico.
—Y-Yo...—Ruby balbuceó sin encontrar palabra alguna que decir, el peliplateado lo despeinó.
—Fue un accidente, lo entiendo.
«Pero me gustó», pensó Ruby «además fue mi primer beso».
Un pequeño grito ahogado hizo que ambos voltearán a ver a Sapphire que parecía estar convertida en piedra debido al shock.
—Creo que me iré— dijo Steven incorporandose—ve a ver a mi padre lo más pronto posible.
El otro sólo asintió sin mucha energía y el campeón se agachó para estar a su altura y capturar sus labios en otro beso, este siendo más que un pequeño roce de labios inocente.
—Creo que ahora no podré contenerme —se lamentó empezando a alejarse.
Dejando a Ruby con la cara completamente acorde al color de sus ojos y ha alguien entre la hierba con una sonrisa de oreja a oreja.
A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."
Hayden
