Disclaimer: Nada me pertence, solo satisfago mis locuras con los personajes :D

Los recuerdos quedan impresos de varias maneras: fotos, videos y memorias. El grupo de amigos inseparables en el colegio habían tomado las riendas de sus respectivas vidas y luchar para ser mejores. Sin embargo ninguno de ellos olvido esos momentos juntos y ahora, como se volvieron a encontrar, era el momento de compartirlos entre amigos... incluso hasta algo más allá.

Día 9

Prompt: Reunión

Género: Friendship

Palabras: 1012

Rating: K+

Propuesta: HoeLittleDuck


Hay cosas que nunca cambian

Las risas inundaban la sala de la casa acompañada de ruido de copas chocándose. Todos los viejos amigos de la escuela "Arendelle" estaban sentados en sillones en forma de círculo narrando las experiencias ocurridas en tiempos anteriores.

—¿Recuerdan esa vez que pegamos el trasero de Kristoff en el asiento y se quedó pegado por media hora como idiota? Parecía una cucaracha tratando de ponerse bien –exclamó Eugene estallando de risa e imitando los gestos del insecto.

—Claro, el director nos sacó la madre con el castigo de limpiar el colegio por las tardes –exclamó Anna poniendo los ojos en blanco.

—Sabía que algo así iba a pasar, solo que ustedes no quisieron creerme en absoluto –exclamó Tadashi cruzándose de brazos.

—Sip, obtuve mi venganza. No pude sentarme en ningún banco hasta llegar a mi casa donde tuve que botar ese pantalón con restos de pegamento. Mi mamá me reto por haberlo estropeado. ¡Era uno de mis favoritos y ustedes, montón de tontos, lo arruinaron! –reclamó Kristoff actuando en forma molesta.

—Fue una bromita rubiecito. Solo queríamos divertirnos. ¿No es cierto, Anna? –dijo el pelinegro sonriendo.

—Sí, no queríamos que se saliera de control. Igual al cabo de tres días te vengaste de nosotros –exclamó Anna riendo.

—Ay qué recuerdos. Fue muy gracioso verlos a todos asustados por sus calificaciones. En especial a ti Eugene. Estabas peligrando para los supletorios y tu rostro al ver las notas modificadas era digno de foto –mofó el rubio.

—Eso no fue gracioso. Te juro que casi se me sale el corazón al ver que tenía menos de cuatro en el promedio anual. ¿Por cierto, como conseguiste modificarlas?

—Una ayudita de un as en la tecnología recibí –dijo observando a la joven de cabellos cortos y ojos verdes que escuchaba atenta la conversación. -¿No es cierto, Rapunzel?

—Bueno, recuerdo que me pagaste diez dólares por eso y yo simplemente modifique los datos y los imprimí con el formato de la libreta para luego colocarlas en tu carpeta de notas y ¡voilá! –exclamó la joven.

La pelirroja prosiguió. –Yo no me aterroricé con las notas. Descubrí que eran falsas ya que estaba muy segura que no eran mías ya que si estudié…

Así continuaron narrando los viejos amigos sobre sus experiencias en el colegio.

Una jovencita de cabellos rubios platinados observaba directamente a la ventana mientras suspiraba. No deseaba integrarse en la conversación que sus ex compañeros mantenían. Estaba atenta a los suaves copos de nieve que caían levemente sobre el vidrio transparente. Su mirada perdida entre la inmensidad de la oscuridad exterior le daba un aspecto sombrío a sus ojos cerúleos. Ella siempre permanecía alejada del grupo desde la secundaria. Era callada e introvertida, sin embargo no podía faltar a la reunión de amigos en la casa de Anna y Kristoff. Elsa observaba las ondas del líquido carmín en su copa que se hacían al moverla. Se encontraba aburrida.

De repente alguien tocó la puerta a lo que la pelirroja corrió a abrir, disculpándose con sus amigos que bebían y reían. Al ver al joven detrás de ella, lo abrazó con todas sus fuerzas y lo invitó a pasar a sentarse con los demás. Todos lo recibieron emocionado, Rapunzel le dio un abrazo rompehuesos mientras que los muchachos golpearon su espalda amistosamente.

Elsa subió su mirada ante tanto alboroto y se encontró con esos ojos jade que la habían tenido hechizada desde el inicio de la secundaria. Eran los del pelirrojo encantador dueño de su corazón.

El recién llegado clavó sus orbes en las de la rubia mientras le regalaba una sonrisa que la derritió más rápido que un helado en el desierto del Sahara. Elsa nunca le había confesado lo que sentía al joven que en ese tiempo era el presidente estudiantil y aclamado por casi todas las estudiantes. Incluso él fue novio de su hermana pero este le rompió el corazón luego de verlo besándose con otra mujer. Elsa cayó en iras y corrió a reclamarle al idiota sobre lo ocurrido con su hermana cuando el aprovechó y le depositó un beso fugaz en los labios, quitándole toda la furia que tenía encima.

Desde ese día, Elsa se moría por volver a probar esos seductores labios de nuevo…

Hans se sentó a su lado y la contempló de pies a cabeza. –Estás preciosa como siempre, copo de nieve –dijo galán y elegante.

Elsa sabía que Hans era todo un donjuán así que no dejaría que le moviese el tapete de nuevo. –Y tú igual de terco como siempre.

El oji-verde rió ante su comentario. -¿Cuándo dejarás de ser tan fría conmigo? Veo que algunas cosas no cambian desde la secundaria.

—Ja, haber nómbrame cuales –respondió altanera.

—Parece que aún prefieres ser el lobo solitario del grupo, arrugas la nariz cuando te enojas, tamborileas los dedos contra la madera y tartamudeas cuando estás nerviosa –exclamó señalándole la acción nombrada que ella hacía en ese mismo momento.

Elsa se sonrojó un poco y contestó furiosa. –E-eso no explica nada.

—Ahí está la segunda clave de tu nerviosismo –dijo brindándole una sonrisa socarrona.

—Cá-callate, idiota. No tartamudeo –prosiguió Elsa formando un puchero.

—Adoro cuando lo haces mi flor de invierno –dijo acariciando el cabello platinado de la joven. –Ahora que lo recuerdo hay otra cosa que aún no cambia.

—¡¿Qué?!

—Esto.

Los labios de Hans instintivamente se posaron en los fríos de Elsa haciéndola sonrojar por mil y abrir los ojos como platos. Anna notó la acción de los tortolitos, les avisó a todos y comenzaron a aplaudir de alegría.

A Elsa y Hans no les importó el bullicio a su alrededor. Ambos tenían su propio mundo en los labios del otro. Hans intensificó el beso haciendo su propiedad la boca de Elsa con su lengua, volviéndolo más húmedo y apasionado. Elsa se dejó llevar y también se hizo partícipe de esto.

Se separaron por falta de aire y el pelirrojo tomó la barbilla de la rubia mientras admiraba sus zafiros brillantes. –No has cambiado en nada Elsa. Sigues siendo la maravillosa chica de la que me enamoré…


El momento del "Awww" ha llegado. y todo gracias a la magnifica Hoe que decidió compartirme su ideita de una reunión de viejos amigos. Y yo con mi toquecito inesperado poniendolo a ese Hans pillo que muchas adoran. Es hora de la diabetes xD y si tal vez notaron la presencia de personajes de Big Hero 6 y Enredados. Algo nuevo

Guest: ¡Vaya que coincidencia! Escogí este nombre debido a que la perrita de un amigo se llama así, además me pareció tierno. Gracias por el review.

Anielha: Hey muchas gracias loquilla, fue de veras algo diferente a mi zona de confort. Jamas espere escribir una historia de este calibre. Gracias por el consejo :) y si tienes razón. No te preocupes, gracias a ti por brindarme esta fabulosa idea. Me alegra mucho que te este gustando. ¡Muchas gracias por todo el apoyo!

F: No me esperaba eso *soltando una risita* gracias por comentar. Acerca del libro, aun no lo encuentro xD o si no lo busco en internet. ¡¿En serio?! Vaya me encantaría saberlo. Seria genial darle su merecido a esa tonta de la peor manera y necesito una manera xD Gracias por la consideración.

No tengo mucho que decir hoy chicos, me siento algo mal. No se que me pasa. ¿Habrá alguna historia Helsa por ahí para mejorarme? Agradezco su apoyo :)

Hasta la vista, babies xD *se monta en su unicornio rosa y sale cabalgando hacia el horizonte*