Disclaimer: Frozen no me pertenece tampoco sus personajes, si no todo Disney estuviera sumido en el absoluto caos xD
Entre una tormenta, los problemas no siempre se aclaran. Todo lo hecho, hecho está. Las competencias siguen en pie y las discusiones entre ambas empresas dirigidas por dos personas totalmente diferentes y misteriosas. Algo debe darle fin a aquella guerra.
Día 26
Prompt: Tormenta
Género: Mystery
Palabras: 1011
Rating: T
Propuesta: LaylaIntegra
Entre el whisky y la chimenea
Las llamas danzaban frente a sus ojos mientras daba un sorbo a su copa de vino tinto. Pensaba en lo ocurrido esa tarde, el haber encontrado a esa bella mujer misteriosa.
Un trueno sonoro retumbó entre las tinieblas haciéndolo sobresaltar de su asiento y casi hacerle derramar su bebida. El golpetear de las gotas sobre el techo inundó el lugar de una atmosfera fúnebre. Sin embargo, esto no incomodó al joven empresario de sus pensamientos y deberes para su empresa. Su padre le había dejado a cargo antes de que falleciera y él no podía dejar que sea pisoteada por la principal rival controlada por esa mujer que todos desconocen.
Muchos la tachan de manipuladora, mentirosa e incluso asesina. Rumores afirmaban que había mandado a matar a muchos que la habían traicionado. Por eso se había ganado el apodo de "Reina de hielo" por su actitud fría y semblante.
El pelirrojo nunca se había metido en problemas con su competencia, pero ahora esta estaba recibiendo muchas bajas en la economía por culpa del rival. Esto lo ponía de muy mal humor, por lo que decidía calmarse y desahogar sus penas con una copa de vino al calor de la chimenea.
Mientras tanto, al otro lado de la ciudad, la jefa de la empresa Arendelle reposaba desde su sillón caoba liberando toda la tensión de su trabajo. Estaba cansada de llenar formularios y recibir cheques pero, especialmente, odiaba fingir ser una persona fría y desagradable que le había otorgado ese mencionado título que la reconocía alrededor de la ciudad.
Las iras la invadían al recordar la estúpida cara de ese pelirrojo que conoció de improviso mientras caminaba rumbo a casa. El muy idiota la chocó y le tiró todos sus papeles al piso y se hizo el desentendido ya que atendía una llamada que, al parecer, no era muy importante. Enojada, agarró sus pertenencias, colocándolas de vuelta al portafolio que cargaba mientras miraba con furia al oji-verde que colgó el teléfono y observaba a la joven con ojos burlones. –Deberías tener más cuidado por donde caminas, jovencita.
—Usted no tiene el derecho de hablarme así, puedo demandarlo si es que se me place. Creo que no querrá que eso suceda –dijo fríamente quitándose el polvo de encima y moviendo su larga trenza en una actitud sobrada y altanera.
El pelirrojo retrocedió y alzó las manos como si indicara que se detenga. –Tranquilícese señorita. Creí que no me metería en problemas con nadie –indicó volviendo a acercársele y mover algunos cabellos de su oído. –Y mucho menos con alguien del tipo de usted, señorita Elsa Snow –le susurró mientras señalaba el letrerito en su pecho con su nombre escrito en él.
El comentario causó que la sangre corriera directamente a las mejillas pálidas de la mujer quien apretó los dientes para contener su furia. – ¡Silencio! No sabes con quien te metes, bastardo –reclamó la joven apuntando con su dedo índice al rostro del hombre.
Este le devolvió una sonrisa ladeada que la hizo calmarse por alguna razón desconocida. Simplemente ver esa actitud le causa que sus emociones se entremezclaran y explotaran como una bomba atómica. –Vaya que hoy ha sido un día poco inusual –exclamó haciéndose a un lado de la empresaria y continuando su camino como si nada.
La actitud pedante y estúpida del pelirrojo hizo explotar a la rubia. – ¡Eres un descarado! ¡Después de chocarte conmigo y no ayudarme a recoger mis cosas, tratas de conquistarme como si fuera una zorra de esas que de seguro posees en tus dominios! Y ahora te largas como si no hubiera pasado nada. ¡Eres un total idiota!
Continuó caminando como si nada, ignorando todos los insultos que comenzó a lanzarle como una ametralladora. Rió por lo bajo y desapareció entre la muchedumbre.
Las gotitas caían como cristales sobre su ventana. En su mano derecha sostenía una carpeta con las estadísticas de su empresa mientras que en la otra un vaso de whisky puro. Los pensamientos contradictorios rondaban su cabeza, impidiéndole concentrarse en su arduo trabajo como jefa.
El toque de la puerta la molestó e indicó a quien estaba por detrás que podía pasar. Su mayordomo hizo una leve reverencia y la saludó para darle la inquietante noticia. –Señorita Snow, el jefe de la empresa "FrozenTree" desea hablar con usted.
La rubia arrugó la nariz al escuchar el nombre de sus rivales. –Muy buenas tardes Kai. ¿Qué es lo quiere ese hombre? –preguntó dándole un sorbo a su bebida y dejando la carpeta a un lado.
—Creo que desea hacer negociaciones con usted –indicó el mayordomo.
La rubia sonrió levemente y se puso en pie. -¿Con que, negociaciones? –exclamó dirigiéndose a uno de los escritorios del lugar y abriendo un cajón bajo llave. –Lo atenderé con mucho gusto –exclamó sacando un reluciente pistola y colocando un cartucho para cargarla. –Dígale que pase, sin remordimientos –esbozó ocultando el arma entre sus vestimentas.
El mayordomo obedeció y trajo al misterioso hombre. Para sorpresa de la jefa, era el idiota que había conocido en el parque esa tarde.
La sorpresa del pelirrojo también se hizo presente al verla. Jamás se imaginó que ella era la mujer a la que muchos temían. Tenía en frente de sus ojos a la reina de hielo. –Muy buenas tardes, señorita Snow. Mi nombre es Hans Westergaard, dueño de la empresa "FrozenTree". Lamento molestarla, solo deseo charlar seriamente con usted.
Elsa se revolvió en su asiento al escuchar los ecos de los pasos del pelirrojo acercándose cada vez más a ella. -¿Qué es lo que desea, señor Westergaard?
La mano de la joven comenzó a desplazarse por entre sus ropas en busca del arma escondida. El aura a su alrededor se había tornado pesada y ahora temía por lo que sucedería. Hans sonrió socarrón mientras colocaba sus manos sobre el trabajado escritorio de pino en el que se encontraba la joven mientras soltó una risa. –Deseo proponerle algo. Y me gustaría que usted no rechace esta oferta.
Esta frase fue el final de todo, pues Elsa por fin había agarrado el arma…
Esto en serio si que fue difícil para mí. No se me ocurría nada en un principio y seguí avanzando con el resto, dejando de lado este prompt. No tenía idea de como realizarlo. De veras Layla me la puso dificl. Al final luego de escuchar a mis musas inspiradoras y una mezcla de mis canciones para escribir (si son las que me inspiran xD) un arcoiris apareció en mi cabeza y se me ocurrió esto. Lamento si esto no era lo que te esperabas chica pero fue lo mejor que saque, lo siento.
Es oficial, este no es mi tipo de historia :e Me gusta leerlas pero hacerlas esta hasta más dificil que una escenita M xD (para mí, no se para los demás y no lo digo por ofender a nadie, solo es mi opinión)
F: Gracias por el review xD (o doble LoL) y ¿Como así lo de Kunturi te pareció interesante? Yo lo noto normal xD
gege: Me alegra que te haya gustado pequeña, gracias por el apoyo y espero que te agraden los pocos días que quedan.
Estoy agotada de todo (por exprimirme el cerebro en mis fics, el cual me faltan dos mas por actualizar xD) y aun así sus reviews me hacen salir adelante :D
Un abrazo muy grande para todos :D
