Disclaimer: Nada me pertence, solo satisfago mis locuras con los personajes :D

Ambos son diferentes, pero ambos estan vinculados por ese sentimiento mutuo que les impide permanecer separados a pesar de ser naturalezas totalmente distintas. Él es un guardián de los bosques y ella una criatura de tinieblas. Ellos probarán que el amor siempre es más fuerte.

Día 4

Prompt: Hijos de la noche

Género: Sobrenatural, Romance

Palabras: 970

Rating: T

Propuesta: JDayC


Amor sobrenatural

La luna llena se alzaba con un brillo sobrenatural en el profundo manto negro estrellado, reflectando su brillo en la blanca nieve. Una sombra cruzó por los arboles a una velocidad sobrehumana y se posó sobre una rama alta de un pino. Era una bella mujer pálida como fantasma, de cabellos rubios platinados. Sus brillantes ojos rojos resplandecían entre la penumbra de la noche. Observó el perímetro y bajó del árbol, produciendo un sonido seco sobre la nieve.

Un aullido solitario irrumpió el silencio del bosque. La joven rubia se escabulló entre el verde follaje siguiendo el sonido del lamento de ese lobo. Llegó hasta un pequeño claro del bosque donde estaba sobre unas rocas un gran lobo pelirrojo aullándole a la luna llena.

La joven se acercó lentamente al lobo y siseó abriendo su boca de prominentes colmillos. El lobo gruñó y abrió sus fauces molesto. Acto seguido, corrió hasta la joven y con su enorme peso, la tiró contra la nieve.

La rubia observó los ojos ámbar del animal y rió. –Ya basta Hans, quítate de encima. Pesas mucho.

El lobo lamió la mejilla pálida de la vampiresa y gimió alegre. Se quitó de encima de la joven y unas sombras y destellos lo envolvieron. Lentamente se fue transformando a una forma humana. Era un joven muy apuesto de cabellos pelirrojos y un ojo ámbar y el otro esmeralda. –Me alegra que hayas venido a verme, vampirita.

—¿Cómo sabías que vendría?

Hans se señaló la nariz mientras alzaba una ceja. –Por tu inconfundible olor a sangre y vainilla.

—Ah cierto lo olvidaba –exclamó Elsa rascándose la parte trasera de su cabeza.

Elsa se aproximó al joven sin ropa y le tendió su capa negra para que se tapase las indecencias. –Ponte esto. Es vergonzoso que hablemos así –exclamó coloreando sus pálidas mejillas de un ligero rojo.

—De que te avergüenzas, colmillitos. Me has visto así muchas veces –replicó Hans con una sonrisa pervertida.

—Cá-cállate perro idiota. Solo póntelo y no discutas –reprochó lanzándole su capa en el rostro y dándose la vuelta.

En unos segundos sintió las cálidas manos de Hans contra sus fríos hombros mientras él le olfateaba el cabello rubio. Elsa volteó y miró fijamente los ojos bicolores del lobo pelirrojo antes de depositar un salvaje y humedo beso sobre sus labios. Él la correspondió y la tomó de la cintura apegándola más a su cuerpo mientras ella rodeaba su cuello con sus brazos.

Al separarse, Elsa, con su fuerza sobrenatural, empujó al lobo contra un árbol y se relamió sus largos colmillos. –Hans, estoy hambrienta. No he consumido sangre desde hace días, no me iría mal un poco de la tuya.

Hans observó de reojo a la joven mientras le esbozaba una sonrisa. –Te daré mi sangre con una condición.

Elsa abrió sus ojos de rubí en asombro. -¿Y cuál es?

—Solo prométeme que la cumplirás.

—Está bien lo prometo ¿Puedo tener mi sangre ahora?

Hans ladeó la cabeza, dejando a la vista su cuello vulnerable. Un tacto húmedo recorrió su piel causándole un leve escalofrío. Un agudo dolor lo hizo sobresaltar al sentir las dos puntas afiladas clavadas en su arteria carótida. El leve hormigueo comenzó a manifestarse mientras sentía como su sangre era drenada de su cuerpo y pasaba lentamente por la fría garganta de la joven vampiresa, que se movía por intervalos produciendo un sonido que le causaba algo de repulsión.

Al cabo de unos minutos, Elsa desencajó sus colmillos y lamió la sangre restante de su herida. Hans la tomó por los hombros y la besó apasionadamente, introduciendo su lengua en su boca de sabor metálico. La joven enterraba sus uñas en el cabello de fuego del lobo mientras emitía leves gemidos.

Se separaron y se miraron fijamente. Sus respiraciones entrecortadas sonaban al unísono y Elsa se limpió los restos de sangre de los labios con su lengua y la ayuda de su mano.

—Espera, Elsa –exclamó el joven lobo.

—¿Qué sucede? –preguntó exaltada.

—Tienes algo de sangre… –se acercó a su rostro y pasó su lengua por la comisura de sus labios. –Aquí –sonrió.

Un aullido seguido de muchos otros resonó muy cerca de ellos. -¡Oh no! Es mi manada. Elsa debes irte ¡Ya! –exclamó Hans empujando a la rubia a unos matorrales.

—No Hans, ya no quiero que vivamos separados por culpa de nuestros clanes.

—Somos de distintas naturalezas.

—No me importa Hans. Solo quiero estar a tu lado. No me importa si el mundo llegue a las ruinas, quiero llegar a ese punto contigo.

El lobo observó hacia atrás y escuchó los gruñidos y ladridos de los integrantes de su manada que se acercaban. Miró a Elsa y la rodeó con sus brazos. –No estamos destinados a vivir juntos.

Elsa rompió el abrazo molesta. –Al diablo con eso. Hagamos algo para estar juntos.

—¿Cómo qué?

—Escapemos –sugirió la vampiresa haciendo centellear sus ojos rojos.

—¿Qué dices?

—Huyamos de todo Hans, seamos fugitivos. Solos tú y yo. Sin depender de nadie, tú de tu manada y yo de mi clan. Piénsalo. Es una idea maravillosa.

Hans dudó por unos segundos y volvió a mirar hacia atrás. Miró a Elsa y proclamó su decisión. –Está bien, larguémonos de aquí.

Elsa detuvo sus carriles por un segundo y arqueó una ceja confundida. —Jamas me dijiste cual era tal promesa.

El lobo miro a Elsa con una sonrisa en su rostro. Acto seguido, tomó ambas manos delicadas entre las suyas y proclamó. —Prometeme que permanecerás a mi lado durante toda la eternidad —la vampiresa le devolvió una sonrisa pícara.

—Prometido...

Elsa tomó a Hans del brazo y lo arrastró hacia los arbustos. Corrieron lejos entre risas mientras se perdían entre el follaje y la oscuridad. Les esperaba una vida como fugitivos pero al menos tenían una cosa: el uno para el otro.


Aquí esta de nuevo el tema de los vampiros y hombres lobo y la idea no fue de nadie más que la grandiosa JDayC. Me alegro que me haya dado un tema que me encanta que es lo sobrenatural (mezclado con algo de gore xD) Otra vez dejo abierto el final para que se imaginen lo que sucedió despues con ese par de pillines sobrenaturales. (No me maten, no me alcanzaban las palabras xD)

F: Así es pequeña, ambos son unas bestias salvajes. Por eso los amamos xD

Ay me encuentro con doble sentimientos hoy. Mal por que hoy comienzan de nuevo las clases (Noooo D':) y súper feliz por que ya esta confirmado: ¡HANS SERÁ QUIEN PROTEJA A LA REINA EN FROZEN 2! Gracias a Ana Victoria por soplarme aquella información, de una corrí al internet a averiguarlo por mi misma y en efecto, es verdad, la directora confirmo hace apenas días atrás el surgimiento de una nueva villana que gobernaría otro reino cercano a Arendelle y dominaría al fuego. Y como la reina necesitaba algo mas de protección, es aquí donde Hans entra en escena con su espada reluciente y sus pectoral... Ok creo que me excedí xD Hans volvería a aparecer en la secuela pero no mas como villano sino como algo mas. (Si no me creen investigenlo por ustedes mismos, yo ya conseguí suficientes pruebas)

Bien y aquí comienza a cambiar el rating y el género un poquito. Espero que les esté gustando las ideitas xD

Gracias por los consejos, de veras los aprecio mucho ya que así puedo mejorar e ir avanzando poco a poco como fanfictioner. Agradezco de todo corazón :)

¡Addio cari lupi! (Mis herencias italianas salieron a flote xD) me voy, se me va el bus *sale disparada*