Disclaimer: Nada me pertence, solo satisfago mis locuras con los personajes :D

Las estrellas han fascinado a los seres humanos desde tiempos inmemorables. Ahora en la actualidad, las parejas piensan que es muy romántico y dulce pasar el rato junto bajo su brillo nocturno en las afueras de un bosque. Pues realmente esta es la situación de la linda parejita inesperada que planeaban una salida al cine con sus amigos. Pues al parecer terminó mal, sin embargo lo bueno esta por comenzar...

Día 20

Prompt: Noche bajo las estrellas

Género: Romance

Palabras: 868

Rating: T

Propuesta: SerenaSaori


Tú, las estrellas y yo

La cabeza de la joven se posó suavemente sobre el hombro de su querido novio pelirrojo antes de soltar un suspiro. –Ay Hans, ya me cansé de esperar a Anna y a Kristoff. Nos perderemos la película.

—Tranquila amor. De seguro solo están tardando un poco –la calmó el muchacho introduciendo su nariz en los cabellos de la joven. Aspiró el olor a lavanda que desprendían y la rodeó con sus brazos.

—De seguro esos dos decidieron dejarnos plantados –reclamó Elsa cruzándose de brazos, haciendo que su novio la soltara.

—Bueno si así fue, ¿Por qué nosotros no hacemos algo para sacarnos el aburrimiento? –exclamó tomando el mentón de la rubia y acercándolo a su rostro.

—Me gusta como piensas, mi príncipe –dijo con una mirada seductora mientras enredaba sus dedos en los cabellos pelirrojos.

Hans abrió los ojos como platos al entender lo que su chica trataba de decir. –No me refería a ESO, Elsa. Solo quería ir a caminar por el parque. Eres una pilla, copo de nieve.

La joven enrojeció en segundos al escuchar las palabras del oji-verde. – ¡No era eso de lo que hablaba!

—Sí, claro –respondió con una mirada sarcástica.

—Ay, está bien no me creas. Con mi criterio basta. Muévete, vamos al parque –exclamó parándose de su asiento dirigiéndose al parque principal de la ciudad.

Hans rió ante la naturaleza fría de su novia. Amaba molestarla y ponerla enojada. Simplemente era muy divertido.

Ambos avanzaron al parque entre risas y sarcasmos. Elsa estaba hecha la difícil con él ya que negó los besos que el pelirrojo deseaba darle. Caminaron por los empedrados caminos tomados de las manos mientras reían y contaban anécdotas del pasado.

La luna se alzaba altanera en el manto negro del cielo iluminando el camino de la pareja de enamorados. Nadie caminaba por el parque a tan altas horas de la noche ya que el frío comenzaba a manifestarse.

—Elsa, vamos por acá –exclamó el pelirrojo saltando al césped y corriendo hacia los árboles.

—Oye ¿Qué haces? ¿No sabes que está prohibido pisar el césped, inepto? –reclamó la pelirroja cruzándose de brazos.

—¿No crees que a veces es genial romper las reglas? Deja de hacer preguntas tontas y ven conmigo.

La rubia rió y corrió siguiéndole el rastro al pelirrojo que corría desmesurado. Los jadeos comenzaron a salir de la garganta de Elsa indicando su cansancio luego de haberlo seguido por unos minutos. –Hans detente –exclamó cayendo sobre el césped de rodillas mientras jadeaba.

—¿No crees que te falta algo de ejercicio, copo de nieve? –rió imitándola y ayudándola a ponerse en pie.

—¿No dijiste que deberíamos dejar de hacer preguntas tontas? –repuso apartando su mano y parándose ella sola. –Solo, me caí.

—Sí, claro y yo soy un príncipe.

—Si lo eres para mí –exclamó abrazando al pelirrojo. Se acercó a su oído y susurró. –O mejor, mi princesa.

—¡Oye! –gritó y a esto la rubia echó a correr.

Este juego de las atrapadas continuó hasta que Hans logró atrapar a Elsa al llegar a un gran árbol sobre una pequeña colina del parque. –No te me escaparás esta vez, pequeña pilla.

Elsa rió y se apartó del oji-verde. Se sentó en la suelo sin importar de que se manchen sus pantalones y observó el cielo negro adornado con bellos diamantes que relucían hasta más que la propia luna. La joven quedó maravillada ante su belleza.

Su novio se sentó a su lado a compartir el panorama. –Es precioso, jamás me había puesto a observar las estrellas de esta manera. No le encontraba el gusto. Ahora me doy cuenta de la maravilla que me he perdido –reflexionó Hans mientras suspiraba.

La rubia volteó y miró con asombro al joven. -¿Nunca has apreciado la belleza de las estrellas?

—No en realidad, pero me alegro de que sea mi primera vez contigo.

Elsa enrojeció de nuevo ante el comentario de doble sentido de Hans. -¡Oye! ¡Ya basta! ¡Tienes una mente sucia!

—¡Pero si yo ni he dicho ni una palabra! Tú me juzgas sin saber lo que estoy pensando. Solo estoy pensando en… -la joven dudó su respuesta por unos segundos. Hans arqueó una ceja en desaprobación. –Gatitos.

-¿Es en serio? –dijo sarcásticamente. -¿Crees que soy idiota? Eres una mente muy pervertida, mi mariposilla –exclamó tomando el mentón de la rubia y poniéndolo a la altura de sus labios. –Creo que debo enseñarte modales.

—No es necesario. Soy una persona muy recta y serena –exclamó colocando su trenza francesa sobre su hombro. Miró a Hans de manera juguetona y con todo el peso de su cuerpo, lo tumbó sobre el césped. –Pero hay veces, que a mí también me gusta romper las reglas como a usted, señor Westergaard.

El chico quedó asombrado ante su inesperado acto y rió al ver a su chica salvaje sobre él jugueteando con su cabello. –Ay Elsa, tu siempre tratando de sorprenderme con tu repentina bipolaridad –exclamó robándole una risa a su novia. –Sin embargo, adoro cuando te pones así.

La joven se acercó más a sus labios y observó sus bellas orbes verdes. –Te amo, Hans.

—Y yo a ti, Elsa.

Y juntos se fundieron en un cálido beso apasionado cubiertos por el firmamento.


Bien para ser honesta, muchos son los lugares geniales para darse un beso pero bajo las estrellas en realidad es mi favorito. Adoro la noche (para variar) y esto no podía ser más hermoso gracias a la linda Serena-chan. Eres una genia queridita. Si no te esperabas una viñeta como esta, por favor no me conviertas en alfombra. Desde hace días que lo quieres hacer, pero sé que mis otras compañeras del Helsa me salvarán para seguir deleitando con mis descabellados fics. Habrá alguna que me pueda socorrer ahora?

A pero que fluufy y romanticón fue esta viñeta. Iré a chupar limón para quitarme lo dulce de encima xD mañana se viene algo diferente y nuevo en el fandom Helsa (o eso creo yo, no he leído una historia donde se toque ese tema xD)

¡Comienza la cuenta regresiva! Solo nueve mas y se acaba este mes del Helsa :o ¡noooo quiero que termine! Espero que hayan disfrutado de las viñetas tanto como yop xD

Bueno me despido, iré a ver las estrellas tal como Elsa y Hans lo hicieron. Tal vez me encuentre a alguien para cazar *sonrisa malevola* xD Hasta mañana!