Disclaimer: Pokémon no me pertenece es propiedad de Satoshi Tajiri .
Notas de autor: Debería escribir algo súper cool aquí, pero tengo sueño. (? No dormí bien cuidando a mi perrita herida, sigo preocupada ;-; en fin, este fic me está costando horrores, Sapphire es uno de los personajes que más me cuesta y la palabra que me dieron no ayudó xD.
Como sea, disfruten el capítulo.
Advertencias: Ninguna
Ruby caminaba alegremente hacia la corporación Devon, estaba extrañamente animado mientras Coco a su lado lucía su recién adquirido accesorio, simplemente el coordinador no había tenido el corazón para quitárselo cuando notó cuanto lo amaba.
—El diseño fue mío, recuérdalo —dijo pues su Pokémon había mirado con ojos soñadores al campeón de Hoenn y todavía no se le iba de la cara—. Él sólo le dio la idea de producirlo a su padre.
El Pokémon gato lo ignoró aunque parecía haber una sonrisa en sus facciones, Ruby le sonrió para después acariciarla.
Se sonrojó casi inmediatamente cuando los recuerdos del día anterior lo golpearon, Steven y él se habían besado. Fue un accidente, no había duda de ello pero no le quitaba la importancia de ser su primer beso -ni el segundo, dado que el peliplateado volvió a besarlo cuando se iba-.
«Concentrate», gruñó en sus pensamientos mientras entraba al edificio.
—Vengo a ver al señor Stone—le sonrió a la recepcionista y ella contestó al gesto un poco contrariada.
—Lo siento, el Presidente no se encuentra —dijo apesumbrada, como si aquello le rompiera el corazón—, su hijo al parecer descubrió una nueva cosa y salió casi corriendo.
—De tal palo, tal astilla —Ruby quiso golpearse la frente, pero se contuvo por la pobre muchacha—, ¿puedo dejarle un mensaje?
—Por supuesto.
—Dígale que Ruby, el hijo de Norman vino a buscarlo—dijo el coordinador—, es sobre lo que hablo con su hijo Steven.
La recepcionista lucía un poco sorprendida mientras lo miraba intensamente, pero no agregó más que un por supuesto.
—Vamos Coco, es hora de volver.
Salió tomando una gran bocanada de aire mientras se estiraba, caminó hasta que al pasar por una tienda de televisores se detuvo abruptamente al ver a Steven en pantalla, el campeón lucía un poco molesto aunque hacia todo lo posible por no parecerlo.
—¿Es verdad que tienes un amorío con el hijo de Norman, el líder de gimnasio de Petalia?—escuchó a la reportera preguntar y los ojos azules lucieron un poco desconcertados.
—No hablaré de mi vida privada —empezó a decir cuando le mostraron algo y en pantalla una fotografía apareció.
Eran ellos dos besandose el día anterior en la puerta de entrada.
Si hubiera podido desmayarse ahí mismo lo habría hecho, pero varias personas ya estaban volteando en su dirección y tuvo que huir, ¿quién demonios había tomado esa fotografía? Más importante, ¿quien la había hecho pública?
«Voy a matarla» ¡Sapphire tenía la culpa! Ella y incapacidad de usar correctamente un vestido, ni siquiera le había puesto tacones -por miedo a que se sacará un ojo o algo al caerse- y ahora todo aquello había iniciado. Lo peor no era eso, lo más probable es que toda Hoenn lo supiera; incluso su padre.
Ruby se estremeció al pensarlo, Norman no iba a dejarle ir tan fácil sin importar lo que dijera, ni aunque aquello fuera producto de Photoshop. Ahora toda la maldita región pensaría que era gay, aunque sí su pareja era Steven... Sacudió la cabeza borrando el pensamiento.
Un Metang se acercó y lo reconoció de inmediato, era el mismo que lo había ayudado en la cueva Granito cuando Steven había derrotado a la manada de mawile. Sin darle tiempo a reaccionar el Pokémon lo hizo subir en el y empezó a ir a cualquier lugar.
—Bien, te acompaño—murmuró Ruby mientras se sentaba en el pokémon de acero.
Algo le decía que iba a arrepentirse después, pero ahora lo único que no quería era enfrentarse a su padre.
A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."
Hayden
