Disclaimer: Pokémon no me pertenece es propiedad de Satoshi Tajiri .

Notas de autor: ¿Tendría que decir algo en mi defensa? Nah, solo no me apetecía hacer una escena de este fic, pero bueeeno. Dos capítulos más y termino mi reto personal.

Ryuu, sé que amaste este capítulo y aunque no cumplí con lo que me habías pedido lo intenté (por varios meses lol)

Advertencias: Posible OoC.


—Que bueno que hayas llegado tan rápido —fue el saludo con el que el profesor Birch le dio la bienvenida a su laboratorio nada más bajar de Metang—, gracias por traerlo.

El Pokemon asintió como si fuera habitual para él y después miró al interior del laboratorio, como si buscara a alguien dentro.

—¿Ha pasado algo?—preguntó Ruby al fin, después de idear algunas posibilidades del porque había sido convocado a ese lugar. El hombre frente a él se removió inquieto, pero habló al cabo de un momento.

—Mi hija y el campeón tuvieron una discusión, no sé exactamente de qué—empezó a explicar —, el problema es que el presidente Stone acaba de llamarme para solicitar su ayuda y Sapphire no quiere ir...¿podrías...?

Ruby estuvo tentado a gritar "¡De ninguna maldita manera!" E irse corriendo si la mirada del hombre no lo hubiera detenido a pensar; si ocupaban de su ayuda y la de la salvaje sólo significaba que algo grande estaba pasando.

—Lo intentaré.

Los ojos del profesor casi se iluminaron cuando escuchó, animándolo a que fuera a su casa para intentar convencer a su hija desde ese instante.

El chico se tragó un suspiro mientras miraba de reojo al pokémon de acero quien parecía muy interesado en su persona como si supiera algo que él no y después se subió en él con el fin de entrar por la ventana.

Ni bien Sapphire lo vio, el ceño que le dedicó le indicaba que no era bienvenido en ese momento, sin embargo Ruby no se acobardó sentándose en la cama de la chica.

—Tanto salvajismo debería servir de algo, ¿no te parece?— Dijo mirándola directamente a los ojos—. Si tanto te molesta Steven golpéalo o muérdelo, me da igual; pero al menos ayuda a su padre.

—¿Por qué lo defiendes tanto? —Sapphire le dedicó una mirada de hielo, pero había más dolor que molestia en sus orbes.

Ruby se encogió de hombros, no encontrando una explicación convincente para la pregunta, porque él tampoco sabia la razón de ello.

—Si tanto te molesta, hazlo también.

Ante sus palabras Sapphire lo miró sorprendida, como no creyendo lo que había escuchado; mas fue Ruby quien se acercó hasta ella rodeando su cadera con una mano para atraerla hasta su cuerpo y posar sutilmente sus labios en los de ella.

Y ya estaba, el profesor Birch había pedido que la convenciera, pero, ¿aquello no era seducir? El coordinador no se detuvo a pensar antes de separarse y regresar con Metang, ignorando a la chica que casi sufría un colapso.

—Deja de ser tan infantil— habló Ruby con las mejillas rojas—, es mejor que te apresures o dejaré que Steven me haga lo que quiera.

El chico apenas fue lo bastante rápido como para volar por la ventana antes de que un despertador rosado pasara zumbando por sobre su cabeza.

—¡Eres un imbecil!


A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."

Hayden